EPILOGO

6 años pasaron y la vida de todos fue distinta, por su parte Archie se divorció de Annie, sin duda fue la decepción más grande de su vida, pero obtuvo mucha experiencia en ello.

Pero siguió adelante se enamoró nuevamente y se casó después con Katherine Wilse, con quien procreó 2 hijos, el pequeño Stear Michael Crowell Wilse y la pequeña Susan Elizabeth Crowell Wilse, el amor que sentían inundaba a la gente que los rodeaba…

En tanto Annie Britter, aprendió la lección, el despechado Gabrielle, dio a conocer la reputación de ella en con todos los caballeros, algunos de ellos se le insinuaron descaradamente, por su parte su padre no tolero tal exhibicionismo de descortesía, por lo que opto por dejarlas a las dos, ya que la Sra. Britter en su juventud tuvo el mismo comportamiento y él no se enteró hasta después de encontrarse frente a frente con uno de sus tantos amantes…

El por su parte partió a su natal Australia donde sí pudo seguir con su vida a sus 57 años se casó con una viuda y procrearon dos hermosos hijos, tarde se dio cuenta que vivió atado a una mujer tan fría que fingió no poder engrandar para no perder su figura…

Annie y su madre con el escaso dinero que tenían partieron a Texas, un lugar peligroso, inhóspito, donde les cambio la vida para bien, pusieron una tienda de víveres y trabajaron mucho, por lo que aquellas grandes fiestas, los viajes y las compras quedaron atrás…

Annie se enamoró de un forastero y este quedo prendado de ella, por lo que no tardo en pedirle se unieran, no hubo boda ni mucho menos, el creía que era mejor amar libremente, pero sin duda se enamoró de ella, procrearon 5 retoños… su madre se fugó con el comisario, aún conservaba su escultural figura, sin duda fue el escándalo de esa nueva comunidad…

Por su parte la vida para Terry le mejoro, su divorcio procedió sin mayores problemas, por su parte muy tarde Susana se dio cuenta de que jamás amo a Terry solo se encapricho con tenerlo.

Ambos rehicieron su vida, ella se preparó y termino una carrera, ejerció como maestra de arte, por lo que siguió adelante, se casó son un profesor a quien no le importó su incapacidad, procrearon una hermosa niña idéntica a Susana…

Por su parte Terry, sin duda había dejado atrás al pasado, le costó un par de años comprenderlo ya que jamás tuvo un duelo de ello, la custodia se la quedo el, el pequeño visitaba a su madre.

Terry sería un empedernido soltero, no había ninguna mujer que llamara su atención, se dedicó a teatro, se asoció con su antiguo director y crearon una compañía teatral, después sin más inicio con la idea de hacer cine…

Siempre se le veía contento iba con su hijo a todas partes, su famosa madre siempre lo acompañaba a todas sus aventuras y sin duda no se cerraba al amor pero aun tenia sueños que cumplir antes de poder casarse…

El hogar de Pony disponía de más apoyo de parte de varias asociaciones, se les apoyo con una escuela, sin duda las adopciones aumentaron…

Paty quedo prendada de Tom, el amigo de Candy ambos se enamoraron y ella se quedó a su lado para apoyarlo en el rancho que tenía con su padre 4 bellos hijos les dio la vida…

La Tía Elroy seguía siendo la misma mujer estricta de siempre, pero ahora ayudaba más a su sobrino, lo visitaba muy seguido, con ella vivía Josephen quien después de perder a su amado John sentía morir, por lo que Elroy fue por ella a escocia y la trajo a Chicago para que ambas se hicieran compañía como cuando niñas…

Sin querer ambas vivieron sus últimos años felices, compartiendo, peleando, paseando, a lo que ambas ya se dedicaban y sin querer eran muy solicitadas para la organización de eventos…

Por su parte Elisa vivió una vida dura en sus primeros 3 años, incontables golpizas le llovieron, hasta que con ese valor que tenia se decidió en separarse de su verdugo, prefería ser relegada por la sociedad antes de seguir con ese martirio, ya que tenía una hermosa niña y no quería eso para ella…

