Pairing: Saruhiko x Misaki. [SaruMi]

Rated: Por ahora T, futuramente puede que sea M. (?)

Warning: Yaoi, probablemente Lemon futuro, puede que algo de gore, quizás un poco OoC.

Disclaimer: K le pertenece a GORA

N.A: Boom. (?) Vuelvo otra vez a la carga. ewe Espero que os lo paséis bien leyendo. *U* Sepan que los reviews animan a escribir más rápido. (?)

Aclaraciones:

"BlaBla..." - Diálogo normal de personajes.

"BlaBlaBla..." - Pensamientos de los personajes.

Blabla - Narración normal.


¿Cuánto tiempo había estado esperando delante de la puerta del hospital? Unos 20 minutos aproximadamente, o eso creía, no le extrañaba demasiado que los taxis no quisieran a parar a llevarlo a su casa teniendo en cuenta que estaba cargando a alguien en su espalda, y ese "alguien" no era precisamente callado, Misaki no había parado de patalear ni gritar desde que le había quitado la mano de la boca, y a Saruhiko eso ya le había cansado, pero sabía que pegarle celo solo haría más sospechosa la situación en la que se encontraba, así que tan solo esperaba que Misaki se cansara de hablar y dejara de berrear como un niño de 3 años. Y gracias al cielo que el castaño había terminado callándose, al entender que no haría nada con sus gritos. Un poco cansado, el peli-azul cogió su PDA y llamó por enésima vez a un taxi, está vez le explicó la situación, y aunque en un primer momento el taxista se negó, al oír el nombre de Scepter4 aceptó de inmediato, asegurando que llegaría en unos 5 minutos por la densidad de tráfico que había a esas horas en la carretera que llevaba hacía el hospital.

Y así fue, en apenas unos 5 minutos ya había un taxi parado delante de ambos jóvenes, Saruhiko no tardo nada en abrir la puerta trasera del vehículo y poner Misaki allí sin ningún cuidado, para después sentarse él a su lado.

-"Espero que ahora estés callado, por tu propio bien." –Sentenció el azul, viendo a Misaki dispuesto a quejarse todo el camino.

-"Hablaré si me da la gana y me callaré si me da la gana, ¿Vale, mono? Tú no me das órdenes." –Dijo el castaño antes de girarse hacía la ventana para darle la espalda por completo a Saruhiko.

En todo el trayecto no volvieron a hablar, el peli-azul se había ahorrado las palabras porque sabía que tan terco era Misaki, y de seguro que si intentaba hablar con él no recibiría respuesta o como mucho algún insulto, y el castaño se negaba a hablar por puro orgullo, no, no quería mantener una amigable charla con alguien que se creía todopoderoso, y además… No le gustaba hablar con él, bueno, no era exactamente eso, era más bien que notaba que cada vez que hablaba con él lo hacía que una familiaridad que estaba seguro que no usaría con alguien que acababa de conocer, suponía pasaba que eso pasaba porque ellos se conocían de antes, era como si su subconsciente reconociera a ese chico pero su cerebro se negará a decirle quién era, y eso le fastidiaba y le hacía sentirse frustrado, por eso no quería hablar más con él, por lo menos quería algo de tranquilidad en lo que durara el viaje, y el peli-azul no se la daría si comenzaban a hablar, eso lo tenía claro.

Pero el trayecto duró más de lo esperado, a causa de los atascos y de que el piso del soldado estaba en el centro de la ciudad, un lugar más que transitado a todas horas, y aún así siguieron sin hablarse, incluso cuando llegaron y Fushimi pagó al conductor, lo única comunicación que había entre ellos eran las miradas, ninguno pretendía ceder, y fue el silencio quién lo inundó todo.

Avanzaron hasta la puerta del hogar del peli-azul, y Saruhiko se quitó su chaqueta dejándola encima del sillón, Misaki miraba todo con curiosidad, el lugar no parecía que fuera viejo, todo parecía nuevo y sin usar, suponía que el soldado no pasaba mucho tiempo ahí, seguramente las continuas misiones en Scepter4 le quitaban tiempo, se preguntaba como un hombre a cargo del rey azul podía sobrevivir si apenas tenía tiempo para ir a casa a dormir, por lo que parecía.

-"Como verás no suelo pasar mucho tiempo aquí." –Dijo Saruhiko, cansado ya del silencio, realmente no le importaba demasiado ser el primero en hablar.- "Y es algo que no cambiara, no creo que venga mucho por aquí, bueno, trataré de estar aquí para cenar y todas esas cosas."

"¿No se suponía que estaría las 24 horas conmigo? Bueno, realmente mejor para mí." - Pensó el castaño, al oír las palabras del chico.

