Advertencias: Los personajes no nos pertenecen y no sacamos ningún beneficio con esto, tan solo el placer que nos produce poner palabras a las historias que nos rondan por la mente. Hay un ligero universo alterno pues al incluir personajes a la historia hemos tenido que cambiar algunas cosas. Poco a poco se irá animando, así que no dejéis de leer. Y ya sabéis, un review es el mejor regalo para un escritor ;)

Capitulo Cuatro

Akary

El tren se detiene y los alumnos empiezan a bajar emocionados con el reencuentro. Nosotros salimos los últimos. Como siempre nos hemos pasado el viaje recordando los mejores momentos de año y al final las tres tontas de turno hemos acabado llorando y prometiendo escribirnos cada día, cosa que por supuesto no cumpliremos. No es justo, los chicos se ven en verano, en cambio nosotras entre que Susy está recluida en casa y Lily siempre quiere aprovechar las vacaciones para estar con su hermana, al final nunca nos vemos.

Asomo la cabeza por la ventana, los padres de Lily están en el andén esperando a su hija con cara de emoción, no muy lejos de ella están mis padres hablando animadamente con los padres de Remus y un hombre que no conozco, al pobre Peter nunca vienen a buscarlo, me da pena, algún día tendría que hablar con él, la verdad es que no conozco muy bien su historia…

Miro a Susy, ha llegado la hora de despedirnos, las tres nos damos un largo abrazo.

- Un mes Susy, un mes y estaremos juntas- le digo.

- Ya verás como se pasa enseguida, y celebraremos tu cumpleaños por todo lo alto!- le dice Lily.

- En mi piso!- Dice Sirius entusiasmado.

Sue y Remus se ríen mientras los demás les miramos extrañados.

- Qué piso Padfoot?- pregunta James.

- Ninguno, no le hagas caso.- contesta Remus.

Una tímida lágrima se me escapa, y Susy vuelve a abrazarme, la aprieto fuerte, me da miedo que el plan no salga bien y al final acabe casada o algo peor. De golpe siento un peso encima mío y no puedo moverme, nuestros amigos se han unido al abrazo, permanecemos así unos momentos, pero no podemos retrasarlo más y bajamos del tren, primero nosotros, y un segundo después ella.

Lily es la primera en separarse, le da un beso a su madre y abraza a su padre, James se queda a su lado como esperando a que la pelirroja les presente, cosa que parece, no está dispuesta a hacer.

- Bueno James, nos vemos en septiembre, estudia mucho eh- Y le da un beso en la mejilla.

El aludido le dedica una sonrisa un poco decaída y se reúne con nosotros. Mi madre se abalanza hacia nosotros, le desordena (más aún) el pelo a James y empieza a achucharnos y a besuquearnos como si llevara una vida sin vernos.

- Mamá por favor que me llenas de labial. Ni que hubiéramos sobrevivido a una guerra- me quejo.

- Os he echado mucho de menos niños, a ti también Sirius, ven aquí.

Alarga su brazo y acoge al chico en su regazo, eso me da la oportunidad de deshacerme del abrazo y voy a saludar a mi padre, que me abraza, gracias a dios no tan efusivamente.

- Perdonad que interrumpa, y Susan?- nos pregunta el hombre que hablaba con mi padre hace un rato. Soy su tío, Alan.

Los tres nos miramos sorprendidos, nos giramos y vemos que Susy está al fondo del andén, supongo que esperando a que venga su madre. La llamamos y cuando ve a su tío, su rostro ensombrecido se convierte en una gran sonrisa, corre hacia nosotros y abraza a su tío.

- Pensaba que mamá vendría a buscarme. Eso quiere decir que ya puedo irme contigo?

- No cielo, habrá que esperar aún, vámonos, tu señora madre nos está esperando arriba.

A Susy vuelve a cambiarle la cara, le doy un beso en la mejilla y se marcha. Nos despedimos de Remus y Peter y salimos a la calle donde un coche del ministerio nos espera.

- Que ganas tengo de ser auror para tener uno de estos- Dice Sirius.

- Yo también dice James.

- O quizá podríais ser profesores o médicos o algo con lo que vuestra vida no estuviera en constante peligro y así no tendría que vivir angustiada- Les dice mi madre- El coche ya os lo compro yo si queréis.

Al fin llegamos a casa, subo corriendo a mi habitación, está exactamente igual a como la dejé, me tiro en mi cama, dios, como me encanta mi cama de 2x2 metros, cuando estoy en Hogwarts es lo que más echo de menos, a veces puedo ser muy materialista lo sé, echo un ojo al cuarto y pienso que debo haber madurado mucho en un año porque lo encuentro muy infantil. Mi madre entra en la habitación.

