NOTAS: YO AQUÍ TRABAJANDO DURO, MAS BIEN, MIS NEURONAS TRABAJANDO ARDUAMENTE EN ESTE FIC JEJE QUE YA SABEN ES SOLO PARA ROBARLES UNA SONRISA, UN SUSPIRO, UNA MENTADA DE NOTHER O QUE SE YO QUE USTEDES SIENTAN, SIEMPRE CON EL PROPOSITO DE ENTRETENARLOS O DISTRAERLOS DE SU VIDA DIARIA, BUENO LEAN Y DISFRUTENLO; 3

K-ON! NO ME PERTENECE NI ESTE FIC ES INTENTO DE LUCRO :3

..

A la mañana siguiente, Ritsu se levantó más temprano de lo habitual pues quería ir al baño. Se levantó toda despeinada y somnolienta de su cama dirigiéndose al baño; pues quería hacer pipi jeje. Entró al baño y se disponía a hacer sus necesidades como normalmente.

Ritsu.- ñam, ñam… - decía somnolienta bajándose el bóxer- ¿eh? ¿Qué es esto?- preguntaba a sí misma tocándose donde quedaba la parte de su aparato reproductor por hablar en términos anatómicos. Sintiendo algo fuera de lo común, algo que nunca había visto o tocado en un chico…sus ojos se abrieron de golpe y su mirada se tornó sorprendida y exaltada mirando rápidamente hacia donde quedaba aquella cosa que sentía con sus manos.- ¡¿Qué demonios es esto?!- gritó levantándose inmediatamente del inodoro subiéndose su ropa interior lo más rápido posible.- ¡naniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! – gritó bastante sorprendida y asustada; salió del baño corriendo y se fue a mirar al espejo tocándose su rostro, sus brazos, su abdomen y su entrepierna nuevamente. - ¡¿Qué demonios paso?! ¡¿Pero po-po-porque soy un chico?! – se preguntaba bastante nerviosa y preocupada mientras se veía al espejo y daba vueltas por su habitación con la mirada perdida frunciendo ambos ceños.

Satoshi.- onee-chan, ¿estás bien?- preguntó el hermano de la castaña que escuchó los gritos de su hermana, desde afuera de su habitación.

Ritsu.- ¡¿satoshi?! – la castaña volteo rápidamente su mirada hacia la puerta desde donde le hablaba su hermano.- etto… eh… si estoy bien, no te preocupes.- contestó la castaña algo nerviosa.

Satoshi.- ¿te has resfriado?- preguntaba preocupado; pues la voz de Ritsu cambió, y ahora su voz era más grave… así es… su voz era como la de un chico.

Ritsu.- se dio cuenta que el cambio no solo era en su físico, también su voz había cambiado.- eh… si, probablemente me voy a resfriar, no te preocupes… estoy bien….- contestaba nerviosa tratando de sonar lo más normal para que su hermano no siguiera cuestionándola.

Satoshi.- loca… bueno, me voy a la escuela, nos vemos en la tarde.- contestó el niño para salir de la casa.

Ritsu.- ¿ahora qué hago?... ¿Cómo pasó esto?... ¿Por qué a mí?... apenas ayer era una chica todo era normal, yo era normal, no recuerdo haber tomado o comido algo raro… fui a la escuela, tome mis clases, salimos, fuimos a la feria y luego a mi casa regresé, ¿Qué puede estar mal?...- se cuestionaba la castaña una y otra vez dando vueltas en su cuarto, mirándose de vez en cuando al espejo.- esto debe ser un sueño, si eso es, si me acuesto y me duermo despertaré y toda esta pesadilla habrá terminado, si esa es la solución.- la baterista comenzaba a hablar como si hubiese perdido la cabeza, se acostó arropándose como para dormir, cerró sus ojos y los abrió de nuevo.- ¿ya soy normal?- se levantó otra vez y se miró en el espejo, viendo que aun era un chico.- ¡no, no, no, no, no! – se quejaba con desesperación; se sentó en su cama y pensó detenidamente que podría hacer…- ¿ahora quien puede ayudarme?...- preguntaba finalmente rendida aceptando que no era ningún sueño, ni ninguna mala jugada de su mente.

