El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 20: nuevas experiencias
La comida fue exquisita. Sobre todo las papas fritas que llevaba tanto tiempo sin comer. Emmett obviamente aprovecho su forma tan… tentativa para jugar conmigo, así que me dio de comer varias en la boca haciéndome reír. De verdad parecía un adolescente, todo el día con las hormonas a tope, incluso mas tarde en la cama, donde no quedaban rastros de su cansancio mientras me follaba con fuerza.
Me hacia recordar a alguien, un par de años atrás.
Comimos sobre la isla de la cocina y bebimos algo de vino tinto que el tenia en su despensa. Un vino realmente caro, al menos para mi. Pero claro, esta no era la primera vez que bebíamos algo así, incluso el vodka, era de la mejor calidad.
Después de eso, fuimos a su dormitorio por el postre, pero desde luego, no hubo ninguna sorpresa para el sobre mi ropa interior. No quería hacerlo todo en la primer noche. Tenia que reservar algo para después.
Estuvo bien, aunque debía admitir que lo del avión iba a ser difícil de superar. Podía sumar un sitio mas a mi lista de "lugares donde follar" sabiendo que este estaba entre los mejores 3 sin lugar a dudas.
Me quede dormida casi de inmediato después de que ambos llegamos apenas con unos segundos de diferencia. Recuerdo haber sentido a Emmett cubrirme con las sabanas y luego acurrucarme a su lado mientras yo cerraba mis ojos y me dejaba llevar por el sueño.
Por la mañana, cuando desperté a su lado, recordé el fin de semana que habíamos pasado con su familia. Sentir a Emmett muy caliente y duro bajo las sabanas, pegado contra mi cuerpo desnudos era… muy agradable. Y dormir junto a el era muy fácil, incluso más que cuando lo hacía sola en mi departamento.
Su brazo estaba rodeándome y sujetándome contra su pecho.
Era muy tentador la idea de despertar así, pero no iba a ser tan fácil y complaciente con el. así que si lo quería, tendría que pedirlo.
Con cuidado logre zafarme y me senté sobre el borde de la cama, tratando de recordar a donde había arrojado mi ropa la noche anterior.
-¿huyendo a algún lado?- su voz llamó mi atención
Al voltearme a verlo, Emmett tenia apenas sus ojos abiertos, aun somnoliento, y con una sonrisa en la cara.
-solo buscando mi ropa-dije el estiró mano y acarició suavemente el medio de mi espalda hasta llegar a mi trasero.
-¿no quieres volver a la cama?- yo negué con la cabeza- bien-dijo y cerrando sus ojos al tiempo que suspiraba lentamente
-me daré una ducha-decidí
-¿puedo acompañarte?- yo negué
El sonrió como si entendiera el porque yo estaba haciéndolo.
"hay sido todo demasiado fácil ayer" pensé
-de acuerdo- aceptó- te estaré esperando cuando salgas
Yo mordí mis labios y me levanté de la cama.
Sin detenerme a recoger mi ropa del suelo o a buscar ropa nueva que ponerme en el armario, fui directamente al baño, ubicado a la derecha de la habitación.
Sabia que estaba ahí porque Emmett me lo había dicho, pero aun no había entrado.
Una larga mesada de mármol blanco sostenía el lavamanos contra la pared. Un espejo enorme detrás de este y una ducha con cristales en lugar de cortina donde podrían entrar al menos tres personas eran lo que inmediatamente veías al entrar. Y luego, un enorme bañera en medio del baño, una donde entraríamos los dos sin ningún problema.
Ahora entendía por que Emmett no quería quedarse en su hotel. No es que no fuera lujoso, ya que eran increíbles, pero este sitio lo era aun más.
Abrí la puerta de la ducha y me metí adentro, atando mi cabello en un moño alto para no mojármelo.
Y me sorprendí bastante cuando al abrir el grifo del agua, esta comenzó a caer del techo como una cascada. Era precioso, e increíblemente relajante. El agua tenia un ritmo constante y suave, casi como si te acariciara la piel.
Tomé algo de jabón en el que Emmett tenia allí y comencé a pasarlo por mi cuerpo, haciendo espuma en el camino.
Pensé en que iba a ponerme. Emmett no me había puesto exactamente al tanto de nuestro itinerario de hoy. ¿seria formal, semi formal, casual?
Dijo que tenia trabajo que hacer todavía, así que imagine que sería algo mas formal. ¿Conocería a alguna de las personas que trabajaban con el? ¿ a su secretaria o a la tal Mary?
Enjuague el jabón de mi cuerpo con cuidado, dándome vuelta sobre mis pies y descubriendo entonces a Emmett en la puerta del baño observándome con deseo.
No le había puesto seguro a la puerta, no lo había creído necesario, ni quería hacerlo.
No sentía la necesidad de tener privacidad o tiempo para mi sola cuando estaba con el. algo que me hacia sentir bien.
Yo le sonreí y el lo hizo devuelta. Pase mis manos por mis pechos, tocando mis pezones… solo para su vista mientras el me observaba con atención.
Emmett ahora llevaba puestos un par de pantalones de mezclilla de color gris y el torso descubierto. Pero el no iba a ducharse conmigo, solo estaba observando.
Baje mi mano hasta mi centro y lo acaricie levente aun mirándolo a los ojos y mas tarde a su entrepierna. El aun seguía caliente, igual que como lo había dejado en la cama.
Tal vez solo… no haría nada al respecto.
¿lo habría hecho otras mañanas? Mientras estaba solo, ¿pensando en… mi?
Volví a darme la vuelta y continúe enjuagando los restos de jabón. De mis hombros, mi cintura, mi cadera, mi trasero…
Solo entonces y cuando ya estaba lista para salir de la ducha Emmett regresó a la habitación.
Y pensar que eso no me había puesto caliente, habría sido completamente erróneo.
Salí de la ducha y tomé una toalla de la pila que había sobre un estante para secarme y luego envolver mi cuerpo.
El comportamiento de Emmett era sorpresivo, inesperado y muy estimulante. Y una parte de mi lo odiaba por ello. No era predecible, o al menos no todo el tiempo, lo que lo hacia distinto del resto.
