El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 8: de compras
Finalmente quedé con Emmett para vernos en una cafetería por la tarde. Necesitaba un sitio neutral y donde… solo pudiéramos hablar del asunto. Aunque lo más probable es que el no dudara un poco en flirtear conmigo, algo que disfrutaba pese a todo.
Sorprendentemente llegué antes que el.
Tal vez habían sido los nervios, o mi necesidad de pensar bien lo que iba a decirle, pero el llegó bastante temprano también, más que puntual diría yo.
-Rose- el me saludó con una sonrisa y entonces se sentó frente a mi- ¿ya pediste algo?
-no aun-dije con un pequeño nudo en la garganta.
-¿te parece si pedimos algo o tienes que irte a otra parte luego?
-ordenemos- dije y tomando la carta a un lado de la mesa para verla.
-¿sueles venir aquí?- el aun tenia sus ojos puestos en mi
-no-dije y aun manteniendo mis ojos sobre la hoja frente a mi- solo un par de veces
Emmett asintió con la cabeza y entonces el tomó su carta también.
Lo observé por el rabillo del ojo y entonces vi que iba bastante más informal de lo que lo había visto aquella vez en su trabajo. Tal ve era por que era un día más caluroso, por lo que iba solo con su camisa y corbata y se había arremangado las mangas, o tal vez solo quería verse más informal que usando un traje completo.
-pediré un capuchino simple- dije finalmente y regresando la carta a la mesa.
El me observó como si acabara de decir algo muy interesante, aunque no lo había sido.
-muy bien-aceptó- yo pediré un expresso grande. ¿Quieres algo más?- yo lo miré a los ojos- como un trozo de tarta de chocolate o, unos rollitos de canela o algo de eso…
-mmm…- yo me lo pensé, aunque la verdad no tenia que ir a ningún otro sitio después así que al demonio. Mañana podría quemar las calorías en el gimnasio.- la tarta de chocolate suena bien- la cara de Emmett se iluminó como si a un niño le dijeran que iban a darle dulces- aunque es probable que un trozo sea demasiado para mi sola.
-no tengo problema en ayudarte con eso-me dijo- no si es de chocolate.
Yo le sonreí y entonces acordé que ordenaría una para compartirla con el. Claro, nada comprometido ni romántico, no, por su puesto que no. Pero el iba a disfrutarlo.
Emmett ordenó todo, incluyendo otro trozo de pastel de chocolate, a la mesera cuando esta se apareció en nuestra mesa y yo pude verla mirándolo como una zorra. El lo notó, pero no le dio importancia.
-que linda-dije en cuanto a esta se fue. Emmett me sonrió
-¿crees que no tiene chances conmigo?
-creo que eso es algo que tu decidirás. Pero estoy segura de que va a darte su número si se lo pides
-no hago esas cosas mientras estoy con una chica- yo abrí los ojos sorprendida- ¿no lo esperabas? Bien, puede que haga cosas que no lo demuestren, pero se como ser un caballero
Ahora yo estallé de risa.
-eso se nota-bromeé con el- sobre todo en la cama
-touché- me felicitó- ¿entonces?
-no lo sé, es linda supongo, aunque parece ser del tipo histéricas, si te gustan esas no hay problema- oh, Dios, ahora yo lo estaba aconsejando sobre con quien acostarse o quien no. Eso era el colmo.
-no me refería a eso- el me cortó. Yo fruncí el ceño confundida- me refería a lo que teníamos que hablar
-oh- eso fue lo único que conseguí decir- claro… por donde ¿por donde quieres empezar?
-¿Qué tal un si o no? Imagino que es un sí ya que de otro modo no me habrías llamado para hablar ¿me equivoco?- yo asentí con la cabeza-bien- el parecía feliz- ahora… que tal el dinero
- doce mil por cuatro días.
-un precio razonable- acordó el- ¿eso incluye todo?
-todo- yo sonreí y el lo hizo también- ¿alguna otra pregunta?
Y en ese instante fuimos interrumpidos por nuestro café y dos pedazos de pastel de chocolate que llegaron a nuestra mesa.
