Uno de los momentos que todas/os estaban esperando ha llegado ;)
CAPÍTULO 42
"Eres Todo para Mí"
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- Echaba de menos esto. Te extrañé.
- Has estado aquí durante semanas – Blaine bromeó, riéndose cuando Kurt pellizcó su costado y se echó hacia atrás.
- No han sido semanas. Tal vez una o dos, pero no semanas. Y sabes a lo que me refiero.
- Sé lo que quieres decir.
- Sólo quería decir que extrañé hacer esto – hizo un gesto hacia el hecho de que Blaine aún estaba en sus brazos – Solía soñar con abrazarte. Justo después de que desapareciste, me despertaba a veces y sentía como si estuvieras entre mis brazos, pero no estabas.
Me despertaba y estar abrazando una almohada o el aire era horrible. Fui por toda la ropa que dejaste accidentalmente en casa de Mercedes, simplemente me aferraba a ella por tu olor y luego se desvaneció y no sabía qué hacer. Casi me metí en tu auto en Ohio una noche porque creía recordar que había una bolsa de ropa de gimnasia olvidada en el baúl, pero estaba seguro que tus padres no apreciarían que yo me metiera por la ventana de su auto con una ropa doblada en colgadores.
- A ellos no les habría importado. Podrías haber robado el auto y seguiría sin importarles, no en realidad, no mientras se deshicieran de cualquier evidencia de que yo existía.
- Blaine…
- Bueno, es la verdad – el joven tiró de la camisa de Kurt un poco, permitiendo que sus uñas recorrieran a lo largo de la tela. Los hilos de diseñador se sentían costosos bajo su toque y estaba seguro de que si seguía recogiéndolos, sería regañado en cuestión de segundos. Sin embargo, la reprimenda nunca llegó.
En su lugar, Kurt lo miraba con una expresión triste, como si odiara la forma indiferente con la que Blaine hablaba de sus padres – No soy su hijo nunca más. Tienen a Cooper y él es lo que siempre habían querido, por lo que está muy bien. Landon y yo estamos muy bien sin ellos.
- Ellos no te merecen de todos modos. Fuiste demasiado bueno para ser suyo. Los verdaderos padres no descuidan a sus hijos cuando más los necesitan. Los verdaderos padres amarían y cuidarían a sus hijos sin importar qué. Por ejemplo, como tú haces con Landon. ¡Eso es ser un verdadero padre! Tu mamá y tu papá nunca fueron eso. Siento mucho que tuvieras que lidiar con ello, ¿sabes? – le dio un beso en la frente caliente, permitiéndose un segundo respirar el olor de la piel de su amigo – Mi papá y Carole te adoran, te ven como a un hijo.
- Ellos son lo más parecido que he tenido a unos padres.
- Así que me alegro de que los tengas. Landon también los tiene… envueltos alrededor de su dedo meñique.
- Todo el mundo está envuelto alrededor del dedo meñique de Landon. Es demasiado encantador.
- Lo heredó de su papá – susurró Kurt, descansando su frente contra la de Blaine mientras se miraban el uno al otro. Sabía que probablemente se veía tonto como el infierno con los párpados pesados, y se sonrojó mientras contemplaba como Blaine lo miraba a través de sus largas pestañas gruesas.
La proximidad de sus cuerpos lo tenía con ganas de más, y aunque sabía que el ojimiel quería llevar las cosas lentas, fuera lo que fuera. No pudo evitarlo. Él se había enamorado.
Sonriendo, tomó la mano del moreno de nuevo, poniendo los ojos en blanco ante el rubor que éste tenía – ¿Qué?
- Te sorprenderías de lo mucho que Landon actúa como tú. Él es definitivamente tu hijo. Cuando era muy pequeño, me sorprendió lo mucho que empezó a mirar y actuar como tú. Yo solía decirle que no tocara cosas peligrosas, ya sabes, como las regletas, los enchufes y cosas por el estilo, y él se giraba a mirarme y era como verte a ti. Él puede mirar como nadie más, y eso lo heredó de usted, señor. Yo no puedo dar miradas de muerte como esas.
- Puff… ¿Has visto las miradas que das a las personas? Puedes fulminar a alguien a veces. Créeme. – a medida que Blaine rodó los ojos en respuesta, Kurt le dio un manotazo, riendo cuando el chico de cabello rizado se rió de él – ¡Es verdad! Bendecimos a ese niño con expresiones faciales para matar. Él va a estar desatándolas en público y no sabrán qué hacer con ellas.
