Advertencias: Los personajes no nos pertenecen y no sacamos ningún beneficio con esto, tan solo el placer que nos produce poner palabras a las historias que nos rondan por la mente. Hay un ligero universo alterno pues al incluir personajes a la historia hemos tenido que cambiar algunas cosas. Poco a poco se irá animando, así que no dejéis de leer. Y ya sabéis, un review es el mejor regalo para un escritor ;)
Capítulo Cinco
Susy M. Green
Es una noche despejada, la luna llena brilla a lo alto en el cielo y gracias a ella puedo guiar mis pasos. Camino descalza sobre la hierba húmeda. No llevo mas ropa que un fino camison de algodon, pero no tengo frío. A mi alrededor no hay nada, solo campo que se extiende hasta donde me alcanza la vista. Camino y camino, hasta que no puedo mas y me siento sobre el césped. Estoy cansada y mis pies se han llenado de pequeños cortes. Abrazo mis piernas y entierro mi cabeza, cerrando los ojos con fuerza, como si así pudiese desaparecer. Oigo a lo lejos el aullido de un lobo y mi instinto me dice que debo correr. Me levanto asustada y me sobresalto al comprobar que el escenario ha cambiado. Me encuentro en un frondoso bosque donde la luz de la luna casi no llega. Vuelvo a oír el aullido, esta vez más cerca y echo a correr. Noto como las ramas me arañan las piernas y la cara, y siento como mi piel se rompe, pero no paro de correr. Me adentro mas y mas en el bosque, hasta que llego a un claro. Me asombro al ver en el centro a Lucius que me mira con desprecio mientras que a su lado Narcissa, vestida de novia se tapa la cara con vergüenza. Me quedo aturdida, sin saber que hacer, pero el aullido hace que reaccione y justo cuando estoy a punto de volver a salir corriendo un enorme lobo me cierra el paso. Me quedo paralizada y la bestia parece oler mi miedo. Se acerca a mi tanto que puedo sentir su aliento. Asustada intento retroceder, pero mis piernas fallan y caigo al suelo. El lobo se acerca más a mi, me lame la cara y me muestra los dientes gruñendo feroz, no soy capaz de moverme, un pánico atroz se apodera de mi… Entonces una enorme bestia negra se abalanza sobre él, tirándolo al suelo, él se revuelve y empiezan a rodar...
- Señorita Susan, señorita Susan - Toppy, mi elfo doméstico me zarandea del brazo intentando despertarme, intento zafarme pero es muy persistente - Señorita Susan, le sangra la nariz.
Me tiende un pañuelo que acepto agradecida y me incorporo.
- Señorita, debo ayudarla a prepararse para la boda. Su madre quiere esté lista antes de las once. Dice que el señor Bagman pasara a recogerlas a esa hora.
Yo suspiro molesta y me levanto de la cama. Bagman es el prometido que me ha escogido mi madre, su nueva gran idea. Cree que pactando un matrimonio por conveniencia podrá atarme a esta casa. Como si yo fuera como el imbecil de Lucius. Lo detesto, pero como ya me aconsejó mi tio, lo mejor es que me comporte como una niña buena y no de problemas, así la huida de esta apestosa casa sera mas facil gracias al factor sorpresa... Sonrio mientras me lavo la cara, si todo va bien en 24 horas saldré de este lugar para no volver jamás.
