Les había dicho que faltaban menos de 5 capítulos para terminar esta historia, pero revisando todo, ya les publiqué 2 y quedan 7 más... Así que para las/os fans de LQLV, tienen todavía mucho que leer C:


CAPÍTULO 38

"Luchando"


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~ FLASHBACK ~

Noviembre del 2014

La nieve brillaba en la noche, tiñendo el suelo de blanco y cubriendo la ropa a un hombre con el rostro triste mientras se abría camino a través del estacionamiento de un lugar en el que nunca había estado antes.

Acomodando su gorra en la cabeza, Burt resopló y saludó con la mano al grupo de personas que lo esperaban fuera. Rachel y Santana estaban acurrucadas junto a la entrada al bar, ambas frotando sus brazos desnudos mientras esperaban a que él se acercase un poco más.

- ¿Por qué no esperaron dentro? Se van a enfermar.

- Berry quería venir aquí y esperarte y me hizo que la acompañe – Antes de que Burt pudiese preguntar, Santana respondió a su pregunta – No te preocupes, Britt está ahí manteniendo un ojo sobre él. Él no se ha movido de ese lugar desde que comenzó, hace como una hora.

Agradeciéndole Burt asintió, quitándose su abrigo para dárselo a las chicas antes de entrar en el club. Rachel y Santana lo esperaban cerca de la entrada. Mostraron su identificación al gorila, rodando los ojos cuando el hombre aburrido sólo les hizo un gesto. Entraron en el establecimiento arrugando la nariz mientras respiraban el denso olor a humo, sudor y algo más picante.

La música retumbaba a través de los altavoces, haciendo vibrar las tablas del suelo, y Burt frunció el ceño ante el sonido de la voz de su hijo también llenando el bar.

Las luces estroboscópicas multicolores eran implacables, ya que cegaron su vista a la esquina de la barra, donde había un pequeño escenario, pero una vez que se acostumbró al arco iris de colores, fue capaz de ver a su hijo con claridad.

Kurt estaba en el escenario, el cuerpo inclinado en un taburete mientras cantaba con su corazón roto. Su cabello estaba revuelto y torcido, sus mejillas rosadas por la cantidad de alcohol que había consumido anteriormente, y sus palabras… bueno, estaba arrastrando las palabras. Su voz era tan hermosa como siempre, pero nadie podía distinguir lo que decía mientras cantaba porque estaba demasiado ebrio.

El bajo en la canción resonó anunciando el clímax antes del fin y Kurt levantó un brazo mientras agarraba el micrófono con la otra mano. Brittany estaba cerca de él, saltando mientras lo veía cantar, y no demasiado lejos de ella había un grupo de hombres que lucían hambrientos, cada uno de ellos con sus ojos lascivos sobre Kurt. Ante este espectáculo, Burt sacó pecho abriéndose paso entre la multitud de hombres viejos espeluznantes hasta que llegó al lado de la rubia.

- ¡Hola Burt! – La chica saludó abrazándolo dulcemente antes de que señalara el escenario – Acabas de llegar para verlo, Kurt está a punto de cantar otra canción. ¿Quieres bailar conmigo cuando él haya terminado? Podemos hacer Single Ladies. ¿Te acuerdas de eso?

- Sí… no esta noche Brittany. Tengo que llevarlo a casa – En el escenario su hijo empezó a llorar, su voz agrietándose cuando se lanzó con otra canción, su tono tenía a Burt congelado en su lugar, una triste mirada se posó sobre su hijo desconsolado cuando éste vertió su corazón y alma en ese último número que reflejaba todo lo que estaba pasando.

He estado aquí tan solo sin ti

Como un pájaro sin una canción

Nada puede hacer que estas lágrimas solitarias dejen de caer

Dime bebé dónde me equivoqué

.

Desde la desaparición de Blaine, todo el mundo sabía que Kurt estaba pateándose a sí mismo por lo que pasó. Había estado culpándose por lo sucedido desde el momento en que el ojimiel salió corriendo. Nadie podía encontrarlo en ningún lugar, nadie había oído una palabra respeto a él, y conforme pasaban los meses, la cordura de Kurt se fue junto con él. Había estado bien cuando llegó a casa un par de noches atrás, habiendo llegado en el día de fiesta. Pero luego dijo algo acerca de conducir hasta Columbus y Burt sabía exactamente a dónde iba.

