El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.
Esta historia no puede ser reproducida de forma total o parcial ni bajo ningún concepto en ningún otro sitio web ni este mismo. En caso de hacerlo será denunciado.
Capítulo 29: no quiero compromisos
Al escuchar ese "te amo" los recuerdos habían aparecido casi como relámpagos en mi cabeza.
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Había pasado toda la tarde en su departamento. Royce había pedido pizza para comer y habíamos mirado tv juntos en el sofá por un buen rato hasta que yo había empezado a juguetear con el.
Era la primera vez que hacíamos algo así, lo cual me había hecho sentir muy feliz. Me hacia creer que lo nuestro iba en serio y que el de verdad me quería.
Dios, había sido tan estúpida e ilusa entonces.
-¿Qué sucede?-preguntó al verme jugar con mis manos sobre la entrepierna de sus pantalones.
-nada-respondí inocentemente, pero sin detenerme.
Royce me sonrió sabiendo lo que yo quería.
-vas a tener que decirme lo que quieres o no voy a poder dártelo
Yo mordí mis labios, avergonzada. A él le gustaba hacerme rogar por lo que quería, algo que me sacaba de quicio y me ponía increíblemente, al mismo tiempo.
-por favor…- trate con mi carita de perrito
-¿qué quieres?
-sabes lo que quiero…- dije al mismo tiempo que presionaba mis dedos contra el contorno de su erección
-¿por qué no me lo demuestras?- propuso de un modo desafiante y caliente al mismo tiempo.
Yo lo observé confundida. ¿Qué se suponía que hiciera?
En ese entonces realmente no tenia mucha experiencia, no más que la que había tenido con Royce. Y aun era bastante tímida con los chicos, por lo que no sabía lo que él realmente esperaba al decirme eso.
Royce me sonrió y casi de inmediato se puso de pie para ir a la cama.
-ven aquí-dijo ya sentado en el borde de esta y observándome atento.
Yo fui hasta la cama y me quedé parada frente a el esperando que me dijera que hacer
-quítate la ropa-ordenó
Yo hice mi camiseta hacia arriba y me la quite rápidamente, cuando iba a hacer lo mismo con el cierre de mi falda, el me detuvo- hazlo lento… quiero que me hagas desear que te folle.
A el le gustaba usar esa palabra, en lugar de decir "hacer el amor" o "acostarnos" como le decía yo. Para entonces ya me había acostumbrado, creyendo que realmente no había ninguna diferencia. Solo más tarde había entendido por que el "follaba" conmigo y eso era todo lo que hacia. Yo no significaría nada para el, no más que una adolescente a quien follaba cuando y cuanto el quería.
Yo asentí con la cabeza y tiré del cierre de mi falda con lentitud para luego quitar el botón.
-mírame a los ojos-dijo
Yo lo hice y entonces empujé mi falda hacia abajo, hasta que esta cayó a mis pies.
Royce paseó sus ojos por mi cuerpo con deseo, pero sin tocarme.
-continua- me alentó- muévete… sensualmente
Nerviosa e insegura trate de hacerlo mientras me quitaba las medias y el sostén, en un torpe intento de imitar los bailes sexys que había visto hacer a las actrices en las películas; sabiendo que yo debía de verme muy ridícula. Esa era la primera vez que hacia eso y probablemente la única. Nunca había querido repetirlo, no solo por los malos recuerdos, sino porque no creía incluso ahora que lo hiciera verdaderamente bien.
Para cuando quedé solo con mis bragas puestas, el me pidió que subiera a la cama y me recostara frente a el.
-ahora quiero que te toques para mi
Tocarme, bien, eso es más fácil, pensé.
Pase mis manos por mis pechos, luego por mis piernas… y mire a Royce esperando que me dijera como continuar desde allí. El no dijo nada, así que lleve mis manos a mi entrepierna y presioné mis dedos contra mi centro aun sobre mis bragas gimiendo levemente.