Ritsu tomó su teléfono y buscó entre sus contactos, encontrando el nombre de Mio… - quizá debería contarle y pedirle ayuda…- musitó un tanto dudosa. Se dispuso a marcar el numero de Mio, y esperó que esta contestara.

Mio se acababa de levantar para bajar a desayunar y luego alistarse para ir a la escuela; cuando su teléfono comenzó a sonar. La bajista tomó su teléfono, viendo que se trataba de Ritsu y contestó.

Mio.- ¿sí? – contestó seriamente.

Ritsu.- ¡ejem!- tocia para afinar su voz- Ohaio Mio-chuan…- contestó algo nerviosa.

Mio.- ¿Ritsu?- preguntaba dudosa - ¿tienes gripa?- preguntaba por el grave tono de voz de la baterista.

Ritsu.- eso quisiera pero…- hizo una pausa para seguir hablando.- Mio… ¿podrías venir a mi casa antes de ir a la escuela?

Mio.- ¿quieres que pase a buscarte? – preguntó curiosa la ojigris.

Ritsu.- técnicamente no… es que quiero hablar contigo…- habló levemente nerviosa.

Mio.- etto… bueno, está bien, en unos veinte minutos estoy allá, date prisa.- Mio colgó algo extrañada, normalmente se iba con Ritsu, pero nunca le había pedido que pasara por ella.

Ritsu.- ahora solo tengo que esperar que Mio me ayude, o algo.- dejó su teléfono en la cama y se miró al espejo una vez más- pero qué demonios es esto…- se preguntaba extrañada. – primero que nada voy a cambiarme esta ropa, demonios, nada de lo que tengo me quedara, mi ropa es muy chica aunque no sea muy femenina no me entraran.- se quejaba Ritsu mientras buscaba algo que ponerse.- quizá algo de mi padre me quede…- la baterista caminó hacia la habitación de sus padres en busca de alguna prenda para usar, sacó un pantalón de mezclilla que su padre usaba cuando era joven, una playera y un par de tenis que su padre había dejado de usar desde que era muy joven, lo cual le quedaba a la perfección, al igual que ropa interior.- ¡diablos!, usar la misma ropa interior que mi padre es horroroso, eew!, pero no tengo otra opción.- dijo la chica quejándose por la situación en la que estaba y se dispuso a cambiarse. Terminó de cambiarse y se acomodó un poco el cabello, el cual tenía prácticamente igual, pero sin su emblemática diadema. El timbre de su casa sonó y Ritsu se asustó un poco poniéndose nerviosa de nuevo al imaginar que era Mio, se asomó por la ventana y efectivamente era la bajista.

Ritsu.- ¡demonios! Ya llego! – tragó saliva y suspiró. Bajó las escaleras y su rostro de baño de preocupación. – Nee Mio – habló desde adentro atrás de la puerta

Mio.- ¿Ritsu? ¿Vas a ir a la escuela? – preguntó algo extrañada la bajista al escuchar la voz diferente de su amiga desde adentro.

Ritsu.- supongo que no iré… pero tengo que decirte algo… bueno, antes que nada promete que me vas a creer…- la baterista comenzó a hablar en tono que preocupaba a Mio.

Mio.- Ritsu, si es alguna de tus bromas será mejor que detengas esto en este momento si no te golpeare tan fuerte como pueda.- amenazó la bajista.

Ritsu.- no es ninguna broma lo juro, quisiera que lo fuera pero no lo es… de acuerdo, abriré la puerta y pasas ¿ok? – la castaña abrió la puerta y Mio entró un poco temerosa por el comportamiento y palabras de la ojimiel. La puerta se cerró y Mio se volteó para encontrarse con un chico bastante simpático que le parecía muy familiar que media alrededor de 1.80 m era delgado de cabello castaño muy parecido al de Ritsu pero sin diadema con un flequillo como el de ella sobre su rostro y una mirada muy similar a la de su amiga, que portaba un pantalón de mezclilla negro, una playera blanca de rayas y unos tenis blancos; en realidad le parecía muy guapo y atractivo, era tan simpático y tenía una mirada apenada que lo hacía tan kawai ante su gusto y le recordaba tanto a la ojiambar.

