El capítulo más largo que les he traído de este fic. Son 16 páginas sólo para ustedes. Disfrútenlo.

Este capítulo está dedicado para Kmiilo ;)


CAPÍTULO 30

"Tratando de Ser Fuerte"


.

Después de ese video, Kurt no pudo ver más. Ya era bastante difícil ver la propuesta de nuevo. Hace mucho tiempo, había sido sólo un recuerdo que rodó por su mente como los créditos de la película. Ahora saber que Blaine había documentado todo… Bueno, eso trajo un montón de felices recuerdos y dolor insoportable que sólo le recordaban lo que perdió y lo estúpido que había sido.

Secándose una lágrima, cerró las carpetas antes de apagar la laptop y llevarla de nuevo al lugar de donde Landon la había traído. El niño todavía estaba viendo el final de la película, su concentración en el televisor y sólo ahí, así que mientras Lan estaba entretenido, Kurt caminó por el pasillo hasta la habitación de su ex y miró hacia dentro, sollozando mientras lo veía dormir.

Blaine estaba acurrucado en su cama, el cuerpo envuelto alrededor de su edredón mientras agarraba una de las muchas almohadas contra su pecho y roncaba. Sus mejillas estaban hinchadas de los golpes que había recibido la noche anterior. Su ojo inflamado aún, con las marcas oscuras alrededor por la contusión, y su labio estaba todavía enorme, el corte junto a él lucía más desagradable que nunca.

Kurt se encogió ante la vista, entrando en la habitación y tomando asiento en la cama junto al ojimiel. Pasó los dedos a lo largo de la frente de Blaine, apartándole los rizos del paso antes de que se inclinara y le besara la sien, luego se arrastró a lo largo de la cama para acostarse al lado del hombre descansando. Incluso en su sueño, Blaine era pacífico y hermoso, a pesar de que parecía que había pasado por la máquina de lavado demasiadas veces, se veía tan guapo para Kurt en ese momento.

Rayos, él había sido magnífico para Kurt desde el día en que se conocieron, ¿pero ahora? Ahora viéndolo como un padre y después de lo que hizo por él… bueno, fue como enamorarse de nuevo, esta vez más fuerte, más profundo que la primera vez.

Otro aliento temeroso escapó inesperado de sus labios y cerró los ojos, sin dejar de acariciar los dedos por la mejilla del moreno. La tristeza lo invadió, como lo había hecho desde el día en que regresó a la vida de Blaine, y se tragó un sollozo, murmurando para sí mismo mientras luchaba con el impulso a desmoronarse por completo en un millón de pequeñas piezas. – Me gustaría tener una máquina del tiempo. Me gustaría volver y arreglar esto.

- No se supone que debes meterte con el tiempo – una voz tranquila, rasposa contestó.

Los ojos del castaño al instante se abrieron, los movimientos de su mano se detuvieron mientras la retiraba del hombre que ahora estaba despierto a su lado. El ojo bueno del hombre de cabello rizado estaba entrecerrado, con sueño y aun así, de alguna manera fue capaz de mirar directamente a través de Kurt como si estuviera hecho de cristal.

- Yo…

- ¿Dónde está Landon? – Preguntó, cerrando sus ojos de nuevo mientras bostezaba. Por un momento, hizo una mueca, cuando su mano se presionó contra su labio cortado. – ¿Tiene miedo de mí?

El cambio de tema fue bien acogido, sobre todo porque Kurt estaba preocupado de haber trastornado al ojimiel una vez más con su charla sobre sus remordimientos. Sin embargo, aunque bienvenido, este próximo tema no era algo en lo que quería sumergirse.

Tragando con dificultad, contestó la pregunta de su ex – Él no tiene miedo. Sólo está preocupado por ti. Ahora mismo tengo su atención en otra cosa hasta que despertaras. Cenamos algo y ahora está viendo La Sirenita.

- No tienes que cocinar para él. Yo podía…

- Yo no cociné… Ah… pedimos pizza. Con la ayuda de Cooper. Pero eso es lo que Landon quería así que comimos pizza. Espero que no te importe.

- Está bien – dijo suavemente, abriendo de nuevo los ojos para mirar a Kurt por un momento. En la penumbra de la habitación, parecía mayor, como si estuviera cargado de tantas cosas, y todo lo que el castaño quería hacer era quitarle algo de ese peso de encima y colocarlo sobre sus propios hombros. No estaba seguro de cómo hacerlo sin embargo – Landon ama la pizza y ha pasado un tiempo desde que comimos una, así que estoy seguro de que le encantó.

