El dinero no lo es todo


Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.

El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.


Capitulo 12: segundo día

-Buenos días- su voz me despertó al tiempo que con una de sus manos apartaba el cabello de mi cara. Yo intenté no sobresaltarme.

Dormir con alguien mas, realmente no era lo mío. No desde hacia mucho, mucho tiempo.

- ¿dormiste bien?

Pestañeé un par de veces y entonces me gire para verlo la cara.

Emmett llevaba el torso desnudo y tenía una sonrisa con hoyuelos en su cara mientras que sus ojos demostraban lo dormido que aun estaba.

-yo… si- dije acomodando el trozo de sabana que estaba cubriéndome- solo… hummm no estoy acostumbrada a despertar acompañada.

Emmett tardó unos segundos en comprender a que me refería, con lo que hizo un "ohhh".

-¿fue tan malo?

No, no lo había sido.

-estuvo bien- su sonrisa se ensancho- veo que para ti también-dije y viendo lo caliente que el se había despertado.

-bueno, hubiera sido muy difícil que esto no sucediera considerando que dormí en la cama contigo-esta vez yo sonreí antes se sentarme en la cama y sin importar ya que la sabana me cubriera o no.

Los ojos de Emmett se fueron directo a mis pechos antes de regresar a mi.

-debemos bajar a desayunar-yo mire el reloj, consciente de que el aun estaba mirándome.

- no en este preciso momento-dijo el

-se lo que estas pensando- dije haciéndolo alzar una ceja- pero no se si deba complacerte después de nuestra pelea de anoche

-¿nuestra pelea de anoche? Pensé que el sexo que había seguido a la pelea había servido como reconciliación- el bromeo

-no fue suficiente

El dejo caer su cabeza contra su almohada riendo y entonces me miró a los ojos. Estiró una mano hacia mi y entonces acarició mi muslo para luego ir hasta mi trasero

-soportaste bastante anoche-me dijo entre sorprendido y complacido- ¿o acaso quieres mas?

Yo negué con la cabeza poniendo cara de niña buena

Emmett me sonrío.

-ven aquí-dijo tomando mi mano y buscando que yo me sentara sobre el. Yo lo hice y entonces apoye mis manos sobre su pecho

-te ves preciosa-dijo el haciendo que como una tonta yo me sonrojara. El acarició mi mejilla y entonces sonrió.

No tenia idea de cómo me veía a decir verdad y pese a mi trabajo, no era del tipo de chicas que se despertaba una hora antes para maquillarse y arreglarse antes de volver a la cama, y tampoco iba a hacerlo.

-¿no te pareció suficiente lo de anoche?- el tomó mi mentón para obligarme a verlo

-no-dije- pero eso no significa que quiera más ahora

Sus manos acariciaron mi cuello, mis hombros y luego bajaron a mis pechos para tocar mis pezones. Paso sus dedos alrededor dando círculos y entonces los tironeó un poco haciendo que yo me mordiera los labios.

-eso es lo que quería ver-dijo complacido y entonces siguió bajando sus manos por mi abdomen hasta mi cadera, acariciando los contornos, y entonces yendo hasta mi centro.

-mmm… no-dije

-¿no?- el movió uno de sus dedos arriba y abajo aun mirándome a los ojos- ¿no qué?

-no hagas… eso

-¿no quieres que lo haga?-el aceleró el ritmo- ¿segura?

-Emmett….- pedí y el gruñó- Emmett por favor…

-¿por favor que?-el insistió- por favor para, por favor detente, por favor mas rápido…

Yo comencé a gemir y entonces el lo hizo mas rápido.

Yo deje caer mi cabeza hacia atrás y apoye mis brazos sobre sus piernas haciendo mi cadera hacia arriba.

-si…- el jadeo- ¿más?

-si, mas por favor-gemí. El movió sus dedos mas rápido y cuando estaba al borde se detuvo de repente y me hizo girar, dejándome con la espalda sobre la cama y el sobre mi.

