N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
The Prince Of Tennis no me pertenece.
El Tiempo Se Reduce En Lluvia
Capítulo VII
Por fin era dado de alta, era momento de volver a la mansión de sus padres, no podía quejarse porque era lo que Taeyeon deseaba más que nada, para mantenerla bajo control era necesario hacer lo que quisiera al menos durante un tiempo, caminaba por los pasillos del hospital al lado de la pelirroja que iba colgada de su brazo con una enorme sonrisa, sus pies dejaron de moverse cuando la vio siendo cargada por Seiichi que venía en su dirección, eso no podía ser cierto, este se detuvo y le sonrió como siempre, una sonrisa amigable, una sonrisa que le dolía porque le había mentido al no decirle lo del bebé de Sakuno y él.
- Oh, ¿te dieron de alta ya?, ¿estás mejor? - pregunto este mientras la cobriza se acomodaba tímidamente en sus brazos mordiendo algo su labio, estaba hermosa con ese vestido que usaba, siempre había sido hermosa pero ahora que le veía bien, simplemente era perfecta - Si, el doctor dijo que solo no tengo que hacer esfuerzo durante unas dos semanas, ¿por qué estan aquí? - pregunto casi golpeandose mentalmente, no era su asunto, se suponía que no tenía que decir nada, su prometida miraba a Sakuno con una enorme sonrisa, que no abriera la boca era lo único que deseaba, no quería más problemas ahora.
- Sakuno tiene revisión antes de marcharnos - aquello le causo algo de duda, la ojicaoba ni siquiera lo miraba, no le gustaba, odiaba que no lo mirara cuando se suponía que era a quien amaba - ¿Marcharse? ¿Se van de viaje? - pregunto la pelirroja con una enorme sonrisa en el rostro, Sakuno escondio el rostro en el cuello del ojilila quien solto una suave risa - Si, viajamos a España por cuatro meses, tengo que arreglar unos asuntos importantes de la empresa pero no te preocupes, tu boda es en seis meses así que estaremos a tiempo - su boda se había retrasado un poco aunque su madre la quería cuanto antes.
- Suerte en tu viaje Yukimura, nosotros tenemos que irnos - Taeyeon asintió ante su comentario así que sin dudarlo tomo su mano para sonreirle a esta comenzando con su camino, se iba a ir de viaje con él, eso quería decir que realmente lo estaba olvidando y no quería eso, no lo deseaba en lo absoluto - ¿Entonces qué te parece? - dio un leve respingo para ver a su prometida que esperaba una respuesta pero no tenía ni idea de que estaba hablando sinceramente así que simplemente se llevo una mano a la cabeza fingiendo un leve mareo, esta de inmediato lo jalo para que tomara asiento mientras lo miraba preocupada.
No quería que se fuera, no quería que lo olvidara y era egoísta, lo sabía - ¿Quieres qué llame al doctor? - pregunto esta sosteniendo con fuerza sus manos, no quería que se fuera, las suaves manos de la amatista se posaron en sus mejillas y le sonrió levemente, Taeyeon de verdad se estaba esforzando en cuidarlo y en que la amara - Estoy bien, ahora, ¿de qué estabamos hablando? - pregunto dandole un suave beso en los labios escuchando una risa de su parte, tenía que aprender a vivir sin ella... Sakuno tenía que quedar olvidada cuanto antes.
El médico estaba procesando su historial médico puesto que durante su estancia en España estaría en revisión rigurosa según las palabras de Seiichi, aún se encontraba completamente abrumada por el encuentro que había tenido con el peliverde, se veía feliz, lo había notado porque si algo detestaba Ryoma era que se colgaran de su brazo, ni siquiera ella tenía ese privilegio, él le había dicho que solo alguien especial podía hacerlo así que eso quería decir que su prometida en verdad era especial, que este de verdad la amaba mucho, los suaves brazos del ojilila la rodearon y sonrió, ella también iba a ser feliz, en serio.
- Listo, es todo, en cuanto vuelvan por favor envíen esto a mi oficina, después de todo sere yo quien atendera tu embarazo y es necesario saber como fue llevado el proceso en España - ambos asintieron mientras con sus manos tomaba el enorme sobre para sentir las suaves manos de su novio cargarla, se aferro a su cuello aspirando su aroma tan masculino, este le hizo un ademán de despedida al médico para caminar a la puerta, se sentía demasiado bien, mañana se irían en la mañana, a penas tenía un mes de embarazo así que este no se notaba pero después del accidente era arriesgado así que se cuidaría.
