Genial, se supone que hoy es el dia de lso enamorados, y yo subiendo algo como esto xD

Pero bueno, al caso: No tienen idea de lo feliz que soy de saber que les halla gustado el primer capi! *O*

Muchísimas gracias a las personas que dejaron review, ya les contestare al final del capi ^^

Bueno, mejor dejo de molestar y les dejo leer el segundo. La verdad es que pensaba subir uno por semana, pero creo que esta vez haré una pequeña excepción =3

Ah! ¡Otra cosa mas! tengo un favor que pedirles (o una ayuda, mejor dicho), si se tomaran el tiempo de leer el mensaje al final del capi se los agradecería! ^^


(Sakura)

Se encontraba tomando el desayuno. Sentía como su madre, sentada frente a ella, la miraba detenidamente. Pero eso a ella no le importaba, solo podía pensar en una cosa, en un problema, en SU problema.

-¿Sakura te encuentras bien?- le preguntó de pronto, y ella levantó la cabeza para mirarla- estas algo pálida, ¿no tienes hambre? Ayer no bajaste a cenar…

Sakura negó con la cabeza y le dedicó la mejor sonrisa que pudo; no quería preocupar a su madre, pero la verdad era que ella misma apenas si podía controlarse en esos momentos. Se había pasado toda la noche despierta sin poder dormir, y no había podido llegar a ninguna conclusión ¿debía decirle a Kiyoshi que estaba embarazada? Podía asegurar que a su novio no le caería bien la noticia.

Además, tampoco quería crearle problemas, Kiyoshi ya tenía demasiado dificultades al tener que suceder a su padre y hacerse cargo de toda una compañía, no podía pensar en sumarle a sus preocupaciones una mucho más grande…

-Estoy bien, solo tengo el estomago algo revuelto- Mintió. Le dolía mentirle a su madre, pero no quería dar a conocer aquello hasta que se sintiera totalmente segura…y no era el caso.

Se esforzó por sonreírle una vez más y se levanto para irse; comenzaba a sentir deseos de llorar, y no quería ponerse a llorar frente a ella. Le dio un pequeño beso en la mejilla y salió hacia la calle apresurada tras echarle un pequeño vistazo a su reloj de pulsera.

Ya fuera de su hogar, y acelerando el paso, no tardó mucho tiempo en llegar hasta la puerta del colegio.

Se apresuró cuando escucho el timbre que anunciaba el comienzo de las clases. Paso apurada al lado de unos estudiantes que aun estaban jugando con una pelota, preguntándose si no habrían escuchado el timbre o simplemente habían decidido ignorarlo.

-¿Sakura?- Se detuvo al escuchar la voz de su mejor amiga llamándola.

Tomoyo corrió hasta donde se hallaba ella y la saludo con una gran sonrisa

-Muy buenos días- La saludo con una sonrisa, su largo cabello azabache caía gentilmente hasta su cadera. Sus ojos violáceos estaban clavados en ella estudiándola detenidamente.

Sakura asintió, repentinamente nerviosa, pero le respondió también con una sonrisa.

-Buenos días

-¿Estás bien? Te noto algo pálida…- Se preocupó su amiga.

Claro que no se sentía bien, para nada bien, pero no podía decírselo ¿o sí? O quizá no fuera necesario… ¡quizás ya lo hubiera notado! No, eso era imposible, Tomoyo era lista, pero no iba a sospechar de que estuviera… bueno, eso…

-Es que no ando muy bien del estómago- se excuso, usando la misma mentira por segunda vez en el día. Y sintiéndose, por segunda vez en el día también, como la peor persona del mundo…

-¿Andas mal del estomago? Qué pena, yo había traído unos chocolates que trajo mi mama ayer de Inglaterra… Pero no te preocupes, te guardaré algunos para cuando te sientas mejor- se apresuró a decir con una sonrisa- ¿Vas para el aula?

Sakura asintió.

-¿Tú no?

-Tengo que ir a buscar unas cosas al salón de canto y luego iré al aula

-ya veo…- Dijo aún algo nerviosa, pero al notar la cara de preocupación de su amiga se apresuró a sonreírle- Bueno, nos vemos en la clase- agregó al tiempo que se daba vuelta y comenzaba a correr hacia el interior del edificio del instituto.

Corrió hasta estar frente a la puerta cerrada del salón, pero, asustada por alguna razón, no la abrió. Trató de calmarse, sabía que Kiyoshi no estaría ahí, ya que se encontraba en otro salón…Entonces ¿Por qué temblaba?

