* Olenka Bendives Yay! Es genial que ya puedas leer! =)
* Soledad Rodriguez Cada capítulo se pone más fuerte y pasan cosas inesperadas. Muchas gracias! Ya estoy de regreso ;)
*Gustavo Mera Disfruta tu lectura.
* Jeny Los tres juntos son adorables :3
* Breen Ledesma Yay! Espero que lo disfrutes =)
* Ale Morataya ¡De nada Ale! Sí, fue uno, pero aquí está otro ya ;) Uy, entonces no vas a estar de buen humor por un tiempo :P
Jajaja, trataré de actualizar más seguido y gracias, estoy mejor ahora C:
* Adriana Botero Blaine hace provocar ese sentimiento definitivamente. Las cosas han sido complicadas y faltan más por venir =S
Muchas gracias! Estoy mejorando poco a poco. Un abrazo.
* Sofia Salazar Kurt tiene que actuar más rápido pero pensando bien lo que hace y dice. Gracias Sofía, estoy mejor ya C:
* AnitaDChace Genial! Aquí una nueva actualización =)
* aandrearhace Gracias! Me alegra que sea así! Blaine es un excelente padre sin lugar a dudas. Alex irá a L.A. más adelante ;)
* LoverManiachace Me da gusto saber que lo amaste! Sí, Kong es una gran persona y ha estado para Blaine desde que lo conoció.
CAPÍTULO 17
"Nada es Fácil"
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~ FLASHBACK ~
Diciembre del 2013
- ¡Oh Kurt, míralos!
Al sonido de la voz de su prometido Kurt levantó la mirada, sonriendo para sí mismo cuando vio lo que Blaine estaba mirando. El amor de su vida observaba con ojos de cachorrito a un par de gemelos que estaban del otro lado de la tienda, los bebés iban muy abrigados en un cochecito doble ubicado a un pasillo de distancia. Sus padres estaban ocupados buscando algo en los estantes y Blaine estaba fascinado con sus hijos, sonriendo y saludándolos cuando los niños le devolvieron la sonrisa, deleitando al ojimiel todo el tiempo.
Tenían menos de un año, pero eran lo suficientemente mayores como para ser capaces de sentarse y observar el mundo que les rodeaba, y Kurt se encontró mirándolos casi tanto como su prometido lo hacía, porque al mirar a los bebés y luego a Blaine, podía ver su futuro… Algún día ese sería el futuro de ellos dos, tendrían sus propios hijos y él sería capaz de ver esto todos los días, sería capaz de ver a su mejor amigo jugando con sus hijos, haciendo muecas y cantando con ellos.
¡No podía esperar!
~ FIN DEL FASHBACK ~
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Algo pesado se movió en el pecho de Kurt, presionando con fuerza sobre sus hombros mientras se sentaba y se instalaba en su estómago.
Encogiéndose, abrió los ojos parpadeando contra la leve oscuridad para ver una figura oscura sentada encima de él, su forma borrosa se iba volviendo más clara hasta que se dio cuenta de que estaban nariz con nariz. – Oh, ¿Landon?
- Su aliento apesta.
Kurt frunció el ceño deslizando una mano detrás de la espalda de su hijo mientras se sentaba y fijaba la posición del niño desde el pecho hasta las rodillas.
- El tuyo no es mucho mejor lindura – Dijo mientras alborotaba el ya esponjado cabello de Landon, con los ojos todavía soñolientos que echaron un vistazo alrededor de la habitación sólo para encontrar a alguien dormido en el sillón a unos metros de distancia con las extremidades colgadas.
Blaine estaba tendido en el sillón grande, con las piernas colgando de éste, estaba de espaldas con un brazo detrás de la cabeza y el otro descansaba sobre su estómago. Incluso desde su posición en el sofá, Kurt podía ver lo agotado que su ex estaba, tenía ojeras notables, su figura lucía como si no tuviera huesos mientras dormía a pesar de los sonidos de la televisión a todo volumen ya que Landon había encontrado algo que ver.
Suspirando, Kurt levantó al niño de su regazo y lo puso en el sofá, poniéndose de pie para revisar a Blaine.
El ojimiel seguía durmiendo, el cabello rizado caía sobre su frente y estaba ligeramente húmedo, lo que significaba que no tenía en casa tanto tiempo. De acuerdo con el reloj en la pared era un poco después de las seis de la mañana y Kurt recordó despertar por un segundo para ver Blaine de pie junto a la puerta hace apenas unas horas.
