CAPITULO 3
NO ES MALA IDEA AMARTE
Habían pasado 5 días y todos seguían con sus actividades normales, pero para los que estaban alrededor de los rubios notaron cierto brillo en sus miradas y no paso por desapercibido para nadie…
Al llegar a su oficina Albert no se imaginó que la cosas no serían nada fácil para él.
Buenos días Ofelia-…la secretaria de Albert…-
Buenos días Sr. Andrew, desea que le lleve el café…-pregunto ella.
Si por favor y el periódico...- Albert noto un poco nerviosa a la secretaria pero no le tomo importancia.
Buenos días George…-saludo con entusiasmo a su fiel asistente.
Buenos días William creo que tenemos que hablar sobre algo que va a llamar la atención de todos…-entregándole el periódico en la página de sociales…-
Pero qué demonios es esto…-dijo mientras leía…"William Albert Andrew el magnate empresario mantiene una relación secreta con esta bella joven. ¿Quién es la afortunada de haber atrapado a este despiadado magnate?"…-pero diantres porque paso esto George recién que nos acercamos para reanudar nuestra amistad…
Siéndote sincero William me parece que se ven de maravilla, considero que no hace ninguna ofensa, pero no sé si a la srita Candice le sea de su agrado…
Pues la verdad George es que no hacemos tan mala pareja, pero ella fue mi hija adoptiva, imagínate si la prensa la reconoce o se entera de ello, creo que habría muchos problemas…-contesto el rubio preocupado.
William eres un hombre inteligente…creo que no deberías de sentirte intimidado por este hecho si no lo contrario esto demuestra que eres un hombre con sentimientos, ya que muchos te conocen como "el despiadado", ahora saben que eres un ser humano con sentimientos, aunque creo que la mas sorprendida será la tía abuela, querrá saber de qué familia proviene y todo lo relacionado con su alcurnia…
No me preocupare más total ¿Qué puede pasar?...-contesto Albert mientras tomaba asiento.
Exacto que podría pasar... pero en la mansión Andrew a la que apenas hacia unas horas había llegado la tía abuela, al tomar el desayuno y revisar el periódico para ver si estaba publicado el anuncio de la fiesta de compromiso de su sobrino Archie, se quedó sorprendida de ello…
"William Albert Andrew el magnate empresario mantiene una relación secreta con esta bella joven. ¿Quién es la afortunada de haber atrapado a este despiadado magnate?"… quien es esta mujer…
Observo las fotos y la principal en donde ambos estaban de perfil no cabía duda que ambos rubios se miraban no solo bien si no espectacular, por lo que sigue hojeando y se encontró con varias fotos que le dejaron cierta zozobra…pero debía de admitir que la mujer era muy bella y parecía de finos modales…
Pero le recordaban a aquella chiquilla que desde que llego trajo muchas desgracias a la familia, pero después reacciono y se dijo que era imposible seguro ella estaría ya casada con hijos o tal vez en otra parte del mundo, no cerca de los Andrew después de que decidió repudiar el nombre, lo cual le causo la mayor alegría a la Sra. Elroy, y le dijo tajantemente a ella y a William que no los deseaba más en su vida ocasionando el mayor beneficio por dejar a la Familia Andrew.
Sin sospechar la tía abuela que la vida estaría llena de muchos cambios y sorpresas que tal vez no serían sinceramente la alegría que ella deseaba pero nunca es tarde…
Buenos días Candy que tal ha estado tu mañana…-pregunto la dura Flamy.
De maravilla Flamy, hoy hay demasiado trabajo pero estoy de buen ánimo…-quienes conocían a Candy sabían que era ella la protagonista de esas maravillosas fotografías y algunas sentían una envidia horrible otras que si se consideraban amigas estaban contentas.
No se cómo le haces para ser siempre el centro de atención...-dijo con rencor la pelinegra.
Pero que le pasa Margaret…-dijo la rubia sacada de onda por su reacción.
