Bien he aquí el capítulo 3, de igual manera que el capítulo anterior este será largo así que preparen su vista jajajaja.
Gravity Falls pertenece a ese hombre tan genial y guapo que es Alex Hirsch yo solo soy una fan más que escribe por Diversión :).
Capítulo 3: Recuerdos.
Unas horas antes …
Se ve a Mabel acostada en su cama abriendo los ojos, se levanta y se estira.
-¡Buenos días señor sol!- Mabel como cada mañana despertaba de muy buen humor, siempre era característico de ella¨su gran optimismo hacia la vida¨, aunque el mundo se desmoronara, ella siempre despertaba con una gran sonrisa.
Se sienta a la orilla de la cama y observa a su hermano dormir – es tan lindo cuando duerme, es como un lindo osito ¿o no señor abrazos?- toma a su conejo de peluche y le da un besito de esquimal (nariz con nariz), lo deja a un lado y saca de su maleta mucha ropa, arrojándolos a su cama.
-Mm..veamos… ¿qué me pondré hoy? ¡Si este es perfecto! Debo arreglarme muy linda para salir con mis amigas- se mira al espejo de cuerpo completo que tenía enfrente – Si definitivamente este será-
Mabel comienza a vestirse, empezando por unos leggins morados, cuando se había quitado la blusita de su pijama se da cuenta que ha olvidado que su hermano estaba ahí, así que solo lo mira apenada, pero aún seguía profundamente dormido.
-Vaya soy una tonta, en fin él se lo pierde- ríe un poco modelando frente al espejo.
-Si él se lo pierde, prefiere ver pelirrojas que esta chica linda que tiene en frente, o si Mabel Pines eres toda una belleza- se guiña el ojo y recuerda lo sucedido la noche anterior.
-Es cierto, Wendy… ¿habrán visto el muérdago que puse en el auto de Stan?...y… ¿¡si el la beso!?- pensó y miro horrorizada al espejo y su semblate cambio de alegre a triste.
-¿Qué tiene ella que no tenga yo?- se dijo a sí misma en voz baja, observándose por completo, tocando sus pechos con ambas manos, para después soltarlas y suspirar desanimada.
-Es verdad- mira a Dipper a través del espejo
-Ella no es tu hermana…- se limpia las lágrimas, y se pone una blusa de tirantes color crema y un suéter rosa a los hombros con un estampado de un conejito Kawai en una esquina, se mira de nuevo al espejo, y sonríe mientras se cepilla su cabello y lo sujeta en una coleta.
-Dipper debe ser feliz conmigo o sin mí, y… yo seré feliz por eso- se acerca a Dipper y le da un pequeño beso en su frente y sale de la habitación.
Al bajar la escalera, se escucha la voz de su tío Stan fuera de la cabaña quejándose, y ellal acude sin dudarlo.
-¿Tío Stan sucede algo?- encuentra a su tío asomado en la ventana del auto.
- ¿Sabes cómo llego esto ahí?- la mira interrogante.
- a….pues…es navidad- sonríe falsamente.
- aja... ¿y mágicamente los duendes lo dejaron ahí?-
- ¡así es! – le sonríe forzadamente
- No sé por qué presiento que esto es obra tuya- volvió la vista al objeto en su auto, se acercó al muérdago y Mabel comenzó a reír.
- ¿De qué te ríes niña?- miro enfrente de él y se encontró frente a frente con pato, que se había asomado por la ventana del asiento copiloto.
- ¡Ah! pero que rayos…-
- Ahora debes besarlo Tío Stan ¡Es la ley del Muérdago!-
- ¡Jamás! Qué asco- toma el muérdago, sale del auto y cierra la puerta
- ¡pero Santa Claus no te traerá regalos por no respetar la navidad!- hacia pucheros y ponía sus manos en la cintura.
- Ese Gordo hace mucho que me anoto en la lista de niños malos, así que no me preocupo -
- Toma, y más cuidado con tus planes Malvados- Mabel toma el Muérdago y ambos entran en la cabaña.
- ¡Oye! No son malvados, ¡es por la navidad!- exclama alegre abrazando a su tío por detrás y este le devuelve el gesto con una sonrisa.
- Bien pues hay que desayunar algo ya hace hambre, y además saldré por….unas cosas- Mabel lo suelta y corre hacia la cocina exclamando.
- ¡Yo hago el desayuno!- Stan la miro correr alegre hacia la cocina, y una leve sonrisa se dibujó en su rostro, como extrañaba el cariño y optimismo de Mabel, definitivamente podría haber tenido un día muy malo, pero siempre esa niña o más bien ya toda una jovencita, le hacía sentir mejor con tan solo escucharla reír, además también de extrañaba su comida.
Ella tenía ese toque de amor que le daba el mejor sazón.
Un rato más tarde Mabel cocinaba alegre mientras cantaba, bailaba y escuchaba una canción en su celular que tenía pegada desde una semana antes, mientras Stan entraba a la cocina con el periódico en la mano, parecía estaba perdiendo la cabeza ante tal canción tan pegajosa.
¡Esta es la décima vez que la repites! ¿Qué no tienes otra? No puedo leer el periódico con semejante canción de niñas- abrió su periódico de golpe en señal de molestia, mientras Mabel preparaba tres platos con deliciosos Waflles con chocolate, le sirve uno a su Tío Stan y el otro lo acomoda a un lado.
-¿El muchacho aún sigue dormido?- pregunto Stan, pero Mabel no lo había escuchado.
-¿Qué dices Tío Stan?-
-¡Si apagaras esa cosa me escucharías mejor!- exclamo.
-Ok, ya escuche gruñonsito- Detiene su desesperante canción y se sienta en la mesa.
-¿ahora sí que decías?- prueba un poco de su desayuno.
-Que ya es tarde y Dipper aún no se ha despertado-
-Tuvo una noche Difícil, y emocionante creo…no lo sé. En fin ya bajara- probo otro bocado.
-¿Cómo que noche Difícil emocionante?-Pregunto Stan
-No lo sé muy bien aún, pero al parecer Wendy está aquí en el pueblo, con eso te digo todo-
-Vaya hace mucho que no veo a esa chica, vino hace 2 años a celebrar la navidad con su familia pero solo vino a verme rápidamente y se fue. Como ha pasado el tiempo…en fin- se detuvo dándose cuenta que ya sonaba como un hombre de su edad, prefirió no tocar el tema del tiempo y comenzó a probar del delicioso desayuno que con cariño Mabel había preparado.
Al terminar Mabel recogió los platos y se dispuso a lavarlos mientras Stan retomaba la lectura del Periódico, Dipper entraba en el Comedor con un leve bostezo.
-Buenos Días Oso Perezoso pensamos que no Despertarías- lo recibe Stan
-¡Buenos Días Dipper!, Prepare ricos Waffles con chocolate y chispitas de fresa para desayunar- le sirve su plato y lo coloca frente a él con una gran sonrisa.
-Bien chicos necesito que me ayuden con la cabaña por un rato-
-¡Pero Stan! ¡Hoy es noche buena!- se quejaba Dipper.
