Advertencia… SPOILERS de Harry Potter And The Dealthy Hallows. NO SIGAS LEYENDO SI NO HAS LEIDO AUN EL ÚLTIMO LIBRO DE HARRY POTTER.
Disclaimer: Obviamente ninguno de los personajes es mío, todos pertenecen a la Warner y a JKR a la que agradezco infinitamente por haberlos creado.
Hola! Aquí va un nuevo capítulo, muchas gracias por los reviews tan alentadores que algunos me haan dejado, gracias al par que me ha dicho que es su historia favorita, eso motiva mucho a escribir. Espero les guste!
6. Parte de la Familia
Toda la mesa se quedo sin palabras después de que Ginny terminara de formular su pregunta. Los señores Weasley se miraron como queriendo consultar entre ellos si debían responderle con la verdad y Charlie trato de mirar a otro lado para que no se notara su aturdimiento y las lagrimas que habían estado a punto de escapar de sus ojos. Bill y George en cambio, compartieron una mirada cómplice y Harry temió que cedieran al impulso de divertirse a costa del enojo de su hermana o de ponerlo de nuevo en una situación comprometedora.
-me voy-anunció Percy levantándose de pronto y rompiendo el silencio reinante- tengo mucho trabajo, ha sido un placer este desayuno tan "interesante".
Harry sintió de nuevo una palmada en su hombro y vio al pelirrojo dar un beso en la mejilla a su madre para después encaminarse a la sala de la Madriguera. El sonido de la chimenea se había esfumado recién cuando la voz de Ginny repitió la pregunta.
-He preguntado ¿que hacen todos aquí y que gritos eran esos?
De nuevo no obtuvo respuesta. La señora Weasley murmuro algo acerca del desayuno y levantándose hizo que empezaran a cocinarse más cosas mientras ordenaba a todos los presentes sentarse si estaban aun de pie y pedía amablemente a alguien que colocara los platos y utensilios faltantes para cada persona. Con un movimiento de su varita, Bill hizo que un par de platos, vasos y tenedores desfilaran alegremente desde el compartimiento habitual hacia la mesa y Harry tuvo que agacharse para que pasaran libremente, al tiempo que recordaba haber visto esa escena en una película muggle hacia un par de años.
-¿Nadie piensa contestar a mi pregunta?-Oyó que la pelirroja decía de nuevo mirando a todos con una expresión que daba a entender que estaba a punto de estallar.
Harry vio venir problemas cuando George pareció no poder contenerse más y, con un brillo travieso en los ojos, parecido pero no igual al que tenía cuando estaba con su gemelo, respondió de manera burlona:
-Hablábamos o mejor dicho debatíamos sobre la pareja apropiada de un miembro de la familia- sus ojos destellaron y miraron directamente a su hermana- verás, Charlie estaba diciendo lo magnifico que sería dicha relación en la familia… tan esperada durante años, en vista de que nuestro consanguíneo ha estado esperando a esa persona durante mucho, mucho, muuuuuucho tiempo.
Ginny miró con gesto de no entender a su hermano y los demás miembros de la familia tuvieron reacciones diversas. La Sra. Weasley pareció callar una reprimenda, el Sr. Weasley se escondió de nuevo tras el periódico, Hermione miro con compasión a Harry mientras Ron y Bill ahogaban unas risitas. La pelirroja los miro a todos queriendo entender de que hablaban y fue hasta que vio el renacido sonrojo de Harry que una expresión de aturdimiento cruzó por su rostro. Charlie parecía querer ignorar el lío que había causado.
