El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.
Esta historia no puede ser reproducida de forma total o parcial ni bajo ningún concepto en ningún otro sitio web ni este mismo. En caso de hacerlo será denunciado.
Capítulo 28: el final
Fingiendo no haber escuchado nada, gemí las fuerte y Emmett se movió un poco más rápido con su rostro aun clavado en mi cuello.
Tenía la piel erizada y por varios segundos no pude sentir nada. Nada más que miedo y dolor.
¿Por qué me había dicho eso? ¿Por qué justo ahora?
Un montón de imágenes aparecieron en mi cabeza y yo apreté mis ojos con fuerza. No quería recordar eso ni quería recordarlo a el. Estaba en el pasado. Y Emmett era una persona diferente.
Mierda… ¿Por qué ahora? ¿Por qué tenía que acordarme de todo esto? ¿Por qué tenía que… arruinarlo?
-por favor, Rose…-jadeo Emmett- quiero sentirte llegar…
Aun presa de pánico, fingí sentirme caliente y gemí para complacerlo.
Cerrar los ojos no iba a ayudar esta vez, pero aun así o hice. No podría soportar ver a Emmett a los ojos, no después de eso. Él iba a darse cuenta de cómo me sentía.
Apreté mis ojos con fuerza y eché mi cabeza hacia atrás mientras gemía con suavidad, de un modo muy convincente.
Emmett apartó su cuerpo de mi ligeramente y recargó su peso en sus brazos, a ambos lados de mi cuerpo, mientras se movía un poco más rápido.
Sentí una de sus manos acariciar mi mejilla, pero me negué a abrir los ojos. Dios… de tan solo imaginar la cara de Emmett al verme hacer eso, me sentía horrible. Él no iba a pedírmelo, no iba a pedirme que abriera los ojos, probablemente imaginándose porque los había cerrado en primer lugar.
Beso mi cuello con suavidad y apretó uno de mis pechos con una mano para luego dirigirla a mi centro. La movió en círculos sobre mi clítoris insistentemente hasta que poco a poco volví a sentir como el calor regresaba a mi cuerpo. Moví mi cadera aun debajo de el, dándole a entender que eso se sentía bien y el continuó haciéndolo.
Antes había estado tan cerca de la cima… pero mi cuerpo simplemente se había congelado.
No había forma de que él no hubiera sentido eso.
Tú puedes hacerlo, me dije. Déjate llevar y saca esa mierda de tu cabeza ahora.
Y lo hice. Deje que mi cuerpo sintiera como el suyo me complacía, se movía rápidamente dentro y fuera de mi interior, mientras su mano estimulaba mi clítoris. Y poco a poco el placer volvió a llenarme.
Mi estómago se contrajo y entonces me corrí mientras sentía como mi cuerpo se ablandaba lentamente al mismo tiempo que temblaba y se contorsionaba.
Emmett jadeo sobre mí con fuerza y lo sentí correrse apenas unos segundos después con un quejido muy fuerte.
Pasé las manos por mi cabello y suspiré con fuerza mientras mi cabeza descansada sobre la almohada. Mi cuerpo está temblando y no era solo por lo que acabábamos de hacer.
Emmett se tumbó a mi lado con la respiración aun entrecortada y volvió a acariciar mi mejilla.
Esta vez sí abrí los ojos para verlo.
Él estaba sonriendo. Y de alguna forma, eso me alivió un poco. Tal vez él no había notado como yo me había sentido…. Dios, esperaba que no lo hubiera hecho.
No quería lastimarlo, pero no podía hacer esto. No con él, ni con nadie. Simplemente no era capaz de hacerlo.
-Dios...- yo lo oí suspirar a mi lado- no recuerdo la última vez que me haya sentido tan bien
Y yo en cambio, no quería recordar cuando me había sentido como me estaba sintiendo ahora.
-me alegro-dije pero aun con mi cabeza en otra cosa
-¿si?- el se volvió a verme intrigado.
