¡Saludos, queridos lectores!

Vengo de nuevo con una historia nueva que seguramente les llamará la atención al fandom NaruSasu/SasuNaru, pero que, y de una vez les comento, que siendo una historia para el SasuKarin Month, el SN/NS no será la pareja principal. Sin embargo, espero que le den una oportunidad y que lo disfruten.

Este capítulo, porque es un Longfic, está pensado para un tema específico, pero la historia puede encajar perfectamente con Triángulo amoroso.

Sin hacer más larga la introducción, los dejo con el capítulo de hoy n.n

Día 13: Confesión SasuKarin Month Junio 2023


Desde que abrí los ojos supe que todo esto estaba mal… ¡No! Ya lo sabía desde que inició, pero todo empezó a ir peor cuando decidí dejarme llevar en un momento de debilidad. Mi conciencia volvió cuando desperté y me vi envuelta entre las sábanas con Sasuke y, aunque en mi mente, cuerpo y corazón aún sentía palpitantes todas las emociones y sensaciones que habían ocurrido algunas horas antes, mi mente no dejaba de gritarme que era una pendeja por haber caído en las caricias de Sasuke, y una cabrona por haberme acostado con el novio de mi primo.

¿Cómo terminé metida en este embrollo?

Después de la Cuarta Guerra Ninja, todo fue un caos sociopolítico que poco a poco se fue organizando hasta que todo volvió a la normalidad… o al menos la mayoría.

Orochimaru-sama murió definitivamente; el cuatro ojos de Kabuto terminó de encargado del orfanato donde creció; el idiota de Suigetsu, aunque penalizado, regresó a Kiri como parte de las filas ninjas; Juugo fue acogido por la Hokage para investigar su sello, mientras que Sasuke y yo, fuimos aceptados en Konoha.

A él lo aceptaron porque fue parte de la aldea y porque tenía todo un equipo hablando a su favor. En cuanto a mí, acepté estar en Konoha para estar cerca de él, y al poco de estar en esa aldea, me enteré que Naruto era un Uzumaki.

Hablando con la Hokage sobre la familia de su madre, nos enteramos que somos primos en primer grado.

Fue sorprendente el enterarme y me costó mucho trabajo asimilar la noticia después de haber vivido tanto tiempo pensando que ya no tenía familia. Por el contrario, Naruto se puso a saltar de felicidad, me abrazó y empezó a hablar un montón de cosas sobre la familia.

Sí bien no tardé mucho en tomarle cariño como primo, opté por vivir por mi cuenta pese a su insistencia por irme con él. Honestamente me daba miedo aceptar, hacía años que vivía por mi cuenta, y aunque estar con Taka me resultó algo muy similar a una familia, ciertamente no me sentía preparada para vivir de esa manera con alguien a quién apenas conocía.

Supongo que tenía miedo de desagradarle.

Los años pasaron, tres para ser exactos, y ocurrió algo que de verdad no creí ni la primera, ni la segunda vez que me lo dijeron: Sasuke y Naruto anunciaron su relación.

Bien, a decir verdad, Naruto fue quien lo gritó a los cuatro vientos y pude notar que no cabía de felicidad.

Enterarme de aquello fue un golpe muy duro en mi corazón, pues ni siquiera tuve la oportunidad de declararme a Sasuke, y no por falta de valor, sino que yo no era la única tras de él. Entre las intervenciones de Sakura, Ino y Naruto, y la poca accesibilidad de Sasuke, cualquier oportunidad que hubiese tenido se esfumaba o era arruinada.

Mi razón de quedarme en Konoha se esfumó con la noticia, y aunque pensé seriamente en irme, terminé por quedarme, no sólo porque ahora tenía a Naruto como familia, sino que ya había empezado a estabilizar mi vida en ese lugar y estaba demasiado cansada para volver a empezar en otro sitio. Fue por eso, que en las fechas posteriores, al igual que el resto de la aldea, pude ver cómo la relación de Sasuke y mi primo fue creciendo, de modo que comenzaron a vivir juntos al año y medio de noviazgo.

Lo irónico de todo aquello fue que, a partir del inicio de la relación de esos dos, Sasuke y yo nos veíamos más seguido. ¿Por qué?

