¡HOLA MUNDO!
NOTAS: ¡Hola a todos! Tejeje yo aquí con otro capítulo, ¡chee! La inspiración fluye lentamente en éstos días (más bien… no eh tenido la oportunidad de actualizar) bueno, dejando mis problemas personales atrás; quería decirles que, tengo otros dos Fics pendientes; por lo cual necesito terminar uno para continuar con otro si, si, ya sé; dirán que pa' que escribo otra cosa sin terminar otra. Bueno, respecto a eso, la verdad no tengo excusa xD pero es que había dejado abandonado éste fic por un tiempo (casi un mes o más) y pues… ese no es mi estilo tejeje. Así que terminaré éste y después actualizaré los demás; o quizá actualice también si se me ocurre algo jiji. Bueno, eso era todo; espero que disfruten éste capítulo ya que me eh esforzado al grado de que… no, no me pasó nada; solo me esforcé jiji…
Trataré de actualizar todos a la vez :3
….
K-ON! Y SUS PERSONAJES NO ME PERTENECEN; ESTE FAN FIC NO ES INTENTO DE LUCRO.
ARIGATOGOZAIMASU.
…
Yui seguía dentro de aquel cubículo dentro de los sanitarios, pensando detenidamente en el "porque" de la repentina salida de Ritsu y Azusa; después de que ésta última le rechazara por salir con la baterista. Su semblante era deprimido y pensativo…
"será acaso que Azu-nyan lo hace para animar realmente a Ricchan… tal vez sólo estoy malinterpretando las cosas… Azu-nyan no es alguien que se fije en chicos… ¡sí! Solo está dándole animo moral a Ricchan para que no se sienta sola y mal; después de todo no tiene donde quedarse, y estoy segura de que yo también haría lo mismo por Ricchan… ¡que egoísta soy! No debería sentirme así… después de todo… está bien…" - pensaba Yui tratando de convencerse a sí misma para dejar de pensar y afligirse por lo sucedido con Azusa, dando se ánimos y más tranquila; ya convencida de que los verdaderos motivos de Azusa eran animar a la baterista.
Salió finalmente del cubículo del baño, caminando decidida de que ese sentimiento de hace unos momentos no volverían a envolverla; se prometía a si misma jamás dejar de demostrarle su afecto a la gatita, que trataría de hacerle ver lo que ella sentía realmente por la kohai, no importa cómo, donde ni porque, pero ella se propuso demostrarle sus sentimientos a toda costa…
Yui regresó a la sala de la función donde le esperaba Ui algo impaciente.
-onee-chan, llegas justo a tiempo, la película ya va a empezar – dijo Ui mirándola y ofreciéndole palomitas.
-¡gracias Ui! – Yui se sentó, no sin antes mirar a Ritsu y a Azusa que estaban una fila debajo de ella, pensando en que no dejaría que nadie aleje a su Azu-nyan de su lado…
La película avanzaba con el paso del tiempo, Ui mostraba atención total en la película, Azusa al igual que Ui, estaba metida en la trama; mientras que Yui miraba de vez en cuando a la pareja de abajo. Notaba que Ritsu estaba distraída, al parecer no prestaba atención en aquella película, tampoco en los comentarios que Azusa hacia de vez en cuando; ya que cada vez que ésta hablaba, la baterista contestaba con una sonrisa fingida; no por la presencia de la gatita, simplemente no le importaba la película, se la pasaba jugando con su teléfono, mandando mensajes o comiendo, de vez en cuando durmiéndose.
Después de un largo rato, la película concluyó y Todas las personas comenzaron a abandonar la sala de la función. Ritsu salió estirando sus brazos y bostezando, Azusa y Ui comentaban sobre las escenas que más les habían gustado y Yui escuchaba atentamente lo que las menores comentaban.
-¿Qué tal te pareció la película Richard-san? – preguntó Ui dirigiéndose a Ritsu quien venía distraída.
-¿mmmh? Demasiado cursi – contestó la baterista con sorna.
-veo que también tiene eso en común con Ritsu-san – contestó la menor de las Hirasawa.
-¿ahora a donde irán Azu-nyan? – preguntó Yui ansiosa.