Mio.- hola, buenos días ¿está Ritsu?...- preguntó un poco apenada y dudosa.

Ritsu.- guardo silencio, soltó un suspiro y rascó su nuca como siempre lo hacía – bueno, esto te sonará bastante loco, poco congruente y antes de que quieras salir corriendo y dejarme hablando; te diré que necesito de tu ayuda; por favor no te asustes y te pido que me creas completamente – habló el castaño frente a Mio con bastante seriedad.- Mio… yo soy Ritsu…- finalizó.

Mio.- miró detenidamente a aquel atractivo muchacho frente a ella, entrecerró los ojos como dudando y dio un par de pasos hacia atrás. - ¿Cómo sabes mi nombre? Porque es más que obvio que no eras Ritsu… - preguntaba un poco nerviosa la bajista.- ¡Ritsu, si ésta es otra de tus tontas bromas, sal de donde estés que tengo que ir a la escuela! – gritó la bajista tratando de encontrar a Ritsu, pues supuso que obviamente aquel chico no era la ojiambar lógicamente.

Ritsu.- anda Mio, te dije que me creas – se quejó la baterista haciendo mohín. – En realidad soy yo, hoy en la mañana desperté y cuando fui al baño a orinar encontré algo diferente en mí y pues no sé cómo pasó- proseguía el muchacho frente a ella en tono deprimido – yo también quisiera que fuese una estúpida broma pero la verdad es que no lo es ni tampoco un sueño.

Mio.- se quedó perpleja sin creer aun que Ritsu fuese aquel chico frente a ella, aunque su parecido era realmente impactante, era como una versión masculina de su amiga de la infancia. - ¿Cómo esperas a que yo crea eso?...- preguntó la ojigris dudosa.

Ritsu.- bueno, quizá no tengo pruebas aun para que me creas o algo así pero, ¡en verdad soy yo! – hablaba el muchacho frente a Mio acercándose un poco más a ella.

Mio.-¡no te acerques! No sé quien seas tú, ni que le hiciste a Ritsu, ¡pero tú no eres ella! – la bajista estaba a la defensiva buscando algo en su mochila.

Ritsu.- se acercó más a la bajista tratando de calmarla y convencerla. – Mio te estoy diciendo la verdad, soy yo Tainaka Ritsu, tu amiga de la infancia, vamos a la escuela sakuragaoka, nuestras amigas son Tsumugi Kotobuki, Yui Hirasawa, Azusa Nakano y estamos en el club de música ligera_ - Ritsu trataba de darle información convincente a Mio para que le creyera acercándose cada vez más a ella la cual no dejó que terminara de hablar cuando saco gas pimienta de su bolso y lo roseó sobre los ojos de Ritsu.

Ritsu.- ¡aaah!¿Qué haces?! Duele, duele, duele, duele ¡hay, hay! ¡Arde! – se quejaba de dolor y ardor llevándose ambas manos al rostro tropezando con un sofá de la sala cayendo al suelo sin poder ver nada. Mio corrió hacia la puerta pero la voz de Ritsu la detuvo.- ¡Mio no te vayas por favor, es en ti en quien puedo confiar en estos momentos, te juro que te digo la verdad, por favor no me dejes aquí no se qué hacer, en realidad estoy asustada y no sé cómo volver a la normalidad! – hablaba en tono de suplica lagrimeando por el gas pimienta tallándose los ojos en el piso sin poder ver. – te diré algo que solo nosotras sabemos ¿de acuerdo? – habló nuevamente sentándose en el suelo sin poder ver aun.

Mio.- la miraba fijamente dudando si escucharle o salir corriendo dejando a aquel chico que decir ser Ritsu en el suelo. Pero algo le impidió salir de aquel lugar y se quedó a escuchar.

