.


CAPÍTULO 28

"Abriendo Los Ojos"


.

- ¿Le rompiste la nariz? ¿Estás seguro? – indagó Rachel curiosa y alegre.

- Está fracturada. La sentí encajándose contra mis nudillos, así que probablemente está rota. Consiguió lo que merecía, me es infiel, golpea a Blaine y luego tiene el descaro de llamarme por nombres horribles, cuando él fue quien resultó atrapado engañando. Por favor.

- No puedo creer que lo golpeaste, aunque yo sé que puedes golpear – lo hiciste con esos idiotas hace mucho tiempo, pero hombre, Kurt… Estoy tan orgullosa de ti, estoy tan contenta de que terminaste esa relación. A ninguno de nosotros realmente le gustaba.

- Y ahora me lo dices. Primero Santana dijo algo y luego todos los demás confiesan lo mucho que lo odiaban y yo soy el último en saber.

- Bueno, para ser honesta, ninguno de nosotros quería molestarte. Todos sabíamos lo loco que te volviste después de que Blaine desapareció y no queríamos que te fueras por ese camino de nuevo. Además, cuando conociste a Alex, pensé que él sería bueno para ti, pero comenzó a volverse espeluznante. Santana dijo que le recordaba a Brody un poco, pero no le creí al comienzo.

Kurt se rió entre dientes, la espalda apoyada en el asiento mientras el taxi lo transportaba a través del horrible tráfico de Los Ángeles y lo llevaba de vuelta a la casa de Blaine – Tú no le creíste a nadie sobre Brody hasta que toda la evidencia estuvo ahí delante de ti.

- Sí, bueno… ya sabes cómo me sentía en ese entonces. – Rachel hizo una pausa al otro lado de la línea, tarareando en voz baja antes de que regresara – De todos modos, estoy muy contenta de que eso fue todo para ti. Espero que Alex no trate de reconquistarte o presente cargos ni nada.

- Él no se atrevería. Él realmente lastimó a Blaine y me golpeó también en el proceso. Si lo intenta, voy a pelear por los cargos. Pero no creo que se vaya a molestar, lastimé su ego demasiado.

- Bueno, yo espero que se regrese a esa cueva de donde salió y se quede allí.

- Yo también.

Una buena cantidad de tiempo pasó mientras los dos amigos sólo se escucharon entre sí respirando en sus respectivas líneas. Kurt vio a los otros coches que transitaban por la autopista, con la mano aún adolorida descansando contra su estómago mientras pensaba en lo que Blaine estaba haciendo en ese momento. Como un reloj, Rachel intervino sobre la misma persona en la que él estaba pensando, trayendo una sonrisa a su cara cuando ella le preguntó:

- ¿Qué significa esto para ti y Blaine?

- ¿Qué quieres decir?

- Vas a tratar de reconquistarlo, ¿no? Me refiero a que dijiste que te besó, de manera que eso tiene que significar algo.

- Yo no lo sé. Puede que sí, él me dio un beso y todo, pero hay tanto que sucedió durante nuestra ruptura que no creo que me perdonará nunca por lo que hice. Todas las cosas malas que le pasaron fueron por mi culpa.

- No necesariamente.

- No, sí lo fueron. Lo dejé embarazado y lo abandoné. Lo dejé sin un alma en quien confiar porque hice que todos ustedes me eligieran, ¿y que se suponía que iba a hacer en esa situación? No podía sólo irse de su departamento con Sam y Mercedes e ir a encontrar su propio lugar en New York.

Habíamos planificado seguir viviendo juntos, a donde fuera, él me seguiría. Pero seguí adelante y él se quedó atrás. – suspiró profundamente, cerrando los ojos mientras su corazón se desaceleró – Todas esas promesas que hice, las rompí… y Dios, tenía que haber estado tan asustado después de que él se fue. Saber que vas a tener un bebé y la única persona que esperabas esté ahí a tu lado durante ese tiempo te deja. No tenía a nadie más que a Cooper y a pesar de eso, Cooper no estaba presente, por lo que en última instancia lo hizo todo por su cuenta. ¿Cómo me disculpo por eso?

- Se fue por su propia voluntad, Kurt.

