Recomendación: Escuchar Poison de Alice Cooper.
Nueva York
Miércoles.
-¿Qué te parece la canción? – Quinn miró a Isabella bebiendo de su limonada.
-Es algo… ¿Va dedicada a ella? – Quinn asintió en silencio - ¿No te ha llamado desde el domingo?
-No – término la limonada – me confunde su actitud
-Quiero ver la cara que pondrá cuando escuche está canción – se burló Isabella encendiendo el bajo - ¿Continuamos ensayando? – miró al restó de músicos que asintieron.
Eran las 11 de la mañana de aquel miércoles. Beth estaba en el instituto y Trece no había pasado la noche en la mansión. Cerca de las 11:30 de la noche del martes, había recibido una llamada de emergencia, de su antiguo jefe.
Rachel no había dado señales de vida desde el lunes en la mañana cuando le envió un mensaje de texto diciéndole "Todo esta bien". En donde no estaba bien, era en la casa de las López Pearce, Britt había pasado la noche del martes en casa de Quinn, la tensión entre la bailarina y la latina era insoportable para la primera.
Mientras Quinn ensayaba con la banda y con Isabella, Britt jugaba en el jardín con el pequeño gato, para poder distraer un poco la mente. Aunque Quinn tenía el presentimiento de que pronto tendría a la latina en la puerta de su casa.
-¿Mis cantantes preferidas no bajaran a almorzar? – la voz de Trece las regresó la realidad y es que tanto Isabella como Quinn perdían la noción del tiempo cuando tenían un instrumento al frente.
-¿A que horas llegaste? – preguntó Isabella apagando el amplificador del bajo que estaba usando.
-Hace como una hora – respondió recostándose en el marco de la puerta.
-¿Qué hora es acaso?
-La una
-¿La una? – dijeron las dos al tiempo.
-Sí y tú amiga Britt me ayudó a preparar el almuerzo, así que muevan sus millonarios traseros al comedor
-Millonarios traseros – soltó una risita Isabella saliendo tras Trece y los tres músicos que estaban con ellas.
Quinn se quedó un momento en el estudio, con las manos en los bolsillos camino hacia la ventana en donde pudo visualizar a lo lejos, al gatito persiguiendo un ave. Con una sonrisa torcida, suspiró y sin cambiar la posición de su manos, bajo al comedor en donde escuchó las voces de las tres mujeres.
-¿Por qué nunca nos habías presentado Quinn? – fue lo primero que le dijo Britt cuando entró y se sentó al frente de ella – son muy divertidas tus amigas.
-Es que las quería sólo para mi – contestó probando la comida
-Eso no se hace Quinn – la regaño Britt apuntándola con el tenedor, Isabella y Trece trataban de no reír – hay que compartir y más chicas tan interesantes
-Claro Britt – miró con los ojos entrecerrados a Isabella, que parecía que se iba atorar en cualquier momento.
-¿Y Beth? – preguntó la bailarina luego de unos minutos en silencio.
-Está en el instituto – Quinn se limpio la boca con una servilleta antes de seguir hablando – llega cerca de las 3 o 4
-Ahora tarda un poco más desde que ese chico Agustín la está pretendiendo.
-¿Beth tiene novio? – preguntó Isabella con la boca llena.
-Primero traga y luego habla quieres – fastidiada por la respuesta de Trece, Isabella rodó los ojos antes de volver a hablar – deberías regalarles un paquete de condones o llevar a la nena a que se cuide, no querrás ser abuela tan pronto – sonrió al ver como Quinn se ponía pálida – no lo habías pensado ¿Cierto?
-No – soltó el tenedor pasándose las manos por la cabeza
-Tranquila Quinnie, Lord Tubbington me dijo que aún no serias abuela.
-Sí relajante Q-u-i-n-n-i-e – la molestó Trece
-¿Y los chicos? – preguntó Quinn al no ver a sus músicos
-Prefirieron comer afuera, en la choza
A Quinn le pareció increíble la conexión que hubo entre Trece y Britt, para la doctora no era extraño escuchar como la bailarina hablaba de su gato, como si fuera una persona, mientras Isabella hacia caras graciosas tras Trece sacándole varias risas hasta que se ganó un golpe por parte de la doctora.
-Cuando Beth llegué, por favor les dices que vaya al estudio – le pidió Quinn a Trece quien asintió – gracias, seguiremos ensayando.