Por un lado estaba el hecho de que Naruto, no dejaba de invitarme a su casa desde que se enteró de nuestro parentesco, y aunque me empecé a negar cuando empezó a salir con Sasuke, y todavía más cuando empezaron a vivir juntos, mi querido primo no me dejaba darle un no. Por otro lado, cuando ellos peleaban, Sasuke era quien me iba a buscar por asilo.

Quizá mi error en todo ello fue el no haberle dicho a Naruto que no quería convivir con él y su novio por mis sentimientos hacia su pareja, pero aún cuando sería lo más lógico de hacer, era difícil confesarle a mi primo algo que ni siquiera le había podido confesar a Sasuke.

La primera vez que Sasuke me buscó por una pelea con Naruto me desconcertó, especialmente porque ni siquiera me habló de la razón de buscarme, ni mucho menos para pedirme consejo. Lo único que hizo fue pasar el día conmigo sin decir nada en especial. Esto se repitió en varias ocasiones y con el tiempo comprendí que, pese a ser prima de Naruto y de haberle cogido cariño, realmente él y yo no éramos tan cercanos, y eso me hacía la amiga más cercana de Sasuke después de Naruto.

¿Qué pasaba con el resto del equipo siete?

Simple, al final de cuentas, los casi cuatro años de ausencia de Sasuke de la aldea, hacía que los amigos que esos dos tenían en común tuvieran mayor preferencia por mi primo, mientras que yo, quien había pasado esos casi cuatro años con Sasuke, me hacían más cercana a él.

Admito que muchas veces llegué a pensar en correrlo de mi casa, pues pese al tiempo transcurrido, yo no podía dejar de querer a Sasuke, y el hecho de verlo con Naruto me lastimaba, pero también me dolía que se acercara a mi cuando peleaban. Sin embargo, no lo hice porque quise sentirme la más madura de todas, pero al mismo tiempo no podía dejar de repetirme que no podía permitir que esos sentimientos fueran más lejos.

La mayor prueba de que Sasuke me pone idiota, es que, la primera pelea que tuvo con Naruto después de que empezaron a vivir juntos, él fue a buscarme, pero no lo hizo sólo para pasar el día conmigo, sino para pedirme asilo y a la fecha, sigo sin saber qué me hizo decirle que sí, pero aquello fue mi condena para que, cada que peleaban, mi casa terminaba siendo su hotel.

No, nadie jamás nos acusó de salir juntos, pues al igual que yo, pensábamos que tanto Sasuke cómo Naruto, eran gays, y por ende, yo sólo podía ser una amiga que lo apoyaba.

Con lo anterior en mente, hizo que me fuera fácil acostumbrarme a tener a Sasuke en mi casa, pues desde que inició su relación con Naruto, se peleaban fuertemente más seguido de lo que uno pudiera imaginarse. Es más, en el año que ellos tenían viviendo juntos, podría decir que mínimo, la mitad de ese tiempo, Sasuke estuvo viviendo conmigo en idas y venidas.

En los tiempos en que vivíamos juntos, él dormía en el sillón, y sin querer fuimos estableciendo acuerdos de cuándo y a quién le tocaban las labores de la casa o la compra de los víveres sin siquiera tener que hablarlo. También empezamos a tener costumbres entre nosotros, como ir a entrenar en nuestros días libres, no tener ningún pudor al salir de la ducha con poca ropa o sin ella, acostarnos a las diez de la noche a menos que alguno llegara tarde de una misión, o que pasaran alguna de mis películas favoritas en la televisión y nos desvelábamos viéndolas en la sala aún cuando a él le fastidiaba la mayoría de ellas, pero al fin y al cabo, las veía conmigo porque estábamos en "su cama" y no le quedaba de otra.

Y lo admito, disfruté todas esas veces en que él salía del baño desnudo porque había olvidado la toalla, porque aunque no podría intentar nada con él, no quería decir que no pudiera apreciar la vista. ¿Verdad?