-bueno… no sé exactamente – contestó la kohai, buscando apoyo con la mirada hacia la ojiambar.
-quiero ir a los videojuegos; aun no eh finalizado el modo campaña de Tekken 6 – contestó Ritsu haciendo mohín - ¿quieren venir con nosotras? – preguntó Ritsu cortésmente, lo que Azusa al parecer no le agradó del todo, ya que la compañía de las hermanas Hirasawa; arruinaba por completo sus planes de pasar el día a solas con su senpai.
-¡sí! ¡Vamos! – exclamó Yui tomando de la mano a la gatita y jalándola hacia el local de videojuegos, lo que no le dio tiempo de renegar a la kohai, siendo arrastrada por la guitarrista mayor.
Ui y Ritsu siguieron a las dos chicas mientras miraban como a lo lejos Azusa se quejaba por los tirones que Yui le daba para llegar más rápido.
-Ritsu-san nunca nos había comentado sobre tener un primo – habló la menor de las Hirasawa para romper el hielo.
-ah… si… es que no somos… muy unidos… solo vine por un tiempo… - contestó la baterista algo nerviosa, pues aun no tenía muy claro como forjaría su identidad.
-oh, ya veo… - Ui sonrió mirándolo de pies a cabeza disimuladamente, pensando que era realmente guapo… y que se parecía en demasía con la baterista.
Ambas castañas llegaron finalmente al local de videojuegos, comenzando a buscar a la gatita y a Yui con la vista; pues desde que corrieron, las perdieron de vista.
-Yui-senpai, deberíamos esperar a Ritsu-senpai y a Ui – habló la gatita volteando hacia atrás, ya adentro del local de videojuegos.
-seguro que nos encontrarán – contestó Yui buscando algo con la mirada -¡ahí está! – exclamó enérgica y jalando una vez más a Azusa.
-¡despacio Yui senpai!
-¡por fin! ¡Azu-nyan! Te reto a un duelo en Guitar Hero – Yui tomó una guitarra del juego y le dio una a Azusa.
-Yui-senpai… - Azusa estaba a punto de protestar, pues quería ir a ver donde estaba Ritsu; ya que aun quería pasar el día con ella, cuando vio la tierna e inocente mirada de Yui, quien aun le extendía la mano ofreciéndole una guitarra para jugar -¡ah! – Soltó un suspiro resignado y sonrió ladina – De acuerdo, sólo una canción – finalizó acomodándose la guitarra.
-¡de acuerdo! Pero Azu-nyan… hagamos esto un poco más interesante – habló Yui sin despegar la mirada del repertorio de canciones, buscando una para tocar; Azusa desvió su mirada algo curiosa – si yo gano… me acompañarás al circo, y si tu ganas… haré lo que tú quieras – Yui le miró de reojo para ver qué opinaba Azusa.
-Yui-senpai, yo no quiero que haga nada ¿Por qué querría aceptar? – contestó Azusa frunciendo el ceño.
-¿entonces tienes miedo de que te gane o de los payasos? – preguntó Yui con sorna.
-ninguno de los dos, es sólo que…. No tiene mucho sentido.
-si no pierdes nada, solo inténtalo.
-de acuerdo, de cualquier manera le ganaré Yui-senpai.
-¡eso es Azu-nyan!
Azusa y Yui comenzaron a jugar y en la primera canción, empataron en aciertos de notas. Volvieron a intentar y empataban; así estuvieron un rato mientras Ritsu y Ui les miraban desde atrás después de buscarlas un rato.
-bueno, creo que esas dos estarán ahí un buen rato; será mejor que vaya a jugar Tekken, antes de que alguien me gane la máquina – Ritsu comenzó a avanzar para ir a jugar su anhelado juego, el cual encontró sin muchos problemas.
