El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 13: la noche antes
Los invitados comenzaron a llegar por la tarde y tuve la ocasión de saludar a algunos de ellos antes de regresar a nuestra habitación, mientras que Alice y varias chicas mas se encargaban de preparar las mesas afuera con sus adornos y lámparas listas para la cena que seria en apenas unas horas. La mayoría de los presentes esa noche serian parte de la familia según me había explicado Emmett, primos, tíos y algunos parientes mas lejanos, los que también iban a hospedarse en la casa. Haciéndome comprender que obviamente esta era mucho mas grande de lo que me había parecido.
Miré algo de tv mientras Emmett se duchaba y preparé mi ropa sobre el sofá de modo que antes de tener que bajar ya todo estuviera listo.
Había decidido ponerme el conjunto que había comprado unos días antes en el centro, sabiendo que a Emmett iba a gustarle, ya que era muy parecido al que llevaba el día en que el me había comprado el vestido en la tienda de Armani. Pero a diferencia del anterior, este era trasparente y tenia pequeños volados tanto en las bragas como en las copas del sostén, que acompañados con mis medias con ligas, eran una combinación terrible.
Pero claro, yo me había puesto una camiseta y una falda, como si nada pasara, incluso cuando ahora la que se moría por follar era y esta vez.
¿Es que podía Emmett hacer que yo también deseara hacerlo todo el tiempo? Al parecer si.
Para cuando el salió de la ducha yo estaba mirando la tv para nada interesada en lo que estaban dando y jugando con mi cabello entre mis manos.
Emmett solo traía sus pantalones de vestir puestos y el torso descubierto. Como si eso no me distrajera en absoluto, sus brazos grandes y fuertes, sus abdominales… cualquier chica estaría babeando frente a el en ese momento, pero yo no podía hacerlo. No podía demostrarle lo fácil que el podía afectarme.
-no hemos tenido mucho tiempo a solas- me dijo y se veía algo molesto por ello.
-tu familia nos ha mantenido ocupados- apunté yo- tal vez no querían dejarnos regresar a la habitación, temiendo que armáramos otra escenita
-oh, no me molestaría en absoluto- ahora el me sonrió como todo un galán en tanto se sentaba a mi lado en la cama.
-lo imagino-dije viéndolo a los ojos.
-Dios... me encanta como te ves con el cabello así- dijo el, tomando la cola de caballo que me había hecho para jugar con ella entre sus dedos. Yo mordí mis labios- una devastadora combinación entre chica sexy y niña buena.
-¿y apuesto a que ninguna de las dos te pone, no es cierto?
El tironeó un poco mi cabello hasta acercar mi rostro al suyo.
-tu me pones-dijo sin vacilar ni jugar. Con una voz cargada de sensualidad que se fue directo a mi centro- más aun cuando no intentas hacerlo.
Yo no dije nada. ¿Qué podía contestar a eso?
-estas muy callada- el me sonrió con picardía
-¿te molesta?
-para nada, solo fue una observación- el aclaró-¿Por qué no hacemos otro juego de preguntas y respuestas antes de bajar para el ensayo? aun tenemos un rato libre
-¿y cual es la apuesta?- el sonrió encantado de saber que yo quería participar.
-una prenda afuera por cada pregunta
-mejor por cada pregunta que no queramos contestar. Sino terminaremos desnudos en menos de dos minutos
-creo que descubriste mi plan- el dijo riendo y obviamente solo queriendo tenerme desnuda y dispuesta a follar con el- bien, aunque tendrás que ingeniártelas para que yo no conteste algo.
-lo mismo digo, aunque solo traes los pantalones puestos.
-comencemos-dijo desafiante- ¿Cómo te la estas pasando hasta ahora?
-muy bien. Tu familia es realmente muy linda y acogedora.- el sintió, indicándome que era mi turno
- ¿te molesto que nos hayan escuchado todos anoche?
-desde luego que no- dijo- mis hermanas querían matarme, pero los hombres presentes solo me envidian. El tópico perfecto para alimentar mi ego, desde luego. Pero no, no me molesto. A demás me encanta que grites, sobre todo si soy yo quien lo esta provocando.