- Lo hizo. Nunca he visto a un niño tan pequeño comer tanto. Comió casi dos rebanadas.

- Si está realmente hambriento, va a tratar de comer tres. Él va a hacer espacio para más, pero por lo general su límite es tres. El niño sí que puede comer. Eso lo sacó de ti.

- ¡Oye!

El joven se rió burlándose de Kurt, empezó a rodar por la cama para levantarse. A pesar de todo el tiempo que durmió, se sentía como si no hubiera dormido en absoluto, el alcance de sus lesiones lo tenían un poco más débil y aún más cansado que antes. Por lo tanto, tan pronto como se puso de pie se tambaleó hacia atrás, con una mano presionada contra su frente mientras que la otra se agitó en el aire y trató de estabilizarse y mantener el equilibrio antes de caer. Kurt se levantó rápido, llegando a tiempo hasta envolver un brazo por la cintura de Blaine por lo que no cayó demasiado lejos y antes de que él se diera cuenta, tenía al moreno entre sus brazos.

- ¡Jesús, Blaine! ¿Estás bien?

- Estoy bien. Sólo un poco mareado.

- Probablemente deberías quedarte en la cama. Te puedo traer algo para comer si quieres. Realmente no deberías estar deambulando por ahí si te sientes débil. – Hizo una pausa, sus ojos se abrieron cuando el ojimiel se retorció en sus brazos.

Oh, Dios mío, ¿qué pasa si tienes una lesión cerebral? Ayer estabas murmurando para ti mismo en el coche y ahora estás tropezando. Oh, Dios mío. Oh, Dios mío, ¡deberíamos haberte llevado a un hospital! Maldición.

- Kurt, estoy bien. Sólo un poco atontado. Te lo prometo – Tratando de probar su punto, Blaine se deslizó de los brazos del ojiazul y se levantó de nuevo, esta vez sólo balanceándose momentáneamente antes de estar firmemente sobre sus pies.

- ¿Ves? – inquirió, arrastrándose hacia su armario para conseguir algo de ropa para cambiarse. Su camiseta estaba un poco sudorosa de todo el tiempo que durmió y rápidamente se quitó la prenda, haciendo caso omiso de la sensación de los ojos de su ex en su torso desnudo.

- Tu espalda está tan roja.

- Está sólo un poco lastimada en este momento. Se va a curar – Mientras deslizaba una camiseta fresca sobre su cabeza, silbó entre dientes y Kurt se levantó de un salto de la cama, ignorando las protestas del ojimiel mientras sostenía la camiseta arriba y estudiaba las raspaduras inducidas por la grava que corrían por su espalda. Sus dedos corrieron por la longitud de las marcas de costras, su toque iba dejando una quemadura gruesa y pesada a su paso.

- Kurt…

- Tu equipo de primeros auxilios, ¿dónde está?

- En el botiquín del baño. Pero Kurt, yo realmente no necesito…

- Quédate aquí. Voy a ir a por él. Tenemos que limpiar esos cortes de nuevo antes de te pongas tu camiseta.

Se detuvo en el pensamiento por un segundo, quitándole la prenda para limpiarlo antes de que comenzara a salir de la habitación. Antes de que estuviera fuera de vista, añadió sobre su hombro, – Si comienzas a sentirte mal de nuevo, por favor siéntate. Lo último que necesitamos es que te caigas y te lastimes un poco más, ¿de acuerdo? – Blaine apenas tuvo la oportunidad de asentir con la cabeza antes de que Kurt se hubiera ido, sus pisadas sonaban en la sala por unos pocos instantes hasta que se volvieron más suaves y luego más fuertes y antes de que reapareciera en la puerta del dormitorio.

- Honestamente me sentiría mejor si te sentaras de nuevo. Te ves terrible.

– Oye, gracias.

- Sabes lo que quiero decir. – Quejándose, Kurt abrió la botella de antiséptico y puso un poco en algunas bolas de algodón, apoyando una mano en la cadera desnuda de Blaine mientras lo guiaba para que volviera a sentarse en la cama. Una vez que estuvo sentado de forma segura, se subió en el colchón, equilibrándose sobre sus rodillas mientras empezaba a deslizar el algodón empapado en alcohol por la piel lastimada por la grava.

