Holaaaa! =D
Perdonen la tardanza, es que estuve investigando un montón de cosas interesantes sobre el embarazo y demás por lo que se me pasó por alto escribir el capítulo antes
Este es un capi mas que nada explicativo, asi que no se alarmen si ven que no hay demasiado drama ni nada, ya que me lo estoy guardando para el capítulo que viene! (huy, creo que hable demasiado )
Bueno, mejor les dejo el capi...
(Sakura)
Estaba soñando con pastelitos mutantes que volaban hacia ella cuando escuchó el espantoso sonido del despertador. A regañadientes se levanto de su cama, y mientras se dirigía al baño hecho una rápida mirada hacia su calendario. Hoy era el día, hoy vería por fin quien estaba dentro de su vientre…
Se metió a la ducha y dejó que las cálidas gotas de agua la empaparan, haciéndola sentir relajada.
Había recibido la llamada del médico con los resultados hacía solo dos días, justo un día después de que le tomaran la muestra de sangre. Agradecía su suerte, ya que nadie se encontraba en su casa en el momento en el que ocurrió la llamada.
Había acordado una cita con el doctor para hacerse el análisis sola, ya que no había podido darle la noticia a su madre… Cuando Nadeshiko había preguntado, ella le había dicho que le llamaron diciendo que había habido un problema y que los resultados tardarían unos días más. Más específicamente, se suponía que lo que iba a hacer hoy al ir al hospital era "recoger los resultados del análisis".
Genial, otra mentira descarada que podía sumarse a la lista.
Suspiró. Últimamente había estado mintiendo seguido, y esperaba que aquello no se volviera una costumbre.
Se tocó el estomago, intentando así sentir al pequeño ser que se encontraba allí adentro. No logró sentir nada, pero aquello no la desanimo, pues ese día estaba extrañamente animada.
-Hoy vamos a un análisis ¿sabes? Es para saber si estás bien- susurró con ternura y sonrió.
Al terminar su ducha salió del baño y se vistió a toda prisa. No es que estuviera llegando tarde ni nada, pero quería salir lo más rápido posible de su hogar, porque en esos momentos sabía que no sería capaz de entablar una conversación animada con su familia.
Bajo las escaleras para encontrarse ante el delicioso aroma de tostadas y jugo de naranja recién exprimido. Touya ya había salido hacia el trabajo, así que en la cocina solo se hallaban fujitaka y Nadeshiko.
-Buenos días- La saludo su padre con una sonrisa que hizo que la pequeña felicidad que había experimentado cuando había despertado repentinamente se desvaneciera.
Cierto, si él supiera lo que le estaba ocultando, no le sonreiría de esa manera tan cálida… Desvió la mirada, incapaz de seguir soportando la idea de estar ocultándole de forma tan descarada algo tan importante.
-¿Sucede algo?- La cálida sonrisa de su madre fue lo que la ayudo a recomponerse un poco de la repentina rabia que sentía hacía ella misma.
-No, nada. Buenos días- Dijo con una sonrisa al tiempo que tomaba una tostada- Hoy estoy encargada de la limpieza, y como voy atrasada me iré ahora.
Después de saludar un con beso rápido a sus padres avanzó hasta la entrada y se colocó los zapatos. Acto seguido tomó su portafolio y salió de la casa apurada, aun que no precisamente por llegar al colegio…
Avanzó a paso lento por la avenida que seguía todas las mañanas hacia el instituto. Los cerezos habían florecido, mostrando todo su esplendor. Se dejó llevar por el precioso color rosado de las flores y aquel aroma dulzón que tanto le gustaba.
La cita con el médico no era hasta la tarde, pero aun así faltaría al colegio… A decir verdad, había faltado estos últimos dos días también, todo por no querer encontrarse nuevamente con Kiyoshi.
Estaba actuando como una idiota, lo sabía; pero aquello era normal en ella ¿no?
Ja.
Claro que no era normal. Era verdad que era algo lenta para entender algunas cosas, y que también era algo despistada, y hasta quizás se podía decir que era algo idiota en cuando al estudio; pero aquello era diferente, no estaba siendo idiota: estaba siendo cobarde.
-Tengo miedo…-Admitió en un susurro casi inaudible.