¿Acaso no me creía?
-si-dije devolviéndole la sonrisa.
Él sonrió y entonces paso sus manos por su cabello peinándolo hacia atrás al tiempo que soltaba un suspiró. Tal vez le hubiera gustado que yo lo dijera de verdad, y también le dijera que estaba enamorada de él. Que dijera "te amo".
Pero eso no iba a suceder.
-realmente no estoy con ánimos de viajar por la mañana-añadió
-¿tu vuelo es mañana?-cambiar de conversación iba a ser bueno.
-si-respondió- pero ahora mismo solo quiero quedarme aquí por varios días…
-pero tienes que irte-aclaré
-lo sé-el jugó con mi cabello entre sus dedos y sonrió con amargura.
-¿ya tienes tu maleta hecha?
-a medias-dijo viéndome a los ojos- ¿quieres ayudarme?
-claro-dije con una sonrisa. Al menos podía hacer eso por el, antes de irme y no volver a verlo…
Él se puso de pie acomodando sus pantalones y entonces abrió su armario de donde saco una valija de color negro. La dejó arriba de la cama y la abrió como si estuviera comprobando que más le hacía falta.
Yo también me baje de la cama y tomé mis bragas y mi sostén del suelo para ponérmelos antes de ir hasta su lado.
-¿Qué más necesitas?
El volvió a su armario y comenzó a sacar un montón de cosas. Camisas, corbatas, varios trajes, algunos sweaters y ropa más informal.
Tal vez si lo mantenía ocupado no iba a notar que me sentía mal.
Yo lo ayude a doblarla y hacerla caber en la maleta. Mientras que los trajes el se encargo de meteros en esas bolsas en los que los llevan a la tintorería o de viaje.
-bien, creo que eso es todo- dijo sonriente- gracias, Rose
-no ha sido nada, olvídalo-dije
Emmett avanzó hasta mí y entonces me beso con ganas, sosteniendo mi cabeza entre sus manos.
Dios, Dios, Dios….
Cuando finalmente nos separamos, yo mire al piso sin saber qué hacer.
Oh mierda…. ¿Qué me estaba sucediendo en la cabeza? ¿Por qué estaba pensando en todas esas cosas, ahora? ¿Por qué tenia miedo de salir lastimada? Porque iba a estarlo, de cualquier modo. Ya lo estaba incluso antes de conocerlo.
No podía lidiar con eso. Con Emmett… así. Disculpándose, comportándose como un caballero, siendo dulce, preocupándose porque yo disfrute en la cama… esto no era él. No era el tipo que yo había conocido en el club cerca de dos meses atrás. Y aunque sus arranques no eran buenos o su bocota hubiera dicho cosas que me lastimaran, el me gustaba de ese modo, y no como se estaba comportando ahora conmigo…
Y yo sabía exactamente porque lo estaba haciendo.
Y por eso tenía que irme de allí, ahora.
Yo miré el reloj sobre su pared y entonces volví a mirarlo a él.
-¿ya tienes que irte?
-si. Además debería dejarte descansar antes de tu vuelo por la mañana. Así que voy a recoger mi cosas y…
-está bien- acepto a regañadientes
Yo comencé a recoger mi ropa del suelo, regada por todas partes y entonces regresé a la sala. Iba a extrañar eso. Pero ya no le veía otra salida.
Cuando ya tuve toda mi ropa sobre el sofá comencé a vestirme apropiadamente, viendo como Emmett desde el umbral de su habitación me estaba observando en silencio.
Cuando termine de vestirme, incluyendo los zapatos y mi cabello, que lo ate en una coleta baja, me volví a verlo, notando, solo entonces, que el también estaba vestido de nuevo.
-te acompañare abajo-me dijo- está realmente oscuro.