Esa noche Kurt no regresó a casa. Rachel llamó y le dijo que el ojiazul estaba en su casa, por lo que Burt le permitió quedarse, sabiendo que la chica se haría cargo de él.

Luego recibió una llamada telefónica en el medio de la noche de una Santana molesta y sabía que tenía que ir a buscar al chico antes de que hiciera algo estúpido… que es lo que llevó a Burt a algún bar a la sombra en el otro lado de Lima. Es lo que lo tenía de pie entre un mar de hombres que estaban viendo a su hijo como un puñado de tiburones hambrientos.

Nunca había estado en Scandals antes, pero estaba seguro de que esa sería su última vez también. Mirando a un sujeto al azar que intentaba empujarlo para conseguir una mirada más cercana a Kurt, Burt se mantuvo firme para cuidar a su hijo de los hombres manoseadores mientras esperaba a que el chico terminara de cantar.

Con cada palabra que Kurt interpretaba, Burt sintió su corazón romperse un poco más por el sufrimiento y el dolor por el que su hijo estaba pasando en ese momento.

Todas las flores que plantaste mamá

en el patio trasero

Todas murieron cuando te fuiste

sé que vivir contigo bebé era a veces difícil

pero estoy dispuesto a darle a esto otra oportunidad

.

Las lágrimas corrían por su rostro goteando sobre su camisa púrpura, pero a Kurt no le importaba en lo absoluto mientras seguía cantando, sus ojos desenfocados mirando a través de la multitud como si iba a encontrar a alguien de pie allí, alguien a quien había estado buscando por todas partes.

Con la voz quebrada terminó el resto de la canción, casi sollozando mientras dirigía una mano al pecho, con la palma hacia abajo presionando con fuerza contra el collar que llevaba oculto en donde estaba el anillo con el que Blaine le propuso matrimonio. Si él lo presionaba lo suficiente, podía sentir el metal ardiente en su piel…

Nada se compara

Nada se compara a ti

.

Cuando la canción terminó, la multitud estalló en aplausos, el grupo inquieto haciendo todo lo posible para llegar a Kurt mientras se bajaba del taburete y se dirigía fuera del escenario. Burt y Brittany se apresuraron hacia donde estaba deslizando sus brazos alrededor de él mientras se desplomaba contra ellos.

- Hey, ¿dónde lo llevan? ¡Él iba a ir a casa conmigo! – Alguien gritó detrás de ellos. Burt ignoró las protestas airadas y arrastró a Kurt a la barra, dejando a Santana amenazar a los pervertidos repugnantes que caminaban detrás mientras él y Brittany llevaban al ojiazul hacia la salida.

En cuestión de minutos estaban fuera y de nuevo en la noche fría y nevada. Rachel apareció desde su rincón en la parte delantera de la barra, quitándose el abrigo de Burt de su pequeño cuerpo para ponerlo sobre Kurt.

- ¿Va a estar bien?

- Él está cansado. Va a estar bien una vez que haya dormido lo suficiente – Cuando Rachel le dio una mirada, Burt inmediatamente se dio cuenta de que lo que ella había preguntado no era lo que él había pensado que era. Frunció el ceño y miró a su hijo llorando y sacudió la cabeza entendiendo exactamente lo que ella quería decir – Yo… yo realmente no sé Rachel. Yo simplemente no lo sé.

Santana irrumpió fuera de la barra en ese mismo momento, maldiciendo mientras los pisoteaba, sus tacones repiqueteando contra el pavimento – ¡Juro por Dios que voy a arrancar las hojas de afeitar de mierda de mi cabello y cortar la mierda de alguien si no dejaban de morbosear a Kurt! – Hizo un gesto a un grupo de hombres detrás de ella, que avanzaron hasta la mitad de la entrada del bar todavía gritando que el castaño iría con ellos – Primero tengo que tratar con Hummel llorando por Blanderson una vez más y luego tengo que sentarme para escuchar canciones de un corazón roto y ahora esto. ¡Yo no me inscribí para esta mierda! – Ella siguió despotricando en español después de que uno de los chicos revoltosos le gritó algo.

