El dinero no lo es todo


Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.

El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.

Esta historia no puede ser reproducida de forma total o parcial ni bajo ningún concepto en ningún otro sitio web ni este mismo. En caso de hacerlo será denunciado.


Capitulo 22: su pasado y el sexo

Tras darnos una corta ducha ambos regresamos a su habitación. Yo me vestí mientras el cambiaba las sabanas y se ponía un par de pantalones de dormir.

Me pregunté entonces si podría acostumbrarme a eso. A verlo hacer la cama, a mi haciendo el desayuno, salir de paseo… ¿podría tener eso por mucho tiempo? ¿Podría tenerlo de verdad?

Me metí bajo las sabanas y el hizo lo mismo, acomodándose a mi lado, mientras miraba el techo sumido en sus propios pensamientos.

Dudaba mucho que estuviera pensando en lo mismo que yo, y en su lugar estuviera preocupándose por el trabajo o por la fiesta que tendría lugar en unas cuantas horas.

Iba a apagar la luz de mi mesa de noche cuando el finalmente habló.

-¿Garrett te dijo algo más hoy por la tarde, no?

Yo me quedé estática por un segundo y me giré sobre la cama para verlo a los ojos, dejando la luz encendida. Y yo que había creído que el ya se había olvidado de eso.

-¿por qué?-

-porque vi que te estaba hablando incluso antes de invitarte a cenar. ¿Qué fue lo que dijo?- Emmett estaba serio una vez más.

-¿por qué quieres saberlo?

-solo quiero saberlo. Quiero saber de que es capaz

Dios. ¿Esto era en serio? Habíamos… pasado una tarde increíble, en el centro después de eso, luego habíamos hablado y lo de la cama había sido…. Más que increíble

Pero al parecer Emmett había tenido eso en la cabeza durante el resto del día sin siquiera demostrármelo, esperando el momento adecuado para hablar sobre ello…

Y este obviamente no lo era.

-dijo que no debería sorprenderme de verte con chicas lindas que buscan acostarse contigo todo el tiempo. Que eres un imán con las mujeres y sabes cómo aprovecharlo y que conmigo tal vez haya sido que solo decidiste conservarme por un tiempo antes de regresar al juego- contesté decepcionada.

El negó con la cabeza y bufó

-maldito hijo de puta - yo no dije nada al respecto mientras el parecía volver a enfadarse- el idiota lleva trabajando conmigo desde hace dos años y ¿dice eso? ¿ A mis espaldas?- Emmett sonaba ofendido- y no es así. Las cosas no son así ¿tú lo sabes no?

-no tienes que darme ninguna explicación Emmett- le dije sintiéndome repentinamente de un humor extraño e incomodo.

-pero quiero hacerlo- insistió- Dios… realmente no estoy rodeado de chicas lindas todo el tiempo. No en el trabajo al menos, donde las mujeres son muy pocas, y no porque sea machista, sino que simplemente a muchas mujeres a las que les interese este tipo de empresa, salvo a las decoradoras o arquitectas, pero de las cuales ya tenemos.- el suspiró- Además, yo no mezclo el trabajo con el sexo.

-¿nunca?- eso sonaba casi imposible.

Emmett me sonrió con picardía mientras que sus ojos parecían algo melancolicos.

-cuando comencé a trabajar con mi padre, cuando el negocio aun era suyo… lo hice. Fue solo una vez- me explicó- y fui realmente estúpido. Pensé que solo era diversión, pero luego ella se enfado conmigo cuando terminamos. No podía verla en el trabajo sin que me insultara o me mirara mal… oh, fue un infierno por un buen tiempo. Entonces me dije que nunca más iba a volver a hacer algo como eso.

-imagino que fue una buena elección

-lo fue- dijo el- y luego… conozco chicas si, en bares, clubes, fiestas, beneficencias, y todos esos eventos a los cuales me invitan... oh incluso los desfiles de moda para los cuales Alice consigue entradas y a los que me obliga a ir. Pero solo están bien para divertirse un rato.

Yo asentí con la cabeza. A el le gustaba divertirse, eso lo sabía. Y no tenía ningún derecho a ponerme celosa por que el pudiera hacerlo con otras. Después de todo, el también se estaba divirtiendo conmigo

-pero eso llega a cansarte y la diversión se vuelve monótona. Desde que te conocí no volví a hacer nada de eso. Bien, en realidad fui a un par de bares, pero no con la intención de llevarme a nadie a casa. Solo… no quiero a nadie más en mi cama… o en mi vida ahora.

Yo mordí mis labios, nerviosa. Dios… ¿por qué estaba diciéndome todo eso?

-se que no… me lo preguntaste, pero yo solo…

-está bien- dije- me gusta que seas honesto. De verdad es muy lindo- yo trate de hacerlo sentir bien.

El acarició mi mejilla y entonces me dio un beso suave en los labios.

-¿puedo preguntar algo yo ahora?

-desde luego- contestó

- ¿alguien te rompió el corazón hace mucho tiempo?- y al decirlo finalmente sentí como si todo eso que había estado pensando sobre el, suponiendo… se hubiera resumido en una pregunta, una de la que estaba casi tan segura que él iba a confirmarla.

Emmett se sorprendió ante mi pregunta.

-no en realidad…-dijo después de unos segundos y como si hubiera estado debatiéndose entre hablar o no- solo…jugaron con el… una y otra vez- yo solo pude decir "oh" mientras sus ojos me observaban ahora algo mas apagados- ¿fue tan fácil de adivinar?

-la verdad es que no -admití

-¿es porque soy celoso y posesivo e… irritable?

-supongo que eso tiene algo que ver. Aun no tengo mi titulo en psicología ¿sabes? Podía haberme equivocado- el sonrió divertido- solo… pensé que algo así podría haber pasado. Eso es todo- el asintió con la cabeza. Hablar de esto no le estaba gustando, podía verlo en sus ojos- lo siento, no debí preguntar

-no- el me corrigió- está bien, probablemente alguien debería haberlo hecho antes. Debo decir que eres la única chica que en realidad se ha molestado en preguntarme eso.

-¿una chica te engañó?- el negó con la cabeza

-no fue solo una-oh, eso no parecía posible. ¿Emmett estaba hablando en serio? Un tipo como el, tan bueno en la cama ¿e… irse con otro? -¿crees que estoy mintiendo?

-no, yo…- me había quedado sin palabras- lo siento, realmente no puedo imaginarme la situación.