Iba a tener a su bebé en buen estado - Sakuno - movio algo la cabeza para ver a su novio que se detuvo unos momentos para tomar asiento de manera que quedo a horcajadas sobre su cintura, un enorme sonrojo cubrio sus mejillas de inmediato, se sentía de pronto nerviosa - Quiero darte algo - este tomo con suavidad su mano y antes de darse cuenta un anillo estaba siendo colocado donde debería ir el de matrimonio, se quedo congelada al ver que era una figura de flor pequeña de diamantes rosas - Pertenecio a mi madre, antes de que se marchara, bueno, fue lo único que dejo - su corazón latía demasiado en ese momento.
- G-Gracias - este negó con la cabeza mientras daba un suave beso en su frente sonriendole radiantemente, le gustaba cuando sonreía de esa manera - No me agradezcas, soy yo quien te debe todo - aseguro este depositando un casto beso en sus labios, lo miro a los ojos después de separarse, sabía que habían quedado comprometidos antes del accidente con aquella pelirroja que suponía era la hermana o algo de Taeyeon, sabía que era momento de decirlo - S-Seiichi... q-quiero casarme contigo cuanto antes - cerro los ojos después de decirlo tan rápido sintiendo una suave caricia en su mejilla derecha, cálidez sentía.
- Abre los ojos - susurro este y ella lo hizo, sentía la cara hirviendo en ese momento pero también podía asegurar que estaba feliz, muy feliz - ¿De verdad lo quieres? - pregunto este acariciando su espalda provocando una leve corriente eléctrica que la recorrio por completo - S-Si - susurro cerca de sus labios sintiendo que necesitaba besarlo, besarlo como antes Ryoma lo hacía con ella- Entonces así sera Sakuno - y este se inclino para besarla correctamente, se olvido de todo, se olvido de lo que los rodeaba y solo se abandono al calor de ese beso, se abandono a la caricia en la que este le transmitía todo el amor que le tenía.
Se iba a olvidar de Ryoma, afuera todavía llovía pero ella solo tenía algo en mente... Yukimura Seiichi se iba a convertir en su persona especial sin lugar a dudas.
Maldijo a su madre en su mente, ¿cómo se atrevía a hacer algo así?, seguro lo único que deseaba era hecharle en cara que él jamás iba a hacer feliz a Sakuno por eso había programado esa comida en ese momento, Taeyeon estaba como si nada al igual que Seiichi que solo miraba a las escaleras esperando a que un mayordomo bajara con la misma aunque ya sabía que la cargaría, finalmente aparecio el mismo con la cobriza en sus brazos, el ojilila se levanto de inmediato para ir donde esta que le dedico una sorisa llena de cariño, deseaba que eso fuera lo único que sintiera por este, no deseaba que lo amara jamás.
Al final Seiichi termino sentado con ella en sus piernas, ella solo les sonrió a todos, su madre le devolvio la sonrisa como toda una actriz - ¿Así que ella es tu prometida? - contuvo el bufido que quizo salir de sus labios pero casi se ahoga cuando vio que tenía un anillo de compromiso en su mano, iban en serio, de verdad iban en serio - Si, es la mujer de mi vida, ¿es hermosa cierto? - pregunto este causando una risa tímida de los labios de la cobriza que solo beso su mejilla con dulzura - Mucho - contesto su madre mientras bebía un poco más de té, de verdad que la iba a matar en cuanto tuviera alguna oportunidad.
- Y bien, ¿de qué querían hablar? - pregunto este y él solo miro a su madre que sonrió con calma, Taeyeon se acomodo en su hombro tomando su mano por debajo de la mesa así que sin dudarlo beso su mejilla con suavidad - No hay un motivo en especial Yukimura-san, es solo que queríamos conocer a la mujer con quien contraeras matrimonio, sabes que eres de la familia - y él en ese momento quería vomitar porque eso era un maldito teatro, quería levantarse y golpearla con algo por ser tan maldita, solo quería lastimarlo, para su desgracia lo estaba logrando, ella de verdad quería causarle una verdadera herida con eso.