Exacto, tenía miedo; tanto miedo de encontrarse frente a frente con él que no había podido ir al colegio los últimos dos días, y se había quedado vagando por las calles hasta el atardecer.
Sacudió la cabeza, intentando alejar los pensamientos que turbaban su corazón y no le permitían pensar con claridad ni disfrutar de un día tan hermoso.
Hoy iba a ser el último día que faltaría al colegio, se lo había prometido a sí misma. Mañana volvería al colegio, como si nada hubiera pasado, y su familia no se enteraría de sus faltas sin explicación.
(Shaoran)
Otro día más, mierda. Sakura Kinomoto ya había faltado cuatro malditos días al colegio; claro, sin mencionar que el pasado viernes se había ido antes de hora.
Irritado, comenzó a guardar sus cosas en el portafolio café que le pertenecía.
-Shaoran, hey Shaoran ¿quieres jugar un partido en el parque?
-No
Quizás su respuesta fue algo brusca, porque Yamazaki lo miró extrañado.
-¿y ahora qué te pasa? Hasta estado de mal humor todo el día- se quejó el castaño, y con mucha razón.
Era cierto que había estado de mal humor todo el día, y su rabia había comenzado justo cuando había comprobado que Kinomoto también faltaría hoy al colegio. Pero claro que no iba a decir eso, no, porque sus amigos pensarían que estaba loco, o mucho peor, ¡que era un acosador!… Después de todo, él no tenía ninguna razón para preocuparse por Sakura.
Pero…
Pero no podía evitar dejar de pensar en sus ojos llorosos cuando la había visto discutir con su novio. No podía quitarse esos descaradamente hermosos ojos esmeralda llenos de lagrimas ¡Por más que intentaba no podía! Cuando la había visto de esa manera, había sentido algo extraño dentro de él.
El gran Shaoran, tachado muchas veces de insociable porque solía rehuir de las mujeres, de pronto se preocupaba por una que no tenía anda que ver con él ni con su vida…
Quizás se estuviera volviendo loco, o padeciera alguna enfermedad extraña que le hiciera preocuparse repentinamente por alguien con quien apenas hablaba; sí, eso debía ser…lo mejor sería ir al médico al salir del colegio.
-No, perdón, es que tengo cosas que hacer- se disculpó al terminar de guardar sus pertenencias.
-Bueno, si tienes cosas que hacer no puedo hacer nada…- Admitió Yamazaki desanimado, y se volteó hacia el escritorio de su amigo.
-¿Y tú? ¿No quieres jugar un partido?
-Lo lamento, yo también tengo cosas que hacer. Ya sabes, los estudios a veces me complican las salidas- se disculpo Eriol de forma educada.
Yamazaki largo un gran suspiro.
-¿Es que los dos se pusieron de acuerdo para evitar jugar conmigo?
-No es eso- intentó animarlo Eriol- Te prometemos que tanto yo como el insociable de Shaoran jugaremos en el de semana ¿de acuerdo?
Se volteó a ver a su amigo con una mirada de reproche, pero la cara de Eriol no admitía quejas, así que decidió quedarse callado en señal de aprobación a su idea. Tal vez no fuera tan mala idea, se divertía jugando con sus compañeros, y quizás así mejorara.
¿Pero hacía falta referirse a él como insociable?
-Está bien- aceptó Yamazaki a regañadientes- Nos vemos mañana- agregó antes de ir al encuentro de los que sí se habían sumado a la idea de jugar un partido después de clases.
-¿Sucede algo?
La pregunta de Eriol lo tomó por sorpresa. Miró al pelinegro durante unos segundos y negó con la cabeza. Sabía que Eriol no le creería si lo negaba, pero no iba a decir nada que lo hiciera ver como un tonto frente a su amigo.
-Shaoran…-Comenzó a decir su amigo, posando sus ojos de un azul desteñido sobre él.
- En serio, tengo algunas cosas que hacer- Se apresuró a asegurarle- Y hablando de eso, voy tarde.
Sin dejar que Eriol dijera nada más, se despidió de su amigo y salió del instituto, decidido a ir al hospital. Quería ir lo más pronto posible para saber que le pasaba ¿quizás padecía esquizofrenia? Aquello explicaría su comportamiento…
Entonces ¿Por qué tenía la seguridad de que no conseguiría nada yendo al médico?