La baterista comenzó a jugar y estuvo ahí un buen rato, estaba en la fase final, casi derrotaba a Alisa después de que ésta se regenerara un par de veces; mientras jugaba con Lili Rochefort como su jugador principal, estaba un par de golpes más para derrotar a la chica androide con la rubia que utilizaba de jugador, cuando su celular comenzó a sonar y vibrar. Al principio ignoró sea quien sea, no le importaba; ese nivel le daba demasiado problema, estaba a unos instantes de pasar a la ronda final y enfrentarse a Jin Kazama para finalizar el modo campaña. Estaba desesperada y sudando del estrés, su jugadora Lili Rochefort no tenía vida suficiente y Alisa le atacaba con mayor intensidad; presionaba botones, intentaba hacer combos, y su celular continuaba sonando y vibrando el tiempo se le acababa, el cronómetro parecía avanzar a su desfavor y la androide que tenía como rival, no daba ventaja; su celular sonó una, dos, tres, cinco, seis veces y el sonido aquel comenzaba a molestarle, pero tampoco podía detenerse a ponerle pausa al juego que ya había comenzado; cuando el estrés y presión hicieron su trabajo, Ritsu hizo un movimiento erróneo dando un golpe al aire, lo que le costó que la androide golpeara con certeza a su jugadora Lili Rochefort, perdiendo automáticamente.
-¡nooooooooooooooooooooo! ¡Nooooooooooooooooo! – gritó la baterista jalándose los cabellos y pataleando en la silla, llamando la atención de las demás personas que jugaban a sus alrededores, quienes se alejaban ante la ira del "castaño"; mientras su celular seguía sonando. La ojiambar entre su enojo y frustración; tomó su celular y contestó si fijarse de quien llamaba -¡¿Qué?! – preguntó el castaño exasperado.
-¿Ricchan?... – se escuchó una voz temerosa del otro lado del teléfono.
-¡sí! ¡¿Qué?! – preguntó Ritsu sin aun saber quien llamaba.
-disculpa… creo… que mejor te llamo luego… - escuchó una vez más aquella voz temerosa, con el tono deprimido.
-¡¿Mugi?! – preguntó Ritsu recobrando la cordura y descifrando aquella voz.
-etto… si… pero descuida… perdón por molestarte – la rubia estaba a punto de colgar.
-¡no! ¡No! ¡No! ¡Perdóname! E-es que… no importa… solo discúlpame – hablaba la ojiambar tratando de componer el ánimo de Mugi.
-¿segura? – preguntó dudosa la ojiazul.
-¡Sí! ¡Sí! No me hagas caso, no me molestas enserio, perdón – Ritsu se golpeaba mentalmente por haberle contestado a Mugi así sin fijarse que era ella.
-bueno… yo… sólo quería decirte… que mañana iremos a estudiar con Mio-chan y Yui-chan… quería saber si tu… ¿querías ir con nosotras?... y estudiábamos juntas… es que Mio-chan le ayudará a Yui-chan y pues… ¿quieres ir? – preguntó con timidez la rubia.
-¡claro! ¡Claro que quiero ir! – contestó Ritsu rápidamente sin pensarlo dos veces. Estudiar ciertamente odiaba estudiar; pero eso de pasar el rato con Mugi, aunque sea estudiando, era una oportunidad que no podía desperdiciar – claro que iré – remarcó con entusiasmo.
-jeje bueno Ricchan, estaremos en la biblioteca que está en el centro, te veré en la entrada ¿de acuerdo? Te veo a las 2.
-sí, claro ahí estaré Mugi.
-bueno, entonces… hasta mañana Ricchan…
-hasta mañana… Mugi… - Mugi colgó el teléfono, y Ritsu seguía pegada a él pensando en que mañana pasaría el día con la rubia; sonriendo como tonta y mirando a ninguna parte en especial, en su mente contemplaba las palabras de la tecladista.
-¡ah! ¡No es justo! – se escuchó la voz chillona de cierta castaña marrón que dejaba caer una guitarra de juguete al suelo haciendo mohín; sacando de sus pensamientos a Ritsu.
-te dije que no tenía caso Yui-senpai, yo gané – decía una pelinegra quitándose la guitarra de juguete y dejándola sobre una máquina de Guitar Hero.
-bueno, ya que, ahora tendré que hacer algo que Azu-nyan quiera… - habló la mayor de las Hirasawa aceptando su derrota.
-bueno, sinceramente no hay nada que quiero que haga Yui-senpai…
-¡pero Azu-nyan! Ese era el acuerdo
-bueno, bueno, si se me ocurre algo, le diré. Ahora vayamos a ver que hacen Ui y Ritsu-senpai.