Emmett gruño y entonces se deslizó hacia abajo besando mi estomago y luego abriendo mis piernas con sus manos para ir hasta mi centro con su boca.

-oh Dios…- gemí y entonces sintiendo su lengua sobre mi clítoris- Emmett…

-te lo ganaste-dijo el con una sonrisa antes de continuar-bueno… de verdad te lo ganaste y adoro verte gemir desde este ángulo.

Yo me reí apenas antes de sentir su lengua comenzando a entrar en mí. Una de sus manos apretó mis pezones mientras su lengua seguía penetrándome.

Pude ver a Emmett comenzar a tocarse mientras me veía a los ojos aun moviendo su lengua más rápido. Regresó a mi clítoris y entonces yo apreté las sabanas entre mis manos con fuerza.

Sentí a Emmett gruñir sobre mí y entonces me vine de una forma increíble.

Sin esperar mas, el se irguió sobre mi y comenzó a follarme, poniendo mis piernas sobre su hombro y mirándome directo a los ojos.

-eres tan preciosa… tan linda y estrecha…- el gruño entrando hasta el fondo para luego retirarse-dios…- el me tomó por la nuca y entonces me acercó a el para besarme moviéndose algo mas lento.

Emmett hizo que me corriera una vez más y entonces se bajó de la cama y me hizo sentarme al borde de ella para comenzar a chupársela. Me dejó hacerlo sola, apenas pidiéndome que moviera mi mano un poco mas rápido o mas arriba… pero simplemente mirándome anonadado jadeando y gruñendo cada vez que yo lo llevaba hasta el fondo y luego me retiraba.

Y una vez más, sin aviso alguno, se retiró de mi boca y me tendió su mano para ayudarme a bajar de la cama.

Me besó con ganas… lentamente, usando su lengua y tomándome entre sus manos apenas antes de continuar besando a la par que me tocaba. Pude sentirlo por completo duro y empujando apenas su cadera hacia mí mientras su boca seguía sobre la mía. Lo toqué con mis manos y entonces el me tomó por el pelo y me apartó de sus labios para verme a los ojos con deseo mientras yo seguía moviendo mis manos.

-¿aun quieres más?-preguntó cono la voz ronca. Yo asentí con la cabeza.

El me hizo girarme y me puso de espaldas a el, con las manos apoyadas sobre el poste de la cama y hacerlo una vez mas.

Una rápida ducha después de eso consiguió que ambos termináramos de despabilarnos y que Emmett se tranquilizara. La verdad, debía admitir que nunca había conocido a un tipo que estuviera tan caliente durante todo el día, o mejor dicho todo el tiempo. Era algo divertido, pero también estimulante, y de verdad conseguía dejarme exhausta por la noche.

El desayuno no estuvo mal y la comida mucho menos. Comer en casa de los McCartney después de todo era casi como come a diario en un caro y delicioso restaurante del centro. Su madre y la chica que la ayudaba en la cocina merecían llevarse todo el crédito.

Y estar con todos ellos en la mesa, sentados como una enorme y alegre familia que reían y peleaban por el último biscocho o por que alguno no debía comer mas de la jalea, era realmente muy acogedor. Tanto que quería formar parte de ellos, incluso cuando interiormente sabia que no podía hacerlo.

Para cuando ya la mayor parte de la comida había desaparecido de la mesa, sus padres nos propusieron jugar un partido de tenis. Conmigo allí, seríamos cuatro equipos de dos y habiendo dos canchas de tenis, el número era perfecto.

Así que regresamos a la alcoba mientras yo mentalmente repasaba la ropa que había traído conmigo. Desde luego, nada de ropa para jugar tenis.

Emmett se fue directo al armario que tenía en su habitación y saco un par de pantalones y una camiseta que desde luego eran las ideales para la ocasión.