Ritsu.- nuestra asesora es la profesora Sawako Yamanaka, aparentar ser dulce y comprensiva pero en realidad es todo lo contrario, estuvo en el club de música ligera en su generación y tocaba heavy metal, era la guitarrista y vocalista de su banda llamada death devil y ama hacer cosplay con nosotras porque cree que es lindo, más contigo y Azusa porque son tímidas. – finalizó quedándose sentada limpiándose las lagrimas. Mio escuchó atentamente las palabras de aquel chico; supuestamente Ritsu, y se quedó perpleja ante tal explicación dada sobre su profesora, lo cual todo era cierto y nadie más sabia a excepción de las chicas del club de música ligera.

Mio.- ¿Ritsu? ¡¿En verdad eres tú?! – preguntó sorprendida cerrando la puerta y acercándose cautelosamente.

Ritsu.- si… soy yo por desgracia…- contestó buscando a Mio con la mirada un poco más visible.

Mio.- se acercó rápidamente dándole un pañuelo para que se limpiara los ojos. – lo siento, siento haberte echado gas pimienta en los ojos, pero después de esa explicación, comienzo a creer que si eres Ritsu - ¿pero, por que eres un chico? ¿Qué paso? – preguntaba confundida y curiosa.

Ritsu.- no lo sé, solo me desperté hoy y así estaba, no sé qué sucedió. – contestó la castaña bastante desconcertada.

Mio.- ya veo…- dijo la castaña un tanto sorprendida frunciendo ambos ceños ayudando a levantar a Ritsu del suelo. – creo que deberíamos buscar ayuda… yo la verdad no se qué hacer – habló nuevamente un poco nerviosa, pues nunca había estado tan cerca con un chico ni menos mantenido un dialogo con uno tan ameno.

Ritsu.- Mio-chuan… ¿Qué voy a hacer? – preguntó lagrimeando.

Mio.- creo que tenemos que pedirle ayuda a la demás, digo, quizá ellas tengan alguna idea, o nos ayuden a buscar un algo que te ayude…- hablaba un poco nerviosa y sonrojada.

Ritsu.- pero quizá ya están camino a la escuela en estos momentos – habló Ritsu limpiándose el rostro de las lagrimas.

Mio.- creo que debemos ir por ellas, anda vamos, antes de que cierren la escuela. – dijo Mio caminando hacia la salida. Ritsu asintió y la siguió.

Ambas chicas se dirigían hacia la escuela donde buscarían a las demás para resolver o buscar una solución al problema de Ritsu. Mio caminaba firme pero con un sonrojo en su rostro mirando de reojo a Ritsu que iba a su lado, claro que ahora era un chico mucho más alto que ella, lo cual llamaba la atención de algunas alumnas que iban camino a la escuela; lógicamente pensaban que quizá podría ser novio de la bajista. Mio se sintió nerviosa pero siguió avanzando a lado de Ritsu. En menos de diez minutos llegaron a la escuela, Ritsu se puso atrás de un árbol de cerezo que estaba en la entras mientras Mio esperaba la llegada de sus compañeras en la reja de la escuela.

La primera en llegar fue Mugi, quien venía caminando cómodamente disfrutando del paisaje.

Mio.- Mugi buenos días – habló la bajista llamando la atención de la rubia.

Mugi.- buenos días Mio-chan. – contestó cortésmente la ojiazul.

Mio.- mugi, quisiera hablar contigo y las demás, es un tema algo delicado y un tanto bizarro; pero espero que puedan ayudarnos a Ritsu y a mí, bueno, más a Ritsu. – dijo la bajista un poco nerviosa.

Mugi.- ¡¿le pasó algo a Ricchan?! – preguntó bastante preocupada mirando a Mio fijamente.

Mio.- etto… ella está bien, es solo que tuvo un cambio repentino ésta mañana y pues… - no terminó de hablar cuando la voz de Yui llamó la atención de ambas que venía acompañada de la menor de las integrantes del Hokago tea time.

Yui.- Mio-chan, Mugi-chan ¡ohaio! – exclamaba desde lejos acercándose a las dos chicas.

Mugi.- buenos días Yui- chan, Azusa- chan – saludo amable la rubia.

