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CAPÍTULO 40:
"La Cita"
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Aquí vamos, pensó para sí mismo mirando mientras Blaine agarraba su cartera, teléfono, y las llaves antes de salir y cerrar el departamento. Lado a lado, caminaron por el pasillo juntos, apenas rozando durante el viaje en ascensor hacia la planta baja.
Blaine se quedó en silencio durante todo el viaje en taxi, sus manos apretando su teléfono entre ellas como si sosteniéndolo con tanta fuerza este vibraría y/o sonaría. Durante los diez minutos de su viaje y después de la milésima vez que Blaine miró su teléfono, Kurt se acercó y tomó las temblorosas manos de su ex entre las suyas, lo que permitió que el teléfono quedara asentado en sus rodillas mientras enlazaba las manos con el hombre nervioso.
- Está bien. Landon está bien. Está con buenas personas. Ellos lo protegerán con su vida.
- Lo sé, yo sólo... – un ligero rubor se desató en las mejillas de Blaine y el rostro de Kurt se iluminó por la súbita comprensión.
¡Oh! Es es acerca de esto, ¿no es así? – cuando el ojimiel asintió nerviosamente con la cabeza agachada, Kurt sonrió levantando la mano de su ex para besarle los suaves nudillos – Hey, va a estar bien. Es sólo una cena. No tiene que ser algo que no quieres que sea.
Una parte de él esperaba que Blaine dijera algo así como: ¿Qué pasa si yo quiero que sea? Pero cuando el joven no dijo nada en absoluto, Kurt atribuyó eso al temor y siguió acariciando el dorso de las manos de Blaine con los pulgares, contenido viendo el mundo pasar delante de ellos mientras iban camino a la cena.
Mientras Blaine estuviera de acuerdo con lo que estaban haciendo, eso estaba bien con él también. Podría haber roto su corazón saber que Blaine estaba todavía en la valla sobre todo, pero era sólo el comienzo.
Burt le advirtió que podría tener bastante trabajo que hacer y él esperaba eso, por lo que no estaba saltando en las cosas a ciegas. Él tomaría lo que pudiera conseguir, y si sostener las manos y miradas preocupadas era lo que iba a ser por ahora, eso estaba bien. Trataría con aquello.
...
El restaurante elegido por Kurt para esa noche era uno elegante, terriblemente caro y lujoso en todas sus formas. Rachel luego de cobrar unos favores consiguió las reservas para él después de que la llamó y le contó acerca de sus planes. Y ahora allí estaban, bebiendo vino seco y mordisqueando unos entremeses mientras esperaban sus entradas.
Blaine estaba callado, sus ojos recorrían todo el lugar mientras observaba a las personas caminando con sus ropas finas y joyas de fantasía.
Kurt, a diferencia de él, parecía un millón de veces regio, como un modelo recién salido de la pasarela. Estaba acostumbrado a cosas como esa. Ser invitado a beber vino y cenar con algunos ricos y famosos era una cosa común para él. Había sido parte de la industria de la moda durante tanto tiempo que estaba acostumbrado a viajar por el mundo y probar cosas nuevas.
Blaine no lo estaba. Era un chico aburrido de Ohio que fracasó después de un año de vida en la Gran Manzana, sólo para ir a Los Angeles a esconderse en las sombras.
Simplemente pasar el rato en ese lugar con Kurt le hacía sentirse cohibido. Su ropa no era de alguna tienda cara en Rodeo Drive, la había comprado en un centro comercial en oferta porque necesitaba ropa de vestir para las entrevistas.
La ropa de Kurt era de diseñador, la de Blaine no lo era. Incluso fingir que pertenecía a dicho establecimiento le provocó ganas de vomitar. Se sentía como un fraude, como si alguien le iba a decir que se fuera en cualquier momento porque no pertenecía allí.
Además de que no ayudó el que su camarero lo trató como si fuera un desposeído, aunque Blaine nunca diría nada al respecto.
- ¿No tienes hambre?
Blaine miró a través de sus pestañas, mirando a Kurt mientras el otro hombre parpadeó hacia él, su mano congelada a medo bocado, un pedazo de pan reluciente empapado en aceite entre sus dedos.
