NOTAS: gomen por haber abandonado a éste fic tanto tiempo, les explico en breve; la inspiración se me fue por cosas de la vida ¬¬' y amm no había tenido tiempo y algunas veces lo escribía en mi cel., pero eso de pasarlo a la lap, me daba flojera en realidad jojo.

Arigato a todas las bellas personitas que lo leen, ya saben que mi única intensión es robarles una sonrisa, una lagrima, y en el último de los casos si no les gusta, por lo menos una mentada de Mother.

Sin más que decir… lean y disfruten ;)

K-ON! Y SUS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, SOLO LA IDEA PLANTEADA EN ESTE FIC QUE NO ES INTENTO DE LUCRO, ARIGATOGOZAIMASU.

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-Ricchan... ¿te gusta cómo se me ve éste traje de baño? – preguntaba una rubia de orbes azules con tono sensual y provocativo.

-eh-eh… - la castaña toda embobada no sabía ni que contestar con sus mejillas sonrojadas.

-¿Qué pasa Ricchan? ¿Tan mal me veo? – volvía a preguntar la rubia con tristeza fingida.

-¡oh, no! T-te te ves muy bien Mugi… - contestaba la castaña con pena y toda colorada, agitando sus manos de nerviosismo.

-¡gracias Ricchan! ¡Ven, vayamos a nadar juntas! – la rubia toma de la mano a la castaña, y comienza a correr juntos a ésta hacia el mar. Las chicas comienzan a jugar con la cristalina, refrescante y brillante agua de la playa. Mugi salta sonriendo felizmente; mientras salpica con agua a la castaña quien la mira toda idiotizada por lo sexy que se veía con aquel traje de baño blanco de dos piezas.

-¡ven acércate Ricchan! ¡Alcánzame si puedes! – Dice la rubia mientras comienza a correr femeninamente entre el agua que deja mojado su bien curvilíneo cuerpo -¡alcánzame si puedes Ricchan…Ricchan… Ricch… Ricch… - la rubia corre y corre y la imagen de ella se va borrando cada vez un poco más, y su llamado se escucha apenas en un hilo de voz.

-¡espera Mugi, no corras tan rápido! – la castaña perseguía a la rubia, pero esta y el sonido de su voz se agudizaban cada vez más…

-¡Ricchan… Ricchan… Ricch… Ri…Ri… ¡ring, ring! ….

¡"RING, RING, RING, RING! Se escuchaba la alarma de un despertador que brincaba sobre una mesa latentemente.

-¡ah, no! ¡Ya amaneció! – se quejaba Ritsu tapándose con la sabana, por los rayos tenues y cálidos del sol de la mañana, que entraban por la ventana de la habitación de Yui; quien aun dormía igual que Azusa, Mugi y Mio – y mi sueño estaba en la mejor parte… - se quejó una vez más por la interrupción de la alarma.

-cinco minutos más, por favor… - decía Yui imitando a Ritsu al taparse con la sabana. Mio y Azusa comenzaron a levantarse y apagaron el ruido del despertador.

-arriba chicas… ya es hora de ir a la escuela… - dijo Mio entre bostezos y somnolienta aun.

-por favor Mio-chan… cinco minutos… - suplicaba la guitarrista mayor acomodándose entre las sabanas una vez más.

-Yui-senpai, no empiece, levántese ya – la kohai se acercó donde estaba durmiendo la mayor de las Hirasawa, arrebatándole la sabana.

-¡Azu-nyan! ¡Tengo frio! – se quejó ésta entre sollozos.

-frio tendrá cuando tire encima una cubeta con agua para quitarle el sueño si no se levanta en este momento – amenazó la pequeña gatita con seriedad.

