One-shot de Turquoise Sunshine. Disfruten :P
Makes me wonder
Maroon 5
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I've been here before
One day a week
And it won't hurt anymore
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"Maldita puta suerte."
¿Suerte?
Ja, claro. Nunca creería en algún tan etéreo como la suerte. Lo que él enfrentaba no era mala suerte; sino solo una serie de hechos impulsados por sus chocantes personalidades. Llevó a sus labios el vaso de cristal y lo bebió de un tirón. Necesitaba algo más fuerte, ese puñetero whisky podía pasar por agua bendita, hasta una jodida monja lo aguantaría.
Miró con desdén el vació recipiente.
"Chocantes personalidades"
Eso solo era medio cierto, pero pensándolo mejor le gustaba cuando ellos chocaban en su cama. Eso sí que era bueno, no como ese whisky de marica.
– Deme otro – dijo con voz roca – Más fuerte.
–Chico, has estado aquí desde que abrimos – Rivaille clavó la mirada en el hombre.
–Deme otro– volvió a decir. El bartender no replicó y dejó frente a él una botella entera.
Hombre inteligente.
No porque fuera joven tendría que actuar como si fuera su madre. Como ella actuaba con ese idiota de ojos color vómito. Como si fuera una madre preocupada combinada con una novia celosa y una amante necesitada.
"Asqueroso."
El licor le quemó la garganta cuando lo forzó con rapidez en un solo sorbo.
¿Por qué mierda seguía con eso? Eren no hacía lo que él podía hacer en ella, lo sabía. Toda ella le gritaba que él la hacía vibrar, en más de un sentido. Y solo él. Como nadie más.
Entonces, ¿Por qué? ¿Qué demonios sucedía?
Todo estaba exactamente igual, pero fue sintiendo progresivamente que algo se escapaba, aparte de sus suspiros. Algo que era mejor ignorar en una situación como la suya.
¿Cuándo comenzó a sentir eso?
–Siempre estuvo así– susurró para sí. Con la voz afectada. Una octava más profunda de lo normal. Estúpido alcohol. Era muy consciente que lo que había cambiado no era la situación sino él. Ahora estaba, se podría decir, enfermo; como un obseso confundido, deseando más. Desde la primera vez que la besó tuvo la ligera sospecha de que estaba firmando su condena. En un principio no importó, ni siquiera la duda de poder ser empujado para cruzar la línea asomó su fea cabeza. "Mariconadas" había pensado.
Entonces otra vez, "¿Qué demonios sucedió?", Presionó fuertemente la mano con la que sostenía la botella, "Te amariconaste"; Soltó un gruñido. Ok, su subconsciente estaba usando un tonito tan irritante como la cara de Eren. Rivaille había llegado a ese punto cuando bebes, en que decides que ya necesitas nada más que la botella, o quizás lo olvidó, ¿Qué más da?
Bebió un largo trago directo de la botella. Lo cierto era que su mente enlentecida encontraba el vaso vació muy irritante, no tanto como Eren pero daba una idea.
Ese estúpido vaso estaba ahí, vació. Siendo usado por él justamente como Mikasa lo usaba. Bebiéndolo. Consumiendo todo dentro de sí. Absorbiendo su vida.
Pero él no estaba bebiendo por ella. Claro que no. ¿Qué clase de estupidez es esa?
¿Bebía porque estuviera enojado?, – nah –
¿Afligido? – Puff idiota –
¿Despechado?, –por supuesto que no–
Solo que habían días en que deseaba joderse el hígado. No tanto como joder a Mikasa, pero se entiende.
Él no estaba ahogando nada por ella. No es como si lo hubiera dejado, o en su totalidad.
Todo iba como viento en popa, si ignoraba el hecho que sentía una molestia llamada celos. Vivía muy en paz si lograba controlar el impulso de detener en la mañana, cuando ella se vestía apurada para volver a 'casa'; su momento cuando quería joderla un poco más, aunque sea para que suspirara por él. Incluso cuando la quería diciendo otra cosa.
Rivaille creía firmemente, como la única salvación para su orgullo, que no necesitaba nada más.
No importaba que ella no riera para él. Que solo llegara para envolverse en el olvido. Que lo picara para que él la picara. Que lo usara para desquitarse de la vida y luego dejarlo, pretendiendo que no lo necesitaba también. Él debería estar feliz, maldita sea que debería estarlo. Feliz porque no se metiera en su vida más de lo necesario. Que fingiera tan bien que él no estaba ahí, excepto cuando la atrapaba en alguna esquina discreta. Debería estar feliz que todo fuera pasión. Deseo puro y duro. Pero no lo estaba, por lo menos no tanto como le gustaría.
Se levantó sin previo aviso.
