LO QUE QUIERO (1)
Ella no quería ser una más de su colección.
Que le gustaba, claro que sí. Que se estaba enamorando de él, era más que probable… Pero le iba a romper el corazón si dejaba que se acercara más…
Sí, es muy profesional y tiene un sentido del humor fresco y alegre. Pero es un mujeriego. Los ojos se le van detrás de todo lo que tenga faldas.
Sí, es estupendo con los niños… Pero es con ellos más como un tío. El tío con el que te diviertes y que nunca se comporta en serio…
Tiempo después de aquella gala de Dark Moon, había empezado a llamarla. Y ella que le había dado su número solo porque las demás lo hicieron… Nunca se esperó que de veras la llamara.
El caso es que empezaron a salir. Como compañeros de trabajo, se decía ella. Eran citas inocentes en lugares públicos, nada que pudiera considerarse romántico o parecido. Un café, una merienda, una visita al parque de atracciones con sus sobrinos… Cosas así…
Él nunca hizo nada que la hiciera sentir incómoda. Nunca intentó besarla, nunca se tomó libertades ni hizo bromas de doble sentido. Solo hablaban. Charlaban durante horas. Reían, hablaban de todo y de nada, o se contaban sus planes de futuro en esta profesión a la luz de las cámaras. Sus caminos se seguían cruzando una y otra vez en los platós y él bromeaba diciendo que un hilo rojo los unía.
Y un día se encontró deseando que la besara. Pero eso no pasó.
Ella se asustó de su propio corazón y cortó todo trato con él. Dejó de contestar a sus llamadas, dejó de pasar los descansos del rodaje con él. Hasta evitaba subir en el mismo autocar…
Ya estaba perdida…
Ella no quería ser una más de su colección.
Ella quería un hombre que la amara a ella. Solo a ella. Con la misma intensidad y el mismo fuego.
Si alguna vez Hidehito la mirara de la misma manera en que Tsuruga-san mira a Kyoko-san…