Me visto lentamente, intentando alargar lo inevitable. No tengo ganas de ir de boda, y mucho menos a la de el idiota de Lucius Malfoy. Pero claro, mi madre y su madre son amigas, así que me toca aguantarme. Y además, es una ocasión genial para que me presente con mi nuevo prometido. Ludovic Bagman de 22 años, golpeador de las avispas de wimbourne y procedente de una gran familia de sangre pura. Sangre pura… ¡que estupidez tan grande! ¿Que importa de donde se provenga? La primera vez que oí la palabra sangre sucia fue a los 10 años. Mi padre había fallecido hacía poco y le pedí a mi madre que me acompañase a mis clases de piano ya que siempre lo hacía él. Mi madre accedió, pero cuando descubrió que iba a clase con otros niños muggles puso el grito en el cielo. Les llamo "pequeños sangre sucia" y se puso histérica. Recuerdo que yo le pregunte a mi madre porque les llamaba así, si siempre iban igual de limpios que yo. Aquello hizo que me ganase una torta. Sonrío amargamente mientras me miro al espejo. He adelgazado bastante y no tengo muy buena cara. El vestido azul me llega hasta los pies y es ceñido hasta la cintura. Llevo un hombro al descubierto, así que me trenzo mi larga melena negra. Toppy me sonrie através del espejo y yo le devuelvo la sonrisa. Me da un poco de pena abandonarlo aquí, pero Toppy sirve a la familia Green así que no sería muy seguro llevarlo conmigo. Me tomo una poción embellecedora y me maquillo un poco. Escojo un pequeño bolso de mano, y guardo dentro la varita. Cuando paso delante de mi tocador me fijo en el guardapelo que cuelga, un regalo de mi padre por mi décimo cumpleaños, donde guardo una foto de los dos. Lo cojo y lo guardo en el bolso.
Salgo de mi habitación y bajo la gran escalinata lentamente, abajo me espera mi madre, que viste completamente de negro y yo sonrío para mis adentros; parece que vaya a un funeral. Junto a ella se encuentra el padre de mi prometido, un hombre regordete y con bigote.
- Buenos días Madre- me acerco a ella y le beso la mejilla - Bueno días señor Bagman.-digo alargando mi mano hacia él.
- Oh, vamos, puedes llamarme Alphard. Al fin y al cabo, vamos a ser familia - me sonrie feliz y a mi me dan ganas de escupirle. Pero no lo hago porque eso enfadaría a mi madre, y mucho - Estas deslumbrante, querida.
- Gracias.
- Ludo llegará enseguida con el traslador.
- Señor Bagman, por qué no tomamos una copa mientras esperamos - mi madre le guía a una sala contigua, donde los elfos han dejado un pequeño tentempié. Yo aprovecho para salir fuera y respirar un poco de aire fresco. Hace un día de verano precioso… Veo como llega mi prometido, que parece un poco aturdido. Lleva la corbata desabrochada y la camisa mal puesta. Yo frunzo el ceño extrañada y cuando se acerca hacia mi con una enorme sonrisa y me abraza, doy un respingo. Me deshago del abrazo y doy un paso atrás.
- ¿Qué haces?- pregunto molesta
- ¿Cómo que qué hago? ¡Susy! ¿No te alegras de verme? ¡He venido a rescatarte! Te dije que te visitaría, ¿no?
Yo le miro con la boca abierta.
- ¿Qué? ¿Qué dices?
- ¿No me reconoces? Entonces ha salido genial! Tenía miedo que que la transformación no hubiese salido bien…
- Pero.. tú… ¿quién eres tú?
- ¿Quién voy a ser? ¡Akary!
- ¡Qué! ¿Pero qué dices? Qué pasa, es alguna prueba o que? Ya le dije a mi madre que no volvería a juntarme con tan malas compañias…
- Oye… ¡que tampoco somos tan malos eh! ¡Ni que fueses una santita!
- Pero, pero tú… no puede ser...
- Buff… - mi prometido suspira y se pone rígido. Se lleva dos dedos a la frente, como si fuese una especie de militar muggle - Soy Akary Juliet Potter, y juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.
Abro la boca de par en par, no puedo creer lo que ha hecho. ¡Esta loca! Pero sonrío y la abrazo.
- No me puedo creer que estes aqui, pero…
- ¡Te dije que te visitaría! Y tambien dije que tu despedida sería épica - me mira con picardía y me pongo seria.
- Espera… ¿que estas tramando?
- Venganza, por supuesto. Pienso acompañarte a esta boda y fastidiarla como sea. Después pienso raptarte, y que no vuelvas mas a esta horrible casa. Te hemos preparado una fiesta de bienvenida y todo!
- Espera, espera… los demas saben que vas a hacer esta estupidez ¿y no te lo han impedido?
