MENOS 10
Kamio Kimiko le estaba diciendo a todo aquel que quisiera escucharla, que ella había sido la primera misión Love Me de la joven Kyoko. Se reía escandalosamente contando cómo le estampó el sello en la cara a la muchacha, sus horribles primeros Menos 10 puntos, y cómo la reprendió por el desastre con sus maletas.
No muy lejos, un hombre contempla la escena. La oye claramente, ¿cómo no hacerlo, a ese volumen? Y el corazón se le envenena de aviesas intenciones. Hoy es la gran noche de Kyoko, y esta mujer no hace más que ponerla en ridículo. Alguien debe callarla.
Y con sumo gusto lo hará él…
Pero una mano suave lo retiene y él se gira para encontrarse con los ojos dorados de Kyoko. Y ella, con esa mirada que lo ata y lo deja sin armas, niega con la cabeza.
"No lo hagas", le dice sin palabras. Pero él protesta un poco e intenta zafarse de su embrujo para vengar la afrenta de la endiosada actriz. Y entonces Kyoko, porque aprendió de los mejores, recurre al sutil y delicado arte de la manipulación y el más puro chantaje emocional.
—Tú tampoco te portaste muy bien ese día, Kuon…
Tsuruga Ren tuvo el buen juicio de mostrarse arrepentido.