Royce solo se dedicó a mirar, ahora con su espalda recargada contra el respaldo de la cama, y dejando una de sus manos reposar junto a su entrepierna.
Sintiéndome caliente y mojada había cerrado mis ojos mientras me tocaba, como lo había hecho en mi habitación varias veces cuando lo extrañaba a el y me había sentido exitada. Desde luego, no era lo mismo masturbarme, que fuera él quien me tocara. No entonces y cuando aun no conocía exactamente todos los puntos sensibles de mi cuerpo.
Metí mis manos por debajo de mis bragas y pasé mis dedos rápidamente por mi clítoris buscando sentirme mojada y excitada. Me gustaba sentir la electricidad por mi cuerpo al correrme y luego la sensación de sentirse como una pluma cuando ya había terminado todo.
Sabiendo que no me faltaba mucho para correrme, abrí mis ojos y mire a Royce no sabiendo que hacer.
-continua-ordenó el en tanto se desabotonaba los pantalones- déjame ver como te complaces…
Yo asentí con la cabeza y volví a cerrar mis ojos mientras mis manos se movían rápidamente buscando alcanzar la cima.
Recuerdo haberme corrido con fuerza y aun con mi cuerpo temblando sentirlo a el abrir mis piernas y posicionarse entre ellas para follarme.
Ahora mismo podía odiar todo de el, pero no el modo en que me follaba. El maldito era bueno en ello. Incluso ahora y con suficiente experiencia como para refutarlo, continuaba pensando lo mismo.
Esa vez el hizo que me corriera 4 veces, dos, estando el sobre mi, y las otras dos mientras lo hacíamos al estilo perrito.
El terminar, ambos nos tendimos en la cama y me acurruqué a su lado como siempre solía hacerlo. El me estrechó contra su cuerpo y yo recargué mi cabeza sobre su pecho sintiendo que nadie podía compararse con eso. Con como el me hacia sentir, y no queriendo que esa sensación se terminara nunca.
Y como una niña ingenua y sin ninguna idea de lo que era el amor le había dicho lo que sentía.
-¿sabes qué?-el me miró con atención- te amo
Su sonrisa fue arrebatadora y algo burlona, ahora que lo pongo en perspectiva
-¿y tu?
-¿yo qué?- el fingió hacerse el desentendido.
-¿me amas?
Royce asintió con la cabeza mientras me miraba a los ojos convincentemente.
No pude ser mas feliz entonces. E incluso los días que le siguieron solo podía pensar en que me amaba. Había imaginado incluso que cuando terminara la secundaria podría ir a la universidad y tal vez podría mudarme con el, o el podría visitarme en el campus.
Oh, pero faltaba tanto para ello entonces. Aun tenia un año y medio de clases por delante hasta terminar, y no tenía idea de las cosas que iban a suceder en todo ese tiempo, y de como iba a cambiar mi perspectiva de las cosas y de lo que pensaba del futuro.
Esa vez me acurruqué a su lado con una sonrisa en la cara y poco después me quedé dormida a su lado. no se realmente por cuanto tiempo, pero cuando desperté ya era de noche y él estaba cocinando.
Cenamos juntos y yo me quede a dormir, algo que había hecho muy pocas veces, pero que entonces me pareció increíblemente romántico.
Claro que lo que entonces no sabía, es que esa iba a ser la última vez que lo vería.
A diferencia de todos mis sueños e ilusiones, el tenía planes muy diferentes. Planes que nunca había compartido conmigo, y que era, obviamente, porque no me incluían.
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El martes Jess me pidió que fuera al club con ella. Y aunque de verdad no tenia ni el más mínimo interés en aparecerme por ahí, lo hice solo porque quería hablar con alguien sobre lo que había pasado. Ella me lo pedía cada semana, o mas bien, me recordaba que debía aparecerme por allí cada tanto, pero yo trataba de evitarlo tanto como podía. Ya tenia una lista de clientes y tenía a quien me consiguiera más, así que no necesitaba hacer eso. No necesitaba pasearme por ahí como si fuera un trozo de carne que podían elegir a su gusto. Eso ya era demasiado para hacerlo cada semana.