-¿a ti te molesto?- ahora fue el quien preguntó
-no voy a decírtelo- dije y con ello quitándome las pantuflas antes de subir los pies a la cama
Y si me había gustado, aunque también había sido algo incomodo. Que te miren como si fueras una zorra, no le gusta a nadie, así como tampoco sentirse deseada todo el tiempo, algo que era casi la base de mi trabajo. Pero Emmett no necesitaba saber nada de eso.
-bien, tu turno, preciosa- Emmett continuo mirando mis piernas por unos segundos antes de volver a mis ojos.
-¿por qué me trajiste a mi aquí y no a cualquier otra chica? y sin chistes esta vez
-mis hermanas ya de seguro te habrá puesto al tanto de mis relaciones amorosas- yo alcé una ceja esperando que el continuara- y bien, la verdad es que no tenia a nadie a quien traer conmigo, nadie adecuado al menos- ¿así que yo si era adecuada?- tu, Rose, me fascinas, eres hermosa e inteligente y… creo que no encontraría a una chica más perfecta que tu para traer aquí y con quien estaba seguro de que iba a disfrutar de todo.
-¿de verdad crees que soy tan inteligente?
-desde luego que si- dijo el como si eso fuera obvio- y tienes carácter y decisión sobre lo que quieres o no. Y, bien no me enorgullece, pero mi historial revela que he salido con bastantes descerebradas, como dice Alice, como para seguir haciéndolo- yo me reí con eso ultimo- mi turno- anunció y yo estuve de acuerdo- ¿crees que soy un mal partido o solo soy muy estúpido al elegir mujeres?
Estuve a punto de negarme a contestar, pero me arriesgue con esa.
-creo que...- yo vacile- eres un buen partido, digo. Eres alto, bien parecido, un gran cuerpo- el me sonrió al escuchar eso- un trabajo estable, buena posición social y económica, creo que básicamente tienes todo el paquete que las chicas buscan. Pero sobre tu elección de mujeres no puedo decir mucho, no conozco a ninguna con la que hayas salido antes, así que…
-no deberías hacerlo- apuntó el- pero bien, gracias por todo eso- el me sonrió- tu turno
- ¿te gusto más que como un simple juguete sexual ocasional?
Y si, no pude mantener mi boca cerrada. Emmett desde luego no parecía esperar esa pregunta. Aunque yo ya sabia la respuesta. El me lo había demostrado desde que habíamos llegado.
-si- dijo finalmente viéndome a los ojos- ¿no debería?
Yo me quité la blusa y entonces el me sonrió, pero obviamente no conforme con eso. El quería saber que opinaba yo al respecto, aun así no iba a contestar. El no debía hacerlo, desde luego, aunque una parte de mi lo quería y sabía que así era.
Y claro, mi sujetador rosa trasparente y con pequeños detalles en encaje, solo hizo que el se relamiera los labios, deseando verme sin el. Si seguía preguntando cosas como esas, iba a terminar desnuda mucho mas rápido de lo que esperaba, y ciertamente antes que el.
-¿tu crees que soy un buen partido?
-no puedo creer que lo preguntes- dijo incrédulo- Rose, eres… hermosa. Y ciertamente cualquier tipo se voltearía a verte dos veces al verte pasar por la calle. Eres inteligente, y tienes tu carácter, pero aun así eres muy dulce cuando te lo propones, y te encanta el sexo y eres increíble en eso. Desde luego que eres un buen partido
Yo asentí con la cabeza mientras jugaba con mi cabello.
-¿Por qué elegiste hacer esto? Este trabajo- aclaró y viéndome casi rogando que no fuera a esquivar la pregunta.
-necesitaba dinero. Lo que tenia en el banco no era suficiente y Quería mudarme de la universidad- dije aunque sin contarle todo- y los demás trabajos eran de muchas horas y poco dinero. Esta acabo siendo la opción mas rentable.
Emmett asintió con la cabeza aunque no demasiado conforme.
-¿puedo preguntar de nuevo?- yo asentí- ¿te gusta al menos?
-no es tan malo. Por lo general está bien supongo. Lo disfruto… aunque hay ocasiones en que solo es trabajo. No todos los tipos se preocupan por mí, como tú lo haces. Para otros solo eres un agujero que pueden follar hasta acabar y eso es todo. Les importa una mierda si te gusta o lo disfrutas o lo que sea. Son pocos lo que les interesa que lo estés pasando bien, o más aun, que quieran complacerte por un placer que ellos pagaron
Y obviamente, eso no le gusto a el.
