El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 17: golpe a la realidad
-no soy una zorra- dije enfadada y aun intentando salir de allí
-¿pero eres su pequeña zorrita no?- el se acercó aun más y yo hice mi cara a un lado mientras lo empujaba- una a la que puede tirarse cuanto quiera por un par de vestidos y cenas caras. ¿Eso es lo que te gusta, no? ¿Tirarte a tipos con dinero y obtener lindos regalos?
-necesitas irte- dije y entonces apoyando mis manos sobre su pecho para apartarlo de mi.- estas muy borracho
-sí, pero sé lo que quiero-dijo el sonriéndome como todo un baboso y sosteniéndome por los brazos. Yo lo mire con asco y entonces intenté quitármelo de encima.- oh, no te ofendas nena, estoy ofreciéndote dinero a cambio. Además, aceptémoslo… todos sabemos que no perteneces aquí.
Yo negué con la cabeza sintiéndome asqueada y avergonzada al mismo tiempo.
-prometo ser bueno contigo
-¡ya basta!- dije dándole un empujón. El solo se movió apenas.- ¡déjame tranquila!
-por favor…- insistió el- no te hagas la difícil conmigo…- el estiro sus labios hacia mi para intentar besarme y yo aparté mi cara.
-¡no!- chillé- ¡ya basta!
El intentó poner sus manos sobre mi y entonces yo le di un rodillazo en el estomago, buscando que él se apartara lo suficiente de mi como para que yo pudiera irme, pero en su lugar, solo haciéndolo enfurecer y consiguiendo que él me sujetara por los hombros contra la pared.
-¿Rose?- la voz de Emmett sonó demasiado cerca.
Un segundo después lo vi aparecer por la puerta de entrada.
-¿Qué mierda…?- sus ojos no parecían poder creer lo que estaban viendo
Oh, Dios… Dios… yo forcejeé contra el tipo y de pronto vi a Emmett apartarlo de mi mientras lo tomaba por los hombros con furia.
-¿qué está sucediendo?- la voz de Emmett sonara llena de ira- ¿Qué mierda estabas haciendo James?
Yo me cubrí la boca con una mano evitando sollozar, pero sabía que eso iba a suceder de cualquier manera.
- ¿Rosalie?
Yo aguanté el aire y miré a Emmett, intentando no llorar. El lo notó.
-¿qué rayos hiciste?- el volvió a mirar al otro tipo y este le sonrió de forma lasciva.
Emmett gruñó
-entra a la casa y ve a la habitación- ordenó Emmett.
Demasiado absorta en lo que había pasado, yo tardé en reaccionar
- ahora, Rosalie- el demandó.
Yo pase saliva y entonces me metí adentro de la casa, sin darme cuenta que había comenzado a correr hasta que llegue a las escaleras y desde donde pude escuchar a Emmett gritarle al otro tipo muy alterado.
Subí todos los escalones de un solo tirón y me metí en su habitación para luego irme hasta el sofá intentando calmarme.
Ni siquiera me había detenido a ver. ¿Y si algo le pasaba a Emmett? ¿Y si ese tipo era peligroso?
Me sentía una basura, me sentía… descubierta, avergonzada y por poco usada…
Unos minutos después escuché fuertes pasos subiendo las escaleras y entonces un Emmett bastante alterado apareció en al puerta de su alcoba.
-¿qué sucedió?- dijo serio. Yo no contesté- ¿Rosalie?- yo tomé un pañuelo para secarme los ojos y entonces el se sentó a mi lado con cuidado- ¿Rose?- el estaba preocupado
-nada- dije con la voz quebrada
-se que no fue nada lo que vi- y era obvio que estaba enfadado por eso- dímelo
-¿acaso parezco una prostituta barata?
Yo sabia lo que hacia, en que consistía mi trabajo, pero no pensé que todos pensaran eso al verme. Tal vez todos lo habían sabido desde el principio… Dios…
-¿el te dijo eso?
