El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 4: citas
-no- el se atajó- solo estoy imaginando lo que sería verte comer una copa de helado, frutillas o incluso fideos…- esa mirada oscura volvió a sus ojos otra vez. Y obviamente después de eso, habría sexo.
-pervertido-dije
-tu decides-dijo el- solo avísame para que haga la reservación
-lo haré – dije y justo en ese instante su celular sonó. El atendió rápido y entonces su voz cambió por completo a un tonó serio y de hombre de negocios. Habló por unos minutos con quien fuera que estaba del otro lado de la línea y le aseguró que en diez minutos estaría allí, así que esa era mi salida.
Tomé mi vestido y volví a ponérmelo para luego hacer lo mismo con mis bragas, pero que en su lugar, las metí en mi bolso. Emmett me observó atento hacerlo y entonces colgó su teléfono mientras yo hacia una coleta en mi cabello.
-¿entonces?- pregunté
-tengo que regresar al trabajo- me informó, tal y como yo suponía- pero esto fue- yo alcé una ceja esperando su respuesta- increíble, gracias.
El sacó otro tocó de billetes del bolsillo de sus pantalones y me lo pasó. Yo los conté rápidamente y entonces los guardé en mi bolso.
-una placer hacer negocios contigo- dije
-te acompañaré abajo- él se me adelantó
-dudo que fuera a perderme, pero bien
-me gusta que seas terca
-¿solo eso?- yo me di media vuelta para verlo a la cara antes de presionar el botón del ascensor y morderme los labios
-no tengo tiempo Rose, lo siento- pero eso sonaba mas a una disculpa con el mismo que conmigo.
-lo sé, solo estoy jugando
-¿a donde vas ahora?- preguntó- solo por curiosidad
-me gustó tu idea de un helado, tal vez me tomé uno en el centro-dije- después a mi departamento supongo.
El asintió con la cabeza. ¿Qué caso tenia que supiera algo más de mi? La verdad es que no le había mentido, pero una parte de mi tenia miedo de lastimarlo. Sabía que muchos de los tipos con los que me acostaba en un punto u otro acaban enamorándose de mi, pero siempre era algo platónico y no me importaba, ya que yo nunca les correspondía; pero con Emmett, era diferente. El era un buen tipo y, debía admitirlo, me gustaba un poco más de lo que debería.
-¿trabajas aquí entonces?- pregunté entrando al ascensor, el asintió con la cabeza y entonces las puertas se cerraron- ¿y tu jefe no va a enojarse por que te ausentaste tanto tiempo?
-lo dudo- dijo con seguridad- estuvo muy ocupado tirándose a una preciosa rubia en la azotea
Yo sonreí al escuchar el "preciosa" que obviamente el había dicho con toda intención de que yo no lo pasara por alto.
-¿así que eres tu propio jefe?
-lo soy- el estaba orgulloso de eso-¿porqué?- yo me encogí de hombros- ¿acaso pensaste que era un niño rico que estaba gastando todo el dinero de papi contigo?- el se acercó mas a mi, viéndome directo a los ojos
-tal vez- ahora si mordí mis labios apropósito haciéndolo gruñir.
-Dios-dijo y con eso apretó mi trasero con una de sus manos de modo posesivo- no puedes ponerme tan caliente
-si puedo- dije sonriéndole
-lo sé- el suspiró mientras su mano jugaba con el borde de mi vestido- no volviste a ponerte las bragas
-no
-¿solo para molestarme?
-si
-vas a volverme loco Rosalie-dijo el y entonces pasando su dedo entre medio de mis pliegues y haciendo que mi espalda se arqueara contra el.
-¿no vas a detener el ascensor?
-por mucho que sea el jefe, no puedo cancelar todas mis citas- dijo repitiendo el movimiento mientras yo sentía como eso lo estaba afectando a el también
La punta de su dedo índice entró apena en mi interior y entonces el acercó su oído a mi oreja
-cena conmigo el jueves- dijo con la voz caliente y dominante que usaba mientras me estaba follando. Y si bien no fue tanto como una pregunta, y más como una orden, me encantó como sonó saliendo de sus labios.