Me miré en el espejo y arregle un poco mi cabello antes de regresar a la habitación.
Emmett estaba sentado al borde de la cama esperándome.
-¿vamos a salir a algún lado?
-no hasta el medio día. Así que puedes ponerte lo que sea para andar por aquí.
Yo sonreí mirándolo.
-¿eso significa que no tengo que estar necesariamente vestida?
-si es lo que quieres…- el me miró de un modo provocador al oírme decirlo
-genial- acepté
Y dirigiéndome entonces hasta mi armario en busca de unas bragas y una camiseta. Si aun no íbamos a salir, podía aprovechar el rato para molestarlo.
Elegí unas bragas azules con volados en los bordes, que tenia ya hace un tiempo, y una camiseta blanca y amplia con botones al frente.
-¿esto está bien?
Pregunté ya vestida y dándome una vuelta para que el me mirara
-más que bien- el se quedó observándome con atención, recorriéndome arriba y abajo con sus ojos.
-bien ¿entonces?
-¿estás hambrienta?- yo asentí – bien, podemos preparar algo ¿qué dices?
Eso me sorprendió. Pero por otra parte, sonaba bien. No tanta gente, solo nosotros dos, comiendo, disfrutando
-¿vas a ayudarme?
-seguro
-bien-dije- vamos a la cocina.
El me siguió aun solo con sus pantalones de mezclilla puestos y se detuvo frente a la isla de la cocina, observándome.
Abrí su nevera y entonces note que estaba repleta. Así que podía hacer básicamente lo que sea, incluso un elaborado plato grumete, por la calidad de las cosas que había allí.
-¿estuviste haciendo las compras?-mire a Emmett intrigada. Sinceramente no lo imaginaba yendo al supermercado
-no-dijo- le pedí a Mary que lo hiciera por mi
-¿Mary?
-mi ama de llaves-explico
- ¿acaso tienes una en cada una de tus propiedades o solo la llevas contigo?
- ella viaja conmigo. Igual que mi secretaria- yo asentí sin saber que mas decir. Emmett tenia demasiadas mujeres trabajando para el aparentemente.
Pero en todo caso, nada de eso era de mi incumbencia
-¿por qué?
-solo curiosidad- dije
-bien- el respondió como no buscando darle más vueltas al asunto- ¿cual será el desayuno de hoy?
Yo observé las cosas que había y que podría hacer.
- omellette- decidí- y jugo de naranja
- oh llevo tiempo sin comer omellette- sus ojos brillaron de emoción
-¿de verdad?
-no cocino mucho. Y no es algo que pida en los restaurantes
-¿y qué hay con toda esta comida?
-Mary a veces cocina para mi y me deja cosas congeladas
-oh
¿Estaría el con ella mientras cocinaba? ¿la vería hacerlo? ¿Quién era esta Mary? ¿Cuántos años tenia y cuando tiempo llevaba trabajando con el?
-pero ahora cocinaré contigo-dijo- me agrada ese cambio
Yo le sonreí y tomé entonces las cosas que necesitaba de la nevera. Los huevos, manteca, crema de leche, algo de perejil y cilantro fresco; y también dos tipos de queso diferente y también jamón.
Busqué en las alacenas el aceite, sal y pimienta, y una vez que ya todo estuvo sobre la encimera de la cocina, estábamos listos para comenzar.
-¿Qué voy a hacer yo?- Emmett parecía entusiasmado
- ¿así que va a seguir mis órdenes el señor mandón?
El me sonrió perversamente
-¿te gustaría que lo haga?
- no lo sé…- dije mordiendo mis labio inferior
- dios...- el suspiro audiblemente- no hagas eso
-¿por qué?- yo jugueteé con el y entonces pase mis manos por su cuello y el centro de su pecho.
-dijiste que no en la cama- dijo secamente.¿ Así que estaba enojado por ello?
- ¿y que tal si lo quiero ahora?- el me miro de arriba abajo tal vez buscando comprobar si yo solo estaba jugando o si de verdad quería follar
Emmett me sonrió y negó con la cabeza antes de tomar el jamón sobre la encimera, la tabla y un cuchillo.
-yo cortaré-dijo
Yo me rei sin poder evitarlo. Esto no era justo. Mierda
-bien- dije comenzando a batir los huevos en el tazón mientras la manteca se ablandaba un poco y yo lo miraba de reojo.
Emmett era terrible cortando, bien, en realidad solo era lento y disparejo.
-hazlo así - dije tomando un trozo y entonces cortándolo justo a su lado con otro cuchillo, aprovechando para tocar sus brazos. El me miro con deseo, pero me dejo terminar. El repitió lo que yo había hecho y entonces lo deje hacerlo solo.
- puedes cortar el queso cuando termines- dije. Emmett asintió y lo hizo. Dejando el jamón en un bold y tomando el queso fresco primero.
Dios, esto iba muy mal. ¿Desde cuando el hacia lo que yo le decía sin chistar?
Yo pique el cilantro y el perejil y los agregue a la preparación, ya de los huevos y la manteca con un chorrito de crema. Todo estaba listo.
Me moví de nuevo al refrigerador en busca de las naranjas y aproveche para chocar mi trasero contra él. Hice lo mismo otras tres veces, llevando de a dos las naranjas a la encimera, tocándolo cada vez.
Emmett finalmente se detuvo y me miró a los ojos.
- sé lo que estás haciendo
- ¿ah si?- el asintió. Yo mordí mis labios, esta vez apropósito y de forma provocadora. Emmett negó con la cabeza
- si…- él no estaba jugando- así que para o voy a follarte en el piso de la cocina
Y eso era lo que yo quería.
-¿de verdad?- yo soné interesada
- si- el gruñó
-¿vas a tener un arranque conmigo o solo lo estoy imaginando?
- si sigues asi voy a tener uno- advirtió
-es que quiero que tengas uno...- dije con voz de niñita. Emmett volvio a gruñir y entonces llevo uno de sus dedos a mi boca. Yo lo chupe, sintiendo el sabor al jamon y también al queso, viendo como su mirada se oscurecía al verme hacerlo.