-Bueno… en realidad les he dicho que había hablado con tu tío y que esta noche te irías de casa. Y que le había pedido que te quedaras en la mía un par de días.
- Osea, ¡les has mentido!
- Bueno, solo a medias. Realmente he hablado con tu tío. Sólo que decidido anticiparme.
Pone cara de niña angelical y yo no puedo evitar reirme. Mi amiga esta loca, y seguramente lo que sea que haya planeado es una insensatez que por supuesto saldrá mal. Pero llevo un mes encerrada en esta maldita casa, soportando a mi madre y al idiota de mi prometido. Por no hablar de que odio a Lucius Malfoy y no puedo pasar por alto esta ocasion, asi que le lanzo a mi amiga una pícara sonrisa.
- Bueno, entonces, ¿cual es el plan?
Cuando vuelvo a entrar en casa, empiezo a arrepentirme y estoy a punto de dar la vuelta y suplicarle a Akary que deje toda esta estupidez. Pero Toppy me ve entrar con mi amiga (que va disfrazada de Ludo, gracias a la poción multijugos) y anuncia mi llegada, así que no hay vuelta atrás. Mi madre y el señor Bagman salen y saludan a mi prometido que saca de su bolsillo una invitación de boda, que a su vez es el traslador. Esperamos en silencio hasta a que llegue la hora en la que ha de activarse y cuando empieza a brillar todos tocamos el sobre con nuestro dedo índice. Siento como todo da vueltas y estoy a punto de perder el equilibrio pero consigo mantenerme en pie. Llegamos a la entrada de una enorme mansión, donde poco a poco los invitados empiezan a llegar. Los elfos nos guían hacia el jardín trasero, que es donde se celebrará la ceremonia. Alli hay tres grandes carpas. Una con un enorme escenario y repleta de mesas redondas, otra, justo en el centro con bancos y un enorme arco de flores, que es donde se van a casar y en la tercera hay una zona de bar, con muchas butacas y sofás. Los invitados se saludan, algunos ocupan sillones mientras los elfos se esfuerzan en servirles copas a todos. Nosotros nos acercamos a un grupo de gente, que avasalla al novio con felicitaciones y piropos. Lleva una preciosa túnica de gala con ribetes de oro.
- Enhorabuena señor Malfoy, les deseamos lo mejor en este dia tan especial - el señor Bagman le da la mano y mi madre dos besos. Después se gira hacia mi y me sonríe. Yo, que ni harta de vino pienso darle dos besos le devuelvo la sonrisa, pero no le digo nada. A mi lado noto que Akary se a puesto algo tensa…
- Vaya que sorpresa Ludo, creía que no podrías venir. Me dijeron que mañana tenias partido - Lucius se adelanta y le tiende la mano amigablemente. Akary se la estrecha.
- Si, bueno… pero… no podía perderme tu boda - por un momento contengo el aliento, pues no sé hasta qué punto se supone que son amigos estos dos. Pero por la expresión de Lucius deduzco que bastante.
- Me alegro.
Pronto es avasallado por más invitados, así que nos hacemos a un lado. Unos elfos nos ofrecen unas copas con un líquido que va cambiando de color constantemente. Cojo una, agradecida y me la bebo casi de un trago. Es dulce y muy suave. Mi madre me mira mal, pero no me importa.
- Querida… por qué no damos un paseo? - mi prometido me tiende el brazo y yo se lo cojo.
- Por supuesto, siempre que a mi madre no le importe - ella me mira con aprobación, así que desaparecemos por el jardín Malfoy.
Caminamos un poco, intentando alejarnos de las visitas. Finalmente llegamos a uno de los laterales de la casa y nos detenemos.
- No sabia yo que estoy dos se conocian - dice Akary señalandose.
- Ya, yo tampoco…
- Mejor, más creíble y divertido será - Akary me mira maliciosa mientras yo saco de mi bolso de mano la capa de invisibilidad. Suerte que Akary a pensado en todo, y ha traído uno de sus mini bolsos hechizados. Simplemente he tenido que guardar el mio en el suyo y listo. Además, algo tan pequeño pasa completamente inadvertido.