Ritsu se dio cuenta de aquella "discusión" sonriendo ladina; se acercó para ver a las chicas.
-¡Hey niñas! – exclamó el castaño levantando la mano.
-¡mira ahí está Ritsu-senpai! – exclamó Azusa con felicidad y corriendo hacia ésta, dejando atrás a Yui; quien hizo una mueca de disgusto.
-¿Cómo les fue en el duelo? – preguntó la ojiambar con curiosidad, aunque sabía que Azusa había ganado.
-ganó Azu-nyan – contestó Yui fingiendo tristeza.
-¡buena esa Nakano! – la baterista acaricio la cabeza de la gatita; quien no pudo evitar sonrojarse… y Yui lo notó.
-¿Dónde dejaste a Ui? – preguntó la guitarrista mayor algo desanimada.
-no sé, yo fui a jugar Tekken, y se quedó atrás de ustedes – contestó "el chico" metiendo sus manos en su sudadera.
-creo que iré a buscarla… - Yui comenzó a caminar lentamente, buscando a su Imoto, dejando atrás a la kohai y la baterista.
-no sé tú, pero noto a Yui algo deprimida ¿Qué tendrá? – habló consternada la baterista mirando irse a Yui.
-creí que solo yo lo había notado… - contestó la kohai algo pensativa.
-quizá debería hablar con ella – sugirió Ritsu.
-tal vez… pero bueno; Ritsu-senpai ¿A dónde iremos ahora? – preguntó la kohai cambiando el tema radicalmente.
-¿mmmh? ¿A dónde quieres ir? – preguntó Ritsu sonriendo cálidamente.
-dijo que iríamos a patinar – contestó tímidamente la kohai.
-¡¿enserio quieres patinar?!
-eso creo…
-bueno, que así sea; espera y le digo a Ui y Yui – Ritsu quiso caminar para ir en busca de las hermanas Hirasawa, siendo detenida de inmediato por la mano de la gatita -¿mmmh? ¿Qué pasa Azusa? – preguntó curiosa la ojiambar, regresando a ver la Azusa.
-creo que por ésta vez, deberíamos ir solo nosotras; pienso que Ui y Yui venían aparte ¿no cree que como que las estamos molestando? – el objetivo de la gatita no era precisamente poner en primer plano los intereses de Ui o Yui… más bien… estar a solas con Ritsu.
-yo… no creo… que sea eso… - Ritsu se sorprendió por lo que Azusa había dicho, meditándolo por un par de segundos, llegando de alguna forma al mismo punto de vista de la kohai –aunque creo que puede ser…a Ui ni siquiera le gustan los videojuegos… tal vez tengas razón… - contestó finalmente Ritsu, algo dudosa de su opinión.
-eso creo… yo le diré a Ui que tenemos que irnos para que no piense mal ¿de acuerdo? – sugirió la kohai sonriendo amablemente, y la ojiambar asintió no muy convencida.
Azusa soltó la mano de su senpai, y comenzó a buscar a Ui para hablar y despedirse de ella, hasta que finalmente la encontró sentada disfrutando de un juego.
-¡Ui! – habló la kohai, llamando la atención de la castaña.
-¿Qué pasa Azusa-chan? – preguntó la menor Hirasawa.
-quería decirte que nos tenemos que ir Richard y yo, tenemos que ir a buscar unas cosas – habló la kohai, mintiendo obviamente.
-¿no quieren que los acompañemos? – preguntó amablemente Ui.
-no te preocupes, no es nada importante, no queremos arruinarles su salida, no se preocupen; me despides de Yui-senpai.
-bueno, si tú dices.
Azusa se alejó del lugar después de despedirse de Ui, regresando de nueva cuenta con Ritsu, quien le esperaba sentada sobre una silla de algún videojuego del local.
-¡listo Ritsu-senpai!
-¿no se enojo Yui? – preguntó la baterista algo dudosa.
-¿mmmh? No creo que lo haga – contestó la kohai despreocupada.
-bueno, entonces, vayamos a patinar – finalizó la ojiambar.
