El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 11: El postre
La comida estaba deliciosa, tal y como lo había previsto Emmett. Su madre de verdad se había lucido con la comida, la presentación… de verdad había sido increíble. Sin problemas podría abrir su propio restaurante y yo misma haría fila para comer allí. Y Emmett obviamente también, a quien con un solo plato de estofado no le basto.
-no estas dejando mucho lugar para el postre allí adentro me parece- le dije mientras lo veía acabarse el segundo plato de comida
El me sonrió de forma perversa.
-siempre hay sitio para el postre- yo le sonreí y entonces regresé mi vista hacia el resto de su familia.
Todo había ido bien. Las conversaciones se habían mantenido en cosas triviales y en halagos sobre la comida o los gustos personales de cada uno. Pese a la fachada de familia adinerada que uno podía imaginarse al verlos o ver la enorme casa en la que vivían, no eran estirados ni mucho menos insoportables. Increíblemente los padres de Emmett eran dos personas muy simples y claramente también muy enamoradas, dos cosas que no esperarías ver en un matrimonio en los Hamptons a menos que acabaran de casarse unos meses atrás en lugar de mas de cuarenta años.
-esta muy pensativa- Emmett susurró en mi oído y consiguiendo que se me erizara el vello de los brazos- ¿se puede saber sobre qué?
-solo cosas- respondí
-"solo cosas"-repitió- lo que daría por saber lo que piensas- me dijo con deseo- creo que eres la única chica que consigue ponerme nervioso al no tener idea de lo que esta pensando o lo que quiere.
-¿te gusta lo predecible?
-me gustaba, hasta que tu apareciste y me temo que no voy a cambiar de gusto.
Yo me reí y entonces escuche a su madre anunciar que el iría a buscar el postre. Una de las chicas que la habían ayudado a servir la mesa se llevaron nuestros platos y entonces sentí la mano de Emmett sobre mi muslo derecho. Yo volví mi cabeza en su dirección y entonces el me sonrió
-¿no vas a decírmelo entonces?- insistió
-pensaba lo acogedora que es tu familia- respondí solo para que el dejara de molestarme con ello.
Su rostro cambio al oírme decirlo.
-¿no pensaste que fueran a serlo?
-en realidad no esperaba nada. No suelo esperar nunca nada de nadie. Si alguien va a sorprenderme lo hará, sino, no.
-y esto te sorprendió- no era pregunta. Yo asentí.- no somos la típica familia adinerada supongo, pese a las fiestas y eso… al final tenemos tantos problemas como cualquiera.-apuntó- ¿extrañas a la tuya?- yo no respondí y entonces Emmett se dio cuenta de cómo me sentía al respecto- lo siento- se disculpó- no quise… no debí preguntarte sobre eso.
-está bien-me limité a decir.
La puerta de la cocina se abrió y entonces un enorme pastel de chocolate con fresas de dos pisos apareció frente a nosotros.
-mamá esta vez te luciste- dijo Emmett fascinado
-ni siquiera lo probaste- dijo su padre
-oh, como si fuera a ser feo ¿no?- Bella objetó- se ve precioso mamá
-me alegró, por que me llevó toda la tarde terminarlo
-lo lograste querida- Carlisle dijo- de verdad muero por probarlo.
Cada uno de nosotros obtuvo una porción y yo tuve una con una enorme fresa encima. Sonreí inconscientemente al recordar la vez que Emmett me había llevado a cenar y me había dado de comer en la boca frutillas con chocolate.
-veo que también lo recuerdas- dijo al verme jugar con la fresa entre mis dedos- ¿puedo?-preguntó y extendiendo su mano. Yo negué y entonces me la llevé a la boca. Aun mirándolo, metí la punta y le di un pequeño mordisco, luego le di otro y entonces esta entró por completo en mi boca haciendo que me lamiera los labios para asegurarme de que nada hubiera quedado afuera.
Emmett gruñó y entonces apoyó su tenedor sobre el plato aun sin probar bocado
-creo que recuerdas lo que dije en el auto ¿no?
Yo asentí con la cabeza sonriendo.
-y dije, no me importa cuando o donde
Oh, no.
Su mano izquierda volvió a apoyarse sobre mi muslo y esta vez se fue hacia arriba sin rodeos. Yo terminé de tragar apenas antes de poner mi mano sobre la suya deteniéndolo.
-Emmett- dije en voz baja
-¿si?- el puso su cara de niño bueno mientras sus dedos jugaban en el interior de mis muslos.
-no podemos hacer esto aquí
-oh, si que podemos- me dijo- quiero hacerlo, y además tu te lo buscaste
Yo sentí sus uñas bajando por mi muslo hasta mi rodilla y mi boca se abrió al tiempo que me esforzaba por contener un gemido.