Nos cubrimos las dos con la capa y caminamos despacio hacia el interior de la gran mansión. Entramos por una de las puertas laterales por las que hemos visto pasar a un elfo, y le seguimos escaleras abajo hacia la cocina. La estancia es un ir y venir de histéricos elfos y a Akary y a mi nos cuesta movernos sin chocar con ninguno. Por suerte la sala es amplia y la zona que nos interesa no esta lejos de la entrada. En la parte izquierda de la mesa se encuentra un enorme bol lleno del ponche que acabo de tomar.
- De la despensa de nuestro querido Slughorn - me susurra Akary y saca un frasquito de su bolsillo pero yo la detengo.
- Espera, necesitamos una distracción. Si los elfos ven de repente una mano en el aire pondrán el grito en el cielo.
- ¿Una distracción? ¿Como que?
Yo le señalo el fondo de la sala, donde cuatro elfos mueven despacio un carrito de madera con un enorme pastel de boda. Mi amiga me sonríe maliciosa.
- Yo no puedo, hasta mañana no soy oficialmente mayor de edad…
Así que sin pensarselo dos veces, saca su varita y apunta al carrito y este empieza a arder. Inmediatamente todos los elfos empieza a gritar y a intentar apagar el fuego que empieza a derretir la tarta. Akary aprovecha y vacía todo el frasco en el ponche. Nos escabullimos lo más rápido posible mientras los elfos apagan el pequeño incendio.
Cuando salimos al exterior guardamos de nuevo la capa y volvemos a la ceremonia riendo. Nos acercamos de nuevo a la carpa, que esta repleta de gente.
- ¡Ludo, que sorpresa! - una rubia despampanante se acerca a nosotros y le planta dos sonoros besos a Akary - Pensaba que no ibas a venir.
- Si ya ves… No podía perderme una ocasion asi
- ¿No vas a presentarme a tu amiga? - pregunta mirándome de arriba a bajo
- Si… claro. Ella es Susan, mi prometida
- Encantada Susan. Yo soy Natasha - me da dos besos- Veo que al fin te has decidido a sentar la cabeza.
Unos elfos pasan a nuestro lado con bandejas repletas de copas. Natasha coje una y nos hace un gesto.
-No, gracias - responde velozmente Akary.
- ¡Oh, vamos! Brindemos por los novios y por vuestro compromiso.
Cojemos una copa cada una y nos miramos con miedo. Brindamos y las dos fingimos beber, pero al parecer no lo hacemos muy bien…
-¿Me tomáis el pelo? Pero si casi no lo habéis ni olido... Venga, brindemos por los novios y el futuro - alza su copa y brindamos juntas. Esta vez, bebiendo un poco.
Rezo para que estas copas no sean las saboteadas, pero en cuanto Natasha vuelve a abrir la boca mis dudas se disipan.
- Pensaba que nunca te casarias. Pero me alegro de que al fin te hayas decidido, aunque no sea conmigo, sino con una pelandrusca traidora a la sangre como ella - ella parece un poco sorprendida por lo que acaba de decir y se tapa la boca con una mano.
- ¿Pelandrusca? ¿Y tú te atreves a llamarla así? ¿Es que no te has mirado a un espejo o que? Pareces un zorron buscando guerra - contesta Akary.
Vale, el veritaserum nos ha afectado. Yo siento como tengo ganas de hablar, pero antes de empeorar más las cosas agarro del brazo a Akary y salimos pitando.
- ¡Mierda! ¿Por que hemos tenido que beber? El plan era fácil, saboteamos el ponche con veritaserum y nos sentamos a mirar como se apuñalan entre ellos. ¿Es que no nos puede salir nada bien? - estoy alterada, y mi lengua parece que ha adquirido vida propia.
- ¡Todo por culpa de esa zorrilla! ¡Que rabia! - un elfo pasa por nuestro lado con unas copas y Akary coje una.
-¿Que haces?