-¡Exactamente! la gente está repleta de dinero, hay que explotarlos si quieren cena de navidad-
-¡Pero Stan! pensaba salir hoy en la tarde- menciona Dipper, Mabel tuvo un mal presentimiento.
-Si yo también quería salir un rato- recordó que saldría con sus amigas.
Solo será medio día en lo que voy a comprar algunas cosas, después tendrán toda la tarde libre- con resignación solo suspiraron.
-Bien chicos ¡a trabajar!-se levanta Stan de la mesa y se va, detrás sale Mabel pero Dipper la toma de la mano y la jala hacía si en un fuerte abrazo, lo que hace que Mabel se sonroje y sonría.
-Muchas gracias Mabs, sé que fuiste tú quien puso el muérdago en el coche del tío Stan- y la sonrisa de Mabel desaparece en automático, y se separa bruscamente de él.
-Que…quieres Decir…. ¿funciono?- comenzaba a temblar, tenía miedo de la respuesta, que su plan por hacer feliz a Dipper funcionara y de ser así lo habría perdido para siempre.
-¡Si! así es ¡funciono! Wendy y yo nos besamos…- sintió un vacío en su estómago y un escalofrió en su cuerpo, así que omitió el tema y desvió la mirada.
-O.. que bien DipDip. Me alegro mucho, bueno iré a trabajar- le contesto seriamente y con desgano, sinceramente no quería escuchar más al respecto, aun quería pensar que todo era mentira y que su plan había fracasado, así que salió sin siquiera mirar a su hermano y Dipper quedo asombrado ante la reacción de su hermana, pensó – ¿Que le pasara a Mabel? ¿habré dicho algo malo?-
Un poco después El Tío Stan salió y Los gemelos se quedaron solos en la cabaña, y , como casi todos los días que ellos trabajaban ahí, Dipper se encargaba de las tareas difíciles como acomodar los objetos, crear nuevas atracciones etcétera, mientras Mabel se encargaba de la caja Registradora, y de Limpiar un poco, pero la chica había estado muy distante con su gemelo a pesar de sus intentos por hacerla reír, como pegarse ojos postizos y decirle que era un Monstruo que solo lograba de ella una pequeña risa, y seguir con su trabajo, lo que hacía cuestionarse aún más si había dicho o hecho algo que molestara a su hermana.
Al parecer el Stan se había equivocado, por ser Noche buena no había mucha gente en la Cabaña del Misterio, así que Mabel estaba recostada en el mostrador con una expresión más que notable de aburrimiento, solo contaba los minutos para volver a ver a sus amigas, tal vez eso la haría sentir mejor y olvidarse de sus problemas, aunque se le ocurrió una mejor idea, tomo su celular y pondría aquella canción con la que estaba obsesionaba, por alguna extraña razón la hacía sentir mejor, pero cuando miraba su lista de reproducción algo o más bien alguien detrás de ella le lanza un ataque de cosquillas, logrando que Mabel riera y se retorciera.
-A sí que la Señorita Mabs esta extraña conmigo hee…esto merece un castigo-
-No Dipper jajajaja…para ya…jajaja..no estoy extraña… jaaja-
-¿A no? –
-Jajajaja no Dipper jajaja solo estoy pensativa jajaja ya suéltame-
-Te soltare si me Dices que tienes realmente-
-Jajaja no tengo nada jajaaja ya suéltame jajajaja-
-¿A no me lo dirás?- ella solo niega con la cabeza conteniendo su risa y una mirada juguetona que hizo que Dipper tomara otras medidas.
-Muy bien se lo ha buscado- así que Dipper la carga como a un costal mientras Mabel lo golpea suavemente.
-Bájame Dipersause! –
-Jamás hasta que me digas que tienes- y se la lleva hacia uno de los sillones en la sala donde la recuesta, toma sus muñecas sin lastimarla y la mira a los ojos mientras ella contiene la risa de los gestos Divertidos que su Gemelo hacía.
-Si crees que con eso te diré que tengo no haces muchos méritos jovencito, esos chistes ya me los sé-
-¿A si? Pues te conozco desde hace 18 años y 9 meses en el vientre de nuestra madre para saber cuáles son los puntos débiles de mi hermana- Dipper al decir esto le lanza una mirada sexy a su hermana lo que hace que ella inmediatamente se sonroje y se ponga nerviosa.
-Como este lugar- haciéndole cosquillas en las costillas.
-Jajaja Dipper ya…-
-Este lugar- haciéndole cosquillas en las axilas, provocando que Mabel se retorciera de nuevo.
-¡O si!…este lugar- y Dipper le levanta un poco el suéter a la altura de su cintura, por lo que dicha acción logro que Mabel se sonrojara aún más y tragara saliva del nerviosismo, ¿cómo podía saber que ese era su punto débil?– Dipper…que…- pero el chico no dejo que terminara la frase cuando empieza hacerle cosquillas con su boca en su estómago y ombligo, haciendo sonidos extraños que hacía que la risa de Mabel se escuchara por toda la Cabaña del Misterio.
-Jajaja Dipper ya por favor jajajaja vas a hacer que me orine de la risa y eso no te va a gustar- pero al parecer eso no le importaba, siguiendo con aquel juego que logro que Ambos cayeran boca arriba del sillón provocando la risa de ambos.
-Dipper eres un tonto- y ambos se giran un poco para mirarse el uno al otro, definitivamente amaba su mirada, esa manera en que la hacía sentir la mujer más feliz del mundo, pero lo que aún no sabía es que él era su mundo, ella no podía seguir molesta, realmente no podía durar molesta mucho tiempo con él.
-Y bien señorita ¿me dirá que tiene o no?-
-Eres muy insistente Dipper- sonrió.
-Tal vez-
-¿Y si nunca llego a decírtelo?-
-Mmmm…- analizo y miro un poco al suelo – pues al menos logre que mi gemela volviera a sonreír y dejara de estar enojada por un motivo que no se, así que, bueno, es un avance…- Mabel le devolvió tales palabras con una sonrisa sincera característica de ella, estaba tentada a decirle la verdad, no quería que esos momentos de felicidad solo fueran eso, momentos, suspiro y lo miro de nuevo a los ojos, estaba a punto de tomarlo de la mano cuando dos conocidas voces la hicieron regresar a su realidad.
– ¡MABEL! ¿ESTAS AQUÍ?- se escucharon los gritos a los lejos.
-Espera…¿es Grenda y Candy?- menciono Dipper y ambos se sientan en el suelo.
-Así es, ellas también están aquí por Navidad, así que ayer en lo que estabas ausente platique con ellas por mensajes y decidimos salir un rato ya que mañana Grenda viajara a Austria para ver a Marius- se pone de pie y grita
– !YA VOY CHICAS!- pero Dipper la toma de la muñeca y lo voltea a ver
– Aun no me has dicho que te pasa, además de que tú y yo acordamos con el Tío Stan de trabajar hasta que el regresara- pero Mabel lo mira con ojitos de perrito y le dice dulcemente
– Pero…Pero…- Dipper solo suspiro en señal de rendirse
- Bien que te parece este trato, tú me ayudaste el día de ayer así que, te cubrirte un rato, ¡pero solo un rato Mabel!, y cuando tu llegues me cubres un rato también para que yo pueda salir con Wendy y así ambos ganamos ¿te parece? - la suelta, se pone de pie y le da la mano – ¿trato?- y se lanza a él con un gran abrazo que el corresponde dulcemente – creo que tomare eso como un si- ella le da un dulce beso en la mejilla – Gracias- menciona antes de salir corriendo de la habitación.