Ella era probablemente la única "amiga" que tenía por decirlo de alguna manera, lo cual era increíblemente patético y triste, sobre todo porque nos habíamos conocido en un trabajo como este.
Ella ya estaba bailando en una de las tarimas cuando llegue, así que fui directamente hasta allí y tras dejar mis cosas en un rincón comencé a bailar con ella.
-hace mucho tiempo que no venias aquí-me reprochó
La ultima vez había sido cuando lo había conocido a Emmett.
Mierda, ¿de verdad? ¿Él tenía que estar en cada maldito detalle de mi vida?
-lo sé-dije rodándole los ojos
-te ves linda- ella sonrió- me gusta cuando te arreglas, y te pones vestidos ajustados
-te gusta cuando me visto como tú-dije
Ella sonrió ampliamente.
-es un cambio, para variar-ella giró sensualmente y luego volvió a mirarme- te queda bien verte como una zorra a veces
-gracias-contesté con ironía
Y esta vez siendo yo la que giraba y bailaba sensualmente frente a ella.
-¿y qué tal fue tu semana?- ella miro con deseo a uno de los tipos de la barra y luego volvió a verme a mí.
-la verdad….- ella asintió con la cabeza alentándome a continuar- fue una mierda
Ella frunció el ceño y me miró sin entenderlo
-¿qué pasó?
-¿recuerdas el tipo de la boda?
-si-ella me sonrió
-me dijo "te amo"
Ella dudo un segundo antes de contestarme.
-¿y?
-termine con el. No voy a verlo más
-oh, Rose. ¿de verdad?- yo asentí con la cabeza- pensé que te gustaba
-si, pero esto es otra cosa. No voy a…
-¿solo porque dijo "te amo"?-esa palabra conseguía ponerme los pelos de punta- un montón de tipos lo hacen. Solo que no es de verdad, desde el corazón digamos. ¿Cuándo te lo dijo él? ¿Qué estaban haciendo?
-follando
-ya ves- ella me sonrió- es como, "Dios, nena, te amo… si, si, si… más. Oh, te amo…. Te amo"
-no fue así como paso Jess.- ella me observó seriamente- además dijo que estaba enamorado de mí, como 4 veces y no estábamos follando entonces
-de acuerdo…. Entonces tenías razón y al tipo le gustas de verdad- yo asentí mientras me movía al ritmo de la música- ¿ y qué hay de malo con eso? ¿no dijiste que él también te gustaba?
-no es lo mismo Jess- expliqué- que el me guste no significa que yo… lo ame-incluso decirlo fue difícil- Son cosas muy diferentes
-entiendo-ella me dedicó una mueca de disgusto- y lo siento
También yo.
-solo… no puedo comprometerme con alguien ahora. No quiero hacerlo- y tampoco sabía si iba a poder hacerlo en algún momento.
-está bien, Rose- ella me alentó- olvídalo. ¡Tienes que disfrutar! Dios, solo tienes 22 años… necesitas pasártelo bien
-si, bueno el trabajo tampoco viene siendo increíblemente… gratificante
-¿pero estas haciéndolo con alguien fuera del trabajo, no?
-¿a qué te refieres?
-a algún chico, con el que cada tanto te veas y folles, solo por placer. Sabiendo que con el vas a obtenerlo con seguridad
Eso sonaba difícil, conseguir a alguien con quien sabía que iba a pasármelo bien y no tendría que fingir. Aunque si había alguien. No podía compararlo con… Dios, necesitaba dejar de comparar a cualquiera con él. Eso ya había terminado.