- ¡Qué más da! Ya hemos tomado veritaserum así que al menos pienso pillarme una cogorza. ¿No es lo que se hace en las bodas?
Coje otra copa y me la da.
- Venga, brindemos por los novios - yo la miro desconfiada - Que nos puede pasar? Entre nosotras no hay secretos así que solo tendremos que intentar no hablar con nadie.
Mi amiga alza la copa y yo brindo con ella. Total, peor no podía salir. Nos apartamos un poco de la gente y nos bebemos nuestras copas. Miro hacia la carpa en la que los invitados se amontonan y empezamos a ver las primeras peleas. Al fondo dos mujeres discuten acaloradamente mientras un hombre de mediana edad intenta separarlas. Hasta que al final una de ellas saca la varita y con un rápido movimiento hace levitar la ponchera vaciando todo su contenido encima de su contrincante. Yo miro a Akary y nos reímos.
- ¿Por qué no nos divertimos un rato? - Akary se adentra de nuevo en la carpa y yo la sigo.
Nos adentramos de nuevo en la carpa donde cada vez hay más discusiones. Los elfos van de aquí para allí intentando calmar los ánimos. Algunos han empezado a sacar algo de picar para distraer a la gente. Yo por un momento maldigo mi suerte por no poder hacer magia, pero con Akary por aquí no es gran problema. Me acerco a ella y le señalo la comida.
- ¿Te acuerdas de aquel hechizo que vomitar? El que usaron los merodeadores con el almuerzo de Slytherin hace dos años..
Mi amiga me mira traviesa y con un disimulado movimiento de varita, lanza el hechizo a una de las bandejas que un elfo a dejado sobre la barra, justo donde unos minutos antes se encontraba la ponchera.
- ¡Cabrón! ¡Eres un cabron! - grita una mujer de cabello rubio.
- Anabelle calmate, estas montando un espectáculo - el hombre que intenta calmarla es sin duda Abraxas Malfoy.
- ¿Que me calme? ¡Eres un cerdo!
- Vamos Anne, baja la voz… - una mujer intenta calmarla.
- Tu callate, seguro que tambien has pasado por su cama.
- ¿Y que si lo he hecho? ¿Eh? Se ha tirado a prácticamente a todo ser vivo que hay en esta estúpida boda incluso a algún que otro hombre.
La gente ha empezado a hacer un corrillo, pero Abraxas enfurecido, coje a su mujer del brazo que sigue gritando como una loca.
Finalmente los invitados son guiados hacia la carpa central en la que Lucius espera en el altar. Su padre no tarda en aparecer pero de su madre no hay rastro. Nosotras nos acercamos, pero no pasamos de última fila. La música empieza a sonar y Narcissa hace su aparición con un ostentoso y recargado vestido blanco. Empiezo a oir comentarios del estilo "vaya braguetazo va a pegar la tia", "por que va de blanco si esta no tiene nada de puro", "menudo par de tetas" o "joder, si que se ha engordado" y tengo que hacer un esfuerzo considerable por no reírme a carcajada limpia. Lucius mira a los invitados con una mezcla de sorpresa y enfado. Mientras que Narcisa acelera el paso roja como un tomate. Cuando el padrino de bodas empieza su discurso, la mayoría se calla pero se oyen comentarios de ese estilo de vez en cuando. Akary y yo conseguimos mantener la boca cerrada hasta que…
- … y ahora, si hay alguien en la sala que se oponga a este enlace, que hable ahora o calle para siempre.
- ¡Yo me opongo!- Akary se levanta de la silla, la cojo del brazo intentando que vuelva a sentarse, pero se zafa de mi y empieza a caminar hacia el altar.- No puedes casarte porque hasta hace un mes te estabas acostando conmigo, y sé que no quieres casarte, en realidad me amas a mi.- Los invitados miran sorprendidos a Narcisa que no sabe donde meterse, Lucius la mira con odio- No te hagas el disimulado Lucius, te lo estoy diciendo a ti.