Aquella incomodidad que sentía al pensar en su compañera desapareció después de haber caminado por un tiempo. Después de haberlo pensado un poco, creía que estaba sobre exagerando las cosas, y seguramente todo terminaría si le preguntaba a su compañera que sucedía.
Sonrió al recordar un viejo dicho un conocido de su madre le había contado cuando había ido de visita a su casa.
"La curiosidad mató al gato"
(Sakura)
Se llenó los pulmones de aire antes de entrar al consultorio. Se había prometido ser valiente, así que algo como un examen de rutina definitivamente no iba a asustarla.
Cuando abrió la puerta del consultorio, se encontró con que el joven doctor que la había atendido la vez pasada se hallaba dentro, sentado frente a un escritorio. Al escucharla entrar se levantó y la saludo con una sonrisa. Sakura se inclino hacia adelante.
-Vine a buscar los resultados del análisis de sangre…y hacerme la eco…-Sintió como sus mejillas comenzaban a tomar un color rosáceo a causa de la vergüenza que le provocaba decir aquella palabra-ecografía…
Se enderezó confundida al escuchar que el joven de cabellos grisáceos soltaba una pequeña risita. Ahora que lo veía, aquel tipo parecía estar siempre sonriendo, y casi podía decirse que sus ojos permanecían cerrados constantemente a causa de una sonrisa interminable.
-¿No deberías decir primero buenas tardes?
Se sonrojó un poco al darse cuenta de lo maleducada que había sido al no saludar primero.
-Buenas tardes.
-Así está mejor, Kinomoto.
Le indicó que se sentara frente a él, y ella lo hizo al instante.
-Bien, aquí tengo los resultados del análisis- comenzó a decir tomando un papel- efectivamente, parece que hay un niño ahí- dijo al tiempo que le entregaba el papel.
Sakura lo tomó y lo miró durante unos segundos. Ya le habían dicho por teléfono que el análisis había resultado positivo, pero el hecho de tenerlo en las manos lo hacía sentir mucho más real ante sus ojos.
-Un bebe…adentro mío-susurró mientras se llevaba la mano derecha a su barriga con cariño.
-Hoy te haré una ecografía para ver el estado de tu bebé, y te explicaré algunas cosa que debes saber.
Ella asintió casi sin darse cuenta, y él le indicó que se recostase en la camilla blanca que tenía al lado.
Se quedó mirando la camilla durante unos segundos, no por que tuviera miedo de que otro hombre además de su novio le viera el abdomen, si no porque de pronto había comenzado a sentir una especie de emoción que desconocía. Se recostó sobre las sabanas blancas y se levantó su camiseta justo por debajo de sus pechos, dejando su pequeño vientre, todavía plano, al descubierto.
El joven obstetra esparció algo parecido a un gel sobre su abdomen antes de comenzar la ecografía.
-Bien, veamos.
Empezó a pasar un pequeño aparato por su vientre, y pudo notar, no sin cierto asombro, como aparecía en la pantalla lo que ella había estado esperando ver desde que había recibido la llamada.
-Allí esta ¿lo ves?- la suave voz del médico le hizo esbozar una pequeña sonrisa y asintió- Esta personita que ves aquí, se encuentra ahora en tu interior ¿no es maravilloso?
Sakura lo miró, entre feliz y algo asombrada por su actitud. Después de todo, cuando había llegado al hospital y había dicho en la recepción a que venía, solo había recibido miradas de desaprobación… En cambio, él le había dicho que era algo maravilloso…
-Si…
Estuvieron durante uno o dos minutos más en silencio, mientras el médico observaba a su pequeño hijo desde todos los ángulos posibles.
De pronto el médico retiró el aparato y la miró con una sonrisa.
-Parece que todo está bien- ella no pudo evitar suspirar de alivio.
Se limpió el gel con una toalla que él le entregó y se bajó nuevamente la camiseta, para luego volver a sentarse en el pequeño banquito frente al joven obstetra.
-Estas de nueve semanas- le dijo tranquilamente, pero ante la mirada que le dirigió la castaña agregó-¿me entenderías si te dijera que estás en tu tercer mes de embarazo?
Estaba segura de que se había sonrojado, porque sus mejillas habían comenzado a arderle y se sentía avergonzada.
Pero es que no podía ser ¿ya tres meses? Quizá dos y algo… pero… ¿ya tres?
