El dinero no lo es todo


Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.

El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.


Capitulo 5: comida y juegos

Para cuando llegué al restaurante, el ya estaba esperándome. Me había resistido a su idea de que pasara a buscarme, así que decidí que lo mejor era encontrarnos en el lugar directamente.

Me había arreglado con esmero, una vez mas, si. Esa sensación de cosquilleo en el estomago me había agarrado mientras me vestía y maquillaba para verlo a el.

-Es estúpido- me dije- ¿Por qué te pones nerviosa?

El vestido rojo había terminado siendo el elegido para la ocasión y siguiendo el consejo de Jesica. Aunque si me había puesto una chaqueta encima en caso de que hiciera algo de frio y para que el no viera todo de una sola vez.

Y antes de que pudiera darle el nombre de Emmett al tipo de la puerta, dándome cuenta entonces que no tenia idea de cual era su apellido, el tipo me sonrió con gracia.

-ya la están esperando, señorita- dijo saliendo detrás del mostrador- por favor, sígame

Yo asentí con la cabeza y entonces el me llevó a la parte de arriba de lugar, donde había menos mesas, aunque si estaba medio lleno. Emmett estaba esperándome sentado en una de ellas.

Una sonrisa apareció en su rostro al verme y de inmediato se puso de pie para recibirme.

-en seguida vendrá el mozo para tomar su pedido- me informó el hombre antes de que yo llegara a Emmett y con eso se retiro.

-wow-dijo el tendiéndome la mano para hacerme dar una vuelta- estas hermosa como siempre

Yo mordí mis labios para sonreír.

-y veo que ya empezamos con eso- entonces no contuve la sonrisa al escucharlo hablar sobre mi manía que a el le causaba un deseo sexual -¿llegaste bien?

-solo el trafico de siempre-admití

-no lo habría sido si me hubieras dejado traerte.

-me habría perdido tu cara al ver mi vestido

-oh, la cara hubiera sido la misma, con excepción que habría tratado de aprovecharme de ti antes de que llegáramos aquí.

-por eso no te dejé traerme- yo me burle de el.

-permíteme tu saco-pidió

-¿te mueres por ver que hay debajo no es cierto?- ahora el sonrió haciendo que dos hoyuelos se formaran a ambos lados de su boca. Muy atractivos también, aunque lo hacían ver muy inocente.

-por favor-el pidió ahora con una cara de niño bueno, pero claramente con el deseo en los ojos.

Yo desprendí el botón de enfrente y entonces lo abrí dándome la vuelta para que el me lo sacara de los brazos. Pude escucharlo suspirar al ver la espalda abierta por completo y el escote que terminaba un poco más arriba de mi trasero.

Me di vuelta sonriendo y pude ver el deseo amentando en sus ojos.

-sabes lo que me gusta-dijo- creo que vas a acabar haciendo que me guste más ver tu espalda que en lugar que lleves un vestido con escote

Yo lo mire confundida.

-¿no te gusta mi escote?- yo alcé una ceja y haciendo mis pechos hacia adelante, claramente ahora sin sujetador y sintiendo como mis pezones rozaban contra la tela de mi vestido.

-creí que no querías que comenzáramos así- el intentó regañarme- pero si, también me gusta. Desde luego mucho mas cuando veo…- el miró mis pechos mordiéndose los labios

-¿y que no puedas ver nada solo termina haciéndolo peor?

-mucho peor- yo miré su entrepierna con descaro y sabiendo lo que estaba pensando

-siéntate- dijo en tanto corría mi silla. Yo lo hice y entonces el se sentó a mi lado en lugar de hacerlo frente a mi- ¿te gusta el lugar?

-¿tratas de impresionarme?- Emmett me sonrió

- la comida es increíble, ya lo verás-prometió- pedí un vino tinto antes de que llegaras- el me sirvió un poco- ¿o prefieres blanco?

-esta bien, no pienso tomar demasiado de cualquier forma

-¿ahora temes que te emborrache?- el se burló de mi

-no, solo no soy alcohólica

-creo recordar algo diferente la otra noche

-si crees que tres copas me embriagan, no me conoces

Emmett tomó la carta de la mesa y la miró con atención mientras yo veía al mozo acercándose.

-¿Qué te parece si ordenamos el postre antes?- el me propuso

-pensé que el postre sería después de la cena- apunté

-nunca hay demasiado, y si, habrá postre también después de la cena.