Se planteó la posibilidad de no entrar y saltarse las clases, cosa que no era propio de ella, y así esperarlo fuera de la escuela; pero no podía hacerlo, se había encontrado con Tomoyo, y ella notaria su ausencia, asique desistió de la idea. Tomo aire para ganar la fuerza que necesitaba para abrir la puerta, pero antes de que pudiera hacerlo alguien vino detrás y la abrió por ella.

-¿No vas a entrar?

Se giró para encontrarse frente a su compañero de clases, Shaoran Li, que la miraba algo confundido.

-Sí, lo siento, me quede pensando…buenos días…- balbuceo, repentinamente nerviosa como si con solo verla él hubiera descubierto su secreto.

Pero no fue así, Shaoran soltó una pequeña risita mientras la miraba de arriba abajo.

-Buenos días- le dijo con una sonrisa, y luego entró al salón.

Y allí se quedó ella, sola, sintiéndose una estúpida ¿Qué acaso iba a actuar así cada vez que alguien le hablara? No podría aguantar así mucho tiempo más… tenía que hablar con Kiyoshi.

(Shaoran)

Se sentó en su asiento, preparándose para la tortura que iba a ser la clase de física. Vió como Sakura Kinomoto entraba el aula, parecía nerviosa…

Ahora que reparaba en ello, le había resultado algo extraño verla parada allí, frente a la puerta, sin hacer nada. Cuando le había preguntado si entraría, pareció ponerse muy nerviosa. Estaba consciente de que ella solía ser algo atolondrada, pero aquella reacción al verlo le había resultado extraña.

No dejo de ver a su compañera hasta que esta se sentó en su asiento, frente a él. Parecía tensa…quizá hubiera tenido alguna pelea con su novio o algo. Bueno, de cualquier forma no era asunto suyo.

Se volteó hacia la izquierda, donde Eriol solía sentarse. Llamo su atención haciendo algunos ruidos, y su amigo se volteó a verlo.

-¿Qué sucede?

Dudó un momento en qué contestarle, a decir verdad no lo había pensado.

-¿Cómo está el pájaro que recogiste ayer?- Preguntó lo primero que se le vino a la mente. No le interesaba el pájaro lo más mínimo, él solo quería hablar con alguien…

-Bien, supongo.- La respuesta de su amigo fue algo distante.

-¿Cómo que supones? ¿Lo llevaste al veterinario?

-No sé qué fue de él, en cuanto llegué le encargué su cuidado a uno de los mayordomos, ya sabes que a mi madre no le gustan esos bichos.

Suspiró y se acomodó en su asiento, no tenía caso seguir hablando del tema, y su compañero tampoco parecía estar muy interesado en entablar una conversación con él en aquellos momentos.

Sumamente aburrido, se desparramó sobre el escritorio; ayer no había dormido bien por el asunto de Meiling, y tenía mucho sueño…

Y todo se puso en calma.

-Shaoran…

Reconoció la voz de Yamasaki. Siempre estaba interrumpiendo sus momentos de Paz ¿acaso no podía ir a molestar a alguien que no quisiera dormir un rato?

-Shaoran, vamos.

Genial, ahora era la voz de Eriol la que intentaba arruinar la paz interior que había conseguido. Abrió los ojos, a regañadientes, y se encontró con que Yamasaki y Eriol se hallaban frente a su escritorio, mirándolo.

-¿Qué les pasa? Vallan a jugar a otro lado- Se quejó adormilado.

-Pero si has dormido toda la mañana…- Insistió Yamazaki.

- ¿Te encuentras bien?

Shaoran miró a sus compañeros algo confundido, ¿Toda la mañana? ¿A qué se referían con "Toda la mañana"?

Eriol pareció entender la pregunta que parecían estar haciendo sus ojos, porque le respondió.

-No te desperté porque parecía que no habías dormido bien anoche. Pero la próxima clase es en el laboratorio, así que tendrás que levantarte quieras o no - Le comunicó con su habitual serenidad.

-Así que toda la mañana…-repitió él desperezándose.

Miró hacia adelante, y efectivamente, casi todos en el salón ya se habían ido.

Miró el reloj, y se dio cuenta de que ya eran las 3 de la tarde.

-¿Vamos?- insistió Yamazaki.

-También me salteé el almuerzo- dijo sin prestarle atención a su amigo

En contra de su voluntad comenzó a guardar sus cosas dentro del maletín. En cuanto hubo terminado, los tres salieron del salón rumbó al laboratorio.