Aun así, entre más vivía con Sasuke, más trataba de arrumbar mis sentimientos por él en lo más recóndito de mi corazón, pues me había dado cuenta que ese sentimiento no iba a morir, pero tratar de dejarlo en el olvido iba a ser lo mejor para conservar nuestra amistad, y aunque pudiera parecer una tentación viviendo con él, que al principio sí lo fue, lo que me ayudaba a mantener la cordura, era repetirme una y otra vez que era gay, y que sin importar cuánto lo intentara, jamás se fijaría en mí.

Por un año, así lo creí, y de verdad parecía que mi mente y corazón ya lo habían aceptado como un amigo nada más, pero justo cuando estaba más convencida de ello, las cosas cambiaron para mi.

Fue un día de invierno, dos semanas antes de navidad, cuando tras una misión que me mantuvo ausente de la aldea una semana, regresaba a mi casa. Desde que estuvo dentro de mi radar, supe que Sasuke estaba allí, así que no me pareció extraño ver luz desde la ventana y simplemente supuse que habían peleado de nuevo.

—¡Ya llegué! —me anuncié y él estaba sentado en el sillón mirando la televisión a pesar de que estaba apagada.

—La cena estará en unos minutos —me respondió sin mirarme. Se veía más serio de lo usual y lo primero que pensé, fue que la pelea que había tenido con mi primo había sido mucho más fuerte que cualquier de las anteriores.

—¿Desde cuándo estás aquí? —le pregunté acostándome en su regazo mientras levantaba las piernas sobre el brazo del sillón. Había caminado demasiado y necesitaba descansar los pies.

—Llegué hace dos horas —respondió sin mirarme. Mantenía la vista fija en el televisor.

—Nunca me hablas de las peleas que tienes con Naruto y nunca pregunto, pero te ves muy serio. ¿Quieres hablar sobre eso?

—No.

—¿Estás seguro? Una revisión de alguien externo podría ayudar —le insistí, porque jamás lo había visto tan serio.

—Me gusta vivir contigo —soltó de repente y al principio no supe qué decirle porque fue una declaración inesperada.

—También me gusta cuando te quedas, así a veces la cena ya está cuando regreso de trabajar y tengo con quien compartir los gastos —respondí omitiendo el hecho de que me gustaba estar junto a él, aún cuando sólo éramos amigos y que ya no me sentía sola teniéndolo cerca— ¡Oh! Y me encanta tener a quién encargarle el trabajo de matar ratones cuando se meten. Aunque no me den miedo, no me gusta perseguirlos.

Esperé a que Sasuke sonriera o que se enfadara por mis motivos interesados, pero ni siquiera respondió y se mantuvo en silencio mirando la nada.

No quise interrumpirlo, pero después de un rato, me dijo que me fuera a lavar y él fue a la cocina. Minutos después, ya estábamos cenando, y aunque usualmente Sasuke era silencioso, se sentía extraño el ambiente.

—Me estás preocupando, Sasuke. Sé que podría parecer que estás actuando normal, pero llevamos viviendo mucho tiempo juntos y puedo darme cuenta que algo te molesta.

—Yo lavaré los trastes. Tu toma un baño —respondió sin mirarme y levantándose de la silla.

—Sasuke…

—Necesito un poco de tiempo.

Era la primera vez que al menos hablaba de lo que necesitaba emocionalmente, así que no me atreví a insistir en preguntar, y aunque me ofrecí a ser yo quien lavara los trastes para que él pudiera tomarse ese tiempo, Sasuke insistió y lo dejé para meterme a bañar.

Aquella noche iban a pasar una película que quería ver, pero viendo a Sasuke tan mal, decidí resistirme y mejor aprovechar para descansar. Cuando salí de mi cuarto a darle las buenas noches y recordarle que podía hablar conmigo cuando quisiera, él se me acercó.

—Hoy hay una película de las que te gustan —dijo y yo estaba bastante confundida de que él, estando mal, tuviera no sólo la paciencia de ver una película que seguramente odiaría, sino que él la señalara.

—Sí, pero de verdad quedé exhausta de la misión y creo que prefiero dormir —respondí y mientras decía esto, él ya estaba parado frente a mí. Yo había fingido dar un enorme bostezo.

—No puedes mentirme a mí.

—Estoy intentando darte espacio para tus reflexiones —respondí sabiendo que, en efecto, él se daba cuenta fácilmente cuando mentía.