-tu ganas… - Yui se levantó del suelo acomodando su futon

-aun es temprano – replicó Ritsu arropándose más con la sabana, acostada de espaldas mirando hacia arriba – ñam, ñam – decía mientras se acomodaba, sintiendo algo raro y diferente en su cuerpo…a la altura de su parte más privada e intima para ser más exacta -¿eh? – miró hacia donde sentía el cambio, topándose con algo que nunca antes había visto en un chico y que al parecer, estaba más "despierto" que ella. Sintió que el corazón se le paró en un segundo y hasta el sueño se le fue, los colores se le subieron a la cara y comenzó sudar, pensando que haría ahora; seguramente las demás la verían raro. Recordó en milésimas de segundos el sueño que había tenido con la tecladista de la banda, y sintió más vergüenza aun; porque obviamente no podría decirle a las demás que acababa de tener un sueño perverso con su compañera de banda, menos con Mugi presente.

-Ritsu, levántate que no es momento para estar durmiendo, recuerda que tenemos que hablar con Sawako-sensei antes de que comience a dar clases – habló Mio con seriedad mientras se peinaba.

-¡e-eh… e-eh…! – Ritsu no sabía que contestar, pues todas estaban ahí presentes ya arreglándose para irse al colegio.

-iré a preparar el té para que tomemos antes de irnos – dijo Mugi con su amable tono de voz, saliendo de la habitación.

Ritsu, date prisa, se nos hace tarde – Mio presionaba a la baterista, quien estaba bastante nerviosa aun debajo de las sabanas.

-¡la-las alcanzaré e-en la escuela! ¡Adelántense! – contestó Ritsu con nerviosismo.

-¡no es momento de holgazanear, levántate ya Ritsu Tainaka! – Mio caminó hacia Ritsu, con la intención de retirar la sabana que la cubría - ¡dame eso! – Mio jaló la sabana que cubría a la castaña para que ésta se levantara.

-¡no, no, no, Mio no lo hagas! – gritó Ritsu aferrándose a la cobija y suplicando.

-¡Ritsu, deja de jugar! ¡Levántate ya! – Mio insistió con los tirones sin la intención de dejarla en paz.

-¡Mio por favor! ¡Detente! ¡En serio! ¡Te lo suplico! – los gritos de la castaña se escuchaban hasta el otro terreno, y Mugi en la cocina se preguntaba que pasaba, así que decidió subir a ver qué sucedía con Ritsu y Mio; que al parecer estaban causando otro alboroto.

-Ricchan, ¿Qué haces? – preguntó Yui algo curiosa al ver que Ritsu se negaba a levantarse con tanta insistencia.

-¡Yui, ayúdame! ¡No dejes que Mio me quite la sabana! – Ritsu tiraba con fuerza al igual que Mio.

-Ritsu-senpai, deje de hacerse la difícil, levántese ya – la kohai se unió a la pelea por la sabana y comenzó a jalar con fuerza al igual que Mio, logrando así retirar la cobija de encima de la castaña.

-¡aaaah! ¡No! ¡¿Qué hacen?! – Se quejó Ritsu haciéndose bolita en el suelo - ¡dios mío! ¡¿Ahora qué hago?! ¡No puedo dejar que me vean así! ¡Lo bueno es que no está Mugi ahorita, debo aprovechar para entrar al baño en lo que no está! – Ritsu comenzaba a planear como entrar al baño desapercibida ante tal situación; ya que no podía dejar que las demás la vieran con "tremenda cosa bien levantada y firme entre sus piernas" que por más que la intentaba acostar, ésta regresaba hacia arriba como resorte - ¡¿Por qué a mí?! – se quejaba la baterista aun en el suelo entre susurros. Decidida a correr rápidamente hacia el baño en lo que no la veían de frente, se levantó con ambas manos tapando su muy remarcada erección, en posición encorvada corrió en dirección al baño.

Mugi, quien venía subiendo las escalera, ya muy en la entrada de la habitación de Yui con el té preparado, arribó al cuarto de la castaña, chocando con Ritsu, el ahora castaño; quien al parecer llevaba mucha prisa por entrar al baño. Ambos se impactaron, y Mugi dejó caer las tazas de té que llevaba para todas, cayendo estas sobre el abdomen de Ritsu por el impacto.

-¡aaaah! – se quejó Ritsu por el ardor de lo caliente del té, llevándose ambas manos a la parte afectada de su cuerpo por inercia, dejando al descubierto… su muy notable y rígido problema…

-¡Ritsu! – Mio.