Mio.- buen día – saludó también.

Azusa.- Yui-senpai deje de hacer tanto ruido temprano – se quejaba la gatita.

Yui.- Azu-nyan, es que hoy vengo con muchas ganas de estudiar. – decía alegremente la guitarrista. – Mio-chan ¿Dónde está Ricchan? – preguntaba curiosa.

Mio.- bueno… etto… verán… - hablaba algo nerviosa la bajista.- ¡ejem! Pues pasa que Ritsu no podrá venir a clases hoy, pero si vino a la escuela… bueno ¿Cómo les digo para que me entiendan?

Las demás miraban un poco confundidas a Mio, quien comenzaba a sentir las miradas de sus amigas poniéndose cada vez más nerviosa.

Yui.- ¿Qué pasa Mio-chan? - preguntaba inocentemente.

Mio.- no pasa nada, bueno si pero_ - no pudo terminar Azusa interrumpió.

Azusa.- Mio-senpai ¿Dónde está Ritsu-senpai? – preguntaba curiosa la gatita.

Mio.- bueno está aquí, pero ahora no es ella_ - nuevamente fue interrumpida.

Mugi.- ¿le pasó algo malo a Ricchan? – preguntó preocupada.

Mio comenzaba a sentirse sofocada por las preguntas de sus amigas sin lograr explicar el problema y comenzó a ponerse nerviosa por no saber qué contestar exactamente. Ritsu que estaba viendo todo desde atrás de un árbol cerca de ellas se dio cuenta de que Mio estaba en aprietos por ser tan tímida.

Ritsu.- una vez más Ritsu tiene que salvar a Mio, aunque ésta vez necesite ser salvada yo…- decía Ritsu para sí un poco resignada. - ¡Hey Minna! ¡Aquí estoy! – se escucho la voz de un muchacho que venía saliendo detrás de un árbol. Todas voltearon a ver el lugar de origen de la voz, topándose con un joven muy parecido a la baterista de la banda, solo que éste era más alto, y un chico.

Yui.- ¿Ricchan? – preguntó confundida.

Ritsu.- ¡hola chicas! – saludó Ritsu cortésmente.

Azusa.- Yui-senpai, no le digas así, el es un chico… no Ritsu-senpai…- hablo algo tímida en un susurro.

Yui.-¿Mio-chan, es tu novio? – preguntó inocentemente curiosa.

Mio.- ¡eh! ¡Claro que no, que cosas dices Yui!, es Ritsu ¿Qué no ves? – contradijo la pelinegra un tanto sonrojada y exaltada.

Mugi/ Azusa/ Yui.- ¡¿Ritsu?! – preguntaron sorprendidas al unísono.

Ritsu.- así es chicas, soy yo – dijo con esa sonrisa característica de la castaña.

Azusa.- pe-pero si eres un chico… - contestó algo sonrojada, pues al igual que Mio y las demás, nunca habían estado tan unidas a un chico.

Ritsu.- soltó un bufido – eso es evidente, soy un chico, y no sé porque demonios pasó, pero, quisiera poder regresar a la normalidad y quisiera pedirles su ayuda. Hoy en la mañana desperté y cuando fui al baño me lleve una gran sorpresa, no sé porque me pasó pero no recuerdo haber hecho algo fuera de lo normal ayer y cuando desperté en la mañana ya era un muchacho. – decía Ritsu tratando de explicar la situación lo más claro posible desde donde ella entendía.

Azusa.- ¿eh? Mio-senpai ¿Cómo podríamos creer tal barbaridad?, digo el parecido físico es bastante lo acepto, pero, es algo ilógico fuera de la realidad. – dijo la gatita incrédula ante lo que decía Ritsu.

Yui.- ¿Cuál es nuestro propósito como banda? – preguntó la guitarrista de repente.

Ritsu- el budokan – contestó la baterista.

Yui.- ¿Qué hacemos antes de ensayar? – preguntó de nuevo.

Ritsu.- tomar té y comes los deliciosos postres de Mugi – contestó sonriendo.

Yui.- ¿Cuál es el apodo de Azusa? – seguía con el interrogatorio.