Yo dudé y entonces el metió su dedo mas adentro para sacarlo lentamente y luego repetir el movimiento.
- esta bien-acepté y con ello el se detuvo
-bien- el me miró a los ojos y entonces se apartó de mi - te enviaré la dirección mas tarde.
Yo asentí con la cabeza y dos segundos después las puertas del ascensor de abrieron.
Dios, como si supiera cuantos minutos tardaba el elevador en llegar abajo, ¿y qué hubiera pasado si hubiera tardado más en contestar?
Intentando no tambalearme, bajé del ascensor justo detrás de el y lo seguí hasta la puerta de entrada.
-suerte en tu reunión-dije
-disfruta tu helado- oh, eso si había sido una buena jugada para dejarlo pensando en mi sobre todo después de que el mismo me lo hubiera dicho- estaré toda la semana esperando verte comer uno
Y le dedique una sonrisa y sin más que eso me fui de allí. Y pese a sentirme tentada a voltearme una o dos veces para ver si el se había quedado viéndome o no, no lo hice.
No hice más citas después de eso, y tuve la suerte de que nadie más llamara. Tampoco fui al club y en su lugar adelante algo de tarea y así poder estar libre todo el fin de semana para el trabajo. Cené una ensalada con papas fritas que metí al horno después de descongelarlas y me fui tarde la cama después de quedarme viendo una película romántica. Probablemente creyendo como una tonta que historias como esa podrían pasar en la realidad. Como si la vida pese a ser complicada fuera posible encontrar mi media naranja. Si claro.
Por poco me quede dormida, pero llegué a mi primera clase de la mañana poco de diez minutos mas tarde, aunque obteniendo una mirada bastante desagradable por parte de mi profesor.
Me senté al fondo en uno de los sitios libres que había y entonces pude ver a Chad. Oh, si, y el me estaba mirando con una sonrisa, sobre todo mis piernas que solo estaban cubiertas por un corto par de short de jean, probablemente recordando lo que ya habíamos hecho, cuando yo no los llevaba puestos, ni ningún otro tipo de ropa.
Yo le puse los ojos en blanco y entonces saque las cosas de mi bolso antes de comenzar a escribir lo que ya estaba en la pizarra. Las clases teóricas podían resultar interminables y muy aburridas, pero en ultimo año eran prácticamente todas las que había en le programa.
Solo un par de meses más, me dije, y no tendría que seguir soportando esto.
Un pequeño papelito doblado al medio apareció sobre mi mesa y yo pude ver la mano de el alejándose antes de que yo lo tomara.
-¿estás libre más tarde?
Yo me reí de tan solo leerlo. Tres veces y el tipo reía que eso iba a pasar tantas veces como si el quisiera. Oh dios…
-¿eso es una invitación? ¿O que estas tratando de conseguir?- escribí y se lo pasé. El lo tomó de mi mano, rozando sus dedos con los míos de forma provocadora.
Yo volví los ojos al frente de las clases y continué escribiendo con fingido interés en la clase. Dos segundos después tuve mi respuesta sobre mi banco.
-creo que sabes lo que quiero.
Oh, ¿y ser misterioso iba a conseguir calentarme? No, la verdad es que eso era predecible, como la mayoría de los casos, pero no podía esperar más. Tipos como el no estaban de novios, y si lo estaban, ella probablemente era la única en todo el campus en enterarse de cómo le ponía los cuernos. Y si bien yo sabia que eso se trataba de sexo, y yo tenia cierta reputación al respecto, nadie sabia de lo que yo trabajaba. No en la universidad.
-¿que hay de Lory?
-realmente no me importa- fue su respuesta- ¿si o no?
-¿Dónde?
