Advertencias: los personajes no son nuestros, ni sacamos nada de ello excepto el placer de la escritura.

Capitulo 2

Akary

Entro en el gran comedor y me siento al lado de mi hermano que mira a Lily con cara de ''perdoname la vida'', no digo nada, no estoy de humor, me sirvo una enorme taza de café y cojo un croissant que voy desmigajando sin llevármelo a la boca. Veo que Peter me mira.

- ¿Qué pasa Pet? ¿Ves algo interesante?

- No, es que es el último croissant y no sé si vas a comértelo o simplemente lo destrozarás y lo dejarás sobre la mesa. Es de frambuesa, mi favorito, sabes.

Me mira como si tuviera cinco años, haciendo pucheritos. Me río, no sé como lo hace, será porque es bajito y torpe, pero siempre consigue enternecerme, le paso lo que queda de croissant y en su rostro infantil aparece una sonrisa de oreja a oreja.

- ¿Con quien te has peleado?- Me dice de repente Sirius.

- ¿Yo? Con nadie, ¿por qué?.

- Tienes una car…- Mi hermano le tapa la boca a Sirius de golpe.

- No le digas eso, a mi casi me lapida hace un rato por lo mismo.

- Dios mío, ¿pero tan fea estoy? Cojo mi bolso y saco un espejo que siempre llevo conmigo.

Una extraña Akary me devuelve la mirada, y entiendo a lo que se refieren mis amigos, bajo los ojos han empezado a salirme unas sombras violáceas, y he perdido un poco de chispa en la mirada, mi pelo, siempre lacio y brillante esta enmarañado, y la sonrisa que suelo lucir a diario ha desaparecido. ¿Pero qué me pasa? Desde que tengo este especie de lío con Lucius me estoy consumiendo, pero no consigo dejar de pensar en él, es tan distinto a ellos, es maduro e inteligente, y me trata como a una igual, no como Sirius y mi hermano que si pudieran me pondrían el chupete o los chicos con los que he estado que me miran como si fuera una diosa etérea o algo así. Cuando él me mira me hace sentir especial, y en la cama...ufff, es insuperable, nunca había estado con nadie que me conociera tan bien sin conocerme, la verdad es que tampoco he dejado que nadie me conozca. Pero da igual lo que piense o sienta, tengo que olvidarme de él antes de que me descubran, seamos sinceros, lo nuestro no va a ningún lado, él va a casarse, y en el fondo no tenemos nada en común, es pura atracción sexual, química, un capricho estúpido.. pero no puedo quitármelo de la cabeza y me odio, porque en el fondo sé que es repulsivo, y el daño que le haría a James y a mis padres… Sirius me saca de mis pensamientos.

- Te vas a quedar bizca si sigues mirándote tan fijamente.

- Muy gracioso- Le dedico una de mis mejores miradas de odio absoluto.

- Bueno querida, hoy es la última noche del curso, así que ya sabes… toca presentación de prendas. ¿Cuantas rosas tienes este año?.

- Vamos Sirius, somos mayorcitos ya para estos juegos, ¿no? ¿Porque no lo dejamos en que he ganado y ganaré siempre y nos dejamos de tonterías?.

- ¿Eso significa que no tienes ninguna o que las puedes contar con los dedos de las manos?

- Eso significa que esta noche vas a dormir en un manto de rosas querido Paddy- le digo fingiendo una gran risotada y guiñandole un ojo.

- ¡Ey! ¡La has hecho sonreír! Hacía semanas que no lo hacías Akary- Me dice Susy.

Le dedico una sonrisa a ella también, la verdad es la echo de menos, el lío con Lucius ha hecho que nos distanciemos estas últimas semanas, y me siento mal porque se que lo está pasando mal y no la estoy ayudando en nada, pero me da miedo que me descubra, se enfadaría demasiado, pero a ella no puedo mentirle, estoy en una encrucijada, y noto que se acerca el momento de elegir entre mis amigos y Lucius, y no sé a que Akary escoger.