-¡Ricchan! – Yui

-¡Ritsu-senpai cuidado! –Azusa.

-¡oh dios mío Ricchan disculp_! - la rubia comenzó a disculparse por el incidente, cuando se topó con algo bastante notable de entre las piernas del ahora castaño - ¡aaaaaah! – Mugi soltó un grito bastante femenino con las mejillas y todo el rostro sonrojado, le dio una bofetada a ritsu, llevándose ambas manos hacia la cara y dándose la vuelta, quedando de espaldas hacia Ritsu.

-¡¿Qué hiciste Ritsu?! – preguntó Mio acercándose rápidamente a donde estaba Mugi y ver qué había sucedido.

-¡nada! – contestó el castaño excusándose de lo que había pasado. Mio dirigió su mirada hacia Ritsu mientras abrazaba a Mugi, notando lo mismo que la rubia hace unos momentos en el cuerpo de Ritsu.

-¡aaaaaah! – gritó Mio corriendo hacia afuera del cuarto tapándose los ojos.

-¡Mio-senpai! – gritó Azusa dando un par de pasos hacia el frente.

-¡Ricchan! – gritó Yui y Ritsu volteó hacia ellas, dándose cuenta del problema y con ambas manos se cubrió "a su nuevo amiguito" que asustaba a sus amigas.

-¡aaaaaah! – gritó Azusa retrocediendo.

-¡Ricchan! ¡¿Qué te sucedió?! ¡Tienes un tumor! – gritó Yui con sorpresa y ese tono inocente.

-¡no dios no! – Ritsu corrió hacia el baño y se encerró en éste bastante ridiculizada ante lo anterior, sentándose sobre el inodoro aun con sus manos sobre su nuevo miembro - ¡maldición! ¡Lo primero que no quería! Ahora no solo Mugi pensará que soy una depravada, sino también las demás… - se quejaba Ritsu encerrada en el baño de la habitación.

El rato pasó y las chicas fuera del baño se habían tranquilizado ante lo sucedido y continuaron arreglándose para ir a la escuela, aun tenían mucho tiempo. Mientras tanto, Ritsu se tomó un largo baño para revertir los efectos del sueño que había tenido por la mañana con su amada Mugi; pensando mil y unas maneras para salir del baño y no ser vista con rareza.

-¡demonios! No traje mi ropa – cuando Ritsu disponía a cambiarse, se dio cuenta de por lo rápido que había entrado a ducharse, no llevo consigo su muda para ese día. Meditándolo un par de segundos, no le quedó de otra que pedirle a alguna de afuera que por favor le pasaran la ropa; para su suerte, Yui era la más cerca, ella no se había asustado tanto como las demás, y confiaba muy bien en ella y se llevaban bastante bien, no podía verle raro o feo.

-¡pssst! ¡Hey Yui! – Habló en susurros la baterista, asomando la cabeza por la puerta del baño y Yui volteó a verle con intriga - ¿Por qué me ves así? – preguntó Ritsu con confusión.

-ya me dijeron que no era un tumor – habló en tono sospechoso y entre cerrando los ojos la guitarrista mayor, mirando con culpabilidad al castaño.

-¡ah! – Ritsu suspiró cansinamente, dándose cuenta de que Yui también le veía raro – solo… ¿puedes pasarme algo de ropa? Por favor – dijo finalmente la baterista con desilusión.

Yui le pasó la ropa aun observándola con intriga y luego bajó de la habitación junto a las demás para esperara a la ojimiel en la sala de la casa de la mayor de las Hirasawa. Todo había transcurrido en menos de media hora, pero para Ritsu fueron los minutos más agónicos y vergonzosos de su corta vida. Finalmente el joven Ritsu terminó de vestirse y arreglarse, pensando si aun podría ver a sus amigas a los ojos; respiró profundo y exhaló como ejercicio de relajación, y dispuso a bajar a la sala, donde le esperaban las demás integrantes de la banda.

Se escuchaban los tenues pasos de alguien bajar por las escaleras; mientras cuatro chicas que permanecían en sumo silencio aguardaban en espera.