Me tomo por los hombros y me acerco a el. Busco el borde de mi camiseta y abrio los botones casi con furia y entonces la tela se rasgo.
El dio un tirón y esta se separó sobre mi pecho ya en dos trozos colgando a cada lado de mis brazos.
Oh mierda...
Casi inmediatamente su boca se dirigió a mis pezones y entonces chupo uno mientras su otra mano apretaba mi trasero
Yo gemí con fuerza y entonces el los mordió. Yo volví a gemir.
-¿no es eso lo que querías?-preguntó y al no contestar el me azotó en el trasero.
Oh Dios santo…
-¿era esto?- el me azotó una vez mas- contesta o no voy a follarte
-si-dije rápidamente.
Emmett volvió a erguirse para mirarme a los ojos, ahora con una sonrisa en la boca
-buena chica-dijo y ahora besándome con energía mientras sus manos continuaban jugando con mis pezones. Y sin esperarlo, el tomó mis bragas entre sus manos y también las rompió.
-mierda…
Los trozos de tela cayeron al suelo y su mano se metió entre mis piernas, tocándome rápida y concisamente. Sus dedos se introdujeron en mi centro y empezó a moverlos rápida y hábilmente una y otra vez…
Mis piernas temblaron y tuve que sostenerme del borde de la encimera para mantener el equilibrio con una de mis manos. Emmett estaba mirándome directo a los ojos.
-¿querías esto?
-si…
El sonrió encantado
Yo gemí con fuerza, y solo continuó, y continuó, llevándome hasta el borde, y deteniéndose antes de que pudiera llegar. Yo gemí disconforme y le puse mi cara de perrito. El me azotó.
-por favor…
-¿quieres correrte, no?- yo asentí con la cabeza. El volvió a besarme, acariciándome, apretando mi trasero, tocando mis pechos y estirando mis pezones con fuerza, haciendo que un tirón fuerte fuera hasta mi centro.
Yo tomé sus pantalones y tiré de ellos hacia abajo, viendo su polla, dura y lista.
Realmente tienes suerte, Rose, pensé. El no solo era bien dotado, sino que era bueno follando, realmente bueno y le gustaba que yo también lo disfrutara.
Pasé mis manos por el, yendo arriba y abajo, con fuerza, queriendo sentirlo en mi interior. Emmett jadeo a sentirme hacerlo. Pero aun así no dejo de besarme, ni tocarme
-por favor….-volví a gemir
El me dio un ligero golpecito en mi centro y yo me estremecí. El sonrió
-al piso-dijo
Yo me arrodillé, dispuesta a complacerlo, pero el me hizo girarme, terminando con mis codos apoyados sobre el suelo y mi trasero hacia arriba y apuntando a él.
Casi de inmediato, el se colocó detrás de mi y comenzó a deslizarse en mi interior.
-ohhh….- eso se sentía increíble. Sentirlo llenándome…
Emmett fue hasta el final y luego se retiró un poco antes de comenzar a embestirme rápidamente.
-ahora vas a correrte nena-dijo. Yo gemí como respuesta, ansiosa por ello y sintiendo como ya casi nada faltaba para conseguirlo. Emmett se apresuró y tiró de mi cabello, consiguiendo que me corriera y apretando mi trasero entre sus manos para luego azotarme, ralentizando apenas sus movimientos.
Si…
Y el ritmo comenzó a subir de nuevo y mis espasmos volvieron. Oh, eso era tan bueno. Cuando el hacia que yo me corriera una vez tras otra… nada era más increíble que eso.
Emmett volvió a azotarme y un segundos después llevó su mano hasta mi clítoris comenzando a dar vueltas con sus dedos sobre el.
-oh, Dios…. Dios, Emmett…
Mi espalda se arqueo hacia abajo y el empujo con más fuerza en mi interior, moviendo sus dedos con agilidad…
-hazlo, vamos… - el me alentó- quiero ver cómo te corres por mi
Yo gemí y volteé mi cabeza de lado para verlo
-si, vamos…..- el aceleró y yo no pude contenerlo más. La sensación en mi interior fue fuerte y mi cuerpo se convulsionó mientras yo lo miraba a los ojos.
-mierda…- Emmett gruño al sentirme apresarlo en mi interior y llevo sus dedos a mi boca para que yo los chupe.
-voltéate-ordenó- de lado, sobre el piso
El se retiró de mi y yo moví mi cuerpo como el lo había dicho. Recargué mi peso sobre mi costado y estiré mis piernas hacia la derecha mientras el me veía, tocándose frente a mi.
-bien hecho-dijo y dándome un azote como felicitación.
-Dios…- eso se sentía increíble- más…- pedí
-¿más?- Emmett sonrió al oírme decirlo
-si, más, por favor…
El me azotó, una, dos, tres…
-Dios, nena, tu trasero estaba realmente rojo- el lo acarició con suavidad riendo y luego se cernió sobre mi para besarme.
Yo le respondí deseosa y entonces el volvió a penetrarme.
De esta forma podía mirarlo a los ojos. Y llegar de nuevo, fue fácil, incluso para el, que se corrió en mi interior apenas unos segundos después que yo.
Emmett se tumbó en el piso a mi lado y suspiró.
Eso había sido… wow. Sobre todo la parte en que el había roto mi ropa.
Nunca nadie me había hecho eso. Y era verdaderamente muy caliente
-eres increíble- Emmett acarició mi trasero y sonrió
-y tu eres un animal
El abrió sus ojos y sonrió al oírme decir eso.
-¿de verdad?
-si…- sus manos volvieron a acariciar mi trasero y entonces bajaron a mi centro para tocarme una vez más. Yo me reí y me removí contra el piso.-de verdad…
Emmett parecía divertido.
-rompiste mi ropa- lo acusé
-oh, sí, vi cuanto te molestaste con eso. –el se burló- sobre todo el modo en que gemias
Yo le puse mis ojos en blanco
-te lo repondré más tarde-dijo- pero ahora, este animal está hambriento
-bueno, tu no esperaste a que terminara de preparar el desayuno
-¿yo no espere? El se sentó en el suelo y me miró sin poder creerlo- si mal no recuerdo, tu eras las que estaba buscando esto antes de terminar de preparar la comida- yo sonreí orgullosa. Si, así había sido, y había conseguido lo que quería.