- Voy a buscar a Lil- dice mi hermano levantándose.

- Vámonos todos o llegaremos tarde a clase- dice Remus. A veces es tan callado que se me olvida que está ahí- Por cierto Akary, ¿tienes mis apuntes?

- Dios, ¡pero no lo digas aquí delante de todos!

- Tarde, nos lo ha contado antes- Me dice Sue- Ya me explicaras desde cuando tienes que hacer trabajos extra...

Mierda, si ya se olía algo ahora seguro que ya no me libro de la charla… Tendré que inventar una buena excusa. Cuando nos disponemos a salir, Snape se cruza en nuestro camino, dios, ya era feo antes, pero calvo me parece hasta repulsivo, obviamente Sirius no pierde la oportunidad de meterse con él, y James va de cabeza. Al final aparece Lily y como una santa que es la pobre, defiende a Snape. Que asco me da, ''sangresucia'' tiene las narices de llamarla, como si él viniera de una buena familia. No entiendo porque James no le parte la cara ahí mismo, Lil le arrastra fuera del comedor y reanudamos el camino hacia la clase de pociones. Como me fastidia que tengamos clase el último día, hoy estoy quejica por lo que se ve, me molesta todo.

La clase pasa leeeeeeeeeeeeeeeeentamente y vuelvo a sumergirme en mis pensamientos, Lily me ha pasado una notita diciéndome que hay tarde de chicas, así que me dedico a preparar una buena coartada, tengo que justificar mis ausencias nocturnas.

Al fin acaba la interminable clase de Pociones, todavía nos queda Historia de la Magia para finalizar el curso, me planteo saltármela pero entonces recuerdo que debo entregar el trabajo o sólo me pondrán un horrible aceptable, me imagino la ira de mi padre, no gracias, así que me dirijo hacia clase, cuando llego me doy cuenta de que estoy sola, estoy tan abstraída en mis cosas que no me he fijado en que mis amigos no me seguían. Los veo aparecer, a todos menos a Sirius. Entramos y le entrego mi trabajo al profesor Binns.

- Muy bien señorita Potter, me alegro de que tenga usted palabra. Voy a ojearlo ahora mismo, pero supongo que puede usted contar con un Extraordinario.

- Muchas gracias profesor- Le dedico mi mejor sonrisa, una cosa menos de la que preocuparme.

Me dirijo hacia mi pupitre y Sirius que acaba de entrar me coje del brazo y me susurra.

- Te he dejado un regalito en tu habitación, espero que tú también cumplas- Me guiña un ojo y se sienta al lado de James.

Me siento al lado de Susy y veo que está leyendo un tríptico.

- ¿Qué lees?.

- Nada, nada, ya te explicaré- Y lo guarda rápidamente entre las hojas de su libro.

Si las clases del profesor binns ya eran de por si mortalmente aburridas esta lo estaba siendo aún más. ¿Qué me habrá dejado Sirius? Seguro que alguna chorrada, es tan guapo, siempre con esa sonrisa picarona y esa mirada tan intensa que hace que te sientas desnuda… Me baja un cosquilleo por el estómago al pensar en él. ¡Pero en que estoy pensando! ¡Es Sirius Black! No puedo permitirme estas debilidades o no acabaré el curso entera. Susy me da un codazo, la clase ha terminado.

- ¿Vamos a comer?- me dice Lily,

- Id yendo, Akary tiene que ir un momento a su cuarto, ¿verdad?- dice Sirius haciéndome ojitos.

- Sí, adelantaos y ahora iré.

- Oye, no desaparezcas, recuerda que después de comer iremos a Hogsmeade- me dice Susy.

- Sólo voy a la habitación y bajo a comer, tranquilas chicas- les sonrío y me marcho.