—Ven a ver la película —me dijo mirándome a los ojos. Se veía serio, pero decidido y simplemente no pude decirle que no.

—Voy por mi bata —respondí metiéndome a mi habitación y sintiendo que él se metía atrás de mí, lo que me hizo voltearme hacia él— ¿Necesitas otra cobi…?

Él puso su mano en mi mejilla robándome el habla, especialmente porque me veía a los ojos y antes de poder reaccionar, Sasuke me quitó los lentes dejándolos en la mesita de noche a lado de mi cama y me besó.

No pude reaccionar a una acción tan inesperada y aunque mi razón aún estaba lo suficientemente presente para recordarme la mala idea que era eso y que él era el novio de mi primo, Sasuke alejaba lentamente la voz de la razón tomándome por la cintura y pegándome a su cuerpo.

Su beso era suave, tierno y muy dulce. Era mucho mejor de lo que mis locas fantasías me habían sugerido. Tanto así, que cuando ya no escuché la voz de mi conciencia, comencé a corresponder el beso mientras lo abrazaba por el cuello.

—Sasuke, tú estás con…

—A ti es a la que quiero —me respondió entre besos robándome la última pizca de razón que me quedaba. Cómo ya había dicho, Sasuke me pone idiota y en aquella ocasión, aún cuando sabía la mala idea que era y que iba a lastimar a mi primo, no pude rechazarlo cuando el beso se hizo más apasionado.

Tampoco pude rechazar a Sasuke cuando sus labios pasaron por mi cara hasta mi cuello y sin darme cuenta, él ya me había tirado en la cama y se quitaba la camisa.

Llegué a preguntarme si estaba tomado, pero no olía a alcohol, su equilibrio parecía bueno y sus labios no tenían rastro de alguna bebida etílica.

Cuando quise preguntarle, él calló mis palabras con un nuevo beso mientras se acomodaba entre mis piernas y se frotaba mientras sus labios bajaban de nuevo por mi cuello, viajaba por mis hombros sin importarle las cicatrices que marcaban mi piel y bajó aún más hasta mis senos para jugar con ellos por arriba de la ropa hasta que rompió los delgados tirantes de mi camisón y pudo dejarlos al descubierto para tener contacto directo.

Yo gemía y jadeaba sin darme cuenta, y mis manos recorrían su espalda hasta llegar a su trasero que apreté con fuerza mientras yo misma frotaba mi pelvis con la de él.

—¡Sasuke! —repetí su nombre una y otra vez.

Estoy segura que mi voz empujó su ansia porque desde la primera vez que pronuncié su nombre, él ya me estaba despojando de mi pantaleta.

—Karin —gruñó en mi oído cuando yo seguí frotándome con él cuando ya no tenía mi prenda inferior, y esto sólo fue una señal para él para sacar su miembro listo.

—¡Hazlo, Sasuke! —le pedí aún cuando me habría gustado, por orgullo, dejar que me pidiera entrar, pero estoy segura que él estaba tan ansioso como yo porque cuando hablé, no se lo pensó dos veces para entrar bruscamente— ¡Sasuke! ¡Sasuke!

Y repetí su nombre toda la noche, porque cometimos el mismo error una y otra vez con descuido hasta que quedamos desnudos, hasta que intercambiamos lugares uno encima del otro y hasta que nuestros cuerpos no pudieron dar más de sí.

Cada vez que me corría, olvidaba cualquier motivo para no seguir y cada vez que él gemía mi nombre, deseaba más de él.

Entré en un delirio entre sus brazos tan placentero que pensaba que estaba soñando y que en cualquier momento despertaría para darme cuenta que él ni siquiera me había besado. Sin embargo, cuando desperté al otro día entre sus brazos, la razón me golpeó fuertemente con la culpa cuando confirmé que todo había sido real.

—Mierda, mierda, mierda —dije reprochándome y aunque quise salir de la cama, él ya había despertado y me abrazó con fuerza.

—Quédate —me pidió besando mi cuello, pero lo empujé.

—¿Qué hicimos, Sasuke? —me libré de él, me senté en la cama y con la cobija me cubrí— Tu novio es mi primo.