-de verdad, eres terrible. Y eso me encanta
El volvió a besarme y luego se puso de pie. Me tendió una mano para ayudarme y yo la tomé para quedar a su altura, una vez más.
-así que la comida…- el asintió- bien. Creo que deberíamos ponernos algo de ropa antes ¿no?
El negó con la cabeza
-podemos hacerlo así, será más divertido
-pervertido
-a su servicio-declaró- ¿quieres que haga el jugo de naranja mientras pones eso en el fuego?
Yo asentí. Me lavé las manos y encendí la hornalla de la cocina, comenzando a volcar el preparado en una sartén mientras Emmett buscaba un exprimidor y una jarra en las alacenas.
Agregué luego el jamón y el queso ya picado esperando que terminara de cocinarse y luego lo volteé y doble para colocarlo en un plato
-eso huele asombroso-me dijo aun exprimiendo
Y se veía tan sexy. Dios santo… desnudo y haciendo jugo de naranja mientras yo hacia omellette también desnuda ¿Quién iba a adivinar que terminaría en una situación como esta?
Yo continué haciendo omellette y Emmett haciendo jugo mientras intercambiábamos miradas calientes y perversas. Sintiendo mi piel sensible a cada toque, al calor de la cocina a sus ojos, poniendo mis pezones duros y mi centro húmedo.
Dios… este tipo era increíble, de verdad.
Cuando ya todo estuvo listo, llévelas cosas a la mesa del comedor y Emmett llevó el jugo y un par de vasos, aprovechando para darme una nalgada cuando ya había dejado las cosas sobre la mesa
Yo le puse cara de que eso había dolido
-te traeré una camiseta- y sin decir más se fue a su habitación.
Yo busque algunas servilletas y también cubiertos para colocarlos en la mesa junto con las otras cosas.
Cuando Emmett regresó traía puestos un par de jeans oscuros, que marcaban su increíble cadera y traía una camiseta de color gris en las manos
-para la señorita
-¿ a que debo tanta generosidad?
-a que dudo que pueda comer algo teniéndote frente a mi desnuda- yo me reí y entonces la tome para ponérmela.
Era larga, o al menos lo suficiente para cubrirme el trasero y era lisa.
-¿comemos?
Yo me senté y el ocupó la silla que estaba frente a mí, listo para comenzar.
Comimos sin decir demasiado. El me felicitó por los omellette y yo a el por el jugo. El cual había sido mucho más de lo que podríamos haber tomado, pero que podríamos guardar para después.
Fue lindo. Desayunar con alguien… incluso después de haber follado del modo en que lo habíamos hecho en la cocina, se sintió bien y muy agradable.
Para cuando terminamos de comer, Emmett levantó la mesa y yo aproveché para ir a vestirme. Esta vez, para salir.
Y dado que mis bragas y mi camiseta anteriores habían terminado en el bote de la basura, que según Emmett era el lugar más apropiado considerando el estado en que las había dejado; tuve que elegir todo desde cero.
Bien. Ropa interior de color negro, una de las que había comprado antes del viaje, y un vestido azul sin mangas y con botones al frente y cuello mao y un par de tacones negros. Eso lo haría.
Estaba arreglándome el cabello cuando el entró a la habitación para ir directo a su armario.
-la vida sería mucho más simple si uno no tuviera que salir a la calle- me dijo- digo, no tendríamos por que usar ropa mientras andamos por aquí
-¿estás considerando volverte nudista?- pregunté divertida
-no-dijo el- solo estoy considerando tenerte todo el día desnuda andando por mi departamento
-podría resfriarme- apunté dándole un giró a mi cabello sobre mi hombro derecho y separándolo en tres partes para hacer una trenza.
-no vas a enfermarte-el me puso los ojos en blanco- pero supongo que no podemos arriesgarnos a que eso suceda. No me gustaría perder un día de estar contigo porque estés en la cama con fiebre.
-me alegra que pienses eso. Tampoco estaba en mis planes enfermarme.
Emmett se rió y yo lo vi a través del espejo abotonarse la camisa blanca que había elegido de su armario junto con un saco de color azul marino.
Coloqué una goma para el peo al final de la trenza y me volví para ver a Emmett, ya lista.
El se metió en su saco y me miró sonriente
-tan linda como siempre- yo sonreí- ven aquí
Yo camine hasta quedar frente a el y entonces el me besó.
Tomó mi mano y me llevó hasta la puerta de entrada luego de tomar su teléfono y las llaves. Caminamos por el corredor y nos metimos en el ascensor ya listo para irnos
-¿iremos al hotel?- el asintió
-Ángela está esperándonos. Tengo que chequear que los últimos detalles estén bien antes de mañana
-¿Ángela es tu….?
-secretaria- el sonrió al darse cuenta de que no me lo había dicho antes.- te caerá bien, es muy simpática
Yo asentí con la cabeza y jugué con mis dedos hasta que el ascensor de detuvo.
Abajo había un taxi esperándonos, de nuevo. Esta vez imagine que el lo había llamado mientras yo estaba cambiándome en su habitación, o eso pensaba.
Y en menos de quince minutos ya estuvimos frente al enorme e inmenso hotel del cual Emmett era dueño. La fachada era enorme y también era muy alto. De líneas simples, con colores azules oscuros y enormes ventanales cristalinos era muy lindo y también muy moderno, siempre manteniendo la imagen de los demás.
Ya adentro, caminamos por el vestíbulo y nos dirigimos hasta un enorme salón el cual tenía abierta una de las dos enormes puertas que daban a este. Adentro, una chica de cabello castaño, pantalones negros y camisa de color rosa estaba mirando su Ipad con atención.
Emmett carraspeo cuando entramos a la habitación, haciendo que ella algo exaltada se volteara a vernos.
-oh, Emmett…- ella sonrió aliviada al verlo-lo siento, no los vi entrar.
Ella se acercó hasta nosotros y me dedicó una sonrisa, viendo como sus ojos brillaban incluso detrás de sus gafas al mirar a su jefe.