Al salir se encuentra con dos Chicas que definitivamente ya se imaginaba de su gran cambio, había hablado con ellas por vídeo llamadas, o había visto sus fotografías por redes sociales, aunque aún así no dejo de sorprenderse y alegrarse de ver a sus dos mejores amigas, una Guapa y Delgada Candy, junto con una sofisticada Grenda que ahora lucia como una chica de la alta sociedad a la que ella y Candy aseguraban era debido a su relación con el Varon Marius.
-¡Chicas!- corrió para integrase a un gran abrazo grupal.
-Mabel mírate cómo has cambiado – menciono Grenda tomando la mano de Mabel girándola lentamente.
-No es para tanto chicas, sigo siendo la misma-
-Para nada Mabel, estas dos pequeñas, ya no son tan pequeñas- e señala sus pechos.
-¡Candy!- se sonroja apenada.
-Es la verdad Mabel y lo sabes-
En ese momento apareció Dipper que no pudo evitar sorprenderse del cambio de aquellas chicas, a las cuales había visto muy poco en los últimos veranos, y ellas de igual manera, sobre todo Candy se sorprendió por el notable cambio de Dipper.
– Wooou Dipper eres todo un Galan – logrando el sonrojo del chico poniendo una mano en la cabeza en señal de pena.
– Gracias Candy…tu…tampoco. Te ves…tan mal… quiero decir…has cambiado mucho…- y al instante Grenda corría a abrazarlo con mucha fuerza, si tal vez en apariencia había cambiado, pero seguía siendo esa chica de afecto rudo que Dipper y Mabel recordaban.
– Dipper Pines cuanto tiempo sin verlos, Grenda ya los extrañaba mucho-
-Yo…también…te. Extrañaba Grenda...heee... Podrías soltarme…- Pronuncia con Dificultad.
-O si lo siento- y lo suelta al instante
-Bien chicas Vamos que debo regresar temprano- le guilla el ojo a Dipper en señal de aceptar su acuerdo.
-Si vámonos Mabs porque ¿adivina que?- dice una Candy emocionada.
-¡VIAJAREMOS EN MI LIMUSINA!- Grita Grenda emocionada, y al instante las tres al unísono gritan –! SI LIMUSINA!- salen corriendo, pero Mabel antes de salir regresa para darle otro beso en la mejilla a su hermano y darle las gracias.
-Diviértete- le sonríe– Si ocurre algún problema no dudes en llamarme y estaré aquí lo más rápido que pueda- menciono antes de salir.
Justo en la entrada había una larga y elegante Limusina de color blanco, estaba más que emocionada.
-¡Es bellísima!- exclamo mientras un hombre alto y elegante les habría la puerta trasera.
-Bien chicas bienvenidas al glamour- exclamo Grenda orgullosa.
-¡Si¡- exclamaron con emoción Candy y Mabel tomándose de las manos.
Por dentro la limusina era de lo más sofisticada, con luces neón, y un mini bar en el lado izquierdo, Grenda tomo un control remoto y una canción electrónica comenzó a sonar.
-¡Ulala! Esto sí que es maravilloso Grenda- menciono Mabel.
-Lo se chicas, fue mi regalo de 16 años- rio.
-¡Que¡- exclamo Candy – ¿y por qué nunca nos dijiste de el?-
-En ese momento tenía algunos problemas con Marius, y la familia Northwesth así que no estaba muy contenta de recibirla-
-Pero Grenda este es uno de esos regalos que no se deben ocultar- le dijo Mabel.
-Lo se chicas, pero realmente no estaba muy feliz con el-
-¿Que ocurrió con los Northwest Grenda?- le cuestiono Candy, mientras Grenda tomaba unas copas del minibar y se las repartía a sus amigas.
-Verán los Northwest empezaron a hablar mal de mí a la familia de Marius, diciendo que yo era una interesada, que no era lo suficientemente bonita y sofisticada como su hija pacifica- Mabel coloco una mano en el hombro de su amiga.
-Oo Vamos Grenda te eres mil veces más linda y sofisticada de que Pacifica Northwest- a Grenda se le escaparon unas lágrimas y Candy corrió a abrazarla.
-Lo se chicas, además lo único que ellos buscaban era que Pacifica contragiera Nupcias con Marius, ese fue su objetivo desde un principio, pero no contaban con que en aquella cena Marius se enamorara de mi- sonrió y tomo un pañuelo de la caja que se encontraba en el mini bar.
-Y claro que Pacifica se enamorara de Dipper- ante este comentario de Candy, las dos chicas la miraron de una manera fulmínate.
-¡Candy! no ayudes por favor- menciono molesta Grenda.
-Lo siento Mabel- miro a la chica que se puso más que helada, le molestaba recordar las miles de veces que pacifica había intentado seducir a su hermano, era como una enferma obsesión que ella tenía desde aquella noche en la Mansión Northwest, ella no había entendido que el solo había sido amable con ella, así era su hermano, una persona amable y honesta, eso le encantaba de él.
-No te preocupes Candy, además él le hizo ver que no estaba interesado en ella jajaa- las chicas rieron al unísono.
-Como olvidar su reacción- menciono Grenda, sacando una botella de champagne del mini bar.
Pero bueno además Pacifica no es tan mala-
-¿Por qué lo dices Grenda?- pregunto Candy.
-Por qué Marius está hablando con los Northwest, a petición de Pacifica nos han invitado a su Cena de Navidad, pero ya no hablemos de cosas que nos molesten, mejor quiero que brindemos por algo especial que quiero contarles- destapa la botella de champagne y le sirve la burbujeante bebida a sus amigas.
-¿Bien chicas están listas?- el silencio lleno el lugar.
-¡Me voy a casar!- dijo emocionada mostrando su reluciente anillo en su dedo corazón izquierdo.
-!Si- gritan con emoción, y la abrazan.
-¡Bien chicas Brindemos!- levanta su copa.
-Por la bella historia de amor de Grenda- mención Mabel.
-Porque al final ella se llevó al Chico guapo y Rico de esa Cena- exclamo Candy y amabas rieron.
-Si es cierto ¿quién lo diría no Candy? Y… ¿no eres muy joven para casarte?- bebió un pocola castaña de cabello largo.
-Si eso me han dicho, pero en la Familia de Marius se acostumbra casarse desde muy jóvenes así que no hay problema. Y bueno espero que la próxima boda sea de ustedes, así que serán mis damas de honor-
-!Si - mencionaron Candy y Mabel.
-y hablando sobre la cena, ¿no les gustaría ir conmigo?-
-¿a la Mansión Northwest?- pregunto Candy
-Así es-
-¡Yo encantada!- menciono Candy sin pesarlo, pero Mabel se quedó callada.
