—Oye… esos dos sujetos lucen algo… — se escucho un cuchicheo a sus espaldas.
— ¡Cállate! podrán oírte…— le silencio otra voz.
—… lucen peligrosos…— otra voz comento entre murmullos.
—Lo sé, en especial el sujeto alto… parece como si fuera capaz de asesinarte si lo molestas—concordó otra persona en voz baja
Sin embargo, Setsuka se mantenía firmemente abrazada al brazo de su hermano ignorando los comentarios ajenos mientras caminaban juntos por uno de los pasillos del centro comercial.
En esta ocasión, la sombría chica llevaba puesta una gabardina de cuero color negro, una blusa con correas rojas que partían desde su cintura hasta su pecho y un mini-short de cuero que cubrían solo 1/4 de sus piernas junto con unas botas que sobrepasaban su rodilla. Por su parte, el hombre alto llevaba una camisa negra debajo de una chaqueta del mismo color siendo acompañados por un pantalón de mezclilla oscuro y unas botas de cuero.
—Nii-san, quiero ir a ese lugar— dijo la joven actriz señalando con su mano -que era cubierta por un guante de encaje negro- una instalación elegante que aparentemente lucia como un restaurante.
— ¿tienes hambre? — cuestiono su hermano mirando el lugar que la chica señalaba.
—No, pero luce interesante— contesto ella sonriéndole ligeramente antes de soltarse de su brazo. Entonces dio unos pasos hacia adelante para ponerse frente a él— ¿o prefieres ir a comprarme ropa? — pregunto Setsu sin perder su sonrisa traviesa.
—Lo que Setsu desee es lo que hare, después de todo, soy tuyo ¿no es así? — respondió el pelinegro aproximando su larga mano hasta el cabello de la chica para despeinar cariñosamente.
En respuesta la chica sonrió con satisfacción y después de que su hermano apartara su mano de su cabello, entrelazo su mano con la de él para continuar su caminata. Finalmente era el día de su tan esperada cita, por supuesto, como Setsuka debería estar lo suficientemente feliz como para pasársela todo el día sonriendo, pero bajo esa personalidad, no lo demostraría abiertamente.
Todo un día al lado de él en una cita. Aquel pensamiento provocaba nerviosismo en su interior, ya que al pensarlo con detenimiento nunca antes había tenido una cita. Todo gracias a los sentimientos que había guardado por Shotaro en el pasado… Nuevamente su cuerpo se ponía rígido y los pequeños espíritus rogaban por salir al pensar en aquel idiota, pero hoy no tenía tiempo de pensar en aquellos inútiles recuerdos.
—Setsu, ¿sucede algo? — cuestiono Caín sin soltar la mano de su hermana al notar que una sonrisa tenebrosa se le escapaba mientras que ella internamente miraba aquellas imágenes tontas de su pasado.
—Eh… Nada— respondió retomando el rostro inexpresivo.
—¿Enserio? — insistió el pelinegro.
La joven simplemente asintió con la cabeza.
—mas importante… ¿A cuál tienda deberíamos entrar primero? — pregunto mirando a los lugares que los rodeaban.
Todas las tiendas de ropa parecían ser sumamente modistas y costosas. En unas los mostradores ofrecían la vista de vertidos cortos llamativos pero de colores oscuros, otras tenían chaquetas de cuero negro para mujeres y otras unas minifaldas de cuadros y tablones todas encajando perfectamente con el estilo gótico de Setsuka.
—No importa, entraremos a todas si eso quieres— contesto Caín sonriendo levemente y apretando un poco la mano de su hermana que aun se mantenía entrelazada con la de él.
La chica sonrió con suma satisfacción ante la respuesta del actor. Aunque internamente estaba siendo víctima del debate moral como Kyoko. Ese hombre en verdad era capaz de comprar las cosas más costosas si se trataba de ella. Así que de momento debía seguir actuando con felicidad y tras probarse un par de cosas fingiría estar en desacuerdo y así no hacer gastar a Ren.
— ¿Qué opinas nii-san? — cuestiono la chica saliendo de uno de los probadores de una tienda.
Caín se encontraba sentado afuera de los probadores con toda su aura peligrosa provocando que todas las personas estuvieran más que lejos de donde ellos
—Se ve bastante bien. Aunque… la parte de la falda no termina de convencerme— contesto él al ver el conjunto que su hermana había elegido.
