N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
The Prince Of Tennis no me pertenece.
El Tiempo Se Reduce En Lluvia
Capítulo VI
La lluvia seguía empapando las ventanas y las calles, no había parado de llover, en las noticias se decía que llovería varios días seguidos, era como si el cielo sintiera un poco de pena por que había tomado la decisión de dejar a Ryoma, miro a su derecha encontrandose con el rostro calmado de Seiichi quien dormía profundamente, parecía un pequeño niño pero estaba cansado porque había estado revisando asuntos vitales para su empresa durante la noche así que estaba bien que durmiera hasta esas horas de la mañana, el sonido de la puerta llamo su atención, con calma miro hacía la misma - A-Adelante - indico que pasaran.
Sintio al ojilila removerse un poco y fue cuando noto que una de las manos de este se encontraba posada sobre su cintura y se sonrojo ante aquello - El desayuno Sakuno-san, el joven me pidio que a esta hora lo sirviera, ¿quiere qué le ayude a acomodarlo sobre la cama? - asintió con cuidado puesto que el médico le había dicho que no se levantara de la cama más que solo para ir al sanitario, no más tiempo del necesario y había incumplido aquello al ir a buscar a Ryoma que ni siquiera se merecía su preocupación, con cuidado tomo asiento en la cama sin mover al ojilila que seguía dormido, al parecer en verdad estaba cansado.
- Con cuidado por favor - le pidio con una leve sonrisa a la empleada que asintió colocando una pequeña mesita sobre sus piernas colocando lo que tenía en la bandeja - ¿Puedes traer el desayuno de Seiichi en media hora? - pregunto viendo la sorpresa en los ojos de la empleada, ¿había dicho algo malo o algo así? - C-Claro, disculpe mi reacción es solo que... por lo general los dueños de las casas no hablan así con nosotros - ella solo ladeo la cabeza en señal de confusión, la verdad era que nunca había tenido servicio así que no sabía como tratarlos pero sabía que eran personas igual que ella así que por eso era normal.
- ¿T-Te molesta que te hable así? - pregunto un poco temerosa viendo que la mucama de inmediato negaba con la cabeza y con las manos lo que le saco una leve risa - P-Para nada S-Sakuno-san, volvere en media hora - aseguro esta con una cálida sonrisa que no dudo en devolver, le agradaban las personas buenas, no quería que la trataran como si fuera una princesa porque no lo era - G-Gracias - agradecio viendo que esta asentía con la cabeza para retirarse, la puerta se cerro y ella miro el desayuno, era mucha comida pero sabía que tenía que comerse todo además de las vitaminas y suplementos que le habían mandado.
Dio un leve suspiro, siendo sincera no quería desayunar demasiado pero era por el bien de su bebé así que eso iba a hacer, se preocuparía por este y dejaría de pensar en el peliverde... desde ese momento Echizen Ryoma quedaba solo como un recuerdo.
Maldijo de nueva cuenta al hospital, no podía dormir en esa cama, era un hospital privado pero él solo quería estar en su cama, la puerta se abrio y se contuvo de gruñir cuando vio que era su prometida, ahora en ese momento que estaba un poco más lúcido la idea de haber regresado con ella no le gustaba tanto como pensaba que le gustaba - Te traje el desayuno Ryoma - aseguro ella con una leve sonrisa que él devolvio igual, ante todo tenía que aparentar, la pelirroja camino a donde se encontraba para acomodar las cosas que traía en una pequeña mesita, odiaba no hacer las cosas por él mismo, detestaba sentirse inútil.
- Gracias - agradecio mirando el desayuno, se veía rico pero era comida del hospital así que esperaba a que supiera medio raro o algo peor, la verdad no esperaba nada bueno - Lo hice yo, me dejaron hacerlo - asintió un poco más calmado porque comería algo delicioso, Taeyeon tenía buena mano para la cocina pero nunca como ella, Sakuno era una excelente cocinera y aún mejor en postres, todo se le daba bien, de hecho apostaba a que no había nada que se le diera mal, sonrió un poco llevandose a la boca un pedazo de pastel, era normal, sabía rico pero no tenía el toque de la cobriza, sin embargo, sabía que tenía que comerlo.