-¿Y tú Mabel?-
-Lo siento Grenda, de verdad me encantaría pero vine con Dipper para pasar la navidad con mi Tío Stan, no sería justo para él, además de que tanto el como yo nos sentiríamos incómodos ya sabes…-
-Si lo entiendo, hasta yo me siento incomoda de ir y bueno ¿ustedes aceptarían ir hasta Austria solo por mi boda?- le brillaron los ojos a ambas.
-¡Por supuesto que sí!- exclamo Mabel.
-Excelente-
-Oye Grenda y ¿por qué nos dijiste que irías a ver a Marius a Austria si está aquí? – cuestiono Candy.
-Porque ya moría de ganas de verlas jajaja, y por qué solo hoy tendremos la limusina, mañana la llevaran a agregarle un jacuzzi, quería que este viaje fuera sorpresa-
Las chicas disfrutaron del viaje en la Limusina de Grenda, hasta llegar al centro comercial, no era de esperase que la gente mirara el elegante automóvil con curiosidad, lo que hacía sentir a Candy y Grenda como todas unas Divas, la emoción de Mabel aumento al ver los bonitos adornos navideños, parecía una niña pequeña, Mabel amaba la navidad.
-Qué lindo arreglaron el centro comercial- observaba emocionada cada detalle.
-Si es muy lindo como decoran en Navidad- le contesto Grenda
Recorrieron varias tiendas, sobre todo las de ropa..
-Este vestido sí que es lindo- menciono Grenda en uno de los probadores mirándose al espejo con un vestido con detalles en la cintura de color fiusha.
-Chicas creo que ya es hora de que me valla- menciono Mabel en otro de los probadores mientras se miraba al espejo con un croptop blanco con un estampado de panques kawaii en el frente.
-Pero Mabel aun os falta muchas cosas por hacer y por contarnos- menciono Candy en otro de los probadores intentando hacer entrar unos jeans entubados.
-Lo se chicas pero…- se quita el croptop- le prometí a mi tío que trabajaría en lo que él no estaba, y también le prometí a Dipper regresar temprano para que el pudiera salir con Wendy-
-¿Con Wendy?¿En plan de cita?- custiono Candy
-Aun no lo sé, bueno anoche se besaron-
-¡Se besaron!- gritaron al unísono las dos chicas.
-¿Mabel y tú que piensas al respecto?- le cuestiono Grenda mientras se colocaba unos jeans azules y se miró al espejo
-Que quieres que diga Grenda, de echo fue mi culpa…es…solo que él nunca me vera de la misma manera que yo lo miro, la ama, y yo. Tú sabes…es imposible y la sociedad lo sabe- se colocó un suéter color blanco con una abertura en los pechos, se miró al espejo y se sonrojo.
-Vaya esta cosa sí que es sexy- pensó en voz alta, en ese momento se abrió la cortina de golpe, miro a su amiga con los jeans azules y una blusa color blanco.
-O si ese suéter es muy sexy, tienes dos grandes paquetes muy bien pronunciados- le menciono con una mirada pervertida tocando uno de sus pechos con su dedo índice, ella se sonrojo y le dio un ligero golpe en el dedo.
-¡Grenda!- exclamo y Candy solo rio saliendo del vestidor con su ropa puesta.
-Atrapada- menciono Candy sin parar de reír.
-Sabes una cosa Mabel ese es tu problema- la tomo del hombro y ambas miraron al espejo- Eres una chica Hermosa, tanto por fuera como por dentro, tu siempre me has inspirado, eres una mujer segura de sí misma, que no le importa lo que la gente diga, entonces te pregunto, si nunca te ha importado lo que diga la Gente de ti, ¿Qué te importa lo que diga la sociedad de lo que sientes hacia Dipper? Ve lo linda y sexy que eres- Mabel suspiro y se sentó en un pequeño asiento que había en el probador.
-Sabes que soy su hermana Grenda ¿y si él no me ve de la misma manera?, si le confieso mis sentimientos el me vera de manera….no lo sé no quiero ni imaginarlo, no quiero perderlo- se cubrió el rostro con las manos y grenda delicadamente se las quito y la tomo del rostro.
-Mabel si no haces méritos por conquistarlo, porque te mire cómo ve a Wendy, y al contrario le ayudas para que este con ella, ¿cómo esperas saber si lo que tus miedos te dicen son ciertos o no?- le sonrió y Mabel le devolvió la sonrisa.
-Aún recuerdo cuando supieron que estaba enamorada de Dipper, pensé que nunca más me volverían a hablar- se puso de pie y Grenda salió del vestidor para que Mabel se terminara de cambiar.
-Si fue Gracioso, y todo porque hablas dormida a veces jajaja- menciono Candy
-Pero por lo visto nunca he dicho nada de eso al dormir con Dipper, por suerte- salió del vestidor.
-¿Oye Mabel alguna vez has intentado no lo sé, seducir a Dipper?- se recargo Candy en la pared a un lado de Mabel.
-Yo…bueno…tal vez…no se…-
¿Y qué reacción ha tenido?- Mabel guardo silencio.
-¡Bingo!- exclamo Candy.
-¿Creo que deberías empezar a notar que reacción tiene hacia ti?, Sabes los conozco desde hace 7 años, y me pareciera que Dipper te quisiera más allá del lado Fraternal-menciono Grenda saliendo del probador con la ropa que llevaba puesta.
-Tonterías Chicas yo he visto como se pone al estar cerca de Wendy, y créanme no reacciona de la misma manera- tomo su bolso y salió de los probadores.
-Ella tampoco actúa de la misma manera con el cómo cuando esta frente a un chico que le llama la atención- le dijo Candy en voz baja a Grenda.
-Eso es Verdad- le contesto en voz baja.
-Puedo oírlas-
Mabel las acompaño al estacionamiento y se justificó en no acompañarlas para que disfrutaran el viaje en limusina, y ella regresaría en taxi para llegar más rápido, se despidió de ellas y antes de irse Grenda les dio un regalo de navidad a cada una.
Mabel pensó en aprovechar el viaje y comprar el Regalo de navidad para Dipper, necesitaba distraer su mente de todo lo que había platicado con sus amigas, su nueva pregunta era ¿Qué regalarle a Dipper de navidad?, entro en una tienda de videojuegos, a Dipper le gustaban mucho pero tendrían que esperar a llegar a casa para jugar, así que pensó en otra cosa, y se dirigió a una librería, recordó aquel libro de Terror que tanto mencionaba Dipper así que decidió comprarlo, se sentó en una banca y miro a la gente pasar, tenía miedo de llegar a la cabaña, tenía miedo de lo que pasara, tenía miedo de perderlo…,abrió la bolsa que Grenda le había dado y su rostro de puso de color rojo, era el suéter blanco que se había probado en aquella tienda, y contenía una nota que decía.
"Úsalo esta noche, conquístalo, sé que él te ama de la misma manera no te rindas, te quiero Feliz navidad¨
Grenda.
-Me pregunto en que momento escribiría esta nota- se dijo a sí misma, observo el suéter por un momento y pensó en varios momentos en que ella sin planearlo o a propósito había hecho cosas para que el la notara, siempre se ponía nervioso, pero tal vez era normal, si tal vez…. – ¡Mabel que estás pensando!, mejor será que me vaya- se dijo a sí misma, se puso de pie molesta y camino a prisa bloqueando los pensamientos en su mente.
