Pairing: Saruhiko x Misaki. [SaruMi]

Rated: Por ahora T, futuramente puede que sea M. (?)

Warning: Yaoi, futuramente Lemon, quizás un poco OoC. [Aunque procuraré que no. uwu]

Disclaimer: K le pertenece a GORA

N.A: Buenos días/tardes/noches. xDD ¿Qué tal están? ¿Tardé demasiado? No sé, la verdad. xDD Es que estos días anduve bastante ocupada. u_u Empieza la acción. *u*

Aclaraciones:

"BlaBla..." - Diálogo normal de personajes.

"BlaBlaBla..." - Pensamientos, en este caso, todos son de Saru.

Blabla - Narración normal.


Saruhiko de deslizó de manera rápida y ágil entre la gente que abarrotaba el hospital, la verdad, ese día había mucha, quizás era por la creciente gripe o por otra cosa, pero al peli-azul no le importaba lo más mínimo, por supuesto que no.

Llego a la habitación 302 con una sonrisa en su cara que borró inmediatamente al oír que los médicos, o al menos uno de ellos, aún seguían en la habitación de Misaki, y eso que él había tardado su tiempo hablando con Munakata, no iba a negar que lo pasó bastante mal al enterarse de que Misaki le había olvidado, bueno, no lo había olvidado totalmente, pero para el castaño, ahora solo existía el Saruhiko que estaba con él todo el día, con él que jugaba a las consolas, y el que le acompañaba en sus misiones de HOMRA. En el mundo del de ojos castaños, no existía el Fushimi de Scepter4, arrogante y sádico, obsesivo y sin pizca de vergüenza, no, ya no existía.

Eso había supuesto un problema para el peli-azul, por supuesto, no podía ir con el uniforme de Scepter4 junto a Misaki y decirle que él era Saru, que le había traicionado, que ahora se "odiaban" y que les encantaba pelearse hasta sangrar y simplemente no poder moverse cada vez que sus miradas se cruzaban, no, no podía decirle eso, porque, para empezar, el propio médico había dicho que no podían decirle ese tipo de cosas porque sería un shock y podría acabar en coma otra vez, y además, ahora que Saruhiko tenía una oportunidad de estar con Misaki no iba a estropearla diciéndole la verdad que tanto le dolía a ambos.

Había decidido todo esto en el momento que cogió el papel que Munakata le guardaba en la estantería, con eso en su poder, ni el médico, ni las enfermeras, ni el gobierno, ni Dios, ni nadie, iban a separarle de Misaki, eso lo tenía claro. Con esta seguridad fue con la que abrió la puerta sin llamar encontrándose con la cara de sorpresa de Misaki, y la cara de miedo del médico.

-"Joven… Temo decirle que el paciente aún no puede recibir visitas, espero que lo entienda, si quiere podemos avisarle cuando…" –Comenzó el médico con algo de miedo.

-"No se esfuerce en darme la charla, viejo. Sé perfectamente que si esperara fuera a que me avisarais nunca lo haríais. Además de que no estoy aquí de visita ni para traer flores, ¿sabe?"

Misaki sólo observaba la situación desde su cama, desde que había llegado el médico le habían preguntado por algunas personas, y para su sorpresa, descubrió que su memoria estaba dañada, por decirlo de algún modo, y que ciertas partes de su vida se le habían olvidado, el médico le había asegurado que era algo normal en casos de coma como el suyo, y que, viendo su estado de salud, probablemente los recuerdos que se le habían escapado volverían en pocos días, o como mucho, en alguna semana. Eso le había calmado, pero no del todo, y lo que le había puesto más nervioso, sin duda, fue la repentina presencia del peli-azul que se había encontrado nada más despertarse, se parecía mucho a su mejor amigo, Saruhiko, pero le parecía imposible que fuese el, porque llevaba un uniforme de Scepter4 y un peinado bastante heavy según el castaño, algo que no concordaba para nada con el tímido y callado Saruhiko que él conocía y quería. "Saruhiko nunca me habría traicionado para irse a Scepter4, eso lo tengo claro, pero su voz, y esa piel tan clara… Se parecen demasiado, además aparenta mi edad, es bastante confuso... Y tiene gafas, joder, es igual a Saru. ¿Y si resulta que él es Saru y ambos somos de Scepter4 y lo he olvidado? No, no… Kamamoto no habría venido en ese caso…" Misaki pensaba en sus cosas, bastantes descabelladas, pero posibles, mientras veía como tanto el médico como el peli-azul discutían sobre si el chico podía estar o no en la habitación.