-¿estas mojada, ahora?-preguntó tan bajo que solo yo pude escucharlo. Sus dedos se fueron hasta mis bragas y entonces comenzaron a tocarme
Oh Dios, oh Dios….
Yo apreté su muñeca con mi mano derecha pero el no se detuvo.
-Emmett-dije nerviosa y comenzando a sentirme realmente excitada- por favor…
-¿por favor qué?
-solo para-dije y entonces pasando saliva mientras apretaba mi agarre sobre su mano-detente por favor- y conseguí apartar su mano y entonces el me miró serio. De un modo que nunca antes lo había hecho. Oh, mierda
Su mano volvió a tomar mi muslo, pero esta vez de un modo más posesiva
Yo volví a apartarla con rapidez
-no-insistí- no ahora, no es apropiado
Sus ojos me vieron como si no pudiera creerlo, como si lo que estuviera diciendo fuera una completa locura. Y estaba enfadado, oh, si, muy enfadado.
Lo escuché bufar y entonces dejó de mirarme para comenzar a comer su pastel.
Yo lo mire por unos segundos y entonces comencé a hacer lo mismo ya asegura de que el no volvería a hacer eso, pero algo preocupada al mismo tiempo.
El no había estado jugando, y de verdad parecía enfadado ¿la había cagado al decirle que no?
Y aunque el pastel era de verdad delicioso, ni siquiera eso consiguió que me sintiera mas tranquila.
No hablaron mucho después de toda la comida o al menos no mas que sobre las actividades que habría el siguiente día, entre las que estaba la cena de ensayo, tema que una vez que lo tocaron, tanto Bella como Alice no pararon de enumerara un montón de detalles.
Emmett saludó a todos aun algo serio y entonces ambos nos retiramos de la mesa.
Subimos las escaleras en silencio, yendo yo primero, y detrás de mi. El no se había mostrado enfadado con su familia, pero en todo caso ellos no podían tener nada que ver con el motivo de su enfado, sino que yo era la culpable de ello. El problema era ahora, saber que tan mal estaban las cosas.
Abrí la puerta de la habitación y entré, esperando que el hiciera lo mismo.
Yo lo miré sin saber que hacer o decir.
-lo siento- salió de mis labios finalmente
Emmett aun estaba serio.
-¿lo sientes por haberte negado a hacer lo que yo quería?
-estábamos comiendo, y desde luego no estábamos solos- me justifique.
-no me gusta que me digan que no, nadie me dice que no- el estaba enojado, pero al parecer también ofendido.
-¿especialmente no una a la que le estas pagando, no es cierto?
- ¡yo no dije eso!- el gritó- Rosalie, ¡no¡ sabes que no quise decir eso.
-estábamos cenando con tu familia. ¡Por Dios Santo, Emmett!- chillé- entiendo lo de la adrenalina y el exhibicionismo, pero no esta bien, no si va mas allá de un juego, no en ese contexto.
El me observó con el ceño fruncido antes de pasarse una mano por el cabello
-lo sé- dijo- no necesito que me regañes
-creo que alguien tiene que hacerlo
Sus ojos se cerraron y entonces me tomó de las manos para arrinconarme contra una pared.
-¿y tu vas a hacerlo, preciosa?- el preguntó sin dejarme ir
Por un segundo no supe si el estaba jugando o no.
-Emmett- dije- no, pero…- el me dedicó una sonrisa inocente y entonces me beso con fiereza
-se que lo hiciste con la mejor intención- ahora si voz era mas calma, pero aun así estaba enfadado- pero no…- el apretó los dientes- ¿no sabes lo que me genera eso o si?
-¿sientes que no tienes el control?- el me sonrió antes de asentir con la cabeza
- y odio eso-admitió confirmando lo que ya sabia- además, es imposible que me pidas que no quiera follarte llevando eso puesto.
-es un vestido- dije- igual que el resto de mis vestidos
-a eso me refiero- contestó el- toda tu ropa…- yo me reí- si, toda tu ropa Rosalie es… malditamente sexy. Y lo sabes, y yo no pienso aguantarlo.
-¿no?
-no- repitió- si quiero follarte después de cenar…
-vas a hacerlo si yo quiero- ahora el sonrió aguantando su deseo de imponer control- que me estés pagando por esto, no significa que haré paso a paso todo lo que me digas, no si no quiero hacerlo.
-Dios…- el suspiró- nena, solo empeoras las cosas
-¿a que te refieres?- pregunté
-tu actitud-dijo- que seas terca, que no te gusta que te manden, solo te vuelven mas deseable.
El apretó su cadera contra la mía y entonces yo sentí ese deseo.
-eres insaciable
-lo soy contigo- el gruño- ahora ¿vas a dejarme hacértelo o tendré que darte algunas nalgadas antes?
