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CAPÍTULO 27

"Enfrentando la Realidad"


~ FLASHBACK ~

Febrero del 2017

- Para celebrar que vivimos juntos te tengo un pequeño regalo.

Alex mostró una pequeña caja, con una sonrisa en su rostro mientras observaba a Kurt tomarla, su novio tenía los ojos muy abiertos por la curiosidad.

- ¡Alexander! ¿Pero qué es esto?

- Yo sólo quería celebrarte bebé. Además, me sentí mal de que no pudiste ir conmigo a Florencia. Sé lo mucho que has estado muriendo por ir allí, pero te prometo que la próxima vez que vaya irás conmigo sin importa nada, no me importa lo que digan… Yo quiero estar en un lugar hermoso con mi novio muy sexy, además te extraño demasiado cuando me voy – Cuando Kurt se sonrojó ante esa declaración, Alex se inclinó y lo besó profundamente.

- Yo también te extrañé. Siempre lo hago.

- Así que, ¿vas a abrir tu regalo?

- Sabes que no tienes que darme nada. Ya estás pagando por la mayor parte de esto y me envías cosas mientras estás fuera. ¡Tú me estropeas!

- ¿Es malo estropear a alguien que se lo merece? ¿Es malo mimar la belleza y celebrar a un rey? – Cuando no obtuvo respuesta, el hombre sonrió un poco más, rozando sus labios contra la sien de Kurt – Sólo ábrelo, te prometo que vas a adorarlo. – Esperó pacientemente mientras el castaño pasaba sus dedos a lo largo de envoltura del paquete, las uñas haciendo pequeños desgarros en el papel antes de que finalmente se deshiciera de éste en un solo golpe y abriera la caja. Un jadeo tranquilo resbaló de los labios del hombre más joven y Alex se pavoneó, deslizando un brazo alrededor de la cintura delgada de Kurt. – ¿Y bien?

- Oh, Alex, es una preciosidad. También es demasiado – En sus manos había un reloj de platino impresionante, con una banda de cuero negro. Kurt conocía la marca, por lo tanto sabía lo caro que era y no podía creer que estaba siendo dotado de tal lujo. Él nunca sería capaz de pagar algo como eso con su salario, tener algo así era algo que sólo imaginó en sus sueños más salvajes.

Pero aquí estaba su novio, su atractivo, inteligente, increíble novio dándole este fabuloso reloj… y él fue sorprendido por el gesto.

- Me encanta y te amo, pero no puedo aceptar esto. Es demasiado.

- Te estoy dando esto porque te amo Kurt. Esto es para celebrarte.

"Estas son para celebrarte"

Kurt se estremeció, rezando para que Alex no se percatara de la acción. Su novio no lo hizo, por suerte. Había pasado tanto tiempo desde que pensó en Blaine y de repente hubo un recuerdo de su tiempo juntos regresando a su mente. Un momento de tranquilidad entre los dos cuando él le entregó un ramo de rosas y vio como su mejor amigo y amor de su vida lo miró con tanto amor, muy agradecido.

- ¿Kurt?

- ¿Sí?

- ¿Estás bien? Te perdiste por un segundo. ¿Te sientes como si estuvieras en un sueño?

El castaño miró el reloj que seguía en sus manos. Su opulencia le cortó la respiración y cerró los ojos, esperando a que su enfoque volviera antes de mirar de nuevo hacia su novio.

- Sí, a veces lo hago. Eres demasiado bueno para mí.

Alex rió, apretando su agarre en el hueso de la cadera de Kurt mientras lo atrajo para otro beso. Sus labios se encontraron y el beso fue profundizado, terminando sólo cuando Kurt se alejó por la falta de aire y le pidió que le ponga el reloj. A partir de ahí, Alex se tomó su tiempo desempacando el accesorio, ajustándolo en la muñeca de el castaño con precisión experta, mientras que éste lo miraba con asombro.