Your cruel device (Tu cruel mecanismo)
Your blood, like ice (Tu sangre igual al hielo)
One look, could kill (Una mirada podría matar)
My pain, your thrill... (Mi dolor, tu emoción)
Rachel entraba en compañía de Beth al estudio, se habían cruzado en la puerta de la mansión y cuando Trece le pidió a Beth que fuera al estudio, no dudó en seguir a la adolescente. La sorpresa fue grande para ambas al escuchar a Quinn cantar, sobre todo a Beth, que era la primera vez que escuchaba a Lynx Pentreath en vivo.
I wanna love you but i better not touch (don't touch) (Quiero amarte pero será mejor no tocar (No tocar))
I wanna hold you, but my senses tell me to stop (Quiero abrazarte pero mis sentidos me dicen que me detenga)
I wanna kiss you but i want it too much (too much) (Quiero besarte y lo quiero demasiado (Demasiado))
I wanna taste you but your lips are venomous (Quiero probarte pero tus labios son venenosos) poison (Veneno)
You're poison, running through my veins (Eres veneno corriendo en mis venas)
Poison (Veneno)
I don't wanna break these chains (No quiero romper éstas cadenas)
Quinn se giró y notó como su hija y su chica, porque si, ella consideraba a Rachel su chica, la veían desde la puerta ambas con una admiración en los ojos.
Your mouth, so hot (Tu boca, tan caliente)
Your web, i'm caught (Tu red, me tiene atrapado)
Le guiñó el ojo a la morena en esa estrofa, sonrojándola y dándole a entender que la canción era para ella.
Your skin, so wet (Tu piel, tan húmeda)
Black lace, on sweat... (Encaje negro de sudor)
I hear you calling and it's needles and pins (and pins) (Te escuchó llamando y con agujas y alfileres (Y alfileres))
I wanna hurt you just to hear you screaming my name (Quiero herirte para escucharte gritar mi nombre)
Rachel se mordió el labio, fue escuchar eso y su mente se lleno de imágenes no aptas para menores de 18 años.
Don't wanna touch you but you're under my skin (deep in) (No quieto tocarte pero estas muy debajo de mi piel (Muy profundo))
I wanna kiss you but your lips are venomous (Quiero besarte pero tus labios son venenosos)
Poison (Veneno)
You're poison, running through my veins (Eres veneno corriendo por mis venas)
You're poison (Eres veneno)
I don't wanna break these chains (No quiero romper éstas cadenas)
Poison... (Veneno...)
Beth observaba de cerca, como Quinn cambiaba de traste en la guitarra, recordándose mentalmente de pedirle que le enseñara a tocar el instrumento.
One look, could kill (Una mirada, podría matar)
My pain, your thrill...(Mi dolor, tu emoción)
I wanna love you but i better not touch (don't touch) (Quiero amarte pero será mejor no tocar (No tocar))
I wanna hold you, but my senses tell me to stop (Quiero abrazarte pero mis sentidos me dicen que me detenga)
Quinn se acercó a la morena sin dejar de cantar, ni tocar la guitarra, concentrándose en los ojos de su amante que brillaban emocionados.
Ibwanna kiss you but i want it too much (to much) (Quiero besarte pero lo quiero demasiado (Demasiado))
I wanna taste you but your lips are venomous (Quiero probarte pero tus labios son venenosos) poison (Veneno)
Junto su frente con la de la actriz cerrando los ojos, sintiendo las caricias de Rachel en su rostro.
You're poison, running through my veins (Eres veneno, corriendo por mis venas)
Poisson (Veneno)
I don't wanna break these chains (No quiero romper éstas cadenas)
Poison (poi-son...) (vene-no...)
I wanna love you but i better not touch (don't touch) (Quiero amarte pero será mejor no tocar (No tocar))
Ivwanna hold you, but my senses tell me to stop (Quiero abrazarte pero mis sentidos me dicen que me detenga)
I wanna kiss you but i want it too much (too much) (Quiero besarte pero lo quiero demasiado (Demasiado))
I wanna taste you but your lips are venomous (Quiero probarte pero tus labios son venenosos)
Poison (Veneno)
yeah...
Miró los ojos de Rachel para que notará que lo que decía, lo decía en serio.
Well i don't wanna break these chains (Bueno, no quiero romper estas cadenas)
Poison (Veneno)
Runnin' deep inside my veins (Corriendo dentro de mis venas)
Burnin' deep inside my brain (Quemando dentro de mis venas)
Poison (Veneno)
And i don't wanna break these chains (Y no quiero romper éstas cadenas)
Poison (Veneno)
-¿Así que soy veneno? – fue lo primero que dijo Rachel una vez terminaron de ensayar.