Encogiéndose de hombros dirigió su mirada hacia el plato delante de ellos, observando la forma en que las hierbas en el aceite de para remojar se arremolinaban alrededor, todavía agitadas después de que Kurt introdujo su pan en ella.
A pesar de los sabrosos que eran sus entremeses, su apetito realmente no estaba a la altura de esa noche, especialmente con la forma en que se sentía. Su estómago estaba dando vueltas y anudado, las náuseas rebosantes bajo la superficie mientras se esforzaba por mantener la calma. Todo lo que podía pensar era en lo mucho que él no pertenecía allí, así como algunas de las palabras que Burt le dijo temprano. Como cuando le confesó que las cosas habían sido más difíciles para Kurt después de la ruptura de lo que nadie imaginó.
En ese momento, se sentía extraño saber que mientras él había estado luchando, Kurt lo había hecho también y que la ruptura les había afectado a los dos demasiado, mucho más de lo que nadie supo nunca. Le molestaba pensar que Kurt realmente lo echaba de menos en ese entonces, porque todo lo que podía recordar era la última vez que lo vio antes de irse.
Durante ese tiempo, el castaño parecía estar bien y que seguía avanzando, ¿y ahora?
Ahora que había descubierto que ese no era realmente el caso. Era sólo... desconcertante, por decir lo menos.
Además había recuerdos enteros de todo. Sus pensamientos fueron inundados con fragmentos de sus últimas citas juntos y lo tensa que su relación se convirtió al final.
Una de sus citas finales consistió en ellos dos apenas hablando antes de regresar a casa para tener una ronda de sexo salvaje y sin palabras. Ahora todo lo que Blaine podía recordar era cómo se sintió esa noche, cómo se sentía al saber que estaba cayendo a pedazos físicamente y cómo él no estaba seguro de si Kurt realmente entendía lo mucho que todavía estaba luchando.
Claro, hubo abrazos y promesas susurradas de estar juntos en esto, pero al llegar a ello, todavía había cuestiones que debían ser discutidas y él no sabía cómo sobrellevarlas.
Luego de que terminó su compromiso, él salió corriendo, escondiéndose en LA, y todo lo que había conocido como una vida con Kurt había terminado.
Ahora que estaba comiendo en un lugar en el que no era bienvenido y mientras estudiaba a su ex un poco más en profundidad, se dio cuenta de que sus vidas eran muy diferentes de lo que realmente pensaba.
Mientras permanecía flotando en sus pensamientos, Kurt finalmente dio un mordisco a su pan, frunciendo el ceño cuando Blaine aún no le respondió. Podía ver la confusión clara como el día en el rostro del moreno. Las cejas gruesas de su ex estaban fruncidas y una línea se marcaba justo en el medio, como si se hubiera quedado perdido en algún otro mundo. Él no se movió, se limitó a mirar, y toda la falta de acción fue desconcertante, sobre todo porque Kurt pensó que iban a hablar por fin esa noche, que iban a discutir lo que pasó en su ruptura.
Lo tenía todo planeado. Iba a poner su corazón sobre la mesa. Iba a decirle a Blaine como realmente se sentía y prometerle que cuidaría de él por siempre, que lo amaría para siempre y siempre lo hizo, incluso cuando no tenía conocimiento de Landon.
Kurt nunca superó a Blaine, no importa lo mucho que trató de actuar como que lo hizo, no lo hizo. Incluso ahora, sentado en un restaurante lleno de gente mucho más famosa de lo que jamás podría soñar, toda la atención del castaño permanecía en Blaine. Kurt sabía que con él estaba donde quería estar.
Nadie más daba el ancho, ricos y famosos o de otra manera. Él no quería a nadie más, sólo a Blaine. Simple y todavía complicado Blaine.
- No has comido mucho. La carne esta deliciosa. Probablemente disfrutarás del queso también – señaló la bandeja entre ellos, esperando a que su ex mirara hacia él, pero Blaine no se inmutó, sus ojos apenas moviéndose de su enfoque en lo que sea que encontró tan interesante. Por un segundo, respiró en silencio pero luego respiró profundo y miró a un grupo de camareros revoloteando cerca.
No fue hasta que siguió la dirección de la mirada de su ex amante que se dio cuenta de lo que lo tenía tan hosco.