-ella es Rose- el me presentó- Rose, está es Ángela, mi secretaria
-un gusto al fin conocerte- dijo ella con dulzura- Emmett me ha hablado de ti
¿De verdad? Wow.
De momento, contuve mis preguntas. Tal vez en otro momento podría hablar con ella a solas para ver qué era lo que el exactamente le había dicho sobre mi. Dudaba que fuera la verdad sobre nuestra relación, pero tenía que haber sido algo.
Yo solo sonreí sin saber que decir. Ella se dirigió a Emmett entonces
-aun no termino con esto… lo siento- ella parecía afligida ahora- solo me tomara otros quince minutos máximo y estará listo para que lo mires
-no hay problema- dijo el- le mostraré a Rose el lugar mientras tanto. Regresaré en un rato.
Ángela pareció aliviada por un segundos para luego fijar su atención de nuevo en su computadora, buscando terminar lo que fuera que necesitaba terminar.
Emmett puso su mano detrás de mi cintura y me llevó hasta el otro extremo de la habitación, desde donde había otra perspectiva de las cosas.
Pero claro, había cosas que yo no había pasado por alto en esos cinco minutos.
-así que tu secretaria es castaña- el me miró extrañado- ahora lo entiendo
Emmett me sonrió comprendiéndome
-te dije que me gustan las rubias- dijo como si estuviera orgulloso- así que preferí evitarme cualquier tipo de…. Tentación en ese aspecto
-a ella le gustas de todas formas, ¿lo sabes, no?
Emmett si se vio sorprendido al oírme decirlo
-ella está comprometida-explicó
Oh, yo no había mirado sus manos. De todas formas supuse que e no mentiría al respecto.
-sí, pero también tiene ojos-le recordé- y tu le gustas. Pero no va a arriesgar su trabajo por eso. Así que solo se dedica a mirarte.
-supongo que no puedo culparla por eso- admitió-aunque yo ahora solo tengo ojos para una sola chica
-ya basta- lo regañé
El me sonrió y entonces me dio un beso.
-vamos-dijo y entonces acomodando su mano en mi cintura –caminemos por un rato más y luego iremos al centro a pasear.
Yo asentí con la cabeza y lo dejé guiarme alrededor del salón.
-¿se ve bien no? Al menos hasta ahora
Yo me di una vuelta completa observando la sala y entonces asentí. Aun las decoraciones estaban por la mitad al igual que las luces y no había ninguna mesa puesta, pero estaba segura de que para mañana todo se vería increíble. El lugar era increíble. Y la enorme lámpara con piedras brillantes que colgaba del techo era impresionante. Haciendo juego con las pequeñas que colgaban de varias de las paredes del salón.
-aun no me creo que ya mañana vaya a ser la inauguración.
-todo va a salir bien- lo alenté
-sí. y sobre todo será divertido porque te tendré aquí conmigo.
-¿estas cosas te aburren?
-cuando ya vas por la número ocho si- dijo el- pero por suerte servimos bastante alcohol
-oh, ¿ qué diría la gente si supiera que el dueño pasa la inauguración poniéndose ebrio?
-probablemente nada bueno- el rió- vamos, te mostraré algunos pisos y mi habitación. Luego regresaremos con Ángela.
Emmett me llevó hasta el ascensor y fuimos al piso tres. Caminamos por los corredores, todo pintado de un color beige pálido y blanco. Con mucha clase y muy acogedores. En las paredes había algunos cuadros, mayormente de arte moderno y abstracto, y cuyos colores combinaban a la perfección con el resto del lugar.
-¿tú los elegiste?
-sí. Pero tengo un magnifico decorador de interiores. Lleva ya cinco años trabajando conmigo.
-¿Ángela lleva tanto tiempo trabajando contigo también?
-si…. tuve solo otra secretaria antes de ella, pero no funcionó.
-¿qué pasó?
-llegaba tarde, no tomaba mis mensajes y mi agenda nunca estaba completa
-oh
Yo hubiera creído necesario pasar por varios exámenes como para llegar a trabajar para el, considerando lo meticuloso, ordenado y controlador que era. ¿Cómo había podido llegar alguien tan desastrosa a ocupar un puesto como ese?
-si quieres saber cómo pasó eso….- el me miró casi adivinando lo que yo estaba pensando- fue porque me decidí por la chica más linda.- el sonrió mientras negaba con la cabeza- tenia veinticuatro años entonces y no estaba pensando exactamente con la cabeza como te imaginaras.
-Ángela también es linda-apunté
-si, pero ella tiene cerebro- el parecía orgulloso de ello. Le gustaban las chicas inteligentes, al menos para trabajar con él. ¿le gustarían también ese tipo de chicas para follar? ¿o le daría lo mismo?- después de despedir a mi otra secretaria, en la siguiente entrevista no cometí el mismo error. Y Ángela ha estado conmigo desde entonces. Es dedicada y casi tan meticulosa como yo en su trabajo, es por eso que nos llevamos bien
Yo asentí. Había mucha gente más en la vida de Emmett de la que yo imaginaba. No solo estaba su familia, con sus padres y sus dos hermanas. Sino también si secretaria, y Mary, quien hacía sus compras y cocinaba para el; estaba Tyler, sus chofer, Charlie, el piloto del avión…. Y quien sabe cuántas personas más. Y todos tenían gran estimación por Emmett, eso se veía en el modo en que trabajaban con el. y era algo reconfortante.
Si bien Emmett era joven, no era un tipo despiadado o ambicioso por llegar a la cima, y en cambio su ambición se veía con su progreso y sus nuevos proyectos. No era como muchos otros tipos que había conocido.
Regresamos al elevador y antes de regresar al salón fuimos al último piso, donde estaba su habitación. La del dueño del hotel, la más grande y lujosa, junto con las suites de categoría.
Entramos solo por un momento.
La vista desde las ventanas era asombrosa, podía verse gran parte de la ciudad, sin ser visto, siendo que los vidrios eran espejados, según Emmett me había dicho. Aun así, prefería la vista desde su departamento.
Una cama grande, sala, un bar grande y repleto de alcohol, una tv de probablemente sesenta pulgadas, varios sofás y sillones, alfombras, todo increíblemente moderno al igual que los electrodomésticos.