Azusa y Ritsu salieron del local de videojuegos. Ritsu iba felizmente pensando que al día siguiente vería a su amada Mugi; aunque solo para estudiar pero la vería, y Azusa iba felizmente por haberse quedado a solas con su senpai. Así ambas se dirigieron a su nueva parada de "diversión".
-¡Ui! ¡Por fin te encuentro! – exclamó Yui al encontrar finalmente a su hermana.
-¿Dónde estabas onee-chan? ¿Retaste a alguien más en guitar Hero? – preguntó Ui con curiosidad.
-no, te estaba buscando; Azu-nyan ganó.
-¡oh! Ya veo… ¿quieres que nos vayamos a casa?
-¿mmmh? No, aun tenemos tiempo, mamá y papá no han de llegar aun ¿quieres que le preguntemos a Ricchan y Azu-nyan a donde irán?
-¿Ricchan? ¿Vino Ritsu-san?
-di-digo Richard tejeje, es que sus nombres me confunden tejeje.
-¡ah! Cierto… ¿mmmh? Pero Azusa-chan y Richard-san ya se fueron.
-¡¿Qué?! ¡Pero si los acabo de dejar allá atrás!
-Azusa-chan dijo que tenían que ir a comprar unas cosas de Richard, que no había problema.
-ah… entonces… ¿eso te dijo Azu-nyan?... bueno… creo que si deberíamos regresar a casa… - contestó finalmente con su semblante decaído la castaña, sintiéndose abandonada por la kohai… pensando si en verdad Azusa la estaba esquivando.
Ui y Yui regresaron a su respectiva casa. En el transcurso de regreso; Yui no pronunció palabra alguna, y si Ui le preguntaba algo, sólo se limitaba a contestar con un simple monosílabo, asentir o negar con la cabeza, mirando siempre para fuera del tren.
Mientras tanto, Ritsu y Azusa…
Después de alejarse del local de videojuegos; la baterista y la gatita arribaron a un parque donde muchas personas paseaban a sus perros, hacían ejercicio, paseaban en bicicleta, niños jugando y otros más, como pareja merodeando.
-¡mira! Ahí está el señor de los patines – exclamó "el castaño" señalando un pequeño puesto donde rentaban patines, patinetas, bicicletas y carritos de paseo de niños - ¡sígueme Nakano! Vayamos por un par de patines.
Azusa siguió a su senpai, y ambas pidieron un par de patines para cada quien.
-bueno ¿Quién comienza? – decía Ritsu con los patines ya puestos.
-me parecería bien… si usted me enseña primero – contestó la kohai no muy convencida de la idea.
-bueno, bueno… deja que la grandísima Tainaka te enseñe como se hace – Ritsu se levantó de una banca donde estaban sentadas y comenzó a dar pasos lentos y cuidadosos para no caer - ¿ves que sencillo es? Jaja no hay nada que yo no pueda hacer, ahora es tu turno, déjame ayudarte – la ojiambar se acercó a la kohai, tomando su mano para ayudarle a dar sus primeros pasos, quien accedió inmediatamente -¿ves? No es cosa del otro mundo.
-eso creo… - contestó la gatita mirando hacia el suelo para no caer.
-te voy a soltar ¿de acuerdo? – habló la ojiambar soltando las manos de la guitarrista menor.
-¡no, no, no! ¡Ritsu-senpai, aun no! – exclamó la gatita con nerviosismo.
-jaja no seas miedosa, estando yo aquí no te puedes caer – habló la castaña para darle motivación a la gatita.
Azusa comenzó a tomar confianza y podía controlar el manejo de los patines, Ritsu la ovacionaba riendo divertida desde lejos, cuando por un instante perdió el control, deslizándose hacia atrás y cayendo encima de una chica que patinaba junto a un joven. Ritsu se dio cuenta de que había quedado justo encima de aquella joven accidentalmente, quien comenzó a gritar asustada.
-¡lo-lo siento! – se disculpó el ahora castaño levantándose inmediatamente, bastante apenado y tratando de ayudar a la chica a levantarse.