Yo lamí mis labios y entonces el me miró con deseo.
-¿quieres eso, no?- yo asentí con la cabeza- ¿te gusta que te azote el trasero mientras te estoy follando, preciosa?
-si, Emmett-contesté ahora con mi voz de niña buena o más bien de niña pequeña
El gruño al escucharme. Una de sus manos me soltó y entonces subieron la falda de mi vestido para quitarme las bragas y arrojarlas al suelo
- debería habértelas quitado antes, solo por hacerte la difícil-dijo y entonces tocándome muy suave y haciéndome gemir- te gusta jugar conmigo, bien. Ahora jugaremos mi juego.
El continuó tocando lento, arriba y abajo en tanto yo comencé a cerrar mis piernas al sentir la presión.
-no- me retó y poniendo una de sus rodillas en medio para separarlas- vas a soportarlo, por que tu te lo buscaste
-¿te gusta castigar?
-puede que vaya a gustarme si sigues con esa actitud- contestó antes de darme un beso, pero sin detenerse.
Unos minutos más llevándome al borde y entonces deteniéndose hasta que me puso de frente contra la pared, poniendo mis manos en mi espalda donde las sostuvo con fuerza.
Yo forcejeé un poco, pero el no me dejo ir, consiguiendo que me pusiera un poco nerviosa.
-tranquila- susurró en mi oído y pegando su torso y su cadera contra mi- no haré nada extrañó ni nada que no quieras- yo intenté girar mi cabeza para verlo- confía en mi
Yo pase saliva y entonces asentí lentamente con la cabeza.
-solo dime cuando ya no soportes más-dijo- y me detendré
Entonces las nalgadas comenzaron. Primero un lado y después el otro, uno y otro, yendo más fuerte con cada golpe y haciendo que mi espalda se arqueara y mi trasero terminara hacia arriba, casi como si estuviera ofreciéndoselo. Y Dios, me estaba mojando cada vez más.
Yo gemí para el séptimo y cinco más después le pedí que se detuviera entre chillidos. El lo hizo de inmediato con un gruñido tras el cual apretó mi trasero entre sus manos.
Lo vi desabotonarse los jeans y los bajo rápidamente antes de llevar su polla a mi entrada por completo mojada. Yo apoyé mis manos contra la pared de color rojo y el me tomó de la cadera antes de empezar a follarme.
Su boca volvió una vez más hasta mi oído y entonces pude escucharlo jadear mientras entraba y salía de mi coño.
-es increíble que estés así de mojada- gruño apretando mi trasero y entrando más rápido. Yo gemí y lo miré de reojo- ¿quieres correrte?
-si, por favor…- gemí y tirando mi trasero más atrás.
-dilo- me alentó- dime lo que quieres
-quiero correrme Emmett, por favor…- pedí con la voz que a el lo volvía increíblemente caliente
-Dios- gruño el- vamos- y con eso el solo se movió más y más rápido hasta que yo me vine con un grito, pero tras el cual ni siquiera se inmuto, y por el contrario mantuvo el mismo ritmo- otra vez- dijo- vamos
Yo gemí y entonces el paso una de sus manos adelante para tironear mis pezones, haciendo a un lado mi vestido, y entrando con mas fuerza hasta el fondo. El me separó de la pared y entonces me tomó de los hombros haciendo que mis brazos colgaran a los lados y yo volteara mi cabeza hacia el.
-Dios, Rose, si… sí- el gruñó- quiero escucharte venirte sobre mi
Yo gemí con fuerza apretando mis uñas contra la parte interior de mis manos. Y tras un par de estocadas más, volví a correrme haciendo que el mordiera el lóbulo de mi oreja.
-Dios….-gruñó el y haciendo sus estocadas algo más lentas antes de girarme la cara para que yo lo mirara
-gracias-dije y entonces el sonrió
-aun no terminamos-me advirtió, aun así yo ya me sentía en el cielo.
El se salió de mi y con un rápido movimiento me volteó de nuevo frente a el y me alzó en el aire rápidamente para que luego yo entrecruzara mis piernas detrás de su espalda y me colgara de su cuello. El hizo mi vestido hacia arriba y yo levanté mis brazos para que el me lo quitara. El besó y chupó mis pezones haciéndome gemir y yo apreté mis manos sobre sus hombros al sentir la espalda contra la pared.
-¿te gusta?-preguntó el mientras con una mano me sostenía por el trasero, con la otra pasaba su erección arriba y abajo por mis pliegues
-si-contesté mirándolo a los ojos, y entonces el me penetró de un solo tirón y yendo hasta el fondo. Yo gemí despacio y entonces mordí mis labios al sentirlo retirarse un poco para luego volver a entrar- más- pedí por favor…
-dilo una vez más- exigió- Dios…- el pasó una mano por mi cabello peinándolo hacia atrás.