-Miren, es kinomoto…

Tanto Eriol como él se voltearon a ver que, efectivamente, Sakura se encontraba el final del corredor hablando con alguien.

-Es su novio- Les informó Eriol encogiéndose de hombros-. Vamos, que si no llegamos tarde.

Los tres se pusieron en marcha nuevamente. En cuando estuvieron frente al laboratorio, recordó que no había guardado su celular.

-Mierda.

-¿eh?-Eriol lo miró curioso- ¿sucede algo?

-Me olvide el celular en el aula, voy a ir por él.

-¿te asusta que te lo vallan a robar o que?

-No, Shaoran tiene razón- Apuntó Yamazaki-. Últimamente ha habido varios casos en los que los aliens han robado celulares para recoger información y…

No terminó de escuchar la ridícula historia de Yamazaki. Aun habiéndose mudado hacía solo unos meses, ya se había acostumbrado a escuchar los delirios de su compañero. No lo malinterpreten, el chico era su amigo, pero no pondría las manos al fuego por algo que al dijera….

Maldijo por lo bajo su descuido mientras se daba vuelta y comenzaba a correr hacia el salón.

(Sakura)

Tenía que ser fuerte, tenía que decírselo…tenía que hacerlo…

Kiyoshi se hallaba parado frente a ella, mirándola con desconfianza.

-Dime de una vez para que me llamaste aquí

-Bueno…-Comenzó a decir, pero no sabía cómo continuar. No, para ser más exactos, no sabía "que" decir…

-Estoy embarazada- anunció, casi en un susurro incomprensible.

El joven no se movió durante unos segundos, pero luego pareció comprender qué estaba pasando.

-Espera… ¿Qué estás qué?

Los ojos de su novio, tan negros como su cabello y tan fríos como su personalidad, se clavaban en ella como dos agujas que buscaban sangre humana. Sabía que él la quería, se lo había demostrado muchas veces, pero en ese momento, frente a esos ojos que adoraba, se sentía completamente desnuda. Completamente desnuda y frágil.

-Lo que escuchaste- se animó a decir ella, sintiendo como todo su cuerpo comenzaba a temblar- estoy embarazada…de un hijo tuyo.

-Estas bromeando… ¿Verdad?

Sakura levanto la mirada para situarla en su rostro, pero se asustó de lo que vio. Su novio, siempre tan pacífico y gentil, parecía a punto de perder la compostura; su rostro parecía estar doblado en una mueca de espanto, o furia…o algo que no comprendía que era.

Aún así, no podía echarse atrás…no podía hacerlo…

Asintió con la cabeza.

-Estas mintiendo… ¡Estas mintiendo! –Gritó en un repentino ataque de furia, pero pareció tranquilizarse cuando vio algo detrás de ella…o alguien, porque cuando Sakura se volteó vio como su compañero de clases, Shaoran Li, se les había quedado mirando, y parecía sorprendido…

Sintió deseos de llorar, pero de pronto Kiyoshi la obligó a darse vuelta y la abrazó.
Usualmente habría considerado aquel abrazo un regalo por parte de su querido Kiyoshi, pero esta vez no, aquel abrazo le resultaba inexplicablemente vacio y doloroso.

-Kiyoshi…-Musitó, sintiendo que, a pesar de todo, aquel abrazo era lo único que no permitía que su cuerpo y alma se rompieran en mil pedazos.

Kiyoshi la apartó de si, y al voltearse notó que Shaoran había entrado al aula de clases.

-No juegues conmigo.

Aquellas palabras se sintieron como mil latigazos a su cuerpo.

-No estoy jugando-dijo ella, mirándolo a los ojos- Estoy embarazada…

Alargó el brazo para acariciar su rostro, que parecía haberse vuelto repentinamente pálido, pero el pareció asustarse, por lo que ella se detuvo, increíblemente dolorida por el repentino rechazo del joven…

Solo quería darle un poco de afecto, hacerle saber que no estaba solo, que ella no dejaría que le pasara nada malo…

Necesitaba hacer que él lo entendiera, que entendiera que podía contar con ella.

-Todo va a estar bien- le prometió mientras le dedicaba una sonrisa.

-¿Qué todo va a estar bien?- rió él nervioso- no juegues conmigo…Sakura…tú no estás diciendo esto en serio…porque yo…no, esto es una broma…

Él la miraba como si buscara que ella se retractara de sus palabras, pero ella no iba a hacerlo. Clavó en él sus ojos, Kiyoshi la miraba con el rostro desencajado, nunca se había sentido de aquella manera estando frente a él, tenía miedo…

Y de pronto, Kiyoshi levantó el brazo.