-no creo que sea muy difícil.- apuntó- Solo piensa en las chicas que no quieren ningún tipo de compromiso, chicas que les gusta jugar con los hombres. Y a eso agrégale el hecho de que me paso la mayor parte de la semana trabajando…. Aburrirse no estaba en sus planes- el concluyó- claro que yo fui lo suficientemente estúpido como para pensar que era el único con el que ellas pasaban su tiempo, mientras que en realidad era uno más en la lista de los que usaban para su diversión… Dios- el suspiró- pero entonces yo estaba tan embobado con el sexo y ocupado con el trabajo que no podía ver lo que pasaba a mis espaldas.

-lo siento Emmett- dije. Algunas chicas de verdad eran una basura, pero realmente no podía concebir como alguien podía haberle hecho algo así a el. Más allá de mi trabajo, yo no creía en la infidelidad. Es decir, no había tenido casi ningún novio formal como para que eso ocurriera, pero aun asi no me gustaba. Yo no lo haría, y odiaría si alguien llegara a hacerlo conmigo.

Era extraño, considerando la cantidad de tipos que eran infieles a sus esposas o novias conmigo o con cualquiera de las chicas que se dedicaban a lo mismo que yo.

-no importa, eso terminó hace bastante -explicó- pero supongo que de alguna manera desarrollé comportamientos que me permiten protegerme para que eso no volviera a sucederme.

Como el hecho de no tener novia, pensé. No desde la universidad, según me habían contado sus hermanas. Tal vez había sido entonces cuando eso había sucedido por primera vez.

Y los celos, eso definitivamente era algo que demostraba cuanto le costaba confiar en los demás. Incluso en mi.

Supuse que de haber pasado por algo así mas de una vez, yo también seria bastante desconfiada. Mis motivos eran diferentes a los suyos.

-creo que cualquiera haría lo mismo-apunté

-tu no eres así- dijo el- supongo que es porque nunca te engañaron- el parecía muy seguro de eso.

Yo negué con la cabeza. No iba a hablar de eso, no con el.

-no-dije simplemente

-solo un idiota te cambiaria por otra chica, sin darse cuenta la chica increíble que tiene al lado

-estas exagerando, de nuevo-lo regañé. El me sonrió

-bueno, aun así eres un poquito celosa- yo le sonreí recordando como me había puesto en la boda de su hermana al ver a la rubia de senos operados casi encima de el- claro que no tienes arranques como yo. Dios… soy un imbécil ¿no crees?

-tal vez … solo cuando te enfadas-dije- pero eres muy dulce la mayoría del tiempo-yo acaricié su mejilla- y tal vez si tengas arranques, pero la mayoría de ellos son realmente buenos cuando terminan en sexo.

El me sonrió

-tengo suerte de que pienses eso- dijo el- y tengo suerte de que te encante follar tanto como a mi- yo me reí a carcajadas- pero hablando en serio, mis ataques solo consiguen volverme mas paranoico.

-¿Qué te ayuda a calmarte?

.¿Además del sexo?- yo asentí conteniendo una sonrisa-correr supongo.. y comer cosas dulces

-bien, correr lo veo algo complicado siendo que la mayoría del día estas metido en uno de tus trajes y tienes que estar presentable y respetable- el asintió, estando de acuerdo- pero… lo de los dulces es fácil ¿no crees?- el me miro intrigado -solo… ten un paquete de gomitas u ositos de dulce en uno de tus bolsillos y listo

Emmett comenzó a reírse con ganas

-¿eso es todo?- yo asentí- Dios, ¿Cómo no se me ocurrió antes?- ahora yo me reí con el- si hiciera eso, y créeme que suena realmente tentador, debería ejercitarme el doble de lo que hago ahora, por que me lo creas o no, soy prácticamente adicto a los ositos de goma, y por eso los tengo lejos de mi.

-¿así que son tu debilidad?

-son mi perdición, después de ti, claro- dijo

-oh, no creía haberme ganado tal honor- admití- ¿antes que los ositos de goma?- el asintió- eso es todo un logro

Emmett se rio y entonces tomó mi rostro entre sus manos para besarme con dulzura

-eres hermosa- dijo- Dios.. de verdad eres hermosa

Yo mordí mis labios sintiéndome algo tímida y avergonzada. Me decían esas cosas muchas veces, incluso viéndome con devoción o lujuria, pero el modo en que lo estaba haciendo ahroa mismo Emmett… era real

-hermosa y muy sexy- dijo y entonces pasando uno de sus dedos por mis labios y obligándome a dejar de morderlos- eso es- dijo- ¿Cómo es que me haces sentir tan bien? ¿Qué me haces ver las cosas tan simples y… despejadas?

-no lo sé- dije- solo te digo lo que pienso

-me gusta eso de ti- dijo viéndome a los ojos sin dudar al decir "me gusta"- me gusta como piensas y cómo ves las cosas. Eres realmente diferente a mi y eso es lo que me gusta. Me ayudas a darle perspectiva a las cosas, a dejar de meterme en un cubo y no poder resolver mis problemas.

Yo sonreí y me acurruqué a su lado, apoyando mi cabeza en su antebrazo. Una posición realmente cómoda que había descubierto las ultimas veces que habíamos compartido la cama.

El dejó un beso sobre mi cabeza y suspiró.

Apagó la luz de mi lámpara de noche unos segundos después y yo cerré mis ojos esperando dormirme pronto.

Sería un largo día mañana, el mismo me lo había dicho, así que necesitaba descansar.

.

.

Por la mañana desperté a su lado embobada y sintiéndome muy caliente.

Su cuerpo estaba pegado contra mi espalda y sus manos estrechándome contra el, sobre mis pechos.

Me reí despacio y trate de moverme a su lado cuando lo sentí acercar su rostro a mi cuello. Dejó un par de besos sobre mi hombro derecho y luego subió por mi cuello hasta llegar a mi oído.

-¿sexo o desayuno?- preguntó con su voz seductora

-sexo- contesté y sin hacerme la difícil esta vez. Ambos lo queríamos entonces ¿Por qué hacerme la desentendida sin motivo?

-buena elección, nena- dice haciéndome sonreír y un segundos después me volteó para besarme en los labios.

Sus manos rápidamente bajaron hasta mi centro y me quitaron las bragas rápidamente para luego empezar a tocarme.

-ohhh….

-si…-dijo el sintiendo como podía deslizar con suavidad sus dedos en mi interior mientras yo contenía el aire- ¿vas a correrte para mi un par de veces hoy?

Yo asentí con la cabeza.

-esa es mi chica-el sonrió y me besó mientras empezaba a mover sus dedos mas y mas rápido, dentro y fuera…

Yo gemí con fuerza y el gruño al sentir mis piernas cerrándose llevándome mas y mas al borde.

Mordí mis labios sintiendo lo inevitable y con un fuerte grito me dejé llevar. Pero Emmett no se detuvo.

Oh, ya me había hecho eso antes y era… intenso.