-No …- su rostro había pasado a denotar una mezcla de vergüenza y enojo- no me digan que han estado molestando a Harry acerca de…-el aludido se sorprendió de que Ginny se sonrojara tanto como él pero agradeció el hecho-… acerca de nuestra relación o de los sentimientos de ambos… les he dicho que mis decisiones son solo mías y que no tienen porque…
-¡Alto hermanita!-dijo George con falsa inocencia y levantando sus manos en fingido ademán de ofendido-esta bien que es cierto que tu también has esperado a Harry varios años- volteo a ver a Harry y le sonrió de manera cómplice- eso lo sabe todo el mundo mágico; (específicamente desde la tarjeta de San Valentín que le enviaste en Hogwarts hace tiempo), pero no te sientas tan importante como para ser el centro de atención de los debates amorosos de esta familia…- su voz adquirió un tono solemne que Harry adivino contenía una carcajada- hablábamos de Ron por supuesto, que ha esperado mucho hasta declararle por fin a Hermione sus sentimientos…
Ron pareció perder el color normal de su cara y recuperarlo en tonos demasiado parecidos al tono de su cabello. A su lado, Hermione dejo de mirar con compasión a Harry y dedico su atención a su plato vacío. Bill y Charlie miraron a sus hermanos, la Sra Weasley alzó una cacerola con sumo cuidado muy interesada en la conversación y el Sr. Weasley bajo el periódico justo a tiempo para compartir una mirada cómplice con Harry y observar, levemente divertido, el sonrojo de su hijo menor. Harry se sintió mal por el hecho de disfrutar el momento y deseo con todas sus fuerzas que la pelirroja captara que George no sabía que su hermano realmente ya le había confesado su amor a la chica sentada a su lado.
Sin embargo Ginny, que claramente sabia que lo que decía su hermano al tanteo sí era cierto, no capto la mirada de advertencia de Harry así que olvidándose de su enojo, exclamó feliz y sorprendida mirando a Ron:
-¡así que al fin se los has dicho!- se acerco a su hermano y le dio un golpe cariñoso en la cabeza- ¡eso significa que al fin han decidido ser novios formales!, sabia que no podían aguantar mucho tiempo! – se acerco a Hermione y se agacho para abrazarla dando saltitos extraños- ¡eres oficialmente mi cuñada y puedo decirlo en voz alta, fue muy difícil guardar el secreto aunque haya sido un par de días!
La cacerola que la Sra. Weasley sostenía dio un golpe en el piso cuando cayo vacía. La madre de Ron se había quedado con un par de ingredientes en la mano y miraba a su hijo y a Hermione sorprendida. Todos los hombres Weasley, incluido George, tenían la boca abierta y miraban, boquiabiertos, al menor. Los novios estaban sonrojados al máximo y Harry pensó en sacar de nuevo al tema su amor por Ginny para ayudar a sus amigos.
La pelirroja pareció captar su error al ver la expresión de su familia pero cuando hacia ademán de querer decir algo su madre la interrumpió
-Ronald Weasley- dijo aun con los ingredientes en la mano, poniéndolos en una tabla y dando un movimiento con la varita para que empezaran a cortarse solos- Ronald Billius Weasley¿hay algo que no nos hayas dicho sobre ti y Hermione que quieras compartir en estos momentos?.
-Sí… em… mamá, papá… familia…- dijo Ron apenado pero radiante y miro a su madre sonrojado, tomando la mano de Hermione – tenía planeado, teníamos planeado de hecho… decirles la noticia en un momento más oportuno… pero en vista de que la enana- miro a su hermana con significativo reproche- ha arruinado ese plan… quiero decirles que… le he pedido a Hermione que sea mi novia y ha dicho que sí… así que somos novios, ahora que lo saben, novios oficialmente…
Lo que siguió fue lo que Harry había pensado que seguiría a esa noticia. La cocina se lleno de palabras y frases de felicitación, palabras de aliento, abrazos, palmadas o abrazos cariñosos y un par de risas inocentes, alegres y chistes acerca de que ya era hora. De pronto todos, incluido él mismo, estaban de pie alrededor del varón más joven de la familia y de su nueva y esperada novia. Ron fue atraído por todos y cada uno de sus hermanos presentes. Recibió una broma de un anonadado George que extrañamente conmovido dijo que a Fred le hubiera encantado tomarle el pelo al respecto; un abrazo magistralmente fuerte de Charlie que sonreía de oreja a oreja diciéndole que ahora si podía regresar tranquilo a Rumania en cuanto a él se refería; un mini discurso de aliento acerca del amor que Bill le recito encantado y aunque ya lo había felicitado antes, Harry abrazó a su amigo feliz por poder compartir tanta felicidad con él y su familia. Su padre había dejado a un lado su periódico y también se había acercado a decirle un par de cosas que Harry no pudo escuchar por respeto pero que hicieron que su amigo se sonrojara de nuevo. La Sra. Weasley había dado un fugaz beso en la mejilla a su hijo y dándole un rápido abrazo tan fuerte como el de Charlie, había concentrado toda su atención en Hermione. Era precisamente la castaña la que parecía más apenada y radiante a la vez, la Sra. Weasley le había susurrado algo que había hecho que se sonrojara y Ginny, que había escuchado, reía a carcajada limpia pero sincera y exclamaba "Claro que lo harán". Su ahora oficial suegro le había estrechado la mano de manera solemne dándole la bienvenida a la familia; Bill y Charlie repetían lo mucho que les gustaba que fuera la novia de Ron y, en conjunto con su madre y para horror del susodicho, repetían un par de veces el tiempo que habían esperado que Ron aceptara el amor que sentía por ella y le pidiera ser su novia. Harry había intervenido en honor a la cara de pena de su amigo, alejando un poco a Hermione de dicha charla pero su amiga pareció no agradecerle el gesto tanto como el pelirrojo. A Hermione sin embargo, se le paso ese leve malestar por no poder escuchar el resto de la charla, cuando George la felicito gritándole desde lejos que la abrazaría por la ocasión sino estuviera seguro de que Ron lo perseguiría para matarlo si lo hiciera.