- Lo sé. Pero, básicamente lo obligué a irse – El taxista le dio una mirada por el espejo retrovisor y Kurt se disculpó por hablar tan alto, bajando la voz un poco para aplacar al hombre – Es que… no sé todo lo que le sucedió desde que lo dejé en New York y ahora. No creo que le dijera a nadie toda la verdad, pero Cooper me contó algunas cosas y fueron horribles, Rach. – se detuvo de nuevo, recuperando el aliento mientras su voz se hizo más apretada – Si yo hubiera estado en su lugar, no sé lo que habría hecho. Quiero decir, mi padre me hubiera ayudado a ciencia cierta y Carole también, pero si no tuviese ese apoyo parecido a lo Blaine tuvo que hacer frente, no creo que lo hubiera logrado.

- Kurt, yo no…

- Fue malo, Rachel. Muy malo. Dios, ni siquiera oír a Alex decir esas cosas sobre él anoche rompió mi corazón porque él no conoce a Blaine como yo… y yo casi ni lo conozco. Las cosas que conozco son tan inspiradoras porque él hace todo por Landon. Si Landon necesita algo, Blaine se esforzará al máximo para conseguirlo y siempre se pone al último si es necesario.

Él trató con tanto dolor con el fin de asegurarse de que su hijo, nuestro hijo sea feliz, y no puedo competir con eso y no quiero hacerlo, sólo quiero amarlo y cuidarlo al igual que a Landon y asegurarme de que están a salvo.

- Apuesto a que fue difícil para ti ver que lo lastimaban anoche, ¿no? – preguntó en un susurro suave de voz.

Fue entonces cuando se dio cuenta de que Kurt estaba llorando. Las lágrimas fluían de sus ojos mientras sorbía la nariz y se limpiaba las mejillas empapadas – Él no se lo merecía. Esas cosas que Alex dijo y la manera en que lo golpeó. Blaine estaba tratando de ayudar y se lesionó en el fuego cruzado. Él siempre se hace daño y estoy cansado de eso. Yo… quiero hacerlo mejor. Quiero mantenerlo a salvo.

- ¿Todavía lo amas?

- Nunca dejé de hacerlo, incluso cuando estaba siendo un idiota.

Rachel se rió entre dientes, el sonido llenando el teléfono durante un segundo antes de que todo se calmara una vez más – ¿Entonces qué vas a hacer?

- No lo sé. Pero lo estoy pensando.

- Bueno, te deseo suerte.

- Sí, porque la voy a necesitar.


.

Fue mucho después de la hora de comer cuando Kurt finalmente regresó a la casa de Blaine, pagó el taxi y prácticamente corrió al departamento, su cuerpo se sentía libre de un montón de peso desde que era por fin soltero y se deshizo de ese pedazo de mierda de su prometido.

Alex era ahora una cosa del pasado, o al menos Kurt esperaba que así fuera, y las personas que podrían ser una parte de su futuro estaban arriba esperando. Ese pensamiento lo llevó a acelerar su paso y se precipitó por la escalera, sin pasar por el ascensor a favor de un poco de ejercicio antes de que finalmente se detuviera en seco fuera de la puerta principal de Blaine.

Unos golpes de nudillos alertaron a alguien dentro que había un visitante y la puerta se abrió revelando no a Blaine o Landon o incluso Cooper, sino a la mejor amiga del ojimiel, Avery.

La mujer lo miró fijamente durante un largo momento, sus cejas esculpidas por la sorpresa mientras observaba al hombre que estaba frente a ella. Habían pasado meses desde la última vez que se vieron o hablaron, y el ceño ligeramente fruncido en su rostro le dijo a Kurt todo lo que necesitaba saber acerca de su opinión sobre él.

- Hola Avery.

- Cuando llegué aquí hace un rato, Cooper me dijo que Blaine tenía compañía. Luego fui a buscar a mi amigo y él luce como que alguien caminó sobre su rostro mientras llevaba tacones e inmediatamente pensé que tenía algo que ver contigo… y ¡oh mira! Lo es.

- Avery, por favor. Yo sólo…

- ¿Cómo lo tomó tu prometido?

Kurt se detuvo, las palabras atrapadas en su garganta – ¿Qué?

- Tu prometido, el tipo que le hizo eso a Blaine ¿Cómo se lo ha tomado? Quiero decir, es obvio que rompiste con él. No soy tonta, Kurt Hummel.

- Él… no lo tomó bien. Terminó con un par de bolas magulladas y una nariz rota.

En ese momento, el rostro de Avery se iluminó con una sonrisa maliciosa, una risa escapó de sus labios mientras dio un paso atrás y lo dejó entrar al departamento – Pues bien, eso es genial, un buen camino por el cual ir Kurt Hummel.