-me ofreció dinero para que me acostara con el- Emmett gruño enfadado
-¡ese maldito hijo de perra!- sus dientes se apretaron- sabia que era algo de eso. No quiso decírmelo, pero aun así le partí la cara.
Yo trae de no sorprenderme al oírlo decir eso. Emmett era fuerte, de eso no cabía duda, pero por el modo en que lo había dicho, no sonaba como si el otro tipo hubiera terminado demasiado bien.
-Dios, dime que no te puso una mano encima- yo negué con la cabeza y entonces el suspiró- aun así debería haberle partido un brazo también, o los dos. De otra forma va a pensarlo bien antes de querer volver a acercársete o a cualquier otra chica y mucho menos ponerle las manos encima.
Emmett peinó su cabello hacia atrás exasperado y entonces yo volví a sollozar.
Casi de inmediato, el comprendió lo que sucedía y entonces me rodeó con uno de sus brazos intentando contenerme
-Dios… Rose… ¿de verdad no te hizo nada ese imbécil?–preguntó ahora mas bien preocupado que furioso.
-nada pasó- le aseguré- y se que es lo que yo hago, pero….- mi voz se quebró
-no digas eso- me regañó- Dios Rosalie… no
-es mi trabajo Emmett, aun lo es-dije viéndolo a los ojos
- lo sé- pero el lo odiaba, aun más ahora.- pero eso no justifica que el te tratara de ese modo. Me importa una mierda lo que hagas, nadie tiene que tratarte así. Nadie puede tratarte así
Yo apreté los labios y entonces solté al aire con fuerza.
-no debes permitir que eso vuelva a pasar ¿de acuerdo?- yo asentí con la cabeza- y yo no voy a permitir que suceda mientras este presente. Le partiré la cara a cualquiera que se propase contigo sin importar qué.
-¿crees que alguien más lo sepa?
El no comprendió mi pregunta de inmediato
-tu trabajo no define lo que eres Rose- yo lo miré intentando creerle- eres mucho más que eso y no deberías dejar que un malnacido borracho te haga cambiar de opinión. Eres una chica inteligente y segura, además de ser hermosa o deseable. Y ciertamente no eres un objeto, ni mucho menos de la propiedad de nadie.
Yo me soné la nariz y entonces me puse de pie para ir al baño
Encendí la luz y entonces me miré al espejo viendo lo terrible que me veía.
-¿hay algo más que pueda hacer?- preguntó Emmett desde la habitación.
Yo negué con la cabeza aun de espaldas a el y entonces abriendo el grifo del agua para lavarme la cara
Escuche a Emmett avanzar en la habitación y lo vi de reojo quitarse la ropa para luego meterse en la cama con un par de shorts y una camiseta blanca puestos, tras apagar las luces.
Yo salí del baño quitándome el vestido y entonces busque una camiseta y unas bragas para ponerme entre tanto el me veía preocupado desde la cama
-¿te molesta si me acuesto en el sofá?- Emmett abrió la boca para hablar pero no dijo nada- solo... necesito un poco de tiempo a solas ¿te parece bien?
-esta bien-dijo el, aunque algo molesto. Tal vez el esperaba poder abrazarme y consolarme en la cama, incluso tal vez con algo de sexo, pero yo necesitaba estar sola, y poder pensar bien las cosas. Y claramente no quería hablar sobre lo que había sucedido- te ayudaré a preparar la cama si es lo que quieres.
Yo me mordí los labios entre avergonzada y nerviosa. Sabia que estaba siendo egoísta, pero me sentía demasiado mal como para que el pudiera arreglarlo. Esto, no había sido simplemente cosa de una vez, pero Emmett no lo sabía.
El salió de la cama y entonces fue hasta la cómoda de madera para tomar unas sabanas y colocarlas sobre el sofá y luego una almohada. Yo me senté en el bordé y entonces el me puso un edredón encima de la piernas.
