Co-escrito con Anansi's acolyte, producto de la lluvia de ideas de un domingo de biblioteca, cuando yo no estudié ni la dejé estudiar a ella :)


PIZZA AL FIN

El trío Ishibashi por fin había convencido a Kyoko-chan para ir a comer pizza juntos después de la función de esa noche. Hikaru no cabía en sí de gozo. Yuusei y Shinichi cruzaban los dedos para que nada estropeara la ocasión deseada por tanto tiempo.

Estos dos, buenos amigos de su líder, habían diseñado desde hace siglos un plan de actuación para llegado el caso:

Shinichi se levantaría de la mesa para ir al servicio y desde allí llamaría por teléfono a Yuusei, que pretextaría cualquier compromiso familiar de última hora para irse de la cena. Una vez fuera, él llamaría a Shinichi, que también se marcharía dejándolos solos con alguna excusa similar.

Pues eso hicieron… Hikaru está tan absorto en su conversación con Kyoko que no advierte las intrigas de sus amigos. Y Kyoko… Bueno… Es Kyoko.

Así que pasado un rato después que Yuusei y Shinichi se han ido, es cuando Hikaru por fin se da cuenta de que está a solas con Kyoko-chan en lo que casi-casi parece una cita. Un rubor adorable en un hombre de veintidós años tiñe sus mejillas, mientras sus amigos contemplan sonrientes la escena desde la calle.

Desde su puesto de observación, todo parece ir bien. De hecho, parece ir genial… Kyoko y Hikaru conversan animadamente, ríen y terminan su cena. Y cuando Hikaru está ayudando a Kyoko-chan, cual caballero, a ponerse el abrigo, siente el hielo recorrerle los huesos y dejarlo congelado en el sitio. Sí, porque una sonrisa fantástica, de plástico, y puramente de mentira, de esas que esconden puñales y dagas varias, se acerca hecha carne en la persona de Tsuruga Ren. Hikaru se siente temblar de pies a cabeza dando las gracias a los cielos por seguir con vida después de que Tsuruga-san se llevara a Kyoko-chan con él.

Fuera, sus amigos se llevan las palmas a las mejillas en un gesto de conmiseración para con su amigo.

—Entonces era verdad… —suspira Yuusei.

—Los rumores eran ciertos… —añade Shinichi.

—Tsuruga-san y Kyoko-chan están saliendo —dicen a la vez—. ¡Pobre líder!