Emmett me dio un tour casi como si fuera un guía turístico. No parecía muy emocionado, o muy interesado. Ese lugar lo ponía incomodo, tanto, que incluso teniendo una cama disponible ni siquiera intentó juguetear conmigo; así que en cuanto el terminó y quiso que nos fuéramos yo lo seguí sin decir o preguntar nada.
Para cuando regresamos al enorme salón, Ángela estaba allí con una Ipad en la mano y una carpeta con papeles bajo el brazo caminando de un lado a otro mientras deslizaba sus dedos por la pantalla.
Emmett la observó por unos segundos y entonces ella se percató de que nosotros estábamos allí.
-ya tengo la lista de invitados completa- le dijo solo a él- Embry se molesto en traerme su parte hasta aquí.
Emmett asintió con la cabeza y se volteó en dirección a la otra puerta que daba al patio trasero del hotel, el cual todavía no habíamos visto, y entonces ambos vimos a un tipo con traje entrar por ella con un cigarrillo en la mano.
-Emmett… - dijo y entonces caminando hasta nosotros- Angie me dijo que estabas ocupado
¿Angie? ¿había tanta confianza ahi? ¿O sería que el tal Embry solo quería follar con ella?
Ella ni siquiera se molestó en mirarlo y en su lugar se dirigió a un escritorio que había en la pared donde apoyo los papeles y continuó haciendo cosas en su computadora.
-de hecho, estoy ocupado- él lo corrigió- solo me tomé un rato para asegurarme de que el resto de las cosas que quedaban pendientes para mañana estuvieran en su lugar.
-como se debe- el otro lo felicitó con una sonrisa- yo me tomé la molestia de traerle a Ángela la parte de mis invitados que faltaban, ahorrándole el trabajo de tener que confirmarlos, cuando lo hice yo mismo. Además tal vez así pueda convencerla de que vaya a cenar conmigo de una buena vez por todas.- y subiendo su voz especialmente con esa última frase, como si deseara que la aludida también lo escuchara.
Ángela no se inmutó
-creo que sabes que mi secretaria está comprometida- aclaró Emmett con voz seria.
-oh, bueno, solo es una cena- le dijo el otro aun riendo- dudo mucho que su novio en Nueva York vaya a molestarse por eso. Además, ella también necesita comer.
Emmett alzó sus cejas como si estuviera considerando si decir algo más o tal vez solo dejar que Embry continuara intentándolo con Ángela y fuera ella quien decidiera.
-es cierto- dijo finalmente- bien, puedes intentarlo supongo… siempre y cuando yo no pierda a mi secretaria por tu culpa
-prometo cuidarla- juró el otro- ahora bien… ¿vas a presentarme a la preciosa chica junto a ti tendré que presentarme solo?
Yo contuve una risa. Dios… ese tipo de verdad no tenía remedio.
-Embry, ella es Rose, mi novia- dijo el muy seguro - Rose, Embry, uno de mis inversores en este hotel
-es un gusto Rose- dijo el tomando mi mano y estrechándola mientras me sonreía de modo seductor. Vi a Emmett mirarlo con dureza incluso después de que el soltara mi mano.
-igual- contesté con amabilidad.
-Emmett- la voz de Ángela nos interrumpió- ¿puedes mirar esto un segundo? Ya he terminado, pero necesito que tú lo verifiques todo antes de que se lo envié al tipo que se encargará de las mesas, la entrada, y el de la música también.
-desde luego- dijo él, dándonos una rápida mirada a ambos y entonces tomando suavemente mi brazo con una de sus manos- solo dame cinco minutos y nos iremos de aquí- me dijo solo a mi
- está bien- Emmett me sonrió a medias y seguido a esto se dirigió hasta donde estaba su secretaria.
Dejándome a mí con el casanova.
-¿así que novia de Emmett?- al alzó una de sus cejas mirándome con atención. Yo asentí- ¿hace cuanto tiempo?
-cuatro meses- dije yo y optando por seguir con el juego que Emmett y yo habíamos establecido desde que había conocido a su familia
-oh, así que es reciente…- el miró rápidamente mi escote y entonces volvió a mis ojos- ya veo por qué te tuvo escondida entonces
-no creo haber estado escondida- dije- solo… que estábamos comenzando a conocernos.
-¿entonces es ahora algo serio?
-lo es- contesté y metiéndome a mi misma en un aprieto. Oh Dios, ¿lo era?
Bien. Considerando que este era el segundo viaje al cual lo acompañaba por varios días, era algo más seria nuestra relación, de algún modo.
-oh, bueno, aunque tal vez es muy pronto para decirlo ¿no?- yo fruncí el ceño- ¿son exclusivos ya o el te deja salir con otros hombres?
Wow. Ángela había pasado a segundo plano muy rápido
-no creo que eso te incumba, la verdad- contesté seria y poniéndole mala cara.
-solo fue una pregunta- dijo el- lo siento, no quise incomodarte si fue así
Yo no contesté y en su lugar solo continué mirándolo seriamente.
-eres muy hermosa- dijo y solo haciéndome sentir mas rechazo hacia el- debo darle crédito a Emmett por eso. Bien, el siempre está rodeado de chicas hermosas, tal vez solo ahora decidió quedarse con una por un tiempo
-¿ese es tu intento por qué me ponga celosa?
Eso ya estaba siendo muy bajo. ¿de verdad esta era su manera de hacer que una chica se acostara con él? porque realmente dudara que fuera a funcionarle con cualquier chica, y menos aun conmigo, considerando mi tipo de relación con Emmett
-no, fue solo un comentario sobre la vida diaria de Emmett. Yo que tu no me sorprendería de toparme mas y mas seguido con chicas lindas que le sonríen y halagan. El muy desgraciado tiene un imán con las mujeres y sabe cómo usarlo.
