Capitulo 3

Susy

Estoy tan enfadada que podría gritar. Gritar, pegar y hasta romper todo lo que se pusiera a mi alcance. Pero eso me haría parecer una loca-psicótica y con que la gente ya piense que soy rarita tengo suficiente. Camino dando zancadas, y a mi lado Sirius no dice nada. Se que esta igual o más enfadado que yo y rezo para no encontrarnos con ningún Slytherin o pagará la ira de mi impulsivo amigo. Recorremos los pasillos del castillo sin ni siquiera preocuparnos de que no nos descubran.

- Tenemos que decírselo a James - lo dice tan serio que da hasta miedo. Se para en medio del pasillo, como asimilando lo que acaba de decir.

- ¿Estas loco? Montara un numerito y solo empeorará las cosas.

- No puede seguir viendo a ese imbecil.

- Ya nos ha dicho que se había acabado.

- Lo voy a matar.

- Vale, a sido una gran estupidez y estoy segura de que dentro de un tiempo se arrepentirá de todo. Pero si vuelves a montar una escena como la de ahora Akary no nos volvera a hablar nunca más. Y le hemos prometido que no lediríamos nada a James.

- ¿Es que se ha vuelto loca?

- Tal vez… pero todos cometemos errores - intento justificarla en parte para calmar la ira de Sirius y en parte para intentar apaciguar la mia. Lucius Malfoy es un calla con unos ideales repugnantes, los mismos que comparten tanto la familia de Sirius como la mía y por los cuales les hemos dado la espalda a todos ellos pagando un terrible precio. Aunque yo oficialmente no podrée fugarme de mi hogar hasta el 1 de agosto, cuando cumplire 17 años.

Retomamos el paso algo más calmados y aunque sigo estando molesta al menos ya no tengo ganas de matar a nadie. Llegamos a la sala de los menesteres, donde la fiesta ya hace rato que ha empezado. Hay muchos alumnos, tanto Gryffindor, Hufflepuff como Ravenclaw. Algunos bailan, otros se amontonan por las dos mesas que hay al fondo, que están repletas de alcohol y las parejas más apasionadas buscan intimidad en la zona de sofás que hay en la parte izquierda de la sala. La musica esta muy alta, aunque por suerte no se oye nada en el exterior. Nada más entrar, Sirius me rodea los hombros con un brazo y me grita al oído:

- Tengo la solucion para que se nos pase este disgusto - y me guia hacia la mesa del fondo. Yo me dejo llevar aunque una vocecita en mi interior me dice que las noches de juerga con Sirius nunca acaban bien. Pero la callo con el primer trago de whisky de fuego, que me quema la garganta. Bebemos y charlamos sobre trivialidades, noto como evita el tema de las vacaciones. Todos mis amigos lo han hecho, como si el hecho de no hablar de ello hiciese que desapareciera. Y yo, aunque agradezco el gesto me siento molesta.

- No pasa nada si me preguntas por mi madre - parece que el whisky me empieza a soltar la lengua- No voy a volverme loca ni nada por el estilo. Es un asco, no quiero volver pero es lo que hay y el hecho de que eviteis el tema no hace que se me haga más liviano.

- Ya bueno… Supongo que nadie sabe cómo tratar el tema. ¿Ya tienes decidido qué vas ha hacer?

- Mi tio me ha ofrecido ir a vivir con el. Pero eso implicaría irme a Francia y no acabar el curso aquí.

Sirius me mira sorprendido.

- ¡Pero no puedes irte! Pense que te quedarías en casa de los Potter.

- Akary y los señores Potter se han ofrecido, pero no se si seria buena idea.

- ¡Claro que sería buena idea! Cualquier idea es mejor que marcharse del país.

- No se Sirius, aún no se que voy ha hacer.

- ¿Akary lo sabe?

- No, no lo sabe nadie porque todo el mundo ha evitado sacar el tema. Y quiero que siga asi.

- Oye, entiendo por lo que estás pasando, al fin y al cabo yo pase por lo mismo el año pasado…

- Pero no puedes comparar. Tu te largaste con una buena fortuna gracias a tu tío. Y aunque los señores Potter te han acogido puedes ser autosuficiente. Yo me voy con una mano delante y otra detrás.

- ¡Y para que estan los amigos! Yo puedo dejarte mi piso. Puedes vivir allí y yo puedo prestarte dinero si quieres. ¡Ya me lo devolverás cuando puedas!

- Sirius… no tienes piso.

- Bueno algun dia tendre que comprarme uno, no puedo estar siempre en casa de los Potter. ¡Te lo presto!