Alfred comprendió todo el mal que hizo y de tan culpable que se sintió, el solicito el divorcio, dándole esa tan adorada libertad… Elisa no era ni la sombra de la frialdad, ahora parecía una mujer tan sencilla, que nadie dio crédito cuando vieron que esos 3 años de matrimonio ella envejeció 10, pero lo único que no lamento jamás fue a su bella hija…

Por su parte Neil desistió de demandar a Albert sin duda perdería, después de su boda, se dedicó de lleno a los negocios, tanto así que su amada esposa le pago con traición, sin embargo el la perdono, procreo con ella 5 hijos, se puso las pilas y él fue el que saco a flote el apellido que ostentaba en llevar…

El eterno aliado de Albert, su querido amigo George encontró el amor en una bella dama viuda, un poco menor que el Margaret Stevenson con quien procreó al pequeño George y a Estefanía, su vida dio un gran cambio, ambos fueron amigos de toda la vida de los Andrew White…

Por su parte Candy y Albert Vivian felices, siempre llenos de detalles, ella se dedicó a su hogar, tuvieron a su primer hijo William Alexander Andrew White después de 1 año, era un hermoso niño rubio de ojos azules como su padre, cabello lacio como Albert, con una gran personalidad, amante de la naturaleza, su vivo retrato, sin duda aprendieron mucho de su hijo.

Tardaron un par de años en concebir a Pauna Giselle Andrew White, quien sin duda sería una hermosa niña con ojos Grises de pelo rubio, con esos chinos rebeldes de su hermosa madre, era una niña intrépida, alegre un rayito fugaz, tenía a todos patas arriba, le encantaba trepar árboles y esas pecas sin duda no osaron en faltar…

Y en el último año llegaron los gemelos, Candice Rose Andrew y William Antonia Andrew White, la niña era un dulce rellenita con sus sonrosadas mejillas tranquila como la noche, lacia como su padre con sus ojos azules aqua, su hijo era un niño con hermosos chinos y unos preciosos ojos verdes como su madre, su carita era salpicada de pequeñas pecas, inquieto como el día…

La familia que ambos tenían sin duda era el orgullo de los rubios…- vamos Alexander baja de ahí para que hagas tu tarea, tu padre no tarda en llegar y no quiero que se moleste contigo…

Si mama ya voy, es que Pauna me molesta…

Hija ve ayúdame con tus hermanitos por favor…

Si mami ya voy…-contesto la niña.

Ahora Alexander tenía 5 años y Pauna 3 años, lo gemelos ajustarían 1 año…

La cena estaba lista solo faltaba que llegara el Sr. De la casa, los años no hacían mella en él era un deleite a los ojos femeninos, ahora usaba una coqueta barba su cabello era siempre recortado, se sentía más joven así, inconscientemente se sentía mayor pues Candy después de 3 partos no parecía ser más que una mujer casadera…

Hermosa, sus curvas se remarcaron, no se saciaba de ella, siempre anhelaba llegar a casa para hacerle el amor toda la noche, sin importar nada al día siguiente…

Buenas noches familia…

Papi, papi…

Uhhg vaya cada día estas más grande Pauna…-Alex llego y también abrazo a su papi, los gemelos movían inquietos sus manitas…

Que hermosa mi familia…-se carcajeaba Albert cargando a ambos niños-.

Mi amor como te fue en el trabajo…-beso-…

No beses a mi papi…-dijo Pauna celosa.

Por qué no si, es mi amor…-

No soy yo tu amor mami…-contesto Alex.

Si Alex tú y tus hermanos, pero su papa también es mi amor, pero venga a que sentarse a cenar para ir a la camita…-dijo la rubia con paciencia.