-¿no te gusta perder el tiempo, o si?

-no si puedo evitarlo- el me sonrió

Yo me reí y entonces acepté.

Emmett ordenó una copa de helado de vainilla y chocolate y frutillas con crema. Nada con connotación sexual, en absoluto.

-imagine que no ibas a perder tu oportunidad de hacerme comer frutillas o helado- dije

-no estas obligada a hacerlo, pero me complacerías mucho si lo hicieras desde luego.

-¿puedo proponer algo?- el alzó una ceja en gesto interrogante- yo comeré todo lo que quieras si puedo preguntarte cosas a cambio.

-¿qué tipo de cosas?- el era cuidadoso,

-sobre ti- el pareció considerarlo

-dentro de lo razonable, bien- el asintió con la cabeza- de acuerdo. Una frutilla o una cucharada de helado por pregunta

-hecho- dije y dándole mi mano para que el la estrechara.

Esto iba a ser divertido.

-Y recuerda que comerás todo lo que yo quiera- ahora el puso mis propia palabras en mi contra. Yo me reí imaginando que el no se refería solo a la comida.

Sorprendentemente los platos de comida llegaron rápido a la mesa, mucho más de lo que lo habría hecho un plato principal haciendo comenzar nuestra ronda de preguntas.

Emmett tomó una frutilla con su mano derecha y tras untarla en crema la acercó a mi boca viéndome a los ojos con ansias.

Yo mordí mis labios y entonces los abrí para morder la frutilla. El la metió adentro de mi boca e incluso parte de sus dedos, a los que chupé sin reparos.

El gruñó muy bajito y entonces me miro con deseo.

-esto definitivamente fue una buena idea- dijo como si se felicitara a si mismo por haberme llevado a cenar- ¿otra?

Yo asentí con la cabeza y entonces el sumergió otra frutilla en el pote de crema, cargándola en exceso esta vez, y desde luego apropósito.

Aguardé con la boca abierta que el me la diera, y entonces bastantes restos de crema terminaron alrededor de mi boca, mientras que yo masticaba lo que si había entrado. Con ayuda de mis dedos limpie como pude el resto y luego los chupé mirándolo a los ojos de forma provocadora.

Dios, me dije. El no podía verse mas sexy mirándome de ese modo y yo no podía sentirme tan caliente solo comiendo un par de frutillas cono un tipo que apenas conocía.

-supongo que es tu turno- el tomó una cucharada de helado del pote y se la llevo a la boca para comer mientras aguardaba por mi pregunta- ¿Qué quieres saber?

-¿de que trabajas exactamente?

-manejo una cadena de hoteles- dijo como si fuera poca cosa- negocio familiar.

-una cadena de hoteles- repetí del mismo modo que el lo había dicho- algo así como un dentista o abogado- Emmett rió

-no ganaría tanto de tener alguno de esos trabajos-admitió- pero no significa que alguien no tenga que hacerlos. Mi abogado es realmente importante, así como lo es mi dentista; uno se encarga de mis propiedades y papeles y el otro de mis dientes.

-¿por qué fuiste al club la noche que nos conocimos?

Emmett dejó la cuchara de nuevo sobre el pote y entonces me observó a los ojos.

-los tipos con los que estaba acompañado querían ir, yo solo los acompañé

-no suena a que sean tus amigos- dije. Algo que hasta entonces había creído así

-no lo son- me aseguró, al parecer no le caían tan bien tampoco- son solo "colegas" si se les puede decir así. Ahora estamos trabajando en mi siguiente proyecto y ellos querían relajarse un poco después del trabajo.

-¿y por qué…?

-espera - el me cortó- es mi turno Rose. Yo suspiré. Otra vez estaba siendo controlador.

-bien-acepté- Yo abrí la boca, consciente esta vez de que ya varios nos estaban mirando. No es como si nadie antes me hubiera dado de comer en la boca por puro placer, pero definitivamente parece que en ese restaurante no daban ese tipo de espectáculos a menudo.

Emmett tomó una cucharada de helado de chocolate y entonces la metió en mi boca mientras yo la chupaba con suavidad, imaginando lo que estaría sintiendo en sus pantalones por el modo en que me veía.

-ahora puedes preguntar- el aceptó

-no tienes novia ni estas casado ¿no es cierto?

