* Estela Mendoza Severiano Gracias por leer cada capítulo de esta historia!

* Olga Moreno Me alegra que hayas disfrutado este fic de principio a fin.

* Yamii Leguizamon Aww, es que ya era tiempo de que las cosas salieran bien para ellos.

Landon está más que feliz con Kurt siendo su otro papá =)

* Soledad Rodriguez Oh si! Lan es maravilloso :) Me alegra que te haya emocionado.

* Michie Sparrow Snape Gracias por el apoyo!

* Lizeth HummelBerry De CrissColfer Phillips Espérate que aquí está el final ;)

* Andrea Luna La vida empieza a mostrarles otra cara finalmente C:

* Kmiilo Bastidas Me alegra que te gustara =) Aquí el final tan esperado!

* Emily Tobar Patiño Merecen que las cosas buenas comiencen a sucederles :')

Landon es la dulzura andando. El final de esta historia ha llegado, disfrútalo.

* Adriana Botero Así es! Ahora ya son esa familia que tanto anhelaban y con posibilidades de seguir creciendo ;)

Como dicen, fue el llamado de la sangre. Lan adoraba a Kurt desde antes de saber su parentezco. Y Kurt ni qué decir sobre lo mucho que ama a su pequeñito.

* BigGirlCrying31 Landon es adorable en todos los sentidos y está muy feliz con sus dos papitos C':

* MKMolirez El pequeño Landon es inmensamente feliz.

Este capítulo te llenará de más arcoiris C:


El desenlace de esta historia ha llegado. Espero que lo disfruten en su totalidad

y gracias por todo el apoyo!


CAPÍTULO 45

"Planes de Vida"


Si las probabilidades estaban a su favor, y Kurt estaba positivo de que estaban llegando allí, estarían ocupados de nuevo y quizás podrían casarse y tener más hijos pronto.

Especialmente la parte de los hijos, porque mientras más tiempo pasaba con Landon, el castaño se daba cuenta de que quería más pequeñitos. Él quería un puñado de ellos. Amaba a Landon con cada pedacito de su corazón y alma. Había algo sorprendente acerca de ser padre y llegar a ver a un niño que tú ayudaste a crear, convertirse en su pequeña propia persona.

Lan era hilarante, brillante, inteligente y burbujeante. Era una alegría, la luz de la vida de Kurt y Blaine, lo cual era totalmente cursi, pero entendía ahora las razones por las cuales los padres lo decían.

Vivía para las mañanas en las que se levantaba con el sonido de Landon cantando junto a la tv. Adoraba ver a su hijo bailar por los alrededores, arrastrando los pequeños pies de esa manera habitual que tenía mientras arrugaba la nariz pecosa y le sonreía.

Por la noche, le encantaba aplastarse a sí mismo en la pequeña cama de su hijo con éste escondido contra su costado, con los párpados caídos, mientras que él le leía un cuento antes de dormir. A su vez, Blaine se asomaba por la puerta, mirando amorosamente a su novio y a su hijo unidos.

Eso lo era todo, incluso con las rabietas y las lágrimas que criar a un niño traían. Ellos eran todo, y Kurt fue honrado al permitírsele ser parte de sus vidas.

- ¡Papá! ¡Papá, vamos! ¡Quiero ir a ver a Mickey! Quiero ver a Mickey y Mulan y… – la lista seguía, balbuceando de los labios del niño pequeño mientras arrastraba a sus papás por el parque hasta que sus ojos vieran a cualquiera de los personajes que estaba buscando.

Kurt se dejó halar, apretando la pequeña mano de Landon firmemente dentro de la suya mientras le echaba un vistazo a su pareja, sorprendiéndose al encontrarlo devolviéndole la mirada.

Años atrás, sólo podía soñar con un momento como este, caminando por el parque con Blaine y sus hijos. En aquel entonces, soñaba con ellos siendo mayor y casados, en lugar de estar en sus inicios de los 20 años y apenas teniendo citas, pero la semántica de la situación no importaba, no cuando sabía que ellos llegarían allí eventualmente. Sonriendo, agachó la cabeza por un segundo y luego pronunció las palabras "Te amo" a Blaine mientras Landon los conducía alrededor de la curva de otro sendero.

Como siempre, su corazón daba un vuelco cuando el ojimiel se sonrojaba y le decía que lo amaba también, estable y fuerte en su significado.

Tiempo atrás, temía que había perdido el derecho a esas palabras para siempre, que había perdido a su ojimiel para siempre. Sin embargo, el tiempo, el destino y cualquier otra cosa por ahí, demostraban que a veces las cosas locas suceden.