Una vez que hubo pasado la sorpresa y la euforia, la Sra. Weasley insto a que terminaran de desayunar. Harry no se sorprendió de que los minutos que duro la comida, el ambiente estuviera cargado de bromas acerca de la pareja formada por sus dos mejores amigos y una ocasional referencia a sí mismo y a Ginny en la misma situación. Fue, sin duda, el mejor desayuno que había tenido desde la derrota de Voldemort y ni siquiera el constante ruido de los reporteros esperando afuera, haciendo artimañas para entrar, pudo arruinar eso.
Aún era muy temprano cuando terminaron de desayunar, por lo que sin muchas prisas, Ron y Ginny anunciaron que subirían para arreglarse para estar listos e ir a ver a Teddy. Harry y Hermione, que ya estaban listos, decidieron esperar en el jardín para disfrutar del calido sol que se asomaba por la ventana, mientras el resto de la familia Weasley volvía a sus labores, ocupándose cada uno de sus actividades pendientes. Antes de irse con Charlie y Bill, el Sr. Weasley había preguntado a Harry si necesitaba la compañía de T. Harry no sabia muy bien porque pero había respondido que no por lo que el padre de Ron no había insistido y se había marchado. Así que emocionado por la perspectiva no solo de ir a visitar a su futuro ahijado sino de hacerlo solo los cuatro, se había sentado a la sombra de un árbol con Hermione, esperando a su mejor amigo y a Ginny.
Hermione aún parecía estar flotando después del desayuno y Harry sonrió con un leve toque de sana burla cuando se dio cuenta de ello.
-No me mires así Harry- dijo la castaña cuando vio el gesto de su amigo- no tienes ya derecho a burlarte de mi cara de boba cuando he visto que tu pones la misma cara cuando ves a Ginny
-… Que razón tienes-contestó Harry riéndose levemente- como siempre de hecho Hermione… ¿Qué tendrán los Weasley´s que nos han enganchado?
- Puedo describirte lo que me gusta de Ron si estas dispuesto a escucharlo…
- Naaah… iu –el pelinegro hizo un gesto de asco- quien sabe que me dirías y no quiero tener pruebas de que realmente puedes ver a Ron como un trozo de carne…
-¡no seas ridículo!-exclamo Hermione escandalizada- Ron me resulta muy guapo pero no creerás que es por eso solamente que… o sea sus ojos, su cabello sí pero…
-Sé que no- dijo Harry viendo la turbación de su amiga- sé que lo quieres por cosas más importantes que el color de su cabello… no es necesario que lo digas, solo te tomaba el pelo… además con decirme que encuentras a Ron guapo ya me has dicho demasiado…
Ambos rieron. Cuando se hubieron tranquilizado, Hermione miró de nuevo a su amigo.
-Tu puedes describirme si quieres que te gusta de Ginny, tampoco creo que solo sea por el color de su cabello…
Harry miró a su amiga y después dirigió su vista al cielo. ¿Qué le gustaba de Ginny? Era tal vez más fácil preguntar que le gustaba más… porque de gustarle le gustaba todo. Su carácter, su sonrisa, su aroma, sus ojos traviesos o su cabello reluciente; su cuerpo pequeño, su manera de lanzar hechizos, de juguetear con su cabello, de…
-Ya ves, te digo que tú también pones cara de bobo-lo interrumpió la voz de Hermione y la posterior risa de su amiga.