"Debió haber tenido una noche más larga de lo que esperaba", pensó.
- ¿Blaine? – Su voz apenas causó una sensación en su ex, el ojimiel sólo apretó su brazo sobre su cintura y siguió durmiendo con la boca entreabierta mientras respiraba lentamente – Blaine, ¿no te gustaría acostarte en la cama? Te vas a lastimar terriblemente si te quedas aquí.
La única respuesta que recibió fue un ligero ronquido.
El pequeño que seguía sentado con las piernas cruzadas en el sofá se rió de los ronquidos de su papá y movió la mano con el control remoto hacia Kurt, sonriendo cuando obtuvo su atención. – ¡Llévelo a la cama! Papá me lleva a la cama cuando me quedo dormido en el sofá.
- Oh Landon yo no creo que…
- Papá tiene demasiado sueño para caminar. ¡Llévelo! – arrojó el control para un lado, deslizándose del sofá con facilidad para acercarse a donde estaba Kurt, quien permanecía de pie al lado del sillón reclinable. Sonriendo hacia el castaño, señaló a su padre y luego hacia la puerta, corriendo a través de la sala tan rápido como sus pequeñas piernas le permitieron, lo cual era bastante rápido en opinión de Kurt. – Le voy a mostrar el camino.
- Landon…
- Por favor. La espalda de papá se va a lastimar si se queda ahí. Por favor, ¿señor Kurt?
Y los ojos de cachorro aparecieron de nuevo, mostrando lo persuasivo que podía ser mientras le daba al ojiazul una mirada que se sentía como si hubiera sido lanzado al pasado, como cuando Blaine le ponía esos ojos y le preguntaba por alguna tontería.
Encogiéndose de hombros Kurt se volvió hacia su ex tratando de averiguar la mejor manera de levantarlo y llevarlo por el pasillo sin despertarlo. Se inclinó hacia Blaine con las manos temblando ligeramente mientras deslizaba un brazo por debajo de las piernas de éste y el otro lo acomodaba bajo su espalda y lo enroscó alrededor de su cintura esbelta.
Incluso después de todos estos años, el pelinegro aún no era tan ligero como Kurt lo recordaba, él no era pesado en ningún sentido de la palabra, pero su cuerpo seguía siendo difícil de levantar y cargar hasta su habitación, al igual que había sido hace años atrás cuando estaban juntos y él tuvo que hacer frente a la misma instancia.
Resoplando levantó el cuerpo de su ex, acomodando la espalda de éste contra su pecho antes de girar hacia donde Landon estaba de pie en el pasillo con su carita toda iluminada mientras miraba a su nuevo amigo llevar a su papá hacia la habitación.
Pensaba con tristeza en qué tan cansado debía estar el moreno para no despertar con el movimiento ni sentir que era levantado del sofá y llevado en brazos.
- ¡Por aquí!
Conforme caminaba, Blaine se acurrucó contra él, colocando los dedos sobre el pecho de Kurt, justo encima de su corazón, donde siempre solía ponerlos cuando dormían juntos. Esa era la forma en que el ojimiel detectaba la presencia del castaño en la cama, poniendo su mano siempre sobre el corazón de su prometido, porque como le dijo en una ocasión: "Sentir tus latidos me recuerda que estoy en casa". En ese momento, Kurt se rió de las palabras románticamente cursis de su amante, pero ahora al recordarlo mientras lo llevaba a su dormitorio, le dolía devastadoramente.
Apretando su agarre, Kurt dio vuelta en la esquina y siguió a Landon por el pasillo, con cuidado de no golpear los pies de Blaine contra las paredes estrechas mientras caminaban.
- La habitación de papá está aquí – susurró, girando sobre sus talones para apuntar a la puerta parcialmente cerrada. Kurt sabía dónde estaba la alcoba, pasó por ahí el día anterior al salir del baño, pero al entrar en el umbral no podía creer lo bonita que era la habitación.
De ellos dos, Kurt siempre había sido el decorador de interiores, por lo que las decisiones de diseño y toda la decoración siempre la manejó a su antojo. Blaine realmente nunca dijo mucho, sólo lo dejaba que hiciera todas las elecciones, pero era evidente que el ojimiel sabía decorar tan bien como lo hacía Kurt.
De pronto lo golpeó el recuerdo de cuando vivían juntos y Blaine quiso diseñar un área para una pequeña oficina y no lo dejó, reclamándole porque según él dañaba la estética del lugar. Pero luego empujó ese pensamiento de su cabeza porque le dolía demasiado.