No le hagas caso Candy solo que ella es tan fea que cuando nació la tiraron y criaron a la placenta…- riendo por el chiste-…
Pero Margaret ese chiste es horrible…-contesto Candy.
Pero es la verdad ella jamás será ni la más mínima parte de ti…mira es por esto que está publicado que ella se siente molesta.
Candy al ver el encabezado y ver las fotos se sintió muy sorprendida, pero debía de reconocer que se miraban muy bien juntos y aparentaban en verdad ser una pareja, además las fotos eran de varios días atrás.
Margaret esto no es lo que parece Albert él es mi amigo solamente, no creo que esto sea muy beneficioso para el mucho menos para mí…
Pero que dices Candy es absurdo ahora saben que eres una persona con sentimientos y no estarás mas como muerta en vida, todos hemos notado tu cambio y me da mucho gusto, que estés contenta…pero somos solo amigos no hay nada más Margaret…-contesto ella.
Pues la verdad que desperdicio de tu parte si yo tuviera un amigo así de guapo no dudaría en conquistarlo, bueno me voy tengo que hacer mi ronda…
Candy siguió observando el periódico, no se percató de que el medico John Giberson quien tenía meses insistiendo en salir con ella había visto desde temprano los anuncios del periódico por lo cual se sintió muy dolido de que ella lo rechazara muchas veces y se sintió con el derecho de reclamarle pero no lo haría en ese momento ya sabía en donde vivía y quería cobrarse personalmente la ofensa de rechazarlo frente a todos sus compañeros.
Según el había creído era porque ella no quería tener asuntos personales en su trabajo, pero ahora creía entender que era simplemente que era una mujer muy ambiciosa.
Aun así Jonh Giberson era un hombre apuesto alto, delgado, con ojos color miel, pestañas tupidas, cejas delineadas, nariz recta, pelo castaño, cualquier mujer sabía que era un excelente partido, puesto que provenía de una honorable familia de médicos que tenían varias clínicas privadas, pero con solo mencionar Andrew, cualquier posibilidad que tuviera el u otros caballeros se perdía.
Por lo que paso de largo para realizar sus rondas…
Mientras tanto Candy pensaba… bueno ni hablar creo que lo mejor sería que hablara con Albert a final de cuentas el sabrá que hacer para que no lo perjudique, aunque sería muy fácil pasar por su novia, es tan apuesto que cualquier mujer estaría feliz de ser la elegida de recibir su amor, pero yo…solo sigo siendo Candice White una huérfana, que no podría darle eso que el busca una mujer honorable proveniente de una familia de alcurnia, aunque sé que para él eso no es importante, pero si para mantener el honor de la familia es necesario renunciar al amor así se hará.
Sera mejor que siga con mi trabajo, para irme en cuanto se termine mi turno, me hizo falta comprar mis artículos personales
No me imagino al magnate William Albert Andrew en una tienda de ropa interior…-Candy pensaba mientras se ruborizaba lo que su mente veía-… aunque me pregunto qué tipo de ropa interior le gustara ver a Albert….pero que cosas me imagino es casi imposible que eso pase…vamos Candy no alucines el jamás se fijara en ti…eres bella sí que lo soy pero aun así me faltan muchas cosas…
Aunque ella creía no ser una mujer digna para Albert, él pensaba lo contrario.
Al terminar el día Albert estaba decidido a ir a visitar a Candy para saber que pensaba al respecto de las fotografías publicadas y así confirmar si de parte de ella también había cierta atracción.
Se creyó un poco desconcertado al saber que la prensa pensaba que tenía una relación con una joven mujer, pero no le desagrado tener alguien a su lado y la verdad quien mejor que Candy, si bien no la amaba con locura, si la deseaba enormemente, estaba convencido que deseaba sobre todas las cosas probar esos labios color cereza y se preguntaba cómo sería hacerle el amor a Candy…
Esos pensamientos lo agobiaban pero en verdad no se dio por enterado que lo que pasaba es que estaba perdidamente enamorado de ella desde que Candy se enamoró de Terry; sintió un profundo dolor que la dio por perdida, pero se negó mil veces de haberse enamorado de su hija adoptiva y después simplemente enterró este sentimiento convenciéndose de haberse confundido por la soledad en la que vivía.