Yo no contesté. Lo más probable es que el tuviera razón, aunque yo solo había visto como la amiga de Bella, Tanya en la boda se le insinuaba y ahora como Ángela lo miraba embobada, pero sin intentar nada con el. ¿Habría más? ¿y qué si las había? Yo no tenia ningún derecho a ponerme celosa ni mucho menos a preocuparme por eso. Emmett siempre había dicho que estaba solo, lo mismo había confirmado su familia. Yo había sido la única chica que había presentado a su familia como su novia, como algo serio, incluso cuando no fuera ninguna de las dos cosas. Pero eso no significaba que el pudiera acostarse con otras chicas, tantas como el quisiera, cuando el lo quisiera. Y no tenia por que decírmelo.
Yo no dije nada al respecto, pero lo más probables es que Embry se diera cuenta de que ello me había afectado de alguna manera.
-claro que si quieres hablar sobre eso en algún momento, podemos hacerlo. Yo no te mentiría sobre algo así. Conozco a Emmett desde hace mucho tiempo-agregó como si eso de algún modo ayudara a la imagen que ya me había formado de el- así que podemos cenar o algo si lo quieres. Solo….- el metió una mano en el bolsillo interno de su saco y entonces sacó una tarjeta para dármela- llámame
-¿acabas de invitar a mi novia a cenar, o escuché mal?- la voz de Emmett sonó detrás de mi. Había dejado de verlo a el y a su secretaria los últimos minutos, pero al parecer ya habían terminado.
El idiota frente a mi soltó una risa y entonces miró a Emmett.
-solo iba a darle mi tarjeta
-¿y para que iba ella a necesitar tu tarjeta?- oh, Emmett no estaba jugando.
-para llamarme cuando quiera, sobre lo que sea. Tal vez ella no puede localizarte y…
-¿y por eso la invitaste a cenar?
-solo fue una broma- dijo el
-no sonó realmente como una broma- el me miró a mi- ¿no crees?
Yo no supe que decir y entonces el volvió sus ojos a su socio.
-creo que es hora de que te vayas Embry- dijo con brusquedad- y guárdate tu tarjeta.
El otro volvió a meter la tarjeta en su saco y apretó sus dientes, probablemente conteniéndose de decir algo que terminara embarrando aun más las cosas.
-te veré mañana en la fiesta- Emmett continuó- y recuerda enseñar tu invitación en la puerta
Embry asintió con la cabeza y seguido a esto, se dio media vuelta y se alejó de nosotros.
Emmett no le quitó los ojos de encima sino hasta que llegó a la puerta de entrada del hotel y se fue de allí.
-Emmett…- dije
-vámonos- dijo el
-Emmett…
-vamos- insistió el, tomándome por el brazo y comenzando a caminar hacia los ascensores.
Yo cerré mi boca y solo camine. El estaba cabreado, pero yo no había hecho nada esta vez para provocarlo ¿Qué se suponía que hiciera ahora entonces?
El presionó el botón en la pared y un segundo después las puertas del elevador se abrieron frente a nosotros.
-adentro- dijo el. Yo me metí y el lo hizo detrás de mi, presionando el botón del último piso y haciendo que las puertas se cerraran.
-Emmett… por favor- el me miró y entonces pude ver cuán enfadado estaba. El peinó su cabello hacia atrás y soltó el aire con fuerza.
Yo le puse mis ojos de niña buena y su entrecejo se suavizo.
-se que tu no tuviste nada que ver- aclaró- aun así, el recibirá noticias de mi abogado el lunes por la mañana.
Yo asentí con la cabeza
-¿crees que soy un idiota, no?
-tal vez solo un poco posesivo.
-lo que es mío, es mío y no me gusta que nadie juegue con ello.
El hablaba en serio, y estaba enfadado.
-¿así que soy tuya?- yo alcé una ceja de modo juguetón.
Emmett soltó un gruñido y dio dos pasos hasta quedar frente a mi
-si…- dijo mientras con una de sus manos me tomaba por la cintura- y solo yo jugaré contigo ¿de acuerdo?
-muy de acuerdo- yo lamí mis labios y entonces el me empujó contra la pared. Sus labios me besaron y sus manos no perdieron el tiempo para comenzar a tocarme.
Oh, dios…. Si, eso era lo que el necesitaba. ¿Cómo no me había dado cuenta?
Con Emmett, el sexo era la respuesta para la mayoría de las cosas. Ansiedad, enojo, y calentura, obviamente.
El metió una de sus manos en medio de mis piernas y comenzó a tocarme.
-mmm…- gemí. Emmett presionó sus dedos contra mis bragas y yo apreté mis piernas entre sí.
-¿así que no?- el me miró y entonces sonrió. Sus manos fueron hasta la parte de arriba de mi vestido y comenzaron a quitar los botones.
Yo apreté el bulto en sus pantalones y el gruñó.
Para cuando los botones acabaron, sus manos fueron hasta mi sostén y quitaron el broche que estaba al frente, dejándole una perfecta vista del mis pechos .Pellizcó mis pezones y unos segundos después llevó su boca hasta ellos, haciéndome gemir al sentir su lengua dándole círculos alrededor.
Y los números del ascensor estaban comenzando a acabarse.
-Dios, Emmett…- dije- vamos a llegar…
Yo lo aparté de mi y entonces el me sonrió.
Sacó una llave de sus pantalones y entonces la metió en una cerradura que estaba justo a un lado de los botones contra la pared. Le dio un giro hacia la derecha y entonces nos detuvimos.
-no creo que lleguemos a ningún lado, aun- dijo
-Emmett… no podemos…
-¿no?- yo negué con la cabeza al tiempo que cerraba mi vestido sobre mi pecho
-¿te recuerdo que soy el dueño del hotel?
-lo sé, pero… hay cámaras y… tal vez mucha gente vaya a necesitar el elevador
-hay otros cuatro en funcionamiento- me dijo- dudo que este vaya a ser un problema. Y en cuanto a las cámaras… me tiene sin cuidado que o quienes lo vean. Luego me desharé de la cinta ¿de acuerdo?
-supongo…- el sonrió- Emmett…
-por favor Rose…- eso no era una súplica- solo necesito sacarme esto de la cabeza…
El acarició mis cuello con su mano y me observó como si no encontrara otra solución.