En lugar de tener la oportunidad de terminar su idea de cómo Landon sería en el futuro, el castaño se detuvo cuando el moreno lo interrumpió – ¿Cómo quieres que él te diga?
- ¿Yo qué?
- Landon. ¿Cómo quieres que él te diga?
- Blaine, yo no… ¿Qué quieres decir? Él me dice señor Kurt. ¿No es suficiente?
- Yo… no, tontito. Yo… quiero hablarle de ti. Quiero que sepa sobre su otro papá.
El mundo podría haber estado girando fuera de su eje y volado hacia el sol, pero Kurt no hubiera sido capaz de sentir la rapidez con la que se detuvo su mundo. Con los ojos muy abiertos miró a Blaine en estado de shock y se sintió desgarrar cuando éste asintió, ofreciendo una sonrisa con la boca cerrada mientras esperaba a que él dijera algo.
- ¿Y bien?
- ¿Quieres contarle sobre nosotros? ¿Acerca de mí?
- No lo básico. Es demasiado joven para eso. Yo… quiero que sepa que él tiene otro padre, no sólo yo. Si estamos… si vamos a hacer esto, no quiero mantenerlo en la oscuridad, sobre todo si algo se escapa y que no lo sepa por nosotros primero. No quiero que se entere que eres su padre por Cooper o alguien más. Merece saberlo de mí… de nosotros.
- Blaine, yo…
- A menos que tú no quieras decirle.
- ¡No! ¡No, Dios, no! ¡Definitivamente quiero decirle! Yo quiero ser su padre y estar en su vida demasiado, no tienes ni idea. He querido esto desde el segundo en que lo conocí. Dios, Blaine, gracias.
- ¿Por qué me estás dando las gracias?
- Debido a que no tienes que hacer esto. No después de lo que pasó entre nosotros.
- No sería justo para Landon o para ti. Tuvimos nuestros problemas en el pasado, pero hay un montón de años que quedan en este planeta para nosotros y no quiero seguir viviendo en las cosas dolorosas cuando podemos arreglarlo ahora. Landon merece más que eso. Nosotros merecemos más que eso.
Kurt se tragó un sollozo, asintiendo a Blaine mientras lo observaba recoger las uñas nerviosamente. Sabía que el moreno dando ese salto era algo enorme para todos los involucrados. Esto abría un nuevo nivel de cosas que podrían ser contraproducentes en su mundo. Pero aquí estaba tomando la oportunidad porque confiaba en él para asegurarse de que todo iba a estar bien. Bueno, el castaño sin duda debía asegurarse de que así fuera.
No iba a dejar que nada, sobre todo él mismo, destruyera lo que sea en lo que se estaban convirtiendo ni a su familia. Él los custodiaría con su todo – Dios, te amo – moviéndose hacia delante tiró de Blaine en sus brazos y lo besó, envolviéndolo en un abrazo mientras éste le devolvía el beso.
A partir de ahí, las cosas se pusieron calientes muy rápido entre ellos, ya sea porque habían estado luchando contra los impulsos anteriores o porque las cosas se movían a la velocidad de la luz… No obstante, antes de que alguno de ellos lo notara, estaban acostados en la cama, Kurt a horcajadas sobre Blaine mientras se besaban y se movían uno contra el otro. El ojiazul deslizó su lengua en la boca del moreno, su cuerpo cayendo presa de los sonidos pecaminosos que provenían de la garganta del ojimiel. No había oído ruidos como esos en bastante tiempo, sobre todo del hombre que más amaba, y su cuerpo estaba seguramente reaccionando de una manera que él esperaba.
- ¿Kurt? – Blaine cuestionó mientras se separaba por un segundo. Casi tragó saliva al ver los ojos oscuros de éste observándolo. Había tanta lujuria escrita allí mirándolo, provocándolo con el conocimiento de que el castaño todavía lo encontraba sexy y lo deseaba. Era tan raro – ¿Esto significa algo para ti? Yo solo...
- Cada vez contigo significa algo. Ha sido así desde que lo hicimos la primera vez y lo es ahora – el hombre de más edad pasó un dedo sobre los botones de la camisa de Blaine, clavando las uñas en las protuberancias de plástico – Daría todo para estar contigo otra vez, lo sabes, ¿cierto? No deseo a nadie más. Sólo a ti. A ti y sólo a ti.
- Dios, no puedes simplemente decir cosas así.