-está bien-dije
-no se si hace algo de frio…-el dudo antes de ir hacia a puerta- tal vez necesites una chaqueta
-voy a subirme a un taxi y luego a bajar en casa, no creo que vaya a enfermarme en el camino, Emmett
-es mejor prevenir, que curar- y con eso, él regresó a su alcoba.
Para cuando volvió él traía una chaqueta gris deportiva en sus manos.
-esto servirá-dijo- llevó tiempo sin usarla pero te mantendrá caliente- él la abrió y entonces yo metí mis brazos en ella algo reacia.
¿Por qué estaba haciendo eso ahora?
-te ves muy linda- dijo
-si…-según su perspectiva- tres tallas más grande que yo deben hacerme ver muy linda-contesté con ironía.
Emmett se rió y entonces abrió la puerta de entrada.
Ambos caminamos por el corredor y entonces subimos al ascensor sin decir ni una palabra más.
Para cuando llegamos abajo yo comencé sentirme bastante nerviosa, sin saber cómo abordar verdaderamente el asunto.
No digas nada, pensé, solo súbete a un taxi y vete de allí. No tienes por qué decírselo.
Puedes darle una buena despedida, una que el recuerde bien.
Creyendo que esta era la mejor opción, me baje a acera para detener un taxi, pero unos segundos después Emmett me retuvo por el brazo.
-ey, no olvides esto-dijo y entonces sacó un sobre del bolsillo de sus pantalones y me lo paso.
El sobre igual que el de la última vez. Y yo me temía que la cantidad anotada en que cheque de adentro también lo fuera, o incluso aun mayor. No había dicho nada, pero no podía seguir aceptándolo. Había sido suficiente.
Si iba a irme, no lo haría aprovechándome de sus sentimientos hacia mi.
Yo empuje el sobre de regresó hacia él.
-está bien, Emmett-dije y evitando mirarlo a los ojos- olvídalo
Su ceño se frunció con confusión.
-¿olvidar qué? Lo necesitas- el estaba siendo razonable- No voy a olvidarlo. Tómalo- el empujo el sobre hacia mi una vez más.
-Emmett, de verdad. Está bien- yo empuje el sobre de regreso hacia el y moví mis ojos hacia la calle en busca de un auto para regresar a casa.
-no lo entiendo- el aún estaba descolocado- ¿qué hay con la universidad?
-puedo arreglármelas-contesté- Emmett no es justo que pagues por esto- yo apreté los labios- así que no quiero el dinero.
-¿de que estas hablando?
-olvídalo, Emmett-dije- solo me iré a casa
-no, Rose…- el me sostuvo por el brazo-no lo entiendo ¿Por qué dijiste eso? ¿Qué no es justo que pague por esto?- preguntó
-tu sabes por qué- dije y evitando usar más palabras que solo empeoraran las cosas.
El frunció su ceño. El no se esperaba eso, yo lo sabía, pero no había otra manera.
- ¿por estar contigo?, ¿a eso te refieres?
-no deberías pagar por hacer el amor con alguien
Por que eso era lo que habíamos hecho, o bien, el había tratado de hacer conmigo.
Sus ojos me miraron fijamente buscando comprenderme
-¿a qué te refieres Rose? pensé que… todo estaba bien Pensé que... hoy nos habíamos entendido... Que cuando hablamos...
-lo está. Solo olvídalo.
Dios. No tenía que hacer esto. No tenía que decírselo. No necesitaba hacer una escena, ni dejarlo plantado allí mismo, solo podía irme y entonces no volver a verlo nunca más. Podía desaparecer de un día para otro, Podía bloquear su número y…. si, tal vez eso sería lo mejor.
-¡Dios santo, Rose!- dijo el ahora enfadado -mañana voy a irme a Washington e iba a pedirte que vinieras conmigo por unos días o tal vez por una semana. Y ahora me dices esto… ¿por qué?
Ya era tarde. Ya no podía solo irme de allí como si nada e ignorarlo. Tenía que hacerlo. Decírselo.