- ¿Puedes quitar las mantas para mí, cariño?
Landon asintió, subiéndose a la cama como un pequeño mono, sus manos tiraron de los cobertores separándolos a la perfección. Una vez que fueron deslizados, Kurt se acercó más, depositando lentamente a Blaine sobre el colchón, luchando contra el impulso de quitarle algunos de esos rizos rebeldes de la frente mientras lo miraba dormir.
El pequeño, a quien no podía importarle menos el extraño momento que se estaba produciendo entre su niñera y su papá, se lanzó en la cama besando la nariz de su padre antes de rodar por el colchón y bajarse.
- ¿Podemos hacer el desayuno ahora? – preguntó tirando del pantalón de Kurt y éste asintió, apartando la mirada del rostro dormido de su ex mientras miraba hacia abajo a su hijo.
Con una última mirada a Blaine, tiró de las mantas sobre él y luego tomó la mano de Landon para caminar hacia la cocina a buscar algo que preparar para el desayuno.
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- ¿Señor Kurt?
- ¿Sí, cariño?
- Estaba jugando con su teléfono y aplasté un botón… y hay un hombre aquí. Dice que es su papá – Landon se puso de puntillas, agitando el teléfono hacia él con una sonrisa que parecía increíblemente intratable.
Cuando Kurt le dio las gracias y tomó el teléfono, el niño se apresuró a salir corriendo hacia la sala para jugar frente a la televisión, donde debería haber estado mientras su papá estaba ocupado haciendo el desayuno. Sin embargo, es obvio que se metió en cosas que no debería haber hecho, que incluían el teléfono de Kurt, el cual había dejado cargando en la mesa de café.
Con un suspiro se preparó para las palabras que su padre le diría por llamarlo tan temprano en la mañana, a pesar de que en Ohio era mucho más tarde de lo que era en L.A., pero cuando él respondió, se sorprendió al oír a su padre riendo.
- ¿Papá?
- ¡Hey chico! ¿Sabías que el mocoso puede hablar hasta por los codos? Ha estado hablando conmigo por un cuarto de hora antes de que yo fuera capaz de decirle que te ponga al teléfono.
- Lo siento. Estoy haciendo el desayuno, Blaine está dormido y me olvidé que dejé mi teléfono encima y…
- No es un problema, amigo. Me gustaba hablar con mi… em… nieto. Suena como si fuera una dulzura.
- ¡Lo es! Él es el más lindo – resolló volviendo su atención a la cocina y entró en pánico, abriendo mucho los ojos cuando notó que el panqueque que estaba tratando de freír se había quemado en un lado.
- ¡Mierda! Acabo de quemar el panqueque. Papá, ¿puedo llamarte luego? No soy bueno en esto de la multitarea.
- Siempre puedes dejarme escuchar a mi nieto hablar un poco. Yo, eh… eso estaría bien.
Kurt frunció el ceño, vertió la comida quemada a la basura antes de llamar a Landon y poner el teléfono sobre la mesa. Activó el altavoz y sentó al niño en una silla, diciéndole que le cuente a Burt una historia mientras él terminaba de preparar el desayuno. Landon estaba feliz de hacerlo, inmediatamente empezó a contarle un cuento sobre un castillo mágico que tenía un dragón y un hermoso pájaro que cantaba y concedía deseos.
El ojiazul escuchó mientras cocinaba, fácilmente terminando varios panqueques para el momento en que su hijo finalizó la narración, incluyendo una canción original que Kurt pensaba que era la cosa más linda que había escuchado.
Colocó los panqueques y fruta a un lado, Landon estaba listo para comer, clavándose en su comida tan pronto como Kurt puso el plato en la mesa. – Papá, vamos a comer ahora, pero te devolveré la llamada tan pronto como pueda, ¿de acuerdo?
Escuchó a su padre sollozando y negó con la cabeza, odiando que su papá se estaba poniendo emocional sobre esto, por algo que él hubiera sabido años atrás si…
Se detuvo, haciendo retroceder los mismos pensamientos que lo habían estado plagando durante días mientras tomaba un asiento en la mesa y terminó diciendo adiós a su padre. Cuando la llamada había terminado, él comenzó a comer con calma, disfrutando del tiempo que era capaz de pasar con su hijo.