-no una pregunta-dijo el en cuanto la mesera volvió a irse- pero si, algo más- yo esperé que el continuara hablando- pedí que apartaran un par de vestidos para mi, o mejor dicho para ti -el se corrigió- quería saber cuando podías ir a verlos y elegir uno para la fiesta.
-¿piensas venir conmigo?
-preferiría que fuera una sorpresa-dijo el y sorprendiéndome a mi- es decir, al menos no quiero verte con el hasta el domingo si es posible. Pero desde luego que iré contigo.
-¿así que voy a probármelos y decidir cual me gusta sin que tu los veas?- el asintió con la cabeza y dándole un sorbo a su taza.
-¿y si no me gusta alguno de los que elegiste?
-confío en mi buen gusto- dijo el muy seguro- pero de ser el caso podemos negociarlo
-negociarlo…- yo repetí
-así es, pero sé que no me equivoque con mi elección
-ya veremos-advertí- bien, podemos ir después del café si quieres.
-genial- el aceptó
Y así lo hicimos. Emmett no le pidió su numero a la camarera y ella tampoco se lo dio. ¿pensaría que acaso era su novia resentida y que el tal vez quería otra cosa al insinuársele?
Caminamos apenas cuatro calles n las que el optó por llevarme sujeta de la cintura. Como orgulloso de ir conmigo, algo que me hizo sentir bien.
Para cuando al fin llegamos a la tienda donde el había supuestamente apartado los vestidos, vi que se trataba de Armani.
-¿vamos-el preguntó al verme en la puerta sin poder creerlo. Yo tomé su mano y entonces el entró conmigo al local.
-señor McCartney- una chica muy simpática y vestida de forma impecable , con un vestido negro entallado, se acercó a el y obviamente reconociéndolo de inmediato- me alegra verlo. E imagino que esta es su chica.
Yo le sonreí como confirmación de ello.
-enseguida traeré lo que nos pidió para que ella se los pruebe.
-genial, gracias- contestó el aun serio antes de mirarme a mi mientras la otra chica se retiraba- ¿lista?
-supongo, aunque va a ser raro que tu no los veas.
-¿y eso no te da intriga?- yo lo miré buscando provocarlo
Emmett me sonrió con picardía
-ya veremos-dijo- ahora ve- el apuntó los vestidores.
Yo le hice caso y entonces me metí en uno de ellos, esperando que llegara la chica que nos había recibido en la entrada mientras me quitaba la ropa.
Ella tocó a mi puerta y entonces yo la abrí viendo que afuera tenia un perchero en el que había seis vestidos de varios colores.
-¿por cual quieres comenzar?
- el más sencillo- dije- dejemos los más complejos para lo ultimo-. Ella asintió con la cabeza y entonces tomó uno de color rojo para pasármelo.
-son todos de nuestra ultima colección-me informó orgullosa- y son preciosos. Debo decir que el Sr, McCartney tiene un buen gusto.
-el dice eso de si mismo también- dije y tomando el vestido para bajarle el cierre y meterme adentro.
-me dijo que es para una fiesta
-este fin de semana, si-dije yo y siguiendo mi papel como "la chica del Sr. McCartney" que al parecer era su apellido- en los Hamptons.
-oh, va a ser increíble, lo imagino- oh, esta chica esta sobre pagada para los halagos pensé- me gusta ese, aunque- ella terminó de subirme el cierre en la espalda- deberíamos conseguir una talla más pequeña. Te queda un poco grande- yo no dije nada, aunque si lo notaba- lo siento, tu novio, no me dijo…. Precisamente cual era tu talla.
-no hay problema- le aseguré- puedo probarme otro mientras conseguís la talla apropiada
-¿quieres mostrárselo?- ella preguntó
Yo dudé.
-no estoy segura-dije- ¿podrías decirle que venga?
-desde luego, en seguida regreso-contestó ella con una sonrisa y entonces se fue. Yo cerré la puerta detrás de mi y unos segundos después apareció Emmett afuera del probador.
-noc noc-dijo- ¿que sucede preciosa?
-no estoy segura….- dije y dando vueltas frente al espejo para verme- no estoy segura de lo que quieres... como quieres que me vea.
-en uno de esos vestidos, el que te quedé mejor- yo no respondí -¿tu quieres que los vea?