- Era lo menos que podía hacer después de lo que pasó con Blaine ayer. Yo debería haber hecho más, pero entonces probablemente habría llamado a la policía y lo último que necesito es un récord.

- Tengo que decir que me sorprende que lo hicieras. Una parte de mí pensó que irías corriendo con él y que ustedes dos se escaparían a Las Vegas para revolcarse.

- Esa es probablemente la parte de ti que me odia por herir a Blaine.

- Lo es. Pero si estás aquí, entonces yo sé dónde están tus prioridades y mientras tengo que decir que realmente no me gusta la idea de que estés de vuelta y juegues con la vida de mi mejor amigo, siempre que él esté feliz, entonces voy a respetarlo. Pase lo que pase entre ustedes dos, voy a respetarlo. Blaine merece ser feliz y amado, y si vas a ser el que le de eso, entonces está bien.

Kurt asintió, escuchando su divagar sobre su amigo. Esperó, sabiendo muy bien que una amenaza vendría pronto, una para la que estaba más o menos preparado y que llegó en cuestión de segundos.

- Voy a hacerme a un lado y dejar de lado todos mis sentimientos amargos por ti y tus amigos, pero si lo lastimas, y me refiero en cualquier manera o forma, voy a hacerte daño. Hay desiertos por todo el lugar en esta costa, ¿sabes? Sé que eres del este y estás acostumbrado a las colinas cubiertas de hierba y cosas por el estilo, pero voy a matarte y llevar tu cadáver sobre la línea de estado y volcar tu cuerpo muerto en algún lugar de Nevada y dejarlo allí para que se convierta en alimento para los buitres. ¿Me entiendes? ¿Soy clara?

- Clara como el cristal.

La mujer giró y miró hacia la puerta parcialmente abierta de la habitación de Blaine por un segundo antes de volverse a Kurt. Su expresión ahora más tranquila, estaba más relajada cuando empezó a hablar de nuevo – Sé que estás pensando que probablemente mi amenaza no es muy seria, pero te prometo que lo es.

Estás recientemente de nuevo en su vida, por lo que sólo estás empezando a saber acerca de esta nueva versión del hombre que una vez amaste. Tal vez amas a este también, pero tienes que entender que la persona que ves ahora está mucho más dañado que el que conociste entonces.

He sido parte de la vida de Blaine desde el nacimiento de Landon, desde que se presentó en trabajo de parto en mi hospital en busca de ayuda. Estuve a su lado cuando él lloraba por lo asustado que estaba. Estuve allí cuando tuvo que obtener una epidural para la cirugía, lo sostuve mientras le hicieron todo el procedimiento. Vi nacer a Landon y le dije a Blaine todos los detalles del asunto porque quería saber si todo estaba bien.

Incluso fui una de las enfermeras que limpió a su hijo cuando estuvo fuera y se lo llevé a Blaine para que lo sostuviera por primera vez. Pasé días con tu ex, ayudándolo a aprender a cambiar pañales, acunar, y eructar a Landon y cuando llegó el momento, fui la primera en conocer el nombre del bebé… todo porque este extraño corazón roto apareció en el pabellón en el que yo trabajaba y quería, no, necesitaba un amigo.

Yo… nunca en mi vida he estado alguna vez tan molesta por el nacimiento de un niño. Esas ocasiones tristes cuando un bebé no lo logra, sí que he llorado, pero estoy hablando del promedio diario de nacimientos.

Por lo general, el primer hijo es algo especial y tengo a una pareja ahí esperando su nacimiento con ilusión. A veces llega alguien que sí lo está haciendo por su cuenta pero tiene todo listo para convertirse en una mamá o papá primerizo, porque cuando están por sí mismos, por lo general tienen el apoyo de sus familiares y amigos, pero nunca había tenido a alguien que entrara completamente solo, sin apoyo alguno.

Dios, yo ni siquiera había estado cuidando a alguien tanto tiempo cuando Blaine entró y era tan joven. Algunas personas ven a alguien que tiene diecinueve años y piensan que es lo suficientemente mayor como para ser considerado un adulto, pero cuando está solo como él lo estaba y tiene miedo, realmente puedes ver lo joven que es.

Después de que salió del hospital, pensé mucho en él. Me preguntaba cómo le estaba yendo con su hijo, entonces un día nos encontramos otra vez y estaba tan nervioso, todavía solo, y yo sabía que no podía dejar que él esté por su cuenta propia – Sus ojos, que habían estado recorriendo toda la habitación durante su charla, volvieron a Kurt por un segundo, la tristeza se reflejaba en ellos como espejos – Nos convertimos en mejores amigos ese día y yo he estado allí para él desde entonces.