Cuando llego veo que hay una caja sobre mi cama, la abro esperando algún tipo de regalo, quizá sea un vestido para la fiesta de esta noche o... ¿sujetadores? ¿En serio? Los cuento, hay 25, VEINTICINCO! Como puede ser tan… ni siquiera se me ocurre una palabra para calificarle, este año se ha lucido, me siento en la cama fastidiada. Ya no quiero seguir jugando a este juego, está estúpida rivalidad me ha llevado a donde estoy, si no hubiéramos sido tan estúpidos en primero quizá ahora podríamos ser una pareja feliz, ¿pero que narices me pasa? ¿En que estoy pensando? Veo que en la caja hay algo más, una carta, la abro y dentro hay un pergamino con la letra de Sirius y un anillo totalmente liso con una cadena, y en el interior se lee: ''cap ou pas cap'', entiendo algo de francés de las películas ñoñas muggles, pero esto se escapa, asi que leo la carta.

''Mi querida rubia, creo que tienes razón, y este juego empieza a ser de estúpidos niños, está claro que he ganado yo, y no vayas corriendo a Hosmeade a comprar rosas porque lo sabré, he sobornado al florista ;).

Te preguntaras que es este anillo, bueno, la otra noche estuve con una chica que era tan estrecha la pobre que para poder curtirmela tuve que ver una película con ella, y al final hasta fue productivo porque me enseñó un juego nuevo. Te cuento, el poseedor del anillo puede retar a la otra persona y ésta debe cumplir. La traducción del francés vendría a ser algo así como capaz o incapaz y el que pierda tendrá que reconocer públicamente la superioridad del otro. Como soy un galán te cedo la primera prueba.

Qué te parece? Capaz o incapaz?

Por siempre y para siempre,

Sirius Black''

Tengo que dejar a Lucius, Sirius tiene razón, este estúpido juego tiene que acabar. Me cuelgo la cadena al cuello y guardo los sujetadores en la caja de nuevo. Voy en busca de mis rosas, guardo un capullo de rosa disecada por cada chico con el que me acuesto, miro la caja donde las tengo, la de Lucius es la más grande y bonita, las cuento, hay 18, no voy a ganar a Sirius pero son suficientes para fastidiarle, con un hechizo simple hago que se entrelacen en una corona. Voy al baño y cojo una poción Embellecedora que borra rápidamente mis ojeras y me ilumina la piel, me pongo un poco de máscara de pestañas, colorete y me pinto los labios con un rojo anaranjado, le sonrío al espejo y me guiño un ojo, estoy divina.

Bajo a paso acelerado hacia el comedor, cuando llego mis amigos ya van por el postre.

- Hombre, ya pensábamos que no venías- Me dice Lily- ¿Que hacías?

- Nada, unas cosas sin importancia.

Me siento frente a Sirius y me acerco a él fingiendo coger el pan, la cadena se echa hacia delante y casi le doy con el anillo en los morros, le guiño un ojo y me sonríe.

- ¿Y eso? -me pregunta mi hermano.

- Un juego nuevo. Por cierto Sirius, tengo algo para ti- Hago aparecer la corona de rosas y se la pongo sobre la cabeza. Se la quita y empieza a contarlas, primero una sonrisa triunfal, después la cara de fastidio que tanto me gusta y empieza a mirar a nuestro alrededor supongo que intentando adivinar quienes serán.

- He ganado.

- Lo sé, pero tu cara no tiene precio así que he decidido dártelas igual, puedes regalárselas a tu ligue de esta noche, para mi ya no valen nada.

- ¿Puedo contarlas yo?- pregunta James.

- ¿Y que montes en cólera? No, no, para ti soy virgen, y lo seré hasta que me muera.

A mi hermano no le convence mucho la idea y pone cara de pocos amigos, es increíble lo poco que nos parecemos físicamente, él es moreno y yo soy rubia, él tiene los ojos marrones y yo azules, su pelo está siempre enmarañado y el mío es lacio como una tabla, él es fuerte y robusto y yo si corro más de cien metros caigo redonda, pero pensamos igual, nos entendemos con una sola mirada, si no fuera por su manía de protegerme hasta de mi misma me pasaría el día dándole besos. Le doy un fuerte y sonoro beso en la mejilla y se ríe.