-los tipos son un asco- acordó- lo reconozco.
-¿te molesta que trabaje de esto?
El bajo los ojos a sus manos antes de contestarme.
-no soy quien para juzgar creo, después de todo yo te conocí de esa manera. Pero creo que hay otras cosas que podrías hacer en lugar de esto, sobre todo por las cosas que tienes que tolerar. Creo que tienes potencial para hacer cualquier cosa que quieras, y esto es…
Yo asentí con la cabeza. No es como si no lo hubiera considerado antes.
- ¿has pensado en casarte algún día, o estuviste a punto de hacerlo?
-wow, nos pusimos serios con esta- dijo el- y no, nunca tuve cerca de casarme. Mi relación mas larga duró dos años y fue en la secundaria. Desde entonces, solo he tenido relaciones pasajeras- o a mi, pensé yo- pero me gustaría casarme, si tengo a la chica adecuada conmigo.
-¿tienes novio o cuando fue la ultima vez que tuviste uno?
-no, no tengo novio. Y la última vez fue en el primer año de la universidad. Y si te lo preguntabas, hay chicas que tienen novios con este trabajo, aunque no son muchas. Solo tienes que saber manejar bien tus horarios y las mentiras.
El asintió con la cabeza y entonces yo pregunté algo que llevaba tiempo queriendo saber.
-¿te gusta jugar conmigo todo el tiempo no es así? El exhibicionismo un poco también
-solo un poco-dijo.- tengo una imagen que mantener, Rose- el me sonrió- pero follarte en la azotea de mi trabajo, verte en esa tienda vistiéndote….si, me gusta un poco, o tal vez mas que solo un poco.
-¿Cuánto quieres follarme ahora mismo?
Yo le sonreí y con eso hice mi falda hacia abajo para quitármela demostrándole cuanto quería hacerlo. Y quedándome claramente con las bragas y las medias que me había puesto para llevar debajo del vestido para la cena.
Los ojos de Emmett se oscurecieron. El obviamente quería follarme, mas ahora que antes, probablemente.
-¿vas a hacerme gritar de nuevo?
-solo si quieres gritar. Pero no necesitas hacerlo- una de sus manos se poyó sobre mi muslo y bordeó la parte superior de mis medias sujetas por los ligeros- aunque si vas a correrte- dijo con deseo- ¿esto es nuevo?- El obviamente lo había mirado con atención.
-lo es- dije- lo compré el jueves en el centro. Así que vas a ser el primero en estrenarlo.
El suspiró con fuerza. Su mano subió por el interior de mi muslo y entonces volvió a bajar, apretándolo de forma posesiva.
-eso si fue un lindo gesto- ahora dijo el
-¿solo lindo?- dije con mi voz de niña buena
-¿estas provocándome apropósito?
-no-dije y entonces arrodillándome sobre la cama antes de pasar una de mis piernas sobre el para sentarme en su regazo viéndolo de frente- solo quiero que te quites la ropa- dije en su oído- y que me folles con fuerza mientras me tiras del cabello
Emmett gruño sobre mis labios y entonces sus manos comenzaron a tocarme desde la cintura al trasero de forma posesiva.
-¿no quieres esto?- pregunté y llevando mis manos hasta su entrepierna para tocarlo sobre sus jeans- ¿no quieres que lo ponga aquí?- ahora lleve uno de mis dedos a mi boca para chuparlo.
-vas a acabar matándome- Emmett dijo y con ello tirándome del cabello para que apoyara mi trasero sobre sus jeans e invitándome a frotarme contra el. Yo lo hice- Dios…- el jadeo y entonces yo pase mis manos por su espalda recorriéndola toda y disfrutándolo- ni siquiera conseguiste que me quitara los pantalones- me dijo
-yo puedo quitártelos-me ofrecí y quitando el botón antes de bajar el cierre para tener acceso a el. Emmett jadeo complacido.
-realmente no sabes lo que me haces Rose
-si lo sé- lo corregí y dándole un corto beso- y me encanta. Sobre todo lo duro que te pones- añadí y ahora tocándolo luego de haber hecho sus bóxers a un lado.
El llevó sus manos a mis pechos y los estrujo antes de quitarme el sostén y comenzar a chuparlos. Algo que de verdad le encantaba. Yo hice mi cabeza hacia atrás aun tocándolo y mojándome al sentirlo morder mis pezones.
