Holaaaa! =D
¡¿Como andan?! w
Se que les dije que lo mas probable era que no subiera ningún capi mientras estuviera de vacaciones, pero ayer me entraron muchisimas ganas de escribir así que... ¡acá esta! xD
No es muy largo que digamos, pero es como una mini instroducción a lo que se viene! (?) xD jaja naa, espero que les guste =P
(Shaoran)
-¡Hey Shaoran! ¡Pase!
Pateó la pelota hacia donde se encontraba Yamazaki y siguió corriendo hacia la portería, donde volvió a recibir el balón y lo pateó con todas sus fuerzas, marcando el último gol del juego.
Todo el equipo comenzó a gritar de alegría y a festejar su sabrosa victoria.
-¡Ese gol fue genial!- gritó Yamazaki corriendo hasta donde se encontraba él y empujándolo hacia adelante- Vamos a los bancos, tengo sed.
En circunstancias normales probablemente le hubiera molestado que su compañero fuera tan pegote, pero lo cierto era que él también moría de sed. Ambos fueron hasta los bancos que se encontraban alrededor del campo de juego, donde vieron a Eriol tomando de una botella de agua.
-¡Esa es mi botella!- se quejó Yamazaki quitándosela de la mano y mirándola preocupado- ¡Te tomaste más de la mitad!
-No tenía tu nombre- dijo Eriol con tranquilidad el tiempo que volteaba a ver a Shaoran y le tiraba una toalla.
-¡Diablo!- grito Yamazaki haciendo una mueca de enojo bastante graciosa- Ahora voy a tener que ir a llenarla…-suspiró resignado antes de darse vuelta y comenzar a correr hacia los baños públicos del parque.
-Buen partido- Le dijo Eriol, que también se había estado secando con una toalla y ahora la llevaba colgada alrededor del cuello.
-Si- Contestó él mientras se acomodaba la toalla alrededor del cuello-. De vez en cuando es divertido jugar un partido de futbol nosotros mismos.
Se agachó y sacó de su mochila una botella de agua de la que comenzó a beber.
-Sí, es más divertido que tener que aguantar las quejas del entrenador- Coincidió Eriol
-Y hablando de eso, me sorprende que aún no dejes el campo de futbol- comentó pensativo y miro a su amigo- ¿no era que tu padre te había ordenado que lo dejaras?
Eriol le sonrió y se encogió de hombros.
-Bueno, se supone que l deje…-dijo antes de añadir divertido- "se supone"
-Te va a matar cuando se entere- Respondió él aguantando una pequeña risita
-No tiene por qué enterarse- Concluyó Eriol, no parecía haberle agradado ese comentario- Si mi gran amigo no me delata.
Shaoran le día unas palmadas en el hombro sonriendo.
-Sabes que no lo haré- afirmó
No había hecho ninguna falta aquella aclaración, y Eriol lo sabía, pero él entendía la preocupación de su amigo, y no quería que se sintiera mal por aquello. Lo cierto era que Eriol era un gran jugador, mucho mejor de lo que él mismo admitía, y Shaoran más que nadie entendía su pasión hacia ese juego. Pero su pobre amigo ya tenía un futuro planeado, y lo que más lamentaba el castaño era que aquel futuro no era el que su amigo realmente deseaba.
-Hey, ¿no es esa Sakura Kinomoto?
Ambos se voltearon a ver a Yamazaki, quien acababa de llegar con su botella llena ahsta el tope con aquel líquido refrescante. El castaño señalo al otro lado de la calle y giraron su mirada hacia ese lugar.
-Es cierto, es Kinomoto- Afirmó Eriol algo sorprendido- ¿A dónde ira con su madre?
"¿Qué todo va a estar bien?" Recordó las palabras del pelinegro el pasado viernes ¿de que estarían hablando?
-¿Crees que irán a comprar algo de ropa?- Sugirió Yamazaki.
Shaoran ni se molestó en responder aquella pregunta, estaba totalmente perdido en la esbelta silueta de la joven castaña. Ahora que lo pensaba, nunca había reparado en el aspecto de su compañera, y la verdad era que tenía un cuerpo muy bello, si podía decir aquello.
Llevaba puesta una falta de un color parecido al de su cabello y una chaqueta café bastante pegada al cuerpo. Un par de botas de cuero cafés completaba aquel conjunto.
¿A dónde se dirige? Preguntó una voz en su interior.
Estaba del otro lado de la calle, por lo que no podía ver la expresión de su rostro ni escuchar lo que estaban hablando ella y la mujer que debía de ser su madre. Aunque hubo algo que o inquietó, y era que la muchacha parecía estar nerviosa ¿Qué por qué lo creía? Simple, estaba tomada del brazo de su madre y no dejaba de moverse hacia adelante y hacia atrás, como si quisiera irse antes de que el autobús que esperaran llegara.
-¿Sabes si Kinomoto tiene algún problema con su novio?- Le preguntó a Eriol, quien lo miro extrañado
-Y yo que sé…puede que sí, puede que no.
-¿Y con su familia?
-¿Por qué preguntas?
-No, por nada.
Miró durante unos segundos más a la chica antes de que un colectivo le tapara la vista y luego se la levara con él a quien sabe dónde.
Se dio vuelta, repentinamente desanimado.