Landon estaba feliz haciendo sonidos de satisfacción sobre el sabor de su comida, de vez en cuando le mostraba a Kurt un pulgar hacia arriba y un movimiento de cabeza mientras comía y antes de que el castaño se diera cuenta, había vaciado más de la mitad de su plato, finalmente alejándolo con un suspiro.
- Estabas hambriento realmente.
- Eso estuvo bueno. ¡Gracias señor Kurt!
- De nada, cariño. ¿Quieres ayudarme a limpiar?
- Bueno – Deslizándose de su silla, Landon corrió al lavadero y esperó a Kurt para volcar sus platos. Los dos limpiaron la cocina en muy poco tiempo, guardaron las sobras y cargaron el lavavajillas como si fuera nada. En el momento en que algunos de los programas favoritos del niño estaban empezando, habían terminado de limpiar y estaban descansando en el sofá.
Landon se estiró con su perro Margaret Thatcher a su lado mientras Kurt jugaba en su teléfono. Fue durante este período de descanso que el ojiazul decidió tomar una foto de Lan para enviársela a su padre con la leyenda "Conoce a Landon"
En cuestión de segundos, su teléfono estaba lleno de un texto sobre lo adorable que el niño era y unos minutos más tarde, una foto con un texto apareció. Era una foto de Kurt a esa edad, tumbado en el sofá con una paleta en una mano y el control remoto del reproductor de vídeo en la otra. En la foto se parecía a Landon.
- ¿Quién es ese? – Una voz preguntó. Kurt miró hacia abajo, no se sorprendió al encontrar a su pequeño inclinado sobre él mientras estudiaba la foto en su teléfono. – ¿Quién es ese niño? ¿Soy yo?
- No, cariño. Soy yo cuando tenía tu edad.
- ¡Es idéntico a mí!
- Sí, lo soy.
- ¿Puedo ver? – Inclinándose, Landon envolvió sus dedos alrededor de la camisa de Kurt y se encorvó hacia adelante, mirando la foto de cerca antes de que se sentara y mirara a Kurt con los ojos entrecerrados. Sus ojos son de color azul. En esta foto son verdes.
- Así son mis ojos, cambian de color, a veces son azules, a veces son verdes, a veces son de color gris. Tus ojos también son así. Cambian los colores así como los de tu papá. Ustedes dos tienen ojos color avellana.
- ¿Avellana?
- Sí. Son como verde y miel mezclados. Son muy bonitos.
Landon inclinó su cabeza en sus pensamientos, mirando profundamente a los ojos de Kurt por un segundo antes de mirar de nuevo la foto. – ¿Tiene usted algún juego en su teléfono? – Así de fácil sus preguntas sobre la foto y el color de los ojos terminaron y Kurt le sonrió, cerrando los mensajes para buscar algo para que jugara.
Finalmente se decidió por la aplicación de los Angry Birds, le mostró al niño cómo deslizar el dedo por la pantalla para disparar a los pájaros en las jaulas y las cajas. Le tomó unos minutos aprender, pero antes de que Kurt supiera, su hijo se estaba revolcando de la risa cuando los pájaros volaron en las cajas y explotaron.
Una vez que el niño estaba ocupado, el ojiazul decidió seguir viendo los DVDs que Blaine había dispersado en su centro de entretenimiento, decidiéndose por ver otra de las cintas de Landon mientras que el chico en cuestión estaba concentrado en el juego.
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~ FLASHBACK ~
Mayo del 2015
- ¿Alguna vez has sentido como que sólo tienes que llamar Kurt y hablarle de Landon?
- ¡No, Dios, Coop! ¿Por qué siempre me preguntas eso? – Blaine rodó los ojos, cambiando la posición de Landon en sus brazos mientras esperaba a que el calentador de biberones sonara para poder alimentarlo. Su hijo estaba gritando, su pequeño rostro teñido de rojo presionado en el hombro de su papá mientras bramaba en demanda de sus alimentos.
Había sido así durante horas, estuvo llorando porque estaba enfermo y ahora porque tenía hambre, y todo lo que Blaine podía hacer era tratar de cantarle con el fin de calmarlo, pero no estaba funcionando.
Cooper fue milagrosamente a casa por una vez, estaba sentado en la mesa del comedor con la frente apoyada en los brazos cruzados mientras resoplaba y se quejaba sobre lo ruidoso que era su sobrino. Eso es todo lo que Blaine había escuchó desde que su hermano regresó de su viaje para hacer publicidad para la compañía para la que trabajaba. Siempre se quejaba sobre el bebé.