No era la soledad era esa necesidad de encontrar a una persona que tuviera ganas de ver el mundo desde una perspectiva libre, explorando sin estar por medio el dinero si no solo la simple idea del amor.
Candy salió del hospital se despidió de sus compañeras y salió muy contenta con una idea de lo que necesitaba, pero no podía evitar en pensar en que color de lencería seria el preferido de Albert…
Aunque habían pasado casi 3 años desde que renuncio contactarlo, simplemente lo tenía en cada pensamiento y muchas veces los recuerdos que tenía con el eran la que la sacaban de su depresión, sabía que en verdad enamorarse de Albert le destrozaría el corazón, pero no se lo podía sacar de la mente y se preguntaba como seria dormir en sus brazos…
Sin percatarse Candy de que a lo lejos la observaba Albert quien no la alcanzo pero solo decidió seguirla y verla desde lejos para deleitarse con su armoniosa figura y presencia, estaba consciente de que tal vez podría sentirse celoso de que otros hombres la miraran siquiera pero quería darse cuenta de lo que para sí mismo era lo real que estaba perdidamente enamorado…
Siguió caminando y se percató de que un coche seguía a Candy a la distancia por lo que se puso alerta por cualquier situación, siendo el un importante hombre sabía que siempre estaba vigilado, no conocía al personal que cuidaba de el pero sabía que en cualquier momento de peligro en donde no pudiera resolverlo ellos entrarían.
Candy no se percató de nada solo caminaba por la acera tranquila y a cuatro calles más llego a la tienda de lencería, a la cual entro…a pesar de ser una mujer inocente en reuniones con compañera de trabajo ellas le mostraban lencería desconocida para ella, pero según ellas funcionaba de maravilla y sus esposos eran felices de verlas envueltas en ellas.
Albert se puso demasiado nervios de solo pensar en Candy con neglille, sintió una punzada en su entrepierna por lo que opto por sentarse en una banca enfrente, para después encontrarla al salir de la misma.
Candy fue amablemente atendida y estuvo viendo algunos conjuntos que le parecían muy escandalosos para su época, opto por una bata larga tipo seda color marfil, preciosa y unos conjuntos llenos de encaje rosa, blanco y uno negro que la hacían sentir como la mujer que era, pero lo que más la impresiono fue un conjunto morado con neglille y medias moradas, corsé, muy sensual para cualquier mujer de esa época, pero de tan solo pensar en Albert sin chistar opto en llevárselo de manera casi inconsciente.
Tenía meses ahorrando para comprarse en esa tienda por lo que se pasó un poquito de su presupuesto pero pensó en que tardaría mucho en volverse a comprar algo así, y con todo lo que había trabajado en el último mes estaba segura de poder pagar dos mensualidades y comprar algunos regalos sencillos para la srita Pony y la hermana maría.
Al salir de la tienda se sentía como una mujer renovada, por lo que deseaba llegar a casa para ver detenidamente las prendas que había comprado y después de bañarse se las probaría, por lo que no se percató de alguien la seguía desde hacía más de 1 hora, tomo un atajo para llegar más rápido el cual Albert le había enseñado.
Una calle antes de llegar a su casa se topó con John…-buenas tardes John como estas que sorpresa verte por estos rumbos…
Hola Candy como estas veo que muy hermosa como siempre…
Muchas gracias…-Candy se sentía demasiado nerviosa como si algo desagradable fuera a pasarle…-pero dime en que puedo ayudarte John…
Sabes jamás me imagine que fueras una mujer tan ambiciosa…
De que hablas John…-contesto ella mirando a todos lados…
De que hablo… de esto…-arrojándole el periódico a la cara.
Que es…las fotos con mi amigo Albert…-contesto ella de manera automática.
Ohh! Es Albert no William Andrew…-dijo con escandalo…- si no más recuerdo yo….