-es tu fiesta-dije- pero si no quieres no tienes que hacerlo. Puedo decidir sola, pero no aseguro de que vaya a ser lo que tu esperas
-bien-el aceptó mas fácil de lo que yo esperaba- los veré- yo pude oírlo sonreír- va a ser mas entretenido
Yo abrí la puerta y entonces salí con el vestido rojo hasta el suelo.
Emmett me miró como si estuviera evaluándome
-es algo grande
-supongo que eres mas pequeña de lo que pensé- el me sonrió- es lindo, pero…
-no te gusta-dije al ver su cara
-quiero algo que te haga resaltar. Esto es como demasiado vestido, demasiada tela- yo asentí con la cabeza- pruébate otro
Yo regresé al cambiador y entonces me quite el rojo y le pedí a el que me alcanzara el siguiente. Era de color verde esmeralda, muy lindo, aunque no dentro de los colores que yo acostumbraba a usar, aunque tenía un escote que me llegaba a la mitad del pecho, por lo que me tuve que quitar el sostén para ponérmelo.
Volví a salir y esta vez el pareció gustarle un poco más.
-¿Qué dices?-me preguntó- me gusta más que el rojo
-¿te gusta esto no es cierto?- pregunté señalando el escote. Emmett me sonrió con picardía
-pensé que me gustaría verte con un vestido así y no me equivoque la creer que te quedaría increíble.
-no puedo usar ropa interior con esto- dije
El gruño y me miró con deseo, obviamente a mis pezones que estaban duros, no tanto por la calefacción, sino por sus comentarios y su forma de verme.
-lastima que estemos en esta tienda-fue su respuesta
-eres un pervertido- lo reté- entonces ¿quieres este o no?
El miró los del perchero y entonces me pasó uno dorado
-veamos este- yo lo tomé y entonces me metí de nuevo al probador
Me quité el verde y mientras lo regresaba a su percha, Emmett volvió a hablarme
-¿habías venido a esta tienda alguna vez?- preguntó- sé que te gusta este tipo de ropa
-prefiero Channel o Gucci-dije riendo- pero Armani no esta mal. Tus trajes son Armani
-chica observadora- me felicitó- ¿lista?
-necesito ayuda con el cierre-dije y saliendo nuevamente del vestidor
-¿todo esta bien?- la chica de la tienda apareció de nuevo- ya conseguí una talla mas pequeña del rojo- dijo trayéndolo en la mano- te ayudaré con el cierre-dijo al verme sosteniendo el vestido por la espalda y colocó el suyo en el perchero.
Emmett la miró algo molesto, por haber interrumpido.
La chica terminó de subirme el cierre y entonces me observó
-ese te sienta muy bien-dijo- es más sobrio, pero… te ves realmente linda
-necesita verse mas que linda-dijo Emmett y consiguiendo que ella se sonrojara y que yo sonriera- pruébate otro
Yo tomé uno color negro y me metí al vestidor.
-lo siento- yo oí a la chica disculparse- ¿puedo hacer algo más por usted Sr. McCartney?
-podrías darnos algo de tiempo a solas-dijo el – busca algunos accesorios para ella mientras tanto
-muy bien- dijo ella aun al parecer afligida y pude escuchar sus pasos alejándose.
Yo terminé de meterme en el último vestido y entonces salí a verlo.
-eres un mandón-dije- no puedo creer que le hayas dicho eso a ella... es decir, ella trabaja aqui
-lo soy-me dijo- y si puedo hacerlo y lo hice- ahora el sonaba engreído. Yo no dije nada- ¿te gusta este?
Yo pasé mis manos por mis caderas intentando alisarlo y entonces lo miré a los ojos
-creo que es el mejor de todos hasta ahora ¿Qué te parece a ti?
-quiero follarte con eso puesto-dijo sin rodeos ni bromas.
Yo contuve el aire
-¿y eso es bueno?
-lo es-dijo el- llevaremos ese. Ahora quítatelo o lo haré yo
-¿quieres hacerlo tú?- y si, no pude evitar hacerlo. Emmett realmente me ponía sobre todo del modo en que me hablaba y me veía a los ojos como si ya estuviera follando.
El soltó un gruñido y entonces me tomó de la mano para hacerme girar.