Había llegado el momento.
-tu me pagas por follar contigo. No por... lo que hicimos hoy
-¿es por qué dije que estaba enamorado de ti?
No. Fue porque me dijiste "Te amo", repitió mi inconsciente.
-no. Emmett... -yo trate de sonar convincente al negarlo, y en su lugar inventé otra excusa-es porque no puedes seguir desperdiciando tu dinero en esto
-¿desperdiciarlo? Eres... por poco lo mejor que te tenido en mucho tiempo. No voy a...
El se interrumpió mientras me veía fijamente a los ojos.
-¿estas terminándome?- yo no conteste- Rose...
-Emmett, yo…. - ¿qué podía decirle? Iba a romperle el corazón, sí, el momento había llegado, pero no quería hacerlo- no puedo hacerlo. Lo siento. Te mereces a alguien mejor-dije con suavidad y sabiendo que así era.
-¿por qué dices eso?
-por qué solo soy una prostituta
-¡no!- ahora él está enfadado conmigo- no eres eso. No eres solo eso. Eres una chica increíble que esta por obtener su título y...
-y que se acuesta con tipos por mucho dinero-concluí
Emmett apretó los dientes conteniendo su enfado
-¿por cuánto más vas a seguir haciendo esto? Engañándote a ti mismo, Pretendiendo ser algo que no somos... fingiendo lo que hay entre nosotros-dije
Porque yo sabía que no podía tolerarlo mucho más. No podía fingir que lo quería o que era suya cuando sabía bien que no lo era y que no podía serlo. Solo iba a acabar lastimándome. Podría tolerar algunas semanas más, pero incluso con eso, sabía que acabaría demasiado involucrada e iba a doler.
Las palabras de Jessica volvieron a mi cabeza en ese instante. "no dejes que te lastime y no te involucres con él. Sabes que tener algo real con tipos como esos, nunca será posible"
-¡yo no estoy pretendiendo! Rose- dijo él. Pero eso no era cierto.
-¡y yo no soy tu novia!-estaba siendo dura, pero no sabía cómo más podía hacer que él lo entendiera.
-¿crees que no lo sé? ¿Crees que eso no me pone como loco? ¿Crees que no quiero que lo seas, de verdad?
Mi corazón se comprimió, pero incluso así, no desistí.
-Dios, Rosalie, solo… me gusta pasar tiempo contigo, eso es todo. Al demonio con las etiquetas… y con todo lo demás. Quiero estar contigo y no…me importa si tengo que pagar por ello.
-debería importarte-dije yo- no puedes malgastar tu dinero en algo como esto.
-¡puedo hacer lo que sea con mi dinero!-dijo el- el dinero no lo es todo, Rose. Y en todo caso, no lo estoy malgastando. No es así como yo lo veo.
-se que el dinero es un problema-le aclaré- pero no quiero eso. No se trata de dinero.
-¡no quiero solo sexo!- dijo el en un intento por adelantarse a mis pensamientos. Ya habíamos pasado por esto antes.
-¡de eso se trata!- y sin quererlo mis voz sonó más aguda- no puedo darte mas que sexo y compañía.
Estoy vacía por dentro, pensé. No me queda nada más para dar.
-¿y qué fue lo que hicimos hoy? ¿O el fin de semana en Filadelfia? ¿O en la boda de mi hermana?
- fue por lo que pagaste. Fui la novia que necesitabas que fuera para ti en la boda de tu hermana. Eso es lo que hago. Y luego te acompañe donde querías que fuera porque me lo pediste. Eso fue todo Emmett.
-¿así que todo fue una actuación?- él no estaba creyéndome. Yo no contesté y entonces el negó con la cabeza mientras peinaba su cabello hacia atrás con una mano- ¿fue todo basura? ¿Todo lo que me dijiste sobre ti, sobre tu familia, tu historia… las cosas que te gustan?