Yo tenia un par de shorts ero no eran demasiado "deportivos" a decir verdad. Aun así me los puse junto con una blusa blanca con botones. Mas bien parecía lista para salir que para hacer un deporte, pensé viéndome al espejo.

-¿crees que sea apropiado para jugar al tenis?- pregunté y dando una vuelta para que el me viera. Y desde luego, tenía mucha ropa, pero no del tipo de ropa que se usaba para jugar tenis.

-Si no lo es, se me ocurren varios juegos mas para los que si lo es- dijo el con deseo y apretando mi trasero.

Yo negué con la cabeza sabiendo que era un caso perdido y entonces lo aparté de mi para agacharme y acabar de atarme los cordones.

-te ves increíble- dijo el- pero puedo pedirle a Alice alguna cosa para que te pongas si quieres. Dudo que no tenga algo, considerando el tamaño de su armario.

- no quiero molestar a tu hermana

-desde luego que no. Recuerda que ella trabaja de eso. Ya veras como se pone a dar saltitos si le pido que te ayude a vestirte.

Yo sonreí al imaginarme la escena.

-esta bien-acepté- y gracias

-iré por ella- dijo el acercándose a mi para darme un beso en los labios. Yo le respondí- y te esperaré abajo para cuando termines- me dijo y entonces abandonó la habitación.

Apenas cinco minutos después vi a Alice entrando por la puerta vestida con un conjunto de color azul, una sonrisa en la cara. Y llevando varias cosas en las manos, casi todas de color blanco.

-Emmett dijo que no sabias que usar-me dijo

-la verdad es que no suelo jugar tenis- admití- y no traje ropa deportiva conmigo, el no me dijo que….

-esta bien- ella me tranquilizó- no es como si lo hubiéramos planeado o de otro modo yo se lo habría avisado a el. Pero nos gusta hacer deportes en familia-dijo dejando las prendas sobre la cama- estoy segura de que esto va a servirte. Somos casi la misma talla.

Yo miré las cosas que ella había traído y entonces vi un top, una camiseta sin mangas, una pollera y un par de shorts.

-puedes usar el top debajo de la camiseta y quitártelo si tienes calor luego- me recomendó- claro, si no te da vergüenza hacerlo.

¿Vergüenza? Creo que de las dos, ella probablemente sería la única que la tendría. Considerando las cosas que había hecho, pocas cosas me daban pudor.

-me gusta la idea- dije y con ello quitándome mi camiseta para ponerme ambas cosas.

-¡te quedan perfecto!- ella estaba feliz- incluso mejor que a mi

-no creo llenar tanto esta camiseta como tu- dije- no arriba al menos- yo señale sus pechos y luego los míos

-es cierto- ella parecía orgullosa- pero te ves bien aun así. Además a mi hermano parece que eso no le importa demasiado. O por el contrario le encanta, según lo que escuchamos anoche.

Mierda.

Alice me miró esperando que yo contestara, pero sinceramente no sabia que decir. ¿Cómo no lo había pensado? Estábamos todos durmiendo bajo el mismo techo al fin y al cabo. Claro que de haber sido un hotel o el de Emmett, no me importaba ya que no tenia idea de quienes eran los vecinos ni tampoco me importaba su opinión, pero ahora…

-fue algo divertido, tengo que admitir- me dijo riendo- aunque no la idea de imaginar a mi hermano teniendo sexo.

Yo le sonreí

-lo siento… ¿acaso los despertamos o algo?

-en absoluto-me dijo- aunque si fue algo intenso

Yo me mordí los labios evitando contestar. Esto estaba fuera de mis límites. ¿Acaso Emmett querría que se lo dijera? No lo creo.

-tu hermano es intenso-dije

-muy cierto, no me sorprende que también lo sea en la cama. Tal vez le diga a Jasper que hablé con el mas tarde- ahora yo me reí- no le vendría mal.

Yo tomé entonces la falda de la cama y me la puse sobre la ropa imaginando como quedaría.