-más-gemí- más, Emmett…
-bien hecho-me felicitó y con ello comenzó a entrar y salir hasta el fondo yendo con cada estocada un poco más rápido y jadeando el también.
Yo mordí mis labios al sentirme venir y el fue más rápido, ayudándome a hacerlo. Mis piernas temblaron y yo suspiré con fuerza y bastante agitada después de eso para verlo a los ojos a lo ultimo, mientras el se movía muy lento dentro de mi.
-ahora a la cama- me dijo y yo con ello me llevó de ese modo hasta la cama, donde me acostó y el lo hizo arriba mío aun sin salirse de mi.
Pero esa posición no duró mucho. Apenas un par de estocadas y entonces el me hizo darme vuelta para terminar apoyada sobre mis rodillas y mi trasero apuntando hacia el.
El acarició mi trasero, ya probablemente bastante rojo y al que le añadió un nuevo golpe suave, haciéndome gemir.
Su mano bajo hasta mi centro y sus dedos jugaron con el, únicamente haciéndome sufrir.
-¿estas esperando que ruegue?- pregunté y volteando mi cabeza sobre el hombro para verlo a la cara.
Emmett sonrió.
-me encantaría escucharlo saliendo de tu boca- dijo con deseo y aun tocándome lentamente.
-¿y si no….? ¿No vas a follarme?
-aun así voy a follarte- dijo de forma posesiva y apretando mi trasero con su mano libre- solo que tu no vas a disfrutarlo tanto, por que no voy a dejarte llegar hasta que yo lo haga. Y no tengo ninguna prisa.
Yo le puse mala cara. Haciendo que a el le pareciera aun mas gracioso, cuando no lo era en absoluto.
-¿Qué va a ser entonces?-preguntó. Sus dedos entraron hasta el fondo curvándose un poco antes de salir y consiguiendo que yo me mordiera los labios para no gemir. El jadeó y con eso me dio un azoté en el trasero- sin trampas nena
-¿por favor…?-pedí, el alzó sus cejas esperando que continuara- por favor Emmett… quiero que me folles, ahora…. Quiero que lo hagas y muy fuerte, por favor…- y entonces use mi voz de niña pequeña, sabiendo que no podía fallar.
Emmett sonrió complacido antes de azotarme de nuevo.
-sabes obtener lo que quieres- me felicitó y con ello sacó sus dedos para penetrarme el lentamente antes de retirarse y dándome otro azote en el trasero.
-mmm- gemí yo – si…. -el comenzó a moverse más rápido poco a poco, hasta que alcanzó un ritmo constante y vertiginoso. Entonces su pecho se puso sobre mi espalda y su boca sobre mi oído mientras sus brazos me estrechaban contra el- Emmett…- el gruño en mi oído al sentir lo estrecha que me estaba poniendo- por favor…
El mordió mi espalda y entonces se penetró mucho más rápido y fuerte haciéndome llegar nuevamente y el gruñendo a la par que yo lo hacia.
Casi en automático, el me hizo enderezarme, tomándome por los hombros y poniéndome solo sobre mis rodillas para follarme hasta el fondo y comenzando el a jadear muy agitado.
-Maldición-dijo apretando mi trasero y aun moviéndose con la respiración muy agitada- Rose… necesito… tu boca- yo gemí al oírlo- por favor…
Y ahora el estaba rogando… yo sonreí interiormente al escucharlo.
-¿quieres correrte en mi boca?- el gruñó como respuesta- bien
Yo me volteé y entonces me puse de rodillas frente a el con la boca abierta y sacando mi lengua hacia afuera.
-oh, Dios- gimió el con la voz ronca y áspera y ahora tocándose mientras yo lo veía a los ojos esperando.
Entonces sentí el líquido caliente sobre mi lengua mientras lo veía a el echar su cabeza hacia atrás mientras jadeaba y gruñía de placer.
el tipo de capitulo que me encanta escribir. ajjajajaj, y a la respuesta de algunas chicas, si se que emmett es un cuanto bipolar o al menos lo es cuando deja de ser lindo y tierno y comienza a ser dominante en la cama, el tipo de hombres que me gustan...
En fin, ojala les guste! y prometo una escenita de celos para el proximo capitulo.
gracias a todas las chicas que me digue, tanto mis historias, como a ami cmo autora, las que me tienen entre sus favoritos y las que me dejan sus reviews cada vez q actualizo.
que opinarian mas adelante de un fic sobre un emmett como padre soltero y Rose siento la niñera? es una idea que tengo en mente... que me dicen?
Un saludo a todas
Me encantan sus reviews
Bella McCartney Darcy