Ritsu.- Azu-nyan – contestaba con emoción.

Yui.- ya veo, eres muy perspicaz, pero la siguiente no te será tan fácil… dime… ¿de qué color eran las bragas de Mio-chan el día que cayó en el escenario? – preguntó con emoción.

Ritsu.- ¡blancas con líneas azules! – contestó con determinación. De repente se escuchó un golpe que retachó en la cabeza del joven que decía ser Ritsu.

Ritsu.- ¡ouch! – se quejaba sobándose el chichón de su cabeza producido por el golpe que la bajista le dio.

Mio.- ¡si sigues con tus tonterías te golpeare más fuerte Ritsu baka! – se quejaba exasperada la bajista después de golpear a la baterista.

Yui.- ¡Ricchan! ¡Eres tú! – gritó emocionada reconociendo a Ritsu bajo sus preguntas tan simples.

Azusa.- ¿Ritsu- senpai?...- preguntaba dudosa.

Mugi.- Mio-chan no sería capaz de golpear a un chico normalmente, así que creo que nos están diciendo la verdad. – dijo amablemente la tecladista.

Ritsu.- claro que es la verdad Mugi, para que me crean les diré que solo nosotras sabemos que Sawa-chan tiene una afición por hacer cosplay con nosotras y que no es dulce y adorable como aparenta. – hablaba Ritsu a su favor reponiéndose del golpe de Mio.

Todas la miraron sorprendidas al escuchar lo que efectivamente, solo ellas sabían, quedando atónitas mirando con atención a Ritsu, que ahora no era la pequeña hiperactiva, sino más bien, un chico muy apuesto ante el gusto de todas.

Mugi.- Ricchan…- musitó la tecladista mirando sonrojada a la baterista que ahora era un chico.

Azusa.- Ritsu-senpai…- murmuró también levemente sonrojada.

Yui.- ¡Ricchan ya puedes cargarme porque tienes más fuerza y eres más alta que yo! – dijo inocente la castaña.

Ritsu.- ¡claro que si soldado Yui! ¡Súbase! – decía Ritsu con emoción agachándose un poco haciendo sus manos hacía atrás para cargar a Yui, la cual se subió sin pensarlo mientras Ritsu corría en círculos y Yui gritaba divertida.

Azusa.- Yui-senpai, Ritsu-senpai compórtense, las demás compañeras las están mirando.- se quejaba Azusa tratando de calmar a sus senpais.

Mugi.- ¿Qué hacemos Mio-chan? – preguntaba preocupada.

Mio.- bueno, como todas ven, creo que tenemos que buscar la solución al problema de Ritsu, que por alguna razón ahora es hombre, tenemos que ayudarle a regresar a ser una chica de nuevo. – habló Mio seria y con determinación llamando la atención de todas; dejando en claro la misión de las chicas del Hokago tea time. – sugiero que vayamos a casa de Ritsu para poder averiguar que pasó y tratar de recordar que tanto ha hecho para poder llegar a una conclusión. – dijo firme mientras todas contestaron al unísono. - ¡Hai!

Así pues todas se fueron a casa de Ritsu, en busca de una respuesta o solución….

¿Será que lo logren? , ¿Qué pasará con Ritsu? ¿Por qué se ah convertido en chico de la noche a la mañana?... descúbranlo en el siguiente capítulo.

NOTAS FINALES: CHEE! SIENTO QUE ESTE CAPITULO LE FALTO ALGO, A CIENCIA CIERTA ME QUEDO MUY LARGO ASI QUE TENDRÁ CONTINUACION, JEJEJE IGUAL ME CORTABAN LA INSPIRACION CADA DOS SEGUNDOS ¬¬' ASI QUE GOMEN NE SI NO ES MUY BUENO T.T, EL SIGUIENTE SERA MUY DIVERTIDO NO SE LO PIERDAN KJAHKJAH ESPERO REVIEWS SUGERENCIAS Y ESAS COSAS QUE ME MOTIVAN A SEGUIR ESCRIBIENDO PARA USTEDES ;3

SAYONARA!