- ¿En qué piensas cielo?

- En que este verano tenemos trabajo má, este cuarto parece el de una princesita de ocho años.

Mi madre se ríe, la observo con detenimiento, nos parecemos muchísimo, pero la edad no perdona y ya empieza a tener el rostro lleno de pequeñas arrugas y algunas manchas, se la ve tan frágil, le cojo la mano.

- Yo también te he echado de menos mamá.

Me incorporo y nos abrazamos, mi hermano, como de costumbre nos interrumpe.

- Ey! Voy a ponerme celoso!

- No lo hagas, os quiero a los dos por igual, y siempre os voy a querer muchísimo, esté donde esté, tened presente que siempre habrá una parte de mi en vuestros corazones- Se echa a llorar, y James y yo nos miramos y ponemos los ojos en blanco, siempre monta este tipo de escenas, es taaaaaaaaaaaan sentimental.

- Venga má, que no vas a morirte, no te pongas así- le dije James dándole un beso.

- Habéis crecido tanto este año, esperad, voy a por la cámara de fotos.

- Mamá no! No caben más fotos en casa, te das cuenta lo incómodo que es, que a cada paso haya una Akary y un James sonriendo y haciendo el idiota?

- No digas tonterías niña, son recuerdos, y cuando estáis fuera os miro y parece que estéis aquí.

Resoplamos, no hay nada que hacer, así que esperamos a que vuelva y sonreímos a la cámara unas doscientas veces hasta que mi madre se da por satisfecha. Por la puerta aparece Erestor nuestro elfo doméstico con mi baúl y detrás de él Sirius. Sonrío al elfo en señal de agradecimiento y este me devuelve la sonrisa.

- Por cierto Sirius- dice mi madre.- Hablé con Charlus, y los dos estamos de acuerdo en que James y tú ya sois muy mayores para compartir habitación, así que te hemos acomodado en la antigua habitación de James, me he tomado la libertad de decorarla un poco, pero ya acabarás de darle tu propio toque.

- No tenías porque Dorea, muchas gracias- Sirius la abraza. Es una escena muy tierna hasta que me doy cuenta de que la antigua habitación de James es…

- Mi vestidor! Qué habéis hecho con mi ropa?

- Tranquila querida, tu padre ha puesto unas escaleras en el armario de aquí que dan a una de las habitaciones de la buhardilla, y allí tienes toda tu ropa. Loreta ha estado decorándolo y organizandote la ropa como a ti te gusta.- la respuesta de mi madre me tranquiliza.

- Y váis a dejar que compartan baño?- Dice James.

- Bueno, tengo que reconocer que eso al principio nos incomodó un poco, porque ya sois mayores, pero no podíamos poner a Sirius en la habitación de invitados, porque no lo eres-dice mirando a Sirius con total sinceridad- Tú eres como un hijo para mi, y por eso confío en ti, en los dos- James nos mira, él no confía tanto- Además, por si acaso, vuestro padre ha hecho un hechizo, cuando la puerta de un lado se abre la otra se cierra automáticamente, y no vuelve a abrirse hasta que la persona del interior sale por donde ha venido, así que no se puede cruzar de habitación por el baño- Nos mira con cara de satisfacción.

- Ya me extrañaba a mi, eso de ''confiamos en vosotros'' sonaba demasiado bien.

Ya han pasado dos semanas desde las vacaciones, estoy mi tumbona tomando el sol tranquilamente cuando de repente unas gotas de agua helada caen encima de mi estómago. Abro los ojos. Como no... es Sirius.

- Por qué me molestas? Estaba casi dormida.

- Porque me aburro, James se ha ido a Londres a pasar el día con Lily. Por qué no hacemos algo tu y yo?

- Claro, tengo una idea, porque no te tumbas aquí a mi lado y tomamos el sol juntos y en silencio?

- En serio? En serio Akary? Vas a ser ASÍ de aburrida- grita abriendo mucho los ojos y estirando los brazos. Me hace reír.

- Estoy perra Sirius, no me apetece hacer nada de nada.

- Perra dices?- Me mira con malicia y posa su mano en la parte interna de mi muslo, empieza a subir y le aparto.

- Que haces?!

- Ya te he dicho que estoy aburrido- pongo los ojos en blanco.

- Oye, no te aburres de tu pelo?.

- De mi pelo? Por qué? Qué le pasa a mi pelo?

- Que llevas el mismo peinado desde hace seis años. No te apetece cambiar? Córtatelo.

- Ni loca me lo corto! Adoro mi melena.

