Pairing: Saruhiko x Misaki. [SaruMi]

Rated: T en proceso muy claro a M. xD

Warning: Yaoi, probablemente Lemon futuro, quizás un poco OoC.

Disclaimer: K le pertenece a GORA

N.A: Dejando de lado el error de este Fic con Free! [Soy muy tonta, pls. xDDDDDD] Vuelvo con el capítulo de verdad. Pero, eh, imaginense K en plan Free!, todos en bañador, enseñando musculos y adsdafasafa. -Derrame Nasal. (?)-


Nunca, jamás se había imaginado el terminar así. Aún no recordando, estaba seguro de que hace dos semanas todo esto debería de ser imposible. Antes de que le atacaran, esta situación no debía de presentarse siquiera en sus peores sueños. Su memoria perdida, los recuerdos preciados destruidos, su mejor amigo desaparecido y su marca de orgullo quemada. No podía ser peor, si analizaba la situación, era total y absolutamente desesperante. Estaba solo. Algo dentro le decía que incluso si lograba escaparse de allí y llegar al que había sido su refugio durante un largo tiempo, el bar de Kusanagi-san, solo empeoraría las cosas. Y normalmente solía acertar en esas cosas, y eso le daba miedo. Porque era algo que siempre había temido, el quedarse solo, el no tener hogar, y, para su desgracia, lo había experimentado. Fue antes de conocer a Saruhiko, y mierda, no quería recordar eso ahora. ¿Por qué su memoria podía proporcionarle de manera exacta aquellos días tan horribles y no podía recordarle por qué Saru estaba en los azules? Se le ocurrían mil teorías sobre lo que había pasado, pero ninguna le parecía creíble, aunque bueno, no es como si lo que estuviese viviendo ahora fuese creíble, y aún así era real. Un escalofrío le recorrió desde los pies a la cabeza, podía oír desde la habitación la voz de Saruhiko probablemente hablando con Kamamoto, lo odiaba, odiaba como esa voz que una vez pudo comprender todo su ser ahora pertenecía a un maniático. ¿Acaso podía haber algo peor? Lo dudaba, quería irse de allí, aún si haciéndolo se exponía al peligro, tampoco es como si estar con el chico peli-azul fuese seguro o algo de eso.

Se removió, tenía que quitarse esas ataduras, y tenía que hacerlo ya, no había nada cerca así que tendría que romperlas con los dientes, le parecía imposible, pero por intentarlo no perdía nada.

-Tranquilo, Misaki, ya te quitaré yo eso. –La voz sonó autoritaria, lejos del cariño que solía reflejar en el pasado, al castaño se le encogió el corazón. Pero no iba a mostrarlo, se giró haciendo una mueca de molestia que no creía que fuese muy creíble cuando estaba rojo hasta las orejas.

-¿¡P-Pretendes que me relaje!? ¡Me tienes atado a tu cama!

-Cierto, no sé hasta qué punto estarás cómodo con esa postura… -La convicción con la que el azul pronunciaba era bastante desesperante, quería parar de escucharlo, ¿Qué pretendía hacer con él?

-¿D-De qué estás hablando?

-Calma, Mi~Sa~Ki, lo pasaremos bien.

Aunque no sé enteraba muy bien de lo que el chico que tenía delante quería decir, por el tono que usaba y la mirada que le daba, sabía que no era algo bueno y suponía que su cuerpo saldría dañado, no quería ni pensarlo, a saber que quería hacerle ese acosador.

-No tengo intención de pasarlo bien contigo, cerdo. –Su voz sonó bastante más teñida de repulsión de lo que había esperado, se sorprendió de la mueca que puso Saru, entre una sonrisa psicopática y amarga, era extraña, bueno, nada era normal ahora, así que no debería extrañarse por los comportamientos del de gafas.

-Oh, vaya, Misaki, no está bien que me hables así. Después de todo, aún nos queda mucho tiempo viviendo juntos. Mucho.

-Eso es lo que crees tú. En cuanto pueda me encargaré de que Kamamoto venga a buscarme. No te necesito.

En menos de un segundo ya tenía al peli-azul encima y con cara de pocos –más bien cero- amigos, parecía que le había enfadado con sus palabras, se estremeció, odiaba su carácter, siempre decía cosas sin procesarlas primero y acababa así, a saber que sería ahora de él. ¿Le tiraría por la ventana? ¿Le usaría como comida para perros? ¿Le cortaría en trocitos y le mandaría a HOMRA? Aunque siendo este Saruhiko… Temía que fuese otro tipo "castigo".

