Gracias a Rashel Shiru.


RECONOCIMIENTO

No me merezco a Yoshimoto. La verdad es que no.

Ella ha estado a mi lado en mis peores tiempos, en mis años más oscuros, cuando el odio y la envidia llenaban mi alma.

Fue ella la que me aconsejó a poner por escrito mi rabia, como una forma de canalizarla y de sacarla fuera de mí.

Contra el mundo, contra todo, contra ella…

Yo le decía que repasaba mis guiones, pero las dos sabíamos bien que en vez de eso, yo estaba escribiendo. Y lo que escribía.

Tinta envenenada…

Pero Yoshimoto nunca se rindió.

Y cuando toqué fondo, cuando me llené de vergüenza y usé la violencia, ella me animó a enmendar mis errores y a buscar el perdón.

Sí, yo entré voluntaria a la Sección Love Me, ¿te lo puedes creer?

Y cuando creí que la perdía, el día del accidente, ella encontró aún fuerzas para no dejarme sola y hacerme llamar a Kyoko senpai.

Jamás podré pagárselo todo. Jamás podré agradecérselo lo suficiente.

Es la mejor.

[Texto manuscrito en la primera página del cuaderno titulado Diario Blanco]