-deberías usar los shorts- yo alcé mi vista hacia Alice- acentúan tus piernas-apuntó y obviamente refiriéndose a los de jean que llevaba puestos- además, si usas la pollera, tendrás a mi hermanito querido intentando meterte mano y viéndote el trasero toda la mañana.

-es cierto-acordé. Y aunque hubiera sido divertido, no hubiera sido apropiado.

Dejé la falda de nuevo sobre la cama y entonces me quité mis shorts, para luego ponerme los otros.

Pude ver a Alice viéndome y obviamente las bragas de encaje de color piel que llevaba debajo. Nada apropiadas para hacer deporte.

-creo que voy entendiendo algo más lo de anoche- me dijo haciendo que yo sonriera- aunque debo decir que tienes buen gusto para vestirte, incluso en lencería.

-gracias

-si hubieras visto alguno de los modelitos pasados que el me ha presentado…- ella dio vuelta sus ojos en una mueca de asco- al menos ha subido su nivel y su gusto ha mejorado- yo até el cordón de los shorts de algodón en la cintura y entonces los acomodé- aun no puedo creer que te haya tenido escondida por ¡tres meses!

-bueno, no ha sido tan formal por tres meses-le dije- al principio yo no sabia bien que esperar, pero al final resultó.

-¿el te prometió que no saldría más con zorras estúpidas?- Alice se veía divertida- lo siento- se disculpó conmigo- no debí decir eso. Tu pareces una buena chica, y además puedo ver que el te quiere y se ve muy feliz además. Llevaba tiempo sin verlo así.

Sin contestar nada, yo fui hasta el espejo de pie que estaba a un lado de la ventana y me paré frente a el para verme. Y Alice había tenido razón. Los shorts de algodón blanco habían sido una buena elección. Y la camiseta sin mangas de rosa pálido se veía bien.

-¿tu eres feliz con el?- me preguntó a mi

-lo soy-mentí-el es muy dulce conmigo, incluso detrás de ese enorme cuerpo.

-oh, el es un caramelo-me dijo ella- mastícalo un poco, y va a acabar rompiéndose. yo se exactamente como hacerlo- dijo orgullosa- mis años siendo su hermana pequeña me han enseñado a extorsionarlo para obtener las cosas que quería.- ella hizo una pausa- ¿tu tienes hermanos?

-dos hermanastros, pero apenas los conozco-dije y entonces yendo a mi maleta en busca de una goma para el pelo

-que mal- me dijo ella- ¿así que estas por tu cuenta ahora o…?

-básicamente- ella me miró algo afligida, probablemente no queriendo preguntar más- no te preocupes, no es nada triste. Es decir, ya estoy acostumbrada a vivir sola y hacer todas mis cosas.

Alice asintió con la cabeza sin saber que decir. Estaba casi segura de que ella me había imaginado como una más de las chicas ricas que Emmett había llevado a su casa y que no tenían ese problema, sino una tarjeta dorada a nombre de papá en su billetera que solucionaba todos sus problemas. Incluso tal vez también su vida hubiera sido así de fácil, nada similar a la mía.

-deberíamos bajar- apuntó finalmente- Emmett debe de estar ansioso por ver que te pusiste

-conoces bien a tu hermano-le dije-muy bien, ya estoy lista.

Así que sin decir más bajamos las escaleras juntas y entonces pude ver desde el otro lado de la habitación al resto de la familia sentados en el sofá hablando y riendo.

Emmett, sin embargo, pareció escucharnos, así que miró en nuestra dirección, dándome una de esas mirada de "te devoraría ahora mismo" al mirarme de arriba abajo en dos segundos.

-lo sabía-dijo Alice a mi lado riendo al saber que tenia razón.

Yo solo me reí y continué caminando.

-bueno-dijo ella al atravesar la sala- ya estamos todos, así que ¿porque no vamos a jugar de una buen vez?