- La lluvia continua, ¿sabes?, no creo que se detenga en unos días - ladeo la cabeza hacía la ventana que estaba levemente abierta o al menos las persianas, el cielo estaba de un toque gris y gotas de lluvia rociaban todo a su paso, a Sakuno le gustaba mucho la lluvia pero solo en ocasiones leves, no todo el tiempo - Estas sonriendo, ¿te gusta? - se sorprendio ante aquella pregunta y observación, no sabía que estaba sonriendo la verdad, no se había dado cuenta - Esta delicioso, gracias - alago a la pelirroja que sonrió enormemente, ¿sería siempre así... estando con ella pero pensando en Sakuno?, sabía muy bien la respuesta.
- Visitare hoy a la prometida de Seiichi, debo agradecerle que me dieras una oportunidad - el tenedor se quedo a medio camino de su boca ante aquellas palabras, debía ser una broma - Si te le acercas, Seiichi probablemente te cierre la puerta en la cara... sabes que es posesivo, no te le acerques, dejalo como esta, el punto es que volví contigo - ella solo hizo un mohín no demasiado convencida pero de igual manera asintió, sabía que no estaba feliz y que iba a buscar la manera de hablar con Sakuno - Prometelo Taeyeon, promete que no te acercaras a ella o tendremos problemas - le espeto viendo la sorpresa en sus ojos amatistas.
- ¿Por qué tanta seriedad? - no sonaba sorprendida sino confundida, sabía que no estaba pensando que era la otra pero no entendía su actitud - No quiero problemas con Yukimura, es todo - esta asintió tomando aire, al menos lo había entendido o eso esperaba - Lo prometo, no me acercare a ella - sonrió un poco más calmado para seguir con su desayuno, tenía que alejarla en esos momentos de sus pensamientos pero para siempre esta vez.
Finalmente Seiichi abrio los ojos sonriendole levemente mientras ella tenía la cuchara de cereal en la boca así que solo sintio un leve sonrojo en sus mejillas mientras le sonreía un poco - Buenos días - saludo este sonriendo un poco mientras se levantaba de la cama colocandose las pantuflas - B-Buenos días... l-le dije a la mucama que subiera en media hora con tu desayuno, ¿e-esta bien? - pregunto un poco dudosa y recibio un asentimiento de cabeza por parte del ojilila que caminaba tranquilamente al sanitario, ¿era su imaginación o parecía distante?, se mordio el labio un poco al escuchar la puerta cerrarse, algo no estaba bien.
La puerta de la habitación se abrio y miro a la mucama, le sonrió con cálidez y esta le devolvio la sonrisa apresurandose a dejar el desayuno de Seiichi en la mesa del centro, se retiro con una reverencia justo en el momento en que la puerta del sanitario se abrio, se había tomado las vitaminas y los suplementos - ¿E-Estás bien? - se animo a preguntar rezando porque no estuviera de mal humor y esperaba que no fuera así - Sakuno... ¿eres feliz aquí? - le pregunto este recargando el cuerpo sobre la puerta del sanitario para verla fijamente, asintió un poco dudosa puesto que no entendía porque la actitud del ojilila al despertar.
- Planeo hacer un viaje en cuanto te recuperes a España, la empresa que esta allí tiene algunos problemas que pueden afectar a las demás, necesito atenderla personalmente así que te preguntare, ¿estás dispuesta a acompañarme?, después de lo de ayer estoy feliz aunque no lo demuestre, sin embargo, por eso te pregunto - se mordio un poco el labio, si se iba eso quería decir que su hijo no nacería en Japón porque suponía que tenía que arreglar todo perfectamente y eso tomaría tiempo - ¿D-De cuánto tiempo es el viaje? - pregunto ladeando un poco la cabeza viendo un asomo de sonrisa en los labios de Yukimura, era mejor.
- Son solo cuatro meses, volveremos a Japón entonces, lo prometo - aseguro este y ella sonrió levemente, una parte de ella estaba renuente a irse, no quería dejar su país, no por el peliverde sino porque temía por su bebé, su mirada bajo a su vientre, si algo le pasaba se volvería loca - Tendremos a los mejores médicos con nosotros, no le pasara nada, lo prometo - alzo de nuevo la vista hacía su novio y asintió con la cabeza, no estaba del todo segura pero sabía que era importante para él irse de viaje sobretodo si era por sus empresas y aunque no tenía porque llevarla quería hacerlo, lo notaba en sus ojos, él de verdad la quería.