Miró hacia el suelo esperando lo que sería un golpe seguro, un golpe que jamás habría esperado, un golpe que nunca podría haber previsto venir de una persona como él.

Pero el golpe nunca llegó.

Cuando levanto la vista, vio a Shaoran sujetando la muñeca de Kiyoshi. Y comprendió. De no ser por la repentina aparición de su compañero, ella realmente habría recibido un golpe… Lo peor de todo, era que no habría sido un golpe cualquiera, habría sido un golpe proveniente de la persona que más apreciaba.

No podía entenderlo… Comenzaba a sentir una opresión dolorosa en el pecho, quería correr, correr y ocultarse en un lugar donde nadie la encontrara. Y quería llorar.

Las palabras no salían de su boca, no querían salir por más que ella intentara obligarlas. No podía reaccionar, sus ojos, fijos en el rostro de Kiyoshi, se llenaron de lágrimas que amenazaban con salir.

-Tenemos clase- Anunció el castaño, que miraba a Kiyoshi duramente.

Su novio se desquitó del agarre de Shaoran, y pareció recobrar la compostura. Al verla, su mirada fue extraña.

-Lo mejor será que hablemos en otro momento- Dijo dedicándole una mirada que no entendió y comenzando a caminar hacia quien sabe dónde.

-¿Qué sucedió?

Se volteó a ver a su compañero. Li, había hablado con él pocas veces, algún casual buenos días, o un pequeño debate sobre las respuestas de los exámenes, nunca nada importante... Y ahora se hallaba frente a ella, con el ceño fruncido y sus ojos ámbares clavados en ella.

Frente a él se sentía pequeña; no es que Shaoran fuera mucho más alto que Kiyoshi, quizás algunos cuantos centímetros como mucho, pero la sensación que le daba al estar parado frente a ella, de esa manera, lo hacía ver mucho más imponente que su novio.

Negó con la cabeza e intentó sonreírle, Li no tenía nada que ver con esto, y ella no podía ir por ahí creando problemas todo el tiempo.

-No es nada, discúlpanos…- Le antes de salir corriendo del lugar, sorprendida por el hecho de que sus piernas aún le funcionaran. No era que tuviera algún lugar en particular al que ir, solo quería salir de allí.


Y hasta aca el segundo capi! Quedo algo ams largo que el primero, espero que no les moleste =P

Volviendo a lo que les dije al principio del cap, tengo una pregunta que necesita respuesta urgente! (?) xD

Jaja, estuve pensando en la relación que concierne a Tomoyo y Eriol (si, va a haber TomoyoxEriol, así que pido perdón a las personas que no les guste xD)

Bueno, a la pregunta…Sabrán que en cuanto Shaoran se entere del embarazo de Sakura, por deducción lógica automáticamente Eriol también va a enterarse y por lo tanto va a haber mas interacción con Tomoyo y demás. PERO ¿les parece que se enamoren después de eso? ¿o es mejor que ya tuvieran alguna historia oculta en sus corazones? OwO (pregunto porque asumo que la historia, si es que decido que hay una, va a ser algo triste…creo. Aunque si tienen alguna idesa siempre estoy abierta a sugerencias)

Que opinan ¿se enamoran o ya se habían enamorado alguna vez y algo sucedió?

Es una pregunta importante que va a decidir muchas cosas en la historia! Asi que respondan! x3

Bueno, pasando a responder sus lindos reviews! ^^

SaiTonarine: Me alegra que te guste la historia! Espero que este capi también te haya gustado, pero si no, espero tu queja jajaj =P

LiRiO23: jjaja en serio? me alegra escuchar eso! haber si esta también te alegra el día o hace que te den ganas de saltar de un edificio! =D (okey, no me hagas caso, digo cualquier cosa xD)

Marietta Umbridge: No te preocupes! Yo me encargo de que Shaoran cumpla su papel tierno! o si no lo castro (?) xD

jaja no me hagas caso xD

haber que te pareció esta parte, espero tu review ^^

Y para el invitado que también me dejo un review: Muchas gracias! acá traje la conti por si queres leer =3

Bueno, no lo voy a haber mas largo. Ya sabes que acepto sugerencias, criticas y alabanzas (?) por igual, asique no duden en dejarme sus lindos reviews=D

Bueno, nos vemos la próxima gente! ^^

bye byee! n.n