- Eres una buena amiga.

- Soy la mejor amiga. Verás Kurt, la razón por la que te estoy diciendo esto es porque no quiero ver a Blaine así nunca más. Cooper sabe lo que siento respecto a todo. Él sabe lo que siento por él y pensé que tú debes saber también. No me importa cuánto crees que amas Blaine ahora, no lo puedes lastimar como lo hiciste antes.

- No lo haré.

- Ustedes van a pelear, eso es un hecho. Blaine tiene un temperamento que es como un maldito cohete, por lo que va a explotar incluso antes de que tengas la oportunidad de averiguar lo que está pasando. Sin embargo, no te hará daño. Él es perro que ladra y no muerde. Si lo hiciera, no habría permitido que incluso lo miraras aquella noche que ustedes dos se encontraron de nuevo.

Por desgracia para él, sin embargo, los ha extrañado a ti y tus amigos desde el día en que todos ustedes lo sacaron de sus vidas. Él jurará que está bien por su cuenta, pero no lo está. Blaine necesita personas, necesita contacto y los ha extrañado a todos ustedes desde el segundo que te quitaste tu anillo de compromiso.

- Lo sé.

- Yo sólo… mientras esté viva quiero estar en la vida de Blaine y espero estarlo. Lo amo y amo a Landon como si fueran mi hermano y mi sobrino.

No tengo niños propios. Estoy casi en mis treinta y tengo un novio, pero tu ex y su hijo son lo más parecido que tengo a criar mi propia familia. Un día el amor de mi vida y yo espero que tengamos hijos y entonces Blaine podrá cuidarlos como he cuidado de Landon todos estos años, pero espero que cuando eso suceda, él va a ser tan feliz como lo soy – se dio la vuelta dirigiéndose a la puerta principal mientras agarraba su bolso y las llaves – ¿Puedes hacerlo feliz?

- Voy a tratar. Haré todo lo que esté a mi alcance para asegurarme de que sepa lo mucho que lo amo y a Landon. Haré todo lo que esté en mi poder para hacerlo feliz otra vez… o por lo menos feliz a mi alrededor.

Avery sonrió, mirando a Kurt por última vez antes de abrir la puerta y salir al pasillo – Cooper quería que me quedara aquí hasta que regresaras y entonces yo podría irme. Blaine está en su habitación con Landon. Te perdiste toda la cosa acerca de la explicación sobre su rostro, pero estoy seguro de que la repetirá cuando se despierte.

Ella agarró las llaves con fuerza en su puño – Esta noche sólo van a ser tú, Blaine y Lan. Coop se quedará en su casa y yo tengo que trabajar, por lo que ahora es tu oportunidad Kurt. No lo arruines, ¿de acuerdo? Él merece mucho más que una disculpa a medias y un abrazo.

- Lo sé.

- Bueno, supongo que aquí es cuando me voy. Buena suerte. Dale a Landon un montón de besos de mi parte y si necesitas algo, mi número está en el costado de la nevera.

Kurt la vio empezar a caminar por el pasillo, las llaves tintineando en su mano – Gracias Avery. Por, tú sabes… todo. – La mujer le sonrió, un rubor pintó sus mejillas antes de desaparecer dentro del ascensor. Sin embargo, justo antes de que ella se fuera, asomó la cabeza por el ascensor haciendo un movimiento arrastrando el dedo por la garganta – Recuerda que te mato – pronunció una última vez antes de dar un paso atrás y dejar que las puertas del ascensor se cerrasen.

Una vez que estuvo seguro de que ella se había ido, cerró la puerta detrás y le puso llave, comprobó todo antes de que se dirigiera por el pasillo y se detuviera frente a la puerta del dormitorio de Blaine.

Su ex amante estaba profundamente dormido en su lado, el cuerpo acurrucado en posición fetal y Landon dormía en la misma pose, justo frente a la dirección opuesta. La cabeza del niño estaba metida en la camisa del pijama de su papá, su pequeña nariz apretada contra el pecho de Blaine mientras sus manos se aferraban a la camisa del hombre mientras dormían. Los brazos del moreno se cerraban alrededor de su hijo, uno contra la cabeza rizada de Landon mientras que el otro estaba curvado alrededor de su espalda.