Su ex prometido silbó por el malestar, los músculos de la espalda saltaron cuando los pequeños rastros de líquido claro se filtraron desde el algodón y corrieron por su piel desgarrada. El ruido le hizo doler el corazón a Kurt y sólo empeoró cuando oyó una voz que provenía del costado.

Landon se movía en la puerta, los ojos en su padre y el castaño mientras arrastraba los pies lentamente, con su perro Margaret Thatcher apretado fuertemente en sus pequeñas manos. – ¿Papá?

- Sí amiguito. Puedes entrar.

- ¿Estás bien?

- Papá está bien. Él sólo tiene algunos rasguños que el señor Kurt está limpiando.

- ¿Por qué?

- Para que no se infecten. ¿Recuerdas cuando te caíste y te raspaste la rodilla donde el tío Coop y tuvimos que lavar tu pierna? – Cuando Landon asintió, Blaine continuó, moviendo sus dedos para indicarle a su hijo que quería que se acercase a él. – Lo hicimos para que tu rodilla no doliera más.

- ¡Y luego me dieron una curita de Spidaman!

- Sí. Tuviste un curita de Spiderman. ¡Lo recuerdas! ¡Ese es mi chico inteligente! – En ese momento Landon se rió, dejando que su padre lo envuelva en un abrazo y le dé un beso antes de que se apartara y mirase a Kurt. El castaño estaba observándolos a los dos en silencio, con el labio atrapado entre los dientes mientras robóticamente continuaba con la limpieza de la espalda de Blaine.

- Señor Kurt, ¿puedo ayudarle?

- Si tu papá dice que puedes hacerlo, no hay problema – Esperó hasta que Blaine dijo que estaba bien antes de que le entregara a Landon una toallita, riéndose cuando el niño hizo una mueca ante el olor del antiséptico. – Es apestoso, ¿no? Pero ayudará a que la espalda de tu papá se sienta mejor.

- Y queremos que papá se sienta bien porque el hombre malo lo lastimó, y eso es malo.

El estómago de Kurt se revolvió – Es muy malo. El hombre malo no le hará daño a tu papá nunca más.

En ese momento Landon le dirigió una mirada, haciendo que Kurt se preguntara cómo era posible que fuese una mirada tan confiada y pura, pero sabía que su hijo estaba todavía muy preocupado por el bienestar de su papá. Alguien por ahí había perjudicado a su padre, lo había lastimado bastante como para causarle deformidades físicas por el momento y Kurt estaba seguro de que no importaba lo que dijera, Landon todavía estaría angustiado por el hecho de que su padre estaba herido.

Estirando la mano, atrajo a Landon en un abrazo con un sólo brazo, besando la parte superior de la cabeza rizada de su hijo antes de que comenzara a mostrarle cómo limpiar las heridas de la espalda de Blaine. Juntos se aseguraron de que todo estaba limpio y desinfectado, Kurt retiró suavemente cualquier pedacito de residuo del algodón antes de decirle al ojimiel que podía ponerse su camiseta de nuevo.

Blaine se vistió rápidamente, pasando una mano por el cabello desordenado mientras agarraba a Landon y lo sostenía cerca, respirando el olor del niño pequeño mientras murmuraba palabras dulces a su oído. Al margen, Kurt sólo observaba, limpiando cuidadosamente el desastre que hizo mientras su ex y su hijo tenían un momento juntos, el moreno suavemente susurraba a su pequeño que todo estaba bien y que él estaba bien.

Tan egoísta como se sentía, Kurt esperaba que un día él pudiese ser una parte de su pequeño mundo, que podría protegerlos a ambos tanto como deseada hacerlo. Hasta entonces, sin embargo, se contentaría con que le permitieran estar lo suficientemente cerca de ellos para presenciar esos momentos, no importa lo mucho que lo iban a ver por ahí.


La pizza sobrante fue devorada en una hora. Blaine se comió su parte como si no hubiera comido adecuadamente en días y luego Landon tuvo otra rebanada y media, la cual comió feliz al lado de su padre, mientras lo observaba hablando con Kurt sobre lo que ocurrió a principios de la tarde.

Kurt le contó a Blaine lo del incidente en el hotel, dejando de lado el comentario jugoso ya que Landon estaba con ellos, pero en el momento en que su historia había terminado, el ojimiel lo estaba mirándolo con una expresión que el castaño encontró difícil de leer.