Albert sentó a sus retoños en la mesa y ordeno que les sirviera, él fue detrás de Candy la tomo entre sus brazos y la beso apasionadamente, Candy sentía que sus piernas no la sostenían…

Albert amor te pueden ver…

No me importa quería besar a mi hermosa mujer…

Ahora ya sabes que Pauna está de celosa no la quiero ver haciendo berrinche…-

Es que acaso mi amada esposa no me ama más…

Te amo tanto mi amor que sin ti me muero…

Nada de morir, promete Candy que cuando llegue a faltar tú seguirás adelante…

Si mi amor seguiré adelante…te amo…-se unieron en otro beso.

La cena transcurrió tranquila y al terminar partieron a recostar a sus hijos-... vamos Alexander a descansar…

Si mami…-contesto el niño.

Pauna vamos.-con ella la rubia tenía que ser más dura pues era bastante propensa a hacer berrinches.

Si pero yo quiero que me lleve mi papi…-contesto la niña.

Él me va ayudar para acostar a los gemelos mi amor…

Ahhh bueno..-Alexander subía las escaleras con Pauna de la mano-.

Suban con cuidado…-dijo la rubia, mirando a sus hijos tan preciosos…

Mira mi amor mi Anthony tiene tus mismas pecas…

Si pero ya cuando sea mayor se le quitaran como a mi…

Eso es mentira aun tienes pecas…-afirmo el rubio mientras ella se sorprendía.

Ahh! Si en donde…-dijo con las manos en la cintura.

Que te parece si te las busco en el cuarto…-contesto el sonriente.

Albert…!...-respondió ella mientras se sonrojaba intensamente.

Que tiene, no me digas que ya no me deseas porque soy un poco mayor…-contesto el rubio con cara de chantaje.

No lo puedo creer sigues con ese problema William Albert Andrew…

Ahora me regañaras…-contesto el molesto.

Claro, yo te amo, producto de ello nuestros hijos y tu osas en decir que estas viejo…

Vamos mi vida no te enojes pero es que eres tan hermosa que tengo miedo que me dejes de amar…-dijo con verdad.

Pues ni que fuere gripe, que de un día y después se quite, no mi amor te amare siempre…

Ahora no me negaras tu compañía…-dijo emocionado.

Nunca te la niego, pero los gemelos se ponen de acuerdo…-respondió ella sonriente.

Albert cargo a sus hijos y subió para depositarlos a su cuarto, en lo que Candy ordenaba los quehaceres del día siguiente…

Bien mis adorados hijos el día de hoy quiero estar con su mama, por lo que les pido se comporte y más tu Anthony, duerman tranquilos y mañana les comprare esa paleta que les encanta les parece…-los bebes balbuceaban contentos ajenos a la petición de su padre, la pequeña Candy ya se dormitaba, al contrario de Anthony que se removía alegremente en su cuna-…

Ya están listos mis nenes hermosos, parece que hoy te has agotado Rose, mi hermosa bebe…Anthony es hora de dormir mi cielo, ven acá…

Ohhh! Candy no me digas que no dormirá hoy tampoco…

Albert porque estas de impaciente…-dijo la rubia.

Es que quiero hacerte el amor…-dijo mientras le sobaba los pechos.

Albert ve a cobijar a los niños y en lo que regresas yo dormiré a Anthony…-contesto ella mientras le quitaba las manos que se desplazaban por su cuerpo.

Albert llego a la habitación de Alex, quien lo esperaba para que le contara el cuento de cada noche, sin duda él amaba a sus hijos, Candy y el procuraban leerles, al terminar su lectura Alex estaba profundamente dormido, era un niño muy inteligente y tranquilo le recordaba tanto al rubio…

Con Pauna la cosa era diferente ella era muy inquieta, pero siempre muy consciente de todo…-Pauna princesa a dormir…

Pero quiero seguir jugando…-insistió.

Ya es tarde mañana juegas todo el día mi amor…

Bueno está bien papi…-contesto resignada la niña de 3 años que era increíblemente inteligente.

Quería hablar contigo…por que no quieres que tu mami me bese…

No quiero eres mi papi…-dijo posesivamente, la verdad es que le recordaba a sí mismo, incluso sentía que inconscientemente el celaba a la rubia bastante.