Subió sus dedos hasta mi clítoris y los movió de forma circular consiguiendo que mi estomago se sintiera tenso de nuevo en cuestión de un par de segundos. Y rápidamente mientras me veía a los ojos me corrí de nuevo.

La tercera vez fue demasiado sin embargo. El toco mi punto G, lo sabia porque alguien me lo había enseñado hace mucho tiempo y recordaba como se sentía esa parte en particular. El golpeó con la punta de sus dedos ese punto, fuerte, rápido y conciso, no deteniéndose cuando yo había comenzado a temblar, y en su lugar continuando hasta que yo me corriera con fuerza entre gritos y con mi cuerpo sintiéndose como una pluma.

-oh.. Dios, para, por favor… para- dije con la respiración agitada sintiendo como el solo iba a comenzar de nuevo.

Emmett me observó divertido.

-Dios…- dije aún temblando y tratando de detener su mano con la mía débilmente- solo… dame un segundo.

Lo necesitaba.

El se detuvo y volvió a besarme en tanto yo terminaba de comprender lo que acababa de suceder.

-pensé que nunca iba a escucharte decir que me detuviera- el sonaba orgulloso de ello

-es….- yo exhalé con fuerza- -¿Dónde aprendiste a hacer eso?- Emmett me sonríe

-¿Por qué lo preguntas? mmm…- su mano jugó con mis pezones y yo gemí

-porque conozco tipos que te doblan en edad y ni siquiera saben usar sus manos

-¿así que soy así de bueno?- el me miró regocijándose. Oh, Dios. El y su ego.

-¿vas a responder a mi pregunta o no?- yo opté por evitar ir en esa dirección.

-bien- el me miró con picardía a los ojos -me gusta leer mucho, sobre estos temas desde luego y también miró muchas películas porno. No solo como… entretenimiento- yo me reí al oírlo decir eso- sino como algo informativo en ocasiones.- yo asentí-ah y… también salí con una mujer mayor durante un tiempo

-¿de verdad?- eso si era una sorpresa

-bueno, en realidad "salir", no es la palabra apropiada para describir nuestra relación. Más bien… ella follaba conmigo-el se recargó en la almohada junto a la mia mientras me miraba

-¿no fue al revés?

-no lo fue entonces-aclaró- tenia veintiún años cuando eso paso. Dios, realmente parece que ha pasado una eternidad desde entonces- dijo y como si estuviera recordándolo.- y ella me doblaba en edad. – eso si era sorpresivo- fue increíble conmigo y me enseñó muchas cosas, cosas que han sido muy útiles desde entonces

-¿así que fue ella la que te convirtió en un donjuán?- eso tenia sentido

Emmett se rio con ganas

-no. Yo ya lo era incluso antes de conocerla. Ella solo me ayudo a pulir mis habilidades en la cama, lo que consiguió hacerme más exitoso con las chicas y obviamente alimento mi ego y mis deseos de tener sexo.

-interesante historia-apunté, Recordando entonces cuando el me había hablado sobre tener muchas historias en el avión. ¿había mas que eso? no me había gustado mucho el modo en que el, muy orgulloso había admitido ser un don juan y de cuando disfrutaba tener sexo con otras. Tal vez yo me había acostado con tantos tipos como el con chicas, pero difícilmente podía decir que el sexo había sido increíble siempre. Las chicas que habían estado con el, sin embargo se habían llevado una increíble experiencia encima. Yo, solo dinero.

-¿lo crees?

-no habría imaginado algo así- eso era verdad

-bueno, todo se aprende de algún lado

-¿tus padres no la conocieron o si?- el negó con la cabeza

-nadie de mi familia. Además, como dije, nunca tuvimos una relación fuera de la cama.

Yo asentí con la cabeza entonces comprendiendo varias cosas. Había sido muy tonto no haberlo considerado antes. Solo que la imagen de un Emmett con apenas un año menos que yo era imposible de formular en mi cabeza, mucho menos con una mujer que le doblara la edad.

Aunque tal vez el hecho de que el hubiera salido con alguien mucho mayor que el, nos hacia tener algo en común. Incluso cuando no fuera algo de lo que enorgullecerse, o no en mi caso al menos.

-¿y qué hay de ti?- el corrió mi cabello detrás de mi oreja

Yo lo observé con atención.

-eres bastante intensa solo para tener 22 años ¿no crees?

-¿eso es lo que piensas?

-bueno, no es una queja, desde luego. De hecho me fascina que seas así- yo le sonreí

-¿no crees que las chicas de mi edad lo sean?

- bueno, la mayoría de las chicas de veinte tantos tiene las hormonas al tope, pero eso es todo. Tu en cambio, -el me sonrió- eres la única chica que es tan intensa como yo, lo cual consigue volverme loco.

Yo mordí mis labios, sintiéndome nerviosa.

-pero ahora, volviendo a mi pregunta- el apuntó- ¿qué hay detrás de eso?

-bueno, yo también miró muchas películas porno como tu

-¿de verdad?- oh Dios, el me estaba mirando con esos ojos de nuevo…- ¿eso te excita?

-si- respondí

-¿cuándo fue la última vez que miraste una?

-la semana pasada- dije sin avergonzarme por ello

-¿te masturbaste?- yo asentí y entonces el gruño. Oh, eso le gustaba. ¿Cómo no lo había pensado?- ¿y en que estabas pensando?

-no te sigo-contesté

-bueno, además de mirar la película, seguro debiste pensar en alguien mas, haciendo algo…- el acarició mi mejilla y luego mi cuello- muy especifico

Yo mordí mis labios. ¿Es que nada se le pasaba por alto?

-¿es una forma sutil de preguntarme si estaba pensando en ti?

-si- el no lo negó. Solo consiguiendo que yo me sintiera muy caliente. Y si, había pensado en el, demasiado, más de lo que debería haber hecho.- porque yo lo he pensado en ti… constantemente.

¿Lo había hecho? ¿de verdad?

El bajo su mano por debajo de las sabanas y comenzó a acariciar mi estomago con sus dedos, moviéndolos suavemente. Yo abrí mi boca soltando el aire lentamente y él me miró a los ojos.

-¿entonces?- insistió

-si…- admití, esperando no arrepentirme de ello.

Emmett me sonrió de una forma realmente caliente

-¿si?- yo asentí y entonces el deslizó su mano un poco más abajo, jugando sobre mi cadera, pero aun sin tocar mi centro.- ¿y qué imaginabas que hacia?

-que me follabas- el sonrió

-bien, ¿Qué tal algo mas especifico? ¿Por qué no me dices exactamente que imaginabas que hacia contigo?. Paso a paso

-¿te gustaría oírme decirlo, no?