-¿Has creído por un solo segundo que te dejaría irte con Kamamoto? No te equivoques, Misaki. Si ese tipo se acerca a ti a menos de 100 metros me aseguraré de mandar su grasa a volar. Y bien… Dejémonos de charla. Tenemos cosas más interesantes que hacer, ¿No crees? –No esperaba una respuesta del castaño, estaba seguro de que ese pequeño chico ni siquiera sabía lo que pasaría, y, bueno, tampoco es como si le molestara esa inocencia, se acercó peligrosamente a los labios de Misaki, sin llegar a tocarlos, de verdad suponía un esfuerzo estar así de cerca y no comerle entero.

-¿Q-Qué haces? –Misaki era todo color rojo, tanta cercanía con Saru le ponía totalmente de los nervios.

-¿Qué hago? Nada, solo te miro. ¿O acaso quieres qué te hago algo? –Le susurró al oído, haciendo que el castaño temblase, era gracioso ver como se ponía sonrojado solo con acercarse.

-Joder, no, y-yo n-no he dicho eso… Y la gente normal… L-La gente normal no mira tan de cerca a otros, ¿sabes?

-Oh, vaya, pero nosotros no somos normales… ¿Cierto? Tú siempre me lo decías: "Incluso si tratan de dejarnos solos por ser diferentes, permaneceremos juntos, no seremos como ellos, no seremos como los demás." –Un sonrisa amarga apareció en su rostro, no lo pudo evitar, aquellos eran buenos tiempos, cuando se pasaban los días juntos, haciendo lo mismo una y otra vez, pero solo con estar con Misaki, él ya era feliz.

-T-Te equivocas, y-yo le dije eso a Saru, no a ti… -Respondió el castaño, mirándole directo a los ojos, carentes de emoción, como recordaba desde siempre.

-Somos la misma persona, Misaki… Solo he cambiado un poco… -Refutó el azul, perdiéndose en los ojos avellanas brillantes.

-Saru no me haría esto, él siempre quería que fuese feliz, no me ataría.

-Tsk, estás equivocado, Saru deseaba hacerte esto y más, deseaba que gritaras su nombre hasta que quedarte sin voz y que le arañaras la espalda de placer, lo deseaba con toda su alma, pero se callaba, porque solo te tenía ti y el miedo a perderte era demasiado grande. –Dijo, mientras pasaba su lengua por el cuello del castaño, haciendo que el chico temblara.- Pero ese miedo ya no existe.

-Estás enfermo. –El peli-azul estaba totalmente loco, desde que había despertado, Saruhiko no paraba de decir incoherencias, desde que era su culpa que el estuviese en los azules hasta que el antiguo Saru soñaba que le arañaba la espalda, que molesto, joder, y además esa "cosa" húmeda paseándose por todo su cuello, pero más le molestaba el hecho de que se sentía bien que lo hiciera. ¿Cómo podía ser eso posible?

-Lo sé, eres tóxico para mí, me enfermas, y aún así solo tú puedes curarme. –Esta vez no sé controló y mordió al castaño, haciendo que el mayor soltará un quejido de dolor que le hizo morderse el labio para evitar que más sonidos salieran de su boca, tenía su orgullo y no le haría ver al soldado el dolor que sentía, algo que el de lentes notó.- No me molesta que intentes reprimirte por ahora, pero… Te recomiendo dejar de hacerlo, disfrutarás más.

-¿Disfrutar de qué? –El mayor arqueó una ceja, se había perdido, le solía pasar a menudo, cada vez que preguntaba la gente reía o comentaba tonterías llamándolo inocente, cosa que le molestaba ligeramente.

-Vamos a ver, Misaki… Sé que eres lento para estas cosas, bueno, para todo en general, pero… ¿Qué tipo de cosas se pueden hacer cuando estás atado a una cama? Una pista, no se juega a la consola. –Supo que el castaño lo había captado, su cara, que había recuperado el color, volvía a estar roja, parecía un farolillo.

-N-No me jodas, Saruhiko… Y-Ya te vale con la bromita.

-¿Broma? Esto no es una broma, Misaki… Te demostraré cuan en serio voy.

Apenas terminar la frase se lanzó a devorar los labios del castaño, que temblaba al solo sentir el contacto, se quedaba sin aire y el soldado no parecía tener intención de separarse de él, así que abrió un poco la boca con la intención de poder captar lo que necesitaba, se equivocó, en el momento en el que separó tan solo unos centímetros, la lengua de Fushimi se hizo paso a su boca sin su permiso, causando un gemido que el mayor no pudo reprimir, y que hizo que Saruhiko esbozara una sonrisa antes de separarse de Misaki, que respiraba de una manera bastante agitada, con la cara totalmente sonrojada y una mirada cargada de ira.