Una playera roja estilo strapless con listones negros como adorno en la cintura y borde del pecho a conjunto de una minifalda de tablones de color negro cubriendo casi nada sus delgadas piernas.
—Humm… ¿Qué es lo que no te gusta? Si hasta combina…— pregunto ella mirándose a sí misma en un espejo que estaba cercano.
—No es eso… mejor escoge un pantalón—respondió Caín mirando la espalda de su hermana.
—Humm… Nii-san ¿no se supone que podría elegir lo que yo quisiera? — se quejo Setsu girándose a donde su hermano y haciendo una cara de reproche.
El pelinergo simplemente desvió la mirada y se cruzo de brazos.
—Quizás deberíamos ir a otra tienda— Sugirió mientras se levantaba.
Realmente- y mas como Tsuruga- detestaba que esa chica expusiera de esa forma sus piernas ¿Cómo decirlo? Lo consideraba peligroso….
Ante aquella respuesta Setsuka resoplo a modo de inconformidad. Pero era consciente de que no podía ganarle a su hermano y a sus insistencias, así que lo dejaba por la paz.
…
Después de un rato más, la pareja de hermanos salió de aquella tienda. La chica salía dando casi zancadas mientras se retiraba con los brazos cruzados y con una mirada rencorosa en sus ojos.
—Tranquilízate Setsu— Pidió Caín mientras caminaba detrás de su hermana.
— ¿Lo viste? Esa mujer se llevo la falda que no me dejaste comprar…— se quejo Setsuka girándose de nuevo a donde la tienda donde acababan de salir.
—De todas formas, no íbamos a llevarla— musito el pelinegro con calma deteniéndose para mirarla.
—Aun así… estoy segura de que se me vería mejor a mí que a ella — reprocho la joven serrando los parpados con molestia.
—Por supuesto que sí— concordó Caín buscando calmar a su hermana.
—todo es culpa de nii-san— mascullo a modo de reproche mirando a su hermano con intensidad.
—Sí, lo es— acepto Caín aproximándose más a Setsuka— Para arreglarlo te comprare lo que quieras.
La joven simplemente le miro por un momento.
—Ya lo haces…— musito permaneciendo quieta.
Caín se limito a sonreírle en respuesta.
—Nii-san no baka… —murmuro la chica antes de extenderle su mano para que la tomara.
Fue así como la siniestra pareja siguió su camino por el centro comercial hasta que ya siendo casi mediodía finalmente se dirigían a un restaurante.
—¿Cuál lugar te gusta más? — cuestiono Caín sacando a Kyoko de sus pensamientos.
Él miraba hacia enfrente y al seguir su mirada noto a dos elegantísimos restaurantes que seguramente costaba una fortuna comer en ellos.
¿No puede ser algo menos ostentoso…? pensó internamente Kyoko mientras se mantenía inexpresiva mirando los restaurantes.
—Aquel— dijo ella con firmeza señalando al que lucía menos costoso.
En ese momento una noto una silueta conocida a unos metros del restaurante que había señalado.
¿Otra vez…? Musito la voz mental al ver a aquel sujeto. Y como muchas de las veces anteriores, sintió como su cuerpo se ponía rígido y como su rostro adoptaba una expresión hostil.
Tranquilízate se suplico a si misma mientras cerraba los ojos y tomaba aire logrando relajar su expresión en cuestión de segundos.
Eres Setsuka Heel justo ahora, no odias totalmente a ese idiota se recordó abriendo de nuevo los inexpresivos ojos azulados. Así es, soy Setsuka Heel y estoy teniendo una cita con nii-san. No puedo dejar que esta cita se arruine continua convenciéndose a sí misma.
—¿Setsu? —llamo Caín notando que algo ocurría con su hermana.
Inmediatamente la joven negó con la cabeza y apartando la mirada de su enemigo enfoco sus ojos en el hombre de negro que estaba a su lado.
—No es nada nii-san, solo me quede pensando… ¿no podemos ir a otro lugar antes de comer? —pregunto la chica apretando la mano que sostenía en ese momento.
—No hay problema, pero…—respondió el pelinegro regresando la mirada al restaurante que había sugerido antes. Fue entonces que encontró la razón para el repentino cambio en su acompañante. Justo a unos metros afuera de aquel restaurante se encontraba Fuwa Sho pareciendo estar atendiendo una llamada telefónica.