—Él ya…

—¡No pongas excusas! ¡Esto no estuvo bien y lo sabes! —exclamé enojada tanto con él como conmigo— Tenemos que decírselo y disculparnos. Aunque probablemente…

—¡Karin! No tenemos que…

—¡No se te vaya a ocurrir decirme que guardemos el secreto! ¡Esto es una traición y ocultarlo sólo lo hace muchísimo peor! —exclamé más enfadada— Tú eres su novio, así que voy a dejar que seas tu quién se lo diga, pero si no lo haces en dos días, yo misma se lo confesaré.

—Eso no…

—¡Maldita sea! —exclamé cuando sonó el timbre de mi casa y presté atención a mi alrededor. Desde que desperté, estaba tan impactada con lo ocurrido que había estado ignorando los chakras, pero al concentrarme en quién estaba en la entrada, me sentí aún más mal— Es Naruto.

—¿Qué hace aquí? —preguntó Sasuke confundido y yo me levanté rápidamente de la cama para ponerme unas pantaletas y mi bata de baño.

—No salgas de aquí para nada. Le diré que no estás.

—Pensé que dijiste que debíamos decirle.

—Sí, pero no de esta forma, así que no salgas de mi habitación y no hagas ruido. Haré que se vaya rápido.

Tan pronto como pude, fui a abrir la puerta aún cuando no estaba en mi mejor estado mental para enfrentarme a ello. De hecho, sabía que ni siquiera podría mirarlo a los ojos.

Una opción habría sido no abrirle, pero estaba tan asustada y me sentía tan culpable que no podía pensar lo suficientemente claro.

—Hola, buenos días.

—¡Hola, Karin-chan! —me abrazó efusivo y por poco lo empujo al sentirme sucia y que él no debía tocarme— ¡Perfecto! Necesito hablar contigo —mi primo sonrió y se metió a la casa sin dejarme la oportunidad de detenerle— ¿Podrías avisarme si Sasuke está por venir?

—No sé si sea…

—Necesito pedirte un enorme favor —tomó las manos mirándome con ilusión y yo no sabía hacía dónde mirar.

—¿Un favor? No sé si tenga tiempo para…

—No es algo inmediato y sé que es un favor difícil de aceptar, pero escúchame primero. ¿Sí?

—De acuerdo —respondí porque no podía negarme tajantemente y fuera cuál fuera el favor, estaba segura que él se retractaría cuando se enterara de la verdad. Por el contrario, si él aún necesitaba mi ayuda, iba a ser lo menos que podría hacer después de haberlo traicionado.

—Poco después de que te fueras a tu misión, Sasuke y yo peleamos y se fue de misión desde entonces. Imagino que no ha regresado o estaría aquí contigo.

—Él…

—Los últimos meses hemos estado peleando más de lo normal y sé que te has dado cuenta porque él siempre viene aquí, pero no sé si te ha dicho algo sobre el por qué —me interrumpió y al parecer ni siquiera se dio cuenta que iba a hablar antes de que me dijera todo esto.

—Él no me cuenta nada de sus peleas —respondí con sinceridad. Después de todo, estábamos hablando de Sasuke.

—Ha estado buscando excusas para hacer problemas, pero en realidad, sé que está enojado porque quiere hijos propios.

—¿Qué?

—Tú sabes que no podemos tener hijos juntos… ya sabes. Así que yo estaba pensando en la adopción. Así le daríamos la oportunidad a niños como nosotros a tener una familia —explicaba mi primo con una sonrisa tímida que no le había visto antes— Pero él no parece querer hijos que no sean biológicos suyos y pienso que eso es lo que le ha estado molestando todo este tiempo. El problema es que él tampoco habla al respecto.

—¿Han hablado sobre establecer una familia? —pregunté sintiendo cómo la culpa me golpeaba aún más fuerte y justo cuando estaba a punto de derrumbarme y confesar, mi primo siguió hablando.