-si…siento la demora… - se excusaba Ritsu que acababa de bajar de la habitación con gesto de pena.

-no… hay problema – dijo con seriedad la ojigris, tomando su mochila junto con las demás y poniéndose de pie para ir a la escuela.

-¡esperen! – Interrumpió la baterista, deteniendo el avance de sus amigas – siento lo de esta mañana… no era mi intención… asustarlas… o incomodarlas… - la baterista se mostraba realmente apenada e incómoda con la situación.

-no te preocupes Ricchan… discúlpame, siento haberte golpeado – Mugi se acercó a la baterista tomando sus manos y le sonrió amablemente un tanto sonrojada aun.

-si Ricchan, no te preocupes, es solo una reacción del cuerpo humano – comentó Yui sonriendo – Azu-nyan, la próxima vez prepara la cubeta con agua para Ricchan jaja – Yui aprovechó para hacer bromas sobre el tema.

-Yui-senpai… no es tan gracioso, deje de hacer eso – se quejó la kohai aguantándose la risa igual que Mio.

-¡oigan! – refunfuñó la baterista con el tono carmesí sobre sus mejillas.

-será mejor que nos demos prisa o no alcanzaremos a Sawako-sensei antes de que de las clases – opinó la bajista sonriendo levemente.

Así las cuatro chicas y el castaño comenzaron a caminar hacia el colegio, donde hablarían con su profesora referente al problema de Ritsu, ya que no podía asistir a la escuela de chicas siendo un hombre; lo que causaría estragos en las calificaciones de la baterista y aparte no podían tocar en el festival de la escuela sin un baterista, necesitaban ayuda lo antes posible.

Alrededor de diez minutos después de que salieron de casa de la mayor de las Hirasawa, llegaron al colegio; y buscando a la profesora con algo de prisa, entraron a la escuela escondiendo a Ritsu, ya que en esos momentos era un chico y el conserje no dejaría que entrara. Yui distrajo al conserje por un momento y las demás pasaron a Ritsu rápidamente.

-¡ahí va Sawako-sensei! – dijo Ritsu corriendo hacia la profesora que se encontraba en el estacionamiento dejando su auto en el lugar.

-¡espéranos Ritsu! – gritaba Mio, ya que "el chico" era demasiado veloz, dejando unos metros atrás a Mio, Azusa y Mugi.

-¡Sawa-chan! – gritó Ritsu corriendo hacia la profesora.

La profesora escuchó la voz masculina de alguien llamar su nombre e inmediatamente volteó a ver de quien se trataba, ya que no muy a menudo un chico le llamaba. Al darse vuelta, se topó con un joven de ojos de ensueño color miel y unos cabellos castaños que el viento fresco de la mañana jugaba con gracia y unas cuantas hojas del árbol de cerezo caían lentamente decorando el entorno del chico alto y guapo que venía corriendo hacia ella en cámara lenta… según la visión de la profesora que se quedó petrificada ante "la belleza" que ella encontraba en el joven castaño.

-¿Quién es ese joven?... es tan… guapo… y tan… ¿será acaso qué?... ¿viene por mí?... – la profesora comenzaba a fantasear con el joven misterioso para ella, que aun venía corriendo hacia ella, creyendo que sería quizá el chico que esperaba durante toda su vida.

- Sawako-sensei… - el joven llegó finalmente hasta la profesora, quien lo miraba con un leve color carmesí sobre sus mejillas y en pose de inocente – la eh estado buscando por todas partes – decía el chico con la respiración agitada.

-¿tu…me… estabas buscando?... – preguntó la profesora apenada y sorprendida, dándole crédito a sus locas fantasías.

-bueno, desde la mañana… tenía algo importante que decirle – contestó el ojimiel mirando atentamente a la profesora.

-¿a-algo importante…que…decirme?... – la profesora se sorprendió un poco más y miraba de arriba abajo al chico - ¿acaso… piensa declarárseme?... pero… él es tan joven… aunque muy guapo… - la profesora seguía pensando que aquel chico probablemente estaba enamorado de ella en secreto… lo que no sabía… es que era Ritsu…

-¿Qué pasa? ¿Por qué me mira así? – preguntó Ritsu algo confundida.