-Un veneno muy adictivo – contestó Quinn, quitándose la correa de la guitarra – Hola Beth – saludó a su hija, quien se acercó a abrazarla - ¿Qué ocurre?
-Es la primera vez que veo a Lynx Pentreath en vivo – respondió dejando caer unas cuantas lágrimas – siempre había querido…
-Déjame decirte que Berry y tú – intervino Isabella – son las primeras, después de Trece de escuchar un ensayo de Lynx Pentreath y mejor aún de una nueva canción.
-¿En serio? – preguntó Beth emocionada mirando a Quinn
-Lo que dice Isabella es cierto – limpio las lágrimas de la cara de su hija – Aún estamos perfeccionando la canción, pero ¿Te gustaría estar en el vídeo?
-Sí, por su puesto que sí – Beth volvió a abrazar a su mamá - ¿Y Chimuelo?
-Con Britt
-¿Quién? – volvió a preguntar sin soltar a su madre.
-Ven conmigo – tomó la mano de Beth, Rachel asintió cuando Quinn la miró y salió tras ellas.
Bajaron las escaleras, madre e hija tomadas de la mano seguidas de Rachel, que se preguntaba que estaba haciendo Britt en casa de Quinn. Salieron al jardín cruzándose con Trece, quien intercambio una mirada no muy agradable con Rachel.
En la choza estaba Britt mirando el paisaje, con el pequeño gato durmiendo sobre sus piernas, quien se despertó cuando escuchó la voz de Beth.
-Hola Britt – saludó Rachel después de que Beth se sentara en el pastal con el gato.
-Hola Rachie
-¿Qué haces aquí? – preguntó sentándose sobre Quinn que se había sentado al lado de la bailarina.
-Discutí con Santana – contestó algo abatida por lo que decidió no indagar más.
-Beth – la adolescente miró a su madre – ella es Britt una amiga del instituto, Britt ella es Beth, mi hija – las presentó, aunque la chica quedó algo contrariada cuando Britt se levantó y la abrazó.
-¿Ya sacaste todas las cosas para chimuelo? – le preguntó la bailarina y al ver que negaba agregó – Ven, te enseñaré un truco – tomó el gato en brazos y se alejó de allí con Beth siguiéndola.
-Se llevan bien – comentó la morena acomodándose de forma que pudiera recostarse en el pecho de Quinn
-Sí, pero realmente me sorprendió la conexión que tuvo con Trece… ¿Por qué no me habías llamado?
-Jesse anda muy intenso, parece mi sombra, a duras penas puedo ir al baño yo sola y lo peor es que Santana le da alas para que se comporte así.
-No se que le pasa a esa latina – Bufó Quinn acariciando el cabello de Rachel – ella no era así y me preocupa que Britt salga perjudicada con sus acciones.
-¿Por qué está aquí?
-Llegó anoche, como a las 11, Beth ya se había acostado a dormir. Estaba llorando y me dio tanto sentimiento verla así, que le dije que se podía quedar los días que necesitará
-Le hará bien
-Hoy no me has saludado – comentó Quinn mirándole los labios – Quiero besarte y lo quiero demasiado – cantó el verso de su canción, ganándose un beso – realmente me encanta besarte – tomó las mejillas de la morena y el pequeño beso, se convirtió en un beso apasionado, en donde sus lenguas luchaban por cual dominaba la boca de la otra.
-Me gustas – murmuró Rachel sobre los labios de Quinn.
-Y tú a mi – respondió volviendo a besarla. Se besaron durante un par de minutos más hasta darse un tierno pico finalizando el momento - ¿Quieres algo de beber?
-Bueno – contestó la morena dejándose guiar de la rubia, de nuevo hacia la casa
Al entrar a la casa, vieron a Isabella sentada en el sofá mirando un punto fijo.
-¿Estás bien? – le preguntó Quinn pero está no respondió, al contrario sacó una pequeña bolsita de su chaqueta, esparciéndola por la mesa, hasta formar una línea.
-Eso es…
-Cocaína - Rachel notó, como Quinn comenzaba a temblar mirando la línea de cocaína que iba a desaparecer por la nariz de Isabella.
-Quinn… - la sacudió la morena trayéndola a la realidad.