—Desde que se fue, lo he estado pensando mucho y lo primero que hice, fue ir a preguntar a la vieja Tsunade si sabe alguna forma de que tener hijos nuestros fuera posible, pero dijo que no —me explicaba desanimado— Pero seguí pensándolo y… bueno, tu eres mi prima. Tenemos la misma sangre y tus hijos serían de mi familia también. ¿No? —sabía a lo que quería llegar, pero estaba tan sorprendida y enojada que me paralicé— Si tu pudieras tener un hijo de Sasuke y dejar que nosotros lo adoptáramos, tendríamos un hijo de nuestra propia sangre, y tú un sobrino. Aunque sé que te sería difícil desprenderte del bebé, en todo caso…

—No.

—Sé que es una petición difícil, pero por favor piénsalo un poco. Yo no tendría problema si quisieras ser la madre del bebé. Podemos criarlo entre los tres y…

—Naruto yo no puedo…

—Por favor, piénsalo. Te lo suplico. Si vuelves a decir que no lo aceptaré, pero tomate unos días. ¿Sí?

Estaba tan enojada que sabía que podría explotar en cualquier momento, por lo que sólo asentí en silencio para que mi primo se fuera. Sabía que si volvía a negarme no se iría.

—Tengo que bañarme —apenas pude decir mientras aceptaba su petición.

—¡Gracias, primita! ¡Eres la mejor! —Naruto volvió a abrazarme— Si dices que sí, seremos una gran familia, ya lo verás —decía emocionado— ¿Crees poder tener la respuesta antes de navidad? Sería un buen regalo para Sasuke si dices que sí —asentí esperando que se marchara pronto— ¡Tendremos una maravillosa navidad!

Naruto dijo algunas cosas más. Prácticamente daba por hecho que aceptaría su propuesta, pero seguí sin decir nada hasta que finalmente se fue.

Apenas se cerró la puerta tras de él, corrí a mi habitación donde Sasuke estaba sentado en la cama agarrándose el puente de la nariz. No me quedaba la menor duda de que había oído toda la conversación y que le reprochaba a Naruto mentalmente, el haberme hecho esa propuesta en ese momento.

—¡¿Cómo pudiste?! ¡¿A qué carajos se supone que estás jugando?! ¡¿Cómo puedes ser tan insensible?! —comencé a gritar mientras le aventaba a Sasuke cualquier cosa que se me atravesara y en algún momento comencé a llorar sin darme cuenta— ¡Si lo que querías era que los ayudara con lo de su hijo tenías que decírmelo, no meterte en mi cama y…!

—¡Karin! ¡Escúchame! —me gritó tomándome de las muñecas, pues como pudo, mientras le arrojaba cosas se acercó hacia a mí.

—No quiero oír mentiras ni…

—Yo no me peleé con Naruto porque no pudiéramos tener hijos, eso es algo que supuso. Terminé con él porque ya no lo amo.

—¿Terminaste con él? Él dijo que…

—Hace tres meses, durante el incendio, terminé con él porque vivir con Naruto mató lentamente mi amor por él, pero insistió en que le diera otra oportunidad —me explicaba— Las cosas no funcionaron y en nuestra última pelea, di por terminado todo —yo no podía parar de llorar sin saber si creerle o no— Tomé la primera misión fuera de la aldea que encontré porque tenía mucho qué pensar sobre lo que haría, porque de antemano, ya sabía lo que quería.

—¿Y qué se supone que querías haciendo todo esto? —repliqué incrédula— ¿Hacerme pensar que le estábamos poniendo el cuerno a mi primo? —me solté de él— ¿Convencerme con tu cuerpo de dejarte quedar conmigo?

—Te quiero a ti.

—¿Qué?

—Dejé de amar a Naruto al mismo tiempo que me enamoraba de ti —extendió su mano hacia mi rostro y acarició mi mejilla— Tu fuiste la que me hizo ver que las cosas con Naruto no iban a funcionar.

—¿Yo? Yo no hice nada —retrocedí un paso y al mismo tiempo trataba de recordar si había hecho alguna insinuación a Sasuke sobre mis sentimientos, pero sé que siempre había sido muy cuidadosa.

¿Sería que alguna vez me descuidé y él se había dado cuenta de mis sentimientos?