-¡oye idiota! ¡Fíjate lo que haces! ¡No toques a mi novia! – el chico que acompañaba a la joven que Ritsu accidentalmente tiró; entró en cólera al ver lo que el castaño había hecho, tomándolo por el cierre de su sudadera y atrayéndolo hacia él - ¡¿te gusta meterte con las mujeres?! – el tipo seguía bastante irritado y le gritaba al castaño sin compasión, no darle oportunidad de explicarle que fue un accidente.
-¡n-no fue –m-mi culpa! – explicaba el ojiambar tratando de controlar al novio de la chica.
-¡oiga! ¡No fue su culpa! ¡Suéltalo! – intervino la kohai, tratando de evitar que el chico lastimara a su senpai, empujando al tipo.
-¡calla! ¡Deberías cuidar más a tu noviecito para que no se meta con novias ajenas! – el tipo parecía no entender ni razonar que todo había sido un accidente, y cegado por la ira, empujó a Azusa, quien cayó torpemente al perder el equilibrio con los patines.
-¡oye idiota! ¡¿Qué haces?! – Ritsu se soltó del tipo aquel, tirándolo al suelo por haber empujado a Azusa. Corrió para ayudarle a levantarse, pero no pudo llegar, ya que el joven aquel, le dio un tirón de la capucha de su sudadera, tirándolo al suelo y encimándosele para soltarle un par de golpes en la cara; luego se levantó y le pateó el estómago. Ritsu indefensa ante aquel ataque, no pudo hacer más que jalar al chico aquel del pantalón y tirarlo al suelo. Azusa entró en pánico al ver que golpeaban a Ritsu, corrió hacia unos policías que "cuidaban el orden" del parque, quienes arribaron al lugar de los hechos ante el pitazo que la gatita les dio.
Los policías llegaron al lugar, encontrando al tipo aquel golpeando al castaño; quien ya tenía el labio roto y un ojo medio morado. Levantaron al revoltoso y lo esposaron, a quien su novio defendía y decía que Ritsu había intentado abusar de ella; algunos de los que presenciaron la escena, hablaron a favor del castaño, y fue así que éste quedó inmune ante los sucesos. Finalmente se llevaron al agresor de la baterista; quien sólo recibió ayuda médica de una ambulancia que arribó al lugar.
-no es nada grave, pero debes mantenerlo limpio para que no se te infecte – decía un paramédico que curaba las heridas del labio y ceja del castaño – bueno, con un poco de esto sanará más rápido – el joven paramédico le entregó al castaño un frasco de pomada para bajar lo inflamado de los golpes, dejándole una gaza en la ceja izquierda.
-gracias – contestó el castaño.
-bueno, suerte chicos, quizá deberías descansar, con su permiso – el joven paramédico se retiró del lugar, dejando atrás a una Azusa preocupada y una Ritsu adolorida.
-siento que te hayan empujado… - habló el castaño sintiéndose culpable.
-no fue nada con lo que ese patán le hizo Ritsu-senpai, no se preocupe por mi; siento que le haya pasado esto, fue mi culpa… si yo… si yo no hubiese sugerido que viniéramos a éste sitio… no le hubiese pasado nada… - la gatita se sentía más culpable que la baterista, aun después de no haber hecho nada malo.
-no te preocupes Azusa… no fue tu culpa – Ritsu notó el gesto triste de la kohai, y tratando de animarle, le regaló una linda sonrisa a la gatita, aun estando toda adolorida del rostro. Azusa notó aquel lindo gesto de su senpai, sintiéndose mal aun, le devolvía la cálida sonrisa que la ojiambar le había propinado, ya que se le hacía bastante lindo que terminará así por tratar de defenderla de aquel tipo. Azusa tomó la mejilla de Ritsu, acercándose lentamente a ella, plantándole un beso en la frente. Ritsu quedó perpleja ante aquel tierno gesto de la gatita; quien no solía ser cariñosa por su actitud "Tsundere" con normalidad, limitándose a sonreírle amablemente a ésta.
-creo que deberíamos regresar a casa… - finalizó la gatita sonriéndole con ternura ala baterista, quien asintió con el mismo gesto.