-El ama a otra persona, sería una locura que el también sintiera lo mismo por mí, Dipper siempre la ha amado, además la sociedad no nos dejaría ser felices, ¿a quién le importa la sociedad?, ¡yo lo amo!, tengo que decirle lo que siento, pero… tampoco quiero perderlo , ¿que pensara al saber que su hermana gemela lo quiere de esta manera?, Mabel eres un tonta, todo esto es tu culpa, necesito una señal, que debo hacer, mejor debo olvidarlo, ¿o atreverme a hacer algo?, y si yo..- su mente fue interrumpida en su mar de pensamientos, al chocar con un chico y caer ambos al suelo.
- Lo lamento. Yo...- dijo apenada, pero fue interrumpida por una voz conocida que comenzaba a reclamarle mientras se ponía de pie
- ¿Estas tonta? ¿Por qué no te fijas a dónde vas?- le da la mano para levantarse
- no Gracias- le rechaza Mabel poniéndose de pie, se sacude un poco y el chico toma sus bolsas – sabes no tienes por qué ser tan grosero...- al entregarle sus cosas los dos se quedan mirando a los ojos e inmediatamente el chico la reconoce – ¿Mabel?- ella toma las bolsas y se queda un poco confundía, esa voz… se le hacia conocida pero tenía tanto en la mente que no lograba atar los cabos
¡¿Roobie?!- dijo sorprendida, aunque la voz era la misma, el ahora lucía un poco distinto, seguía siendo un chico alto y delgado, pero ahora estaba un poco más marcado, y el cabello le llegaba a los hombros, tenía una perforación en la ceja izquierda, además de ya no lucir como un chico Emo de pantalones ajustados si no, ahora se bestia más al estilo rockero, con una playera negra y chamarra de cuero.
-Ese Mismo jajaja, Sigues igual de despistada que antes, niña Dipper-
- Vaya cuanto tiempo sin vernos- lo miro extrañada.
- Lo mismo digo, sabes debes tener más cuidado cuando caminas- comenzó a reír.
-Tienes razón, podría tropezar con un chico grosero que en vez de ver si estás bien, te reclama jum- cruza los brazos y le hace un puchero como niña chiquita – tu tampoco has cambiado Robbie Valentino-
-A vamos de haber sabido que era tú no te hubiera dicho nada- la tomo de los hombros, y ella lo miro un momento y desvió la mirada haciendo otro puchero.
-vamos Mabel perdóname- la chica no respondió.
-¿Ok que te parece si te lo compenso? ¿vamos por un enfriacerebros? ¿yo invito que dices?- miro aquella sonrisa exagerada en el rostro del chico y comenzó a reír, él era una de esas pocas personas en el universo que conocían más a fondo la verdadera personalidad de Robbie, que detrás de ese chico rudo y aparentemente sin sentimientos había un ser humano Divertido y sensible.
-¿Enfriacerebros? ¿en invierno? ¿eso no rompe las reglas sobre las estaciones, la salud, y todo lo demás?- puso sus manos en la cintura.
-Las reglas se hicieron para romperse y sabes que yo no me rijo por ellas señorita- tomo su chamarra y le lanzo una mirada de orgullo, y ambos comenzaron a reír.
-Definitivamente no has cambiado en nada Robbie-
-¿Entonces qué dices?-
-Me gustaría mucho pero debo llegar a cubrir a mi Hermano, prometí trabajar el día de hoy en lo que llegaba mi Tío-
-Ese viejo Stan nunca Cambia, ¿te parece si pasamos por uno en el camino y te llevo a casa? Tiene muchísimo tiempo que no nos veíamos- le menciono amablemente.
-Está bien- suspiro- solo realizo una llamada y todo listo- tomo su celular y marco a su hermano.
-¿Bueno?- Contesto Dipper.
-Dip, Dip ¿Podrías cubrirme un rato más? Lo siento sé que tenemos un acuerdo pero no sabes a quien me encontré, sorpresivamente Wendy no es la única en el pueblo, también está Robbie por aquí..¿bueno? ¿Dipper estás ahí?- al parecer el chico estaba algo ocupado.
-O claro Mabs, si está bien solo no tardes mucho ¿ok? Voy a atender a una señora hablamos después bye- colgó al instante sin poner atención aparentemente de lo que Mabel le había dicho.
-¿Todo bien?- pregunto el chico de piel pálida.
-Claro todo bien, vámonos- fingió su sonrisa.
-¿Tu hermano no se Molestó de saber que estabas conmigo? aún recuerdo los dramas que hacia cuando salíamos a algún lado- se extrañó.
-Mm a decir verdad creo que no me puso mucha atención- tomo las bolsas de Mabel y comenzaron a caminar al estacionamiento.
-Has cambiado mucho Mabel, ya no eres aquella Fan Adolecente que vi por ultima ves antes de irme de este horrible pueblo- le abrió la puerta de la camioneta y rio un poco.
-No ya no, jajá y tú ya no eres ese chico Emo y desnutrido que usaba pantalones ajustados- se defendió.
-¡Boom! Golpe bajo- subió al asiento piloto y se puso el cinturón.
-Ya hasta usas el cinturón de seguridad, hombre que rompe las reglas jajaja-
-Siempre lo he usado Mabel jajaja, hay reglas que deben seguirse cuando amas tu vida-
-¿Robbie Valentino hablando del amor a la vida? Sí que has cambiado- ambos rieron al unísono, parecía como si el tiempo nunca hubiera pasado, su amistad seguía intacta, al igual que la confianza y el sentido del humor de ambos, a pesar de haber cambiado un poco físicamente aun compartían su sinceridad el uno con el otro, Mabel a pesar de todo lo sucedido se sentía cómoda con él y el con ella, eran como dos mejores amigos que sin planearlo después de los sucesos en aquel primero verano en el que Mabel lo había ayudado a encontrar un nuevo amor, ellos se habían vuelto muy amigos, el ante ella era muy distinto, era el, sinceramente sin mascaras ni corazas, confiaba tanto en ella que le contaba sus miedos y sus sueños.
Mabel no se había equivocado, debajo de su aspecto tan aterrador, había un chico lindo, divertido, sensible, y amable, entonces Comprendió que era lo que Wendy y Tambry habían visto en él, y su corazón no lo dejo pasar por alto.
Fue un verano entero pensando en el de una manera Distinta, hasta aquel ultimo día….antes de irse de Gravity Falls...
Flashback
Gravity Falls 3 años antes….
Un joven Robbie de 18 años, que lucía casi igual que cuando tenía 15, solo que ahora tenía el cabello un poco más corto, pero aun usaba esos horrendos pantalones ajustados.
El subía unas cajas a su camioneta cuando una linda chica de 15 años lo saludaba.
-¡Hola Robbie! – le sonrió coquetamente.
-Mabel…- cargo una de las cajas y la coloco en la cajuela – ¡Qué bueno que llegaste! Pensé que llegarías un poco más tarde- subió la última caja a la camioneta.