Sakuno se llevo una mano a los labios, vómitos - ¿Estás bien? - pregunto este preocupado por verla un poco pálida, agarro más fuerte la taza para no levantarse preocupado, no quería verla mal - S-Si, solo un leve mareo - contesto esta con una hermosa sonrisa, siempre le había gustado verla sonreir, siempre - Oh, ¿está embarazada? - el premio para las preguntas geniales era de su madre en serio, miro a la pelirroja jugar con la comida - Si, tiene un mes, la cuido mucho, ansío ser padre - aseguro este acariciando con suavidad el vientre de la cobriza que solo rió un poco, él debía ser quien hiciera eso porque era su hijo.
- Sakuno-san - temblo cuando Taeyeon llamo a la ojicaoba que la miro con una leve sonrisa que él sabía era fingida, la conocía bien después de todo - Gracias... por hacer que Ryoma reanudara el compromiso, él dice que lo visitaste cuando desperto junto con Yukimura-san y lo convenciste de regresar conmigo, gracias por eso de verdad, quiero darte un presente - la de ojos amatistas extrajo de su bolso una caja mediana y se lo extendio con una enorme sonrisa, su prometida de verdad le estaba agradecida a Sakuno aunque era una mentira de él, como siempre lograba dañarla y lo supo por la duda de sus ojos.
- G-Gracias - agradecio esta tomando la caja que Seiichi tomo después dandole una hermosa sonrisa dulce, su amigo de verdad la amaba, él la haría feliz... su madre tenía razón, él no podía hacerla feliz pero si Seiichi.
- ¿Eso es todo? - pregunto Seiichi y asintió con la cabeza, este le había pedido que llevara tan solo lo necesario, lo demás lo comprarían una vez llegaran, así que tan solo llevaría un libro que le había regalado Ryoma, cuando su padre la había corrido de su casa no se llevo nada y en su departamento no tenía nada, tan solo algo de ropa pero no le servía ya, estaba demasiado desgastada, además de un oso que Seiichi le hubiera regalado, los regalos de sus amigos no los había abierto así que este los llevaría porque después de todo irían en un jet privado, aún no se acostumbrada a estar rodeada de lujos pero tenía que estarlo.
Seiichi le había dicho que simplemente le compraría todo lo que quisiera pero era obvio que ella no quería nada, solo a él - S-Si - este asintió mientras se acomodaba en la cama a su lado, el mayordomo bajo con las últimas maletas mientras este se acomodaba en su pecho - Los chicos tambien viajan pero ellos nos esperaran en la pista - una sonrisa se ilumino en su rostro, al menos no estaría tan sola, aún estaba levemente sorprendida por la visita de la mamá de Ryoma, de su prometida y de este, era tan confuso que los fueran a visitar, había pensado que se iba a derrumbar pero fue todo lo contrario de verdad.
La prescencia del ojilila la calmaba considerablemente hablando en serio - ¿Estás bien? - pregunto este en un susurro, se veía preocupado por lo sucedido, le sonrió asintiendo con la cabeza, estaba bien increíblemente - G-Gracias por preocuparte - susurro girando el cuerpo para que este quedara de la misma manera que ella, al final termino acurrucada aspirando su aroma y sintiendo su cálidez - Es solo que me aterra la idea de que alguien te haga daño, no quiero verte sufrir - aseguro este y ella solo sintio que iba a llorar en cualquier momento, Dios, de verdad que Seiichi se había ganado su cariño poco a poco con todo.
Es que de verdad hacía todo por ella - ¿Por qué? ¿Por qué haces todo esto por mí? ¿Por qué me ayudas en todo? ¿Por qué quieres que el bebé sea tuyo? ¿Por qué eres así conmigo? - pregunto sorprendiendose de no tartamudear pero si estaba sonrojada por completo, lo sentía, su rostro estaba muy caliente - Jamás en mi vida tuve nada Sakuno, es decir, tengo todo lo que posiblemente muchas personas sueñan pero eso no me sirve de nada, la gente solo me busca por dinero, las chicas igual... una de ellas fue especial, ¿sabes? - no sabía nada de aquello, seguro se lo iba a decir y ella sabía que incluso con eso lo amaría.
- La conocí cuando tenía quince años, la quería, no la amaba pero era importante en mi vida, una vez llego diciendo que necesitaba dinero, que alguien amenazaba a su familia así que sin dudarlo deposite una gran cantidad de dinero en el número de cuenta que me dio... no la volví a ver jamás - ella no creía que alguien pudiera hacerle eso al ojilila, si era una buena persona, demasiado en serio - F-Fue una tonta - aseguro viendo que este solo sonreía levemente, le encantaba verlo sonreir, este se inclino y la beso con suavidad, se perdio en el mar de emociones que sentía estando con este... no lo iba a dejar ir.