Era como si Blaine estaba impresionado con lo que escuchó, como si estuviera un poco sorprendido de que Kurt fuese tras Alex de esa forma después de lo que pasó.

- ¿Por qué estás tan sorprendido de que volví? ¿Te sorprende que peleara por ti, Blaine? Dios, yo diría que debes saber que yo pelearía por ti, pero tú no lo sabes… porque yo no lo he hecho, no en mucho tiempo. Dios, yo lo siento mucho – Las palabras golpearon alrededor suyo, rebotando en las paredes de su cabeza mientras observaba a Landon quitar todas las coberturas de su pizza y empujarlas a un lado para comer más tarde.

El niño le sonrió, los labios lisos con salsa de la pizza y la grasa del queso y las capas de pepperoni. Lan era un desastre, Blaine era un desastre, y Kurt estaba enamorado de los dos. Riéndose, sacó una servilleta de la pila en el centro de la mesa y suavemente limpió las manchas rojas de la boca de su hijo, riendo más duro cuando Landon hizo un ruido descontento y arrugó su pequeña nariz con disgusto falso.

- Señor Kurt.

- Quédate quieto, precioso. Déjame quitarte la suciedad de tu cara. Estás todo lleno de salsa.

- Yo iba a lamer mis labios más tarde – El niño se quejó, su tono causó que Kurt resoplara cuando terminó de limpiar el desorden de la comisura de los labios de Landon.

Una vez que estaba seguro de que la cara del pequeño individuo estaba limpia, le besó la mejilla, murmurando para sí mismo acerca del aliento de pizza de Lan.

Estaba en medio de levantarse a tirar la toalla sucia cuando atrajo la atención de Blaine, el moreno estaba limpiando su propia boca, sus ojos dorados quemando y haciendo agujeros en la piel de Kurt con la intensidad de su mirada.

Su expresión era todavía indescifrable aunque un toque de desconcierto brillaba detrás de sus largas pestañas oscuras. Era como si estuviese sorprendido por lo paternal que era Kurt, como el hecho de que estar limpiando la cara de un niño sucio era algo que nunca pensó que vería, a pesar de que el ojiazul había ayudado a Landon unas cuantas veces desde que lo conoció.

Pero el castaño podía entender por qué su ex estaba tan perplejo. A pesar de que habían estado dando vueltas en la vida del otro desde hace meses, había cosas nuevas que se estaban revelando cada día. Casi cuatro años habían pasado y ambos habían crecido tanto desde entonces.

Sí, sus niveles de madurez variaban y estaban en lados opuestos del espectro, pero Kurt sentía como si se estuvieran moviendo más cerca. Dentro de un corto período de tiempo, pasaron de Blaine queriendo absolutamente nada que ver con él a permitirle que se quede en su casa. Pasaron de pelear entre sí para pelear el uno por el otro, y ahora estaban sentados juntos en el comedor de su ex, comiendo mientras hablaban como si fueran viejos amigos. De alguna forma lo eran un poco ahora.

Todo se remontaba a la primera noche volvieron a estar juntos: Kurt estaba sentado en un club de strippers con una banda encima que afirmaba que estaba a punto de casarse. Su dedo se sentía pesado con su segundo anillo de compromiso y estaba flotando en una nube de mentiras. Sus ojos estaban vendados, su corazón le mentía para mantenerlo contento… Alex era bueno para él, harían una vida juntos que sin importar lo diferente que era para Kurt, estaría bien. Sería lo suficientemente bueno… supuestamente. Era lo suficiente para Kurt. Entonces un bailarín sin nombre fue a su mesa y todo eso cambió.

Blaine, por su parte, se fue a trabajar con su mente en una sola cosa: ganar dinero para cuidar de su hijo. Esa noche, estaba preparado para bailar, o lo que tuviera que hacer. En lugar de eso fue enviado para cuidar de un soltero que estaba allí por su fiesta antes de la boda. Nunca en un millón de años habría podido imaginar que su ex prometido que estaba a miles de millas de distancia en su vieja casa en la ciudad de New York, estaría sentado en el club en el que él trabajaba. Esa noche, el mundo de Blaine se derrumbó a su alrededor y no tenía idea de cómo se suponía que debía manejarlo todo… si pudiera incluso.

Entonces todo explotó. En el lapso de unas pocas semanas, las paredes empezaron a desmoronarse y Blaine se encontró siendo arrastrado de nuevo hacia Kurt.