- Que te lo cortes- Se quita la moneda del cuello y me la pone en la mano- Capaz o incapaz?

Abro mucho los ojos y le miro con pánico, me toco el cabello, me llega por la cintura, hace años que no me corto ni las puntas, es mi orgullo, y eso es lo que está en juego, no puedo dejar que gane. Tengo que hacerlo.

- Esta bien, quieres hacer algo? Nos vamos a la peluquería, pero luego me vengaré- le digo cogiéndole un mechón de su pelo, que ya le llega casi por los hombros.

- No vale repetir reto…

- Tranquilo, el mío será mucho peor. Por cierto suscribo la nueva norma, no vale repetir reto- le saco la lengua y me levanto para ir a vestirme.

Después de una larga discusión convenzo a Sirius de que se fíe de mi y nos aparezcamos en el centro comercial en vez de coger el autobús. Tiene miedo de que le ampute una pierna, pero soy una auténtica maestra de la aparición así que todo sale perfecto y acabamos en el baño de señoras de la segunda planta de los almacenes Harrods.

- Tenías que aparecerte en el lavabo de mujeres?

- Y dónde querías? En medio de las terrazas? Déjame asomarme a ver si hay alguien- saco la cabeza por la puerta- Vamos, no hay nadie.

Salimos de ahí y lo primero que hacemos es dirigirnos a una peluquería, estoy nerviosa, nunca he ido a ninguna, de pequeña me cortaba el pelo mi madre, y desde los 12 años me he ido cortando yo las puntas y el flequillo. Nos atiende una chica joven bastante guapa, con la que Sirius no pierde la oportunidad de flirtear con ella.

- Bueno, mi amiga quiere hacer un cambio drástico, quizá algo como la mujer del poster de ahí- sigo el dedo de Sirius hasta el poster y veo a una chica con el pelo muy corto, la nuca rapada y un flequillo extremadamente largo.

- Que! No, no, no, no, no, no, no, no. Yo había pensado más bien en las punta, o quizá cortarlo a la altura de los codos…

- Eso no es un cambio de look, es lo mismo pero un poco más corto, nadie notará la diferencia.

- Tranquila señorita, venga conmigo.- la chica me sienta en uno de los tocadores y empieza a tocarme el pelo- Mire, si quiere hacer un buen cambio sin que sea algo muy extremo yo lo cortaría por aquí- me semi recoge el pelo dejándomelo a mitad del cuello- Entonces aprovechando que lleva el flequillo bastante largo lo ladearía así y lo despuntaría bastante para darle un poco de volumen y soltura. Qué le parece, yo creo que estará preciosa, resaltara mucho más sus facciones- la chica me sonríe muy amablemente.

- No sé, yo..

- Es perfecto- afirma Sirius.

- Está bien, empiece ya antes de que me arrepienta y salga corriendo.

En una hora yo estoy lista y Sirius tiene una cita para esa misma noche. Me miro al espejo y me sorprende lo que veo, parezco más mayor, más madura. Sirius me coge por detrás y me mira en el espejo embelesado, sonríe como un tonto, yo también me río y empiezo a mover la cabeza de un lado a otro haciendo que se me alborote el pelo, me encanta, nos miramos y estallamos en carcajadas como dos tontos.

- Y ahora a dónde vamos?

- Bueno, ahora te toca a ti cumplir tu reto.

- Y qué tengo que hacer?

- Verás Black, bajaremos abajo al hall yo apagaré el suministro eléctrico mientras tú, querido amigo te quitarás la ropa subirás a lo alto de la estatua y cantarás mi canción favorita. Capaz o incapaz? - le tiendo la moneda y le miro con malicia. Sirius sonríe.

- Capaz, por supuesto.

Dicho y hecho, bajamos y apago todas las luces, la gente entra en pánico y empieza a correr de un lado a otro gritando, de repente se oye un carraspeo en lo alto, todo el mundo se queda en silencio, saco disimuladamente mi varita y enciendo dos de los focos que iluminan normalmente la estatua. Sirius está en lo alto, totalmente desnudo, pensaba que al menos se quedaría en calzoncillos pero parece que tiene menos vergüenza de la que pensaba. El público le mira y parece que se empieza a poner colorado, entonces comienza a entonar la melodía de ''La vie en rose'', mi canción favorita, el pobre no se sabe la letra y sólo dice ''la la la'' siguiendo el ritmo mientras se contornea al son de la música. Saco la cámara de video que me regaló Lily por mi cumpleaños y lo grabó todo. Los guardias del centro empiezan a gritarle que baje de ahí inmediatamente, y como hace caso omiso empiezan a trepar para cogerle, Sirius sigue cantando, o más bien tarareando y va pegando saltitos que casi le cuestan la caída libre. Uno de los guardias consigue atraparle y le obligan a bajar. Vuelvo a apagar las luces y corro hacia ellos, Sirius consigue zafarse, me coge de la mano y nos desaparecemos de allí.