Ahh pero sin tu mami yo me pongo muy triste…

Mucho…-el rubio afirmo mientras movía la cabeza…-está bien…

Ya no te enojaras verdad…-la niña sonrió y negó con la cabeza-…a dormir…-la arropo y tomo el mismo libro para leerle, sin duda o era una lectura aburrida o era un excelente libro para dormir niños…

Albert siguió al cuarto de los bebes contiguo a su habitación y vio que yacían dormidos profundamente, Candy no estaba, siguió al cuarto y la vio acostada en la cama con un neglille morado que era su perdición…

Albert amor por que haz tardado tanto mi cielo…

Candy por dios!… -Albert la abrazo desesperado, la beso apasionadamente, sin duda era una mujer espectacular, el deseo nublo la razón…-

Los años pasaron los chicos crecieron, la vida fue en general llena de muchos contrastes, Albert apoyo a Candy en la búsqueda de sus familiares, dieron con una tía quien les conto una historia de mucho dolor, ahora sabían que esos hermosos ojos grises de la pequeña Pauna era por parte del padre de Candy…

Un capitán de marina, Mrs. Joe Sinclair, singular caballero distinguido, de cabello rubio chino, con ojos grises, alto, fuerte, quien se enamoró de Dulce Watson, hija de un ganadero, su padre ya tenía concertado el matrimonio para ella con un caballero muy importante de la región, ella se enamoró del capitán y se fue con él, se casó sin la autorización de su padre, porque estaban perdidamente enamorados, y aunque el capitán tenía una buena posición,

su padre no tolero el hecho de que su única hija no cumpliera su voluntad.

Con ello perdió varios tratos importantes por lo que no se conformó, la culpaba por su desgracia, así que juro buscarla por todos lados hasta encontrarla y obligarla a casarse con el que era su prometido, aunque siendo un joven muy apuesto, Dulce no lo amaba…

Se les tendió una trampa, Dulce había dado a luz a una hermosa niña a la que llamarían Candice.

La muñeca que tenía con ella fue un obsequio de su tía, bordado con su nombre…el día que su esposo el capitán Sinclair acudió a una reunión con su padre como trampa para que dejara solas a su esposa e hija, sin embargo el Capitán reacciono a tiempo y Dulce fue avisada para que escapara con la niña…

Siendo que el único lugar que considero seguro dejarla para que no le hicieran nada fue en el hogar de Pony y en contra de sus deseos la dejo ahí, jurando volver, ya que no quería que le hicieran daño como a ella.

Su padre la rapto y se la llevo lejos, a residir en Nuevo México, siendo de los primeros colonizadores en esas tierras inhóspitas, la tristeza de Dulce hizo que enfermara y aunque su padre envió por los mejores médicos ella no sano, murió 2 años después, mucho influyo el que dejara a su hija y a su amado esposo.

Candy no podía creer que su abuelo fuera tan malo como para separar a su madre, de su esposo y su bebe.

Candy se reunió con su padre años después, ya siendo los chicos unos bellos adolescentes, su padre también la busco en todos lados, cuando se conocieron no hubo palabras solo lágrimas de alegría, ahora después de toda una vida buscando a su hija la encontraba con tan distinguido caballero, y una hermosa familia, queda más que decir que sus nietos eran su adoración…

La que era idéntica a la madre de Candy era Rose con esos hermosos ojos azules aqua, su cabello lacio y rubio como el de ella, Pauna era muy parecida a el sus hermosos ojos grises, esos lindos chinos, sin duda la sangre no se negaba, Alexander y Anthony eran idénticos a Albert y Candy, los chicos cobijaron a su abuelito con mucho amor…

Sus últimos años de vida estuvo a su lado, fue la mejor recompensa que le dio la vida después de tanto sufrir, el no pudo amar nuevamente, sin duda su adorada Dulce fue la única mujer en su vida…

Su muerte se llevó años de dolor y sufrimiento, quedo pagado el no haber convivido y defendido a su hija que ahora era Candice Sinclair Watson, una hermosa dama reconocida con unos padres, ya no era una huérfana…