- ¿Como vas a prestarme algo que no tienes?

- ¡No puedes irte a Francia! - lo dice casi gritando.

- ¿Quien se va a Francia? - un borracho Peter nos interrumpe la conversación - ¡Hey! ¿Un brindis? - alza su copa y nosotros brindamos con el.

- ¡El que no apoya no folla!- Grita Sirius que apoya rápidamente el vaso en la mesa, yo me rio, le imito y me bebo la copa de un trago. Sirius vuelve a llenar los vasos.

- ¿Donde esta Akary? - pregunta mirando a nuestro alrededor. La pregunta hace que por un momento recuerde mi enfado. Sirius parece haberme leido la mente,así que alza el vaso.

- Un brindis por los amigos que te hacen hacer cosas que no quieres - yo me rio y brindo con el.

Nos bebemos los vasos casi de un trago y Peter nos mira algo desconcertado. Yo le sonrío y vuelvo a llenar los vasos.

- Venga Pet, un brindis por nosotros - alzo el vaso y brindamos.

Y empezamos a hacer brindis estupidos por cualquier chorrada hasta que Peter, que no puede ya seguirnos el ritmo se va hacia la pista de baile. Cuando Remus nos encuentra estamos tan borrachos que no podemos parar ni de reirnos. Intuyo que el tambien esta un poco tocado porque cuando retomamos la ronda de brindis estupidos se nos une.

- ¡He Remus!... Hay que hacer algo con esta… - Sirius me señala y yo le miro intrigada- Se nos quiere pirar a Francia… ¡a comer pastelitos todo el dia!

- Que bien Sirius… ni una hora has podido mantener tu bocaza cerrada - le miró molesta, o al menos eso creo porque el alcohol ha inhibido mi capacidad para enfadarme.

-¿Francia? ¿Por qué tan lejos? - me pregunta Remus.

- La única familia que me queda vive ahi.

- Y yo le he dicho… noooo que yo te dejo mi casa

- ¿Que casa? - Remus le mira extrañado- Pero si no tienes ninguna

- ¡Otro! ¡Pues me la compro!

Remus se ríe y yo tambien.

- Aun no tengo decidido si voy a ir o no - lo digo mientras me acabo de nuevo mi copa.

- ¿Así que aún tenemos la posibilidad de convencerte para que te quedes? - me pregunta Remus

Yo le miro y le sonrio.

- Tal vez… Puedes intentarlo.

Remus me mira y sonrie picaramente. Tengo una ganas terribles de besarle pero me contengo y doy otro trago a mi bebida.

- ¡Me encanta esta cancion! - Sirius deja su vaso en la mesa y se lanza a la pista de baile.Rápidamente es acosado por un grupito de chicas y el encantado empieza a bailar con todas. Realmente parece estar en su salsa.

- Entonces ¿qué tengo que hacer para convencerte? - doy un pequeño respingo. Remus se ha colocado justo detrás mio, que me había girado para mirar a Sirius. Me habla muy cerca de la oreja y un escalofrío me recorre todo el cuerpo. Por un momento recupero la razon y me digo a mi misma que no debo continuar. Que noestaría bien porque Remus ante todo es mi amigo y no puedo romper nuestra amistad por un encaprichamiento tonto. Pero la poca razón que puedo tener la pierdo en cuanto me besa suavemente en el cuello. Asi que me giro y lo mando todo al carajo besándole con deseo.

Recorremos el castillo entre besos y risas, intentando no llamar demasiado la atención, pues a ninguno nos apetece que nos interrumpa algún profesor. Cuando llegamos a la habitación que comparten los chicos agradezco que ninguno se nos haya adelantado. Remus cierra la puerta y me arroja sobre la primera cama que se pone a nuestro alcance. Me besa con fuerza mientras con una mano me desabrocha la camisa y con la otra empieza a juguetear entre mis piernas. Nos deshacemos de la molesta ropa mientras nos comemos a besos. No puedo aguantarme mas, asi que me coloco a horcajadas sobre él y me penetro lentamente. Empiezo a moverme cada vez más deprisa hasta que el primer orgasmo invade mi cuerpo. Remus sale de mi y me tira sobre la cama, volviendome a penetrar con fuerza. Me sujeta los brazos con una sola mano mientra aumenta la velocidad de las embestidas que poco a poco me hacen perder la razón, entregando todo mi cuerpo al placer. Acabamos exhaustos y no tardamos en sucumbir al sueño.