Suficiente. Todo era mariconadas. Solo mariconadas que lo corroían por dentro.
1:30 am
Caminando tan bien como le permitía su borrachera se encontró frente a su casa. Que lamentable e idiota debía verse. Dejando olvidada su maravillosa pulcritud se había pasado bebiendo por ella toda la noche, enterrando las manos sin cuidado en su cabello; solo por pura frustración. Jodida mujer. Solo estuvo pensando en ella como un imbécil castrado "Si estuviera castrado ella ni siquiera me hablaría", Sonrió para sí mismo mientras abría la puerta. Logró atinarle a la cerradura a tercera vez más o menos; la desgraciada se movía demasiado.
Cuando llegó a su habitación, luego de dejarse caer sin cuidado sobre su cama, lo escuchó. El sonido del agua cayendo. La ducha. A su mente entorpecida por el alcohol la atacaron cientos de imágenes demasiado vívidas.
Mikasa tenía que haberlo escuchado llegar, su afectado estado no daba para pasar desapercibido por más Rivaille que se fuera.
Era lo mismo de siempre. Después de todo ese tiempo, era lo mismo de siempre.
–Así que llegaste– dijo ella, con su silueta siendo recortada por la luz de la habitación por la que acaba de salir. Solo con una toalla alrededor de su cuerpo. Oh mierda.
El chico se levantó con pereza de su posición y se sentó al borde de la cama– ¿Qué haces aquí? – preguntó casual, como quién no quiere la cosa. Con una velada amenaza en su voz. ¿Iba a seguir con lo mismo?
Puede ser.
Mikasa clavó los ojos en los de él, retándolo.
– ¿No es obvio? –
Con paso firme se plantó frente a Rivaille, aun con pequeñas gotas resbalando aquí y allá. Notando la tensión que provocaba. Incluso cuando él tomó una actitud relajada con los brazos extendidos, sosteniendo su peso por detrás de su espalda, lo observó desviar los ojos por el segundo que tardaba una gota en bajar por su cuello. Ella sonrió de medio lado.
– Pues no tanto como pretendes– Mikasa soltó una leve risita. Riéndose de él– ¿Te parece divertido? – Susurró amenazante al tiempo que la haló hacia sí mismo provocando que se sentará en su regazo. La morena soltó un pequeño quejido de sorpresa– ¿Qué pasó con ese idiota?, ¿No tenían 'cuestiones personales que no me interesan'?– Presionó con fuerza su cintura. Estrujándola contra su cuerpo. Sintiendo como se tensaba en sus brazos. Y sintiendo otras cosas. Ahí, su expresión mutó, cambiando del estupor por su acción a estoicismo para frenarlo.
Oh mierda.
Ella encontró su voz un segundo después – ¿Te importa? – preguntó mientras hundía ambas manos en su cabello. Percibió claramente el olor a licor que desprendía. Acercando su boca directamente.
– No deberías estar aquí. Lo terminamos. ¿Recuerdas? – Dijo Rivaille girándolos a ambos, presionándola. Ahora la veía un poco mejor, con la toalla olvidada tirada en algún lugar. También veía el porqué estaba ahí, siguiendo ese teatro que lo hundía cada vez más. Era un jodido marica, pero lo necesitaba. Aun cuando se despidió de ello hace unos pocos días – No tenemos nada– Declaró.
– Podemos cambiar eso– Asintió ella, atrayéndolo. Apretando los muslos a su alrededor. Ofreciéndole exactamente lo mismo. Mintiéndole, como ahora; cuando actuando como si él fuera lo único que tuviera. Desesperada.
Oh mierda
¿Pero qué importaba?, era una despedida.
Que mentiroso.
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So this is goodbye
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Fin
Ehmmmmmmmmm bueno, ¿Hola?. Weee soy Turquoise Sunshine :D
Gracias a todos por su comentarios. Es un poco, ¿Raro? Después de todo no soy de publicar cosas…. O terminarlas en realidad. Jamás me convencen así que las dejo, pero aquí uhmm ¿Sombrerera? Me ha obligado a comenzar, valga la redundancia, a terminar cosas.
Aquí estuve realmente confundida. Pero de eso se trataba: confusión y el vórtice de una relación disfuncional pero adictiva. No sé si esté bien encaminado, pero es como lo percibí.
Ahora les contaré un pequeño cuento. Estábamos nosotros dando vueltas por la universidad luego de cansarnos de una tarea, que todavía no termino, y comenzamos a poner canciones a lo random. Recuerdo haber dicho "me recuerda a esta ship" con esa canción de 'Todos tenemos amor'. Súper friendzone. Así que la cosa es que concluyó con nosotras anotado canciones para historias. Extrañamente me comprometí (?)
Ah, y hooooooolaaa Darío. Sé que estás ahí (?)