¿Por qué llora tanto? ¿Cómo es que tengo que sostenerlo? ¿No puedes tomar una ducha después? ¿No podrías llevarlo a otro lugar? Estoy tratando de memorizar mis líneas.
Para ser sincero, Blaine se sentía muy mal por estar ocupando el espacio de su hermano. Fue una cosa de última hora realmente. Llamó a Cooper porque sentía que no tenía a nadie más a quien recurrir en ese momento de necesidad, pero desde que llegó, sintió como su hermano no lo quería ahí tampoco.
No era como si él y su hermano fueran cercanos. Intentaron reconstruir su relación después de que Coop fue a Ohio en el 2012, pero una vez que regresó a Los Ángeles, todo el asunto de ser mejores hermanos voló por la ventana. Ahora que Blaine era un padre joven, fue capaz de ver lo inmaduro que su hermano mayor era en realidad.
Cooper era egoísta, siempre estaba pensando en cómo las cosas giraban a su alrededor sin importarles los demás, y mientras Blaine amaba a su hermano mucho, odiaba me parecía haber una brecha entre ellos en ese momento.
Una brecha que era obviamente el pequeño en sus brazos.
- Vamos bebe. Papá casi tiene tu botella. Está bien. Shh, cariño. Shh.
- Ha estado llorando durante días, Blaine. Tengo una audición en dos días y no he sido capaz de dormir nada… Este arreglo de convivencia no está funcionando.
¿Seguro que no puedes volver con Kurt? Quiero decir…
- ¡No puedo volver a Nueva York, Coop! Nadie me quiere allí y obviamente no me quieren aquí tampoco, así que ¿por qué me molesto?
- Blaine, eso no es…
- Quieres que me vaya. Entendí fácilmente lo que acabaste de decir. No soy tonto, ¿sabes? – sacudiendo la cabeza, el ojimiel meció a su hijo mientras miraba al calentador, estuvo a dos segundos de romper la tapa y soltarse diciendo maldiciones antes de darle a Landon una botella tibia. En ese pensamiento, tomó una respiración profunda, su cuerpo temblaba mientras intentaba calmarse antes de que explotara.
Todo estaba pesando sobre él tan fuertemente: cuidar solo a Landon, escuchar a Cooper quejarse sobre las cosas más pequeñas cuando él no había estado allí en meses, y sabiendo que todo se derrumbaba sobre él una vez más.
Landon estaba enfermo, sus gastos médicos estaban acumulados porque el pobre niño tuvo problemas de estómago al comienzo seguido por cólicos y ahora una doble infección de oído.
Blaine no podía evitar que su pobre niño sufriera, había nacido con problemas de salud y si él pudiera, tomaría cada pequeño dolor y el malestar de su hijo sólo para no tener que oírlo llorar.
Pero la vida no era justa, y en lugar de él estar enfermo, Landon lo estaba y él no podía hacer nada al respecto, salvo rezar para que el médico le diera la medicina que finalmente calmara los dolores de su bebé.
- Sólo estoy diciendo que tal vez deberías decirle a Kurt sobre Landon. Él te llevaría de vuelta a…
- Yo no quiero que me lleve de regreso, Cooper! Él me echó como si yo fuera basura vieja. Si él regresa conmigo ahora sólo sería por Landon y ¿cómo se supone que voy a tomar eso? "¡Oh, ya no te quiero, pero tienes a mi bebé así que vamos a volver a estar juntos!" Olvídate de eso. ¡Yo no lo necesito!
- Estás viviendo en mi sofá…
- Dios, ¿podrías dejar de recordarme eso? ¡Lamento estar arruinando tu vida! ¡Jesús! – Un profundo dolor punzaba el corazón de Blaine mientras luchaba por no derramar las lágrimas que se estaban acumulando en sus ojos. Probablemente estaba siendo dramático, de hecho, estaba seguro de que estaba exagerando un poco tal vez, pero Landon estaba gritando, Cooper lo atacaba por ninguna razón, y ahora estaba pensando en Kurt.
Todo estaba simplemente flotando allí en su cabeza, burlándose de él al igual que solían hacerlo los niños en la escuela. Todo lo que alguna vez había aprendido en la terapia voló por la ventana a medida que más y más presión cayó sobre él, y finalmente sólo se dejó ir, con la boca abierta tan temblorosamente, sollozos jadeantes escaparon de sus labios.