Desde donde Kurt estaba de pie, parecía que Blaine estaba protegiendo Landon en su sueño, su cuerpo cubriendo a su hijo mientras el pequeño dormía dentro de la fortaleza que le proporcionaban sus brazos. Juntos, se veían como un cuadro perfecto y el corazón del ojiazul se hinchó ante tal vista.

En silencio, entró de puntillas en la habitación y se sentó junto al pequeño, rozando sus dedos sobre los pequeños rizos que se asomaban entre los dedos extendidos del ojimiel.

Los nudillos de Blaine estaban heridos, negros y azules por los golpes que infligieron a Alex la noche anterior. Cortes diminutos cubrían su piel y Kurt apoyó la mano sobre ellos, acariciando con el pulgar los moretones algo inflamados mientras dejaba que sus ojos viajaran sobre el rostro dormido de su ex.

Mientras descansaba, el moreno parecía tranquilo, pero era obvio que había tratado con algún trauma.

Su ojo izquierdo estaba cerrado completamente por la hinchazón, la piel alrededor de éste era de color púrpura oscuro y negro con un toque de amarillo alrededor de los moretones más pequeños. Su labio inferior tenía una pequeña incisión a lo largo del mismo, su grosor habitual más pronunciado con la hinchazón de la lesión que sufrió. También había un corte a lo largo del lado derecho de la frente que se unía con un bulto cerca de la sien derecha.

La coloración oscura en sus dos mejillas significaba lo duro que había sido golpeado allí también y los ojos de Kurt se llenaron con lágrimas de rabia mientras dejaba que sus yemas de los dedos acariciaran la marca, la piel estaba caliente allí. Su toque hizo que el hombre descansando se agitara, el ojo ileso parpadeó abriéndose para mirar a su alrededor.

- ¿Kurt?

- Lo siento. No quise despertarte.

- ¿Y Avery?

- Ella se fue a su casa. Soy sólo yo ahora mismo. Debes volver a dormir y descansar un poco. Lo necesitas.

- Estoy bien.

- Estás herido Blaine. Duerme. Podemos hablar más tarde.

Era obvio lo agotado que el ojimiel estaba todavía, basado en la falta de pelea después de eso. En lugar de discutir con Kurt, como era su costumbre, cerró de inmediato sus ojos, frotando su mejilla contra la palma de la mano del castaño antes de roncar suavemente y apretar a Landon alrededor de su cuerpo.

Tan pronto como el sueño lo venció de nuevo, Kurt se estiró sobre la cama, arrastrándose más cerca de su pequeño para deslizar sus brazos alrededor de sus dos hombres. Su sonrisa creció cuando Landon se giró para ponerse de espalda entre sus papás.

Estar acostado así se sentía increíble, como si fueran una familia completa y real. A medida que Kurt empezó a dejar que los acontecimientos del día transcurrieran en su mente y lo arrullaran envolviéndolo en el sueño, sabía que no había ningún otro lugar en el que preferiría estar que con los dos hombres acurrucados junto a él.

Hace mucho tiempo, cuando era más joven, Kurt soñaba con tantas cosas. Soñaba con ser rico y tenerlo todo, y no mucho tiempo atrás, él había estado lo suficientemente ciego al pensar que tenía lo que quería. Sin embargo un día su venda se cayó y vio todo con claridad.

Todas las mentiras, todo el engaño. Lo vio todo. Esa revelación lo llevó a esto, a estar allí con las dos personas que más amaba. Finalmente se sentía como si tuviera todo lo que siempre había soñado. En ese momento se sintió bendecido con la riqueza, la más grande riqueza que alguna vez había tenido. Porque el amor valía mucho más que el dinero, y aunque le había llevado mucho tiempo darse cuenta de eso, lo sabía ahora. Dios, él realmente lo sabía ahora…

No había nada más que él quisiera que estar con estas dos personas y ser una familia adecuada con ellos. Sabía que Blaine había estado solo, criando a su hijo por sí mismo y luchando. Kurt quería ayudarlo con eso, para mostrarle que lo amaba más que a nada y que estaba arrepentido de alguna vez haber dudado de su amor.

Iba a ser un largo viaje, Roma no se construyó en un día y no podía recuperar la confianza de Blaine tan rápido tampoco, pero estaba dispuesto a luchar por él y lucharía hasta el momento en que Blaine le dijera que lo dejara.

Ahora sólo esperaba que él nunca le dijera eso.