¿Qué hacia ese sujeto ahí? ¿No se supone que también tiene trabajo por hacer? Tan solo mirarlo hacia que sintiera su interior enojar. Pero en ese momento era Caín Heel, tenía que reprimir aquellos sentimientos de odio que eran sobretodo de Corn. No podía permitir arruinar las cosas ni asustar a Mogami. Lo más sensato parecía ser apartase de ahí e ignorar la presencia de aquel sujeto.
Pero… ¿No estaba Mogami dejando salir sus sentimientos reales en medio de la actuación de Setsuka? En esos momentos ella era la pequeña hermana de Caín… ¿en verdad estaba siendo incapaz de controlar sus emociones como Mogami Kyoko?
…
—Oye, Setsu… — llamo Caín mirando a la chica que estaba recargada al lado de una maquina de juego en aquel Árcade al que acababan de entrar por petición de ella.
— ¿Qué paso nii-san? — Cuestiono la actriz mirando a su hermano- quien estaba frente a ella en aquel solitario lugar, pues al entrar los dos todos los que se encontraban jugando, prácticamente huyeron al ver a Caín-.
—Esta clase de lugares no parecen ser de tu agrado— comento extendiendo su mano hasta alcanzar uno de los mechones de la peluca que portaba Kyoko.
Sin responder, la joven se limito a observar la mano que acariciaba su cabello.
— ¿Estamos aquí por algo en especial? —interrogo dejando caer la mano que jugueteaba con aquel mechón.
—¿Lo viste, no es verdad? — musito con debilidad ella bajando la mirada.
Tsuruga se sorprendió al escuchar eso. ¿Acaso ella estaba admitiendo que estaba perdiendo ante sí misma?
¿Qué podía decirle ahora? ¿Regañarla? ¿Consolarla? No… ella era del tipo de personas que piden un regaño cuando creen necesitarlo. Pero… ¿Qué debía decirle entonces?
Estaba a punto de abrir sus labios para reprenderla cuando fue interrumpido por otra línea.
—Se que a nii-san no le agrada ese sujeto. Y se supone que hoy es nuestra cita, no quería que nii-san estuviera de mal humor—dijo Setsu colocando sus azulados ojos en su hermano.
En ese momento le fue inevitable a Ren sorprenderse.
¿Por esa razón…? No es como si en realidad estuviera siendo Mogami Kyoko la que huyo. Había sido Setsuka quien lo había evitado para no estropear el humor de Caín ya que odia a ese tipo.
Ya veo pensó en su interior mientras aquella voz era rodeada de una risa chica realmente era astuta, demasiado. Enserio fue capaz de encontrar una razón para que su personaje actuado y ella coincidieran… Bastante astuto.
Sin decir nada, el sujeto de ropas oscuras alcanzo la mano de su acompañante y entrelazándola con la de él le sonrió levemente.
— Seguramente ya no está ahí, así que volvamos ¿te parece?
En respuesta la chica asintió y fue así que nuevamente se dirigieron a aquel restaurante costoso que antes había sido sugerido por Tsuruga.
…
—Nii-san…— llamo la chica con algo de frustración.
— ¿Qué sucede? — pregunto Caín mientras ambos caminaban tomados de la mano en dirección a una sala de cine.
— ¡No quiero entrar a ver esta película! — se quejo frunciendo ligeramente el ceño.
—Pero, las personas de al lado estaban diciendo que era la película perfecta para una joven de 16 años— contesto el pelinegro sin mirar a su hermana.
— ¡Es una tonta comedia romántica! — Continuo quejándose sin soltar la mano de su hermano—- ¡Odio las comedias románticas! —
—Tranquila Setsu, de seguro no es tan mala— respondió su hermano sin detener su andar— Lo que es mas. Deberías aceptar silenciosamente tu castigo…— completo en voz baja.
— ¿C...Castigo? — repitió la actriz mirando a Caín.
—Nunca escuche una disculpa de tu parte por haberle prestado atención a ese sujeto…— contesto rencorosamente.
— ¿eh?
—Ahora vamos—
—No, espera. Me disculpo, hare lo que nii-san quiera, pero por favor...
—Demasiada tarde— respondió el sujeto alto esta vez casi arrastrando a la joven a su condena.
—¡NOOOOOOO! — chillo Kyoko mientras era llevada al interior de aquella sala de cine.
KU-Pyon: Ok. Espero les guste este mini-especial de dos capítulos en compensación por mi tardanza J Nos leemos pronto. Por favor, comenten lo que opinan ^^