Mientras ella estaba ocupada maldiciendo, Burt y Brittany ayudaban a Kurt a caminar hacia la camioneta, abriendo la puerta y casi empujándolo en el asiento del pasajero. Una vez que su hijo estuvo sentado seguramente, se volvió y dio las gracias a las chicas por ayudarlo, viéndolas entrar en su auto antes de subirse a la camioneta.

Lo que encontró cuando abrió la puerta del lado del conductor sólo le causó aún más dolor. Kurt estaba encorvado con la cabeza apoyada en el tablero mientras los sollozos eran arrancados de su garganta. Sus dedos golpeaban contra la pantalla encendida de su teléfono, las lágrimas goteando sobre sus pulgares mientras lloraba. A pesar de que el ambiente se quedó en silencio y la noche era tranquila, el sonido de los gemidos inquietantes de su hijo tenía la garganta de Burt cerrada por el dolor.

- Por favor regresa – Kurt se quedó sin aliento mientras sus lágrimas rodaban, los gemidos se convirtieron en un llanto agudo que destrozó cada pedacito del alma ya herida de Burt – Lo siento. Dios, lo siento mucho. Vuelve. Por favor, Blaine. Por favor…

~ FIN DEL FLASHBACK ~

- No creo jamás haberlo visto tan furioso – susurró Burt, haciendo girar los pulgares mientras escuchaba una respuesta desde el otro lado de la cama donde Blaine yacía finalmente luego de calmarse. Una rápida mirada le trajo la visión de su hijo una vez estando vagamente acurrucado a su lado, con un brazo encima de su cintura, mientras que Blaine estaba escondido debajo de su cabeza.

Los ojos del moreno estaban hinchados y enrojecidos, su nariz roja y las mejillas surcadas de lágrimas. Se veía más cansado de lo que nunca lo hizo antes y el corazón de Burt sufría por él. Porque sabía que no era fácil, no con cuánto tenía sobre sus hombros y el corazón en ese momento.

Pero eso es para lo que él estaba allí, para ayudar.

- Yo no voy a mentir. Kurt fue un desastre durante mucho tiempo después de que desapareciste. Cuando conoció a Alex, todo el mundo a su alrededor se preocupó de que estuviera yendo muy rápido, pero nunca dijimos nada. Pensé que si era feliz con Alex, entonces eso era todo. No pude detenerlo.

Hizo una pausa, suspirando al recordar aquellos días – No me gustaba Alex aunque lo toleraba, pensaba que era un cretino honestamente, así que cuando me enteré de que habían terminado, me alegré demasiado. Yo sabía que iba a suceder en el segundo que supe que ustedes se encontraron, porque el corazón de Kurt siempre te ha pertenecido.

Un estremecimiento suave en la respiración del chico cansado junto a él lo hizo fruncir el ceño y se giró para mirar a Blaine, sorprendido de encontrarlo con la mirada perdida, los ojos desenfocados, al igual como si se había perdido dentro de su mente.

- No importa cuánto creas que a nadie le importas chico, te equivocas. Todos nos preocupamos. Sí, lo pasaste como la mierda cuando se trataba de tus padres, pero tienes otra familia ahora que te adora y te ama de la forma que mereces. Si no te lo hemos demostrado, entonces vamos a hacerlo porque te lo mereces. Blaine, mereces mucho, mucho respeto, cariño y amor y sólo… nunca te olvides de eso. Por favor.

El aire era denso, siendo tan silencioso como siempre, pero Burt podía decir por la mirada en el rostro de Blaine que había llegado a él de alguna manera. Los ojos llorosos del chico habían cambiado de blanco a otra cosa y una pequeña sonrisa, apenas visible se mostraba en los extremos de los labios. Parecía que estaba empezando a creer las palabras del hombre mayor y la idea de que eso finalmente estaba ocurriendo, mejoró el ánimo de Burt un poco.

- Te amamos chico – El mayor de los Hummel admitió, mirando a través de la habitación a una foto de Blaine con Landon que descansaba sobre la cómoda. Los dos estaban sonriendo, sonreían a quien les estaba tomando la foto. Blaine tenía a Landon todo envuelto en sus brazos. La sonrisa en el rostro del ojimiel era una que Burt aún no había visto, pero esperaba hacerlo antes de que él y Carole regresaran a la costa este.