A veces sales con tus amigas a un lugar que nunca frecuentarías y te encuentras con alguien de tu pasado.

A veces descubres un montón de situaciones descabelladas que te llevan a una cadena de acontecimientos que corren a través de tu vida, y todo lo que una vez habías conocido como normal, de repente no es tan normal como pensabas.

A veces tu corazón te grita porque has abusado demasiado, y lo único que quiere es ser amado de nuevo por alguien que lo amó como nadie.

A veces su corazón quiere lo mismo, pero tiene miedo de intentarlo de nuevo.

A veces tienes que tomar un riesgo y a veces funciona.

Kurt estaba demasiado feliz por esos "a veces".

- ¡Es Goofy, papi! ¡Mira, es Goofy, papá! ¡Vamos! ¡Ustedes caminan demasiado lento! ¡Vamos!

Desde Goofy hasta Mickey, desde Elsa hasta Gaston, la joven familia se pasó todo el día corriendo a través de los personajes reunidos en el parque. Comieron cosas deliciosas, le compraron a Landon un montón de objetos en las tiendas, y Kurt incluso lloró un poco cuando Ariel le cantó feliz cumpleaños a su pequeño y le dio un beso en la mejilla.

Todo el día el niño paseó por el parque con su mano en la cara, tarareando canciones de La Sirenita mientras murmuraba acerca de casarse con Ariel un día. Blaine sólo se rió y le dijo que le encantaría tener una sirena como nuera y Kurt se rió también, divertido ante la mirada enamorada en el rostro de su hijo.

Estaban encantados con su momento en Disney, disfrutando de los sonidos, visiones y olores del parque mientras Landon saltaba junto a ellos, emocionado como podría estar de haber conseguido pasar su cuarto cumpleaños en el lugar más mágico de la Tierra.

Al final del día, sin embargo, después de que el sol se había ido y la luna y las estrellas brillaban en el cielo, todo el mundo estaba agotado.

- Me duele todo – Kurt se quejó, ajustando sus brazos mientras deslizaba el cuerpo adormilado y pesado de Landon más arriba en su pecho, alzando los hombros para que así la cara de su hijo se escondiera contra su cuello. El día fue largo y agotador para el niño de ahora cuatro años de edad, y él hizo un ruido seco en su camino hacia la salida del parque. Su rostro había sido pintado para que pareciera un tigre – "No soy Landon hoy, soy Rajah!" – decía. Y llevaba un conjunto de orejas de ratón en la cabeza rizada.

Kurt estaba seguro de que el maquillaje se estaba frotando contra su ropa, pero no le importaba. Lo que importaba más era que Landon tuviera el mejor cumpleaños de su vida, y estaba seguro de que lo hizo, teniendo en cuenta lo mucho que el chico les agradeció a sus padres por el viaje.

- Gracias por cargarlo – respondió Blaine, acercándose más mientras se apretaban entre la multitud. Su mano se deslizó en la de Kurt, entrelazando sus dedos, y finalmente se detuvieron y se giraron para ver los fuegos artificiales cuando empezaron a reventar. A pesar del ruido, el pequeño dormía hecho polvo por el día, por lo que sus papás vieron solos el espectáculo de luces, acurrucados muy juntos y con sus manos unidas – Creo que tuvo un montón de diversión hoy. Sé que yo sí.

- Yo también. Creo que hemos tenido suficiente diversión hoy por todo un año.

- Ni que lo digas.

Los fuegos artificiales siguieron reventando lejos en el cielo, iluminando la oscuridad con los múltiples colores. Personas de todas las edades aclamaban emocionadas el show, pero Kurt se encontraba desinteresado cuando su atención cayó sobre su novio con los ojos brillantes. Al igual que Landon había lucido cuando llegaron por primera vez al parque, Blaine parecía encantado por la magia que Disney tenía.

Sus ojos similares a los de Lan estaban anchos como platos, la boca abierta en una O con un ligero repunte de una sonrisa en el rostro mientras observaba los cielos. Permaneció así por mucho tiempo sin saber que el castaño lo miraba sólo a él, y no fue hasta que el niño hizo un pequeño ruido, que se giró y se encontró con los ojos de color azul grisáceo de su novio sobre él.

- Me estás mirando.

- Sí. Es difícil no hacerlo cuando tienes a la persona más bella del mundo al lado tuyo.

Blaine rodó los ojos, sonrojándose mientras golpeaba juguetonamente a Kurt en el brazo – ¡Cállate!

- Ten cuidado. Estoy sosteniendo a un niño.

- Eres un idiota.