El personal estaba ocupado mirándolos – no, no a ellos, a... Blaine, y murmurando entre sí, sonriendo mientras hablaban de forma baja, como si lo que estaban haciendo no era evidente.
Kurt inmediatamente se puso rojo, también entró en pánico internamente al reflexionar sobre las acciones tensas de Blaine. Comer y beber parecía difícil para el hombre de ojos avellana, como si no pudiera soportar estar allí especialmente después de que había ordenado sus entradas. Cuando el camarero tomó la orden de Blaine antes, apenas lo había mirado, sólo repitió lo que fuera que pidió y luego se volvió hacia Kurt, repugnantemente dulce mientras le decía sobre los especiales de la noche. Él ni siquiera había notado el cambio total en el tono del hombre y la inflexión hasta ahora.
Ni siquiera con los movimientos balbuceantes de Blaine durante el comienzo de la comida, la forma en que tomó su pan y la forma dolorosa en la que tomó su vino, como si la beber fuera un reto físico.
Cuando juntó todas las piezas, Kurt se sintió horrible, porque el hombre que amaba estaba siendo juzgado por no ser lo suficientemente bueno para un lugar como ese. La ira amarga corrió por su garganta mientras levantaba su mano en el aire, chasqueando los dedos hacia el personal y haciendo caso omiso a la amplia y avergonzada mirada de Blaine mientras lo hacía.
Su camarero vino y Kurt canceló el pedido, exigiendo hablar con un superior en lo que respecta al trato hacia su amado. Todo el tiempo Blaine negó con la cabeza, en silencio pidiendo al ojiazul que lo dejara pasar.
¡No lo hizo!
En cuestión de segundos, el dueño estaba en su mesa disculpándose, ofreciendo hacer algo por los inconvenientes, por lo que Kurt consiguió sus aperitivos y vino gratis y luego estaba agarrando la mano de Blaine, halándolo de la mesa sin decir más palabras, como si hubieran hablado mucho una vez que se sentaron allí de todos modos.
- ¡No puedo creer el descaro de ese imbécil! Actuar de esa manera hacia ti. ¡Que se vaya a la mierda!
- No tienes que hacer eso – susurró el ojimiel sacudiendo la cabeza cuando Kurt los sacó del restaurante y los condujo hacia una hilera de tiendas que se alineaban en las calles. Una vez que estaban fuera del alcance del oído de los negocios alrededor, finalmente explotó, lanzando sus brazos en el aire cuando maldijo y gruñó su disgusto con toda su ira.
- ¿Quién mierda se cree que es? ¡Como si la comida fuera así buena de todos modos! No puedo creer que te haya tratado así. Dios, Blaine, lo siento mucho. Yo ni siquiera lo noté. Deberías haber dicho algo antes y yo no...
- Tú no tenías que hacer nada. Él estaba... estaba en lo correcto ¿sabes? – Blaine ignoró la expresión de enojo de Kurt y continuó – Probablemente no debería haberme sido permitido entrar allí. Lugares como ese no son para gente como yo. Son para personas como tú que pueden permitirse pagarlo y que merecen estar allí.
Personas como yo, personas a las que la sociedad desprecia, no vamos a lugares como ese. Yo entiendo por qué él actuó así. Él sabía.
La voz de Kurt se levantó de forma estridente, agrietándose mientras luchaba con un nudo que amenazaba con romperlo en sollozos – ¿Por qué te disculpas por él? ¡No tenía derecho! ¡Ninguno!
No me importa si él piensa que no puedes pagarlo, todavía debe serte permitido entrar. Yo estaba pagando. ¡No tenía derecho a juzgarte de ningún modo! No me importa si estás usando ropa de la tienda de segunda mano, te ves mucho mejor que la mitad de esos malcriados, pendejos de allí, y sin embargo, ¿va a juzgarte? ¡Él ni siquiera te conoce!
- Él no tiene que...
- ¡No! ¡No, no lo restes importancia a esto, Blaine! ¡No! ¡Estoy cansado de que te restes valor! ¡Estoy cansado de que actúes como si fueras alguien que no merece ser tratado con respeto y como un ser humano! ¡No te mereces eso! ¡Te mereces mucho más, y que se vayan a la mierda todos los que piensan de otra manera! – La presa finalmente se rompió y Kurt empezó a llorar, las lágrimas desconsoladas que luchaba por no soltar, ahora mojaban sus mejillas – Quería salir contigo esta noche porque mereces tener un descanso de todo eso.