-solo hazlo. Te lo mereces, después de una semana difícil- ella me sonrió y entonces giró sensualmente frente a mi- diviértete un poco con los chicos de la universidad, ve a una fiesta, embriágate…
-bien
-¡bien! Genial- Jess sonrió con ganas- ahora si me disculpas iré a hablar con ese tipo de la barra
Sabiendo que ella nunca iba a cambiar la miré abordar a uno de los tipos en la barra con descaro. Ella era diez veces mas segura que yo en eso, pero había mejorado con el tiempo. Era el único modo de marcar como tuyo al cliente que te interesaba y no permitir que otra te lo robara.
Yo solo me quede en el club por otro rato bailando y después regrese a casa. No tenia ganas de follar con nadie, menos aun si se trataba de trabajo.
Sin embargo, cuando iba de camino allí, recibí un mensaje de Jane, una de mis compañeras de Publicidad, diciendo que había una fiesta en su fraternidad y que me pasara a verla.
Aun era temprano, al menos podría tratar de divertirme un rato, beber algo gratis y bailar un poco.
Le pedí al tipo de taxi que me llevara al campus, sin preocuparme demasiado por cambiarme de ropa y pensando que solo iba a quedarme un rato.
Claro que al llegar me encontré con una fiesta alocada y en pleno auge para ser apenas pasadas las doce.
No vi a Jane por ninguna parte, incluso diez minutos después de haber llegado al lugar; así simplemente me resigne a buscarla. No es que fuéramos mejores amigas tampoco, aunque a veces me gustaba ver una cara familiar.
Y la encontré, claro que no la que yo esperaba.
Fue James quien apareció y se veía muy feliz de verme, igual que siempre. Mi primer pensamiento, fue, Dios…. Que insistente.
Luego las palabras de Jess volvieron a mi cabeza. ¿Qué pasaría si follaba con el? Eso no sería trabajo, no tendría que estar pendiente de él, ni fingir, podía disfrutarlo. ¿No podía ser tan malo, o si?
James era lindo, aunque un poco tonto, pero eso no era lo que realmente importaba ahora.
Así que tomé un par de tragos con el y luego bailamos un rato, donde el trato de apoyarse contra mi cuerpo tanto como podía. ¿realmente necesitaba hacer mas para demostrarme que quería acostarse conmigo? No. Sobre todo después de la ultima fiesta donde yo lo había dejado a medias en el baño.
-vamos a una habitación-dije en su oído, y apenas dos segundos después el me tomó de la mano y me llevó con el escaleras arriba en busca de un lugar donde continuar con eso.
Esto tenia que ser mejor que el sexo por dinero, me dije mientras entrabamos a un alcoba vacía y el apagaba la luz antes de cerrar la puerta.
James no parecía caber en sí mismo de la emoción. Estaba apresurado tocándome y casi ansioso por que eso sucediera.
Yo en cambio, solo quería sentir algo, así que no me moleste en detenerlo.
Tironeo mis bragas hacia abajo y casi de inmediato me tumbó sobre la cama para colocarse sobre mí. Desabotono sus pantalones y abrió un condón para ponérselo antes de introducirse rápidamente en mí. Y mi decepción al no haber habido previa, ni nada antes de eso, solo empeoro con lo que siguió.
El tamaño no era algo en lo que solía fijarme. Con un trabajo como el mío sinceramente no podía ser quisquillosa con ello, pero de algún modo si contaba. James no estaba mal, pero era el desempeño lo que me importaba al final.
El empezó a moverse lentamente al principio y fue aumentando el ritmo rápidamente mientras yo trataba de entrar en atmosfera. No había estado especialmente caliente antes de hacerlo con él, lo que tampoco ayudaba mucho.
-oh dios...-el jadeo sobre mi besando mi cuello y fue aún más rápido.
Yo cerré mis ojos evitando verlo y apenas dos segundos después él se contrajo sobre mi, jadeando de placer e indicándome que había llegado.
Se tumbó a mi lado en la cama y pude ver entonces su cara de satisfacción.