Mirando hacia atrás al chico callado junto a él, su corazón dio un vuelco cuando notó que estaba empezando a quedarse dormido, el agotamiento del día finalmente cayó sobre él y eso le causó que produzca un ruido seco antes de que Burt incluso tuviese la oportunidad de decirle algunas de las cosas que realmente quería decir.

Suspirando, el hombre mayor se levantó de la cama, moviéndose para tirar de una manta que estaba en la parte inferior del colchón para ponerla sobre los hombros de Blaine. Una vez que se aseguró de que el chico estaba cómodo, salió de la habitación, sonriendo tristemente a Kurt cuando éste de inmediato salió corriendo del cuarto de Landon hacia el pasillo. Con una mirada, los dos hombres Hummel compartieron una conversación silenciosa. El castaño asintió a su padre, se adelantó para darle un abrazo y luego desapareció entrando en el cuarto de Blaine, dejándolo de pie en el pasillo.

Unos minutos pasaron, segundo marcando la distancia mientras Burt fue dejado con sus pensamientos sobre lo que debía hacer. Él todavía tenía que hablar con Blaine, era necesario para ayudar a Kurt a ganárselo, pero no estaba seguro de cómo hacerlo. Perdido en sus pensamientos, no se dio cuenta de que Carole iba hacia él hasta que sintió que sus brazos se deslizan hacia arriba y alrededor de su cuello, sus labios apretados contra su barbilla mientras lo miraba.

- ¿Todo está bien?

- Eso espero – susurró mirando hacia atrás a la puerta cerrada del dormitorio de Blaine – Realmente espero eso.


Significas más para mí

De lo que nunca sabrás.

Te extraño

Te amo

Te necesito

.

Kurt parpadeó, finalmente eligiendo mantener sus ojos cerrados mientras descansaba su mano sobre el corazón de Blaine, sosteniéndolo un poco más cerca a medida que ellos yacían juntos en la cama. El ojimiel estaba profundamente dormido, todavía noqueado desde su arrebato emocional anterior, y a pesar de que había pasado horas desde que perdió el conocimiento, estaba tan ido que Kurt estaba seguro de que dormiría hasta la mañana.

Fue una bendición disfrazada, sin embargo. Por mucho que Blaine había estado durmiendo durante la última semana y fracción debido a su enfermedad, este tipo de descanso era lo que realmente necesitaba. Todo había sido un desastre en los últimos meses y después la pelea a puñetazos con Alex fue como un peso adicional que cayó sobre sus hombros.

Kurt hizo todo lo posible para tratar de quitarle un peso de encima a Blaine, para que este pudiese tomar un respiro, pero fue en vano. El moreno no sabía cómo dejar las cosas de lado y él estaba atascado sin saber qué hacer.

Todavía había mucho que decir y mucho que hacer, pero de acuerdo a su padre, tenía la mayor parte cubierta, así que todo lo que él necesitaba era poner su fe en su padre y dejar que todo cayera en sus manos. Su papá nunca lo dejaría caer. Nunca lo hizo y no iba a empezar ahora.

Por supuesto, Kurt no sabía exactamente lo que su padre tenía en mente.

¿Cómo puedes convencer a alguien que está tan cansado del amor que hay gente por ahí que realmente lo ama? ¿Quién realmente los necesita alrededor?

Con los dedos temblorosos, se acercó más a Blaine y tiró de él al ras contra su cuerpo, apoyando la punta de su nariz contra la cálida piel de la parte posterior de su cuello. El otro hombre olía a su jabón, loción de afeitar y colonia, algo que hizo un remolino de deseo girar en el vientre de Kurt.

Desde que le había sido permitido ser un poco más físico con el hombre que amaba, descubrió que no podía tener suficiente del olor de éste y de sentirlo. Los años que estuvieron separados, aquellos que perdieron, provocaron un cambio en Blaine que Kurt todavía no podía comprender a menos que realmente lo estuviera tocando. Estaba un poco más musculoso, su piel un poco más oscura, el cabello un poco más largo. Su actitud era muy diferente a la del chico que una vez abrazó en Ohio y New York también.