- ¿Por qué no? Es verdad – sin dar a Blaine la oportunidad de caer en esa mentalidad de auto depreciación, comenzó a besarlo de nuevo, los dedos trabajando ahora en los botones de su camisa mientras le preguntaba entre besos si la acción estaba bien.
El joven sólo pudo asentir, permitiendo que el castaño tirara de la camisa y luego comenzara a trabajar en sus pantalones. Juntos continuaron desnudándose, permitiendo que el calor del momento los abrumara mientras trabajaban en un tirón de su ropa. Años de no tener relaciones sexuales entre ellos se habían acumulado burbujeantes como una olla demasiado cerca de estar hirviendo, y ambos querían arreglar ese problema.
Sólo que Blaine estaba un poco cansado… como de costumbre.
Dándose la vuelta, se movió fuera de sus pantalones mientras Kurt rodaba quitándose los suyos, y entonces él estaba allí sobre su estómago, temblando de anticipación. Un rastro de fuego rugía por su espalda desnuda mientras el ojiazul pasaba un dedo a lo largo de su columna vertebral, finalmente deteniéndose para descansar una palma contra los hoyuelos derechos por encima de su cadera.
Las uñas cortas de Kurt rasparon líneas gentiles sobre su piel suave, dulcemente aliviando a Blaine debajo de la rama inestable sobre la que se había posado a sí mismo en su mente. Había pasado mucho tiempo desde que había sentido el toque de otro hombre de esa forma, demasiado tiempo. Desde el nacimiento de Landon había sido reacio a dejar que otro hombre estuviese con él tan íntimamente.
Sí, trabajó en la industria del sexo por un tiempo, pero eso era todo para el espectáculo, sólo bailó y utilizó sus manos. De vez en cuando algunos clientes se ponían demasiado atrevidos y fue tocado en áreas en las que no estaba cómodo siendo tocado por alguien que no conocía.
La mayor parte del tiempo, fue capaz de manejar lo que sucedía a su alrededor, pero a veces las cosas se volvieron locas y fuera de su control. No importa que, sin embargo, él siempre se aseguró de mantenerse limpio y seguro. El uso de jabón antibacterial, el lavado de manos frecuente, ducharse y similares, eran las partes principales de su día. Tal vez fue la paranoia de su parte. El temor constante de llevar algo a casa accidentalmente a Landon le asustaba lo suficiente como para querer estar absolutamente limpio siempre, así que era increíblemente cauteloso acerca de lo que hacía. Lo cual incluía su falta de vida sexual.
Años habían pasado, y lo más cerca que había llegado de un buen orgasmo era metiendo la mano en su pantalón del pijama y tocarse. Lo intentó, y fracasó al intimar con unos pocos hombres en el pasado, pero antes de que algo pudiera salir de ahí, se acobardó y se fue huyendo, no se trataba de correr el riesgo.
Eso es lo que lo asustaba más acerca de estar con Kurt de esa manera.
Debido a que el ojiazul obviamente no había dejado de perfeccionar sus habilidades en la cama, mientras que todo lo que él podía hacer era mover su cuerpo de esa manera, hacer bailes eróticos y dar vueltas en un tubo. Él era un principiante otra vez, inseguro de cómo usar su cuerpo y muy preocupado de que acabaría muy pronto.
Kurt estaría avergonzado.
- ¡Hey! Tienes vapor prácticamente saliendo de tus oídos de lo duro que estás pensando. ¿Qué tienes en mente?
- No es nada.
- No puede no ser nada si te tiene en algún otro planeta. Estás en otro lado. ¿Estás bien? – La sensación de ardor del contacto de Kurt regresó cuando el hombre corrió suavemente su mano sobre la parte trasera todavía vestida de Blaine, finalmente deteniendo su mano para descansar en la parte baja de la espalda de éste – Podemos abrazarnos si quieres. No tenemos que hacer nada que no desees.
- No, está bien. Te lo prometo. Sigue adelante.
- ¿Estás seguro?
- Sí, estoy bien – Tomó aire con fuerza por la nariz, cerrando los ojos cuando Kurt comenzó a dejar besos calientes a lo largo de sus hombros.
Podía sentir su excitación edificándose incómodamente, su miembro esforzándose en sus calzoncillos desde donde era presionado contra el colchón. Incluso podía sentir la dureza de Kurt también, empujando su muslo mientras se cernía sobre él, todavía besando su piel desnuda.
- Tan hermoso. Dios, siempre tan hermoso.