- Un idiota enamorado. ¿Qué puedo decir? – Para puntualizar ese hecho, se inclinó y besó el lado de la cabeza del moreno, pasando a sus labios segundos después. El ojimiel le devolvió el beso como siempre, y luego ambos se separaron, abriendo los ojos y parpadeando lentamente para mirarse el uno al otro – ¡Gracias por dejarme hacer esto!

- ¿Hacer qué?

- Esto. Estar contigo y Landon. Celebrando el día de hoy con ustedes.

- Eres su padre y mi novio. ¿Por qué no habría de hacerlo?

- Debido a que hace cuatro años lo estabas trayendo al mundo solo. Este día se trata tanto de ti como de él. Puede ser el día en que nació, pero es el día en que le diste la vida.

- Kurt…

- Así que sólo quería decir gracias. Debido a que podrías haber decidido traerlo aquí solo o celebrar únicamente con él o lo que sea, pero optaste por compartir este momento conmigo también… y te lo agradezco. Tanto a ti como a Landon.

Estoy tan orgulloso de ti por todo lo que has superado. Estoy muy agradecido de que tuvieras la fuerza para seguir adelante y que no te dieras por vencido.

Me alegro de que me dejaras entrar de nuevo y amarte tanto. Yo sólo quiero que sepas eso. Te amo más que a nada.

Blaine vio hacia otro lado por un momento, su mirada cayendo de nuevo en la neblina de humo y luces chispeantes. Cuando se giró, había lágrimas en sus ojos – Yo también te amo – dejó que Kurt tirase de él más cerca con su brazo libre y juntos se quedaron así, presionados mutuamente mientras veían todo el espectáculo de fuegos artificiales.

Cerca del final, Landon se despertó agitado, extendiendo sus brazos hacia su papi, por lo que Blaine relevó al castaño del peso del niño y lo tomó en sus brazos suavemente, cantando la canción de cumpleaños en voz baja (con armonías del ojiazul, por supuesto) al niño cansado mientras salían del parque.

Kurt mantuvo su mano en la parte baja de la espalda de su novio, amorosamente mirando a su hijo luchar por mantenerse despierto cuando salían de Disney.

El ojimiel era la imagen de la perfección, sus brazos acunando a Landon, (que estaba creciendo rápido y comenzando con éxito a ser demasiado grande para que alguien de la estatura de Blaine lo llevase por mucho más tiempo), mientras cruzaban a través de las multitudes.

Espectralmente mirando las luces verdes, naranjas y púrpuras giró alrededor de ellos y admiró la forma en que resplandecían en las caras de sus amores.

Nunca, ni en un millón de años se habría imaginado una vida como esa, tener dos compromisos fallidos en su haber, vivir en la costa oeste, ser padre a los 20 y tantos años… nada de eso estaba de acuerdo con su plan de vida.

Ninguno de esos eventos eran cosas en las que había pensado.

En su pensamiento nebuloso, creía que sería una estrella codiciada de Broadway en la actualidad, eso o que revolucionaría el mundo de la moda. Creyó que sería exitoso, que estaría casado a los 30 años y luego se convertiría en padre.

Pero ahora, mientras Blaine iba caminando a su lado, llevando a Landon en sus brazos, ambos con su juego de cabello rizado, largas pestañas, y adorable actitud, se dio cuenta de que esa era la vida que siempre quiso.

Quería amor y felicidad, y ser papá le trajo eso multiplicado por diez. Una vez alguien le dijo: "puedes soñar sobre lo que quieres que la vida sea, puedes escoger y elegir lo que considerarías que es vivir".

Bueno, estar ahí, estar con las dos personas que más le importaban, ser parte del crecimiento de Landon, ver a Blaine volver al juego y convertirse en la estrella que estaba destinado a ser, ser parte de la felicidad de ambos y tenerlos siendo parte de la suya… Eso es lo que él quería. Era su vida ahora, para siempre lo sería y…

- Papá.

- ¿Sí?

Mirando hacia él desde el hombro de su papi, Landon sonrió adormilado, inclinando la cabeza de lado, mientras Blaine lo contemplaba con una expresión mezclada entre amor y afecto – Te amo.

- Yo también te amo.

Sí, este puede no haber sido su plan de vida. Puede que jamás haya imaginado ser padre tan joven, enamorarse tan profundamente, ni nada por el estilo.

Pero cuando tenía a Landon mirándolo como si él fuese lo más increíble y tenía a Blaine observándolo como si no hubiera nada más en el mundo que él necesitara aparte de lo que tenían, Kurt se daba cuenta de que él sentía lo mismo y siempre lo había hecho. Esta era su vida ahora.

La vida que elegía y que sería para siempre.

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~ FIN ~

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Gracias a "Warblerslushie" por permitirme traerles esta maravillosa historia.