—Estoy más cómodo y tranquilo viviendo contigo que con Naruto —me abrazó por la cintura y me atrajo hacia él— Y hace mucho tiempo que deseaba estar contigo. Era difícil contenerme viéndote por ahí en toalla y esos camisones —él me miraba a los ojos al hablar y sabía, por su chakra, que no estaba mintiendo— No pude seguir mi plan original para acercarme a ti, pero al menos…

—¿Cuál plan? —quise volver a empujarlo, pero no pude, no sólo porque él me sostenía con fuerza, sino porque una parte de mí, estaba contenta con sus palabras, aunque por otro lado me sentía muy mal por mi primo.

—Buscar un sitio dónde vivir por mi cuenta e invitarte a salir —respondió colocando su rostro sobre mi hombro— Con el tiempo, quizá vivir como pareja y no como compañeros.

—¿Por qué… ?

—No pude resistirme. Intenté mantenerme a raya contigo hasta encontrar un sitio para mi, pero anoche… te veías tan linda y yo ya era libre.

¿Él se me estaba confesando? ¿Por qué carajo lo hizo en ese momento y de esa forma? Ya sabía que él no era bueno en el romance y esas cosas, pero estaba segura que pudo haber encontrado una mejor forma.

—¿Y por qué diablos Naruto piensa que no han terminado definitivamente? —reclamé, porque no quería dejarme llevar por sus palabras. Sabía que no estaba mintiendo, pero no se suponía que empezáramos algo si las cosas no quedaban claras entre ellos— Él piensa que se pelean porque no pueden tener familia biológica propia.

—No lo sé. Le dije que me había dado cuenta que ya no lo amaba y le avisé que me llevaría mis cosas del departamento cuando encontrara una casa para mí —respondió pensativo— Supongo que hemos peleado y vuelto tantas veces que piensa que será igual, aunque no le había dicho antes que ya no lo amaba ni que me llevaría mis cosas.

—Pues obviamente él aún te espera y ya está planeando una linda familia contigo —le señalé y cuando vi que iba a hablar, temí que me propusiera aceptar aquella familia de tres, por lo que me apresuré a replicar— Y no voy a aceptar nada como lo que Naruto dijo, sólo le dije que lo pensaría para que se fuera.

—Yo tampoco quiero algo como eso —Sasuke dio un suspiro pesado— Tendré que hablar con él de nuevo.

—Tienes que hacerlo lo antes posible antes de que siga haciendo más planes de familia —me solté de él— Y tienes que decirle tus intenciones conmigo si realmente esperas que algo pase.

—¿Aún quieres que le confiese que me acosté contigo cuando ya habíamos terminado?

La pregunta me dejó sin palabras, porque ¿qué sería mejor? Es decir, si Sasuke ya había terminado con Naruto mucho antes de esa noche, quiere decir que Sasuke no le puso el cuerno. Sin embargo, si se los decían, se iba a sentir como si lo hubiese hecho porque Naruto pensaba que se reconciliarían.

Al meditarlo, lo mejor sería simplemente dejar que Sasuke le dejara las cosas claras, esperar un tiempo y tener ellos su propia relación, pues aún si a Naruto le dolía, la herida tendría que ser menos profunda que si le confesaban lo que ocurrió justo el día en que él le había pedido ayuda para hacer realidad su familia.

Por otro lado… ¿acaso sería aceptable salir con el ex de mi primo? Es que se sentía extraño si quiera pensar que tenía familia después de tanto tiempo pensando que estaba sola, y cuando supe que tenía un primo, estaba muy contenta, pero jamás pensé que él terminaría siendo el novio del hombre de quién había estado enamorada por años y mucho menos, que tendría una oportunidad con él después de que terminaran.

Si lo pensaba bien, tampoco me sentía cómoda con la idea de salir con Sasuke en esa situación, porque aunque ellos habían terminado hacía varios días, aún si Naruto pensaba que no era nada, yo no sabía de su ruptura, y aún así fui tan cabrona como para acostarme con Sasuke.

—¿Sabes algo? Haz lo que quieras —dije tomando una toalla— No vamos a estar juntos.

Me metí al baño y me encerré en él tan rápido como pude, prendí la regadera y me metí bajo el agua fría para tratar de enfriar mis ideas y para llorar. Estaba tan confundida… pero más terrible aún, me sentía culpable y mientras fuera el caso, yo no podría estar con Sasuke.