-ninguna de las dos cosas, correcto- contestó en tono serio- ¿por qué?

-la mayoría….- yo me detuve antes de continuar hablando sobre eso. No tenia caso dirigirme a ese lado de la conversación- solo quería asegurarme. Después de todo me habías dicho que no hacías esto a menudo.

-no lo hago- me recordó

-¿tú sales mucho a cenar?

-no siempre- contesté- pocas veces de hecho, todo depende de con quien esté.

-ya veo- dijo ahora en un tono algo reacio. Al parecer la idea de imaginarme con otros hombres no le gustaba demasiado.

-¿qué haces además de tu trabajo? En tus horas libres me refiero.

-creí que era yo la que iba a hacer las preguntas- protesté- y no voy a responder a menos que yo pueda darte de comer.

-eso no es negociable- el no estaba jugando

-¿por qué no? ¿Acaso te sentirías menos hombre si una chica te diera de comer en la boca? Algunos pensarían lo contrario, como si tuvieras a una linda chica a tu disposición, incluso encantada de darte de comer en la boca.

El sonrió al escucharme decir eso ultimo.

- no creo que sea tan sexy darme de comer a mi, como lo es verte a ti. A menos claro que te excites viéndome comer frutillas con crema-dijo algo desafiante

-no se si me excite, pero seria muy divertido verte hacerlo- dije sin poder contener la risa y haciéndolo reír a el también.

-estoy seguro de que sí- acordó- ¿otra cosa que pidas a cambio de responder a mis preguntas?

Emmett espero atento a mi respuesta.

-¿estoy en posición de pedirte algo?

Si, lo sé. Esa respuesta sonaba a sumisa, pero después de todo el era el que estaba pagándome a mí. ¿Tenia acaso poder para exigirle algo?

-dentro de lo razonable- dijo el una vez más.

Yo me lo pensé antes de contestar.

-¿orgasmos?- sieso sonó mas aun pregunta que a una proposición al salir de mi boca. Aunque me moría por saber su respuesta.

-para ti- dijo él. Yo asentí con la cabeza- es interesante-admitió- aunque deberé medir mis preguntas

-exacto- aunque yo esperaba que no lo hiciera.

-chica lista- me halagó- bien, comencemos.

Una parte de mi se emocionó por dentro al escucharlo aceptar.

-pregunta, vamos

-misma pregunta de antes- dijo el

-en mi tiempo "libre" estudio y hago mis tareas para la universidad.

Emmett abrió los ojos sorprendido. Bien, lo mas probable es que el no esperara ese tipo de respuesta de mi parte. Tal vez incluso pensaba que ni siquiera había ingresado a la universidad… muchos lo creían así, o tal vez pensaba que era mayor de lo que en realidad era.

Y el quería saber mas al respecto, podía verlo en su cara

-¿otra pregunta?- Emmett me sonrió

-estas jugando sucio- me retó a lo que yo me encogí de hombros- bien, lo haremos a tu modo entonces. ¿Qué estas estudiando y donde?

-publicidad y relaciones publicas- contesté- en la estatal de Nueva York

Emmett asintió con la cabeza obviamente procesando la nueva información. Usualmente no compartía prácticamente nada de mi vida con mis clientes a menos que lleváramos viendo un tiempo razonable, pero el, por algún extraño motivo, me daba confianza, además de la apuesta que había en medio a cambio de esa información.

-tu turno- me alentó y sin comentar nada al respecto. Tal vez ya había deducido por su cuenta por que trabajaba haciendo lo que hacia mientras estaba en la universidad, o tal vez solo no se lo esperaba.

-¿Cuántos años tienes?

Emmett volvió a mirarme con sorpresa. Era una pregunta muy tonta dado lo que estábamos hablando, pero si bien había hecho mis estadísticas al respecto, quería saberlo.

- acabo de cumplir 29 en Mayo

-feliz cumpleaños entonces- respondí con una sonrisa y tomando yo una frutilla esta vez del pote para untarla en crema y luego morderla

-gracias- contestó el por ambas cosas- ¿otra pregunta o voy yo?

-como prefieras- contesté aun terminando de masticar

-¿tu, cuantos años tienes, Rose?

-22- dijes in dudar ni pensarlo dos veces. Emmett me dio la mirada de "eres muy joven, considerando lo que haces"

-¿tenias miedo de que dijera que era menor de edad?