-no, no fue basura. Todo lo que dije sobre mi fue cierto- dije seria, viendo en sus ojos el enfado que estaba apareciendo- Emmett, tú necesitas a alguien que te quiera, que quiera tu compañía, que te quiera por cómo eres y que no lo haga por tu dinero. Tú mismo lo dijiste.
-¿tú me quieres por mi dinero?
-¡no! No se trata de eso
-pero si no mentiste en todo eso… no pudiste actuar. No en todo lo demás. Sé que no lo hiciste. Tal vez al principio…- él estaba intentando convencerse a si mismo de ello- lo que paso fue real, y si fue por dinero. Pero no me importa. Lo que hice no fue porque estaba pagándote. Rosalie yo...
-no lo digas- le rogué
-Dios, ¡estoy enamorado de ti!-dijo casi en un grito y sin importarle que alguien más lo escuchara. Yo no pude evitar mirar a mí alrededor sintiéndome observada.- y tú lo sabes. Sé que más temprano no quise darle importancia, pero es cierto. Y sé que lo sabes, pero no quieres… ¿no sientes nada por mi?
-no se trata de eso- contesté
-¿no te importo nada en absoluto? ¡Dímelo! ¿Es eso?
Yo negué con la cabeza
-¿no te agrado? Dime, por favor, quiero saberlo. Si vas a ser honesta conmigo, quiero escucharlo. ¿Qué es lo que piensas de mí?
-ya te dije lo que pienso de ti- el me observó como si esperara que lo hiciera una vez más- eres un gran tipo, Emmett. Cualquier chica querría salir contigo - el cerró sus ojos indignado- eres apuesto, honesto, cariñoso- y yo estaba renunciando a todo eso- gracioso, eres increíble en la cama… tienes un trabajo estable y que te permite mantener un gran estilo de vida.
-pero no me quieres…
Yo no contesté dándole a entender que así era.
-todo lo que dijiste en la playa… las cosas que yo compartí contigo- el frunció el ceño confundido-¿Por qué me dijiste todas esas cosas y ahora solo quieres irte?
El no podía saberlo, nunca lo entendería.
-Emmett… yo solo… trabajo para ti. No soy nada….
- ¡eso no es cierto!- dijo el aun con el ceño fruncido- tu eres mucho más que eso para mí. Muchísimo mas….- mis labios temblaron y yo me contuve para no llorar.
Dios, sabía que esto iba a ser difícil, pero Emmett estaba reaccionando aun peor de lo que yo había imaginado.
- Es solo que no entiendo… hoy fue…- sus ojos parecían a punto de explotar en llanto- creí que hoy había sido diferente, que tu y yo….- Emmett me miró como si estuviera dolido y decepcionado- pensé que las cosas estaban bien, y que tu sentías lo mismo… que habías entendido…
Había sido diferente. El tenía razón. Tanto que me temía que si no terminaba con ello iba a ser tan estúpida como para pensar que había conseguido que el cuento de hadas se hiciera realidad. Y eso nunca iba a pasar.
Y ya antes había entendido por las malas que esas cosas no sucedían.
-no soy la chica para ti. No tengo... una familia importante ni mucho dinero. Ni un trabajo digno ni... Necesitas a alguien que le agrade tu familia y…que tenga dinero no de la manera que yo lo obtengo. No soy el tipo de chica que debería estar contigo. Emmett… no soy nada de lo que necesitas
-¡nada de eso me importa!-dijo el -tu eres lo que yo necesito y tu eres lo que yo quiero. A nada ni nadie más.
-si importa Emmett...
-yo te quiero a ti. No me importa si tengo que pagar por ello. Y no me importa cual sea tu familia o tu trabajo...
- si importa-recalqué- ¡Por qué no lo soportas!. No soportas la idea de que me acueste con otros hombres para pagar mis gastos. Te da asco...
Emmett me miro como si no supiera que decir. Yo tenía razón. Y eso era lo que más dolía.