- ¡Oh, mierda, Blaine! No hagas esto. Vamos.
Su llanto se volvió más fuerte, mezclándose con los gritos del bebé, y poco después el zumbido incesante de la botella caliente comenzó, alertando que estaba lista.
Cooper se levantó de la mesa para apagar el calentador antes de sacar la botella y la probó en su muñeca, suavemente deslizando a Landon de los brazos de su hermano para llevarse al bebé y darle de comer.
Una vez que los brazos de Blaine estuvieron vacíos, se dejó caer al suelo de rodillas, sollozando mientras escuchaba en silencio a Cooper cantarle a su pequeño en el otro lado de la habitación.
Cooper lo dejó solo con el pensamiento sobre Kurt, después de eso y unas semanas más tarde, el ojimiel se mudó.
~ FIN DEL FLASHBACK ~
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Blaine se despertó sobresaltado, el sudor goteaba por su frente en lo que se sentó y miró alrededor de la habitación. No estaba seguro de qué es exactamente lo que lo llevó a tener ese sueño, pero había estado teniendo sueños extraños durante toda la noche.
Los sueños eran en su mayoría recuerdos y el último le causaba un gran dolor en el corazón al pensar en una de las últimas peleas que tuvo con su hermano antes de que se mudara. En la actualidad, él y Cooper se habían vuelto más cercanos, no tanto como él se imaginaba que serían, pero Coop se preocupaba más después de que se enteró del otro trabajo de Blaine.
Como todo el mundo, le rogó a su hermano para que haga otra cosa y no se desnudara, pero el ojimiel lo rechazó, diciéndole que lo tenía controlado y que lo estaba haciendo muy bien con el trabajo y todo.
No le dijo a Cooper acerca de la consejería o que tenía un admirador llamado Richard a quien le gustaba demasiado para alguien que tenía la edad suficiente para ser su padre.
Desechó el pensamiento sobre Richard y esa antigua pelea con Coop, se pasó la mano por la frente y empujó el sudor de los ojos, estirando su cuerpo cansado antes de que le echara un vistazo al reloj de la mesita de noche. Era pasado del mediodía, unos veinticinco minutos, por lo que había dormido por algunas horas.
Sin embargo, cuando estaba pensando en el tiempo que había descansado, el pánico lo consumió ante el pensamiento de lo que estaba haciendo Landon. Asustado, saltó de la cama y se echó a correr por el pasillo, sus pasos se congelaron cuando oyó la voz de Kurt saliendo de la cocina. A medida que se asomó a la habitación, encontró a Landon y al ojiazul de pie al lado del otro en el mostrador, su hijo se equilibraba sobre su taburete rojo mientras le entregaba al castaño algunas verduras para picar.
Algo delicioso hervía a fuego lento en la cocina y el corazón de Blaine cayó un poco cuando se dio cuenta de que Kurt estaba haciendo la famosa sopa de verduras de su familia. Habían pasado años desde que la comió, había sido uno de sus platos favoritos cuando estaban juntos, y al ver a su hijo ayudando a Kurt con las verduras, tuvo otro momento dolorosa de lo que podría haber sido la vida de ellos.
- ¡Papá! ¡Papá está despierto! – Landon gritó, rompiendo el hechizo en el cerebro de Blaine mientras miraba hacia arriba y encontró a los dos devolviéndole la mirada. Kurt estaba sonriendo, con una expresión suave en su rostro cuando se dio cuenta de la ropa arrugada de Blaine y el cabello esponjado. Landon, por otro lado, estaba radiante para su padre, saludádolo para que entrar en la cocina.
- ¡El señor Kurt me está enseñando cómo hacer sopa! Me encanta la sopa! A papá le encanta la sopa también
- Lo sé – dijo Kurt en voz baja y Blaine contuvo la respiración profundamente, dando un paso adelante, entrando a la cocina hasta que estuvo de pie junto a su hijo.
- ¿Esa es la receta de sopa de verduras de su familia?
- Sí. Landon dijo que quería sopa y pensé que sería perfecto hacerla teniendo en cuenta que tienes bastante variedad de verduras en la nevera en este momento.
Blaine lo miró fijamente, clavó sus ojos profundamente en Kurt, ya que ambos se miraron por un momento o dos. Para ser honesto, no estaba seguro de a qué era lo que estaba jugando Kurt. Un minuto eran completos extraños y ahora estaba metiéndose en su vida.
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