- S-Serás h-hijo de puta…

El rió, supo desde un principio que el amplio vocabulario de insultos que poseía Misaki saldría a flote en cuanto lo tocara, era obvio, pero tan solo esas palabras no le iban a detener. Sabía de sobra que en cualquier otro momento, el castaño hubiese chamuscado su cara hasta el punto de dejarle irreconocible, pero ahora era diferente, él estaba débil, no podría oponerse o herirle, o al menos, no de gravedad. Le sabía un poco mal aprovecharse de él de esa manera, pero era su única oportunidad, dejó de pensar para centrarse en el chico que estaba debajo de él, no mentía si decía que había soñado varias veces con algo como le que ahora iba a suceder, pero la cara de Misaki… Ah… Era mucho mejor en vivo que en estúpidos sueños.

-Vamos, Misaki, si sigues diciendo esas cosas me excitarás demasiado…

-T-Tú e-estás mal…. ¿Eres m-masoquista o a-algo?

-Solo contigo.

No se entretuvo más manteniendo aquella conversación, todo tenía un límite y sabía que el suyo llegaría pronto, la ropa del castaño empezaba a molestar, bueno, había molestado desde el principio. Pero ahora no sabía cómo quitarla, había atado al mayor y solo le quedaban dos opciones: Quemarle la ropa o rompérsela. Sabía que ambas cosas enfadarían a Misaki lo suficiente que para que no parase de gritar insultos, y, por mucho que le gustase el castaño, esa idea se le hacía insufrible. Así que se decidió por lo que era más rápido, cortarle las ataduras de las manos a Misaki, no tardó ni dos segundos de sacar las navajas que siempre le acompañaban, ganándose un quejido de Misaki, sabía que el chico pensaba que le cortaría a él y rió ante la idea, en cuanto cortó las cuerdas, pudo observar como el miedo reflejado en los ojos pasaba a una sorpresa.

-Me era más sencillo quitarte la ropa si empezaba por cortarte las ataduras de las manos… ¿Acaso esperabas que te dejara ir?

-Más te vale que lo hagas, o te quemaré entero.

-¿Estás seguro de eso? –Antes de escuchar la respuesta del otro, decidió callarlo con un suave beso, tierno al principio, pero totalmente diferente al final, el peli-azul no tenía ningún reparo en morder los labios de mayor y aprovechar sus quejidos para adentrar su lengua en la boca del otro, que apenas ponía otra resistencia que no fuese miradas de odio, incluso cuando el menor empezó a pasar sus manos por su cuerpo, ninguna queja salió de sus labios, probablemente demasiado ocupados.-

-Vaya, pensé que opondrías más resistencia… Ya sabes, golpes y esas cosas… -Comentó el soldado, una vez que se separó del castaño, que no conseguía regularizar su respiración.- ¿Será que la mente virgen de Misaki ha colapsado y no le deja pensar con claridad? ~

-C-Cierra la p-puta boca…

-Así que quieres que cierre la boca… ¿Con qué debería ocuparla, entonces? –La lengua de Fushimi pasó por todo el torso del más bajo, que tan solo se removía y mordía sus labios para evitar que algún tipo de sonido vergonzoso saliese de ahí, pero entonces lo notó, una de las manos de Saru estaba sobre su entrepierna y la tocaba con total naturalidad.

-¿¡Q-Q-Q-Qué h-h-haces!?

-Oh, bueno, pensé que está parte de ti también necesitaba mi atención… Y parece que la necesitaba bastante, ya que el pequeño Misaki se pone duro con solo unas caricias. -El peli-azul hablaba de aquello como quién hablaba del tiempo, pero para el castaño eso era diferente, él era incapaz de hablar con naturalidad de esos temas, sobre todo cuando estaban hablando de su cuerpo.-

-A-A-Apártate o-o te m-mato…

-Veremos cuanto tardan en convertirse esas amenazas en gemidos con mi nombre… -Las palabras se deslizaban y resonaban en la cabeza del castaño, ¿En serio era real? Era ilógico y estúpido… Todo lo que le estaba sucediendo era simplemente irreal. Pero sabía que era real, notaba las caricias del soldado. Pero… ¿Por qué no le molestaba? ¿Cuáles eran sus verdaderos sentimientos por Saruhiko? Si tan solo pudiese recordar. Si tan solo él le dijese la verdad. Solo había una manera de saberlo, y aunque el precio era grande, se arriesgaría.


N.A. 2.0 (?): Soy cruel, lo siento, me tardé mil años y no pongo lemon, merezco la muerte. Okno. ;-; Me habría gustado poner el lemon por aquí pero no tenía inspiración ara escribirlo y no me apetecía poner: "Y tuvieron una noche de pasión muy hard." Así que espero que podáis esperar a que mi querida inspiración vuelva para escribir el lemon. òwo Bye, bye. Yaoi para todas/os. (?) La próxima actualizaré more rápido. Promesa. :D