Todos estuvieron de acuerdo y entonces comenzaron a ponerse de pie, yendo Jasper al lado de Alice casi de inmediato, Edward y Bella juntos, sus padres y por ultimo Emmett se acercó a mi para pasarme una manos por la cintura, estrechándome contra el mientras me veía a los ojos.

-y yo que pensaba que no te podías ver mejor que antes-admitió- dejaré que mi hermana te vista mas seguido creo

-¿no te gusta como me visto yo sola?-pregunté

-me encanta-dijo el- sobre todo cuando te desvistes

-cuando tu lo haces, querrás decir- le corregí- realmente no recuerdo cuando fue la ultima vez que yo me quité la ropa por mi cuenta desde que comenzamos a follar.

Emmett gruño como respuesta

-ahora vamos a jugar, o me temo que vas a querer regresar a la habitación

-no tenemos porque-me dijo acariciando mi mejilla mientras me veía con deseo- podemos usar el sofá, o ir a la cocina. No hay nadie más en la casa después de todo.

Yo suspiré

-lo sé -me dijo el- es realmente muy difícil rechazar una oferta como esa ¿no?

-vamos a jugar tenis-dije y tomándolo de la mano para luego comenzar a andar hacia la puerta- necesitas enseñarme como se hace

-será un placer-me dijo el apresurando el paso para darme un golpe en el trasero- aunque si juegas mal, tendré que castigarte

-no estoy segura de que querer hacer-dije- es probable que perder vaya a ser muy divertido ¿no crees?

-tal vez lo sea luego, pero no en la cancha- el me advirtió – no olvides que detesto perder.

-es cierto, Sr. Competitivo. ¿Como pude olvidarlo?- el me puso los ojos en blanco- bien ¿Qué vas a hacer si hago que ganemos?

Una sonrisa muy sexy apareció en su rostro obviamente ya imaginando la cantidad de cosas que podría e iba a hacerme mas tarde.

El tenis estuvo bien. Lo había practicado alguna que otra vez, pero Emmett me ayudo bastante, aunque también se aseguro de que no quedáramos atrás en el marcador que Alice había llevado a la cancha y donde anotaba los tantos que cada equipo hacia.

Terminamos jugando seis partidos cada uno y luego los dos con mayor puntaje terminaron en la final, en donde estábamos Emmett y yo contra Edward y Bella.

Pensaba que sería lindo dejar que los futuros novios ganaran, pero Emmett buscaba ganar a toda costa. Sinceramente estaba comenzando a pensar que tenía algo personal con Edward.

Bella juagaba más o menos como yo, así que eso nos dejaba empatadas, pero tanto Edward como Emmett eran buenos y muy competitivos, de más estaba agregar.

Asique tras cuatro sets, Emmett y yo terminamos ganando, o mas bien, el lo hizo por los dos.

Y no cabía en su alegría, tanto que me abrazó y me alzó en el aire gritando "¡ganamos!" haciéndome sentir también muy feliz. Sabia que solo era un juego, un juego con personas que apenas conocía y que probablemente no volvería a ver, pero se había sentido bien ganar algo, por una vez, hacer algo bien.

Después de eso y para mi sorpresa acabamos almorzando afuera. Eso si era un cambio. Es decir, ¿en que momento habían armado esa enorme mesa y habían traído todas esas sillas de Dios sabe donde al parque? Y todo se veía tan increíble…

Comimos como si fuéramos una gran familia, una de la que yo formaba parte y para cuando llegó la hora del postre. Las chicas que estaban en la cocina y ayudaban a la madre de Emmett trajeron un enorme carrito con varias cosas diferentes encima.

Emmett se abalanzó encima de ellas, mientras tanto yo me quedé en la mesa esperando que el regresara con algo para los dos, viéndolo como si fuera un niño en busca de dulces, algo de verdad muy tierno.

Entonces Edward, sentado a mi lado se volvió para hablarme.