- Vaya, parece que ya vuelves a ser la misma Akary de siempre- me dice Remus.

- Sí, resulta que sólo necesitaba un toque de atención. Por cierto, siento haber sido tan estúpida esta mañana.

- No pasa nada, me alegro de que ya estes bien.

Remus, es tan bueno y dulce, le dedico una amplia sonrisa. Los chicos nos cuentan como han conseguido filtrar la poción calvitiem en las duchas de los Slytherin y todos rompemos en una sonora carcajada.

Acabamos de comer y Susy, Lily y yo nos vamos a Hogsmeade, en el camino hablamos de banalidades, Lily está muy preocupada porque ni Susy ni yo hemos empezado aún a empaquetar nuestras cosas. No es hasta que llegamos a las tres escobas que a las chicas les cambia la cara, nos sentamos en una mesa apartada y pedimos tres cervezas de mantequilla. Estamos unos minutos calladas hasta que Lily rompe el silencio.

- Bueno, ha llegado el momento de que nos cuentes qué te pasa. Te hemos dado un margen bastante amplio para que fueras tú la que nos lo explicara directamente, pero parece que está vez te ha cogido fuerte, así que no nos ha quedado más remedio. Cuéntanos.

- No tenéis que preocuparos chicas, ya estoy bien, ha sido un lapsus momentáneo pero ya lo veo todo con claridad.

- Aun así, nos debes una explicación Akary, llevas un par de semanas desaparecida, no hablas, no vienes a dormir, estas como nerviosa, nos esquivas. Me alegro de que lo hayas solucionado, pero nos debes una explicación racional- me dice Susy.

- Esta bien- cedo.- He estado viéndome con un chico, es mayor, mucho más maduro, y su palabrería y su buen sexo me han nublado el juicio, pero ya está, hoy le diré que se olvide de mi y mañana todo volverá a la normalidad. No puedo deciros quien es porque os enfadaríais mucho conmigo, pero confiad en mi, ya se ha acabado.

- No será un profesor?!- me dice Lily alarmada.

- No! Claro que no. En serio chicas, no os preocupes más. Ya se ha acabado.

A las chicas no les convence mucho mi explicación, pero se dan cuenta de que no van a sacarme más, así que desisten y me sonríen.

- ¡Venga! Un brindis, ¡que ya hemos acabado las clases!

Me doy cuenta de mi error en seguida, Lily me recrimina con la mirada y las dos miramos a Susy.

- Venga ya chicas, ¡no voy a morirme! Cambiad las caras. Brindemos por un curso que acaba y una nueva vida que empezará en breve.

Juntamos nuestras jarras en un sonoro ''chin-chin'' y antes de que beban bajo la mía y digo.

- ¡El que no apoya no folla!- Y le doy un un largo trago a mi cerveza.

Mis amigas se ríen y apoyan también las suyas y luego se las llevan a la boca. Salimos de las tres escobas después de cuatro rondas de cerveza, Lily que no esta acostumbrada a beber, camina despacio y con la mirada perdida mientras Susy y yo nos reímos de ella.

Llegamos al castillo y nos dirigimos a nuestro cuarto para arreglarnos para la fiesta, después de un colapso en el baño establecemos unos turnos para las duchas y conseguirmos arreglarnos las tres en tan sólo dos horas, todo un logro.

Cuando bajamos a la sala común los chicos nos están esperando, que guapos están todos arregladitos. James coge la mano de Lily y los dos desaparecen por la puerta.

- ¿A dónde van?- pregunto.

- James le ha preparado una cita romántica a Lily en el baño de los prefectos- contesta Remus.

- Sí… ahora a follar se le llama ''cita romántica''- dice Sirius.

- No seas mal hablado, con Lily no se folla, en todo caso harán el amor- le contesto yo.

- Sí, levitando y con mariposas revoloteándoles alrededor- contesta Peter.