-¿es esa otra pregunta?- ahora el estaba jugando sucio y lo sabia

-si- dije- aunque si sigues dándome de comer, no llegaremos al plato principal

-solo tres mas y luego ordenaremos la comida, ¿te parece?- yo estuve de acuerdo- y no, no tenia miedo que me dijeras eso. Sabía que eras joven, o lo suponía en todo caso, pero no que lo fueras tanto.

O de otro modo no te habría llevado a mi departamento la primera vez, concluí yo su respuesta

El me acercó el pote de helado y yo comí otra cucharada.

-quedan dos- me informó- ¿puedo preguntar yo?

Yo asentí

-¿Cuánto llevas haciéndolo?- el se refería a este trabajo desde luego

-cerca de año y medio-dije sin emoción en la voz- lo necesitaba

-¿Por qué no otra cosa?-el no parecía enfadado al respeto, pero no había pensado mucho antes de hacer esa pregunta. Era obvio que no era algo que le gustaba, incluso cuando el mismo me hubiera conocido de ese modo.

-la paga es mejor y tiene horarios flexibles- me limité a contestar. Emmett asintió con la cabeza, tal vez descartando la idea de discutir sobre eso, o al menos por ahora.

-tu turno- me dijo

-¿eres feliz haciendo tu trabajo?- el frunció el ceño- la mayoría no lo es, o se la pasan quejándose al respecto

-me gusta, si, aunque es casi algo de tiempo completo. Soy del tipo que les gusta estar en todo, desde los planos hasta la decoración, la fiesta de inauguración, y el cuadro que hay que elegir para exponer el lobby.

Un perfeccionista y maniático del control, aseguré para mi misma.

-suena a que realmente te importa

-lo hace- dijo el- era el negocio de mi padre y siempre quise hacerlo. Y desde luego cuando lo heredé, me hice cargo a tiempo completo.

¿Habría pasado algo con su padre? Ya tendría tiempo para averiguarlo

Yo tomé otra cucharada de helado, esta vez una grande, con ambo gustos mezclados y la comí sin importarme que acabara manchándome. Emmett me miró disfrutando el espectáculo.

Luego pasó su dedo por el borde de mis labios y quitó el helado restante para comérselo el. Algo que realmente me gusto y calentó al mismo tiempo.

-última pregunta- confirmó- y te dejaré elegir la comida después de eso, te lo ganaste

¿Acaso era un perrito a quien recompensar? Tal vez lo fuera un poco para el.

-¿no tienes nada mas que preguntar?- dije- y no, no cuenta como una pregunta.

- ¿disfrutaste follando conmigo?- yo sonreí como tonta al escucharlo. Había guardado lo más fuerte para lo último.

-si- dije

-¿no podías extenderte un poco mas en tu respuesta, no es cierto?- yo negué

-Puedes ser mas especifico en tu pregunta en todo caso- lo reté

-¿una calificación del 1 al 10?

-ocho- dije y claramente no dándole ni el privilegio ni la seguridad de saber que había ido el mejor de todos los tipos que había conocido hasta el momento.-ultima pregunta – le informé- ¿te molesta no haber sacado un 10?- eso fue por la cara que había puesto al escuchar mi respuesta sobre su desempeño.

-siempre quiero ser el mejor en todo lo que hago- me dijo- y el sexo no es una excepción. Tendré que trabajar más duro esta noche- el me sonrió- por que sé que así te gusta

Yo evité sonrojarme y en su lugar bebí un poco de vino.

-ordenemos- dijo el y entonces llamando al mozo, dando por terminado nuestro juego.


la cena al fin! estoy en plena temporada de examenes, asi que no tendre mucho tiempo para actualizar ahsta que termine de rendirlos. y actuaizo este fic por que ya lo tenia escritop y si, se que prometi el de mi vida vacia sin ti, pero, queria subirles algo al menos.

ojala les guste y espero me digan que les parecio.

¿como creen que va la relacion de emmett con rose? ¿mas sexo, menos sexo? ¿ella se enamorara de el? ¿creen que haran algo mas formal, quien será el primero en decirle al otro lo que siente?

espero sus reviewsss con las respuestas y que quieren ver para los siguientes capitulos.

gracias a todas las seguidoras de mis fics y las que dejarn sus revviews.

un beso enormeeee

Bella McCartney Darcy