El bajo el cierre y entonces deslizó el vestido hacia abajo, dejándolo caer al suelo y viendo al espejo como quedaba medio desnuda frente el.
El apretó mi trasero entre sus manos y entonces suspiró colocándose detrás de mi.
-no van a dejarme entrar mas en esta tienda-dijo sobre mi oído y ahora tocando ligeramente mis pechos, acariciando mis pezones.
-¿por qué?- pregunté inocentemente
Yo lo vi sonreír a través del espejo.
-Dios…- el jadeo y ahora tocando mi abdomen para luego bajar hacia mis bragas- me gusta esto- dijo pasando su mano sobre el satén de color rosa- te ves como una niña
-una que te gusta follar- dije continuando incitándolo.
-te golpearía el trasero-me advirtió- pero no quiero causar un escándalo- yo sonreí satisfecha- ya lo haré más tarde-advirtió-ahora vístete- y con eso el se apartó de mi.
Ambos éramos consientes de que por mucho de que nos hubieran dejado solos momentáneamente, cualquiera podría aparecerse en cualquier momento y eso iba a verse muy mal.
Yo recogí el vestido del suelo y entonces volví a colgarlo. Luego me volví para cerrar la puerta pero el la detuvo.
-quiero verte-dijo- vístete
-muy bien Sr. Mandón-le contesté y entonces me volteé para volver a ponerme el sostén que había dejado sobre la alfombra.
Me vestí con lentitud consiente de que el me estaba viendo y luego acomodé mis medias con ligas de color piel, agachándome solo para molestarlo. Emmett no me quitó los ojos de encima por un segundo, mirándome con deseo.
Yo volví a ponerme la blusa y por ultimo la falda, acomodándome un poco el cabello frente al espejo.
-¿conforme?- pregunté y entonces saliendo finalmente del vestidor.
-mucho-contestó el y tomando él el vestido para llevarlo al frente de la tienda- ahora quiero algo más para que convine con esto.
-esta bien- dije y entonces caminando a su lado.
-llevaremos este-dijo el a otra de las chicas que trabajaba allí, ahora detrás del mostrador principal- y quiero ver algunas joyas
-ya las tengo- la otra chica regresó con una bandeja en la que traía varias cosas: gargantillas con brillantes, pendientes largos…
Emmett las observó con cuidado y entonces tomó un collar para ponerlo sobre mi. Lo miró unos segundos y entonces volvió a ponerlo sobre la bandeja. Miró los pendientes, pero al parecer no le gustaron, entonces volvió a mirarme
-¿Qué quieres?- me preguntó
-creo que algo mas simple estaría mejor-dije y sin saber que opinaría el al respecto.
-pendientes pequeños-dijo el- ¿tienen de esos?
-claro que si- dijo la chica- los traeré en un segundo -y entonces se fue corriendo.
Cuando regresó tenía cinco pares con ella.
-esos son todos-nos informó. Emmett me miró como diciendo que yo los eligiera. Yo tomé unos con una piedra blanca y brillante al centro. Lo puse sobre mi oreja y me miré al espejo. Eran muy lindos.
-me gustan-dijo el- y van con el vestido. ¿quieres esos?
-¿te gusta verme con ellos puestos?
Emmett contuvo las ganas de gruñirme y pude verlo.
Apuesto a que le gustaba verme con muchas cosas puestas… o sin ellas.
-llevaremos esos- dijo y entonces tomándolos de mi mano para dárselos a la chica de la caja seguidos de su tarjeta de crédito.
Yo no dije nada sino hasta que salimos de la tienda.
-¿haces esto con todas las chicas que te acuestas?-pregunté-¿las llevas a una tienda y les compras vestidos de 15 mil dólares?
-no lo hago- Emmett me observó con el semblante serio-la verdad es que no suelo regalarles nada a las chicas con las que me acuesto.
-como todos-dije yo- con excepción de las chicas de compañía. Es increíble los regalos que podemos obtener a diferencia de las chicas con las que simplemente se revuelcan una vez , que no obtienen nada.
Emmett me sonrió al parecer comprendiéndolo.
-no lo había imaginado-admitió- así que ¿Este es solo un regalo mas en tu closet?-el alzó la bolsa con el vestido.