Para cuando el se detuvo, volví a mirarlo y entonces pude verlo en sus ojos.
Esa mirada.
La mirada que te dan antes de decirte "te amo", o la que no necesita de esas palabras para demostrarlo. El acarició mi mejilla y luego mi cuello aun viéndome de ese modo mientras yo seguía tocándolo. Era como si… no pudiera apartar sus ojos de mí.
Me estremecí inconscientemente y el me sonrió creyendo que lo había hecho por que estaba caliente. Y si, lo estaba, pero no era por eso que lo había hecho, sino por como me había hecho sentir el al mirarme de esa manera.
Otros hombres también lo habían hecho, pero entonces yo no había sentido nada, a diferencia de ahora.
Sentí las manos de Emmett apartando mis bragas y entonces gemí haciendo que mi cabeza dejara de pensar por un rato, únicamente queriendo disfrutar de ello.
-¿estás muy caliente?- preguntó sobre mi oído y regresando sus dedos a mi centro tocando arriba y abajo y claramente sintiendo cuando mojada ya estaba- Dios…- el suspiró sobre mis labios y yo mordí los míos.
Sus dedos repitieron el movimientos dos veces más y entonces bajaron hasta mi entrada, entrando primero uno y dos, unos segundos después.
-mmm…- fue lo unió que consiguió salir de mi boca. Mi mano se apretó alrededor de su polla y el metió sus dedos hasta el fondo como respuesta.
Adentro y afuera, adentro y afuera…el continuó, mojándome mas y haciéndome jadear. Finalmente terminé apartando mis manos de el y las apoye sobre sus hombros sintiéndome al borde.
-quiero que te corras para mi- dijo el y entonces aumentando la velocidad. Yo gemí con fuerza y miré a Emmett sabiendo que el ya lo estaba haciendo. ¿Qué tenia acaso en sus ojos que me hacían sentir tan bien?
Con un fuerte grito me vine y mis piernas temblaron aun sobre el. Emmett me sujetó por la cintura jadeando y entonces buscó mi boca para besarme.
Yo lo hice aun intentando recobrar la respiración y entonces me senté sobre el, yendo hasta el final.
-Dios, Rose- gruñó el y apretando el agarre de sus manos sobre mi cadera- si, eso es….- subí lentamente y baje de un solo tirón. Emmett volvió a chupar mis pezones y entonces yo me moví mas rápido gimiendo con mas fuerza.- si… si…si
Yo me moví en círculos y entonces el jadeó con fuerza
-hazlo- dijo apretando los dientes y haciendo que sus cejas por poco se juntaran en medio de su frente. Repetí dos veces más el movimiento y entonces me deje ir.
Sentí las manos de Emmett sobre mis pechos mientras yo buscaba algo de aire con que recuperarme. Seguido a esto, sus labios comenzaron a besar mi cuello buscando mi atención y entonces yo volví a mirarlo.
-ahora yo voy a follarte-dijo y obviamente demostrándome que la que acababa de hacerlo había sido yo, ya que yo había marcado el ritmo por completo, pero a el eso le había gustado.
Me dio un beso en los labios y entonces me giró para dejarme sobre la cama y el comenzó a quitarse los pantalones para luego arrojarlos al suelo.
Emmett me dejó de espaldas a el, con la cara apoyada sobre la cama y mi trasero hacia arriba y apuntando hacia el. Lo acarició y entonces me dio un ligero golpe con el que yo gemí. El me dio otro y yo volví a hacerlo.
Sus dedos bajaron hasta mi entrada y se introdujeron lentamente.
-Dios, Rose….- el jadeo y los retiro apenas antes de volver a meterlos-estas tan mojada…
Yo gemí volteando mi cabeza hacia un costado para mirarlo y el presionó mi punto G.
Oh mierda…
Una, dos, tres, cuatro... Sus dedos golpearon el pequeño huequito donde este estaba y yo comencé a retorcerme sobre la cama sabiendo que iba a córreme.
Pero eso no sucedió, Emmett hizo lo mismo hasta que yo estaba en el borde y entonces se detuvo.
-no va a ser tan fácil- me advirtió- o no va a ser tan divertido
Yo mordí mis labios y entonces el volvió a azotarme antes de metérmela.