-ahora entiendo lo que Emmett ve en ti-dijo el y viéndome de un forma que yo conocía bien

-¿a que te refieres?- y esto no era solo con respecto a su pregunta, sino el modo en que el lo había dicho y la forma en que me estaba mirando ahora.

-eres….- el hizo una pausa en la que buscaba la palabra adecuado para decirlo. Yo solo esperaba que no dijera nada que arruinara la boda- de esas personas que cuando entran a una habitación la iluminan- ahora yo me quede sin palabras- no conozco mucha a gente a si, debo admitir.

-gracias, creo- contesté-mmm, ¿pero eso que tiene que ver con Emmett?

-eres preciosa Rose y muy divertida además

-Edward yo…

-oh, Dios- dijo el- no me malinterpretes- el sonaba apenado- no creerás que te estoy coqueteando ¿o si?- yo no contesté y obviamente dándole la razón- Rose…

El suspiró audiblemente.

-¿amas a Bella o no?

Dios santo, ni siquiera conocía tanto al tipo, pero lo último que necesitaba ahora era tener al novio detrás de mi.

-desde luego que si- el no lo dudo- solo fue…-el pestañeó un par de veces antes de continuar- Emmett es muy afortunado de tenerte a su lado.- ¿era él el afortunado, o era yo la suertuda de poder estar con incluso cuando me estuviera pagando?- Estoy seguro que muchos hombres deben envidiarlo.

Y el en parte me había dado al impresión de ser uno de ellos.

-supongo-dije- el es un gran tipo y es muy divertido también. Y es…

-muy bueno en la cama-Edward me sonrió- pero no diré mas nada de eso, de seguro ya te han molestado bastante con la función que nos dieron la otra noche.

Yo le sonreí agradecida

-aunque es difícil competir con eso. -¿esto era en serio? Dos segundos atrás había dicho que no me estaba coqueteando y ahora esto…-la compatibilidad en el sexo es… algo que puede mantener a dos personas mas unidas que ningún otra cosa. Es…lo básico, donde uno… se pierde en el otro. Y si tienes eso con alguien no quieres dejarlo ir.

-¿tienes eso con Bella?

-oh, ella va a matarme si ando divulgando nuestra vida sexual por ahí-dijo divertido- es mas bien reservada, pero debo admitir que puede ser muy complaciente conmigo cuando quiere hacerlo y a mi me encanta serlo con ella siempre. Claro que lo de ustedes dos, es obvio que es algo muy distinto.

Yo bebí otro poco de limonada y entonces sentí una enorme mano sobre mi hombro antes que sentir sus labios sobre mi cuello.

-¿Qué están haciendo ustedes dos?- la voz de Emmett sonaba curiosa y pude verlo mirando a Edward bastante concentrado.

¿Habría visto el también el modo en que me había mirado unos minutos antes? Tal vez si, tal vez eso era por lo que Edward no le caía bien. No parecía ser del tipo infiel, al menos no por como había hablado de Bella, pero tal vez si fantaseaba con otras mujeres. Igual que un montón de tipos siempre lo hacían.

-solo hablando-dije

-¿sobre qué?- Emmett fue insistente

-sobre comida- Edward se apresuró a decir y haciendo que yo cerrara mis ojos, algo decepcionada. Mentir por una cosa como esa era una estupidez, pero tal vez el solo no quería tener problemas con su futuro cuñado.- yo prefiero más los salados y Rose al parecer, lo dulce.

Emmett me observó ahora como si estuviera tratando de confirmar lo que el otro acababa de decirle.

-comida-confirmé. Emmett me sonrió a medias y entonces se sentó a mi lado.

-iré por algo de postre para Bella-Edward se excuso y entonces se alejó de allí.

-se que eso no era solo sobre comida-Emmett dijo serio y viéndome directamente a los ojos

-solo dijo que eras afortunado por salir conmigo y que debías de ser muy bueno en la cama considerando el espectáculo que dimos anoche-dije y poniéndola los ojos en blanco, sabiendo que era mejor decírselo de una sola vez antes de que el se enfadara.