Cuando los primeros rayos del sol entran en la habitación intento taparme con la sábana, pero algo impide que se mueva. Miro a mi lado y veo a Remus durmiendo profundamente. Esta totalmente desnudo, al igual que yo y es en ese instante cuando me arrepiento de lo que he hecho. Salgo de la cama intentando no despertarle pues no sabria que narices decirle. Definitivamente las noches de juerga con Sirius nunca acaban bien… Me visto rápidamente y deshago el hechizo que hace que no se pueda abrir la puerta. Cuando salgo veo quePeter duerme sentado en el suelo, justo al lado de la puerta. Me compadezco de él pero no lo despierto pues no estoy preparada para dar ninguna explicación. Corro hacia nuestro dormitorio en busca de Akary. Dios, ¿como he podido hacer algo así? Esta vez la he cagado mucho. Por suerte mi amiga esta durmiendo en su cama… Yo le zarandeo y ella se despierta, pero al verme se da media vuelta.

- Akary

- No… cinco minutos más…

- Akary despierta, he hecho algo estúpido…

- Bueno… ya se arreglara…- intenta taparse la cara con las sabanas, pero no le dejo.

- Akary ¡despierta!

- Solo cinco minutos más…

- Akary me he acostado con Remus

- ¡¿Que?! - se incorpora tan rápidamente que casi me da un cabezazo.

- Estábamos borrachos, ¡no sé en qué narices estaba pensando!

- En sexo, eso seguro…

La miro con indignación.

- Vamos Susy, entre vosotros dos siempre ha habido demasiada tensión sexual. Yo creo que incluso os hará bien. Hay un estudio muggle que dice que el sexo entre amigos refuerza las amistades.

Yo me tapo la cara con las manos y me levanto de su cama. Entro en el baño y le hago un gesto para que me siga, pues no quiero despertar a las demás. Ella entra conmigo y cierra la puerta. Me siento en la tapa de w.c y suspiro.

- Akary… Mi tio me ha propuesto irme con ellos a Francia.

- ¿Que? Pero… ¡si ibas a quedarte en mi casa!

- Aún no le he dicho que si, pero creo que es la mejor opción.

-¡Claro que no! ¿Y qué pasa conmigo? ¿Vas a alejarte de todos tus amigos?

-¡Maldita sea Akary! Voy a abandonar a toda mi familia. Mi tio es la única persona que me queda, ¿que quieres que haga?

- ¡Nosotros también somos tu familia! Y dentro de nada podrás aparecerte, podrás visitarles en vacaciones, o algo, no sé, pero no puedes dejar tu vida a un lado. Sólo queda un curso, haz eso, pasa este curso conmigo y piénsalo con calma, hazlo por mi- Akary me mira con los ojos llorosos muy abiertos, ¿como puede tener los ojos tan grandes? Parece el gato con botas, y me dan ganas de darle un achuchón, no puedo enfadarme con ella.

- ¿Y de que voy a vivir hasta entonces? ¿Del aire? Ojala todo fuese tan facil. Claro que no quiero irme ni alejarme de vosotros, pero ¿qué otra cosa puedo hacer? - tengo ganas de llorar, estoy frustrada y por un momento desearía ser otra persona. - Y encima soy tan tonta que me he dejado llevar por el alchol y me he acabado liando con Remus. ¡No paro de empeorar las cosas!

- Yo tengo dinero Sue, por eso no tienes que preocuparte, además tu tío es enrollado, seguro que no le importa pagarte los libros o lo que haga falta, total, si te vas a Beauxbatons tendrá que comprarte libros igualmente, y no te verá en todo el curso, ¿qué más da que estés allí que aquí?. Y lo de Rem… bueno, tarde o temprano tenía que pasar y lo sabes, si no quieres nada con él simplemente haz como si no hubiera pasado, yo lo hago mucho y funciona…

Me muerdo el labio y bajo la vista. Tal vez puedo plantearle a Alan acabar el curso en Hogwarts, igual Akary tiene razón y no le importa… Y en cuanto a Remus… Si no quiero nada con él tal vez lo de hacer como si no hubiera pasado funciona, pero ¿realmente no quiero nada con el? Mi cabeza es un lío, ¡ni siquiera se lo que quiero!

- ¿Y si no se si quiero algo o no con Remus? - la pregunta pilla de improvisto a mi amiga, que me mira con incertidumbre.

- Entonces primero intenta aclararte… - me sonríe intentando darme algun tipo de apoyo. Y yo estiro mis brazo pidiendo un abrazo que mi amiga me da sonriente.

- Quiero que este mes pase lo más rápidamente posible.