-De acuerdo lo acepto-dijo Harry y acto seguido no pudo contener un comentario- Has tenido un gran recibimiento en la familia… ¿Crees que cuando Ginny les diga que soy su novio se pongan igual de contentos?
-No sabia que ya eras oficialmente novio de Ginny- respondió su amiga incorporándose un poco más para observarlo mejor
-Bueno, aun no… pero planeo que sea pronto… ¿Crees que…
-Por supuesto que se pondrán felices Harry-lo interrumpió una sonriente Hermione- no solo les encantara que Ginny tenga un buen novio sino que serás más parte de la familia de lo que ya eres… estoy segura de que estarán felices…
-Espero- susurro Harry- no creo tener un recibimiento tan efusivo como el tuyo, parecía que más que anunciar su noviazgo anunciaban que van a casarse…
-Oh Harry no seas ridículo-contestó la castaña pero su amigo pudo ver un brillo especial en sus ojos- no es para tanto…
-Claro que sí… así ha sido…
Permanecieron en silencio un par de minutos. Seguía oyéndose ruido proveniente de los reporteros y un gnomo pareció pasar corriendo hacia un arbusto situado cerca de ellos, haciendo un ruido y provocando un movimiento más fuerte de lo que sería lo normal dado su tamaño. Hermione pareció ver con curiosidad ese hecho pero Harry sin darse cuenta dejo escapar otra pregunta que rondaba su cabeza
-Hermione…-dijo un poco apenado pero sin detenerse- ¿alguna vez has pensado en… ser realmente parte de la familia Weasley?... tu sabes… casarte con Ron y todo eso…
-Bueno… -Hermione había olvidado su curiosidad por el gnomo y miraba sorprendida y sonrojada a su amigo- más te vale no reírte, pero sí… si me he imaginado casarme con él… sería sumamente feliz si eso… tu sabes, si eso llegara a darse… -aclaro su garganta en un obvio intento de no decir más- ¿y tu?...
-¿yo casarme con Ron-respondió Harry de nuevo con una mueca de asco y tratando de contener la risa- no claro que no… iu… además nunca me interpondría entre ustedes y creo que prefiero a Myrtle si…
-¡oh!-su amiga le dio un leve golpe para que se callara- ¡sabes a que me refiero!, yo te confesé mi secreto, es justo que me digas si has pensado en…
-¿…en casarme con Ginny?- Harry completo la frase de su amiga y se incorporo para mirarla- pues… sí, recientemente… Antes de la boda de Fleur y Bill hubo un momento en donde me la imagine casándose con un extraño, ya sabes… si yo… si yo no sobrevivía me parecía lo más lógico y como no era seguro que regresara… pero después, después de no verla durante meses… después de la victoria… pues sí… fue…
La puerta del jardín se abrió y Ron salio seguido por su hermana. Ginny parecía estar molestando a su hermano mayor pero él extrañamente, se reía sin enojarse, feliz y relajado.
-Ya estamos listos-anunció Ron cuando llegaron hasta ellos y ofreció su mano a Hermione para ayudarla a levantarse- si nos hemos tardado ha sido culpa de Ginny que…
-Sí… mi culpa-lo interrumpió su hermana a la vez que se detenía- como si yo…-se detuvo de pronto al ver que Harry y Hermione los miraban un poco idos- … ¿Qué les pasa¿Interrumpimos algo?
-No-murmuro Harry y levantándose, lanzó una mirada cómplice a su amiga y tomo a Ginny de la mano-será mejor que vayamos, no puedo esperar a ver a Teddy…
-sí, démonos prisa- dijo Ron y de la mano con Hermione, empezó a avanzar decididamente hacia la salida…
-¡espera!-lo detuvo su novia y se puso delante de todos- será mejor que hagamos un encantamiento desilusionador a cada uno, no evitara que nos vean pero sí evitara que nos vean enseguida…
-… y que nos tomen buenas fotos-completo Ginny.
Hermione saco su varita y empezó con Ron para hacerle el hechizo. Cuando hubo terminado con los tres, ella misma se apunto y se lo hizo a sí misma. Para los cuatro, era sumamente extraño verse entre sí del mismo color verde que los arbustos del jardín, pero rieron cuando Ron hizo notar que prefería su cabello de su color normal y Hermione dijo que ella pensaba lo mismo.