Sólo habían estado juntos durante un corto periodo de tiempo y vivían juntos desde hace poco, pero si era así como su relación iba a ser todo el tiempo, Kurt estaba seguro de poder manejar la situación. Especialmente cuando él levantó su brazo ahora cubierto con el reloj y se quedó mirando la costosa pieza de joyería que lo adornaba.

Sí, totalmente podría acostumbrarse a esa vida.

~ FIN DEL FLASHBACK ~


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Como era de esperar, Alex se alojaba en uno de los mejores hoteles en Los Angeles. El lugar apestaba a riqueza y poder y esto puso los pelos de punta al ojiazul cuando tomó el ascensor hasta la suite de su prometido. Los porteros fueron educados al dirigirlo hacia dónde tenía que ir y cada empleado con el que se topaba era amable, ofreciendo una sonrisa o preguntando si necesitaba ayuda, pero aparte de eso, se sentía como si estuviera en un mundo completamente diferente.

La naturaleza excesivamente alegre del personal y el hecho de que se sentía completamente mal vestido mientras vagaba por el edificio, creó un oleaje de náusea en su garganta, pero se lo tragó y respiró profundamente para calmarse, recostándose contra la pared de espejos del ascensor que lo llevaba básicamente hacia su perdición.

Las puertas sonaron y se abrieron revelando una impresionante pasillo que parecía salido de una película, de hecho, Kurt estaba bastante seguro de que algo tuvo que haber sido filmado ahí, sin embargo no iba a pasar toda la mañana preguntándose sobre aquello. Tenía cosas mejores que hacer.

Al salir, entró en la sala y esperó a que el ascensor cerrase sus puertas y se dirigió a otro piso antes de finalmente comenzar a arrastrar los pies por el pasillo de lujo completamente alfombrado y hacia la habitación que ocupaba Alex.

Mientras más avanzaba, más nervioso se ponía y por el tiempo que estuvo de pie fuera de la puerta de su pareja, estuvo temblando con una pizca de miedo y rabia.

El bolsillo del pantalón se sentía pesado contra su pierna, una botella de gas pimienta estaba escondida allí para su protección, Blaine se lo dio antes de irse la noche anterior. ¿Por qué no lo utilizó durante su pelea? No podía recordar, pero lo tenía ahora a fin de cuentas, y lo usaría por su propia seguridad, a pesar de que no creía que iría tan lejos.

Tragando grueso, golpeó con los dedos la pesada puerta de madera, mirando por el pasillo a la gran ventana que daba a la ciudad mientras esperaba que Alex contestase. El sol brillaba a través del cristal claro y Kurt se quedó centrado en los rayos que se reflejaban en la gruesa alfombra persa. Excesiva opulencia. La más lujosa de las fantasías. Los más ricos de los ricos. Es lo que todo eso era… Y se sentía como una mentira.

- ¿Kurt? Al levantar la cabeza, se encontró mirando a Alex, quien tenía un ojo un poco descolorido. A pesar de que Blaine tuvo la peor parte de los golpes, él consiguió algunos buenos también y en cuanto Kurt echó un buen vistazo a su novio, no pudo evitar reírse al verlo con un buen ojo morado finalmente. Blaine incluso le pegó en la boca lo suficiente para herir el lado de la mandíbula y hacerlo parecer como una ardilla. Se lo merecía.

En realidad, se merecía mucho más que eso, pero Kurt todavía estaba contento de que Blaine le hubiese dado varios golpes.

- ¿Quieres venir?

- En realidad no, pero si esa es la única forma que tendrás esta conversación conmigo, entonces creo que voy a entrar – Esperó hasta que Alex se hizo a un lado antes de que pasara y se encontró con más lujo. Había cuadros grandiosos en las paredes, colgaban detrás de las mesas caoba que mostraban jarrones decorativos elegantes que tenían flores frescas cortadas. El suelo era de madera brillante, pulido a la perfección, y la habitación olía celestialmente. Cosa de ricos de hecho, Kurt pensaba mientras estudiaba el interior del lugar.