La rubia se había molestado…-mira no creo que tenga que ver todo esto contigo y en que te perjudique a ti…
No sabes después de todo el maldito tiempo en que me la pase rogándote de que me dieras una sola y maldita oportunidad de conocerme, pero claro viene un Andrew y a la primera ya parece que se mudó a tu apartamento…como debe de ser… una mujer sola y sin familia se puede convertir en una mujerzuela que por unos pesos puede dar placer aun hombre como este…-grito fúrico…-
No te permito que me faltes al respeto John y sabes que no soy una mujer que de motivos para hablar de mis formas de proceder, no sé a qué viene todo este reproche si sabes perfectamente que no me interesa mantener una relación con alguien de mi trabajo…-la rubia estaba molesta de verdad…-
Será mejor que te vayas no te creas con derecho sobre mi persona solo por que alguna vez me invitaste a salir…
Estas palabras hicieron que John se enfureciera de tal modo que aventó a Candy a la pared cerca del callejón…-suéltame John que te pasa…
Estoy harto de ser gentil contigo ya no más…- la recargo en la pared y comenzó a manosear de manera obscena su cuerpo, pero cuando quiso besarla, sintió como era jalado y aventado al piso…
Albert en todo momento estuvo alerta y cuando escucho la discusión tan acalorada que mantenían sintió morir de celos al pensar que tal vez Candy mantenían una relación con ese hombre…pero se dio por enterado de que no fue así.
Pero su paciencia se fue al caño al ver como la azotaba en la pared y empezaba a manosearla, algo que no permitiría no a la mujer que con solo verla le hacía perder la cordura…y menos tomaría los labios de la que empezaba a considerar como su mujer, si su mujer…
Maldita sea pero que te metes tú en este asunto, quien eres…-dijo John que yacía en el suelo…un par de patadas y John quedo inmóvil…
Eres un cerdo si Candy te dice que no es no, que no entiendes…y mira bien mi rostro sabes quién soy, dime maldito sabes quién soy…-Albert sujetaba a John por las solapas del traje y lo sacudía…
Pero qué demonios, eres William Andrew…-dijo el castaño.
Si es así es…soy William y quiero dejarte claro algo imbécil, nadie entiéndelo nadie tiene derecho de querer violar a una mujer indefensa, pero sobre todo compréndelo nadie tiene derecho de tocar a MI MUJER…-lo dijo con un énfasis que la misma Candy se sintió desfallecer de la alegría…-si MI MUJER, no te perdonare esto y moveré todo lo que tenga que mover para cobrarme la osadía de siquiera tocarla, me entiendes…
Con el ultimo signo de valentía John dijo…- pues quédate con tu mujer y con esto vuelvo a decirte que Candy es una mujerzuela barata…-Albert no lo resistió y comenzó a golpearlo, por lo que Candy se sintió angustiada de que él se viera envuelto en un escándalo como ese.
Albert por favor suéltalo no vale la pena, en un movimiento brusco John aventó a Candy y ella por no caer soltó la bolsa dejando caer las prendas íntimas cosa que distrajo a Albert y John logro zafarse…
Pero en un movimiento rápido lo tumbo…-mira solo quiero dejarte claro que se quién eres…tu padre el Tomas Giberson y lo conozco personalmente por lo que no creo que le haga gracias saber que tu haz osado hablar de una dama e intentado violar.
El castaño intervino ya que conocía el temperamento de su padre y con tan solo mencionarle esto era consiente de ser repudiado por su familia…-No por favor mi padre está orgulloso de mi yo no quería abusar de Candy solo fue un arrebato de pasión por ella, pero no pensaba llegar a tanto.