Los años pasaron, los chicos hicieron sus vidas, Alexander tomo el mando de su padre, a sus 30 años era todo un Galán, no había ninguna mujer que llamare su atención, aun creía que era muy temprano para casarse…

Su hermana Pauna, era la adoración de su esposo George Johnson el hijo del mejor amigo de su padre, quien había fallecido algunos años atrás, sin duda era un hombre inteligente, guapo, alto, de ojos azules como su madre y determinación como su padre, con quien creó su propia empresa de calzado, ya tenían 2 hijos, Gabrielle Johnson Andrew y Georgina Lizbeth Johnson Andrew…

Por su parte los Gemelos también hicieron su vida Rose se casó con el hijo mayor de Archie quien era idéntico a su padre Stear Michael Crowell Wilse, tuvieron 4 hijos Candice, Kate, Archivald y Michael…

Por su lado Anthony, tenía la misma idea de Alexander, le ayudaba en los negocios, por lo que ambos eran los solteros más codiciados de la sociedad, los Andrew solo cambiaron…

Albert y Candy se fueron a vivir a Lakewood, donde tenían todos sus añorados recuerdos y eran muy felices, así mismo se reunían seguido con Archie y Katherine, la vida que tuvieron fue la más feliz para todos…

Albert murió a sus 79 años, se fue feliz, le encargo a Candy que no se dejara vencer cuando el no estuviera más, que fuera feliz con sus hijos y si el amor llegaba a su puerta no lo desaprovechara…

Ella simplemente no fue la misma, los años la hicieron fuerte, pero la pérdida de su amado esposo jamás la supero.

Un par de años después se topó con aquel amor de adolescencia Terrence Grandchester, quien se convirtió en un afamado director de cine, él se casó con Cindy Wrestler, una reconocida actriz, por cierto muy similar a ella, tuvieron una hija Eleonor Grandchester, quien era el vivo retrato de la fallecida madre de Terry.

Fue muy feliz a su lado, pero la vida se la arrebato 20 años después, su hijo seguía sus pasos en la industria del cine, ahora ya era abuelo de varios bellos adolescentes…

El y Candy se reunían en ocasiones para recordar bellos momentos y conocer más de su vida, Terry sin duda seguía enamorado de ella el corazón solo se entrega una vez y ese fue el caso del castaño.

Sin embargo el tiempo y con el se llevo a muchas personas importantes, queridas y amadas...ahora solo era cuestión de recordarlos en su mejor momento.

En su última etapa compartieron mucho más de lo que en su adolescencia y sin más Albert apareció por ella cuando cumplió sus 80 años, tan guapo y gallardo como siempre...-Ohhh! mi Albert cuanto haz tardado mi amor...-dijo ella mientras sonreía y corría a sus brazos, sin importar nada mas.

Su perdida fue el dolor más difícil de superar para sus hijos y nietos, ella era una excelente madre, abuela y bisabuela, Terry sintió que perdía su razón de existir, se levanto como pudo mas por voluntad que por necesidad; se lamento mas que cuando su esposa había partido de este mundo...

Sin embargo, dios solo le concedió un par de años mas y sonriente sin mirar hacia atrás partió sin rumbo fijo...con una alegría inmensa.

Incluso lloro más que cuando su esposa partió, pero la vida solo le concedió un par de años más y también partió…

Los Andrew, Crowell y Grandchester solo cambiaron, una herencia de amor quedo presente, el dolor se disipo, la vida se encargó de acomodar a los descarriados y darle la felicidad a los que sufrieron…

Una bella historia que recordar y por la cual sonreír...

FIN


Hola que tal al fin pude reeditar esta historia, que en lo personal es una de mis preferidas por se una continuación a mi parecer del anime, de igual forma son ideas acerca de lo que a mi me hubiera gustado sucediera, gracias por comentarla por que es una de las primeras historias que me anime a escribir, por ello tantos errores en su redacción.

Justo ahora no soy la mas experta pero creo que esta un poco mas fácil de leer...espero les guste y gracias por tomarse el tiempo de leerla...

Saludos...