- ¿de verdad? -dije sin siquiera molestarme en ocultar mi enfado
El me observo sorprendido
-¿en serio James?-su ceño se frunció- no puedo creerlo ¿acaso piensas en alguien más que en tu mismo cuando estas follando?
-Rosie, no yo... -el parecía mas confundido y sorprendido ante mi acusación que enojado- lo siento
-!no me digas así!- dije- dios... eres un idiota. No puedo creemelo
Yo busque mis bragas en el suelo y volví a ponérmelas
-ey, vamos...-el me sujeto por el brazo y me hizo voltearme para verlo- podemos volver a hacerlo. Prometo tratar de ser mejor...
-olvídalo-dije-esto es increíble- dije fastidiada más conmigo misma que con él.
-Rosalie...
-no-lo corte- ya fue suficiente.
Termine de ponerme los zapatos y salí de allí hacha una bola de nervios.
Sabía que los tipos eran precoces...Dios, había estado con varios tipos así, pero ninguno de esa magnitud.
¿Acaso él se había dado cuenta de eso antes? ¿Ninguna chica se lo había mencionado como para que el tratara de cambiarlo? Tal vez ese era el motivo por el que estaba solo, deduje.
Cabreada por no haber obtenido lo que quería tome mi teléfono y busque el numero de Chad y lo llame. El atendió casi de inmediato
-¿estás libre?-pregunté
-si-dijo
-¿estás en tu alcoba?
-si
-estaré ahí en 5 minutos-dije y entonces colgué.
Había sido una estúpida. Elegir un tipo al azar… Dios, no pensaba volver a hacer eso, no para follar a la primera.
Chad era mejor y era mi ultima esperanza de que mi noche terminara siendo una porquería.
Chad apenas estaba una calle de donde había sido la fiesta, en otra fraternidad, en el segundo piso. Así que apresure mi paso y cuando llegue allí él estaba esperándome en la puerta.
Estaba echa una mezcla de enojo, decepción, desesperación y calentura.
Sin siquiera importarme una mierda el hecho de que el tuviera novia lo bese allí mismo con energía y el me respondió gustoso y sonriente.
Entramos casi a los empujones y el cerro la puerta mientras me acorralaba contra ella
-¿estas caliente?-preguntó, bromeando
Yo tironee de sus pantalones y los desabroche rápidamente antes de hacer sus boxers hacia abajo para poder tocarlo.
Él se estremeció al sentir mis manos sobre él y comenzó a quitarme el vestido con torpeza.
Una vez que este estuvo en el suelo, me llevo hasta su cama conmigo aun tocándolo y me hizo recostarme con las piernas abiertas antes de bajar lentamente hasta mi centro, mientras dejaba besos sobre mi estómago.
Relaje mi cuerpo y cerré mis ojos sabiendo que iba a disfrutar de ello. Y lo hice.
Chad era bueno con su boca y también con sus dedos. Me complació e hizo que me corriera con fuertes gemidos más rápido de lo que esperaba, antes de erguirse sobre mí y volver a besarme.
Dios... eso era lo que quería y por supuesto quería más.
Haciendo que él se sentara en el cama me subí a horcadas sobre él y lo toque mientras el buscaba un condón para ponerse, ya listo, yo lo deslice en mi interior y comencé a moverme arriba y abajo con energía buscando llegar de nuevo.
Chad se deshizo de mi sostén y apretó y chupo mis pezones mientras yo lo montaba.
Apretando levemente mi cintura el marco el ritmo más adelante consiguiendo que yo gimiera con más fuerza.
-hazlo- dijo sobre mi cuello mientras lo besaba y el me penetraba aún más rápido.
Yo toque mi clítoris rápidamente y unos segundos después mi cuerpo se convulsionó de placer sobre él.
Volví a besarlo agradecida y el me tumbo de lado sobre la cama para colocarse de lado junto a mi acostado y metérmela de ese modo.
Sabiendo que él no iba a tardar mucho más en llegar me toque con rapidez y pude correrme una última vez antes de sentirlo al estremecerse detrás de mi jadeando de placer.