Cuando era joven, soñaba con tales riquezas, para ser capaz de permanecer en un lugar tan lujoso y saber que era como estar en casa. Ahora se sentía fuera de ella, como si no pertenecía allí.

¿Es esto lo que querías? ¿Es esto lo que deseabas más que amor verdadero? ¿Qué te ha pasado, Kurt? ¿Qué pasó con la persona que quería su alma gemela? ¿Cuándo te volviste tan superficial? ¿Cuándo decidiste conformarte con menos? – se cuestionaba el ojiazul mentalmente mientras observaba todo.

En su mente, esto era menos. Alex era menos. Claro, él tenía dinero, eso es lo que uno obtiene cuando se es un bebé con un fondo fiduciario conseguido en base a las conexiones de papá, pero mientras que él podía darle a Kurt todo eso, no podía darle amor. No como el que él quería, no el amor que merecía.

Sacudiendo la cabeza con disgusto, Kurt siguió a su prometido a la sala, sentándose en un sofá de felpa de lujo, con los brazos cruzados con fuerza sobre su pecho mientras miraba a Alex ocupar el asiento frente a él. Una vez que los dos estaban sentados, el hombre mayor miró al castaño con la expresión más extraña que había visto nunca. ¿Se supone que era una de disculpa? ¿Qué rayos significaba?

- Alex, ¿qué…

- Lo siento por lo de anoche Kurt. Lo siento mucho por perder los estribos y lo siento por golpearte. No era mi intención.

- Oh, ¿así que mover los brazos alrededor mío con fuerza hasta que me dieras en la cara no era lo que querías?

- Me estabas enterrando las uñas. Yo estaba tratando de sacudirte de encima de mí, pero no quise hacerte daño.

- ¿Así que querías que me alejara de ti para que pudieras lastimar a uno de mis amigos?

Al oír la declaración de que Blaine era su amigo, los ojos de Alex se estrecharon – Ese hombre me atacó primero. Yo tenía derecho a defenderme. Él vino a mí como un maldito psicópata Kurt. No tenía ni idea de si iba a golpearme o a ti.

- Oh, por favor, ¡Blaine nunca me lastimaría! Fue por ti porque estabas siendo un imbécil con todas esas cosas que dijiste. No tenías derecho, ¡Blaine es una buena persona! Él sólo estaba haciendo lo que tenía que hacer.

- ¡Quitarse la ropa por dinero no es algo que tienes que hacer!

- Cuando está atascado en un aprieto, lo es. Dios, Alex, ¡yo era igual que tú! Pensé lo peor de las personas que bailaban también, pero luego llegué a ver sus vidas. Ellos trabajan para ganarse la vida como tú y como yo. No todos los trabajos pagan lo suficiente para que uno viva cómodamente. Mierda, la mayoría de los puestos de trabajo sólo pagan el salario mínimo, ni siquiera suministran el suficiente dinero para una casa decente.

La gente tiene que tomar dos o más puestos de trabajo sólo para cubrir sus gastos a fin de mes y que tú los juzgues por trabajar duro para vivir, me repugna. Yo solía ser así y odio haber sido tan tonto.

Alex rodó los ojos, murmurando en voz baja hasta que Kurt golpeó la mano en el sofá, atrayendo su atención de nuevo – ¿Qué?

- Durante mucho tiempo estuve cegado porque te amaba de una manera extraña que nunca entenderé, amaba lo que representabas para mí: el poder, el éxito, la riqueza. Lo tenías todo y yo quería eso. Me refiero a que quería ser rico, quería la notoriedad y las ventajas que vienen con ella. Quería estar a tu lado, viajando por el mundo y empezar nuestra vida juntos… y todo este tiempo, has estado viviendo sin mí.

- Kurt…

- No. Dios, no. ¡Déjame terminar porque esta vez tengo la oportunidad de hablar! – Kurt miró con enojo a Alex, a la espera de que cerrara la boca antes de continuar – Pasé toda mi infancia queriéndolo todo. Quería salir de Ohio, quería encontrar el amor, quería tener éxito, quería una familia… ¡Quería todo!