Alabanzas de todo tipo ronronearon de la boca del castaño, moldeando en la piel de Blaine mientras cada beso fue interrumpido por un cumplido. Cuanto más hablaba el ojiazul, el moreno más rojo se ponía, sonrojándose de pies a cabeza, no sólo en su estado de excitación, sino también con la forma tímida en la que se sentía por todo. Estaba acostumbrado a escuchar cosas como esas de los borrachos que deseaban un baile privado, pero esto era nuevo para él. No, no era nuevo… familiar, pero poco común.
Todavía un poco nervioso por sus sentimientos conflictivos, rodó sobre su espalda mirando a Kurt través de los párpados cansados. Ante él, el castaño parecía angelical, como normalmente lo hacía. Había algo inerte y sexy sobre la forma en que se contenía. Con los años, se había puesto más atractivo, más seguro, y eso es lo que preocupaba a Blaine más. Porque cuando estaban comprometidos, Kurt se estaba poniendo de esa forma, y asustó mucho al moreno ver a su prometido cambiar. Este Kurt era el resultado de eso.
¿Y si el ojiazul le echaba un vistazo y se daba cuenta de que mientras él había florecido en esa jodidamente hermosa criatura, Blaine se convirtió y siempre había sido un troll patético de un hombre?
- Respira para mí, cariño. Respiraciones suaves. Vamos – Kurt susurró mientras acariciaba su nariz contra la mandíbula del chico más bajo, parpadeando hacia su amante hiperactivo mientras éste luchaba por tomar algunas respiraciones muy valiosas. Su amor estaba temblando ante su toque, el cuerpo estremeciéndose en lo que parecía pánico mientras éste se cernía sobre él, los dedos con un efecto fantasma a lo largo de la piel caliente – ¿Blaine? Cariño, si esto es demasiado para ti, puedo detenerme. No voy a enojarme, yo sólo quiero que estés cómod…
- ¡NO! – La palabra salió como un grito, Blaine se movió tan rápido que casi golpeó a Kurt al quitarlo de su regazo. Los ojos muy abiertos por el pánico. Negó con la cabeza, mirando aquellos ojos azules mientras seguía murmurando en sentido negativo, sus palabras suplicantes – No, no, está bien. Estoy bien, es sólo que… es que… no he hecho esto desde hace tiempo.
La parte final de su oración se desangró en un susurro entrecortado, dejando al mayor esforzándose por distinguir las palabras. Dejó que se sentaran, luchando en su cerebro por un momento antes de que finalmente hicieran click y luego frunció el ceño, sentándose de nuevo para descansar la parte inferior sobre las piernas de Blaine – ¿Desde cuándo? Si no te importa que pregunte.
- Desde antes de Landon.
- ¡Oh! – El estómago de Kurt se revolvió, doliendo con desesperación mientras se daba cuenta del miedo agonizante en los ojos miel. Incluso con las luces apagadas, la luz de la luna iluminaba la habitación lo suficiente para que pudiera ver el brillo de las lágrimas en esos orbes expresivos, y le dolía cada pedacito de su alma saber que el moreno pensaba que lo estaba juzgando. Él no lo estaba haciendo, en absoluto.
Sinceramente, lo único que podía pensar era en lo que causó que Blaine fuera célibe… Tenía que ser Landon. Había un montón de padres solteros por ahí que se habían vuelto activos sexuales después de una relación catastrófica, pero ellos no eran Blaine. Ellos no estaban solos en LA como él lo estuvo, ocupados en mantenerse a sí mismos y ahora con miedo a salir de su caparazón después de tanto tiempo.
La última persona que había estado con el ojimiel fue Kurt… y tenía miedo de hacerlo de nuevo.
- ¡Oh cariño! – Acariciando sus dedos a lo largo del corto y ralo cabello en la parte posterior del cuello de Blaine, el hombre mayor se inclinó, besando suavemente los labios de su amor mientras que le ahuecaba la parte posterior de la cabeza y lo sostenía cerca.
El pelinegro gimió en su boca, permitiéndole convertir sus besos inocentes en algo más crudo, sucio. Sus caderas se arquearon hacia arriba, la erección esforzándose en sus calzoncillos frotando la de Kurt lo suficiente para que éste jadeara un gemido agudo… esto era casi demasiado para manejar. Dios, había pasado tanto tiempo.
- Espera… Blaine empujó a Kurt de encima de él, con cuidado de no golpearlo ni hacerlo caer de espaldas, sólo empujándolo a un lado para que pudiera sentarse por completo. Ahora que ambos estaban sentados uno frente al otro, el moreno tuvo la oportunidad de ver con claridad a su ex, capturando la forma en que éste lo miraba.