-gracias- dije viéndolo a los ojos y sin poder evitar sentirme aun mas culpable por que el fuera tan tierno y dulce conmigo.
-descansa-dijo el, tal vez indeciso entre abrazarme o besarme, solo hacer algo. En su lugar solo puso una de sus manos sobre mi cabeza y la acarició cono dulzura, como si fuera una niña- si necesitas algo, solo llámame
Yo asentí una vez más y entonces el regresó a la cama. Yo me acosté sobre el sofá de lado y me hice un ovillo debajo del edredón en busca de algo de calor y tranquilidad.
Y pensar que habíamos estado follando en el mismo sofá apenas una hora antes y había sido increíble…. Ahora todo eso solo parecía haberse arruinado.
Me sentía tonta y sucia. No es como si algo hubiera pasado, pero el modo en que el tal James me había tratado… tal vez lo merecía.
Suspiré y cerré mis ojos con fuerza. Le había dicho "no soy una zorra", tal vez no lo era, pero si era una prostituta. El no había estado tan errado. Aunque Emmett no fuera mi novio y solo me hubiera comprado un vestido bonito, lo que hacia con el era por el dinero. La compañía, el sexo, sin importar que lo disfrutara, el estaba pagando por todo ello.
Pero no era una cazafortunas. Por Dios, yo no quería un tipo con dinero para cazarme con el y olvidarme de mis problemas. Solo quería pagarme la universidad y la renta y las deudas que tenia.
Y me sentía culpable. Dios… lo estaba usando, incluso cuando fuera al revés y el me usara y se acostara conmigo. Era demasiado bueno. Emmett me cuidaba y me trataba como si me quisiera, o, tal vez eso quería creer yo; y no es que antes me hubieran tratado mal, de hecho todos mis clientes eran buenos conmigo, no en la cama tal vez, pero nunca violentos o despectivos, tratándome como si fuera una basura que no valía nada.
Volví a suspirar y entonces miré a Emmett acostado. Estaba tumbado en la cama de lado, dándome la espalda y en dirección al lado de la cama donde había dormido yo la noche anterior.
-es demasiado bueno para ti- me dije a mi misma.- tiene dinero, una gran familia y un trabajo estable. Y tú no tienes nada de eso. No lo mereces
No tenía dinero, no más de lo que tenía en el banco para la universidad, y tal vez un poco más; y en todo caso no lo obtenía de un modo nada honroso. No tenia una familia desde hacia mucho tiempo y mi trabajo era un asco, algo que sabia desde que había comenzado a hacerlo.
Claro que esta vez era diferente. Me gustaba Emmett, odiara admitirlo o no, estaba enamorada de el, y el me correspondía, solo empeorando el panorama.
Nunca antes me había permitido involucrarme tanto con alguien, pero tampoco había pasado tanto tiempo con ellos o con su familia. Eso había sucedido muy rápido y en muy poco tiempo, tanto que ni siquiera había podido asimilarlo, no hasta ahora.
Me acurruqué aun más bajo el edredón y me obligue a mi misma a no llorar más. Solo amanecería con bolsas bajo los ojos y Emmett estaría aun mas preocupado por mi. Y no necesitaba ninguna de las dos cosas.
Sintiéndome egoísta y sola, me escabullí rápidamente del sillón y me metí en la cama, abrazando a Emmett por la espalda, buscando, aunque fuera por un rato, contención y cariño. Unos segundos después Emmett se giró hacia mí y me estrechó contra su cuerpo rodeándome con sus enormes brazos.
-todo estará bien-dijo dándome un beso en la frente- yo voy a cuidarte, Rose
Yo lo miré por ultima vez a los ojos y entonces suspiré acurrucándome contra su pecho e intentar dormir.
.
Cuando desperté, tenía los brazos de Emmett alrededor de mi cuerpo, abrazándome.