- ¡Ya veras que pasara volando! Ya casi no falta nada para tu cumple… Además, tengo pensado hacerte una visitilla - se separa de mi y me guiña un ojo.

- Eso sí mi madre quiere abrirte la puerta.

- ¡Ya veras como sí que lo hace! - lo dice tan convencida que me da hasta miedo.

- ¡Ojala! - me desperezo un poco y me levanto - ¿que hora es?

- No deben ser ni las siete…

- Entonces podemos aprovechar y dormir un poco más - salgo del baño y me estiro en mi cama. Akary se tumba en la suya y por el sonido de su respiración noto que no tarda mucho en volverse a dormir. Yo empiezo a sucumbir al sueño mientras escenas de la noche invaden mi mente…

Hace un día muy soleado. Tengo mucho calor y noto las piernas cansadas. Estoy en medio de una vía, a mi alrededor todo es blanco, solo existe la vía. Empiezo a andar y a lo lejos oigo el sonido de un tren, asustada echo a correr. Al final diviso un anden y yo corro mas y mas deprisa. El tren está a punto de alcanzarme, salto tan alto que puedo llegar al andén pero caigo mal y me golpeo la cara contra el suelo. Empieza a sangrarme la nariz y un hombre me tiende un pañuelo. Lo cojo agradecida y cuando le miro veo a mi tio.

- ¡Alan! ¡Que sorpresa! ¿que haces aqui?

- Solo queria avisarte de que nos hemos mudado.

El señala hacia atrás y veo a su mujer y a su hijo, que tiene mi misma edad, rodeados de maletas. Louis me sonríe y yo me acerco a el. Vuelvo a oir el tren, cada vez más cerca. Louis me mira con sus ojos azules y me sonríe. Esta mucho mas alto que la última vez que lo vi, y su pelo castaño ha crecido bastante. Le abrazo. El tren empieza a pitar como un loco, me giro justo para ver como se estrella junto al andén, llevandose a mi tío por delante. Yo grito y miro a Louis, pero Louis ya no esta, ni mi tia. Estoy sola…

- ¡Susy! - Lily me zarandea y abro los ojos algo aturdida - ¡Susy tu nariz! - me tiende un pañuelo y automaticamente yo lo acerco a mi nariz, que me sangra abundantemente. Le sonrío y me levanto de la cama.

- ¡Akary! ¡Akary! -mi amiga sale del baño con una toalla enrollada en su cuerpo - Se mudan. ¡Mis tios se mudan!

- ¿Que? ¿A donde? - me pregunta algo aturdida y yo la miro como si fuese obvio.

- ¡Pues aquí, a Londres! ¿Donde si no?

- ¿En serio? ¿Estas segura?

- ¡Si! Lo he visto en mi sueño - a estas alturas he aprendido a diferenciar los sueños normales de los… premonitorios por así llamarlos. No es que me pase muy a menudo, ni siquiera se controlar lo que me pasa, simplemente, ocurre y lo diferencio principalmente porque me acababa sangrando la nariz. Lily nos mira con incertidumbre así que yo la pongo al dia, noche loca incluida.

- Vaya…- mi amiga esta sorprendida, tanto que hasta se sienta en la cama intentando asimilar toda la información que le acabo de dar - Entonces, no te vas, ¿verdad?

- No, creo que no - yo sonrió bobamente. Me siento feliz porque realmente no quería irme.

- Bueno, me alegro. Y… ¿que pasa con Remus? - la pregunta me pilla un poco desprevenida

- ¡Oh venga Lily! ¿Quien no ha tenido nunca una noche loca? Yo haría como si no hubiese pasado nada, al menos mientras te aclaras un poco…- Akary habla como si su solución fuese la única coherente

- ¡Pero eso no esta bien! Lo mejor es que hableis, y os sincereis…

- ¿Y que le digo? - le pregunto un poco molesta a Lily - Oye Remus, lo de ayer fue cosa del alcohol y desearía que no hubiese ocurrido nunca. No me malinterpretes que a mi me gustas, pero no se cuanto porque nunca me lo había planteado hasta ahora y no quiero tener que hacerlo, al menos de momento, porque tengo mi vida un poco patas arriba y necesito poner un poco de orden, así que… ¿Amigos?

- Bueno, ¡al menos es una explicacion!¡Se lo debes!

- ¡Si hombre! ¿Y porque ella? ¿No fue Remus quien empezó? - Akary salta en mi defensa.

- Bueno, ¡ya basta! - me levanto y me encierro en el baño molesta.