-Me dijiste que llegara a la una- miro el reloj en su muñeca algo confundida.
-Cuando las personas normales dicen que llegues a una hora por lo general llega horas tarde- cerró la cajuela y se limpió el sudor de la frente.
-Yo no soy una persona normal entonces jajaja-
-Quien rayos lo es jajaja- se rieron al unísono, Mabel lo abrazo y este correspondió su abrazo.
-Eres muy cursi niña Dipper- ella lo soltó rápidamente y le dio un golpe suave en el hombro.
-Y tú eres un amargado-
-Lo dulce y lo amargo no se llevan, pero por alguna extraña razón el universo hace lo que quiere-
-¿Para qué son todas esas cajas? ¿Saldrás de Gira o ya eres un repartidor de paquetería?- lo miro curiosa.
-Mm creo que se acerca más a lo primero, pero de eso quiero hablarte después ahora quiero que escuches algo que compuse anoche, y me des tu opinión- ambos se encaminaron a la casa de Robbie, Mabel no podía ocultar su nerviosismo, ese era el día que por tanto tiempo había esperado, por fin le confesaría sus sentimientos a aquel quien hasta ahora solo había sido un Gran amigo para ella, se había arreglado, había practicado unas cuantas veces lo que le diría, por fin después de casi todo el verano haberlo intentado.
-¿Linda Mabel como estas? Me alegra verte nuevamente aquí viva jajaja- le saludo la amable y un poco aterradora señora valentino, pero después de tantos veranos ya se había acostumbrado a su extraño sentido del humor.
-¡Buenos Días Señora Valentino!- sonrió.
Subieron a la habitación del chico, que por lo general siempre estaba echo un desastre, y la luz casi no entraba en él, era un ambiente muy tétrico, pero Mabel se sorprendió al notar que la habitación del muchacho estaba limpia, sin hojas sueltas en su escritorio, sin ropa sucia en el piso, incluso la cama estaba tendida y la luz entraba en su habitación, se cuestionó si él había limpiado para ella, la canción, la habitación limpia, acaso era que…., de ser así sería la chica más feliz del mundo, se emocionó, parecía que todo se alineaba a su favor.
-Bien aquí va ¿lista?- Mabel se sentó en la orilla de la cama sonriendo impaciente y él puso a reproducir una canción en su laptop que se encontraba en su escritorio, y se sentó a un lado de ella, su corazón latía muy rápido, tenía que decírselo, un silencio incomodo fue interrumpido por una tonada tranquila y la ahora mejorada voz de Robbie.
"no sé si esta historia tendrá un final feliz, no sé a dónde nos llevara esta locura, si este mundo esté listo para nosotros…puede que me equivoque. Puede que no sea lo que pensé… solo sé que quiero estar contigo…"
Su corazón latía muy fuerte, lo miraba cantar en voz baja su propia canción, ¿sería que acaso esa canción la habría escrito pensando en ella?
"Quiero ir un mundo lejos donde el pasado sea presente, quiero viajar lejos contigo, quiero que el presente transforme en futuro, quiero estar siempre contigo, sin sepárame de tu constelación, ser un y mil infinitos junto a ti, sin miedo a perder..."
La letra era muy hermosa, el mismo componía sus canciones y escribía las letras, había mejorado mucho en su tono de voz conforme habían pasado los años, debido a la práctica.
-¿Y bien? – la miro emocionado.
-Honestamente Robbie ¡es la mejor canción que has compuesto hasta ahora!- brinco emocionada
-La letra la escribí hace una semana pero anoche por fin llego la revelación perfecta para componer la el ritmo- dijo orgulloso.
-Pues es una buena canción robbie-
-Gracias Mabel, quería que me dieras tu sincera opinión al respecto, si todo sale bien este será mi boleto para un futuro prometedor-
-Eso sería estupendo, los auditorios llenos, la gente anunciando tu nombre, es todo lo que has soñado- robbie se recostó en su cama y acto seguido Mabel se recostó a su lado mirando al techo, el silencio volvió a llenarla habitación…
-Sabes hay algo que…- dijeron al unísono.
-Yo...- volvieron a decir al unísono, se miraron a los ojos, Mabel no pensó dos veces era ese momento o nunca, así que tomo su rostro y beso tiernamente sus labios.
Robbie estaba algo desconcertado y sonrojado, pero no correspondió dicho beso, ella lo miro de nuevo a los ojos.
-Mabel…yo…- ella volvió a besarlo, y él se separó de ella.
-Yo también siento lo mismo que tu Robbie- le dijo con sinceridad.
-¿¡Espera que ¡?- se levantó de golpe -Mabel creo que estas malinterpretando las cosas, yo…bueno…es que ¿Por qué me has besado?- ella esquibo su mirada ocultando su ya rojo rostro.
-Robbie tú...tú...me gustas mucho- Robbie se levantó de golpe y miro por la ventana unos segundos, suspiro y regreso a sentarse a un lado de Mabel.
-Mabel…sabes esta canción pienso llevarla a una buena disquera, me han dado cita con el productor para la próxima semana- ella lo miro desconcertada, sabía que estaba evitando el tema, el suspiro y miro al techo ,ella bajo la mirada, se sentía una tonta al confesarle sus sentimientos.
-Sabes…tal vez pienses que estoy evadiendo el tema- ella lo miro extrañada, ¿era acaso que le podía leer el pensamiento?
-No robbie…yo. Entiendo….-
-Espera…- le interrumpió – Mabel…. me siento muy honrado de que sientas esto por mí, eres una Mujer maravillosa- Mabel sonrió.
-Te conozco dese hace algunos años, eres muy Hermosa, sincera, amorosa, autentica, eres Mabel, y es difícil encontrar a una Mabel- la miro a los ojos y tomos sus manos.
-A lo que me refiero es que…Eres una en un Millón, tienes un corazón enorme siempre dispuesto a dar más por los demás, tu…me ayudaste cuando más lo necesite, siempre has estado ahí cuando más te he necesitado, eres como un ángel que llego a mi vida para mejorarla-
-Y siempre lo estaré Robbie, estaré ahí cuando me necesites- el miro de nuevo al piso.
-Es exactamente eso Mabel, tu siempre estás ahí para los demás, siempre vez lo mejor de los seres humanos aun cuando te hicieran lo más cruel, y yo…mírame Mabel, no soy un buen chico y tú lo sabes-
-No digas eso Robbie Valentino, lo eres- tomo su rostro y lo miro a los ojos - y es por eso que me gustas tanto- las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.
-Lo vez…- limpio delicadamente su mejilla derecha – acabo de hacerte llorar…no me perdonaría nunca verte sufrir por mi culpa, Mabs tu eres el ser más hermoso y bondadoso que existe, y yo…soy un lio…un chico de 18 años sin un futuro asegurado, con emociones inestables, con padres con un extraño sentido del humor hacia la muerte, ¡te quiero Mabel y mucho! Y es tanto mi cariño hacia ti que no quiero verte sufrir-
P-ero no sufriré a tu lado, podremos luchar juntos-
-Mabel me iré hoy en la noche…, esas cajas que viste en mi Camioneta son mis cosas, Tambry consiguio quedarse en una buena universidad en Nueva York y platicando los tres ayer decidimos rentar un Departamento Juntos...-
-O ya veo….- bajo la mirada – ¿tú y tambry?no…no...sabía que habían regresado-
-¡No! Tambry, Wendy y yo, esa historia fue hace mucho tiempo y más que nadie tú lo sabes, sabes bien que eso no era amor real, los tres nos dimos cuenta que nunca lograríamos cumplir nuestros sueños en este pueblo, y si todo iba bien y a mí me otorgaban la cita con el Productor de esa disquera…nos iríamos todos Juntos- Mabel no respondió, tenía un sinfín de sentimientos encontrados.