En el camino de regreso, ninguna decía mucho. Ritsu iba pensando en lo tierna que podía ser Azusa, en lo linda que se veía cuando sonreía y lo atenta que podía ser; cosas que normalmente no había visto en ella hasta el día de hoy, quizá porque no era normal pasar el día con ella, casi no convivían como lo hacía con Mio, pero pensaba que eran casi iguales, ya que Mio le parecía una chica adorable. Mientras que Azusa iba pensando en lo que había pasado durante el día; sintiéndose culpable por lo que le había pasado a Ritsu, pero tomando en cuenta de que lo había hecho por ella, para salvarla después de todo… y mientras pasaba el tiempo… más le gustaba pasar el tiempo con su senpai.
Después de un largo rato de caminata; ambas llegaron a casa de la gatita entrando a ésta con caras pensativas aun.
-iré a tomar un baño – habló finalmente la baterista con una sonrisa amable.
-claro… yo igual… - contestó la kohai.
Ritsu subió las escaleras caminando hacia el cuarto de los padres de la gatita, donde tomaría una ducha. Después de dejar sus cosas en la sala y tomar algo de jugo, Azusa subió a su habitación para tomar un baño y relajarse de tan ajetreado día; pero al subir, se detuvo por un momento frente a la habitación de sus padres, que quedaba justo frente a la suya, ya que la puerta estaba entreabierta, dejando ver un poco hacia adentro. Víctima de su curiosidad, no pudo contener las ganas de echar un pequeño vistazo, sabiendo que adentro estaba su senpai, quien estaba desvistiéndose a penas. Se quitaba la sudadera despeinando sus castaños cabellos, luego retiraba su playera, dejando al desnudo su torso, con un abdomen visiblemente marcado, retiró sus tenis y prosiguió a quitarse el cinturón de su pantalón, el cual desabotonó bajando el cierre, dejando ver su bóxer color negro… Azusa sintió que los colores le subían a la cabeza y tragando saliva en seco, luchaba contra sus impulsos por quedarse a ver un poco más. Sabía que no era correcto espiar a las personas… y mucho menos a su senpai. Sin fijarse en su entrono, Azusa empujó un poco la puerta, la cual hizo un pequeño rechinido, llamando así la atención del castaño que se desvestía en el interior de la habitación. Azusa se dio cuenta de que Ritsu volteó ante aquel sonido, y retrocediendo lo más rápido que pudo, se metió a su habitación cerrando la puerta con cuidado.
-eso… estuvo cerca… - susurró la gatita con el rostro sonrojado y el pulso alterado – quizá debería dejar de hacer eso… - musitó para sí misma, sonriendo nerviosamente.
…..
Mientras en casa de los Hirasawa….
Yui yacía tirada sobre su cama, ni siquiera bajó a cenar, pensando en la gatita, y si acaso tenía alguna oportunidad con ella, ya que ésta no presentaba mucha atención hacia ella. Miraba una fotografía en su celular de la kohai y ella. Nunca antes se había sentido así, y aunque trataba de convencerse de que Azusa la evitaba para hacer sentir bien a Ritsu… parecía no ser suficiente la motivación personal.
Decidida a volver a sentirse así; recordó que se había propuesto demostrarle sus sentimientos a la kohai; sin importar como ni cuando… solo lo haría.
Abrió el menú de mensajes, y comenzó a escribir uno…
….
Pasaron alrededor de unos veinte minutos; y Ritsu ya había salido del baño cambiada. Bajó a la cocina buscando algo que cenar, y encontró a Azusa cocinando ya bañada y cambiada.
-no sé hacer muchas cosas, pero espero que le guste el omelete – habló la gatita sirviendo los platos con comida.
-¡vaya! ¡Me impresionas Nakano! – contestó la baterista mirando sorprendida lo que la gatita había preparado. Jugo de naranja, omelete con champiñones y queso manchego, una pequeña ensalada de jitomates, aguacate y lechuga, como acompañante una porción de arroz blanco – y dices que no sabes cocinar… me opacas – Ritsu infló sus mejillas haciendo mohín por el bufet que había preparado la gatita; quien se limitó a reír divertida ante el gesto de su senpai.
-bueno, a comer que se enfría – habló la kohai sirviendo una ración para cada quien.
Ambas comenzaron a comer gustosamente por la comida que estaba bastante deliciosa; mientras platicaban de cosas como siempre. Ritsu contaba chistes, Azusa reía y comentaban cosas que habían hecho o así. Pasaron alrededor de dos horas y entre plática y risas, terminaron de comer, limpiando la cocina y lavando los trastes.