-pero yo…-miró hacia abajo- lo hice el 13 de Abril…
-¿Recuerdas muy bien ese día no?
Sakura se atrevió a mirarlo, aún a sabiendas de lo roja que debía de verse su cara en esos momentos, y asintió.
-Deja que te explique: No se empieza a contar desde la fecha en que la mujer tuvo la última relación sexual con su pareja, si no desde la fecha de su último periodo, ¿comprendes?
Ella asintió.
-Lo tuve el 5…creo…
-Entonces, los cálculos están correctos- Respondió él con una sonrisa, que la hizo sonrojarse más. ¿Cómo podía hablar con tanta naturalidad sobre un tema como aquel?
¿O era ella la que se estaba avergonzando por nada?
-Esto…doctor…
-¿Se lo has dicho a él?
Estaba segura de que había escuchado bien, y aquella certeza hizo que todos los músculos de su cuerpo se tensaran.
Kiyoshi…
Nego con la cabeza. A kiyoshi no le había gustado la idea, pero estaba haciendo lo mejor para soportarlo ¡hasta la había dicho que lo hablarían de nuevo! Pero ella había sido la cobarde que no había podido encararlo nuevamente todavía…
Quiza fuera mejor hacerlo cola…¿o no?
¡Claro que no!
Pero kiyoshi…
¡Él lo entenderá! ¡Tú lo sabes Sakura! El nunca te dejará sola.
Era mejor hacerle caso a su consciencia, ya que ella parecía ser un mar de dudas sobre el tema.
-Deberías decírselo cuanto antes- Al escuchar nuevamente la voz del doctor, recordó que se encontraba en un no querrás pasar por el dolor tu sola ¿cierto?
¿Qué había dicho?
-¿Dolor?- Fue la única palabra que pudo articular, pero él pareció entender a que se refería.
-Ya que es la mujer la que pasa por el dolor del parto y demás, experimentando el dolor físico, es natural que la pareja sea su apoyo emocional ¿entiendes?- De seguro notó que ella no iba a responder y se enojó con ella, porque su sonrisa repentinamente se apagó- . Como doctor, tengo que aclararte que si una vez embarazada, no deseas tener el bebe, puedes pedir que te practiquen un aborto. Para que el cuerpo de la madre no se vea afectado, lo mejor es hacerlo antes de las 12 semanas.
Sakura lo miró como si no supiera de qué estaba hablando. ¿Ella…abortar?
¿Qué estaba diciendo?
-Dado que eres menor de edad, en el caso de abortar, es necesario el consentimiento por escrito del padre.
Las palabras no le entraban en la cabeza. Pero es que no podía ser ¿le acababa de decir que le explicaría como abortar?
¿Había dicho que le diría como matar a la pequeña persona que se hallaba en su interior?
Instintivamente llevó ambas manos hacia su estómago. Aguarden ¿Iba a llorar?
Quizás el doctor notó su mirada de consternación (por que de seguro su mirada era así), ya que cambió su semblante repentinamente serio por una sonrisa tranquila.
-No….yo…no…
Cerró la boca, no quería seguir hablando si la voz iba a traicionarla.
Pero no iba a abandonar a aquel niño ¡Y mucho menos matarlo!
Tenía que decírselo. Aquello era una barbaridad, no podía creer que aquel joven que parecía tan simpático la hubiera tomado por una chica tan… ¡Tan horrible!
Tragó saliva, intentando hacer que la voz no le temblara.
-Doctor… ¿puedo dar a luz?
La boca le temblaba, y sentía como el calor se iba de su cuerpo, pero ella seguía con sus ojos esmeraldas clavados en el hombre.
-Claro que puedes.
-No quiero abortar. Nunca podría…
El joven de pelo grisáceo se cruzó de piernas, pensativo.
-Bueno, en ese caso, hay algunas cosas que tengo que advertirte.
Sakura asintió.
-Quedar embarazada antes de los 18 o después de los 45 muchas veces puede causar algunas complicaciones en el embarazo.
¡No importa en absoluto!
Esperen, ¿Qué estaba pensando?
-La mejor edad para el embarazo es entre los 22 años y los 37- continuó él- pero no quiere decir que una mujer no pueda tener hijos antes o después de esa edad.
-Entonces… ¿es posible que tenga un embarazo normal?