La gente empieza a cuchichear, Narcisa se tapa la cara con las manos muerta de vergüenza y por primera vez desde que le conozco, Lucius Malfoy parece haberse quedado sin palabras. Y justo cuando pienso que ya nada puede ir peor…
- ¡Impostora! Es una impostora. La muy tarada esta haciendose pasar por mi - me giro y me encuentro con mi prometido, que sólo lleva sus calzoncillos y una camiseta interior.
Akary me mira y yo me levanto. Corro hacia ella mientras veo como su pelo empieza a volverse aclararse y su cuerpo empieza a encogerse. Justo a tiempo, pienso mientras llego a su lado y le lanzo el bolso. Ella mete la mano y saca un mini escoba que devuelve a su tamaño natural con un golpe de varita. Akary sube y yo me monto con ella. Mi amiga ya casi tiene su aspecto normal, y justo antes de alzar el vuelo se gira hacia Lucius.
- Te avisé de que te arrepentirías, amor- y le saca la lengua.
Nos elevamos velozmente y yo me agarro fuertemente para no caerme. Por el rabillo del ojo veo como el hechizo empieza a hacer efecto y algunos invitados empiezan a vomitar un liquido violeta muy repulsivo mientras que otros nos lanzan maldiciones que no nos cuestan esquivar, al fin y al cabo Akary aprendió antes a ir en escoba que a andar. La carpa empieza a hacerse más pequeña y veo que Akary saca su varita y apunta hacia a ella. Inmediatamente todo se incendia y los invitados empiezan a correr. Rompemos a reír mientras nos alejamos de la mansión Malfoy…
Nos detenemos en el pequeño claro de un frondoso bosque, que me recuerda a mi sueño. Akary ya vuelve a ser ella misma, aunque…
- ¡Guau! Vaya corte de pelo.
- ¿Te gusta?- dice moviendo la cabeza de un lado a otro alborotándoselo.
- Si, te queda muy bien, pero creía que no te cortarias el pelo jamás. Dejame adivinar, ¿capaz o incapaz?
- Capaz, siempre capaz - mi amiga se ríe y yo con ella. Me siento feliz y libre, aunque un poco nerviosa - Vámonos a casa, que James debe estar tirándose de los ás me he llevado un pequeño recuerdo de la boda.
Akary mete la mano en su bolso y saca una botellita, es diminuta, así que imagino que la ha encogido mágicamente. Me fijo bien en el líquido que contiene, que cambia de color al igual que… ¡el ponche! No se que planea, pero me hago un poco a la idea. Me rio, porque no me importa lo que pase, al fin y alcabo ya ha pasado lo peor. Finalmente me tiende una mano que yo acepto encantada y nos desaparecemos.
Aparecemos en una enorme salita, con sofás y chimeneas.
- ¡Bienvenida a mi casa! ¡Que alegria me da que estes aqui! - dice con una gran sonrisa.
- Ojala pudiera decir yo lo mismo…- una voz a nuestras espaldas hace que nos sobresaltamos.
- Pa… papa. Creía que no estaríais en casa, si lo llego a saber no nos aparecemos aquí - Akary se tapa la boca con las manos - No, yo no...no quería decir eso. Bueno si, pero es culpa del veritaserum.
El hombre alza una ceja.
- Ya me han informado de la que habeis liado el la boda de Malfoy. No se a cuento de que venía algo así, pero podría haber sido peligroso. De esta no te libras jovencita…
Akary agacha la mirada y noto que esta haciendo un gran esfuerzo para no hablar.
- Se lo merecia - mi boca me traiciona y el padre me mira.
- No lo voy a poner en duda, pero lo que habéis hecho hoy ha sido insensato.
- Vamos Charlus, no seas tan duro. Tu tambien cometiste locuras de joven ¿O es que ya no te acuerdas? - el corazon de me da un vuelvo. Me giro hacia la entrada y lo veo apoyado en el marco de la puerta.
Es muy alto, de cabellos castaños como mi padre y ojos marrones.
- ¡Mon oncle! - corro a abrazarlo y él me estrecha entre sus brazos.
- ¡La que habéis liado!
- Lo siento, pero se lo merecía.