Hace mucho tiempo, Blaine no habría dudado en buscar el calor de Kurt mientras dormían, él era un abrazador natural, como un oso koala. Disfrutaba el contacto. Ahora él dormía escondido de su ex, sólo se acercaba a él si rodaba accidentalmente o si el ojiazul se acercaba y lo abrazaba. Eso era triste y mostraba lo mucho que los dos cambiaron, lo mucho que eran diferentes de los hombres que solían ser.

- Te amo – Kurt susurró tristemente, inclinando la cabeza para descansar su frente contra la espalda de Blaine. Sus brazos se apretaron alrededor del cuerpo delgado junto a él y se escabulló en el sueño, el sueño de una vez en su vida cuando las cosas eran fáciles, y el hombre que amaba no tenía tanto miedo de ellos.


~ FLASHBACK ~

Diciembre del 2016

- ¡No sé qué hacer!

Blaine se congeló, retorciendo su cuerpo para mirar al grupo de mujeres que estaban sentadas a unas pocas mesas de distancia. El club estaba vacío, cerrado por la noche, y todo el mundo estaba limpiando, preparándose para ir a casa. Vinny por su parte estaba ocupado sentado en el bar contando su dinero. Es por eso que Blaine había estado en la otra parte del club, para darle a su jefe la participación de todas sus ganancias de la noche.

Todo lo que él pensó hacer fue darle a Vinny el dinero y salir, pero el sonido de la voz chillona de su compañera de trabajo le hizo detenerse. Algo estaba mal. Nunca había oído a Toya así de molesta antes y todavía estaba sollozando horriblemente, como si algo terrible le hubiera sucedido durante su actuación esa noche.

¿Estaba herida? ¿Alguien la asaltó? ¿Que era?

Preocupado, apretó el paso entre la multitud de curiosos mirones y se acercó a la mesa de las chicas, todas ellas haciendo todo lo posible para calmar a su amiga.

- ¿Qué pasa? ¿Estás bien, Toy?

Una de las otras chicas, Diamante, lo emoujó a un lado, con el ceño fruncido mientras lo hacía – Toya acaba de recibir un correo de voz de su madre. El papá de su bebé la llevaba a la corte por la custodia de nuevo. Esta vez está tratando de obtener la custodia completa, alegando que Toya no era una buena madre, porque ¿qué tipo de de padres se desnudan para ganarse la vida? Es un pedazo de ignorante de mierda, si tú me preguntas. Toya es una maldita buena madre – El resto de la diatriba de Diamante cayó en oídos sordos, especialmente después de que una ola de terror se apoderó de Blaine al pensar que algo tan horrible le sucedía a alguien que le agradaba.

Sólo había conocido Toya durante unos meses, pero él la había visto con sus hijos una y otra vez Una vez incluso tuvieron una cita para jugar cuando ninguno de los dos podía encontrar una niñera y Blaine estaba asombrado sobre cuánto Toya amaba a sus hijos.

Siempre había sido muy fuerte y dura cuando se trataba de sus clientes, pero con sus hijos, ella era la mejor madre de todas.

Y saber que su ex estaba haciéndole eso a ella y usando su trabajo como una razón por la que no debería tener a sus hijos… Bueno, ese hecho absolutamente enfermó a Blaine con sólo pensar en ello.

Sobre todo porque ese podría ser él algún día.

Disgustado, se dirigió hacia el lado de Toya, deslizándose por Kong y Brandi para tirar de su amiga en sus brazos. Tarareó bajo en su pecho, cuando la cabeza de la chica se apoyó en su hombro, acariciando sus manos por el cabello empolvado con brillo mientras hacía todo lo posible para calmar su llanto. A medida que la acunó, no podía dejar de sentir náuseas ante la idea de lo que estaba pasando. Era su mayor temor perder a su hijo por algo tan trivial como su trayectoria profesional.

Sabía que Toya estaba en el negocio por la misma razón que él, para sus hijos. Ambos lidiaban con el peor trabajo en el mundo sólo para arreglárselas con lo que ganaban. Ellos trataban con toques no deseados, palabras duras, y así sucesivamente sólo porque escogieron desnudarse como la manera de hacerse cargo de sus asuntos.