Harry estaba consciente de que salir por la puerta principal de la Madriguera no sería una tarea fácil dada la cantidad de reporteros que seguramente estaban esperándolos afuera, sin embargo cuando salio y vio al más de medio ciento de personas que prácticamente acampaban ahí, sintió que era demasiado. No había tenido tiempo de notar en sus anteriores salidas la cantidad de personas agolpadas frente a la casa ni había puesto atención en la variedad de las mismas: parecían no ser solo del país sino de países vecinos y lejanos.
-Una vez que lleguemos allá-susurro Hermione señalando un punto no muy lejano- podremos desaparecernos… recuerden el lugar, es…
Su amiga repitió de nuevo el lugar pero Harry, que sabia de memoria que no podían aparecerse en la casa de Andrómeda Tonks, no le hizo mucho caso. A su lado, Ginny lo miro dándole a entender que estaba nerviosa por aparecerse, pero él le sujeto la mano procurando recordarle que podía ayudarla; después de todo, si había podido desaparecer con Dumbledore en su sexto año, bien podría hacerlo con ella que era considerablemente más pequeña.
Faltaba un solo paso para llegar al punto donde podrían desaparecerse, cuando un par de reporteros gritaron dando a entender que los habían visto. Harry vio impresionado que corrían hacia ellos y volteó a ver a sus amigos para apresurarlos. Ron y Hermione sin soltarse de la manos desparecieron con un rápido "Plop" y él miro a Ginny preguntándole si podía hacerlo sola. Pero la pelirroja parecía haber olvidado que debía desaparecerse y miraba sorprendida a la turba de reporteros que se acercaban a ellos, como una manada de lobos hambrientos. Harry entonces la abrazó y concentrándose en el destino, sintió de nuevo la sensación que implicaba aparecerse en un lugar. Ginny estaba recargada en él, abrazándolo fuertemente, tratando de disimular sin éxito su turbación por el viaje.
Llegaron a una calle pequeña, de nuevo cerca de lo que parecía un parque con juegos infantiles. Harry se pregunto si no se habían equivocado de lugar y habían llegado cerca de la casa de los padres de Hermione. Sin embargo, a lo lejos pudo reconocer la casa de Tonks y no muy lejos de ellos, Ron y Hermione estaban de pie, mirándolos y aun bajo el efecto del encantamiento desilusionador. No había muchas personas, de hecho la única que se podía ver era un chico menor que ellos, repartiendo periódicos medio adormilado, tarareando una canción que parecía estar escuchando con los audífonos que tenía puestos. Ginny aun estaba aferrada a él y Harry no sabia si romper el abrazo, sin embargo, queriendo tranquilizarla, la separo un poco de él y la beso fugazmente en la boca para susurrarle aun con esa cercanía que habían llegado.
-oh… dejen de hacer eso-escucho la voz de su mejor amigo- vamos de una buena vez a ver a Teddy y dejen de estar con arrumacos…
Harry miro a Ron con cara sarcástica. ¿Qué se dejaran ellos de arrumacos?. Ginny y él eran prácticamente santos al lado de las recientes muestras de afecto de sus dos mejores amigos. Ginny también pareció querer responder pero Hermione, tal vez previniendo sus respuestas, susurro que se apresuraran y dirigiéndose a su novio, empezó a deshacer los hechizos desilusionadores.
Ya completamente visibles, los cuatro se encaminaron a la casa que Harry recordaba con ligera amargura del verano pasado. Unos nervios imprevisibles empezaron a inundarle… ¿Cómo iba a enfrentarse a la madre de Tonks después de que había sido casi responsable de la muerte de su esposo y de su hija?. La única vez que había intercambiado palabra con ella no había sido de la mejor manera; la había confundido con su odiosa hermana y le había gritado dispuesto a atacarla… en su propia casa. En el funeral de Tonks y de Lupin, la había visto a lo lejos con un pequeño bulto en los brazos pero antes de que pudiera acercarse, ella se fue argumentando que no podía soportar tanto dolor y que era mejor que ella y su nieto se alejaran de ese ambiente. Harry tuvo el impulso de detenerla pero demasiada gente le impedía el paso y cuando vio la vio saliendo de la casa, pensó que no tenía derecho a decirle nada, después de todo lo que había causado. Y ahora estaba ahí, a punto de pedirle que le dejara cumplir la promesa que le había hecho a Lupin de ser el padrino de su único hijo. Tampoco sabía muy bien que esperaba al ver a Teddy, quería cuidarlo y procurar que su infancia fuera muchísimo mejor que la suya en honor al cariño que la había tenido a sus padres y como una especie de acción que acallara su conciencia. Nadie le quitaría de la cabeza que la muerte de muchos hubiera sido evitada si hubiera entendido antes que debía sacrificarse para salvarlos.
