INVISIBLE

Las cualidades generales de un buen factótum residen en tres puntos principales: versatilidad, eficacia e invisibilidad.

Sí, debe ser capaz de desempeñarse en todos los menesteres que a tu patrón se le pasen por la cabeza… Disfrazarse de beduino o de lo que toque ese día, conducir una ostentosa limusina gigante, servir buenos cócteles, espantar moscones molestos y proteger a su pupila preferida…

Y todo esto, sin apenas interferir, sin hacerse notar… Viviendo las vidas ajenas sin ser parte de ellas, siendo el gran espectador de los dramas que se tejen ante tus ojos… En definitiva, ser invisible…

Tan invisible que nadie conozca tu verdadero nombre…

Excepto Takarada-sama, por supuesto…

Alguien tiene que firmarte los cheques a fin de mes…