Y si, estaba siendo muy estúpida, pero tal vez algo diferente cambiara un poco el panorama del día. Ya tenia dos citas programadas e iba a ir al club por la noche.
-mi alcoba, durante el almuerzo- escribió el y me lo paso. Yo lo leí y solo entonces lo hice un bollo para arrojarlo al fondo de mi bolsa como confirmación.
Fui a mis dos restantes clases antes de acabar en su habitación donde el ya me estaba esperando.
-¿echaste a tu compañero de cuarto?- pregunté entrando en su alcoba mientras el cerraba la puerta detrás de mi y al ver todo tan ordenado.
-su novia estuvo ayer organizando sus cosas- el se rió como no pudiendo creer que eso hubiera sucedido- fue todo un espectáculo
-ya lo creo- dije yo sentándome al borde de su cama y tras dejar mi bolso en el suelo.
- ¿Cuánto mas vas a seguir engañando a la tuya?
-oh nena, como si tu me lo hicieras mas fácil
-se que no soy la única con la que estas acostándote- dije
-no son tantas más.
Yo me reí con ganas y ahora sintiéndolo a el ocupar el sitio en el colchón a mi lado.
-eso debe reconfortarla por la noche-Chad me encogió de hombros.
-¿podríamos hablar de otra cosa? ¿O tal vez no hablar en absoluto?- sus manos se posaron sobre mis piernas y comenzaron a subir por mis muslos. Yo lo dejé hacerlo aun sin moverme y observándolo con cuidado.
El desabotonó mis jeans y yo alcé mi trasero para que me los quitara.
-siempre me ha gustado la ropa interior que usas-dijo tocando mis bragas con suavidad por la borde de la cintura y luego por lo contornos de las piernas. Yo suspiré
-¿Por qué no tiene corazones o las siglas de una universidad?- pregunté y obviamente refiriéndome al tipo que su novia usaba.
-porque me gusta el encaje y las cosas trasparentes- el se mordió los labios y entonces dirigió sus manos a mi blusa para estirarla hacia arriba. Yo levanté mis brazos facilitándole el trabajo. Y sin esperar mas el se subió sobre mi, haciendo que yo acabara acostada sobre su cama. Sus manos se fueron a mis costados y luego a mis pechos antes de bajarme las copas del sujetador para apretarlos entre las manos. El jadeo con ganas y yo pude sentirlo bastante mas excitado.
Aun así, no hice nada más que verlo a los ojos tocándome.
-¿no vas a hacérmelo fácil o si?
-desde luego que no-contesté –sabes lo que quiero.
Chad sonrió con ganas y entonces deslizó su cuerpo hacia abajo antes de quitarme las bragas de un tirón y separar mis piernas. El colocó su cabeza en medio y soltó un leve respiro sobre mi centro antes de comenzar a usar su lengua.
Yo tiré mi cabeza hacia atrás y el aumentó su ritmo sobre mi clítoris antes de subir y bajar por mis labios, separándolos con sus dedos. Yo gemí y el continuó.
Si, Dios, era por esto que había dicho que si. Por que no conseguía esto en mis citas, y si con chicos de la universidad, consientes de lo que debían hacer para tener un revolcón. Y ciertamente el sexo oral era mucho más placentero en ocasiones que simplemente follar.
Apreté mis manos sobre las sabanas y el comenzó a introducir uno de sus dedos en mi interior aun chupando y lamiendo. Mi espalda se arqueó hacia arriba y entonces el metió otro dedo comenzando a ir mas rápido. Eso estaba siendo increíble.
Yo gemí más fuerte ahora con la respiración agitada y el noto que no me quedaba mucho. Apresuró sus movimientos y apenas un minuto después mi cuerpo comenzó a temblar mientras yo me mordía los labios.