-"Sé que se suponía que estaría las 24 horas del día contigo…" –Continuó el soldado como si le hubiese leído la mente.- "Pero hay cosas que como oficial de Scepter4 no puedo dejar de lado, como son los informes, no sé si lo sabes pero tendré que hacer informes de todos tus movimientos y de cualquier mierda que hagas, será un jodido fastidio… Pero es mi trabajo." –Dijo haciendo una pausa, en el fondo esperaba alguna respuesta de Misaki, pero el castaño tan sólo se limitaba a mirarlo esperando que continuase.- "De todos modos, los primeros días si estaré contigo TODO el día."

-"No te molestes, si tienes que trabajar no me importa para nada que no estés conmigo, mono." –Aclaró Misaki.

-"No es cuestión de que te importe o no, creo que ya te dije antes que tu opinión es irrelevante, es cuestión de que teniendo en cuenta tu estado y como acabaste la última vez… No sé, podrían aparecer los que te atacaron y ni siquiera sabrías que son ellos, es peligroso dejarte solo, y además con ese carácter tuyo… En fin."

-"No crea que sepas mucho tú de mi carácter, teniendo en cuenta que nos "acabamos de conocer", ¿no?" –Recalcó la pregunta, si sus sospechas eran ciertas, ya se conocían de antes, y el comportamiento del azul solo le demostraba que sí.

Por un momento Saruhiko se limitó a tragar saliva, quizás había sido demasiado obvio, él mismo sabía que no se había comportado como lo haría con alguien desconocido… Pero tener a Misaki como le tenía en secundaria, sin insultos, sin traiciones, con algún que otro "mono estúpido", pero sin sangre ni peleas… Era demasiado para él, no podían simplemente pedirle que lo tratase de manera indiferente, porque era imposible. Siempre había sido imposible, desde que se conocieron hasta que se traicionaron, no era capaz de odiarle, no era capaz de olvidarse de él, Yata le perturbaba de una manera que ni el peli-azul no entendía. Pero no podía decírselo, por supuesto que no, así que busco una explicación lógica para el castaño.

-"Tu carácter está especificado por los miembros de HOMRA en el informe que recibí antes de aceptar este trabajo, eso es todo, por eso digo, que con esa impulsividad tuya, no creo que rechazaras una batalla, eso es todo." –Dijo Saruhiko tratando de sonar convincente.

"¿En serio no se le ocurrió algo mejor para decirme?" Pensó el castaño, nada convencido de la respuesta del peli-azul, pero no dijo nada, se limitó a resoplar y mover los brazos dando a entender que ya le daba igual.

-"Está bien, mono. Sólo era curiosidad." –Mintió Misaki, aunque él odiaba las mentiras, pero el otro le había mentido y él simplemente pensó que no era correcto decirle la verdad.

-"Vale… Dime, Mi~Sa~Ki, ¿Quieres hacer algo ahora? Quiero decir, mañana tendremos todo el día libre, así que si quieres hoy podemos quedarnos a jugar videojuegos, en el informe ponía que te gustaban, y hacer actividades que solías llevar a cabo anteriormente favorecerá la recuperación de tu memoria." –Mintió otra vez, y es que realmente lo que le apetecía hacer ahora era quedarse un rato como en los viejos tiempos, y solo de pensar lo rápido que Misaki había empezado a pensar que estaba ocultándole algo solo le hacía darse cuenta de que probablemente tuviese muy poco tiempo de tranquilidad al lado del castaño.

-"Deja de llamarme de esa manera, ¿Quieres?" –Dijo con un deje de molestia el castaño, víendo como el peli-azul reía por su reacción.- "De todas maneras, ¿No me habías dicho que mañana iríamos a mi casa a por mis cosas?"

-"Oh, bueno… Me tomé la libertad de que Scepter4 le pidiera a tu amigo gordo que las fuera a buscar, las traerá mañana por la mañana, probablemente." –Dijo Saruhiko simplemente.

"Debe referirse a Kamamoto, supongo…" En realidad no le importaba mucho no ir a su casa a por las cosas, no le tenía mucho apego a ese lugar y no lograba recordar el porqué, pero tampoco era algo prioritario.

-"Bueno, entonces está bien, podríamos jugar a algún juego, supongo." –Y miró a su "guardaespaldas", sorprendiéndose por la gran sonrisa que le dedicaba, pero que cambió automáticamente a una de sus múltiples caras de aburrimiento al notar la mirada del castaño.

Y el resto del día fue usado para jugar videojuegos, tanto Misaki como Saruhiko eran muy buenos, y acabaron por insultarse mientas manejaban los mandos o tratar de pegarse para que él contrario perdiera el control, pero incluso así, ambos disfrutaban del momento, hasta que finalmente se cansaron de jugar, para después darse cuenta de que era bastante tarde, y ni siquiera habían recordado que tenían que cenar. Pero a ninguno de los dos les apetecía moverse para preparar la cena y acordaron que no tenían tanta hambre y que no cenar un día no los iba a matar.