-no nada ¿me decías?... – contestó con nerviosismo saliendo de sus pensamientos.

-¡ah, sí! Bueno, le decía que quería decirle algo importante para mí y que creo que solo usted podría ayudarme – Ritsu suspiró profundo sin saber cómo decirle a la profesora sobre sus problemas; mientras que la profesora seguía pensando que el chico quería confesársele y por eso estaba nervioso, ella le sonreía con ternura – bueno verá_ - Ritsu no pudo terminar de hablar, cuando Azusa, Mio y Mugi llegaron al lugar donde estaba hablando con la profesora.

-¡oye! ¡Te dije que nos esperaras! ¡Andábamos como locas buscándote! – Mio golpeó levemente el brazo del chico, ya que no alcanzaba su cabeza como de costumbre; puesto que Ritsu era más "alto" inclusive que la profesora Sawako.

-¡chicas! ¡¿Qué hacen aquí?! ¡¿Conocen a…éste joven?! – preguntó la profesora entre confundida y sorprendida…todas se regresaron a ver.

-de hecho…si… - contestó Mio soltando un suspiro cansino.

-pero él… - la profesora estaba confundida.

-¡Ricchan! ¡Ricchan! – venía gritando Yui desde lo lejos mientras corría hacia todas -¡listo Ricchan! El conserje no se dio cuenta jeje – la castaña llegó al lugar donde estaban todas "platicando"

-¡¿Ricchan?! – preguntó confundida la profesora.

-¿no le han dicho a Sawa-chan? – preguntó con inocencia Yui.

-no Yui-senpai, ¿quiere esperarse? – habló Azusa reprendiendo a la guitarrista mayor.

-¡¿Qué pasa aquí?! ¡¿Dónde está Ricchan?! – preguntó la profesora incrédula.

-…aquí estoy… - contestó el castaño levantando lentamente la mano.

-¡¿Qué?! – preguntó la profesora sin darle crédito a los que decía aquel chico, que momentos antes pensaba la haría una declaración de amor.

-larga historia… - habló Mio cansinamente.

-no se asuste Sawa-chan; en realidad soy yo, sufrí un cambio por culpa de una espantosa bruja que conocimos en la feria el otro día, y ahora soy un chico; no sé porque aun, pero quería pedirle que me ayudara con la escuela, los exámenes se acercan y no quiero reprobar, seguro me mandaran a clases de verano o al campo con mi abuela, y no quiero, ¡por favor ayúdame Sawa-chan! – Ritsu se puso de rodillas, rogándole a Sawako-sensei que le ayudara explicándole todo de golpe.

-era una adivina, no una bruja Ricchan – dijo Yui corrigiendo a la baterista.

-¡¿Cómo, como, como?! – la profesora parecía aun no entender.

-Sawako-sensei, lo que Ritsu quiere decir; es que de la noche a la mañana se ah convertido en un chico, es ella en realidad, créanos. No sabemos exactamente como revertir lo que le ha sucedido, o más o menos sabemos, pero no sabemos si eso suceda en un futuro cercano; así que, necesitamos su ayuda para que Ritsu no se atrase en sus estudios, ya que ésta es una escuela femenina, ella no puede asistir siendo un chico. – Mio comenzó a explicarle a la profesora de una manera más "detallada" los sucesos para que ella pudiese entender y creerles.

-¿Ri…Ricchan…? – la sensei aun no daba mucho crédito a lo que Mio decía, pero viniendo de Mio… no podría ser mentira.

-¡sí, soy yo! – Ritsu tomó la mano de la profesora haciendo una cara tierna – si no me cree, le diré que es usted quien nos obliga a hacer "cosplay" con sus disfraces provocadores tejeje – dijo Ritsu afirmando su identidad.

-¡dios mío! Si eres tú – exclamó la profesora un tanto asombrada.

-¡claro! Ahora… ¡¿me ayudará?! …. De lo contrario… tejeje – la castaña comenzó a reír maquiavélicamente con la intención de extorsionar a la profesora.