Kurt había estado allí esperando, su corazón y su mente todavía confundidos sobre qué hacer, pero era evidente que estaba arrepentido y que todavía le importaba. Sólo le tomó a Blaine algún tiempo convencerse de que el castaño no le vendría mal otra vez.

Ahora estaba seguro de que no lo haría. Debido a que Alex y Kurt habían terminado. El ojiazul era un hombre soltero de nuevo, al igual que el ojimiel, y estaba sentado en su departamento con su hijo, la comunicación con Landon era como si hubiera estado allí desde el primer día.

Claro que lo asustaba hasta la mierda a Blaine ver a su ex acercarse a su hijo, no era como si él diera acceso a las personas todos los días. Las únicas personas que eran cercanas a Landon eran Avery y Cooper e incluso entonces, él tuvo algunos problemas para permitirles acercarse por un tiempo. Luego Kurt apareció y se estrelló contra la vida protegida de Blaine, trayendo consigo el caos y, por extraño que parezca, el amor.

El moreno parpadeó, lanzando su mirada hacia el plato de pizza mientras Kurt se iba a la cocina para deshacerse de las servilletas sucias que tenía en la mano. Landon era ajeno a todo, sin dejar de hablar en voz baja acerca de los problemas del libro de trabajo que realizó antes con el castaño, y cuando el hombre en cuestión volvió a entrar en la habitación, también se unió a la conversación, y agregó con orgullo que Landon lo hizo fantástico con su trabajo.

Todo el tiempo, Blaine estuvo sentado con asombro y, bueno, miedo… Porque al ver a su hijo y a su ex hablando entre sí y con él, podía sentir su corazón deshelarse un poco como un glacial, sólo un poco más cuando se trataba de Kurt. Se había estado calentando desde la primera vez que lo vio con Landon y ahora se estaba derritiendo a un ritmo rápido, un ritmo tan rápido que el ojimiel tenía miedo que cayera de nuevo y se enamorase demasiado rápido y realmente… realmente no estaba listo para eso.


A pesar de que fue capaz de levantarse y comer la cena, Blaine se cansó de nuevo unas dos horas después de que haber salido a tropezones de la cama y dejar que Kurt lo limpiase. Todos estaban en el sofá como una familia. Landon tenía miedo de hacerle daño a su papá si se sentaba sobre él, así que descansó la mayor parte de su peso sobre Kurt, apoyado en su hombro mientras veían otra película infantil.

Blaine de vez en cuando dejaba de prestar atención de la película y la desviaba hacia los dos sentados junto a él, Kurt tenía su brazo alrededor de Landon, los dedos lentamente acariciando el cabello grueso del pequeño mientras mantenía su enfoque en la película. Lan estaba ocupado viendo la película también, algunos de sus animales de peluche favoritos metidos entre sus brazos mientras cantaba junto a los gatos en pantalla.

El perro Margaret Thatcher descansaba en el regazo de Blaine, para velar por él y hacerle compañía, Kurt le explicó cuando un Landon nervioso trató de entregarle el juguete de peluche alrededor de una hora antes. Blaine apreciaba tener a Maggie junto a él, los recuerdos de los días donde descansaría el juguete en su vientre de embarazado inundaron su mente por un tiempo hasta que volvió a la realidad y miró a Kurt y a Landon.

Su hijo estaba empezando a quedarse dormido, cantando un poco más antes de que sus pestañas empezaran a revolotear y caer.

A mitad de la película, el pequeño estaba fuera de combate y el ojiazul estaba sonriendo hacia él. – Ha tenido un largo día.

- No me gusta que él tiene que lidiar con esto. Me veo como un monstruo.

- Te ves como un hombre que es un héroe a los ojos de su hijo. Fuiste herido por una mala persona y él sabe eso y quiere que mejores más que nada en este mundo. Landon te ama, no importa cómo te ves.

- Yo simplemente no quiero asustarlo.

- Lo asustas más si lo alejas. Es mejor si reconoces que estás herido, pero que estás bien.

- Lo hago.

- Lo sé. Sólo estoy diciendo que todavía estás nervioso a su alrededor, pero él vendrá alrededor. Él no tiene miedo de ti, tiene miedo de lastimarte – dijo tan tranquilamente con los dedos aún enredados en el cabello de Landon. Cerró los ojos, inhalando temblorosamente antes de volver a mirar a su ex – Sé que estás pensando probablemente "Kurt, cállate", pero te prometo que estoy hablando por experiencia. Al igual que cuando mi padre tuvo su ataque al corazón, yo estaba muerto de miedo de ser demasiado duro con él.