-sí. Me gusta oír tu voz sexy diciéndome esas cosas. Sobre todo cuando estas tan caliente como ahora.

-bien-acepté sonriendo- primero me tocabas con tus dedos.- el lo hizo, bajando su mano hasta mi centro y comenzando a moverla sobre mi clítoris.

-dios, justo así…- el me sonrió aun mirándome

-¿qué más?

-la movías más rápido… en círculos…- el lo hizo- y entonces tus dedos bajaban a mi entrada y comenzaban a…a… penetrarme

-sé que eso te gusta- dijo el y yo asentí. El lo hizo y entonces mi espalda se curvó hacia arriba- eso es. Continua… ¿Qué más?

-continuabas así por un buen rato, poniéndome muy caliente y

-mojada- el continuo- no nos falta mucho pasa eso ¿o si?

-no….- contesté y comenzando a agitarme- entonces y antes de que me corra… me ponías de lado sobre la cama y me follabas

-eso me gusta más- dijo el el tiempo que retiraba sus dedos lentamente y solo haciéndome sufrir para luego darme un chirlo en el trasero -¿y yo estaba duro como ahora?

El se restregó sobre mi trasero y yo pude sentirlo. Mierda, eso era aun mejor de lo que había imaginado.

-si- contesté

-¿hacia qué te corrieras?- yo asentí con la cabeza- bien. Eso hare entonces.

El se colocó bien detrás de mi y acaricio mi cuerpo con sus manos antes de llevarla hasta su erección y deslizarla en mi interior.

Yo empuje mi trasero hacia atrás y entonces gemí de placer.

Emmett tomó mi pierna izquierda en el aire y la levanto hacia arriba para moverse con mayor facilidad mientras me miraba a los ojos.

-¿rápido?

-si, rápido… fuerte

El me beso y entonces comenzó a bombear adentro y afuera.

-si, si, si….- gemí

Su mano se fue hasta mis pechos y comenzó a tocarlos y a estirar mis pezones mientras continuaba follandome. Yo gemí más fuerte y sintiéndome al borde

-hazlo- dijo el y entonces moviéndose realmente fuerte

Yo gemí y entonces mi cuerpo comenzó a convulsionar de placer….

Emmett gruño a mi lado y entonces me beso aun sin que yo hubiera podido recuperar el aliento.

-¿más?- preguntó entre beso y beso

-si…- contesté aun agitada y acariciando su mejilla. Emmett sonrió y entonces se sentó en el colchón frente a mi

-muy bien. ¿ahora qué?-sus manos acariciaron mis piernas y me observó por completo caliente

Yo me incorporé y me coloque el cuatro patas frente a el para chupársela

-¿así que esto también lo imaginaste?- el me vio fascinado mientras yo lo introducía en mi boca

-ajam…- el suspiró y apoyo su mano sobre mi cabeza para luego hacer mi cabello hacia atrás y poder verme a los ojos

-oh… Dios- su boca se abrió contorsionada por el placer y yo seguí y seguí hasta que el me detuvo haciendo que se arrodillara frente a el.

-dime que mas-el realmente parecía querer saberlo, como si estuviera empedernido en hacer mi fantasía, por decirlo de alguna manera, se volviera realidad.

No quise preguntar porqué. Habría arruinado el momento. Incluso cuando el fuera el primer tipo en preocuparse de lo que a mi me gustaba o lo que había imaginado que me hacían.

-folláme-dije antes de besarlo con ganas. El me respondió deseoso tomándome por la cintura y pegando mi cuerpo al suyo.

-¿yo arriba o tu?-preguntó entre beso y beso

-tu atrás-contesté con una sonrisa picarona

-muy bien- el apretó mi trasero y me ayudó a voltearme para quedar en 4 patas con el detrás de mí. Me dio un buen azoté y yo me estremecí consiguiendo que me diera otros dos antes de comenzar a metérmela rápidamente.

Me corrí una vez entre otro par de azotes y cuando lo hice por segunda o quinta vez en total, lo sentí venirse al mismo tiempo que yo con un gruñido. Mis músculos temblaron y entonces todo mi cuerpo se ablandó en un estado de relajación y éxtasis asombrosos.

Dios... eso era magnifico

Me dejé caer sobre el colchón y entonces sentí la mano de Emmett sacudiendo ligeramente mi brazo.

-Rose… - yo gemi ligeramente en modo de respuesta.- Rose…- el me volteó hacia el y me miró a los ojos- ¿estás bien?

-si….- mi voz sono relajada y lánguida

-ya veo…- el sonrió comprendiendo como me sentía. Ida como nunca en mi vida después de follar. Supuse que aun estaba sensible después de la noche anterior y de lo hacia un rato eso lo había hecho aun mas intenso- ¿fue tan bueno?

Yo asentí con la cabeza

-gracias- dije sin pensarlo. De verdad había sido muy bueno

el acarició mi mejilla y sonrió

-me preocupaste por un segundo- admitió- ven aquí- el se acomodó sobre el colchón y dejo un hueco debajo de su brazo para que yo me acostara junto a el. y no pudo haber habido una mejor idea.

Me moví lentamente y entonces me acurruqué a su lado. El me tapó con las sabanas y me abrazó

-quedémonos un rato así ¿quieres?- yo asentí con la cabeza. Nada se me antojaba mejor.

.

Creo que me quedé dormida por unos minutos o tal vez por un rato mas largo.

No me di cuenta de cuanto tiempo pasó sino hasta que Emmett me dio un beso en la boca y entonces enredó sus dedos en mi cabello peinándolo hacia atrás.

-odio tener que levantarme de la cama- dijo- sobre todo cuando se que podría estar todo el día aquí metido contigo

Yo le sonreí sintiendo realmente halagada.

-tienes cosas que hacer- recordé -además aun tenemos todo el día por delante. Y dudo que no vayas a poder encontrar otra ocasión para volver a meterme en la cama.

-es cierto-acordó- muy bien

Emmett estiro sus piernas y abrazos a mi lado y entonces se puso de pie, dándome una increíble vista de su espalda y su trasero. Oh Dios….

-arriba nena- dijo el y entonces volteándose para tenderme su mano.

Yo la tomé y entonces terminé con mis pies en el suelo frente a él, ambos aun desnudos.

Emmett me miró de arriba abajo y entonces me sonrió seductoramente. Una de sus manos pellizcó uno de mis pezones y entonces gruñó.

-vístete o vas a conseguir que cambie de opinión.

Yo me reí y entonces me separé de el para ir en busca de mi ropa.

Emmett se vistió mas rápido que yo y fue a la cocina para preparar el desayuno mientras yo terminaba de arreglarme.

