CARTA A MI QUERIDA HIJA

Hoy nos han dicho que serás una niña. ¡Una niña! Estoy taaaan impaciente por conocerte. Tu padre ríe mientras acaricia mi panza, donde estás tú, mi niña.

Mi pequeño milagro.

Te escribo estas líneas para que quede testimonio escrito de mi amor por ti, antes incluso de tenerte en mis brazos (tu padre acepta mis rarezas con una sonrisa… Lo amarás. Es un sol de hombre…). ¿Que por qué esta carta?, te preguntarás… Porque aún recuerdo mi adolescencia, hija mía… Llegará un momento en que te enfadarás conmigo, me odiarás, te rebelarás contra el mundo y me dirás cosas de las que te arrepentirás toda tu vida.

Pero no importa.

Una madre perdona siempre.

Una madre ama siempre.

Recuerda mis palabras. Pase lo que pase, siempre tendrás mi amor, mi querida María.