Todos nos reímos y reanudamos el paso hacia la fiesta del gran comedor, que como cada año resulta ser un muermo. Remus y Sirius no dejan de contar el tiempo que falta para poderse ir a la fiesta. Al final, Dumbledore acaba de hablar, Gryffindor vuelve a ser la casa ganadora por cuarto año consecutivo y el comedor se viste de rojo y dorado. En la puerta veo Lucius, cruzamos miradas y me hace un gesto para que nos escabullamos. Como a la velocidad de la luz y me despido de mis amigos diciendo que tengo algo que hacer y que nos veremos más tarde en la sala de los menesteres.

Me reúno con Lucius en la torre de astronomía. No espera ni un segundo y se abalanza sobre mi y me besa, dios mío, besa tan bien, por un momento se me nubla el juicio pero me sereno y le paro los pies.

- Para un segundo, tenemos que hablar.

- ¿Qué te pasa ahora? Venga Akary que estoy muy cachondo, ven aquí.

Me coge por la cintura y me atrae hacia él, vuelve a besarme, esta vez más intensamente mientras con la otra mano me va apretando el trasero con fuerza. Me dejo llevar, la lujuria me invade y no puedo pensar con claridad, empiezo a desabrocharle la camisa y en un momento de lucidez me parto y le digo:

- No puedo resistirme a esto porque me pones demasiado, pero que sepas que después de esta noche no volveremos a vernos más.

- Amor, yo no voy a volver a este colegio nunca más. Claro que esta noche acaba todo.

Me quedo un momento pensando, que idiota he sido, naturalmente que se acababa todo, ¿que esperaba paseos por Londres al atardecer? Que tonta he sido por favor. Intenta besarme pero le giro la cara y entonces le veo, Sirius y Susy nos miran atónitos, noto como me sonrojo, estoy sentada en el muro de la torre con la falda del vestido subida casi hasta la cintura mis piernas están rodeando a Lucius y mis manos sobre su pecho desnudo. Descarto decir ''no es lo que parece''.

- ¿Qué hacéis vosotros dos aquí?

Sirius le dirige a Malfoy una profunda mirada de ira, y entonces me mira, dolido, odiándome. Me duele que me mire así, me aborrezco por haber provocado esa mirada. Separo a Lucius de mi y me levanto arreglándome el vestido.

- ¿Qué se supone que estás haciendo Akary? ¿Malfoy? En serio, ¿este era tu gran secreto?- grita Susy muy enfadada.

- Yo.. no sé que decir.

- No tienes que decir nada, que más les da a estos si te follo o no te follo.

Veo como Sirius se abalanza sobre Lucius con el puño en alto y este cae al suelo un tanto aturdido. Pero rápidamente se incorpora y saca su varita.

- ¡Desmaius!

El hechizo hace que Sirius caiga hacia atrás y se golpee contra la pared, Susy saca su varita y yo que me he quedado bloqueada reacciono.

- Oppugno - Un par de cuadros vuelan en dirección a Sirius.

-Protego - Susy es mas rapida y evita que estas golpeen a Sirius.

Yo saco mi varita y me pongo entre Lucius y Sirius que se ha incorporado y nos mira con rabia.

- ¿Que crees que haces?

- No pienso dejar que un traidor a la sangre como el me toque un pelo, ¿o que te crees?

Las palabras hacen que me hierva la sangre, me giro hacia Susy y parece a punto de estallar.

- Marchaos los dos de aqui, vamos. Llevate a Sirius

- Esta vez te has pasado - esta muy enfadada, pero por suerte me hace caso y agarra a Sirius por el brazo.

- No le digáis nada a mi hermano, por favor.

- ¿Es que te has vuelto loca? - Sirius está furioso - Es lo único que te importa, ¿no? Que James no se entere...

- Esta bien, ya hablaremos. - Susy se lleva a un malhumorado Sirius de la habitación.

Susy tiene que arrastrar a Sirius pero al final se marchan, me giro hacia Lucius que sonríe maliciosamente.