Decidí ponerme el conjunto azul que él había comprado para mi el día anterior, y el vestido durazno que el me había pedido que usara mientras desarmaba mi maleta.

Deje mi cabello suelto y maquille apenas antes de unirme a el en la cocina, descalza y disfrutando de mis pies tocando el piso por un buen rato antes de tener que subirme a los tacones.

Un poco de música lenta de los 80 estaba sonando y un delicioso olor a queso derretido inundó mis sentidos.

-¿café?-pregunté

-una taza para la señorita-dijo el señalando las dos que había sobre la mesa del comedor

-¿necesitas ayuda?

-no, ya casi termino. En dos segundos estaré contigo.

Yo asentí y me senté frente a la mesa dándole un buen sorbo a mi café.

No estaba cansada, pero si debía admitir que me sentía algo extraña. Sobre todo después de las revelaciones que Emmett me había hecho la noche anterior y mismo esta mañana.

Me dije que no iba a pensar en ello, pero realmente era difícil no hacerlo.

Imaginarlo a el con una mujer de 40 y tantos aprendiendo como mejorar en la cama, montones de chicas que jugaban con el y le ponían los cuernos mientras el trabajaba. Mas arranques de celos, probablemente peor de los que había tenido conmigo porque en estos si tenía un motivo… pero no todo podía ser malo sobre su pasado.

-aquí tienes- el dejo un beso sobre mi cabeza al momento que dejaba frente a mi un plato con dos tostadas a la francesa partidas al medio.

-gracias- dije

El había sido feliz, su álbum y sus historias lo habían demostrado. Claro que ninguna de ellas incluía al amor. Tal vez aun estaba buscándolo.

Yo por otro lado, creía que este era una enfermedad. Una que no te permitía ver a quien realmente tenias enfrente y su posibilidad de lastimarte, así como el tampoco veía eso mismo en ti.

-¿pensativa?

Yo regresé a la realidad y le sonreí

-¿tú no corrías por las mañanas?- pregunté e inventando una buena pregunta en ese oportuno momento.

Emmett terminó de masticar el trozo de comida que se había llevado a la boca y me contestó

-lo hago ¿por qué?

-porque llevo dos días aquí y aun no te he visto salir a correr ni una vez- tal vez concentrarme en algún tema mas mundano fuera mas fácil.

-no voy a salir a correr si te tengo a mi lado en la cama-dijo como si fuera obvio- Además hemos estado haciendo bastante ejercicio ¿no lo crees? Eso debe compensarlo

-si…

-¿temes que me este descuidando?

-tal vez un poco- bromeé con él al mismo tiempo que mordía mis labios e intentaba escapar de esos pensamientos tristes.

-¿de verdad?- el fingió estar ofendido- ¿crees que me veo peor que la última vez que me viste?

-no lo sé- dije riendo- ¿tú no lo sabes?

-oh nena, no juegues conmigo- me advirtió al tiempo que me miraba con deseo- ¿de verdad piensas eso? ¿Qué acaso no estoy lo suficiente fornido como a ti te gusta?

Entonces yo estallé de risa

-estoy preguntándolo enserio

-lo sé- dije intentando parar de reírme-y no. Solo estaba bromeando. Te ves tan bien como siempre, Emmett- el alzó una ceja interrogante. Oh, si, decir solo "bien" no lo iba a dejar pasar- oh tal vez… tan increíble como siempre

-gracias- dijo el- gracias por darle un gusto a mi ego al menos una vez

-te lo ganaste- dije

-ya veo- el comprendió que me refería a lo que había hecho conmigo en la cama- bueno. Creo que puedo ganarme más halagos como esos entonces… créeme que lo disfruto mucho.

Dios, no seas una estúpida y te enamores de el, me dije.

Para mi suerte, unos segundos después tocaron la puerta.

Y como si lo estuviera esperando, el se levantó de la silla y fue a abrir. Yo no pude ver quien estaba del otro lado ni tampoco escuchar nada mas que a Emmett diciendo "gracias" y "nos veremos mas tarde"

¿Sería Tyler?

Cuando Emmett cerró la puerta tenia 3 paquetes, de color negro uno sobre otro, sosteniéndolos con una mano.

¿que era todo eso?

-algo para mas tarde-me dijo- ya lo verás

Me guiñó un ojo y fue hasta su alcoba para guardarlos supuse. Unos minutos después regresó conmigo para terminar de desayunar.

Al aparecer el había encargado algo. ¿Sería algo sexual? ¿Algo como juguetes? ¿a eso se había referido con el "algo para más tarde"? ¿Pasa usar en la cama conmigo?

Me sentí algo nerviosa por un minuto.

¿Qué mas podía ser? Eran 3 paquetes, y no era ropa, sino algo más pequeño, las cajas no eran muy grandes, pero tampoco tenían ningún tipo de nombre o algo que pudiera ver cuando paso frente a mí con ellas.

Conteniendo mi curiosidad, no le pregunte que era. Tal vez debería esperar después de todo.

Tras ayudarlo a levantar la mesa, me arroje en el sofá y lo mire esperando que se me uniera.

-Alice me envió una copia de la revista, olvide decírtelo

-¿ya salió?

-no aun-el sonrió- supongo que ser el hermano de la editora me da algunos beneficios.

El la buscó de entre un montón de otras revistas y papeles sobre la mesa ratona y me la paso.

En la portada había una enorme foto de una modelo llevando un vestido de novia. y en una letra más pequeña anunciaba la cobertura de la boda de Bella y Edward.

Sin detenerme a mirar las demás fotos o notas en la revista fui directamente a la página que hablaba sobre la boda.

Una fotografía de Edward tomándose de las manos frente al altar era la que abría la nota. Una fotografía hermosa, y que demostraba cuanto ellos se querían en ese momento.

-han sido unas fotos increíbles-dijo el sentándose a mi lado- por mucho que odie a los fotógrafos y reporteros, algunos se lucen en su trabajo.

Así que había excepciones a su regla.

Leí rápidamente la nota sobre la boda y entonces pasé la pagina. Había una foto de la mesa familiar, con los padres de Emmett, Bella y Alice y también los padres de Edward. "dos familias bien posicionadas en el mundo de los negocios" casi parecía como si el matrimonio estuviera arreglado, según la prensa.

-aquí estas tu-dijo él señalando una foto en la parte inferior de la revista. Iba con el vestido negro que el había comprado para mi y estaba bailando con su padre. Oh, recordaba perfectamente ese momento. Antes de que Emmett me quitara de los brazos de el y me llevara de regreso a la casa para follarme como el demonio.

Debajo de la foto decía." El señor McCartney la nueva novia de su hijo, Emmett".