-"Mire, viejo, ya me he cansado de discutir con usted"- El médico suspiro pensando que por fin Saruhiko se iría, pero supo que esto no era así cuando el joven sacó un papel de una de los bolsillos de su chaqueta para enseñárselo directamente. -"Yo soy, como podrá comprobar, el encargado de cuidar a Yata Misaki desde ahora, con el fin de prevenir futuros ataques, ¿entiende? A partir de ahora yo estaré con su paciente las 24 horas del día sin excepciones, lo acompañaré siempre, y no lo separaré NUNCA de mi."

Todos los presentes se quedaron sin palabras, a excepción de Fushimi, que mostraba una sonrisa de satisfacción, sí, eso era lo que Munakata le había entregado, había sido elegido como guardia personal de Misaki, ya no podrían separarlo de él nunca, porque, aunque recuperase la memoria, el riesgo de ataques futuros seguiría igual, y por lo tanto, él seguiría siendo su guardia personal, por mucho que se quejase, Saruhiko no se iba a ir, no le iba a dejar separarse de él, no de nuevo. A Misaki eso le fastidió un poco, no solo estaba el hecho de que se sentía nervioso al lado del peli-azul, si no que no le habían preguntado a la hora de elegir un "guardia personal", para empezar dudaba de que necesitara algo de eso, era cierto que la última vez había acabado mal, pero bastaba con no arriesgarse y salir de casa solo lo indispensable, así estaba seguro de no meterse en peleas, así que eso de empaquetarle a un chico que lo vigilara las 24 horas del día le parecía más que exagerado. Y más teniendo en cuenta la cara de psicópata que acaba de mostrar su "guardia personal"

-"Lamento interrumpir"- Esta vez fue la voz de Misaki la que rompió el silencio que se había formado.- "Pero a mí no se me ha preguntado si quería o no a alguien vigilándome, y no lo quiero, no es por que seas tú, em… Chico de azul, pero es que no quiero a nadie que me cuide como si tuviese 3 años."

Saruhiko río de la inocencia de Misaki, ¿Realmente ese chico podía creer que solo por qué él dijera que no quería a alguien protegiéndolo iba a cambiar algo? "No te librarás de mi, Misaki."

-"Siento decirte, Misaki, que tú opinión no cuenta para nada en este tema." –El peli-azul sonrío al ver como el castaño se removía en cuanto lo llamo por su nombre.- "Seré tu guardia personal quieras o no, ya está decidido… No sé ni cómo se te ocurrió pensar que él hecho de expresar tu opinión iba a cambiar algo… Parece que tu edad mental sí es de 3 años."

Misaki frunció el ceño claramente molesto, sabía que ponerse a gritarle al chico peli-azul no solucionaría nada, pero sus ganas de partirle la cara le ganaban a su sentido común por momentos.

-"Por lo menos yo no tengo que usar gafas, y por cierto, las tuyas son asquerosas, me dan ganas de llorar de lo horribles que son." –Añadió finalmente Misaki. "No sé ni porque he dicho eso, pero…"

Saruhiko ni se inmutó, se limitó a sacarse las gafas y guardarlas en uno de los bolsillos de la chaqueta que llevaba puesta, mientras se acercaba a Misaki, dejando sus rostros a muy poco distancia.