- Lo sé, Kurt, yo…

- Pero él me aseguró que estaría bien y todo fue mucho mejor después de eso. Landon es mucho más pequeño… sin embargo es el mismo sentir. Landon es joven, pero él es muy inteligente. Le has enseñado bien – Cuando Blaine se sonrojó, Kurt sonrió y continuó – Puedes pensar que tu cara le da miedo ahora mismo, pero él está simplemente molesto porque alguien te hizo daño.

Tú eres su mundo, no es de difícil ver eso. Él quiere que estés bien todo el tiempo, eres su héroe y cuando estás herido, a él le duele. "No es la única persona a la que duele" – pensó.

Sus ojos brillaban mientras hablaba y el moreno suspiró, inclinándose sobre el sofá para tomar suavemente la mano de Kurt del cabello de Landon, entrelazando sus dedos. A partir de ahí, las lágrimas comenzaron a caer, Kurt lloraba abiertamente mientras que el ojimiel le apretó la mano contra la suya.

- Yo sólo… Lo siento mucho por todo, Blaine. Por esto, por hacerte daño, por hacerle daño – Miró a Landon dormir tan tranquilo y adorable encima de él. Tengo tantos pesares, pero ninguno de ellos se compara con lo mucho que me arrepiento de dejarte ir.

- Kurt…

- Quise decir lo que dije cuando mencioné que ojalá tuviera una máquina del tiempo. Si yo pudiera – Se tragó el nudo espeso en la garganta y continuó – si pudiera volver atrás las manecillas del reloj, lo haría. Lo haría en un instante. Me detendría a mí mismo para no ser tan tonto, para no hacerte daño y romper tu corazón.

Blaine cerró los ojos, la yema del pulgar deslizándose sobre los nudillos ligeramente magullados de Kurt – Oré por una máquina del tiempo después de que nos separamos por primera vez. Quería volver y detenerme a mí mismo de ir a la casa de ese sujeto. Quería volver y golpearme hasta sacar toda la mierda de mi viejo yo por siquiera pensar en engañarte, pero luego me di cuenta de que no existían las máquinas del tiempo y que no importa lo mucho que duele, debemos tener experiencias como esa para aprender de nuestros errores.

Yo nunca… Dios, yo jamás engañaría a nadie nunca más porque duele sinceramente más de lo que imaginas. Ser engañado apesta y es terrible, pero ser el que es infiel no es un paseo por el parque tampoco. O al menos no lo es para algunas personas, sobre todo para mí.

Yo sólo… Yo quería esa máquina del tiempo demasiado y me di cuenta de que no servía para nada desear algo, porque al final yo lo había arruinado de nuevo y tenía que volver a arreglar las cosas en las que me equivoqué. Y eso siempre sucedería no importa lo que hiciera – Hizo una pausa, abriendo los ojos para mirar a su ex, la película que estaban viendo quedó en el olvido mientras se miraban el uno al otro.

Kurt seguía llorando, la cara y los ojos brillantes de lágrimas, y Blaine podía sentir en su propia garganta un nudo creciendo – Yo… yo quería una máquina del tiempo después de esta ruptura también, aunque yo sabía que era tonto. Yo… todavía quiero una un poco.

Kurt respiró, mirando a Blaine con los ojos muy abiertos en estado de shock. Entre ellos, Landon se retorció, los pies pateando para golpear en las piernas a Blaine mientras rodaba.

El momento se escapó, Kurt se encorvó hacia delante para coger el niño antes de que rodara completamente fuera del sofá, y Blaine le soltó de la mano, esperando hasta que Lan estuviese quieto antes de que se inclinara y lo tomara cuidadosamente para levantarlo del mueble.

Con su hijo en sus brazos, el moreno lanzó una última mirada a Kurt, una triste sonrisa en su rostro mientras se abría camino a la puerta y en última instancia, hacia su dormitorio.

- Hace mucho tiempo atrás, me perdonaste por lo que hice. Me dejaste volver cuando te traicioné de la peor manera posible y siempre he estado agradecido por ello. Todavía lo estoy, porque de lo contrario nunca hubiera tenido a Landon, ¿sabes? Yo sólo… sé que dije que te odié hace mucho tiempo y que yo… que odiaba lo que me hiciste. Pero ¿quiénes somos hoy en día? Estamos moldeados por lo que nos pasó en ese momento.