Llegué a New York y me estrellé con todo lo que estaba a mi alrededor. Nada iba bien para mí y luego las cosas empezaron a mejorar. Entonces se pusieron mal de nuevo porque fui tan estúpido para hacer que las cosas empeoraran. Pensé que no iba a durar allí. Pensé que tendría que hacer las maletas y volver a Ohio, porque estaba seguro de que fallé…

Entonces, una noche te conocí y me hiciste sentir vivo otra vez. Me presentaste tantas cosas nuevas y me encantó eso. Me divertí mucho contigo y cuando me propusiste matrimonio, estaba listo para empezar una vida contigo. Pero, Dios, cuanto más pienso en ello, más me doy cuenta del gran error que era. Yo estaba listo para establecerme contigo cuando sabía que no me amabas y que yo no te amaba tanto, como todo el mundo alrededor de nosotros pensaba que nos amábamos.

Este matrimonio iba a ser muy conveniente para nosotros, tú finalmente conseguirías ese caliente marido trofeo que todo el mundo quería que encontraras y yo por fin iba a tener la vida que quería – Cerró los ojos – Yo estuve dispuesto a aceptar eso.

Me iba a casar contigo mientras estuve completamente cegado con tus mentiras. ¡Todo este tiempo que hemos estado juntos, has estado mintiéndome! Has estado mintiendo, has estado siendo infiel.

Al principio, cuando me dijiste que no podía ir contigo a los viajes, lo atribuí al hecho de que yo podría distraerte, pero luego me di cuenta de que tus otros amigos llevaban a sus parejas con ellos y yo era siempre el único que se quedaba atrapado en su casa. Entonces me enviabas regalos como si nada y mientras tanto estabas teniendo relaciones sexuales con Dios sabe quién más, mientras yo estaba en casa esperando. ¡Yo! ¡Tu prometido!

El fotógrafo negó con la cabeza, moviendo una mano para tratar de ver si Kurt la tomaría, pero no lo hizo – Bebé, tienes que entender, me sentía solo.

- ¡La soledad no es excusa para engañarme miles de veces, Alexander! Dios, si no querías serme fiel, ¿por qué incluso me propusiste matrimonio? Porque, ¿sabes qué? ¡Me hiciste quedar como un completo tonto!

Todas esas personas sabían que estabas engañándome y me miraban como diciendo "ahí va Kurt Hummel. Su novio se está cogiendo a otros en su cara, pero él no lo sabe. Mira lo tonto que es. Qué pena. ¡Así, tan tonto!" ¡Todo el mundo sabía! ¡Todos!

- Ninguno de los otros significó nada para mí. Te extrañaba mucho y…

- Si me extrañabas demasiado, ¿por qué no me llevabas? Y no me vengas con esa mierda de que no se les permitía porque todos los demás llevaban a sus cónyuges o sus novios o novias con ellos un montón de veces. Yo era el único que era dejado atrás y nadie decía nada porque son tus amigos y no míos.

El hombre mayor negó con la cabeza, levantándose de su asiento para pasearse por la habitación – Son todos amigos tuyos Kurt. ¿Cómo puedes decir que mis amigos no son tus amigos? Lo que es tuyo es mío y lo que es mío es tuyo, ¿te acuerdas? ¡Estamos comprometidos! Eso es…

- No estamos comprometidos, Alex. Ya no es así.

- ¿Qué? ¿Qué quieres decir?

- Quiero decir que no voy a hacer esto contigo. No voy a casarme con alguien que va a engañarme todos los días por el resto de mi vida. No voy a sentarme y verte estar con otra persona cuando estoy allí y tú deberías estar conmigo en lugar de en los brazos de otro hombre – Cuando Alex comenzó a hablar de nuevo, Kurt lo interrumpió, levantándose de su asiento – ¡Me merezco algo mejor que esto! ¡Me merezco algo mejor que alguien que va a tratarme como basura!