-Dios….- yo gemí con fuerza y Emmett fue hasta el fondo rápidamente
-eso es- dijo el- su ritmo se hizo muy rápido casi de inmediato y yo volví a sentirme al borde
- ¿quieres correrte?- preguntó y obviamente dándose cuenta por mis gemidos cuan excitada estaba
-si, por favor…. –pedí
-bien- dijo el y manteniendo su ritmo rápido y constante, golpeando exactamente donde yo necesitaba que lo hiciera. Unos segundos después yo me corrí y el me tomó por la coleta que me había hecho e hizo que apoya mis manos sobre la cama.
-buena chica- dijo y aun sin soltarme continuó bombeando.
-Emmett…..- yo gemí- Emmett… oh por Dios… Dios…. Dios
El me azotó una vez más y entonces ralentizo sus movimientos, apoyando su pecho contra mi espalda y besando mi cuello al tiempo que continuaba metiéndomela.
Una de sus manos apretó mis pechos mientras que con la otra se recargaba sobre el colchón.
-por favor….- pedí una vez mas. El presionó uno de mis pezones entre sus dedos y yo gemí
-¿por favor qué?- preguntó sobre mi oído al tiempo que succionaba el lóbulo entre sus labios
-por favor... mmm….quiero… ahhhh- ¿como se suponía que hablara coherentemente mientras el hacia eso?
-¿Qué es lo que quieres, nena?- su polla fue mas hasta el fondo y algo mas rápido mientras sus dedos apretaban mi otro pezón.
-quiero que hagas que me corra, por favor- dije realmente rápido y casi segura de que el lo había entendido
-¿eso quieres?- yo no respondí y entonces el volvió a tironear mi cabello- Rose…
Yo asentí con la cabeza rápidamente
-bien hecho- dijo- eso tendrás entonces…- el volvió a erguirse detrás de mi y aun sosteniendo mi cabello hacia atrás comenzó a metérmela mas y mas rápido.
-si, si, si…. siii- grité y entonces lo alcancé.
-Oh Dios…- dijo Emmett comenzando a ralentizar sus movimientos mientras exhalaba con fuerza un segundo después de que yo me viniera y cuando aun mi cuerpo estaba convulsionándose- nena… quiero correrme en tu boca
Yo sonreí sabiendo cuanto eso le gustaba y entonces suspiré. Emmett se salió de mi y entonces yo me volteé hasta quedar de frente a el o mejor dicho, frente a su polla a punto de estallar aun excitada y con la respiración agitada.
Abrí la boca y entonces lo tomé entre mis manos buscando que el llegara. Emmett apoyó una de sus manos sobre mi cabeza viéndome con la boca abierta y jadeando con fuerza mientras yo seguía moviendo mis manos. Y casi de inmediato el se corrió en mi boca con fuerza.
Yo tragué todo lo que terminó dentro de mi boca y entonces Emmett me hizo erguirme para besarlo, aun con deseo y hambre.
Estaba satisfecho, tal vez más que eso. Cuando se separó de mi, entonces pude verlo en sus ojos. El me querías, Dios santo, si, ahí estaba. Yo le sonreí lamiéndome los labios y entonces el se dejó caer sobre la cama. Yo hice lo mismo acomodándome a su lado, apoyando mi cabeza sobre su hombro.
-Mierda….- dijo- ¿Cómo haces para sacarme de esa manera?
Yo solo me reí y entonces busqué un poco de sabana para cubrirme
-sabes…- yo alcé una ceja ahora atenta a el- he estado pensando en...- el apretó mi trasero con una mano apretándome contra su cuerpo
-¿sexo anal?- el asintió con la cabeza- se que lo has hecho, y no, no lo hago. Lamento decepcionarte.
El se vio confundido.
-¿creíste que por que hago este trabajo, lo hago todo? No- le corregí- cada una es como un paquete de opciones. Algunas lo hacen y les encanta, otras están con dos tipos al mismo tiempo, orgias, masoquismo… cada una tiene lo suyo.
Emmett estaba sorprendido.
- ¿así que no lo haces por que no te gusta?
-nunca lo hice a decir verdad- el abrió sus ojos bien grandes- si, lo sé, y eres uno de los pocos que lo sabe. Pero no… es lo mío. Digamos que casi lo intenté una vez, hace mucho tiempo y no resulto.