El volvió hacia arriba y con un rápido movimiento se quitó los pantalones para comenzar a metérmela. Su boca se fue a mis senos y entonces comenzó a metérmela bastante rápido y ya por completo dura. Yo gemí en su oído y entonces el se arrodillo sobre la cama para seguir metiéndomela, alzando y cruzando mis piernas detrás de su espalda.
Yo alcé mis brazos sobre mi cabeza y lo mire a los ojos aun gimiendo, aunque algo más fuerte. El jadeo y apresuró sus movimientos, obviamente ansioso por llegar. Yo moví mi cadera hacia arriba siguiéndolo y entonces sentí esa sensación recorriéndome el estomago.
-más, más rápido-gemí- y el lo hizo. Yo me garré fuerte de las sabana, sintiéndolo entrar mas profundo y rápido. Si, si, si…..y ahí fue.
Unas cuantas estocadas mas y el se salió de mi para terminar sobre mi estomago jadeando y tirando su cadera hacia atrás mientras yo lo observaba venirse.
Yo me relaje sobre la cama y entonces el se tiró a mi lado.
-Dios, extrañaba eso-dijo aun agitado- tu estrecho coñito se siente como el maldito infierno
Yo me reí como tonta al escucharlo, pero no devolviéndole el halago. El era bueno, no la tenia tan grande, pero ciertamente no duraba mucho. En mi opinión, su desempeño era mejor en cuestiones que implicaban su lengua.
-no voy a hacer esto mucho más-le advertí
-eso es lo que dijiste la ultima vez- ahora el me sonrió pasándome una servilleta de papel para limpiarme.
-ella va a saberlo tarde o temprano, y vas a terminar con nada, a menos que sea eso lo que quieras.
-¿vas a dejarme tu también?
-tu y yo no tenemos nada-contesté y con ello levantándome de la cama y buscando mi ropa para vestirme- lo sabes.
-solo sexo ocasional- yo asentí- muy buen sexo.
-solo eso- yo termine de abrocharme el sostén y entonces me puse las bragas mientras aun el me veía arrojado en la cama- así que no creas que va a haber más que eso, no conmigo al menos.
El me arrojó mi camisa y entonces me la puse, y por ultimo los shorts; con el aun observándome.
-¿tienes clase?
-en veinte minutos- dije acabando de abrocharlos- ¿tu no?
-tengo practica- de lacrosse, y era eso lo que lo hacia tan… deseable o requerido entre las chicas. Su cuerpo y su popularidad. A mi solo me atraía la primera.
-suerte con eso-dije y con eso tomando mi bolso del piso- ahora tengo que irme.
-¿eso es todo?- el obviamente esperaba una especie de devolución sobre lo que había pasado.
-estuvo bien- el se puso una mano en el pecho como sintiéndose herido- no vas a obtener mas que eso.
-lo se- el me sonrió- no te estreses mucho con las clases.
-no te partas una pierna jugando-bromeé con el y entonces me fui de allí.
Para el final del día, había tenidos tres citas y había terminado en casa cerca de la una de la madrugada, sabiendo que antes de las siete tendría que estar despierta de nuevo. Eso era una basura, pero no los casi cuatro mil dólares que habían regresado conmigo a casa. Era dinero fácil, si podíamos llamarlo de alguna manera, aunque era consiente de lo que tenia que hacer para conseguirlo. Y no siempre era agradable, incluso cuando yo hiciera todo lo posible por disfrutarlo de alguna forma.
Jessica estaba de acuerdo con eso.
-lo que hacemos en un día, es lo que muchos ni siquiera cobran en un mes- me dijo en tanto salía del probador con un vestido anaranjado puesto- y esto definitivamente no es mi color.
-lo sé- acordé aun viendo los vestidos en los escaparates a un lado de los vestuarios- pero ayer por ejemplo…
-¿tuviste que fingir mucho?
-odio hacerlo
-lo sé, pero de otra manera no terminarían jamás ¿no crees?- yo estuve de acuerdo- ¿con quien te viste? Por que si me acuerdo del tipo del club.