-¡nada de amenazas! – se quejó Mio.

-que aburrida eres Mio-chuan – Ritsu infló sus mejillas y llevó sus dos manos hacia su nuca en gesto de disgusto.

-definitivamente eres tu – dijo Sawako con desgane y desilusión.

-¿nos ayudará? – habló Mugi con ansiedad.

-bueno… hay una manera en la que puede asistir a clases – Sawako frunció el entrecejo algo pensativa.

-¿vistiéndolo de chica? – preguntó Yui con inocencia.

-Yui-senpai… guarde silencio… - se quejó la kohai.

-podemos decir que eres primo de ella, ya que el parecido es bastante obvio; pediré un permiso a la dirección para que tu asistas a clases por Ritsu, ya que diré que ella está enferma que eh ido a acersiorarme de que eso sea cierto y no puede asistir a clases por ese motivo, puesto que yo soy su asesora de clases y de club, el director no se encuentra, regresa para el día del festival, así que tienen dos semanas en lo que el director llega, yo sacaría el permiso y hablaría con los profesores del problema de Ricchan, no habría problemas con ellos. – la profesora explicaba dándole opción a Ritsu.

-¿Qué pasa con el director? – preguntó Mugi algo confundida.

-bueno, el no permitiría que Ritsu asistiera siendo un chico aunque sean familiares; diría que alguien más no puede hacer los exámenes por ella, denegaría inmediatamente mi petición – explicó con seriedad la profesora.

-¿a partir de cuando puedo asistir a clases? – preguntó Ritsu algo consternada.

-quizá desde mañana, hablaré hoy con los profesores para que puedas asistir a sus clases… y en lo que conseguimos un uniforme para ti – contestó la sensei.

-¡gracias Sawa-chan! ¡Gracias! ¡Por eso te quiero! – "el castaño" brincó hacia la profesora estrujándola en un abrazo.

-¡Ricchan, no hagas eso! ¡Que van a decir si me ven! – se quejó la profesora entre sonrojos.

-bueno, ya tenemos una solución a tu problema…temporalmente… - habló Mio algo pensativa.

-¡chicas! ¡Es tardísimo! ¡Tenemos que ir a clases! – exclamó Mugi alarmando a las demás.

-¡nos vemos Ricchan! ¡Adiós Ritsu-senpai! – las chicas se despedían de Ritsu corriendo deprisa hasta sus respectivas aulas.

-¡suerte chicas! – Ritsu les devolvió el gesto levantando su mano para despedirlas.

-Ricchan… - habló la profesora - ¿puedes venir después de clases?

-¿para qué? – preguntó la ojiambar incrédulamente.

-bueno, necesito decirte los últimos detalles del asunto; ahorita no puedo porque tengo que ir a dar clases – contestó serenamente la profesora.

-etto… ¡claro!

-bueno, te dejo, nos vemos en la tarde – la profesora tomó sus libros del auto y se marchó.

-¿ahora qué haré toda la mañana?... – se preguntaba la baterista mirando hacia todos lados algo desorientada.

"Yui, regresaré a tu casa mientras salen de clases, iré a buscarlas en cuanto salgan; mándame un mensaje" la baterista le mandó un mensaje a la mayor de las Hirasawa para avisarle de los hechos "claro Ricchan, no te acabes los froot loops" contestó la guitarrista mayor.

Así, Ritsu se encaminó a la casa de los Hirasawa, quedándose en la habitación de Yui mientras esperaba a que sus amigas salieran de clases e ir a hablar con la profesora…

….

….

NOTAS FINALES: waaah dije que actualizaría más seguido y awuí estoy, espero que les guste éste capítulo, ya que me estoy esforzando en retomar la historia, se me habían oxidado las ideas lol pero bueno, agradezco sus bellísimos reviews y arigato a todos aquellos que me leen.

Sin más que decir (aunque creo que algo se me olvida) me retiro – hace una reverencia.

Bueno ¡ya!

¡sayonara! Y….

Hakuna Matata :3