Emmett me sonrió a medias y entonces dio una rápida mirada detrás de mi antes de volver a verme a los ojos.

-lo sabia-dijo algo enfadado- Dios…. Créeme que he intentado que el tipo me agrade ¿sabes?, pero ese tipo de cosas…

-¿crees que engaña a Bella?

-mas le vale que no lo haga- y el no estaba jugando- no lo se, solo... vi como te estaba mirando y no debería de hacerlo. Va a casarse mañana

-lo sé-concordé- pero fue nada malo Emmett, no estaba filtrando conmigo ni nada parecido. Y en todo caso yo no se lo permití

El bufó y entonces tomó mi mano entre las suyas para acariciarla y luego darme un beso en el dorso de la mano.

-¿te pusiste celoso?- sabia que era estúpido preguntarlo, muy estúpido, pero también sabia que el lo había estado, aunque solo hubiera sido un poco.

Emmett sonrió antes de mirarme.

-creo que nunca hablamos de los celos -el muy inteligentemente intentó evadir mi pregunta.

-no lo hicimos-dije

-soy bastante celoso debo admitir. Y tú desde luego, y mas allá de las circunstancias, consigues que lo sea contigo. Bueno creo que cualquier tipo lo sería contigo. Pero realmente haces que me ponga… que no pueda soportar cosas como esas, mucho menos viniendo de Edward

-así que un niño mandón, competitivo y celoso. Creo que me metí en un buen lio contigo.

-olvidaste la parte de "un dios del sexo"

Yo comencé a reír y entonces el lo hizo también

-tu ego es demasiado grande-dije- eres bueno, pero créeme, a las chicas no nos gustan los tipos presumidos, mucho menos si no cumplen con sus expectativas.

-¿y yo no cumplo con las tuyas?

Yo robé un poco del brownie que el había traído y no le contesté.

El me miró con deseo al verme sacar la cuchara de mi boca y entonces me la quitó de la mano lanzando un suspiro.

-tu cumples con todas las mías-me dijo

-ya basta-le dije-incluso cuando me castigues y me azotes y te guste follar con fuerza… cosas que me encantan, necesitas mejorar la parte de tu ego.

El gruño y entonces me tomó del cuello para besarme con ganas.

-creo que tendré que tener los ojos mas abiertos después de esto-me dijo apenas separándose de mis labios mientras me veía a los ojos- No puedo permitirme que cualquier idiota, incluyendo a mi cuñado intenté robarte. Eso no va a suceder.

-¿vas a ser mi guardaespaldas?-pregunté divertida- por que sabes, tienes el porte de uno. Podrías ponerte uno de tus trajes y entonces…

-entonces tu deberías pagarme a mi

-¿me cobrarías por eso?-pregunté y evadiendo el hecho de que el hubiera sacado a relucir la parte del dinero.

-no -dijo el con una sonrisa- sería un honor cuidar a alguien tan linda como tu, aunque seria genial si pudiera acostarme contigo además de solo cuidarte. En ese caso no te cobraría por absolutamente nada.

Yo me reí y entonces el volvió a besarme con ganas. Solo haciéndome desear que ese fin de semana no acabara más.


aqui esta chicas, el nuevo capitulo, con celos de Emmett y un Edward que probablemente nadie mas esperaba. ¿creen que habra mas de eso?

en fin, espero les guste, ah y les comento que junto con esta historia voy a publicar el one shoot que les prometí sobre emett y rose. asi que busquenla en mi perfil. se llama "The Stephbrother"

esperare sus reviews con ansias y prometo qeu mi proxima actualizacion sera sobre "una vida vacia sin ti" con el anteultimo capitulo. gracias a todas mis lectoras nuevas y los que estan desde el comienzo. gracias por leerme y seguirme junto con mis historias. de verdad, gracias!

un saludo enorme a todas

Bella McCartney Darcy