Cuatro largos años en los que te has puesto en segundo lugar por otros. ¡Y mierda que has estado haciendo esto por más que eso! Siempre has puesto a todos antes, a tu familia, a tus amigos, a mí. ¡Nunca tomas tiempo para ti a pesar de que te lo mereces!
¡Nunca has merecido esta mierda, Blaine! Lo que todo el mundo te ha hecho... ¡Nunca has merecido nada de eso! ¡Que se jodan esos sujetos que te hirieron! ¡A la mierda esa gente en el club que te hizo sentir menos de la persona increíble que eres! ¡A la mierda tus padres por renegar de ti! ¡Al carajo tus amigos que te dieron la espalda! y ¿sabes qué? ¡Que se joda ese estúpido imbécil ex que tuviste y que te trató como la misma gente sobre la que está gritando!
Porque él hizo la misma mierda que ellos te hicieron y él no es mejor. ¡Que se joda! Que se joda y todo lo que ha te ha hecho porque nunca has merecido eso, Blaine. ¡Nunca!
Casi sin aliento, el hombre mayor lloró, sacudiendo la cabeza hacia atrás y hacia delante mientras veía de lejos la mirada de sorpresa de Blaine. Varias personas que deambulan por delante de ellos los observaron una vez más, decidiendo que esto era normal para LA, así que siguieron caminando, dejando a los dos jóvenes en su pequeña burbuja irregular.
- Kurt...
- Te amo mucho, ¿sabes? Quería que esta noche fuera perfecta. Quería mostrarte que te mereces toda la diversión, la felicidad y el amor en el mundo. Quería que tuvieras un buen momento. Quería que habláramos y solucionáramos las cosas y tal vez platicar de Landon o cualquier cosa. Quería que fuera perfecto porque quería decirte que te amo tanto. Te amaría incluso si no tuvieras a Lan.
Si te hubiera encontrado esa noche en el bar y fueras sólo tú y no tuviéramos un hijo juntos, aun así hubiera hecho todo lo que hice antes. Habría ido a buscarte. Hubiera vuelto al club y querido hablar. Habría terminado con Alex para estar contigo, ya que siempre has sido tú, Blaine!
- Nunca he amado a nadie como te amo. Traté de seguir adelante después de que desapareciste y no pude. Me engañé a mí mismo pensando que estaba feliz y no lo estaba. Tú eres la única persona que alguna vez me ha hecho así de feliz. Después de que te fuiste, mi mundo se volvió gris y se mantuvo así hasta que te vi de nuevo.
La noche que viniste a mí, fue como si empezara a ver en color de nuevo. Te extrañé tanto que no podía respirar y entonces allí estabas y fue como si finalmente me dieron la oportunidad de vivir de nuevo.
Yo... no me importa si tuviste que desnudarte para cuidar de Landon, porque eso es lo que tenías que hacer para salir adelante. Te respeto por hacer eso, porque te pusiste en último lugar de nuevo para cuidar de nuestro hijo y esa es la cosa más valiente, admirable.
Yo nunca podría ser tan valiente como tú – Se detuvo cuando Blaine murmuró algo acerca de la escuela. Kurt se rió tristemente negando con la cabeza mientras avanzaba – Las cosas con las que has tratado en los últimos años son horribles, Blaine. Yo nunca podría manejar eso.
¿Estar solo y criar a un bebé? Me hubiera roto. Pero tú pasaste por todo y todavía lo estás haciendo, más fuerte que nunca. Eres la persona más fuerte, más increíble que conozco y amo eso de ti.
Te amo tanto y sí amo a nuestro hijo. Landon es el mejor niño del mundo y lo adoro, pero Blaine, eres la razón por la que estoy aquí. Te amo tanto y yo sólo quería que esta noche fuera perfecta. Quería que tuvieras un buen momento porque te mereces eso y mucho más.
Sólo quería que pasaras un buen momento esta noche, quería que supieras que nunca he dejado de amarte. No importa lo que pasó, te buscaría por siempre.
Y entonces, antes de que tuviese una oportunidad de decir nada más...
- Te amo.
Y todo el mundo de Kurt se detuvo.