-¡ah! ¡Estuvo bastante bueno! – Habló Ritsu sobándose la barriga en círculos – gracias Azusa.
-de nada – contestó la kohai tímidamente.
-creo que hemos tenido un día bastante aturdido, será mejor que vayamos a dormir en un rato cuando se nos baje la comida tejeje; así que primero me pondré ésta cosa en el ojo – Ritsu sacó la pomada que el paramédico le había dado.
-yo le ayudaré – habló Azusa tomando la pomada.
-jeje no te molestes Azusa, yo puedo sola – contradijo la ojiambar.
- es lo menos que puedo hacer después de esa paliza Ritsu-senpai – la kohai sonrió amablemente, por lo que Ritsu no pensó que fuese tan mala idea.
Ritsu se sentó en un sofá de la sala y Azusa frente a ella, abriendo el recipiente de la pomada que le aplicaría a Ritsu en el pómulo y ceja que tenía algo inflamados. Con sus delicadas yemas tomó un poco de aquella pomada y comenzó a frotarla suave y delicadamente sobre las zonas afectadas en el rostro del castaño. Mientras Azusa trataba las heridas de la baterista, Ritsu se sentía un tanto apenada, por tener tan cerca a la gatita; al grado de casi sentir la respiración de ésta, sentía sus delicadas y pequeñas manos tocar su rostro, que aunque estuviese adolorido, el tacto se sentía bien, y miraba de reojo los ojos de la kohai, tenían un brillo especial que le perecía adorable y tierno a la vez. Sus pensamientos le hacían sentir que traicionaba sus sentimientos por Mugi, aunque Sabía que no tenía nada con la rubia, a quien amaba profundamente, pero… ¿Por qué creía que Azusa era linda y adorable?... era cierto que era muy bonita, pero comenzaba a creer que era tierna y cariñosa; eso es algo que nunca había visto en la gatita antes. Desvió su mirada hacia el suelo con las mejillas levemente sonrojadas, lo que Azusa pudo notar.
-listo Ritsu-senpai… ahora ya se sentirá mejor – Azusa le regaló una tierna sonrisa a la ojiambar entregándole el frasco con pomada.
-gra-gracias… Azusa… - contestó tímidamente la baterista – creo que ahora si debemos ir a dormir jeje, mañana será un largo día…
-¿planea salir? – preguntó la gatita con curiosidad.
-no exactamente… pero iré a estudiar con Mugi – Ritsu regresó su mirada a la kohai con el entrecejo fruncido y una leve sonrisa – me avisó hace rato… me dijo que deberías venir con nosotras igual. También irá Mio y Yui.
-definitivamente iré – contestó la kohai con determinación.
-jeje… entonces a dormir – finalizó Ritsu levantándose del sofá, seguida de Azusa.
-buenas noches Ritsu-senpai – Azusa se acercó a la ojiambar rápidamente, besando su mejilla con ternura, muy cerca de su boca y subió rápidamente las escaleras para irse a dormir a su habitación.
-buenas noches… Azusa… - Ritsu soltó un suspiro y sonrió levemente ante la acción de la gatita con las mejillas levemente sonrojadas.
….
NOTAS FINALES: siento que éste capítulo no está muy interesante T.T es que por más que me concentraba me hablaba mi mamá porque se fue a una fiesta y me llamaba para darle mi punto de vista sobre su vestuario o ayudarle a cambiarse ¬¬'
Bueno, eh aquí el octavo capítulo de éste humilde y al parecer largo fic jojo! ¡Ya estoy trabajando en el noveno!
Agradecimientos especiales a:
Chobits3
Ritsu T
RitSunny
Por sus bellos reviews que aportan ideas interesantes que se verán un poquito más adelante, es que me deleité con los detalles en éste capítulo y me salió algo largo LOL
Bueno, sin más que decir, arigatogozaimasu a todos los que me leen; y espero un REVIEW que no les cuesta nada -3- y que me ayudan a mejorar día a día arigato.
Sin más que decir… me retiro Sayonara y…
Hakuna Mtata :3