-Claro. De hecho, es lo más probable. Pero es mi deber advertirte de las posibles consecuencias.
-Quiero tener un bebe sano- aseguro ella sin pensarlo.
Parecía que algo estuviera hablando por ella, pero no le importaba, porque lo que había dicho era lo que realmente sentía.
Los ojos café verdosos de su médico se habían posado en los de ella, como en una aceptación silenciosa.
-Está bien si decides tener el bebe- le dijo lentamente, como si estuviera escogiendo las palabras- Pero aún así, estas bajo el cuidado de tus padres, y como aún eres mejor de edad, el bebe recaerá bajo su cuidado ¿comprendes? Lo mejor será que lo hables con ellos.
Ella asintió. No iba a intentar escocerse de su padre y Touya detrás de su madre, iba a decírselos a todos al mismo tiempo.
Como si alguien hubiera dado por terminada la conversación, ambos se levantaron casi al mismo tiempo y se estrecharon las manos amistosamente.
-Cuando lo hayan hablado, vuelve a verme con tus padres.- No sabía por qué, pero su sonrisa le daba algo de valor.
-Si…
-Mi nombre es Yukito- Dijo repentinamente apenado- Lamento no haberme presentado antes…A veces se me olvida…
No pudo evitar reírse ante aquel comentario, pero a Yukito no pareció molestarle, si no que le dedico otra de las sonrisas que lo caracterizaban.
Volvieron a despedirse nuevamente y salió del consultorio aferrándose al papel que afirmaba su embarazo.
Pudo sentir las miradas de las recepcionistas cuando pasó junto a ellas, las sentía sobre ella, apuñalándola por la espalda, riéndose de ella con malicia.
Y solo eran recepcionistas.
¿Qué iba a hacer cuando tuviera que enfrentar a su familia?
La… ¿odiarían? ¿Dejarían de quererla si…?
-¿Kinomoto?
Conocía esa voz…
Bueeno, acá terminamos por hoy! xD
No fue gran cosa el capítulo, pero estuve investigando muchas cosas, y preferí centrarme en explicar algunas para ya sacármelas de encima, porque desde el próximo capítulo todo se pone quenchi quenchi para la pobre de Sakura!
¡Y no hay que olvidarnos de Shaoran!
Jajaj para los que no entendieron porque Shaoran dice que Sakura faltó ya cuatro días, les explico: En Japón los días de clases van desde el lunes hasta el sábado, por lo que si tenemos en cuenta que Sakura se fue antes el pasado viernes, y hoy sería un miércoles, ya van 4 días que está faltando al colegio =P
¿Cómo saqué la cuenta? Porque si pensamos que Sakura se encontró al día siguiente con Tomoyo (Sábado) y que al día, cuando fue a hacerse el análisis fue domingo, lo demás se entiende =P
Okey, si se preguntan por qué hice toda una explicación que no hacía falta hacer, es para evitar preguntas frecuentes en cuanto este tema. Pero de ahora en adelante no aclarare nada de tiempos, así que vayan sacando la cuenta ustedes (porque yo me hago líos con esto de los días xD)
Y ahora sí! Paso a contestar reviews! *O*
anaiza18: Jeje si, a mi tambien me encanta la idea de yukito como medico x3
Con respecto a Sharon, pronto lo sacaremos de dudas x3
Marietta Umbridge: jaja si lo mas que mas me insta a continuar las historias son los comentarios de la gente! asi que gracias! ^^ (bueno...aunque tampoco creo que dejara de escribirla si nadie comentara nada, pero es mas lindo escribir después de leer los comentarios =3)
LiriO23: Jaja si supose que poner a yukito como médico sorprendería a varios, pero amo la idea xD
Y el pobre de Shaoran muere de curiosidad, aunque él no toma esa curiosidad como una preocupación mas allá de lo normal =/ (Claro que eso pronto va a cambiar x3)
En el próximo capítulo se pone todo mas interesante, asi que espero que no te hayas aburrido con este capitulo explicativo y sigas la historia! ;D
Misaos:Me alegra escuchar que vayas a seguir leyendo mi historia! ojala te este gustando =3
jaja, yo uso ese dicho muy a menudo =P
Okey terminamos por hoy, así que me despido y hasta el próximo capítulo! ;D