No importó cuántas veces Sasuke me llamó, seguramente sabía que no estaba bien, pero yo no salí, ni siquiera cuando sentí que después de una o dos horas de insistirme, él salió de la casa a quién sabe dónde.

Tuve que reportarme enferma al hospital para justificar mi ausencia, y dado que estuve horas bajo el agua fría, resultó que mi mentira se volvió realidad, así que me la pasé sola en casa, enferma y con culpa.

¿Y dónde estaba Sasuke? En ese momento ni siquiera me interesaba o lo habría buscado con mi radar.

No fue sino hasta la noche, que Sasuke volvió a la casa, llamó a mi puerta y cuando ni siquiera respondí, él la tumbó, pero para ser honesta, apenas me di cuenta de ello porque estaba ardiendo en fiebre y dejé de estar consciente en algún momento entre que él entró a mi habitación y me tomó en brazos.


¿Sasuke confesará su "infidelidad" a Naruto, o tendrá que decírselo Karin? ¿Qué fue a hacer Sasuke? ¿Qué decidirá hacer Karin con la confesión que Sasuke le hizo? ¿Por qué Naruto creyó que su relación con Sasuke estaba preparada para tener hijos? ¿Qué otras preguntas les han surgido?

Me encantará leer sus preguntas y teorías en los comentarios n.n

Una disculpa con esta historia en particular, porque no pude darme el tiempo de revisarla antes de subirla, así que lamento mucho si hay varios errores de dedo u ortografía. Sé que a veces no lo parece, pero siempre procuro leer todo antes de leerlo, pero siempre hay algo que se me va.

Esta historia era una idea que ya tenía desde hacía muchos años (antes de dejar de escribir y mi regreso), y finalmente le di la oportunidad de salir a la luz. De hecho, la mayor parte de este primer capítulo es lo que pude rescatar porque había empezado a escribirla, aunque admito que he cambiado algunos detalles de la historia original. Espero que pese a ello, haya sido de su agrado y esperen la actualización dentro del SKM n.n

Sin más por el momento, los dejo por ahora n.n

¡Hasta la próxima actualización!

Anuncio para el SasuKarin Month: Este anuncio estará en todas las historias y capítulos que se estarán publicando durante el SasuKarin Month del 2023, así que si ya lo has leído en otra historia, puedes saltártelo.

Este año tengo cubierto la mitad del mes, así que verán historias según los temas, o bien capítulos que estarán asociados a los temas como he hecho en otros años. Así mismo, yo sé que aún tengo muchas historias en proceso y de momento estarán en hiatus hasta que termine el mes.

Dicho lo anterior y ya que debo muchas historias (y admito que abriré algunas este año), quiero informarles que terminado el mes de Junio, me daré una semana de descanso de escribir y para cuando regrese a la escritura, haré una evaluación de follows en Fanfiction y votos en Wattpad sobre las historias que tengo incompletas, y aquellas que tengan más de estos "likes", serán las que retome en ese orden para poder seguir actualizando. Si hubiese algún empate, tomaré en cuenta el número de comentarios.

Con algunas historias me tomaré algunas libertades debido a que están a muy poco de terminar, pero haré caso principalmente al favoritismo de ustedes, mis lectores n.n

Los resultados de lo anterior, los estaré subiendo a mi página de Facebook — SaKaSu Fanfics.

También quiero anunciar que espero en este mes pueda subir historias a Ao3, pero en esa plataforma intentaré subirlas en inglés. Por supuesto, esto me obligará a ir más lento porque me tomará un tiempo tenerlas en un idioma que no domino, pero lo hago porque me gustaría que mis historias llegaran a más personas.

Finalmente, quiero invitarlos a apoyarme en Ko-fi, donde su aporte será muy bienvenido, pero que de ningún modo, es una condición para que yo siga actualizando. Yo seguiré escribiendo haya o no apoyo en Ko-fi, pero tendré algunas consideraciones para quienes lo hagan sobre qué actualizaré. El link lo encontrarán en mi perfil o en mi página de Facebook. Si no puedes hacer una aportación, no te preocupes, un buen comentario es un excelente motivador para seguir escribiendo n.n

Lamento si el anuncio ha quedado largo. Te dejo seguir leyendo las historias de este mes y espero que las disfrutes n.n