Aparecemos a las afueras de Londres, a la orilla del Támesis, debajo de un puente viejo. Nos tumbamos en el césped y empezamos a reírnos como locos.

- Jajajajaaja jajajajajja- No puedo parar de reírme- Ha sido buenísimo, que sepas que lo he grabado todo! jajaajajjjaaja.

- Que mala eres, no le enseñaras eso a nadie verdad?

- No lo sé… que me ofreces a cambio de mi silencio? - arqueo las cejas y me muerdo el labio. Sirius sonríe.

- Voy a quitarte esa cámara, ya verás, dónde la guardas?.

Pongo mi pequeño bolso detrás de mi espalda y Sirius se abalanza sobre mí. Empezamos a forcejear pero paro en seco, le he tocado el culo y me doy cuenta de que sigue desnudo, me ruborizo totalmente y él aprovecha mi descuido para quitarme el bolso.

- Devuélvemelo, vamos.

- Quítamelo.

- Sirius, estás desnudo…

- Y soy el primer tío que ves en bolas, no? Entiendo..

- No, pero…

- Si de verdad lo quieres juega por él. - se acerca peligrosamente a mi cara- Bésame.

- No..

- Pues tendré que hacerlo yo.

Acorta la poca distancia que nos separa y me besa, me coge desprevenida y esta vez no me da tiempo a apartarme. Me dejo llevar, besa tan bien, pongo mi mano sobre su nuca y le acaricio el pelo acercándolo más a mi si cabe. Sirius se tumba completamente sobre mi y empieza a subirme la falda. No puedo hacer esto, le paro en seco y le aparto de mi.

- Basta Sirius, no podemos hacer esto.

- Por qué no?

- Porque no, porque no saldría bien, ya lo intentamos y no salió bien.

- Teníamos once años Akary…

- Dime que me quieres, es muy simple, dos palabras, ocho letras, dime que me quieres y que vas a estar conmigo y no volverás a mirar a ninguna chica más.- Sirius baja la mirada.

- No puedo prometerte eso, por qué no podemos simplemente ser amigos y de vez en cuando pues.. hacerlo? No me vas a decir ahora que eres una chica dada a los compromisos amorosos.

- Contigo es distinto, contigo... o lo quiero todo o no quiero nada. Y hasta que no estés preparado para asumirlo.. es mejor que no hagamos el idiota. Vámonos a casa anda, no podemos hacer nada si estás desnudo.- le cojo la mano y nos volvemos a desaparecer.

Aparecemos en la habitación de Sirius y me dispongo a salir cuando me coge de la mano.

- Te quiero.- me giro sorprendida- Pero no sé si puedo comprometerme contigo. Veo a James y a Lily y parece bonito, pero mira como ha cambiado tu hermano desde que está con ella, ya nunca quiere salir a emborracharnos y hasta se controla más y no se mete en tantos follones como antes. Cuando le propones una broma, primero piensa en si Lily se enfadará mucho, y aunque luego siempre acabo convenciendole, ya no es lo mismo. Y yo no sé si estoy preparado para madurar de esa manera. Déjame ser un crío un tiempo más.-Deja de hablar y me mira a los ojos, como buscando mi comprensión.- Me esperarás?

- Es un reto?

- No…

- Entonces no puedo prometerte nada.

Salgo de la habitación y bajo al salón, mi hermano ya ha vuelto de su escapada con Lily y está en el sofá escuchando las batallitas de mi padre. Me siento junto a ellos.

- Qué te has hecho en el pelo!?- me pregunta James.

- Qué me he hecho?- Me llevo las manos a la cabeza y toco mi cabello, ahora corto, vaya, con todo lo que ha pasado se me había olvidado- Ah, esto.. un cambio de look, te gusta?

- Mucho, te queda muy bien. Pero no pensé que te atreverías, me acabas de hacer perder una apuesta.

- Cómo? Sirius te lo contó?

- Claro, nos lo contamos todo. Vais a seguir jugando o ya te has vengado?

- Sólo es el principio hermanito- le miro maliciosa.

- Ten cuidado Ary, o te pillarás más los dedos de lo que ya los tienes.