-no es algo fácil- el me corrigió- y definitivamente es algo que lleva tiempo. Pero es increíble para los hombres.
- ¿con cuantas lo hiciste pervertido?
Emmett me sonrió no queriendo contestar
-oh, vamos- lo reté- ¿crees que voy a asustarme?
-solo fueron tres- oh, y eso era poco- y soy muy cuidadoso si te lo estas preguntando
-¿ese es tu intento por convencerme de que te deje tocar mi trasero?- el no dijo nada- olvídalo. Ni por dinero, ni por nada. Si alguna vez quiero hacerlo, será porque yo quiera. Y lo haré por mí y por nadie más.
-eso esta bien- el parecía sincero -aun así sigues teniendo un increíble trasero- yo le sonreí- al que me encanta azotar
-lo sé. Mi trasero lo recuerda al sentarme sobre algo muy duro
-no fueron tan fuertes- el negó
-no tanto, pero aun así anoche mi trasero estuvo rojo por un buen rato.
-podría haberte puesto una compresa con hielo
-por que eso de verdad habría ayudado- dije yo riendo y sabiendo que de hacerlo solo habríamos terminado follando de nuevo- ¿puedo preguntar algo?
-adelante-dijo el viéndome a los ojos.
-¿siempre eres así con las chicas?-el alzó sus cejas interrogante- en la cama me refiero.
-necesito algo mas específico-contesto el riendo
-¿te gusta que yo, bueno, que las mujeres lleguen a la cima una y otra vez?
-desde luego que me gusta- contestó el- me calienta increíblemente, sentirte apresándome, gritando, gimiendo y saber que puedes seguir haciéndolo, sintiendo placer… y que soy yo quien lo esta causando- el me sonrió con deseo y yo pude ver como bajo las sabana algo mas se estaba despertando- pero no fue siempre así, bueno, fue hasta que comprendí exactamente como funcionaba todo
-¿y eso fue…?
-hace unos años- dijo- pero me gusta que las chicas disfruten cuando están conmigo, siempre. De otro modo ¿que caso tiene?
-estoy de acuerdo-dije- aunque deber saber que eres uno de los pocos que piensa del mismo modo.
-me alegra ser uno de pocos- dijo el apretándome contra su cuerpo para darme un beso- ser uno más del montón debe ser realmente aburrido.
Yo suspiré y entonces me volteé hacia la mesa de noche para ver el reloj.
-¿es muy tarde?-la voz de Emmett sonó sobre mi oído mientras sentía su cuerpo apoyándose contra mi espalda.
-deberíamos cambiarnos- dije y haciéndolo bufar- ¿estas cansado?
-no, solo… es muy estúpido hacer una cena de ensayo la noche antes de la boda ¿no crees?
-supongo que no lo es para tu hermana. Tal vez esta nerviosa, y esto la ayude para no estarlo tanto mañana durante la ceremonia.
-supongo-el pareció pensarlo- ella es tan… distinta a mi.
-lo es, si- estuve de acuerdo- también lo es Alice.
-pero ambas son pequeñas ¿no crees? Y bastante menuditas
- y tu eres enorme a su lado- yo me reí- si, si no fuera por que sé que son tus hermanas, no podría vincularlos por su apariencia física.
-no soy tan grande- eso no le había gustado-bueno si soy grande- el se corrigió a. verme sonreír cuando lo oí decirlo y obviamente pensé en eso con otro sentido.
-eres alto, o al menos mas que yo y tus hermanas- aclaré- y tienes una gran espalda, brazos y…- el alzó una ceja- abdomen- Emmett me sonrió satisfecho- ¿Cuánto tiempo entrenas por semana?
-solo dos veces-dijo- pero corro todas las mañanas y hago algunos ejercicios de precalentamiento. Además del sexo, claro.
-claramente tu y yo tenemos distintos entrenadores- bromeé
-y me alegra- dijo el- yo que tu me preocuparía si comenzaras a tener una espalda como la mía-bromeó- ¿Así que te gusta que sea grande o es mucho que manejar para ti?
-creo que va con tu imagen de hermano mayor, jefe de empresa, y tipo autoritario, en la cama desde luego
-oh, no soy solo así en la cama créeme. Me gusta que los demás hagan lo que yo digo. Así que soy autoritario en, casi todo lo que hago, además de un maniático por el control
-oh, eso ya lo noté –le dije- pero algo de ello me gusta supongo
-¿algo?