Una cantidad considerable de tiempo pasó volando mientras se observaban el uno al otro, y no fue hasta que Kurt se lamió los labios que Blaine se dio cuenta de que su ex prometido estaba esperando que dijera algo. El problema con eso era que no sabía qué decir.
- Blaine…
- Yo… no es que no he querido – Dios, sólo admitirlo lo hizo sentirse como un lío jodido. Para ser sincero, la cantidad de veces que había deseado activamente tener relaciones sexuales con otra persona fue bastante pequeña. Claro, se masturbaba para hacer todo lo posible por aliviar la tensión en su interior, pero cuando llegaba el momento de buscar a otra persona que lo hiciera sentir bien, él solamente había estado atraído por dos, tal vez tres chicos.
En los cuatro años transcurridos desde el final de su compromiso, sólo había conseguido acercarse a otro hombre, y eso resultó gravemente, por lo que la necesidad de ser satisfecho sexualmente voló por la ventana después de eso.
También la seguridad de Landon triunfó sobre cualquier sentimiento potencial que Blaine tuvo por cualquier hombre atractivo.
Dios, él en realidad era un desastre, ¿no?
- Escucha – Kurt interrumpió, llegando a tomarlo de la mano. Llevó la palma hasta sus labios y la besó, sonriendo contra piel caliente de Blaine ante la reacción temblorosa que éste tenía – No te voy a presionar para cualquier cosa, lo sabes, ¿verdad? Dijiste que querías tomar las cosas con calma. Con mucho gusto esperaré todo el tiempo que necesites para cualquier tipo de parte física en esta relación… o lo que desees que esto sea.
- Quiero que seamos nosotros, lo que solíamos ser.
- ¿Eso quiere decir?
- Novios.
La expresión del castaño inmediatamente se iluminó, sus ojos brillaron por la emoción en cuestión de segundos. La captura de esa mirada tenía el corazón acelerado de Blaine en la idea de que el ojiazul realmente quería eso. Él realmente, realmente lo hacía.
- ¿Estás seguro?
- No lo hubiera dicho si no quisiera estar contigo otra vez, Kurt.
Antes de que tuviera la oportunidad de decir algo más, el ojiazul estaba al otro lado de la cama y sosteniéndolo apretadamente, salpicando besos a lo largo del nacimiento del cabello y la mandíbula.
Juntos, cayeron de nuevo sobre el colchón, Kurt una vez más en la parte superior de Blaine, ya que comenzaron a besarse más. Las manos recorriendo su camino a través de los cuerpos, debajo de las pretinas y en contra de la piel febril.
El ojimiel gimió cuando los dedos fríos del castaño agarraron sus caderas, presionando con fuerza en la carne tierna, lo que iba a dejar pequeños hematomas en la mañana. Se quedó sin aliento, en estado de shock cuando la mano de éste se sumergió en su boxer y se enroscó alrededor de su longitud, bombeando experimentalmente pero a la vez como si tuviera miedo de la forma en la que él iba a reaccionar.
Pero todo lo que Blaine podía hacer era gemir.
- ¿Está bien?
- Es…tá muuuy bien. Sigue adelante.
Asintiendo con la cabeza, el castaño llevó su boca hacia abajo por el pecho del moreno, chasqueando la lengua por uno de los pezones endurecidos. Cada pequeño lloriqueo y gemido que salió de los labios de su amado lo tenía más duro que una piedra y él se movía hacia adelante, presionando su miembro contra el musculoso muslo de Blaine. Sabía que estaba jadeando maldiciones, pero el ojimiel estaba haciendo lo mismo y mierda, eso era tan bueno.
- K-Kurt, por favor…. Más…. Necesito más.
- ¿Qué quieres, bebé? ¿Qué quieres?
- A ti… Yo… te quiero… dentro de mí. Por favor.
El tono de la mendicidad envió otra sacudida de excitación por la espalda de Kurt, haciendo que su miembro se contrajera en su ropa interior. Observó al moreno, capturando su mirada llena de deseo y lujuria, y ambos sonrieron tímidamente, Blaine porque no estaba seguro de si el castaño lo haría después de lo nervioso que él había estado en el comienzo, y Kurt porque no podía creer que esto estaba pasando.
Años de soñar con tener a Blaine así una vez más y allí estaban... eso estaba sucediendo.