- A qué clase de juego os referís?- pregunta mi padre- Sirius y tu no estaréis haciendo cosas que no sean estrictamente de hermanos, no? Porque te recuerdo que mientras viváis bajo este techo es otro hermano para ti.

- Tranquilo Charlus, entre su hija y yo no hay nada- Sirius me mira severo, creo que no ha entendido nada de lo que le he explicado.

- James, porque no vamos a dar una vuelta con la escoba.. me apetece mucho.

- Claro, Sirius vienes?

- Preferiría que estuviéramos solos, ya sabes, como antes.- James me mira sin comprender.

- Tranquilo Prongs, he quedado para cenar. Recuerda que mañana vamos a mirar pisos.

- Si claro, amigo- James le sonríe como disculpándose.

Cogemos nuestras escobas y nos vamos, está apunto de anochecer, así que nos vamos a la parte alta del valle de Godric a ver la puesta de sol como cuando éramos pequeños.

- Qué te pasa Akary? Estuviste rarísima los últimos días del curso, estabas bien y ahora vuelves a estar rara. Qué pasa por tu pequeña cabecita?- me pregunta revolviéndome el pelo.

- Nada, estoy cansada simplemente. Te envidio, sabes? A mi también me gustaría tener algo como lo que tenéis Lily y tú. Estoy cansada de ir de cama en cama.- me apoyo en su musculoso brazo.

- Perdona, de ir de dónde a dónde?- Pregunta James fingiendo enfado.

- No te hagas el tonto hermano.

- Todo esto es por Sirius, no? Tienes que olvidarte de él, y como parece que ir de la mano de un chico a otro - le miro levantando una ceja, de la mano? Por dios ni que tuviéramos cinco años- No me mires así, no voy a decir cama, eres mi hermana pequeña- Sí, veinte minutos más pequeña- Lo que decía, que ya que eso no te ha funcionado quizá deberías tomar una postura más madura y enfrentarte a ello.

- Vale Lily y qué propones?

- Cómo que Lily?

- Bueno, no esperarás que me crea que eso lo has pensado tú sólo, te recuerdo que hasta hace tres meses, tú también ibas de una mano a otra, como dices tú.

- No me compares con vosotros dos, yo tenía relaciones, aunque no duraran demasiado.

- Estar con una chica una semana no se puede llamar relación, Jamie.

- Cuando has estado tú con un chico una semana entera?- Intento no pensar en Lucius, aunque la verdad que escudarme en algo que duró dos semanas tampoco dice mucho a mi favor.

- Bueno, dejemos de hablar de mi. Qué tal con Lil?

- Es maravillosa, ya sé que desde fuera parece que no peguemos mucho, pero la verdad es que nos complementamos a la perfección, pienso casarme con ella, sabes?

A mi hermano le brillan los ojos, se nota que está profundamente enamorado, me pasa el brazo por la espalda y dejo caer mi cabeza sobre su pecho.

- No le des muchas vueltas a la cabeza Akary, y centrate en encontrar a alguien que te guste, y pueda darte lo que necesitas, y así serás feliz y te olvidarás de Sirius, ya veras.

No digo nada, me besa en la frente y nos quedamos así viendo la puesta de sol.

El hecho de que Sirius tenga la obsesión de comprarse un piso me ha facilitado mucho las cosas estos días, porque mi hermano y él casi no están en casa, y yo me he dedicado a mi misma, hasta me he terminado los dos libros que Lily me dejó para el verano. Hoy estoy nerviosa, llevo un mes planeándolo todo, pero ahora que ha llegado el día, parezco un flan. Acabo de recoger mis cosas y las meto todas en mi pequeño bolso hechizado, escoba incluída. Bajo a preparar mi coartada y veo que James y Sirius ya están levantados. Pongo mi mejor cara de enferma y voy a llorarle a mi madre.

- Qué te pasa, cielin?

- Me encuentro muy mal mamá, voy a subir a dormir más rato, así que no podré ir a casa de los Weasley con vosotros.- Sirius y James me miran con cara de incrédulos, pero no dicen nada. Mi madre asiente.

- Está bien, llamaré para cancelarlo, ya iremos mañana.- Mierda, por qué tiene esta mujer que preocuparse siempre tanto por todo?.

- No má, id vosotros de verdad, yo me pasaré el día en la cama, no vale de nada que estéis aquí, si me ocurriera algo puedes aparecerte en un segundo. No te preocupes. Dale un beso a Bill y a Charlie y dale ánimos a Molly por la recta final del embarazo- Dios, esa mujer parece un conejo.

- Está bien hija, pero no me voy tranquila.

Le doy un beso y subo a mi habitación, me visto a la velocidad del rayo y me desaparezco.