-además, no puedo tener novio con este trabajo-le dije
-pero puedes dejarlo. Sabes que hacer esto solo te lastima. Yo puedo verlo
-no encontré otra manera-dije- ya te lo dije antes...
-yo puedo conseguirte otro trabajo. No conmigo. Con un amigo o colega si me dejas...
-no necesito tu ayuda, Emmett-dije y ahora sintiéndome enojada- yo puedo hacerme cargo de mis gastos. Lo ha hecho desde hace mucho
-¿pero a costa de qué?- yo no conteste. El no podía cuestionarme, no era justo que lo hiciera- por favor. Solo no hagas esto.
-no necesito que me tengas lastima -mi voz se quebró y pude sentir la lagrimas formándose en mis ojos antes de poder salir
-no es lastima. No mereces esto, Rose- el me miró apenado- Eres mejor que esto. Solo…déjame ayudarte. Podría pagar todos tus gastos si me dejaras. La universidad. La renta... incluso conseguirte otro departamento…
Yo estaba segura de que podía hacerlo, pero no iba a aceptarlo.
-solo… no quiero que sigas haciendo algo que te hace sentir mal, que sigas con este trabajo de mierda. Tener que soportar a tipos que son unos idiotas… que te usan…- el puso cara de asco- ni siquiera yo me enorgullezco de eso. Solo quiero…
-¿qué? ¿Qué quieres de mí a cambio de tu ayuda?
-¿a qué te refieres?
-pagarías todos mis gastos y me conseguirías un nuevo departamento ¿a cambio de qué?
¿De qué te deje follarme cuando quieras? ¿Que sea tu perrita. Disponible las 24 horas para ti para hacer lo que quieras solo porque estas manteniéndome?
Los ojos de Emmett se abrieron sorprendidos
-¡Por dios santo, Rose! ¿De que estas hablando?–su ceño estaba fruncido y el estaba enojado- ¿Acaso me crees capaz de hacer algo así? – el sonó dolido.
- no eres el primero en ofrecérmelo-dije seca
-¿sabes? Creo que puedes decir lo que quieras de mí. Pero jamás haría algo así. –el dijo serio- Sé que estuvo mal lo que hice antes… muchas cosas de las que hice o dije, incluso… como te conocí- el apretó sus labios conteniendo una mueca- pero nunca haría algo así, con ninguna persona. No es así como me criaron.
-todos esperan algo a cambio-dije seria
-se que el mundo es una mierda y que sobre todo los hombres lo son - me dijo el- lo sé. Todo el mundo espera algo a cambio de cada pequeña porquería que haces. Pero si quiero ayudarte es porque me importas y porque te quiero y no porque espere que hagas lo que yo diga o quiera cuando sea, a cambio de mi ayuda
Yo no conteste.
-¿no me crees?-preguntó
-no es eso-dije
-¿qué es, entonces?
- es que sé que no estás enamorado de mi y vas a arrepentirte si haces algo como eso.
-Dios, ya te lo dije antes Rose, ¡yo sé lo que siento!-ahora el estaba enfadado
-dos fines de semana y un par de veces más follando no pudieron haberte alcanzado para conocerme. No es suficiente tiempo para que te hayas enamorado de mi
-¡lo son!-me contrario- ¿por qué dices eso? Dios. Tú me gustas. Me gusta todo de ti y no hay nada de malo en eso -dijo enojado en tanto me tomaba por el mentón para obligarme a mirarlo-. ¿Por qué no quieres creerme?
-¡porque todo se trata de sexo! Porque lo que te gusta de mi es como follamos. Es de eso de lo que estás enamorado. Del sexo. No de mi- al fin lo había dicho- Apenas me conoces...
-no voy a decir que el sexo no sea importante. Pero también hay otras cosas... me gusta dormir contigo. Solo estar tendido en la cama. Verte despertar por la mañana... Como ríes. Preparar el desayuno. Salir de paseo... y quiero más de eso. ¡Quiero conocerte más!