Oigo como siguen discutiendo entre ellas y me rio. La verdad es que no puedo negar que Remus me gusta, pero me había decidido a no pensar en ello y centrarme en otros asuntos mas importantes. Y la verdad es que hasta ayer lo había llevado muy bien… Maldigo una vez mas a Sirius y a mi por dejarme llevar y me visto. Cuando salgo mis amigas me esperan para bajar a desayunar. Veo que Lily ya lo tiene todo bien recojidito.

- ¿Y vosotras a que esperáis para empaquetar-lo todo? - nos pregunta mientra bajamos hacia el gran comedor.

- ¡Si ya casi lo tenemos todo! - Akary me guiña un ojo. - Después de desayunar acabaremos.

Yo asiento con la cabeza mientras entramos en el gran comedor. Veo que al fondo Remus desayuna junto con los demás y se me hace un nudo en el estomago. Aun no he decidido como voy a llevar el asunto así que me decanto por la opción mas cómoda; hacer como si no hubiese pasado nada.

- Buenos días - digo mientras me siento al lado de Peter.

- ¡Buenos días chicas! ¿Que Sue cómo has amanecido? - pregunta Sirius entre risas- Ayer os dejé muy animados.

Intento no sonrojarme cuando Remus y yo cruzamos la mirada.

- No tanto como tu, la ultima vez que te vi estabas rodeado por cinco Hufflepuff…

- ¿Cinco? - James mira asombrado a Sirius - ¿En serio?

- Ya ves Prongs, soy todo un galán - Sirius le guiña un ojo pícaramente.

- Si hombre, eso no te lo crees ni tu - dice Akary - Acabo la noche conmigo, así que no os flipeis.

-¿Que? ¿Contigo? - James se escandaliza tanto que hasta se levanta de su asiento.

- ¡No pienses mal! Juntos pero no revueltos Prongs

James parece aliviado y vuelve a sentarse de nuevo.

- ¿Ya habéis preparado los baúles? - pregunta Lily intentando cambiar de tema.

- Si, aunque yo aun tengo que devolver algunos libros - dice Remus mientras da un sorbo a su café.

- Si, yo también. Podemos pasar luego - le dice Lily sonriendo - Susy, ¿tu ya has devuelto todos los libros?

- Si, creo que si, aunque seguro que cuando empiece a empaquetar las cosas aparece alguno…

- Pues dánoslos y te los devolvemos nosotros - me dice Remus mientras mordisquea una tostada. Yo asiento con la cabeza mientras me unto una tostada. Parece que Remus ha decidido adquirir la misma postura que yo y me alegro. La conversación se vuelve un poco nostálgica cuando nos ponemos ha hacer un repaso del curso. Charlamos animadamente mientras el salón se va llenando de alumnos que devoran sus desayunos. Miro el reloj y me sobresalto. Tenemos que estar listos en una hora y Akary y yo aun no hemos empaquetado nada, así que me levanto algo histérica y tras llamarle la atención a Akary nos vamos a nuestra habitación. Recogemos las cosas lo mas rápido que podemos, amontonándolas todas en nuestros respectivos baúles. Lily sube para ver si tengo algún libro, yo le agradezco el gesto y le doy un par ejemplares. Se marcha no sin antes echarnos una leve reprimenda sobre lo malo que es dejar las cosas para el ultimo momento. Cuando acabo, me siento en mi baúl algo exhausta y miro la habitación con nostalgia. No volveré hasta dentro de dos meses y eso me entristece, me gusta Hogwarts, hace que me olvide de los problemas de fuera. Akary que ya a acabado me mira y se sienta a mi lado.

- Solo sera un mes, pasara rápido -me dice.

- Pasara rápido - repito esas palabras intentando creer lo que mi amiga dice.

- Ademas, prometo que nos veremos - me sonríe y yo la miro incrédula - Vamos, tenemos que convertir tu fuga de casa en algo épico.

Me guiña un ojo y consigue hacerme sonreír.

- Bueno… al fin y al cabo un mes no es tanto. He soportado esto casi 17 años, sobreviviré. - lo digo mientras me pongo en pie, un poco más decidida.

Akary se incorpora y me mira picaramente.

- Al menos esta vez te llevas un cálido recuerdo para tus solitarias noches de verano - me guiña un ojo y noto como yo me sonrojo.

Vuelvo a pensar en Remus, en sus labios, su cuerpo, su olor…. y sonrío. Me incorporo y agarro mi baúl con fuerza. Akary me sigue, al fin me siento preparada para afrontar lo que me espera. Hecho un último vistazo a nuestra habitación y cierro la puerta, bajando las escaleras con más decisión que antes.