-Mabel me encantaría ser es persona que tu realmente mereces, y poder corresponder tus sentimientos…pero…esto es lo que soy… tu hermano tiene razón, a mi lado…las cosas entre tú y yo…serian distintas…y no quiero cambiar esto que hay entre los dos- le tomo la mano pero ella no reacciono.
-Parece que el amor no es para mí- menciono Mabel.
-No digas eso ¿Acaso no acabas de escuchar todo lo que dije?- ella lo miro desconcertada.
-¡Mabel! Tu no me amas, esto que sientes por mí no es amor, el amor no es encapricharse con el primer chico que pase-
-¡hey! ¡Eso ofende!- dijo molesta la castaña
-No...no…no...lo siento quiero decir, tu y yo pasamos cosas geniales, pero como dos mejores amigos…eres como una hermana pequeña para mí, el hombre que sea digno de ti debe quererte así como eres, sin cambiarte nada, que incluso vera tus errores en algo bello, será mutuo, alguien que comparta contigo tus sueños, el amor llegara a ti cuando menos lo esperes solo se paciente, o tal vez ya está ahí esperándote, pero esto que sientes por mí es distinto es cariño, un gran cariño y yo también lo siento por ti, dos mejores amigos- tomo su barbilla y la miro con una sonrisa.
-¿Y cómo sabré que él es el indicado?-
-No lo sé, sola te darás cuenta que esa es la persona con la que quieres compartir tu vida, que cuando estas con ella sientes el efecto como el de un coctel de Drogas y a la vez estas consiente, es algo que no se puede explicar- Mabel se limpió las lágrimas y le sonrió.
-¡Eres un Cursi Robbie Valentino! – ambos rieron.
-Que puedo decir me hace daño juntarme contigo, además ten por seguro que cuando encuentres a ese tipo! yo estaré ahí para darle una paliza si te hace algo!- hizo un gesto con el puño y Mabel solo rio.
-Eres un tonto- él le extendió sus brazos y ella corrió a ellos, había sido el abrazo más cálido y reconfortante que jamás habían sentido.
-Creo que es hora de irme a casa Robbie…- se separó de él.
-¿Gustas que te lleve?- ella fingió una sonrisa.
-No gracias…quisiera. Quisiera estar sola un rato. No lo tomes personal solo quiera pensar un poco sobre mi misma-
-Él se quitó de su cuello una cadena del cual colgaba una uña de guitarra y lo puso en el cuello de Mabel.
-¿Por qué me das esto robbie?- lo miro extrañada.
-Es para que siempre recuerdes que en mi tienes un buen amigo, y que nunca olvides dejar de ser Mabel, nunca dejes de ser tu ¿de acuerdo? Nunca dejes de soñar y creer en que lo encontraras, que nunca dejaras de sonreír- ella lo abrazo de nueva cuenta muy fuerte.
-¡Deacuerdo cabeza de chorlito¡ te extrañare mucho- robbie correspondió aquel aparentemente ultimo abrazo entre amos.
-Y yo a ti niña Dipper, Mabel Pines, pasare a despedirme a la cabaña antes de irnos ¿te parece?- Mabel se separó de el
-Ok los estaré esperando- Mabel salió de la habitación, y una vez afuera de la casa de los Valentino, corrió tan rápido como pudo, las lágrimas brotaban de sus ojos así como sus emociones en su corazón, llego a la cabaña del Misterio y busco a Dipper por todos lados, necesitaba de él, de sus mágicos abrazos que siempre la hacían sentir mejor, pero el chico no estaba por ningún lado, así que decidió subir a su refugio de Dipper en el techo, pero él tampoco estaba ahí, se recostó y miro las nubes tal vez ya se había enterado que Wendy se iría…tal vez solo necesitaba estar solo como ella también lo necesitaba…
Fin del flashback
Ambos se encontraban frente al minisúper en la camioneta de Robbie.
-Muy Bien señorita Pines, ¿está lista para romper las reglas?-
-Muy Lista Joven Valentino- dijo con seguridad mirándose a los ojos.
-1….2….3- dijeron al unísono y al terminar el conteo comenzaron a beber a prisa su bebida, hasta que la cabeza de Robbie no pudo más.
-¡Aaaa Esto Duele!- coloco su mano derecha en la frente
-¡Boom¡ aun Soy la mejor en esto- se rio y al mismo tiempo a ella se le enfriaba la cabeza
-¿Decías?- la miro burlonamente, y ella lo empujaba suavemente – eres un tonto-
¿Tú me retaste recuerdas?-
-Era para recordar viejos tiempos-
-Y que buenos tiempos, creo que a mi vida le hacía falta este tipo de diversión, diversión a la Mabel-
-¿Qué dirían nuestras Madres de vernos hacer esto?mm probablemente la mía diría ¡hey Mabel no bebas eso o podrías enfermarte!-
La mía probablemente diría…- aclaro la garganta y pronuncio en voz aguda –" o muy bien robbie sigue así y no tendremos que adaptar tu ataúd¨- rieron
-Vaya definitivamente eso diría tu madre, oye y hablando de tus padres, ¿viniste a verlos por Navidad?- menciono curiosa, mientras Robbie encendía el auto.
-La verdad Mabs, no he venido a las cenas de Navidad desde que me fui del pueblo, y la verdad no es como que mis padres me extrañen en estas fechas…tu sabes hay mucho trabajo…accidentes por ebriedad, hipotermias, asesinatos por regalo de navidad no deseado, tu sabes..¿calcetines?-
-Jajaja hablo enserio, entonces ¿por fin te entro el espíritu navideño?- se colocó el cinturón de seguridad y comenzaron el camino a la cabaña del misterio.
-He venido a buscar a alguien…para ser más exactos…a Wendy- suspiro.
-¿A. Wendy? ¿vinieron juntos a ver a su Familia?- le dio curiosidad.
-No… de echo ella huyo de casa… cuando llegue del trabajo sus cosas ya no estaban, la busque por todos lados y me supuse que vendría a ver a su padre y sus hermanos, ella siempre viene todos los años, es una promesa que le hizo a su padre-
-Mmm interesante…¿y Tambry?-
Veras han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos, a Tambry le ha ido bien en su carrera, ya casi se gradúa como ingeniero en sistemas, y se fue a vivir con su actual novio, un tal Mike, así que solo quedamos yo y Wendy, viviendo juntos, y las cosas entre ella y yo…bueno... parece que nunca murieron siempre estuvieron ahí, todo iba bien, teníamos planes, sueños, pero de la noche a la mañana me abandono, nuevamente sin ninguna explicación…-
-O vaya…- estaba desconcertada.