Y me sentía bien. Probablemente mejor de lo que había esperado. Había tenido un sueño placido y largo, como llevaba tiempo sin tener. Y quien diría que iba a dormir así estando con el a mi lado.
-Buenos días- dijo Emmett al verme abrir los ojos mientras yo subía mis ojos desde su pecho hasta su rostro- ¿Cómo te sientes?
-mejor-dije y sabiendo que iba ser muy estúpido mentir al respecto. Me sentía mejor, casi como si eso hubiera sucedido hace mucho tiempo en lugar de la noche anterior.
Emmett me sonrió aliviado y entonces me dio un beso en la frente
-me alegro- dijo- estaba realmente preocupado anoche. Estuve cerca de una hora despierto luego de que te dormiste machacándome la cabeza
-Emmett yo…
-no- el me cortó- no es tu culpa. Solo…. A veces tiendo a reaccionar un poco exageradamente. Pero trato de controlarme-se explicó- Al menos se que estas bien
Yo asentí con la cabeza
Oh Dios, ¿se había quedado despierto preocupado por mi? Esto era… más de lo que podía esperar o siquiera pedir.
-¿te parece bajar a desayunar?
-¿es tan tarde?
El me sonrió divertido viendo como yo volví a buscar el reloj. Eran pasadas las 9 de la mañana
-no lo creo- contestó- y en todo caso si ya es tarde, algo debe quedar en la cocina. Si quieres puedo ir a ver que encuentro y traernos algo a los dos a la cama
-¿no crees que sería mejor desayunar con tu familia?
Porque mis nervios estaban comenzando a ponerse de punta si seguía estando a solas con el. Emmett preocupado, dulce, cariñoso, sin dormir….
-Probablemente -acordó- vamos a irnos antes del almuerzo así que supongo que si.
-bien- el me sonrió y entonces se movió a mi lado, quitando sus brazos de mi alrededor y haciendo que yo me sintiera vacía.
El se sentó en la cama y se movió hasta le borde para ponerse de pie. Observé con atención, la camiseta y los shorts que se había puesto por la noche. Le sentaban bien... dios, si, le sentaban bien a su trasero y a su increíble espalda.
-¿vas a levantarte o quieres que te cargue hasta el armario?
Yo me reí nerviosamente
-puedo levantarme sola, gracias
El asintió y entonces yo salí de la cama.
Emmett me observó por unos pocos segundos y entonces fui camino hasta su armario. No entendí por qué sino hasta que me miré al espejo. Llevaba una camiseta blanca que permitía ver mis pechos y un par de bragas de color azul marino de encaje que tampoco dejaban demasiado a la imaginación.
Pero Emmett no había intentado nada, ni iba a hacerlo. Lo más probable es que siguiera enfadado o preocupado por lo que había sucedido con el tal James
Sin decir nada, busqué una falda con estampado de flores en color rosa pálido y una blusa de color blanca. Todo combinado con ropa interior de color piel. Ni siquiera me fije en Emmett cuando me vestía, solo, me concentré en ello, tratando de no pensar en nada más y sabiendo que en menos de un par de horas ya estaríamos de regreso en Nueva York. Que todo eso iba a quedar atrás, no más que como un increíble recuerdo.
-¿segura te sientes bien?- vi el reflejó de un Emmett ya vestido con una camisa ligera y un par de pantalones color caqui a mi lado
-si, yo…. Lo estoy- el alzó sus cejas como si estuviera esperando que le dijera la verdad- solo… ¿podemos dejar lo que paso anoche entre nosotros?
-desde luego- contestó el- pero no entiendo…
-solo… no creo que tu familia necesite enterarse de lo que paso. Me sentiría muy avergonzada si ellos supieran…
-no tendrías por que- el acarició mi mejilla con una mano- pero si es lo que quieres…yo no diré una palabra y tema terminado ¿de acuerdo? -yo asentí
-gracias- dije
-no tienes porqué-el acomodó mi cabello detrás de mi oreja y entonces me sonrió con dulzura- haremos las maletas después del desayuno, así que no te molestes por ello ahora. Solo bajemos a desayunar
-bien-yo hice un moño con las tiras de la falda en mi espalda y entonces busqué un par de zapatos que ponerme.