-¿estas bien amigo?- la voz de Ron lo saco de sus pensamientos y detrás del pelirrojo pudo ver que Hermione y Ginny lo miraban expectantes.
-sí…- contestó y se sorprendió de encontrarse frente a la puerta de la casita. Al parecer, los encantamientos protectores habían sido retirados o tal vez Hermione había encontrado la manera de evitarlos. Sea como sea, habían logrado pasar por el patio y estaba ahí a punto de llamar a la puerta como lo haría cualquier visita normal. Ron apoyo un brazo en él en un gesto obvio de darle ánimos y aunque le pareció sumamente extraño, agradeció interiormente ese apoyo y con un poco de más valor, toco a la puerta.
Pasaron un par de minutos, eternos en opinión de Harry, y finalmente la puerta se abrió para dejar ver a Andrómeda Black con su indudable parecido a la asesina de Sirius pero con su cabello castaño cayéndolo por los hombros y sus ojos más grandes y amables mirándolos sin el más leve signo de sorpresa. Al parecer, sus amigos ya la habían visto en el funeral porque ninguno demostró la sorpresa que el había tenido al verla por primera vez, o quizá fuera simplemente que podían disimular más el asombro de ver a una persona tan parecida a Bellatrix. Andrómeda sonrió levemente y susurrando un "los esperaba", se hizo a un lado para invitarlos a pasar.
Ron, Hermione y Ginny saludaron apropiadamente, de manera muy educada. Harry también lo intento pero los nervios lo traicionaron y dijo todo muy rápido.
-Harry- La madre de Tonks pareció entender su nerviosismo y sonriéndole se dirigió especialmente a él- no es necesario que estés tan nervioso, ya he olvidado nuestro primer y no tan agradable encuentro, entiendo que me hayas confundido con mi hermana.
-Lamento haberme portado de tal manera-contestó Harry y se sintió más seguro al poder aclarar ese punto- estaba alterado y no puedo negar que el parecido es asombroso… realmente lo siento.
-Entiendo- la Sra. Tonks señalo unos sillones invitandolos a sentarse- no eres la primera persona que me lo dice y entiendo tu reacción aunque no fue agradable que me gritaras en mi propia casa….
-Yo…
-Olvidémoslo, no es necesario ahondar en algo desagradable- lo interrumpió mientras servía té para los cuatro.
-Gracias- fue la única respuesta que pudo decir Harry y después de ello, sintió que una renovada confianza lo invadía.
La casa de los Tonk´s era sumamente colorida. En las paredes y en un par de repisas se podía ver a una joven cambiando su cabello a distintos colores mientras su madre trataba de que se quedara quieta y su padre la miraba divertido. Muchas situaciones y momentos estaban ahí, grabados: la graduación de la chica, la fiesta de cumpleaños, las vacaciones en una playa, las travesuras con una varita nueva. A la izquierda de una de esas fotos, estaba una que hizo que un nudo involuntario se le formara a Harry en la garganta. De pie, sonriendo más felices que nunca, una radiante Nymphandora Tonks abrazaba a Lupin, que también se veía más feliz que nuca, los dos vestidos de blanco de manera sencilla: claramente estaban en el día de su boda. Junto sin embargo, había un par de fotos de Tonks embarazada y aunque Lupin no aparecía en todas, en dos en las que sí estaba parecía haber perdido la felicidad de las anteriores. Harry no pudo evitar recordar su pelea con Lupin pero la olvido enseguida al ver la foto siguiente: Lupin y Tonks volvían a estar tan radiantes como en su boda, si no es que más, mientras abrazaban a un hermoso bebe de cabello azul eléctrico y ojos miel como los de su padre.