Solo quiero que sepas que ella es mi novia y te perdonare la osadía de hoy porque no quiero a mi mujer nerviosa, eso si te quiero lejos de ella y de mi…-John salió corriendo de ahí, Candy solo se limitó a verlo partir sin saber que sería la última vez que lo vería…
Candy corrió a los brazos de Albert…-ohhh Albert pero mira nada mas no te hizo daño, tus manos Albert dios santo…- Candy se sentía morir ver a Albert ensangrentado solo que no pensó que esa sangre no era de el…
Le toco el rostro viendo un pequeño hematoma en la mejilla…-vamos Albert adentro al departamento para curarte…-
Candy preciosa estoy bien no me paso nada, será mejor que juntes tus cosas, te ayudo…-se agacharon para recoger la bolsa pero no se percató Candy de cierto conjunto morado el cual no guardo a tiempo por lo que provocó un fuerte sonrojo en Albert de solo imaginársela con ese corsé morado y ese neglille, sintió la sangre hervir de deseo, pero se contuvo para no asustar a Candy y sabía perfectamente que esto no duraría mucho, por lo que optaría por hacerle una propuesta muy tentadora, la cual pensó todo el día.
Vamos Albert…-al entrar lo primero que hizo Candy fue ir por su botiquín mientras pasaba al baño a lavarse las manos para que Candy viera que no estaba tan mal herido como ella creía.
Albert en donde estas…- dijo la rubia.
Ya voy preciosa…-Candy se quedó pensando pues nunca antes me había llamado preciosa…-aquí estoy solo pase al baño mira vez no me paso nada.
Enseñándole las manos…-estoy bien…-dijo el seguro.
Si ya lo creo pero aun así déjame revisarte…-y así lo hizo le desinfecto los pequeños cortes que sin duda el que se llevó la peor parte fue John pero se lo tenía merecido por tratar de sobrepasarse, sin duda Candy no era la misma ahora podría sentirse segura de tomar decisiones que la hicieran sentir a salvo por lo que no sintió pena por su atacante.
Gracias Candy estoy bien, quieres darme un vaso de agua…-la rubia se levantó y fue a la cocina a servirle lo que le pedía…
Perdón Albert tan despistada como siempre, toma…- el rubio bebió de un solo golpe el agua.
Bien yo quería platicar contigo sobre la publicación de hoy, pero creo que nos agarrón a ambos de sorpresa…-
Así es Albert, la verdad jamás me imagine que John en verdad se hubiera sentido tan atraído por mí pero bueno ahora eso no importa más…
Si importa ahora te das cuenta que no estas segura en un lugar como este…quisiera que revaloraras el vivir sola en este departamento, sabes que quisiera que volvieras a la casa que tenemos aquí en chicago, así me sentiría más seguro…
No Albert eso no es posible este departamento es casi mío, por lo que es mi hogar y volver a tu casa no lo considero una buena opción, pídeme otra cosa pero en lo primero no puedo hacerlo.-dijo ella con pesar.
Está bien entonces lo que quiero es que utilices un servicio de transporte que te asignare.- dijo terco el rubio.
Pero Albert no es necesario yo puedo caminar…-contesto ella molesta por la propuesta que tildaba de absurda.
Pero nada preciosa nada escúchame, estarás más segura… además de que ya no quiero que digas que es casi tu apartamento, hare los pagos restantes para que sea tu departamento y le cambiaremos las chapas al cancel principal que no tiene y ni hablar de la puerta ocupas otra nueva con más seguridad…
Ya terminaste Albert…-dijo molesta…-
Albert tenía una mirada fija en ella de esas a las cuales no puedes decir no porque la decisión está tomada…-está bien… está bien lo que digas, solo no estoy conforme en lo de que pagues el apartamento.
Mira Candy te propongo un trato…-dijo demasiado serio.
Candy estaba a la expectativa…-Que te parece si yo termino de pagar el departamento y así compro la parte de la casa que habitare, claro que pienso hacer uso del mismo desde hoy, como en los viejos tiempos.
Candy pensó en que sería demasiada tentación no tirar por error un día de estos su bata de seda y mostrar cierto conjunto morado, pero en algo tenía razón por que no…que podría pasar….Albert era un caballero,
Pero sobre todo Albert pensaba mucho en lo que últimamente estaba sintiendo y deseaba en verdad vivir a su lado…-creo no es mala idea amarte Candy.- se dijo asi mismo…al verla tan hermosa…