- I-Ire contigo - murmuro con una cálida sonrisa viendo que este asentía de inmediato con la cabeza más contento, lo vio caminar hacía donde se encontraba para tomarla del mentón con suavidad, sus mejillas se sintieron calientes de inmediato, sabía que estaba sonrojada, junto sus labios en un suave beso, lleno de ternura, de cariño, de anhelo, era diferente a los besos de Ryoma, el peliverde tendía a besarla con fuerza, con posesión y a ella le gustaba pero sabía que no sería en lo absoluto complicado enamorarse de Seiichi porque él la trataba como si en cualquier momento se fuera a romper, la trataba como una joya.
Se sentía especial la verdad aunque no quisiera admitirlo totalmente pero lo haría, se separaron cuando el aire se hizo vital y este junto su frente con la de ella dedicandole una hermosa sonrisa, pocas veces lo había visto sonreir como en ese momento - Te quiero, te quiero mucho Sakuno - murmuro y ella sonrió enternecida, también lo quería, no la estaba presionando como podía hacerlo, la estaba llevando lentamente por el camino - T-También te quiero S-Seiichi - este volvio a besar sus labios castamente... se sentía feliz después de mucho tiempo.
Su madre entro azotando la puerta, sin duda una reacción tan de ella - ¡Al fin me obedeces! - le gritoneo, ni siquiera un "hola, ¿cómo estás?" o algún abrazo de su parte, nada, absolutamente nada pero ya estaba acostumbrado o al menos eso quería creer pero no podía del todo - Si, ¿eso es todo?, entonces vete - y él como siempre era tan bueno con ella, no es que fuera mal hijo pero su madre sin duda alguna se había ganado su desprecio poco a poco - No me hables así Ryoma y no, no es todo, aún tenemos que hablar de algunas cosas - sabía porque camino iban esas palabras y no, no estaba para nada preparado, en lo absoluto.
- ¿Qué quieres? - pregunto tomando un libro en sus manos para que se fuera antes, no deseaba hablar con ella - ¿Cuándo pensabas decirme lo de esa chica? - se tenso un poco pero no demasiado como para que ella lo notara así que agradecio por ser tan buen actor - Nunca, fue mi error y debía arreglarlo yo mismo - contesto con calma viendo que esta solo suspiraba tomando asiento en uno de los sófas de la estancia - Esa niña es un problema Ryoma, si Taeyeon se entera creo que sabes lo que sucedera - sabía claramente lo que sucedería, la pelirroja no iba a descansar hasta verla sucumbir pero no lo haría, no la dejaría.
- Es la prometida de Seiichi, ¿eso no te dice algo? - pregunto sintiendo un poco la rabia en su cuerpo al reconocer que Sakuno sería de alguien más y no de él - Eso me dice claramente que la niña no es tan estúpida como creí pero es bueno que este con Yukimura, de esa manera tú te mantienes con Taeyeon - fría, como siempre lo era, asintió aún con la vista sobre el libro, no quería hablar más del tema, lo sacaba de quicio - En verdad Ryoma, ¿qué pensabas cuándo empezaste una relación con ella? - sabía que su madre seguiría insistiendo en el tema así que cerro de golpe el libro y la miro a los ojos, con odio puro y rencor.
- ¿Quieres la respuesta? Ella tiene todo lo que tú no tienes, por eso me enamore de ella - contesto seguro de si mismo viendo un asomo de sonrisa en los labios de su madre que solto una carcajada limpia - Tú no sabes que es el amor Ryoma, jamás en tu vida lo sentiras, yo te dire porque estuviste con esa niña... porque querías ser amado más no amar, eres egoísta - un temblor lo recorrio de pies a cabeza al escuchar aquello, era injusto que le dijera eso pero por desgracia sabía que en parte era así, él se había acercado a Sakuno con la finalidad de conocerla y llevarsela a la cama pero jamás espero sentir algo por la cobriza.
Jamás paso por su cabeza que los sentimientos fueran mutuos e intensos, eso nunca surco su mente - No es cierto - ante todo siempre le iba a llevar la contraria, por mucho que tuviera razón siempre le iba a decir lo contrario - Soy tu madre, te conozco lo suficiente como para saber que tengo razón, no quieres a esa niña, no la amas, tan solo te gusta saber que la niña esta enamorada de ti... quieres ser amado con desesperación por alguien que sea diferente a mí y a Taeyeon, esa es la realidad - quería levantarse y golpearla con algo pero se contuvo, solo se quedo viendo como esta reía, estaba disfrutando demasiado.