Ellos dos bailaban para traer dinero que laborando en varios trabajos al mismo tiempo no lo conseguían. Nadie más lo entendía, excepto los de su posición, y saber que Toya estaba siendo juzgada por ello rompió el corazón de Blaine.

Haciendo caso omiso de las lágrimas que se deslizaban de sus ojos, abrazó a su compañera de trabajo más cerca, apoyando su mejilla contra su cabello cuando captó la mirada preocupada de Kong. Él sabía que su amigo entendía sus sentimientos sobre el asunto, todo el mundo sabía lo apasionados que Blaine y Toya eran por sus hijos y desde que Toya estaba en problemas, Blaine permanecía a su lado. Ambos albergaban los mismos temores y ahora uno de ellos estaba atravesando por el momento más aterrador de su vida… todo por culpa de un ex idiota.

Era todo lo que Blaine podía hacer para tratar de calmar a Toya. Porque cuanto más pensaba en ello, más asustado se ponía ante la idea de que en cualquier momento su hermano, Avery, o incluso el propio Kurt (donde demonios sea que estuviera) podrían barrer con él y hacerle lo mismo.

Y ya que constantemente temía, probablemente funcionaría. Debido a que los trabajadores sexuales eran los seres inferiores de la sociedad y la pobre Toya estaba a punto de ser acabada por el sistema a causa de ello.

~ FIN DEL FLASHBACK ~

Las pesadillas de las batallas de Toya por la custodia rasgaron a Blaine de su sueño por la mañana. Se despertó sobresaltado, saliendo disparado de su lugar en los brazos de Kurt para encontrarse empapado de sudor y llanto. Preocupado de que podría haber despertado a su ex, se volvió hacia Kurt sólo para encontrar que seguía estando dormido. Así que cuidadosamente se deslizó fuera de la cama y se dirigió al cuarto de baño, encendiendo el agua fría tan pronto como pudo para depurar las marcas de lágrimas que cubrían su rostro.

Todo lo que podía pensar era en cómo Burt y Carole estaban allí, cómo Kurt se había vinculado con Landon, y cómo había varias otras personas en su vida que ahora sabían de su hijo y su carrera. En cualquier momento dado, alguien podría tirar de la alfombra debajo de él y entonces estaría jodido, obligado a luchar contra quien sea por los derechos paternales de su hijo.

Es lo que lo asustaba mucho, más que cualquier otra cosa en el mundo.

Inhalando temblorosamente frotó una toalla de mano contra su piel húmeda y se echó un vistazo a sí mismo en el espejo, a la forma en que sus ojos estaban bordeados con bolsas oscuras y lo despeinado que parecía. Su estómago burbujeó con náuseas y se sentó en el borde de la bañera mirando a los juguetes de baño que se alineaban en el suelo y estanterías a su alrededor. Cada pequeño pedazo de su vida giraba en torno a Landon y no podía perderlo, no ahora, y sobre todo no nunca.

Había visto los horrores de una batalla por la custodia que un padre acaudalado tomaba sobre alguien que había estado en esa industria. Toya había sido un desastre en los meses en que la lucha continuó, ella estuvo fuera de juego una gran parte del tiempo y había dejado caer el peso como nadie en el negocio.

Hubo noches en que no se presentó a trabajar en absoluto debido a querer pasar tiempo con sus hijos tanto como pudo realmente, y Blaine pasó un montón de tiempo preguntando por ella, sólo para escuchar que no quería ver a nadie en absoluto. Ella sólo quería a sus hijos, eso es todo. Comprendió sin embargo. Él hubiera querido lo mismo si estuviera en su situación.

Por suerte, no había estado… sin embargo, y eso es lo que lo tenía tan nervioso al tener a todas estas nuevas personas en la vida de Landon. Debido a que en cualquier momento podrían ir sobre él y en un instante perdería a su hijo.

A pesar de que ya no estaba en el negocio del sexo, aun así fue una gran parte de su pasado y ahora estaba desempleado y todo eso, él no estaba en ningún tipo de condiciones de luchar. Él perdería… perdería por completo y ese sería su final. Debido a que no podía vivir sin su hijo. De ninguna jodida manera.