Mierda… yo pasé la pagina y entonces vi una foto de Emmett junto a sus dos hermanas sonriendo. "Los hermanos McCartney". Los tres se veían increíbles y muy felices.

Al lado en un párrafo destacado decía en letra grande. "Bella, con 23 años ya casada, le sigue su hermana Alice ya casi comprometida con Jasper Witlock, quedándonos solo nuestro soltero, aunque ahora no tanto, Emmett McCartney, aun resistiéndose al altar"

-sensacionalismo-dijo el al verme leerlo- tan típico de mi hermana.

Yo me reí, y miré la página siguiente. En esta había una mínima lista de las "mejores vestidas" con una foto pequeña al lado. Claro, ninguna de las nominadas había posado para la foto, sino que estas habían sido tomadas mientras estaban disfrutando de la fiesta. Incluso yo, que ocupaba el cuarto lugar mientras caminaba por el jardín.

-deberías estar en el primero-dijo el- y Alice, claro ni siquiera debería haber aparecido en este ranking siendo la editora de la revista- yo me reí. Ella se aprovechaba de su situación, pero a mi no me importaba.

-supongo que ya es mucho que haya aparecido en algún tipo de concurso de quien era la mejor vestida

-¿mucho?

-no soy realmente competitiva con esas cosas.

El me miró como si eso lo sorprendiera y le gustara al mismo tiempo

-bueno, al demonio con la revista y sus fotos- el me la quito de las manos y la arrojó sobre la mesa- tu eres la numero uno para mi

Yo me reí y el me beso con ganas, acomodándose a mi lado y acariciando levemente mis piernas.

-¿ya?

El se separó apenas de mi para sonreír.

-lo siento-dijo- te ves mas hermosa de lo que esperaba en este vestido

-¿solo hermosa?

-y caliente- dijo volviendo a besarme. Yo trate de no reírme mientras el lo hacia y lo acaricié sobre sus pantalones solo para ver cuanto lo estaba el.

Obviamente mis suposiciones eran ciertas.

-¿eso significa que puedo continuar?

-no-dije. El me observó serio

-¿no?

-no-dije de modo desafiante y haciéndolo sonreír

-bien, genial- el me devolvió la mirada del mismo modo- créeme, esto solo hará que mas tarde te sea mas difícil detenerme.

-¿y quien dijo que voy a hacerlo?

El me dio un corto beso en los labios y entonces se puso de pie y me tendió la mano para que yo hiciera lo mismo.

-vayamos a comprarte esos zapatos

-bien- yo mordí mis labios solo queriendo sacarlo de quicio

Emmett pasó uno de sus dedos por mi boca lentamente y yo lo lamía, haciendo que el gruñera y me mirara con deseo.

-vámonos de aquí antes de que me retracte y te arranque la ropa sobre el sofá

-de acuerdo-acepté y con ello dirigiéndome por mi cuenta a la puerta.

Juegos como ese hacían que Emmett me gustara mas de lo que tal vez me habría permitido. Esa constante atracción sexual, juegos y provocaciones, eran divertidas y estimulantes.

Algo que nunca había tenido con ningún tipo.

Tomamos un taxi para ir al centro y sin dudarlo el se detuvo frente a la tienda de Manolo Blanik para comprarme unos zapatos.

Oh Dios, ¿de verdad íbamos a seguir gastando tanto? O bien,¿ el gastando tanto de su dinero solo en ropa para mi?

Sin si quiera dudarlo el me llevo hasta adentro del negocio con el y me pidió que eligiera algunos modelos para probármelos. Yo le indiqué a una de las vendedoras cuales me gustaban y ella se fue a buscarlos en mi talla

-¿sucede algo?

-¿te das una idea de lo que cuestan estos zapatos, no?

-son costosos-dijo el- pero no me importa. Quiero que te veas increíble esta noche. Y te mereces cada cosa que pueda y vaya a comprarte

Yo le sonreí fingiendo estar complacida y me senté en uno de los sofás esperando para probarme los zapatos que yo misma había elegido.

Solo los usaría una vez…. Y costaban tal vez tanto como probablemente la mitad de toda la ropa que tenia en mi armario. Dios…

Me probé tres pares y acabe quedándome con los primeros que había elegido. Tenían varias tiras que se atan en los tobillos, y algunos brillos que los hacían destacar, siendo una buena combinación con el vestido que no tenia nada de brillo.

Anduvimos un par de calles caminando por ahí. Viendo algunos relojes que a Emmett le gustaron en una joyería, pero en esta ocasión sin hacer que yo me probara nada.

No me molesto, y por el contrario me sentí un poco aliviada de que decidiera que los gastos habían sido suficientes para la fiesta de esa noche con respecto a mi.

Y en cuanto a la comida el parecía ya estar ansioso por almorzar. Yo supuse que algo mas podría comer, así que cuando viramos hacia la zona del centro donde estaban los restaurantes, lo vi observar con atención los posibles lugares donde podríamos entrar.

-sabes…- dijo- nunca te pregunté cual era tu comida favorita. Recuerdo que tu me lo preguntase cuando íbamos camino a los Hamptons, pero no me dijiste cual era la tuya.

-¿quieres saberlo?- pregunte aun sorprendida que el recordara eso, incluso cuando para mi solo hubiera sido parte de mi "tarea de reconocimiento" en ese entonces.

-si- dijo el con una sonrisa y caminando de lado para verme a la cara -¿entonces?

Yo mordí mis labios, nerviosa

-vas a pensar que es muy tonto- dije

-adelante

-pizza- dije finalmente

-¿pizza?- yo asentí- buena elección- dijo- también adoro la pizza, después del estofado de mi madre. Mi segunda comida preferida y en tercer lugar la pasta.

-te gusta comer, eso no me sorprende

-¿estas tratando de decirme que me estoy descuidando de nuevo?- ahora el estaba jugando conmigo

-comes el doble que yo. Pero es entendible. Eres como el doble de grande que yo en tamaño, mas alto y grandote

Emmett se rió con ganas

-me gusta que seas pequeña-dijo apretando mi cintura con su mano y pegándome a su cuerpo aun mientras íbamos andando.

-no soy pequeña- dije enfadada

Emmett me sonrió

-eres hermosa, y solo un poco mas pequeña que yo ¿de acuerdo?- yo asentí- y con un increíble trasero – el me dio un chirlo muy suave

-pervertido-lo acusé

El se rió, pero tampoco lo negó

-¿Qué vamos a almozar entonces?

-pizza

-¿pizza?

-quiero que comas algo que te gusta. Ya has comido demasiadas cosas que me gustan a mi. Me gusta complacerte además

Yo me reí, comprendiendo el doble sentido que eso tenía. Ya anoche lo había hecho en la cama.