-"¿Mejor sin gafas? No me importaría quitármelas si es por ti, Mi~Sa~Ki…" –No le hacían falta las gafas para ver el rosto sonrojado del otro, que ahora parecía más un farolillo que otra cosa, Saruhiko suspiró, sabía perfectamente que se estaba comportando como lo haría con el Misaki que le recordaba, pero ahora él chico no le reconocía, y estaba seguro que más que avergonzarlo, que era lo que le gustaba, le estaba asustando, y tampoco le apetecía que el castaño le mirara con miedo, así que se separó de él mientras se volvía a poner las gafas.- "Tranquilo, era broma, aunque te has puesto como un farolillo, en fin… Será mejor que llames para que te traigan tu ropa o algo…"

Pero Misaki no llamó a nadie, se limitó a esconder la cabeza entre las sabanas, aún seguía sonrojado, lo sabía de sobra, la cercanía del azul era la obvia causa de este sonrojo, pero había algo más, algo que asustaba al castaño, y era su corazón, que parecía haberse vuelto loco con solo la presencia del azul.

-"Joder, Misaki, tranquilo, era una broma, una B-R-O-M-A… Que no te voy a violar." "Por ahora…"-Aclaró el peli-azul al ver que el castaño se había escondido entre las sábanas.

-"Cállate, mono estúpido, y no me llames por mi primer nombre, ¡joder!" –Respondió el castaño, mientras se sacaba de encima las sabanas y se las tiraba a Saruhiko, para después llamar a través del común teléfono que estaba al lado de su cama para pedir su ropa a una enfermera.- "Un momento… ¿Para qué es la ropa? Es decir, los pacientes no andamos con ropa por ahí, ¿Verdad doct-?"-Se calló al ver que el doctor ya no estaba, probablemente se había ido y ni cuenta se había dado.-

-"Se ha ido, Misaki, se ha ido. Y la ropa es, porque, obviamente, no pretendo que vayas por mi apartamento vestido de hospital, sería estúpido, entiendo que tu mente sea simple pero algo tan sencillo como saber que por casa no sé va con ropa de hospital… Y… ¿A qué ha venido lo de mono estúpido?" –Cuestionó Saruhiko, le había sorprendido que el castaño usara ese apodo teniendo en cuenta que no le recordaba.

-"S-Solo lo dije porque me recuerdas a un amigo muy preciado… Solo por eso, físicamente me refiero, claro, porque está claro que Saru no es tan… Emm… ¿Pervertido? No sé si esa es la palabra… Y… ¡¿CÓMO QUE TÚ APARTAMENTO?!"

-"¿Y llamas a tu amigo muy preciado "mono estúpido"? En fin… Bueno, por mi no hay problema, llámame como ese amigo sí quieres, si me parezco a él y me llamas con su nombre… Probablemente sea positivo para que recuerdes más rápido. Y claro que mi apartamento, ya estás bien y yo tengo que estar contigo las 24 horas, es obvio que te vendrás a vivir conmigo, nos pasaremos mañana por la tuyo a recoger lo que quieras si eso… Y no soy pervertido, o por lo menos no le he sido hasta ahora, no quieras saber lo que es ser pervertido, pequeño virgen."

-"Uhm… Te llamaré Saru entonces… O mono estúpido, te queda mejor." –Vio que el chico sonreía, pero no le dio importancia, después de todo, Misaki no sabía lo importante que era para Saru que lo llamara por su nombre incluso sin recordarlo.- "Y no pienso irme a vivir contigo, me niego, quiero intimidad, no me agrada la idea de vivir con un per-ver-ti-do." –Enfatizó la última palabra.

Fue entonces cuando Saru se levantó y se estiró perezosamente, posando sus ojos en el castaño, para finalmente cogerlo y cargarlo en su hombro como si de una bolsa se tratase.

-"No tenía pensado tener que llevarte así, Misaki… Pero ya que pones resistencia… No me queda otra, y no armes escándalo, ya llamaremos bastante la atención saliendo de esta manera como para que te pongas a gritar, y la ropa… Ya diré que la manden a mi casa." –Sentenció Fushimi, mientras ponía una mano en la boca de Yata, para evitar que gritase, mientras abría la puerta y salía del hospital con las sorprendidas miradas de los presentes sobre ellos, aunque ninguno dijo nada, a pesar de los pataleos del castaño, y los intentos de que le ayudasen, no hicieron nada porque sabían que era Scepter4 el que estaba detrás de esa actuación.

"Lo pasaremos bien, Misaki."