Tome un trozo de sabana para cubrirme y el rio a mi lado divertido
-imagino que eso fue sexo por despecho-dijo
-¿por qué?
- bueno, por el modo en que te lanzaste sobre mí para empezar- yo negué con la cabeza como si él estuviera diciendo cualquier cosa- y por qué apareciste en menos de cinco minutos en mi puerta dispuesta a follar como el demonio
-creo que estas exagerando
- y yo creo que terminaste con tu novio
-¿quién dijo que tenía novio?
-bueno, tal vez no haya sido tu novio, pero si te mantuvo aleada de mí en los últimos meses- yo lo mire atenta- diciendo que estabas "ocupada", lo que se perfectamente que no significaba que estuvieras estudiando o de otro modo habrías dicho "estoy estudiando"
Yo no conteste. Sabía que había pasado tiempo desde que Chad y yo nos habíamos visto, pero no me había dado cuenta en verdad de cuanto Emmett me había cambiado.
-así que dime...- yo lo mire atenta- ¿él te rompió el corazón?
-no seas absurdo- dije
-vamos Rosalie. Lo pregunto en serio, no para molestarte.
-yo termine con el-dije
-¿te engañaba?
-¿acaso piensas que todos son como tú? - el me sonrió divertido
-no, pero si una buena parte-apunto- así que si no fue eso... supongo que debía de haber metido la pata en grande para que te comportes así
-solo quería follar Chad -trate de excusarme- no sabía que eso venía con una sesión de psicología incluida
-no te pongas a la defensiva conmigo-dijo- Dios... creo que eres la única chica que me conoce realmente como soy y no me juzga por ello. Así que no pienses que estoy haciendo eso contigo
- él no era mi novio
-bien. Pero supongo que te gustaba bastante- yo asentí- y era mejor que yo en la cama desde luego
-lo era- el sonrió tragándose su ego- pero se comportó como un idiota
Yo asentí con la cabeza.
- cualquiera que se atreviera a romperte el corazón es un idiota-añadió
Yo mire a Chad sin saber que decir.
Emmett no había sido quien me había roto el corazón, sino que yo me había alejado antes de que eso sucediera, probablemente lastimándolo a él.
-ey, ¿estás bien?
-sí, yo... solo no quiero hablar de eso
-lo siento-dijo y sonó sincero
-¿también lo sientes por tus ex novias?
- no sabía que estábamos hablando de mi-yo lo mire insistentemente y el respondió- sí. Tampoco creas que soy un maldito insensible. Odio cuando ellas lloran y maldicen...
-¿no sería más fácil si simplemente no las engañas?
-sé que soy un imbécil, no voy a negártelo. Pero no puedo evitarlo. Solo... no he encontrado ninguna chica con la que diga, bien quiero pasar mi vida con ella, esa sensación solo dura algunas semanas, un mes máximo... solo entonces necesito buscar algo nuevo
Yo negué con la cabeza. Había visto a varios hombres hacer eso. Pasar de mujer en mujer, sin que ninguna de ellas lo hiciera sentir diferente o los llenaran. Chad solo era uno mas de ellos.
- será mejor que me vaya- yo me quite la sabana de encima y me incorpore para buscar mi ropa.
-¿vamos a volver a vernos?
-no lo sé- yo me puse el sostén y lo abroche antes de ponerme las bragas.
-¿ya vas a graduarte, no?
-en cuatro semanas
-mis felicitaciones –el me sonrió
-¿qué tal tú? ¿Piensas terminar la universidad en algún momento?
-tal vez me tome otros dos años-dijo-ya sabes, para disfrutarlo todo lo que pueda antes de tener que conseguirme un empleo y vivir la vida real, ¿sabes?
-lo sé
-aun así te veré en la graduación, uno de mis amigos también termino su carrera y prometí ir a apoyarlo.