Pero tenía que admitir que también sentía curiosidad…
(Sakura)
Se quedó paralizada frente a la puerta blanca que significaría el fin de sus dudas…y quizás el principio de una posible pesadilla.
Ninguna de las dos había dicho absolutamente nada a su padre y su hermano, ya Nadeshiko le había sugerido ir a hacerse un análisis al hospital para estar seguras de que realmente había un niño dentro de su vientre. Y ella había estado de acuerdo con esa sugerencia…
Hasta ahora.
Su cuerpo se había detenido en contra de su voluntad al llegar frente a la puerta que la conduciría hacía la verdad. Volvía a tener miedo.
Intentó pensar en Kiyoshi para obtener valor, pero pronto recordó su mirada hacia ella tan solo dos días atrás, y se asustó aún más.
Sintió como su madre la tomaba de la mano y levanto su cabeza para mirarla. Nadeshiko le sonreía suavemente con sus ojos esmeralda dijo en los de ella. No pudo evitar apretar con las fuerza la mano de su madre, intentando sacar de allí el valor que le faltaba. Y lo consiguió…bueno, un poco.
-¿Vamos?- Preguntó su madre, y ella asintió sin mirarla.
Entraron a un cuarto blanco, que a pesar de ser espacioso contaba con tantas cosas que lo habían ver pequeño.
Habían avanzado tan solo unos pasos cuando escucharon que la puerta volvía a abrirse a sus espaldas.
-Perdonen, me demoré por que la máquina de dulces no se dignaba a darme mis chocolates.
Las dos mujeres vieron cono un joven, de unos 24 años, entraba a la habitación con una pequeña bolsa totalmente llena de chocolates. Su cabello era de un extraño color grisáceo, pero en vez de avejentarle le quedaba realmente bien. Las miraba con una sonrisa amistosa mientras posaba sus ojos, de un color entre café claro y verde, sobre ellas.
Pareció darse cuenta de que ambas miraban atentamente la bolsa de chocolates y les dedicó otra sonrisa, todavía más grande.
-Lo que pasa es que como bastante, y esta vez se me antojaron chocolates- explicó tendiéndoles la bolsita- ¿quieren uno?
-No gracias- Dijo Sakura amablemente-. No queremos.
-Ya veo…
A pesar de que la negativa de ambas pareció desanimarlo un poco, volvió a sonreírles antes de caminar hasta la mesada de la habitación y dejar la bolsa allí.
-¿Y que las trae por aquí? – Preguntó cuándo volvió mirarlas.
-Perdone…-Se disculpó su madre.
Viendo miedo y la pequeña turbación de su madre, Sakura optó por dejar de lado su miedo y ser directa.
-Quisiera que me examinara- Le dijo mirándolo con valentía- Creo que estoy embarazada.
El joven la miró y les indicó que tomaran asiento en las dos sillas que había del otro lado de la pequeña sala al tiempo que tomaba una libreta y él también se dirigía hacia allí.
Cuando estuvo sentado frente a ellas, le dedicó a Sakura una sonrisa tranquila.
-Ya veo ¿Así que embarazada no? ¿Está segura?
-Me hice un test de embarazo…pero me gustaría saber a ciencia cierta si estoy embarazada.
-Entiendo. En ese caso te haré un examen de sangre ¿te parece bien?
La castaña asintió. Aquel chico no le había recriminado nada, y quizás aquello era lo que la había ayudado a tomar un poco de confianza en sí misma. Sabía que él debía de estar acostumbrado a este tipo de situaciones, pero no le importaba, porque su sonrisa tranquila la calmaba, y eso era lo más importante.
-Realmente lo siento- Volvió a disculparse su madre haciendo una reverencia, pero el joven se acercó a ella y apoyó su mano en su hombro.
-No tiene que disculparse por nada, todo está bien.
Nadeshiko sonrió volviendo a hacer una pequeña reverencia y el joven obstetra se dirigió hasta la repisa y sacó una pequeña jeringa.
-Bien, extiende tu brazo para que pueda tomar la muestra- Le pidió a Sakura al tiempo que se sentaba nuevamente frente a ella.
Ella lo hizo y miró nerviosa como el pequeño tubo se llenaba del líquido que era su sangre.
-Listo, esta cantidad estará bien- le informó el joven sacando la jeringa de su brazo- En los próximos dos días te llamarán para informarte de los resultados.
-Muchas gracias- Dijo su madre con una leve sonrisa.
-Gracias- Repitió ella como un eco.
-Bueno, depende de los resultados quizás nos volvamos a ver- Les dijo con una sonrisa,
Ella le regresó la sonrisa al tiempo que se levantaba. Tendría que esperar para saber los resultados del análisis.
Ya no había vuelta atrás.
Y bien aquí terminamos por hoy! ;D
jajaj a que les sorprendió que yukito sea su medico! Yo se que les encanto (?) okey, tal vez no...pero me encanta la idea, asi que se aguantan =3 (xD)
Espero que les haya gustado (o no x3) y que me manden un review con sus opiniones =3
Y no desesperen, les prometo que se va a ir poniendo más interesante con lo que respecta a nuestra preciosa parejita y su historia! x3
Estoy por irme, asi que hoy no voy a poder contestar sus reviews (D:) pero sepan que los lei y que se los agradezco mucho! ^^
Hasta el próximo capítulo! ;D