Bajamos juntos las escaleras y ya casi llegando al final pudimos escuchar los murmullos provenientes de la sala.
Su familia estaba allí, desayunando para variar, esta vez, claro, sin la presencia de los recién casados.
-buenos días tortolitos- dijo Alice sonriendo
-buen día a todos- dijo Emmett. Yo sonreí a todos y dije una hola, abriendo los labios, pero sin que el sonido saliera de mi boca.
-buenos días hijo, Rose- dijo su padre- vengan. Decidimos hacer algo mas informal hoy, dado que es bastante más tarde y que anoche tuvimos una velada bastante agitada
-desayunar en la sala, si es realmente informal… papá- Emmett se burló
Ambos nos sentamos en uno de los asientos vacios y casi de inmediato una de las chicas del servició aparecieron con dos tazas vacías y una tetera con té caliente.
Nos sirvieron una taza a cada uno y entonces s se retiraron. Y Dios…. Yo me sentía tan nerviosa… y no tenía idea de por qué. Lo más probable es que fuera por miedo a que alguien se hubiera enterado del incidente de la noche anterior, o tal vez nos hubieran visto a Emmett y a mi escabullirnos en medio de la fiesta para ir a su habitación.
Y no me di cuenta de que mis piernas estaban temblando sino hasta que sentí la mano de Emmett sobre mi rodilla, en un intento por tranquilizarme.
Yo lo miré a los ojos y entonces el sonrió de forma amable y tierna.
-¿nerviosa, Rose?- dijo Jasper
-en realidad, creo que he dormido muy poco- admití- y mis músculos aun están algo inquietos…
Oh, fue una terrible excusa, pero no se me había ocurrido una mejor.
-bueno, aun tienen todo el día para descansar- dijo su madre- ¿van a irse en un rato, cierto?
- después de desayunar- dijo Emmett
-oh, sería increíble si pudieran quedarse un par de días mas con nosotros aquí. Ha sido tan lindo tenerlos con nosotros….- su madre ofreció
-yo… también ha sido maravilloso todo, Sra. McCartney, de verdad, pero …
-ella tiene clases mañana y yo tengo que trabajar- interrumpió Emmett y sin tener miedo de sonar grosero.
-tu siempre trabajas hijo- dijo ella- demasiado diría yo. Pero a Rose puedo perdonárselo. La universidad es algo muy diferente.
-de cualquier forma, debemos irnos- dijo el y como deseando que su madre dejara de intentar inmiscuirse en nuestras vidas, o tal vez solo en la de el.
-aun así, ha sido un gusto y un placer tenerlos este fin de semana con nosotros- dijo Carlisle- y como dije antes, es obvio que son mas que bienvenidos cuando lo deseen.
-gracias- contesté y entonces bebiéndome un poco de té.
La pequeña mesa ratona había sido ampliada, de alguna manera y ahora estaba repleta de pasteles, cupcakes y todo tipo de cosas que había visto la noche anterior en la fiesta.
Al parecer ellos no se deshacían de las sobras tras la fiesta, como cualquiera habría imaginado proviniendo de una familia adinerada, sino que las conservaban y seguían comiendo de ellas, incluso después del evento. Eso realmente decía mucho de ellos.
Había estado en suficientes fiestas como para asegurar que las sorbas siempre terminaban en la basura y nadie se las llevaba a casa. Un completo desperdicio, no para ellos, claro.
El desayuno fue encantador y agradecí que nadie hubiera visto o hubiera dicho algo sobre el tipo de la noche anterior. Solo recordaron los momentos lindos y divertidos de la boda, las canciones, los bailes e incluso viejas anécdotas de cuando Emmett y sus hermanas eran pequeños.