Tome mi vestido de arriba del sofá, a donde había terminado luego de que el me lo quitara y lo arrojara y me metí en el.
-gracias... por esto-dije aunque si bien no estaba segura exactamente por lo que le estaba agradeciendo, una pequeña parte de mí se sentía mas aliviada.
-no hay de qué- el sonrió orgullo aun desde la cama- estoy para complacer
Tomando mis últimas cosas del piso me dirigí hacia la puerta
- y si quieres disfrutar de una buena tanda de sexo oral y algo de mi psicología barata ya sabes dónde encontrarme
-lo sé. Nos veremos por ahí Chad...
-adiós Rose y espero que soluciones las cosas con tu chico
Negué con la cabeza sabiendo que él no lo había dicho en serio y entonces me fui de allí
Bien, este capitulo fue corto, pero fue con un poco mas sobre la relación de Rose con Royce, quien como poco a poco van viendo, fue realmente importante en su vida.
Aun quedan bastantes capítulos, aun no tengo bien cerrado el numero, pero están entre los 36 y 38.
También quería consultarles si les interesaría mas adelante en la historia, un capitulo desde el punto de vista de Emmett, así que háganmelo saber en sus reviews que les parece y comenzaré a escribirlo.
Tabein les comentaré que me inscribí en un concurso para crear un longfic. No se enojen conmigo, y prometo que terminaré de escribir esta historia antes de ponerme con todo con la otra. Aun así me dieron un plazo de dos meses para subir al menos el primer capitulo y tengto que hacerlo.
Esta vez dejare que ustedes decidan sobre que quieren que vaya la historia
Estas son las opciones:
OPCION 1: Una Ultima Oportunidad.
Después de nueve años, Rose y Emmett vuelven a encontrarse en la boda de la mejor amiga de ella. Él aun esta soltero, pero la situación de Rose ha cambiado desde la ultima vez que se vieron.
Su corazón sigue lastimado, pero eso no impide que Emmett trate de hacer lo que sea para recuperarla, incluso terminar con su compromiso con Edward.
OPCIÓN 2: Los Detalles
Todo comenzó con un accidente, en el que Emmett acabó en el hospital luego de que ella lo atropellara. Luego de redimirse con el y asegurarse de que estuviera bien, ella creyó que nunca más volverían a verse y continuaría con su ocupado trabajo. Lo que no sabia, era que luego el trabajaría para ella, en su casa, donde tendría que verlo todos los días, y llegaría a conocerla como nadie más lo había hecho.
OPCIÓN 3: Una Vida Complicada
Pasar de ser mesera a trabajar como secretaria en una empresa de seguridad no fue nada fácil, menos aun si le sumábamos a eso, una hermana adolescente a la que cuidar y mantener y el hecho de que tu jefe está increíblemente bueno, pero esta por casarse.
OPCIÓN 4: Dos meses de tortura y placer
Cuando mi hermana menor, Alice, me había dicho que venia a pasar el verano con una amiga , yo no habría creido que ella fuera a convertirse en mi perdición. Solo serían dos meses, en lo que debía compartir mi departamento con dos adolescentes, llenas de hormonas, paseándose en ropa interior y con una de ellas, buscando el modo de hacerme flanquear hasta conseguirlo.
OPCION 5: Ese lugar intermedio
Ninguno de los dos se había molestado en ponerle un nombre a lo que teníamos o en planear como debía ser o cuando debía suceder. Solo nos estábamos dejando llevar por eso, cada vez que pasaba, es lo que veníamos haciendo desde la universidad. Incluso cuando el estuviera con Bella y yo con James, e incluso cuando yo viviera con mi novio y el cambiara de novia cada semana, teníamos algo que nadie tenia. El problema era, si uno de nosotros quería más, ¿el otro querría lo mismo?
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Ustedes deciden! Así que por favor comenten para saber con cual empezar.
Las mas votada será la ganadora y se los anunciaré en la próxima actualización.
Saludos!
Bella McCartney Darcy