-necesitas en serio ver a un psicólogo- bromeé con el
-tal vez después- dijo-ahora solo te necesito a ti
Su boca se acercó a la mía y entonces no pude decir que no. Emmett volvió a apartar mi ropa y entonces me hizo girarme para quedar de espaldas a el. levantó mi falda, tiró mis bragas hacia abajo y separo mis piernas antes de comenzar a tocarme. Sus dedos fueron rápidamente hasta mi clítoris y empezaron a dar círculos.
-Dios….
Escuche el cierre de sus pantalones abrirse y unos segundos después lo sentí deslizándose en mi interior de un solo tirón y empezar a follarme con fuerza
-Dios, Emmett…- yo me quejé. El solo tomó mi cadera con una mano y con la otra me tomó por el cabello, moviéndose casi con furia.
Estaba siendo muy rudo. Nunca había hecho eso.
Yo volteé mi cabeza como pude para mirarlo y deje de gemir. Sintiéndolo demasiado profundo y fuerte. ¿Qué estaba pasando con el?
Sus ojos se toparon con los míos y entonces se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Ralentizó sus movimientos y se acercó a mi, acariciando mi piel y apoyando su rostro a un lado de mi hombro. Siguió moviéndose, pero ahora viéndome, esperando mis reacciones.
Su mano fue hasta mi clítoris y comenzó a dar vueltas sobre el, buscando mi satisfacción.
Sentí los espasmos y el me dio un beso en el cuello mientras su mano se movía mas rápido
-por favor-dijo casi como si el lo necesitara- hazlo…
El aceleró un poco sus movimientos a la par de sus dedos y unos segundos después yo me corrí haciéndolo gruñir con fuerza.
El se retiró de mi interior y me volteó para verme a los ojos. Pude ver entonces mezclada la culpa con el deseo. Emmett me besó con dulzura en los labios, apretando su cuerpo contra el mío y acariciando mi rostro.
Luego tomó la parte posterior de mis rodillas y me alzó en el aire. Yo gemí al sentirlo hacer esto, quedando justo encima de su erección. Mi espalda choco nuevamente contra la pared del ascensor mientras las manos de Emmett me sujetaban fuertemente por la cintura. Apreté mi cadera contra la suya, haciéndolo jadear y sus manos apretaron mi trasero mientras su boca chocaba contra la mía con deseo y volvía a introducirse en mi.
Esta vez Emmett fue dulce conmigo. No fue lento, pero si fue constante, dando en el punto exacto con cada embestida. Yo gemí sosteniéndome de su cuello y sus hombros mientras el me follaba viéndome a los ojos. Yendo mas rápido hacia el final, el consiguió que me corriera, dejándose llevar y derramándose en mi interior.
Finalmente me bajo hasta que mis pies tocaron el suelo y entonces dejó caer su cabeza en mi pecho, dejándome escuchar su agotada respiración que iba a descompás con la mia.
-Dios…. –dijo con la voz entrecortada- soy un idiota
El alzó sus ojos para mirarme y entonces pude ver como se sentía
-Emmett, no… -dije en un intento por ser comprensiva
-¿al menos querías hacerlo?
-no fue como me obligaras tampoco- dije riendo. El sonrió, sintiéndose aliviado- si, quería hacerlo, sobre todo por que detesto que te enfades.
-lo cual es bastante a menudo- el estaba intentando culparse
-no tanto- dije yo- pero no deberías enfadarte por cosas así. Tampoco digo que tu socio sea el mejor tipo del mundo. Pero no por eso tenias que ser… rudo al principio
-lo siento- el sonaba sincero- no quise… Dios… de verdad lo siento. No estaba pensando y…
Yo asentí con la cabeza.
-no volverá a pasar- dijo- lo siento
-esta bien. Pero sabes que esta no es la solución para todo ¿no?. Se que a veces hay cosas que son frustrantes y…- el me observó como si tratara de entenderme- podemos hablar sobre eso si quieres. Tal vez no sea la chica indicada, pero tal vez pueda ayudarte en algo
-o tal vez de verdad necesite ver un psicólogo.
Y eso era una evasiva. El no quería hablar conmigo. Bien.
-Vamos al centro ¿quieres?-el cambio de tema, como imagine
-está bien
-y voy a compensártelo-dijo
-¿ah sí?
-sí, voy a compararte un montón de cosas lindas para que uses- yo sonreí- porque eres preciosa y demasiado complaciente y buena conmigo. Y además te debo las cosas que tompi esta mañana.
Emmett me dio un corto beso en los labios y entonces comenzó a arreglar su ropa.
Yo hice lo mismo con la mía y para cuando ambos estuvimos listos, el volvió a girar la llave contra la pared y el ascensor volvió a ponerse en movimiento.
Llegamos al último piso y entonces el presionó el botón del lobby parar que volviéramos a bajar.
Claro que incluso así no pude dejar de preguntarme por qué no quería hablar conmigo al respecto. ¿Habría sucedido algo? ¿había algo más de lo que el no quería hablarme?
creo que estoy escribiendo mucho ultimamente, o capitulos muy largos en todo caso. ¿qué creen?
probablemente me dejo llevar demasiado en las escenas de sexo. ajjajajaja lo siento, pero esero que les gusten tanto como a mi.
en fin, aqui tenemos un capitulo con un emmett celoso de nuevo. ¿Rose aguantara esto por mucho tiempo mas? ¿qué pasa con emmett?¿por qué es asi?
a las chicas que quieran escribirme de forma particular, como lo expreso una de mis lectoras en el capitulo anterior. "Vanessa" pueden escribirme al siguiente correo:
elsis_dv (arroba) hotmail. com
no lo escribo entero que ya que la pagina no me permite poner direcciones web ni mails de forma completa por una cuestion de privacidad. espero lo entiendan.
allí responderé a las que sean sus inquietudes o charlar sobre lo que sea si eso es lo que quieren.
en fin, ya estoy trabajando en el siguiente capitulo, donde habrá involucrado una pequeña pelea por quien tiene el control, y eso es todo lo que diré al respecto.
espero sus reviews!
y gracias a las nuevas lectoras y seguidoras. espero les guste mi trabajo
saludos a todas! tengan un lindo fin de semana.
Bella McCartney Darcy