El me mira orgulloso, cosa que intuyo que al padre de Akary no le debe gustar un pelo.
- Tu madre debe estar tirándose de los pelos.
Los dos nos reímos y nos deshacemos del abrazo.
- A mi no me hace gracia, han habido tantas peleas que hasta hemos tenido que enviar aurores - el padre de Akary parece muy molesto - Y supongo que todo eso de que te acostabas con él lo decias solo por fastidiar…
- ¡Ojala! - Akary vuelve a taparse la boca con las manos y su padre la mira cada vez más enfurecido.
- Oh, vamos, no es justo. Hemos bebido un poco de veritaserum sin querer asi que podriais ser un poco benévolos y no pasaros con las preguntas… - miro a mi tío y le hago un puchero. El me sonríe tiernamente.
- De acuerdo… entonces será mejor que no preguntemos demasiado Charlus, o podemos llevarnos una sorpresa. En fin, se que esta noche vais a dar una fiestecilla para celebrar tu cumpleaños asi que puedes quedarte pero mañana tienes que venir a comer a casa, ¿de acuerdo? Daphne y Louis tienen ganas de verte.
- Y yo a ellos - le vuelvo a abrazar - Merci.
- De rien - se gira hacia el padre de Akary- Será mejor que las dejemos a su aire, seguro que tienen un montón de cosas que contarse.
- Hablaremos mañana jovencita.
Charlus no parece muy feliz, pero accede y Akary y yo nos quedamos solas de nuevo.
- ¡Me va a matar!
- Seguro que se le pasa…
- Sí, pues me mantendré al lado de tu tío hasta entonces…
Akary me hace un recorrido por su casa hasta que finalmente entramos en su habitación. Lo primero que veo es una enorme cama de dos por dos situada a un lado del cuarto, las paredes son de color morado intenso y hay algunas fotos colgadas, me río al fijarme en una de ellas, estamos las dos en nuestro primer año en Hogwarts, que crías, hay muchísimas fotos más, con su hermano, con Sirius, incluso un par de Remus, me sonrojo un poco al pensar en él. Al otro lado de la habitación hay una pared totalmente llena de espejos de distintos tamaños, algunos con mensajes un poco cursis que seguro que ha escrito ella misma, para que querrá tantos espejos? Mira que es presumida.. y justo debajo de la ventana un gran tocador de color marfil repleto de maquillaje. Me sorprende ver lo ordenado que esta, sabiendo el caos que tiene liado en nuestra habitación de Hogwarts. Mi mirada se detiene en el diminuto armario con dos puertas muy estrechas del mismo color que el tocador. ¿Como puede meter toda su ropa ahí dentro? Ropa…
- ¡Mi ropa! - me llevo las manos a la cabeza - ¡Maldita sea Akary! ¡Si no tengo nada! Adios a mi ropa y mis libros…
Me dan ganas de llorar, ¡lo he dejado todo atrás! Literalmente… No esperaba abandonar mi hogar de esta manera…
- ¡Oh venga, ya sabes que tu ropa es mi ropa! Y respecto a los libros… bueno Lily y Remus tienen un montón, seguro que te los dejan íi, que por el momento..
Akary va hacia su armario.
- Vaya… parece que los chicos nos han dejado una nota. - despega el papelito que hay en una de las puertas - Es la dirección del piso de Sirius, nos esperan allí.
- ¿El piso de Sirius? Osea que iba en serio - me río al recordarle diciendo una y otra vez que podía mudarme a su piso.
- Si hija, le ha dado fuerte…
Al final mi amiga abre las puertas y aparece una escalera. Yo la miro sorprendida.
- ¿Que creias, que tenía toda mi ropa en un diminuto armario? Anda vamos a ver que nos ponemos para esta noche…
Y la sigo hacia el interior del vestidor. Es completamente circular lleno de armarios empotrados y espejos. En el centro hay un enorme puff en el que me dejo caer mientras mi amiga empieza a sacar vestidos y zapatos animadamente. Yo sonrío, feliz porque al fin me siento libre.