Seguido a eso, volvimos a la alcoba y entonces comenzamos a empacar. No había llevado demasiadas cosas, así que no me tarde mucho sacando toda mi ropa de closet y luego empacando mis maquillajes que había dejado en el cuarto de baño.
Revise mi celular en mi bolso, el cual no había mirado en todo el fin de semana y vi que tenia tres mensajes nuevos y un correo de voz de Jessica.
Suspiré esperando que todo estuviera bien y volví a guardarlo. Cuando llegara a casa me ocuparía de todo eso.
Emmett empacó tan rápido como yo y entonces el cargó las maletas de ambos hasta abajo, dejándome a mi con las bolsas de su traje y mi vestido que habíamos usado en la boda.
Nos despedimos de todos en la casa y me lleve un par de abrazos muy fuertes y cariñosos de parte de Alice y el Sr. McCartney, deseándonos los mejor y esperando volver a vernos.
Emmett metió todas las cosas en su auto y ambos nos subimos ya listos para irnos.
Puso un CD de jazz y nos limitamos a escucharlo durante el viaje de regreso, sin hablar demasiado entre nosotros.
Tal vez aun estábamos cansados por haber dormido poco o solo… no había demasiado que decir.
Y más pronto de lo que pensaba, y dedicándome a mirar como las enormes casas en medio de terrenos verdes con flores y arboles se iban trasformando en altísimos edificios y las calles estaban repletas de gente, habíamos llegado a Nueva York.
Nos detuvimos frente a su hotel y entonces me miró a los ojos.
-¿Dónde te dejo?- preguntó
-puedo tomarme un taxi- digo- no te preocupes.
-es innecesario, puedo levarte a casa- el insiste, pero yo no quería que me llevara a ningún lado.
-solo déjame aquí ¿está bien?- no quise sonar mala, pero mi voz sonó no reflejó eso en absoluto- no necesitas llevarme, puedo tomar un taxi a casa.
El asintió con la cabeza y entonces sacó de su saco un sobre con el dinero para dármelo. Yo lo metí adentro de mi bolso sin siquiera mirarlo y entonces tiré de la manija de la puerta para bajarme. Emmett salió del coche conmigo y me ayudó a sacar mi maleta y el vestido del baúl del auto.
Estiré la manija y entonces volví a subir a la acera para ir en busca de un taxi que me llevara a casa y tal vez luego a un bar para tomar algo.
Emmett apuró el paso para alcanzarme antes de que me alejara demasiado.
-Rose yo…- mi ojos se volvieron hacia el- lamento si hice algo en estos días que te hiciera sentir mal.
-no hiciste nada malo, Emmett- dije intentando tranquilizarlo. Aun así el se veía culpable. Pero nada de eso tenía que ver con el, o mejor dicho, había sido el catalizador de mi nueva forma de ver las cosas. Pero no es como si el lo hubiera hecho apropósito-de verdad. Solo estoy algo cansada, eso es todo.
-ojala pudiera borrar lo que pasó con James- dijo y finalmente tocando el tema- fue una mierda, de verdad. No solo porque te hizo sentir mal, sino porque siento que crees que arruinó todo el fin de semana que pasamos juntos.
-no lo hizo- dije- solo… fue una mierda que sucedió la ultima noche, pero lo demás…. No tiene nada que ver con ello.
O de eso quería convencerme yo. ¿Qué caso tenia recordar ese incidente sino había pasado a mayores? Y en todo caso, el fin de semana había sido increíble y no valía la pena dejar que eso lo opacara todo.
-bien- dijo el- aun así, lamento que haya pasado.
-también yo.
Levanté mi mano viendo un taxi desocupado doblando la esquina y entonces Emmett volvió a hablarme.