Durante un rato el silencio inundó la habitación, pero uno de esos silencios incómodos, un silencio de tranquilidad, en el que sobraban las palabras. Y aunque a Saruhiko no le gustaba la idea de terminar aquella tranquilidad, tenía que decirle a Misaki que debería irse a dormir, hace nada que había salida del hospital, y el más que nadie necesitaba un largo descanso.

-Oi, Misaki… Creo que deberías ir a descansar. –Dijo el peli-azul en voz baja, pero no se escuchó respuesta del castaño, por lo que se giró, viéndolo medio-durmiendo en su hombro, y se quedó sorprendido, ¿Cuánto tiempo hacía que Misaki no se quedaba dormido con él de esa manera? Una pequeña sonrisa se le escapó y cargó al castaño hasta la habitación de invitados para que durmiese ahí, en un principio se había planteado dormir con él, pero sabía que si el skater se despertaba con él a su lado le daría algo y le golpearía hasta morir. Una vez le dejó en su cama, se quedó mirándolo, parecía tan tranquilo… Cualquiera que le viera de esa manera negaría que ese niño con aspecto infantil hubiera disparado y quemado gente sin ningún tipo de remordimiento. A este el mismo se preguntaba cómo alguien con ese aspecto angelical, aunque fuese solo mientras dormía, era tan violento. Pero quizás era eso le que le gustaba de él, lo que le atraía de esa manera inexplicable. Estaba dispuesto a irse a su habitación también, pero decidió que se merecía una recompensa por a ver aguantado a ese terco chico todo el día, así que rozó los labios del castaño fugazmente, eso le era suficiente, por ahora, claramente.

Y sin más se fue a su cuarto, aunque tardó bastante tiempo en conciliar el sueño, una vez lo consiguió, fue tan profundo que ni siquiera se dio cuenta de lo que estaba pasando en el resto de la casa.

Y es que Misaki se había despertado de repente, de una pesadilla donde se veía a sí mismo lleno de sangre… Un chico vestido de azul…Y… ¿Kamamoto?... Alguien le había lanzado unos… ¿Cuchillos? No lo recordaba muy bien. Le dolía la cabeza, parecía que los recuerdos quisiesen volver todos juntos, y no sería capaz de soportarlo, necesitaba algo para beber, quiso pedírselo al peli-azul, pero no lo encontró por el living ni la cocina, supuso que se habría ido a dormir, así que se busco un poco la vida, pero para su desgracia no conocía para nada el piso en el que estaba y se tropezó más de una vez con muebles que parecían haber sido colocados ahí a propósito para hacerse daño, cuando por fin llego a la cocina después de varios "accidentes" consiguió servirse un poco de agua en un vaso, pero justo cuando se disponía a volver a la habitación, vio la laptop del peli-azul sobre la mesa de la cocina. "¿Qué tipo de persona no usa su laptop en todo el día y la deja encendida encima de la mesa de la cocina?" Y es que Saruhiko había estado con él todo el día, hasta que se durmió, y en todo ese tiempo no había usado para nada la laptop, y la curiosidad pudo con Misaki, ¿Qué tipo de cosas tendría guardadas en el aparato? Por eso se sentó y empezó a curiosear, esperando encontrarse de todo, y seguramente alguna carpeta +18, pero algo llamó su atención, un archivo en una carpeta bastante escondida entre miles de imágenes de ¿ÉL? ¿POR QUÉ ESE ENFERMO TENÍA IMÁGENES SUYAS? Rezó para que fuesen cosas de la investigación, no quería un psicópata obsesivo viviendo con él… Pulso el archivo que le había llamado su atención. Informe de Yata Misaki El archivo parecía estar protegido, aún así Misaki entró rápidamente al encontrar al lado de la laptop un papel con la contraseña. "Hay que ser estúpido, este chico no sirve para guardar información."


Informe de Scepter4 sobre el incidente que envuelve al miembro de HOMRA.

Yata Misaki.

Los datos sobre su situación actual y cómo se encontró en el callejón estarán al final del informe.

Diversos miembros de la banda aseguran que el sujeto tuvo un comportamiento extraño los últimos días antes de su aparición en ese estado.

Nada está confirmado.

La persona al cargo del sujeto hasta la identificación de los culpables de este ataque que incumbe a todos los clanes…

…Fushimi Saruhiko.


El vaso de agua cayó al suelo haciendo mucho ruido, pero el castaño no se dio cuenta, él quería saber qué es lo que había olvidado, pero ahora no tenía ni fuerza para eso. Misaki siempre había tenido mucha curiosidad por todo, y ahora se arrepentía.

La curiosidad mató al gato, dicen.