Yo negué con la cabeza
-no de hecho, no tengo… no estaba hablando de mi específicamente, sino mas generalizando en cuanto a lo que obtienen las chicas que trabajan de esto- me corregí-aunque si obtengo muy buenas propinas en ocasiones.
-imagino por qué- dijo el y viéndome otra vez mas con deseo- nena, de tal solo verte en un poster un tipo podría calentarse, acostarse contigo es alcanzar la gloria.
Yo mordí mis labios al no esperarme eso.
-No lo hagas- me advirtió y entonces me miró bien a los ojos- ¿estás sonrojada?
-no-dije casi en automático e intentando sacar mi cara de tonta.
Emmett me sonrió divertido
-oh, Dios…- el suspiró como si e tratara de una causa perdida- ¿y ahora tienes que irte no es cierto?
-si, tengo que irme
-desde luego-dijo el- supongo que tendré con que entretenerme solo al llegar a casa- y el obviamente se refería al bulto que llevaba en los pantalones.
-lo lamento
-yo no-dijo el- llamaré un taxi, permíteme
Y con ello el se pudio del otro lado de la acera para levantar su brazo y hacer que un coche se detuviera. El abrió la puerta y yo me deslice por el asiento sintiendo como el se sentaba a mi lado unos segundos después y poniendo el vestido obre su regazo.
-¿Qué estas haciendo?-pregunté
-no voy a dejar que viajes sola con un vestido tan caro-se justificó- te acompañaré a casa
-no necesitas hacerlo- dije yo- se cuidarme sola muy bien
-no lo dudo, pero no voy a bajarme del coche, así que dale tu dirección al conductor y yo te acompañare.
Poniendo los ojos en blanco yo accedí y entonces el tipo comenzó a conducir.
-¿no quieres que sepa donde vives?- Emmett parecía divertido al respecto
-me gusta mantener mi privacidad-aclaré
- no dije que quería subir a tu departamento- me dijo- te dejaré en la puerta si es más cómodo para ti, ni siquiera debes decirme en que piso vives
-no lo haré- yo fingí estar molesta, aunque si lo estaba un poco, sin importar lo protector que el pareciera lo mas probable es que le importara el dinero que había pagado por el vestido si me robaban, algo que dudaba que llegara a pasar, que si me ocurría algo a mi.
-te ves muy linda cuando te enfadas- me dijo. Yo rodeé los ojos- oh, vamos Rose…- ahora si lo miré- te dejaré en la puerta y eso será todo, ni siquiera me fijaré en la dirección. Tampoco es como si tuviera tanto tiempo libre como para ser tu acosador personal. Aunque algún que otro tipo puede que lo haría.
-ya basta- dije y sin poder evitar reírme y dándole un golpecito en el brazo
-eso esta mejor- me felicitó y entonces me tomó del mentón para besarme, algo que me sorprendió bastante. El pareció disfrutarlo mucho, por que tenia esa sonrisa suya con hoyuelos en cuanto se apartó de mi.
Unos segundos después el conductor se detuvo anunciando que habíamos llegado y sin darme tiempo a decirle nada. Emmett bajó conmigo y me acompañó hasta la puerta de entrada, llevando el vestido mientras yo buscaba mis llaves en mi bolso.
-te veré el viernes- me dijo- a la una en punto, y ponte algo cómodo y no demasiado formal
Yo metí las llaves en la puerta y entonces esta se abrió. Yo tomé el vestido y el paquete con los pendientes.
-bien-dije- ¿algo más?
-espero con ansias tenerte todo el fin de semana para mi- yo le sonreí y entonces cerré la puerta frente a el. Lo saludé con la mano y entonces el regresó al coche parar irse de allí.
emmett regresó! tal y como les prometi. en fin, espero les guste el cap.
le informo que mi proxima actualizacion sera de "una vida vacia sin ti". tambien quiero comentares que en cuanto termine ese fic, quiero publicar un one shoot, pero aun no estoy segura de que va a ser. tengo varias ideas escritas, pero y veremos. ¿de que les gustaria que sea?
espero sus reviews y gracias siempre por seguir leyendo y escribiendo chicas.
Bella McCartney Darcy