La mañana había caído ya, ladeo la cabeza viendo a Taeyeon que dormía profundamente, aún estaban en su departamento, había cambiado el día para ir a la mansión de sus padres, lo estaba postergando demasiado pero no deseaba estar en la misma casa que su madre, se levanto poco a poco de la cama cuando escucho algunos gritos en la puerta de su departamento - ¡Señor, señor, no puede entrar ahí! - reconocio la voz de uno de sus guardias de seguridad de inmediato, camino de prisa descalzo hasta abrir la puerta y entonces sintio como el aire se le iba de los pulmones, como las piernas le empezaban a temblar.
- ¡¿Dónde esta?! ¡¿Dónde esta mi hija, maldito bastardo?! - el padre de Sakuno estaba ahí, si mencionaba su nombre todo se iba a ir por la borda, ladeo la cabeza y miro a Taeyeon aún algo somnolienta pero con el rostro lleno de confusión - No tengo idea de que habla, no lo conozco, sacalo de aquí - le indico al guardia antes de que el padre de la cobriza dijera algo más para delatarlo, el guardia le cubrio la boca y se llevo al señor que seguía removiendose para quedarse un poco más - Ryoma - ante todo tenía que mantenerse calmado, no podía dejar que la de ojos amatistas supiera la verdad, eso no podia pasar para nada.
- No es lo que parece, no se quien es el tipo, lo juro, aunque te resulte curioso no te haría daño - eso era una enorme mentira pero se aseguro de cubrirlo con la voz más sincera que pudo viendo que a la pelirroja se le iluminaban los ojos, sabía que venía ahora - ¿P-Por qué no me harías daño? - pregunto esta acercandose hasta posar con suavidad sus manos sobre su pecho, le sonrió con amor imaginando que la persona delante suyo era Sakuno - Porque te amo - aseguro ladeando un poco la cabeza sintiendo el abrazo que esta le dio mientras lloraba un poco, era la primera vez que se lo decía y sabía que era creíble.
Taeyeon le había creído por supuesto - Te amo tanto Ryoma - susurro esta abrazandolo con más fuerza, era injusto que le estuviera haciendo esto, era una buena persona por lo que conocía así que sabía que era injusto pero solo lo hacía porque no quería que fuera tras Sakuno, no deseaba que le hiciera algo, afuera todavía llovia y noto a lo lejos la estela de un avión, el cielo a pesar de estar lloviendo se veía claro, quiza en ese avión iba la madre de su bebé pero no podía luchar por ella, no cuando sabía que era egoísta al desear que incluso después de todo el daño que le había hecho lo siguiera amando, eso lo deseaba.
Deseaba que no lo olvidara en el tiempo que estuviera lejos... deseaba que él amor que una vez fue tanto aunque él nunca lo dijo perdurara... sinceramente por primera vez era algo que deseaba con cada fibra de su ser.
Las risas salían de sus labios debido a la escena que estaban montando los amigos de Seiichi - ¡Te dije que era mío! - grito Bunta mientras le jalaba el cabello a Kirihara que tenía una mano en la mejilla de este intentando que lo soltara pero fallando en el intento, de pronto Sanada golpeo a ambos con el puño en la cabeza provocando que se quedaran quietos e hicieran pucheros - Otra escena como esa y les juro que terminaran mal - estos asintieron de inmediato mientras los demás reían como pequeños niños, en el fondo sabía que no podían divertirse mucho por las responsabilidades que tenían con sus empresas.
Pero se alegraba de verdad que pudieran tener momentos de diversión, Seiichi la estaba abrazando con suavidad mientras ella estaba sentada en un sillón en forma de círculo enorme, este la tenía en medio de sus piernas mientras reposaba su mentón en el hueco de su cuello con ambas manos en su vientre, aquella caricia se sentía cálida, llena de ternura y protección, sin pensarlo se inclino hacía el lado derecho para que este se removiera lo justo alejando su mentón de su cuello y culiminaran juntando sus labios por unos segundos, le sonrió con un sonrojo y este solo la apreto más, le gustaba sentirse así a su lado.
Sentirse protegida por este... sabía que lo iba a olvidar, Echizen Ryoma pasaría a ser parte de su pasado sin duda alguna.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
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