-¿Quieres conocer personalmente a Teddy-dijo de pronto la Sra. Tonks y Harry noto que todos habían observado su curiosidad por las fotos.
-Será genial-contestó y más seguro se levanto
-No te preocupes, lo traeré, estoy segura de que todos querrán conocerlo.
Los cuatro compartieron miradas de emoción cuando Andrómeda cruzo una puerta y surgió de la misma, minutos después, con un bulto en los brazos. Descansando ahí, despierto pero sin llorar, Teddy Lupin tenía ahora el cabello castaño y sus hermosos ojos miraban a su abuela y a su entorno de manera curiosa. Ginny pareció no poder contenerse y avanzo hacia el pequeño, pidiendo permiso para cargarlo. Una vez en sus brazos, Teddy miro con una expresión demasiado extraña a la pelirroja y minutos después su cabello se había vuelto tan rojo como el de la chica. Todos ahogaron gritos de asombro, mientras Andrómeda explicaba que era algo que hacia comúnmente.
Cuando Hermione se acerco a relevar a Ginny, el pequeño olvido el color rojo y de nuevo fue castaño mientras con una de sus manitas intentaba jalar el cabello de la también castaña; al parecer encontraba sumamente interesante un color tan normal. Ron y Harry no se habían movido, aunque se acercaron para observar al bebe, ninguno parecía querer cargarlo o eso pareció hasta que Teddy hizo un intento por llorar y Ron avanzó para sostenerlo. Meciéndolo entre sus brazos, Ron le hablo como si hubiera olvidado que era muy pequeño, pero esto pareció divertir a Teddy pues dejo de sollozar y adquirió, tal vez para demostrar su comodidad, no solo el color de cabello del pelirrojo sino que Harry pudo ver que también por unos segundos sus ojos eran tan azules como los de su amigo. Parecía que era su hijo y al voltear al ver a Hermione y su cara conmovida, decidió que no olvidaría ese detalle para molestarlos un poco más tarde.
-Vamos amigo-interrumpió Ron sus planes de bromas-sostenlo, no es difícil.
Harry no dudo, tomando con sumo cuidado a su futuro ahijado, lo sostuvo y lo miro con cariño. Pensó en lo extraño que era tener a una persona tan pequeña entre sus brazos y cuando el chiquillo le tomo el dedo con una de sus manitas, pareció olvidarse de que habían más personas a su alrededor.
-Te prometo-le dijo- que voy a cuidarte, te llevare a pasear, te vigilare, siempre estaré ahí para escucharte-un nudo en su garganta vino y desapareció en un segundo- tus padres eran dos de las mejores personas que he conocido y por tanto creo que tu serás una magnifica persona… procurare que tu vida sea tan feliz como sea posible- el nudo en la garganta aparecía de nuevo- y te juro que tendrás la mejor infancia que pueda darte, la mejor vida como hubiera querido tu padre… y como ahora quiero yo para ti….
Teddy miraba a Harry con sus hermosos ojos curiosos y Harry sonrió al darse cuenta de lo tonto y cursi que debió parecerle a los demás diciéndole eso a un bebe tan pequeño que no podía ni remotamente entenderlo. Para su sorpresa sin embargo, Teddy hizo una mueca graciosa y el chico vio con sorpresa que su cabello cambiaba de color. Sin embargo, el pequeño no había decidido ser pelinegro como su padrino, sino que su cabello se había vuelto del mismo color verde brillante que poseían los ojos de Harry.
-al parecer ha captado tu rasgo más distintivo- dijo Hermione conmovida.
Harry miro a sus amigos, Hermione y Ginny a punto de las lágrimas, Ron con una sonrisa de oreja a oreja y Andrómeda Tonks mirándolo totalmente encantada. Detrás de ellos, en un espejo que no había notado antes, su propio reflejo le sonreía y no pudo evitar una carcajada de felicidad al verse a sí mismo cargando al hijo de uno de los mejores amigos de su padre, con sus ojos verdes relucientes y el cabello de su casi ahijado a juego. Decidió a partir de ese momento, que aunque no tuvieran lazos de sangre, serían una familia.
Hasta aquí por el momento, por supuesto falta muchísimo más de Teddy. Espero les guste y les siga gustando. Dejen reviews!...