-Tambry ha intentado comunicarse con ella pero es inútil, fui a buscarla a su casa y su padre me dijo que había salido con un amigo, la busque en cada rincón de Gravity Falls, incluso en la plaza comercial, ahí está su la cafetería favorita, es por eso que me encontraste ahí-
-Si es raro verte en ese tipo de lugares, tan…-
-¿De chicas y de Gente Capitalista?-
-Exacto- Robbie suspiro y estaciono el auto en una gasolinera, bajo del auto y Mabel saco su celular, y volvía a marcar a su Hermano, sonó 3 veces y entro el buzón de voz "En este momento no puedo contestarte, deja un Mensaje y más tarde me comunicare contigo", esa voz que tanto le gustaba escuchar y la cual alguna vez hizo un remix, volvió a marcar pero habían apagado el celular. Tuvo un mal presentimiento, ¿acaso le habría pasado algo? ¿estaba molesto con ella?
-¡Toda lista señorita! ¿Te encuentras bien?- noto su mirada perdida en el celular, Mabel reacciono e inmediatamente cambio su semblante para disimular su preocupación.
¡-Si! Todo está bien solo que…mi hermano no contesta. Creo que se molestó conmigo-
-Animo tal vez solo está ocupado-
-Si tienes razón, hace rato que lo llame parecía muy ocupado, solo estoy haciendo ideas tontas- sacudió la cabeza.
-Espera… ¡eso es! ¡Pero que tonto soy! ¡Cómo no se me ocurrió antes!-
-¿Qué Robbie?- Lo miro confusa
-Su padre me dijo que estaba con un amigo, y tu estas aquí así que... ¡debe de estar con Dipper! Ellos dos platican mucho desde hace tiempo-
-de hecho… mi hermano quedo de verse hoy con ella. Y….o no…- coloco sus manos en su boca y miro asustada hacia el vidrio, el mal presentimiento se hacía más fuerte – que rayos hiciste Mabel- pensó.
-¿Qué? ¿Qué pasa tu sabes algo?- regreso de sus pensamientos y fingió una sonrisa para despistar a Robbie.
-No nada solo recordé que tenía que…ya es muy tarde y es por eso que Dipper debe de estar molesto conmigo- el chico piso el acelerador.
Unos Minutos más tarde Robbie estaciono el auto frente a la cabaña del Misterio, bajo molesto del asiento del conductor y Mabel detrás de él.
-Espera estas actuando como un tonto sin saber las cosas-
-¡Que es lo que he de saber Mabel! ¡Ella huyo de casa para verse con tu hermano, que no ves que es evidente!- ella jalo de su chamarra.
-¡Eres un tonto espera! Ellos dos son solo amigos, te lo digo yo que estoy casi las 24 horas con Dipper- pero era más la fuerza del chico de cabello obscuro que casi arrastraba a Mabel, giro para verla y la tomo de los brazos sin lastimarla.
-Yo también estoy con ella casi todo el día, pero esto es raro, huye de casa sin decir nada y luego queda de verse con Dipper, ¿no crees que tengo razones para dudar?-
-Ya casi es Navidad Robbie ella vino a ver a su Familia, y fue casualidad que se encontrara con nosotros, enserio que tu no cambias, siempre pensando mal y actuando sin razonar, no quiero que hagas un escándalo y me traigas problemas con mi Tío solo por tus arranques de Celos- lo miro retadoramente a los ojos.
-¿arranques de Celos? Tu Hermano es quien desde hace mucho tiempo está ahí esperando para quedarse con Wendy, ya lo hizo una vez, ¡no lo hará de nuevo!- Mabel cruzo los brazos y lo miro con enfado, definitivamente no sé qué poder tenia Mabel que hacía que se calmara y entrara en razón.
-Ok está bien Mabel- giro los ojos- me tranquilizare... ¿está bien?- relajo su postura al igual que Mabel.
-Muy bien, ven vamos te demostrare lo equivocado que estas- entraron por la puerta de la tienda de regalos.
-Dipper ya lle…- pero sopresivamente Dipper no estaba en el Mostrador.
-Vaya que bien hace su trabajo el cabeza hueca- dijo Robbie sarcásticamente.
-¡Oye! ¡Te recuerdo que es mi hermano! Debe de haber ido al baño o algo así- Robbie cruzo los brazos.
-¡Dipper!- pero al mismo tiempo que ella gritaba un ruido un tanto peculiar se escuchó del piso de arriba, ambos se miraron y Mabel corrió antes que Robbie hacia las escaleras, subió hasta su habitación, tenía miedo de abrir la puerta, escuchaba los pasos de Robbie tras ella, los nervios se apoderaron de ella, escucho una voz conocida detrás de la puerta….
-Que rayos he hecho…- sintió su corazón quebrarse en mil pedazos al abrir la puerta y encontrarse con dicha escena, Wendy y Dipper corrieron a cubrir su desnudez como pudieron, las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, mientras detrás de ella se escuchaba la voz furiosa de Robbie.
¡Que Mierda está Pasando aquí Wendy Corduroy!-
Continuara…
Bien chicos hasta aquí el capítulo, si lo sé, sé que esperaban algo muy distinto de este episodio y lamento la larga espera, también sé que en este capítulo no hubo Leemo como lo Prometí, pero todo tiene un por qué jaaja.
En Primera sé que dije que este sería el penúltimo capítulo, cosa que ya no será así, a la larga mi inspiración fue tal que salieron muchas más cosas para este fic, y este capítulo que se supone seria el penúltimo, se dividió en dos debido a que hubiera sido muy largo, de por si el capítulo es muy largo, así que esto apenas se pondrá mejor jaja por lo que podrán haberse dado cuenta.
Aun nos Faltaba un personaje clave en esta Historia como bien leyeron en la descripción de la historia les avisaba de un antiguo amor de Mabel, así que yo se los advertí desde antes jajaja, el por qué no hay Leemon es Fácil, esto es Mas explicativo sobre que pasaba con Mabel mientras Dipper se Divertía un Rato con la pelirroja jajaja, y que entendieran lo que seguirá después, y bien como podrán darse cuenta el Capitulo anterior fue Mas Wendip, este fue más Robbel, el próximo será Pinecest sí que sí!, así que no se me enojen ni se estresen tendrán mucho pinecest para el siguiente capítulo y si también habrá Leemon, ahora si jajaja.
Gracias a todos los que me Han dejado Review no Solo aquí si no en Fb también, son mi motor para seguir con este fic, y Gracias por sus consejos, ya he corregido mis errores de los capítulos pasados y me ayudaron a tener más cuidado en este, de corazón Gracias.
Le mando un Saludo a mi Hermanita Drama Queen2306 y a Laura por esperar pacientes este nuevo Capítulo.
Y por último les quiero informar que escribiré otro Fanfic Pinecest, este si solo será Pinecest sin Wendip, ni Robbel jajajaja, aún estoy trabajando en el primer capítulo en cuento lo tenga los invito a darse una vuelta y leerlo y me digan que les parece.
Sin más que decir hasta el próximo capítulo.