Yo negué con la cabeza. Esto se me estaba yendo de las manos.
-lo siento yo... no puedo. Emmett ya no puedo. Si seguimos haciendo esto… yo no podré soportar ver cómo te engañas a ti mismo pensando que soy algo que no soy.
-¿ya no se trata solo del trabajo no es cierto?- no dije nada al respecto- ¿tienes miedo de que te lastime de nuevo, no? De que vaya a abrir mi boca y diga cosas horribles como la última vez…
-yo te lastimaría a ti-lo corregí. Por que sabia que no podría darle lo que el quería, no podría confiar completa y totalmente en él, sobre todo después de todo lo que habíamos pasado.
El negó estando es desacuerdo
-sé que no puedo obligarte a quererme o a estar conmigo, incluso cuando eres lo único que quiero y me importa- dijo y entonces haciendo que mi corazón diera un vuelco. Oh Dios...- y ya no sé cómo demostrártelo…
-Emmett no, no…
- Rose... por favor.-el acarició mi mejilla y me obligo a mirarlo. -Solo piénsalo. Piensa en tu futuro y en lo que mereces. En lo que te hace feliz y lo que vale la pena. No lo hagas por mi .Solo… solo espero que hagas lo correcto al menos por ti misma. Eres demasiado buena como para pasar por esto, y de vez en cuando todos necesitamos un poco de ayuda.- su mano acarició mi cabello y yo cerré los ojos, sabiendo que era la última vez que eso iba a suceder- pero tu no vas a dejar que yo sea el que te rescate ¿no es cierto?
Yo negué con la cabeza
- no soy una damisela esperando a su príncipe, Emmett. -dije y entonces el apretó sus ojos con fuerza- y no necesito que me rescaten
El me miró serio.
-lo siento, Emmett- dije y entonces alzando mi brazo para detener un taxi mientras evitaba verlo a los ojos. Si no salía de allí ahora solo iba a terminar sintiéndome aun peor.
-¿eso es todo?
-dile a tu familia que yo terminé contigo. Que fue mi culpa- un taxi rebasando la esquina se acercó en mi dirección- que tú merecías más.
El me tomó del brazo antes de que yo pudiera abrir la puerta del auto y me obligo a mirarlo a los ojos.
-aunque no quieras volver a verme. Lo cual me esta matando...-el suspiro y me puso sus ojos de súplica -quiero que te cuides y me llames si necesitas cualquier cosa. ¿de acuerdo? Incluso cuando solo sea un aventón o…. lo que sea– Yo asentí con la cabeza- promételo-insistió
-lo prometo-dije mientras me prometía a mi misma ni siquiera considerar esa opción
-solo, no desaparezcas-dijo-por favor...- sus ojos parecían vidriosos, pero yo sabia que era imposible que el fuera a llorar por mi.
-adiós Emmett-dije con pena.
El no dijo nada
Su agarré se soltó y entonces me miró a los ojos con suplica. Yo no pude soportarlo mucho más. Abrí a puerta del auto y me metí adentro, dándole mi dirección al conductor.
El motor rugió y entonces me alejé de allí, dejando atrás a un Emmett con un sobre de dinero en su mano y con el corazón hecho pedazos.
Quiero dedicarle esto a "mi oso" que aunque se que nunca va a leerlo, el significó mucho para mi y espero que siga haciéndolo.
Espero no me odien por hacer que Rose huyera. Sé que la mayoría de ustedes me pidió que no lo hiciera en el capítulo anterior, pero este ya estaba escrito, así que no se enojen.
En el próximo van a entender un poco más sobre porque ella lo hizo.
Y tampoco es el fin para ella y Emmett… solo que no lo veremos a el por un tiempito.
Espero sus reviews chicas…
Saludos a todas!
Bella McCartney Darcy