-me gusta que me digas que hacer cuando follamos, que tu lleves el control de la situación…- el sonrió complacido- y también me gusta puedas alzarme en el aire-dije riendo- es divertido…
-es fácil hacerlo, controlarte, tu cuerpo…- dijo el- te dejas llevar y eso me fascina.
Yo le sonreí complacida
-tenemos que irnos-le recordé. El asintió con la cabeza al mismo tiempo que cerraba sus ojos rendido. Era obvio que no tenía deseos de hacerlo.
Yo volví a sentarme sobre la cama y entonces fui al armario por mi vestido rojo, uno que el antes no había visto. Era lindo y formal y no mostraba nada más que mis piernas.
Regresé a la cama y lo deje en el borde de esta antes de buscar mis bragas y mi sujetador entre las sabanas, mientras el aun me observaba recostado como si estuviera viendo un buen espectáculo.
-también tienes que vestirte-lo regañé- no querrás que seamos los últimos en aparecernos
De mala gana el se incorporó y fue por algo para vestirse antes de regresar a la cama con su ropa y dejarla a un lado de la mía.
Yo terminé de abrocharme el sujetador y entonces me puse el vestido.
-¿puedes ayudarme?-pedí y dándole al espalda. El subió el cierre y entonces regresó mi cabello hacia atrás
-gracias-dije. Me puse un par de zapatos y entonces fui al baño a retocar mi maquillaje y m cabello sabiendo que probablemente el había hecho un buen desastre con ello.
Sin embargo, el no había causado tanto daño, así que solo un poco mas de delineador y rubor en las mejillas bastaron antes de regresar a la habitación, donde Emmett estaba terminando de ajustarse la corbata. Y si, se veía también increíble metido en ese traje azul oscuro. Como el maldito modelo de una marca de ropa, de esos de espalda ancha, una sonrisa y ojos que te derriten y desde luego con un cuerpo increíble debajo de eso y una actitud por completo seductora.
- ¿vas a llevar el cabello así?
El claramente se refería a mi cola de caballo, la cual había decidido dejarme ya que era algo distinto para variar y lo más rápido y simple de hacer si queríamos bajar a cenar pronto.
-pensé que te gustaba as- apunté
Emmett se rió cono ganas
-oh, desde luego que me gusta- dijo- solo que verte así, va a recordarme toda la noche lo que acabamos de hacer y como me gusta tomarte del pelo mientras estoy follándote.
-bien, por que no vamos a hacerlo mas por están noche- dije yo- después de la cena iré con tu hermanas y sus amigas a su despedida de soltera.
-¿oh, de verdad?- Yo asentí con la cabeza- ¿van a ver strippers y esas cosas?
-supongo
-¿tengo que preocuparme?
-¿por mí o por tu hermana?- a Emmett le causo gracia mi comentario
- bien, mi hermana con varias copas encima puede salirse de control, así que espero que entre todas cuiden de que no haga estupideces…- yo asentí con la cabeza- y en cuanto a ti…- el me tomó por el mentón y entonces subió sus dedos hasta mis labios para acariciarlos y tocarlos mientras me veía directamente a los ojos- solo espero que no te gusten esos tipos mas que yo. O en todo caso que realmente te calientes y luego quieras que yo te folle como el demonio
-mmm... ¿y que pasa si me gustan los strippers?
El me sonrió de manera perversa
-¿te gustan?
-¿a ti no te gustan las strippers?
-no del mismo modo que me gustas tu
-lo mismo digo- contesté
-bien, entonces no voy a preocuparme- aseguró- ahora bajemos a cenar ante de que alguien venga a buscarnos.
lo se, lo se, deben de querer matarme por tardar tanto en actualizar, pero me explaye tanto en os siguientes capítulos de este fic y sobre todo en el final que me había olvidado de terminar los que iban en el medio. epero les guste y prometo tratar de actualizar mas seguido y desde luego terminar con "una vida vacia sin ti"
habrá un poco mas de emoción y algo de celos también en el siguiente capitulo.
ojala lo disfruten chicas!
un saludo a todas
y espero sus reviews
Bella McCartney Darcy