La opción fue simple.

Terminamos en un restaurante italiano, donde la pizza, la pasta y el helado eran los platos protagónicos de todo el menú.

Afortunadamente y debido a que probablemente aun era temprano conseguimos una mesa adentro. Y en lugar de haber sillas individuales, habían sillones curvos alredor de las mesas, dándole una sensación mucho mas intima y de haber sido de noche y con velas, también romántica.

Ordenamos una pizza grande rellena y con hojas verdes y champiñones arriba. Y nada mejor que un par de cervezas heladas para acompañarla.

Y recién había terminado mi segunda porción cuando sentí su mano sobre mi rodilla izquierda.

-¿Qué estas haciendo?-pregunté

-¿Qué crees que estoy haciendo?- el levantó la falda de mi vestido hacia arriba y paso sus dedos sobre mis bragas. Yo lo miré a los ojos mientras el continuaba tocándome.

Mierda…

-¿estás jugando?-pregunté

-no- dijo el y empujando sus dedos contra mi entrada antes de volver a subir hasta mi clítoris donde comenzó a trazar círculos- quiero que te corras

-¿aquí?- el asintió- Emmett estamos…

-lo sé- el me sonrió de un modo increíblemente caliente- siempre quise hacer esto

-¿tocar a una chica mientras comías pizza en un restaurante?

-no con un chica cualquiera, sino contigo-dijo y luego dándome un beso- además muero por ver como te corres y ver si te contienes o no frente a todas las demás personas

-emmett….- yo lo regañé y el volvió a empujar sus dedos tratando de penetrarme- estas loco ¿lo sabias?

-si-el me sonrió- y también muy caliente

Yo lo toqué sus pantalones y comprobé que así era. Obviamente nunca había dejado de estarlo

-¿así que a esto te referías con que mas tarde me iba a ser difícil detenerte?- el asintió

Mordí mis labios y entonces trate de quitar el botón de sus jeans con una mano antes de que él me detuviera

-no-me regañó- solo quiero que tu te corras, no necesitas hacer nada

-¿y si quiero hacerlo?

El sonrió encantado con la idea

-no al mismo tiempo-dijo y refiriéndose a el y a mi. Yo asentí- ahora separa las piernas

Y como una chica obediente lo hice.

Mire rápidamente a mi alrededor y vi que nadie nos estaba observando. No aun, pensé.

Sus dedos comenzaron a moverse rápidamente sobre mi clítoris y yo tuve que contener la respiración. Emmett bebió un poco de cerveza con su mano libre y continuó moviendo la otra.

Yo gemí despacio y llevé una de mis manos a mi boca para morderla antes de acabar gimiendo.

Emmett solo me observaba fascinado únicamente buscando que yo me corriera.

-te ves hermosa-dijo. Yo abrí mi boca sintiendo un espasmo y el me beso aumentando la velocidad. Su boca acalló mis gemidos y sus dedos no me dieron tregua.

-oh, Dios….- gemi muy despacio

-eso es…- el me alentó- hazlo nena…

Mordí mis labios con fuerza evitando gritar y me sujete del borde de la mesa al sentirme en el borde.

Y viendo que iba a estallar, Emmett me tomó por la nuca con su mano libre y me beso con deseo mientras yo me corría entre sus dedos y mi cadera se movia levemente debajo de la mesa.

-pidamos la cuenta-dijo en cuanto se separó de mi. Yo lo observé entre acalorada y confundida.

Apartó su mano de mi y tomó un par de servilletas para limpiarse.

Bebí un poco de mi cerveza ya algo tibia y miré a mi alrededor esperando no sentirme avergonzada. Y no lo hice.

Las demás personas estaba comiendo, cada una de ellas sumidas en sus propios asuntos y conversaciones. Había tenido suerte. Había sido algo tan intimo y publico al mismo tiempo… algo que nunca había experimentado.

De nuevo, Emmett parecía ser bueno en las primeras veces conmigo.

Apreté su rodilla y el me miró con una sonrisa indisimulable en los labios.

-dejémoslo para el viaje si quieres-dijo creyendo que yo estaba tratando de tocarlo. Yo asentí.

El mozó llegó con la cuenta y Emmett le dio su tarjeta de crédito haciendo que el volviera a irse.

-supongo que esa cara significa que lo disfrutaste…

Yo me reí como una tonta, dándole la razón

-bien-dijo- quiero que continúes así de caliente hasta que lleguemos al departamento.

-¿Qué estas planeando?

-ya lo verás…- el me guiñó un ojo y el mozo nos interrumpió cuando regresó con la tarjeta de Emmett y nos deseo unas buenas tardes.

Me levanté con cuidado del asiento y tomé la mano de Emmett para ayudar a pararme. Mis piernas estaban algo temblorosas, probablemente porque había estado conteniéndome todo ese rato.

-Me gusta verte así-dijo

-estoy segura de que si- acordé- también es divertido verte andando caliente y tratando de disimularlo.

En esta ocasión, Emmett se había cubierto con su saco, dejando que este colgara de su brazo deliberadamente.

Ya afuera, volvimos a tomar un taxi y regresamos a su departamento.

Intenté entonces y sin éxito tocarlo más de lo que debería. Sabía que no estábamos en un ascensor, y en cambio, estábamos en un coche con un conductor que podía vernos y probablemente hacer que nos bajáramos si veía que nos estábamos propasando.

E inesperadamente recibí una reprimenda de su parte, apartando mis manos de encima de el.

-basta-dijo en un tono bajo e intentando sonar serio.

Yo gemi despacito sobre su oído y apreté su erección con una mano mientras con la otra trataba de bajar el cierre de su pantalón.

-Mierda, Rose….- el gimió apretando mi mano- solo… para

-¿Por qué?- yo le puse mi mejor cara de perrito haciéndolo sonreír.

Me deshice de la cremallera y metí mi mano con cuidado cubriéndola con su saco y tocándolo sobre sus bóxers.

El dejó caer su cabeza hacia atrás y abrió su boca exhalando con fuerza.

Claro que cuando aumente la presión….

-ya….- dijo y apretando mi muñeca levemente- ha sido suficiente

Yo negué con la cabeza mientras dejaba algunos besos sobre su cuello.

-Rose… por favor…- el se estremeció al sentirme tocarlo y mordió sus labios conteniéndose- basta

-¿por qué?

-por que ya es bastante difícil contenerme sintiendo tu mano alrededor de mi…- el miró al conductor y se interrumpió- y lo es aun mas cuando me estas mirando de esa manera.

-¿de verdad?- añadí haciendo otra de mis caritas, pero esta vez sin tocarlo.