- el del club no estuvo tan mal-aseguré-y la tiene bastante grande- Jessica se rió adentro del probador- se que eso no lo es todo, pero ayuda.
-muy de acuerdo- contestó-¿y los otros?
-el primero fue el contador de 38-anuncié- es… fue realmente decepcionante como siempre.
-el tipo minúsculo, lo recuerdo- ella se rió- aunque no parece tenerla tan pequeña
-lo es, pero lo intenta supongo. Aun así, nunca lo consigo con el, no sin ayuda o sin fingirlo.
-se lo que es, nena- esta ve salió con un vestido azul muy lindo- wow, eso si me gusta- dijo al verse al espejo- ¿Qué dices?
-¿A dónde vas, otra vez?
-inauguración de un club de campo- ella rodó los ojos- los ricos y su forma de divertirse ¿no?- yo me reí
-deberías llevarlo- es el mejor de todos los que hemos visto hasta ahora.
-tienes razón- ella acordó- bien, ahora pruébate algunos tú.
-ya tengo suficientes vestidos
-nunca son suficientes- y si, ella era una adicta a las compras también.- vamos- yo acepté y entonces tomé dos vestidos que ya había visto para meterme al probador.-¿Qué paso con el otro?
-un adicto al sexo oral- yo escuche un uhggg del otro lado de la cortina- fueron, como 30 minutos y puedo jurar que ya me dolía la garganta.
-no dejes que vuelva a llamarte-me dijo- y agéndalo en tu teléfono como idiota, para saber quien es.
-¿nunca te paso?
-si, pero finalmente me detuve diciéndole que iba a vomitar si seguíamos. Eso nunca falla definitivamente era un consejo que no iba a olvidar- ¿Que tal lo otro?
-Normal, aburrido.
-los tipos deberían ver un poco más el kamasutra- yo salí con un vestido rosa y a ella le encantó, a mí no tanto, así que volví a meterme para sacármelo y probarme el siguiente.
-¿y que paso con el tipo ese, del fin de semana? El amigo de los pervertidos
Yo no pude evitar reírme al oírla llamarlos así, no después de habérselos tirado a ambos. No tenía ningún juicio posible en ello.
-lo veré mañana- dije
-¿de verdad?
- me levara a cenar y luego a su departamento, obviamente
-y te gusta- ella sentencio, no era una pregunta.
-¿qué?- ahora yo salí del probador
-oh, vamos es obvio. Además con todo derecho, el tipo esta bueno. Y debe tener un cuerpazo bajo ese traje ¿no es cierto?
-lo tiene, pero no va al caso. ¿Este que te parece?- pregunté y girando para verme la espejo. Era un vestido rojo con cuello alto, pero espalda descubierta y amplio abajo. Muy lindo y bastante sexy.
-definitivamente ese- me dijo- ¿vas a usarlo mañana?- yo rodeé los ojos-no va a poder comer te lo aseguro- yo no contesté- no te enfades conmigo. Solo estoy jugando- me pidió- ¿Qué tal el desempeño? Ya sabemos que con ser lindo no todo lo demás es genial.
-muy bueno-contesté y metiéndome al vestidor- ya me lo habías preguntado.
-hey, tranquila. No quiero robártelo- ella se rió- es genial tener uno de esos entre los regulares, al menos por un tiempo. Realmente te cambia las cosas
-si, lo sé- contesté.
Emmett definitivamente estaba cambiando las cosas para mi, más incluso de lo que yo quería creer.
hola chicas! aqui les dejo otro capitulo de este fic. ¿que me dicen de la relacion de emmett con Rose? ¿ y que piensan de ella en su "vida normal"? ¿habrá cena?
espero sus reviews y sus coments sobre que les parece l historia y a donde creen que se dirige.
un saludo grande a todas y espero anden bien.
espero sus reviews,
Bella McCartney Darcy