- Oh, ¿así que me vas a dejar por el stripper?

- ¡Vete a la mierda! ¡Desgraciado! Blaine es un hombre increíble que no merece tu basura. Él es mi amigo, me ha dado más oportunidades y me salvó la vida más veces que nadie que yo haya conocido. Le debo tanto y lo he tratado tan mal y no voy a dejar que hagas lo mismo. Otra vez no, ya no. Lo de anoche nunca debería haber ocurrido. Tú nunca deberías haber puesto un dedo sobre él, porque él no tiene nada que ver con nosotros. Sólo quedó atrapado en esto porque no puedes mantenerlo en tus putos pantalones.

- Él se acercó a mí, bebé, no yo a él. Ya sabes cómo son esas personas. La gente en esa profesión folla todo el tiempo. Yo ni siquiera tuve que preguntar.

- ¡Oh, cállate! ¡Me has estado engañando desde que estamos juntos! ¿De verdad piensas que voy a creer lo que dices ahora? Fuiste a ese club en busca de un poco de diversión y pensaste que lo habías encontrado. Bueno, noticia de último momento, no lo hiciste. Además, has perdido a tu prometido. ¡Espero que estés feliz!

Alex lo miró, su expresión se volvió siniestra como si se burlara de Kurt. Por primera vez en su vida desde que conoció a este hombre, el castaño se sintió amenazado por él, como si probablemente pudiera hacerle daño si quisiera. Rápidamente deslizó su mano en el bolsillo del pantalón para sostener el gas pimienta por si acaso lo necesitase. Sin embargo, Alex no se movió de su posición. En lugar de eso, entre dientes soltó palabras como cuchillos envenenados con la intención de dañarlo seriamente.

- ¿Vas a dejarme por ese inútil pedazo de mierda? Bien. Diviértete con eso. Tú eres el que pierde en esto, Kurt. ¿Qué tiene ese prostituto que yo no tenga? Desde luego, no tiene dinero. Su apariencia es de risa y él es tan útil como un lápiz de color blanco.

Supongo que ustedes dos estaban hechos el uno al otro después de todo. Lo único para lo que eras bueno era para era un polvo rápido en la cama, sólo eras bueno para folla…

Antes de que el resto de su oración terminara, Kurt le dio un puñetazo en la nariz, un fuerte crack sonó contra los nudillos y el hombre gritó de dolor, arrodillándose para acunar su rostro mientras la sangre brotaba por todas partes, ensuciando la camisa, el pantalón y las manos. Kurt dio un paso atrás, moviendo la mano palpitante mientras veía a su ex sollozar del dolor, una sonrisa se extendió por su rostro al escuchar los gritos de angustia del hombre.

- ¡Vete a la mierda Alex! ¡Espero que tu nariz esté rota, pedazo de infeliz! Y si alguna vez tratas de ponerte en contacto conmigo de nuevo, ¡voy a volver a rompértela!

Se acercó, inclinándose para asegurarse que Alex lo escuchara claramente – ¡Eso fue por Blaine! – Cuando su ex lo miró, le dio una patada fuerte en la entrepierna – ¡Y eso fue por mí! Ten una buena vida, idiota. – Sonriendo, se dio la vuelta y salió de la habitación, dando un paso más allá de dos de los amigos de Alex que estaban de pie en el pasillo mirando nerviosos mientras trataban de averiguar lo que pasó en la suite.

Cuando Kurt pasó junto a ellos, los apartó sosteniendo con su mano la puerta del ascensor cuando salieron y mantuvo el gesto hasta que las puertas comenzaron a cerrarse, entonces empezó a reírse del momento fenomenal que acaba de tener.

Fuera de todas las rupturas que había tenido en los últimos años, había odiado cada uno de ellas, odiaba tener que lastimar a alguien que le importaba. Sin embargo en este caso, lo haría una y otra vez, porque fue impecable y ese pedazo de mierda tramposo se merecía lo que le pasó.