- Guarda silencio - le espeto viendo que su madre se levantaba con elegancia del sófa y caminaba a la puerta, se detuvo unos momentos y giro solo la cabeza para verlo - Saca de tu mente esas ideas estúpidas del amor, el amor no existe y punto, olvida a la mocosa Ryoma... Seiichi puede darle lo que tú nunca le podras dar - y dicho esto salio cerrando detrás de si, dejandolo solo con más dolor del que podía sentir, era injusta, eso era pero maldita sea que tenía razón... él solo quería ser amado por Sakuno, aún después de todo esperaba que el amor que sentía por él siguiera vivo, era lo que más deseaba.
- Me alegra que estes siguiendo al pie de la letra mis indicaciones - el médico le sonrió con gentileza y ella le devolvio la sonrisa, Seiichi se había preocupado después de que tuviera un leve mareo cuando se levanto para ir al sanitario con su ayuda, había intentado decirle que era normal o que estaba bien pero este casi estaba histérico gritandole a las mucamas que se asustaron aún más - ¿Es normal que este mareada? Me refiero a que esos son sintómas de antes del embarazo y bueno ella ya esta embarazada - rió un poco al escuchar aquello, de verdad que se preocupaba por ella y no estaba fingiendo en lo absoluto.
- Es normal joven Seiichi, su cuerpo aún se esta adaptando a los suplementos alimenticios y a las vitaminas, vendran más sintómas, uno de ellos sera que no podra levantarse de la cama porque le dolera el vientre, no te alarmes pero si los dolores persisten entonces llamame, tienes que mantener la calma en toda situación, tú siempre lo has hecho así que se me hace raro que no lo hagas ahora - comento este con confusión en todo el rostro, se sonrojo por lo que él pudiera decirle al médico que estaba guardando sus cosas - Es la mujer que amo, ¿tengo razones o no? - pregunto el ojilila con toda la calma del mundo, como siempre.
- Tienes más que razones, estas bien así que nos vemos, en un mes tenemos cita ¿de acuerdo? - le pregunto con calma el médico y ella asintió de inmediato viendo que este hacía una reverencia para retirarse, cuando la puerta se cerro solto el suspiro que estaba reteniendo - D-D-Dijiste que me amabas... ¿lo decías en serio? - pregunto con miedo viendo que este la miraba impasible para caminar a la cama, creía que era muy poco tiempo para que la amara, no lo creía posible - ¿Tendría alguna razón para mentir? Jamás he mentido - aseguro este con una ligera sonrisa, eso quería decir que en verdad la amaba, no mentía.
- Y-Yo... - este coloco uno de sus dedos sobre sus labios negando con la cabeza, acaricio su mejilla derecha y beso castamente sus labios - Habra tiempo, descansa por ahora, aún tengo que resolver algunos asuntos de la empresa y tenemos que hablar de algo serio - ladeo la cabeza en señal de confusión porque no le entendía nada, lo vio alejarse y tomar algunos documentos de su escritorio - ¿D-De qué? Dímelo - pidio con un puchero viendo que este solo caminaba hasta sentarse en la cama con los documentos en la mano, algo le decía que más que un tema serio era algo que cambiaría su vida, este le sonrió con calma.
- Sobre tus estudios, no piensas nada malo - susurro cerca de sus labios, se estaba dando cuenta de que a Seiichi le gustaban demasiado sus labios o algo así, era lindo y no extraño - ¿Q-Qué con eso? - pregunto aún más confundida causando una sonrisa en los labios de este - Quiero que los termines Sakuno, quiero lo mejor para ti así que contratare un tutor para ti, ¿te parece? - asintió con una cálida sonrisa viendo que este le sonreía de vuelta para dejar un casto beso en sus labios, después se separo y le alboroto un poco el cabello - Tengo que trabajar así que descansa - asintió viendolo salir con calma, lo quería de verdad.
Agradecía haberlo conocido aquella vez y por sobretodas las cosas agradecía que él se hubiera fijado en alguien como ella, en una niña asustada, sola y sin ningun atractivo en particular además de estar embarazada... realmente le agradecía a Seiichi pero eso no quería decir que solo por agradecimiento lo quería, en lo absoluto, de verdad lo quería y no dudaba de ello.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los comentarios.