-me iré a Philadelphia el miércoles por la mañana- me informa- y estaré allí casi por un mes- yo asentí con la cabeza- se que debería habértelo dicho antes, pero… ¿crees que podamos vernos mientras yo esté allá?
-supongo-contesté dudosa
-se que tienes clases y no puedes tomarte una semana entera ¿no es cierto?- yo asentí- lo imagine. Bien, puedo venir a buscarte y podemos irnos allá, y luego puedo traerte de regreso.
Eso sonaba complicado, pero preferí no preguntar.
-bien- dije
-lo siento- el se disculpó- no tienes que responderme ahora. Es decir… acabamos de llegar y tienes probablemente un millón de cosas en la cabeza. Solo… hazme saber si te parece bien la idea.
-lo haré.
El taxi se detuvo y entonces el conductor abrió el baúl de su coche antes de bajarse para ayudarme con mis cosas.
-bien- dijo el- veré mi agenda con Irina esta tarde y reservaré un par de días en caso de que aceptes.
Oh, y él quería que yo lo hiciera.
-Te llamaré y entonces podremos arreglar cuando hacerlo
-desde luego- contestó el- gracias.
Yo le sonreí a medias.
Yo metí mis cosas en la parte de atrás del auto con ayuda del conductor y antes de que pudiera subirme yo, el me detuvo una vez mas.
-gracias por esto… por… todo- el me miró a los ojos con una sonrisa sincera- ha sido un fin de semana increíble
Yo le di mi mejor sonrisa evitando sentirme mal. Y sin decir mas, el me tomó por el cuello y me besó con ganas, aunque no por mucho tiempo.
-que descanses Rose-me dijo
-también tu, Emmett- dije yo en cuando el me liberó- nos vemos.
.
Eso había sido duro. Bien, no es como si tampoco fuera el fin del mundo, pero ¿Por qué me sentía de ese modo sabiendo que a el le gustaba? Lo mismo sucedía con la mayoría de mis clientes, de una u otra manera. A algunos les gustaba, pero intentaban no demostrármelo, no comprometerse conmigo por que sabían que no podía hacerlo, no solo por mi trabajo, sino también por que tenían una familia; mientras que a otros les gustaba y me lo demostraban, sin importarles absolutamente nada. Pero con Emmett… las cosas eran diferentes.
Nunca se había sentido tan bien despertarse al lado de alguien y que luego me mirara y tocara de esa manera en la cama. Que me abrazara y besara con cariño, como si solo fuera suya, pero no presumiéndolo, sino afirmándolo para el mismo. Y que luego me follara como un animal y me hiciera disfrutarlo como no lo había hecho con nadie más…
Emmett de verdad era un peligro. Uno que atentaba contra todo lo que yo tenía y sentía.
Al llegar a mi apartamento me di una larga ducha y ordene mi ropa de nuevo en el armario, separando la que luego debía llevar a la lavandería. Y estaba su vestido, ese vestido negro, precioso y realmente caro que el me había comprado y que desde el primer momento le había gustado, incluso cuando hubiera sido complicado follarme con el puesto en el baño antes de la boda…. O después de ella sobre el sofá….
Sacudí mi cabeza tratando de no pensar en eso y lo metí en mi armario para luego meterme en el cama.
Necesitaba una siesta, una larga, y tal vez mas tarde, una película y algo de comida china.
Y así terminaría mi lunes por al tarde, sola una vez más.
actualice. si, lo sé. me tome mi tiempo, pero ha sido en cuanto pude terminar este capitulo. he estado planteando el resto de los capitulso en general y como ira trascurriendo la trama de aqui en adelante. probablemente no tan feliz como hasta ahora, pero va a gustarles.
¿que opinaron de ememtt en este capitulo? ¿que sucede con Rose?¿habrá encontrado el amor al fin? ¿se entregara a el o continuara con su vida como si nada?
Saludos a todas chicas, y espero sus reviews con ansias.
Bella McCartney Darcy
