Capítulo 1

Desde la desaparición de las Olimpiadas, el Festival Deportivo de la UA había tomado renombre no sólo en Japón sino también a nivel mundial.

Era la mejor oportunidad para los estudiante de la prestigiosa academia para lucirse frente a las grandes agencias de héroes y también para los espectadores de poder admirar a la próxima generación de los defensores de la paz.

Así es, tanto participantes como espectadores disfrutaban del evento que se llevaba a cabo cada año.

Emi Fukukado, con 15 años contemplaba por televisión dicho espectáculo del que no podía participar porque bueno, básicamente no había calificado en los exámenes de ingreso de tan selectivo establecimiento; pero eso era algo que estaba lejos de desanimarla; su sueño siempre fue convertirse en una heroína y la UA no era la única Academia de héroes en Japón.

En total había 5 instituciones dedicadas a la educación y formación de los jóvenes aspirantes a héroes; dentro de las más prestigiosas se encontraban la UA y Shiketsu, realmente tenias que ser muy talentoso para poder ingresar a alguna de ellas. Luego estaban otras de quizá menos renombre como lo eran las Academias Seiai e Isamu; y por último pero no menos importante se encontraba Ketsubutsu, reconocida por su gran rivalidad (pacífica) con la UA y la que seria la encargada de formarla a ella durante los proximos tres años en su carrera como heroína.

Pero ese no era el caso, ahora contemplaba con interés las batallas 1 a 1 entre los estudiantes de 2do año. Si bien era mucho más entretenido observar a los de último año, ya que poseían un mejor manejo de sus dones y tenian mayor atención sobre ellos de los profesionales; las peleas que había presenciado no estaban tan mal.

Por el momento ninguno realmente la habia cautivado, a su parecer eran demasiado dependientes de sus quirks, y por ahora prevalecian aquellos con particularidades bastante ostentosas.

Una chica de cabello negro y con el don de dormir a su oponente, un chico rubio bastante griton, una chica que generaba dobles de si misma, habían clasificado a las semifinales y ahora aguardaban por el próximo combate.

- ¡Ahora vamos con el siguiente encuentro que conformará las semifinales!

¡Del Departamento de Heroes clase 2B Hitoru Hizuma! ¡contra, del Departamento de Heroes clase 2A Shouta Aizawa!

Mientras se escuchaba la voz del locutor haciendo las presentaciones en la arena podían verse a ambos estudiantes; Hizuma era un chico alto y bastante robusto, cabello violeta desordenado y ojos grises y hundidos.

- Ah, ese es el chico de fuego, se ve que es fuerte.

Murmuraba la chica de cabello verde agua y de eterna sonrisa; mientras en la pantalla se enfocada al otro contendiente.

Era un chico alto, delgado; su cabello negro y desordenado estaba por arriba de sus hombros y caía parcialmente en su rostro dejando distinguir unos ojos negros semi abiertos.

Emi sonrió al ver su aspecto.

- Él parece como si se hubiera levantado de una siesta.

¿Cuál será su Don?

- ¡COMIENCEN!

Ante la arenga, el chico de pelo violeta comenzó a formar rápidamente una esfera de fuego en sus manos, pero al segundo esta se extinguió como si de una vela que fue soplada se tratara, en un segundo el mismo se encontraba tendido en el suelo y con Aizawa haciéndole una llave de brazos; al segundo siguiente se rendía dándole la victoria al taciturno estudiante del 2A.

Emi estaba más que sorprendida, el combate no había durado ni medio minuto. Había sido tan rápido que necesitaron pasar la repetición para ver en detalle.

Al momento que Hizuma comenzó a formar las bolas de fuego, el cabello de Shouta de puso de puntas y sus ojos habían cambiado de negros a un color rojo fulgurante, en ese momento el don de fuego desapareció, Aizawa corrió con una agilidad casi gatuna y sin dar tiempo a reacción atrapó al otro chico.

- ¡Aizawa gana! ¡Un excelente uso de su don de borrado! ¡Y así quedan definidos los concursantes para las semifinales!

Por alguna extraña razón Emi dejo de escuchar el resto de la locución y sus ojos permanecieron fijos en él, el chico borrador, contrario a su actitud apática había demostrado una gran habilidad, justo lo que un héroe necesita, un balance justo entre el uso de un don y la destreza física. Tal parecía su don no necesitaba ser activado con el contacto al contrincante, quizás sólo bastaba una mirada para ello; podía confirmarlo porque ahora lo mostraban colocándose ¿gotas para los ojos? Si, sin duda eso era.

Realmente era impresionante; pero lo más impactante era su sonrisa, o mejor dicho la falta de ella; Emi adoraba ver sonreír a las personas; ¡Vamos, esa era su particularidad! Entonces, ¿Por qué él no sonreía ante su victoria?

Fukukado suspiró, tendría que ver los demás combates y comprobar si ese joven no habia "borrado" su propia habilidad para sonreir.