Yo… Me gustaría poder decir te perdono por todo, pero no puedo. Aún no estoy allí – Cuando Kurt hizo un ruido, Blaine negó con la cabeza para decir que no había terminado – Pero, Kurt… Yo estoy llegando allí.

El silencio le respondió. Silencio… en que sólo se escuchó el más pequeño sollozo.

No sé cuándo. No sé cómo ni por qué o lo que sea, pero uno de estos días te perdonaré. Si algo he aprendido en las últimas semanas Kurt, es que cuando se trata de ti, cualquier amor residual que tengo por ti siempre gana sobre cualquier cosa. Me diste la cosa más grande que podría haber pedido y no te puedo odiar por eso. Puede no gustarme lo que pasó entre nosotros y lo que en última instancia me condujo hacia mi carrera, pero hice mis elecciones. Hice mi cama cuando me fui y vine aquí. Los dos cometimos errores. Los dos fuimos tontos. Los dos arruinamos varias veces nuestra relación, pero estamos bien ahora como amigos, ¿cierto?

- Correcto.

- Bien. – Sonriendo, Blaine cambió la posición de los brazos, pasando rápidamente a Landon al otro lado mientras luchaba para sentirse cómodo con la forma en que se ponía de pie. El niño apenas se movió, estaba todavía profundamente dormido sobre el hombro de su padre.

Voy a volver a la cama. Yo… tú eres más que bienvenido a venir si quieres. Yo sé que el sofá no es el más cómodo del mundo. La cama de Landon está libre también, pero es pequeña y sigues siendo tan alto – Se calló, agachando la cabeza tímidamente. Kurt se rió entre dientes, su voz húmeda por las lágrimas, y se fue a apagar la película antes de volver a corroborar las cerraduras y apagar las luces en todo el departamento.

En unos momentos, el castaño se deslizaba de nuevo en la habitación de Blaine, sonriendo al ver a su ex y a Landon acostados en la cama con apenas suficiente espacio libre para que él se sentara al lado de su hijo.

- Blaine…

- ¿Mhmm? – A pesar de haber entrado en la habitación hace unos minutos, la voz del moreno era lenta, arrastrándose mientras empezaba a sucumbir ante los analgésicos que había tomado, así como al agotamiento que su cuerpo maltrecho sentía. Kurt se inclinó sobre la forma de Landon y pasó los dedos por la mejilla abollada de Blaine.

- Te amo.

- Lo sé. – Con un resoplido, el ojimiel se quedó dormido, sus largas pestañas se cerraron en tanto que la luz de la luna se escurría en la ventana e iluminaba su rostro.

Kurt se acurrucó un poco más cerca, un brazo protector rodeaba a Landon y a Blaine y sonrió mientras se escapaba al país de los sueños, su mente vagaba al pensar en los pasos agigantados en los que él y su ex estaban avanzando en su relación.

Meses atrás, cuando entró en algún bar lleno de humo a un lado de la carretera, nunca imaginó encontrarse con el amor de su vida de nuevo y tener su mundo al revés por millonésima vez. Porque por mucho que deseaba una manera de cambiar el pasado, él estaba ciertamente agradecido de haber estado en el lugar correcto en el momento justo, esa noche cuando él y Blaine entraron en la vida del otro nuevamente. Porque si no fuera por esa noche, estaría de vuelta en New York cometiendo el mayor error de su vida… después de romper con Blaine, por supuesto.

Todavía estaría planeando casarse con algún imbécil en lugar de estar en la cama con las dos personas que amaba más que a nada. Él hubiera estado solo, posiblemente sosteniendo una copa mientras se preguntaba por qué su vida estaba en tan mal estado.

Ahora, sin embargo, él estaba acurrucado con su familia, con los dos chicos con los que le encantaría para el resto de sus días. Cansado, acunaba a Landon en el pecho y puso la otra mano en el corazón de Blaine, sintiendo el suave latido bajo la caja torácica de su ex.

Como años atrás, la sensación era tranquilizadora. Al igual que cuando Blaine le dijo que sentir y escuchar los latidos de su corazón se sentía como estar en casa, Kurt podía sentirlo dentro de su propio pecho. Estar allí con Landon y Blaine, sabiendo que las cosas estaban cambiando entre ellos se sentía como que estaba en casa y eso se sentía increíble.