-¿¡Qué demonios crees que estás haciendo!? – Gritó Quinn asustando tanto a Rachel como a Isabella - ¡En mi casa no se consume!
-Relajante Q, es sólo una línea – le restó importancia sacudiendo la mano.
-¿¡Solo una línea!? – Quinn se estaba colocando roja y no dejaba de temblar - ¡Mi hija vive en está casa hija de puta!
-Hey que pasa ¿Cuál es la gritería? – Trece se acercaba a ellas, algo preocupada de ver a sus amigas discutir.
-¿¡Qué pasa!? – bufó molesta - ¡Dile a está hija de puta que mi casa no se consume!
-¡A mi me respetas! – Isabella se levantó del sofá olvidándose de la línea de cocaína - ¡Qué a ti se te haya metido a la cabeza, la estúpida de idea de rehabilitarte, no significa que yo también tenga que hacerlo!
-¡Pues te va a tocar! – exclamó Quinn fuera de si, sin notar como Rachel la soltaba y se alejaba de ella - ¡En mi casa no se consume! – miró fijamente la línea e Isabella se percató.
-¡Ah eso es lo que pasa! – volvió a sentarse – Siéntate aquí, tengo cocaína suficiente para las dos.
-¡Alto ahí! – le gritó Trece a Quinn cuando notó la intención de acercarse a Isabella - ¿¡Tú eres idiota o te haces!? – camino hasta ella y de un manotazo esparció la cocaína - ¡Quinn todavía no tiene el suficiente autocontrol como para estar cerca de esta porquería! – miró a su amiga que seguía temblando pero ahora con la mirada pérdida - ¡Vas a arruinarlo todo!
-Isabella tiene razón – mascullo Quinn – hay suficiente para las dos
-¡Aléjate! – la empujó Trece cuando se acercó a ellas
-¿¡Por qué!?
-¿¡Quieres que tú hija baje y vea como eres tan cobarde de romper tu promesa!? ¿¡Eso quieres!? ¡Entonces adelante! – se hizo a un lado furiosa.
-No quiero – susurró Quinn moviendo las manos.
-¡Vete Quinn! – le señaló la escalera - ¡Vete para algún cuarto y trata de tranquilizante! – la rubia asintió asiéndole caso - ¡En cuanto a ti! – Trece tomo a Isabella de una oreja y la sacó de allí rumbó a la casita de invitados.
Al verse sola, Rachel subió corriendo las escaleras en busca de Quinn, tardó bastante en encontrarla, aún se perdía en aquella casa. La rubia estaba sentada en el piso de la biblioteca mirando hacia la ventana con el rostro bañado en lágrimas.
-¿Quinn? – murmuró tratando de no asustarla.
-Hey – a Rachel le dolió en lo más profundo la voz rota de Quinn - ¿Qué haces aquí?
-Estaba buscándote – respondió sentándose a su lado.
-¿Por qué?
-Porque si – dejó que Quinn se recostara en su hombro.
-Casi me equivocó – susurró luego de unos minutos en silencio – al ver esa línea de cocaína, sólo pensaba en consumirla.
-Pero no lo hiciste.
-Porque ustedes estaba allí – miró a la morena con los ojos bañados de tristeza – pero donde hubiese estado a solas con Isabella, seguramente ya la habría consumido.
-Quinn, no podemos pretender que en una semana ya no tengas ansiedad, no tengas síntomas de abstinencia ni nada, llevas muchos años consumiendo y lo estás haciendo bien, para ser los primeros pasos.
-Pero casi caigo Rachel – volvió a llorar - ¿Qué pasa si estoy sola y encuentro un poco de droga? No tengo la fuerza suficiente para no tomarla.
-Quinn, cariño no te presiones – le beso la frente – siempre tendrás alguien a tú lado que no dejará que consumas.
-¿Estarás tu allí?
-Siempre – Susurró viendo caer las primeras gotas de lluvia en la ventana – no llores más que el cielo se entristece de verte así.
-Que bien chiste – trató de sonreír pero no pudo.
-Lo digo enserio Quinn
-Te creeré – susurró besando sus labios.
-¿Señorita Fabray? – las interrumpió Ron entrando a la biblioteca
-¿Qué pasa?
-Es que abajo esta una señora que la busca
-¿Quién?
-Santana López
CharliDi actualizó los lunes y jueves ;). Espero que les haya gustado el capítulo y nos leemos el lunes.