- Bueno, ¿lo retomamos? ¿Dónde nos habíamos quedado?- Lucius se acerca a mi, pero yo me aparto.

- No me toques Malfoy, esta noche te has pasado, y te juro, como que me llamo Akary Juliet Potter que me las vas a pagar.

- Venga, no me hagas reir, ¿y que haras? Correras a los brazos de tu hermanito suplicando que me de una paliza - el se rie y yo me enfurezco aún más.

- Te juro que algun dia vas a lamentar haberte cruzado en mi camino.

Dicho esto me doy la vuelta y bajo de la torre. Estoy un buen rato paseando por los jardines, espero que Susy no le haya contado nada a James. Tengo que pensar como hacer que Sirius me perdone, al fin y al cabo sé que con Susy puedo hablar y con una dosis de sumisión y humillación acabará por perdonarme, pero Sirius es un cabezota rencoroso y sé que le he hecho daño, dios, me siento como si le hubiera traicionado o puesto los cuernos de alguna manera. Tengo que arreglarlo, así que me dirijo a la fiesta donde espero encontrarle.

La gente sigue de fiesta, bailando y bebiendo, cojo una botella de whisky de fuego para darme valor y le doy un largo trago, y luego otro, y uno más, ahora sí, estoy preparada. Veo a Peter bailando en medio de la pista con un par de chicas, y al fondo, en uno de los sofás está Sirius con Amanda Lake, una chica de Hufflepuff, me acerco a él.

- ¿Podemos hablar?

Sirius hace caso omiso, cojo a Amanda por el hombro y le digo que se marche, acepta de mala manera, pero se va. Así que me siento en el sofá al lado de Sirius.

- Por favor Sirius escúchame.

- No quiero Akary, nada de lo que puedas decirme ahora podrá quitarme esa imagen de la cabeza. ¿Pero como se te ocurre? Con Malfoy, será que no hay chicos en el colegio… ¿tenías que fijarte en ese asqueroso Slytherin? Pensaba que estaba claro que las serpientes estaban prohibidas.

- Vayamos a dar un paseo, por favor, me siento fatal. Pero ya se ha acabado, se había acabado antes de que aparecieras. Dios… ¿pero qué hacíais en la torre?

- Habíamos ido a buscarte, tenía curiosidad por saber quien era tu ligue, claro, es que no me habría imaginado nunca lo que he visto. Dame eso- Me coge la botella y le da un largo trago, se la cojo y le doy un buen trago yo también.

- Perdóname, por favor- le miro con los ojos vidriosos llenos de culpa.

- No sé si puedo Akary.

- ¿Capaz o incapaz, Sirius? Perdóname.

Su mirada se ablanda, casi sonríe, me acerco más a él y le doy cálido abrazo, me separa un poco y nos quedamos mirándonos a pocos centímetros el uno del otro, baja la mirada hacia mis labios y ese horrible cosquilleo vuelve a embargarme el estómago. Se acerca un poco más e intenta besarme pero aparto la cara. Nos separamos y nos quedamos un momento más mirándonos fijamente, los dos sabemos que no puede ser, aún no. Alarga su mano hacia mi rostro y me acaricia, sonrío, entonces baja hacia mi cuello y me quita la moneda y se la cuelga él.

- Te das cuenta de que algún día tendremos que dejar estos juegos, ¿verdad?- me dice.

- Lo sé, pero aún no. No estamos preparados.

Peter se acerca a nosotros y nos dice que todos quieren trasladar la fiesta al lago y bañarse. Sirius y yo nos miramos y nos sonreímos, me ha perdonado, y estoy feliz por ello.

- ¿Vamos o no?- Pregunta Peter.

- Claro que sí, la fiesta no ha hecho más que empezar. ¿Vienes Akary?.

- No.. creo que me iré a dormir, demasiadas emociones por un día, estoy muy cansada.

- Tú te lo pierdes por aburrida.

Me río y veo como Sirius y Peter desaparecen por la puerta con el resto de la gente.