-si, y no quiero tener un "accidente" en el taxi-dijo en voz bajita- así que por favor…

-bien- yo le di un ultimo apretón y entonces aparté mi mano de el.

Emmett sonrió agradecido y acomodó sus pantalones de nuevo en su lugar.

Trate con ganas de no volver a molestarlo. Habría sido divertido, pero también habría sido muy mala si me salía con la mía y el tenía un "accidente" en el coche. Era una pena que no fuera el quien iba al volante, pensé. A muchos tipos les ponía que una chica se las chupara mientras iban manejando, incluso con los riesgos que eso implicaba.

Cuando llegamos a su departamento, y a diferencia de lo que me esperaba, que era él arrojándose sobre mi para terminar follando en cualquier lugar disponible, se dirigió muy tranquilamente al cuarto de baño de su habitación.

Yo lo seguí tratando de imaginar que iba a hacer, cuando lo vi abrir el agua de la enorme bañera para que esta comenzara a llenarse lentamente.

-¿vamos a ducharnos?

-luego- dijo

-¿y ahora?-pregunté con mi voz de niña inocente y buena. Ninguna de las cosas que yo era.

El desabotonó sus pantalones y se acercó a mi para besarme y apretar mi cuerpo contra el marco de la puerta de su habitación.

Rápidamente bajó el cierre que tenia en la espalda de mi vestido y yo levanté mis brazos para que me lo sacara. Sin siquiera detenerse a mirarme, bajo las copas de mi sujetador y apretó mis pezones entre sus dedos para luego chuparlos.

-oh…-gemí y quitándole por completo los pantalones para que estos cayeran al suelo junto con sus bóxers que los siguieron unos segundos después.

Lo toqué rápidamente y el gruño sobre mi piel, exhalando el aire con fuerza.

Tiró mis bragas hacia abajo y curvó sus dedos hacia mi entrada consiguiendo que yo apretara mis piernas, ansiosa.

Emmett besó mi cuello con deseo y me tomó por detrás de las rodillas para alzarme en el aire. Mi espalda chocó contra el frío marco de metal de la puerta mientras lo sentía deslizarse dentro de mi.

-manos arriba-dijo- sostente del marco de la puerta. Sin entender exactamente el punto de hacer eso, hice lo que el me pidió y Emmett entonces se apartó un poco de la pared, dejando mi torso en el aire y haciéndome sentir… ohhhh… eso era realmente bueno

-si….-dije sintiéndolo entrar rápido y como no iba a tomarme mucho mas llegar a la cima.

El observó como nuestros cuerpos se unian y gruño yendo aun mas rápido para luego mirarme a los ojos.

El hizo que me corriera antes de que mis brazos ya no resistieran mas y volvió a poner mis pies en el suelo mientras me besaba con pasión.

-¿ahora el baño?-pregunté

-no, aun no-dijo

Yo miré rápidamente el agua correr por el grifo, creyendo que la bañera podría reblasarse. Emmett no parecía nada preocupado por eso.

Me tomo por la nuca y me beso con ganas antes de ponerme de espaldas a el, haciendo que su erección chocara contra mi trasero.

Una de sus manos tocó mis pechos con gusto y luego bajó hasta mi centro para tocarme

-mmm….- gemí

-esa es mi chica-dijo el besando mi cuello y la parte posterior de mi oreja. Sus dedos se movieron rápidamente sobre mi clítoris y mis piernas se cerraron.

Un segundo después, el metió una de sus rodillas en el medio y me hizo volver a abrirlas

-quiero que te corras, nena, vamos…- pidió sobre mi oidio con su voz caliente y aun sin detenerse

Yo apreté la piel de su cadera entre mis manos mientras mi torso que iba hacia adelante, sostenida con fuerza contra el por su brazo mientras iba llegando nuevamente al borde.

-ahh… ah.. ahhhh- Emmett gruño al sentirme temblar y entones me dejé llevar….

-buena chica-me felicitó dejando un par de besos sobre el hueco entre mi cuello y mis hombros- ahora camina

Aun jadeando, camine hacia adelante, a donde el me guiaba, hasta que terminamos parados frente al marco del enorme ventanal de su habitación, mirando hacia afuera

-¿no tienes vértigo, no?

-no…- contesté dudosa- ¿por qué?

-porque quiero follarte frente a la ventana y no quiero que te descompongas

Yo me reí

-oh… bien-el me sonrió con confianza mientras sus dedos volvían a jugar conmigo.

-¿puedes apoyar las manos en el vidrio?- yo lo hice y no pude evitar mirar el panorama frente a nosotros. Si bien no estábamos en un piso muy alto, las personas que caminaban por la calle se veían muy pequeñas desde allí arriba.

Ninguna de ellas estaba mirando hacia donde estábamos nosotros, pero podían hacerlo…. en cualquier momento. Era casi como había sucedido en el restaurante mientras Emmett me hacia correrme debajo de la mesa.

Y era muy excitante.

Emmett tironeó mis pezones y estiró mi cuerpo hacia atrás de modo que mi espalda estuviera casi de forma horizontal.

Solo entonces y muy lentamente comenzó a deslizarse en mi interior. Gemi audiblemente y el deslizó una de sus manos hacia adelante para tocar mi centro.

-es increíble lo mojada que estas-dijo el entrando y saliendo lentamente de mi- ohh…

Las estocadas comenzaron lentas para luego terminar en un ritmo rápido y enérgico, en el que ambos terminamos por corrernos juntos.

-ahora si tomemos ese baño-susurró el en mi oído mientras acariciaba mi cuerpo lentamente.


nuevo capitulo. espero no les parezca algo repetitivo, y tal vez me dejen algunos reviews mas.

no se si me decepcina, pero realmente no recibir comentarios suyos, me hace creer que ya no tiene tantas seguidoras la historia como creia o bien, que algunas ya se han aburrido de ella. en fin espero equivocarme.

también tengo que informarles que hace cerca de 3 semanas trataron de plagiarme esta historia en otro sitio web y con otros personajes. agreadezco a PATITO FANFICS por tener la amabilidad de avisarme de ello y permitirme denunciarlo y que lo hicieran bajar de la web por plagio. ¿no hubiera sido mejor, pedirme que le ceda los derechos de la historia para publicarla que solo robar y publicar algo como merito propio? juro que me enoje con todo el mundo, pero se que realmente no hay mucho que pueda hacer. no mas que esperar que no vuelva a pasar y a denunciarlo si sucede.

como ultima noticia, les infomo que publicaré en dos dias, el siguiente capitulo de este fic que ya llevo casi avanzado en el final, claro, con algunos blancos en el medio aun. asi que espero que disfruten de este y luego del siguiente.

espero sus comentarios! y gracias por leer

Bella McCartney Darcy