Advertencia… SPOILERS de Harry Potter And The Deathly Hallows.
NO SIGAS LEYENDO SI NO HAS LEIDO AUN EL ÚLTIMO LIBRO DE HARRY POTTER.
Disclaimer: Obviamente ninguno de los personajes es mío, todos pertenecen a la Warner y a JKR a la que agradezco infinitamente por haberlos creado.
La mañana confusa
Harry estaba en el juicio de Draco Malfoy. Le pedían que alzara la mano para jurar decir la verdad y se sorprendía de que tuviera que jurarlo justamente sobre una especie de Biblia. Quiso preguntar si en el Mundo Mágico era posible que una Biblia existiera pero antes de que pudiera hacerlo, se convirtió en un libro donde Dumbledore aparecía en la portada. "Las Mil maneras en las que engañe al Niño que Vivió" decía el título; Draco empezó a reírse y Harry lo miro de mala manera. Ginny apareció justo a su lado y le dijo que no mirará así a su futuro esposo; Harry abrió mucho los ojos y volteo asustado para ver como Draco estaba vestido con un traje de novia, Ginny le explico en un susurro que en ese día se casaba con Draco y Hermione al mismo tiempo. Ron apareció antes de que pudiera decir otra palabra, lo tomo del cuello y lo zarandeó reclamándole que le quitará a Hermione cuando sabia que era el amor de su vida. Estaba a punto de contestar cuando Ron se transformo en Percy y ya no reclamaba por Hermione sino por algo que tenia que ver con Draco…
-¡Despierten de una buena vez!-grito Percy perdiendo la paciencia-¡Harry! ¡Ron!
Harry abrió los ojos en el mismo instante en el que Ron soltaba una palabrota contra su hermano. Tardo un momento en recordar donde estaba hasta que los tímidos y débiles rayos de sol que entraban por la ventana se combinaron con el color naranja de las paredes de una manera tan molesta que no tuvo la menor duda.
-¿Qué demonios haces en mi habitación a esta hora?-gruño Ron a Percy que parecía aun estar esperando que se levantaran- ¡estas loco!-agrego mirando el reloj de oro que le regalaran en su mayoría de edad- ¡son las cinco de la madrugada, no …
-Sé que son las cinco de la madrugada-espeto Percy molesto- por si no recuerdan yo mismo los transporte a tu habitación cuando se quedaron dormidos esperando quien sabe que cosa en la sala.
Harry termino de ubicar donde y con quien estaba ante las últimas palabras de Percy: él y Ron habían estado horas esperando en la sala a que Hermione y Ginny decidieran salir de la habitación de la pelirroja y por lo que decía el hermano mayor de Ron, se habían quedado dormidos antes de que eso sucediera. Su estomago acabo de confirmar su teoría pues rugió justo en ese momento para recodarle que había omitido la cena.
-… y como si no fuera suficiente tuve que…
-bueno, bueno, captamos-interrumpió Ron a su hermano visiblemente fastidiado y volviendo a acomodarse en su almohada-la pasaste muy mal ¿y? ¿Despertarnos a esta hora es tu manera de vengarte?
Percy hizo una mueca de sentirse ofendido y miro a Ron como si éste realmente pudiera verlo; Ron sin embargo, no hizo otro intento de moverse o decir algo y al contrario, termino de acomodarse para darle la espalda a su hermano; Harry vio como cerraba los ojos y supuso que si alguien no hablaba rápido en menos de cinco minutos volverían a escuchar sus melodiosos ronquidos. Una risa involuntaria iba a escapar de su boca cuando la última parte de su cerebro termino de funcionar:
-¿Las cinco de la mañana?-pregunto apenas entendiendo lo extraño de la situación y miro a Percy sintiéndose aprensivo- ¿sucede algo?
Ron abrió los ojos como platos al escuchar la pregunta y miro a Harry un segundo antes de volverse hacia su hermano tan rápido que pareció que lo había empujado un resorte:
-¿Qué demonios pasa Percy?
El chico los miro sin decir una palabra pero con un ligero desconcierto, para enseguida acomodarse las gafas con la mano derecha y mostrar lo que llevaba en la izquierda:
-ESTO es lo que sucede
Harry reconoció la lechuza negra y supuestamente "especial" con la que había mandado los papeles para aceptar ser testigo de los Malfoy; no pudo evitar sentir un mal presentimiento cuando observo que llevaba el mismo recipiente donde él había enviado los formatos y una carta normal en el pico donde sobresalía su nombre en letras garigoleadas.
-Estaba esperando afuera cuando llegue ayer en la noche-explico Percy antes de que Harry preguntara- mamá no me dejo despertarte así que decidí que te levantaría temprano…
-¿Nos has despertado para eso?-exclamo Ron molesto y levantándose para empujar a su hermano con furia-¿sabes el susto que nos has dado… idiota?
Harry se puso de pie al observar que Ron tenia las orejas rojas y el ceño fruncido; puso una mano sobre su hombro y lo hizo retroceder. Harry entendía que compartían las mismas inquietudes y que era imposible no estar aprensivo después de tantos meses de tener que hacerlo pero también estaba seguro de que Percy estaba siendo tan obsesivo como siempre con las normas y no se había dado cuenta del susto que podía ocasionarles.
-¿Falto de firmar algo?-dijo intentando quitarle importancia al asunto y a sus propios latidos acelerados- ¿Escribí mal mi nombre?
-No lo sé-contesto Percy aún mirando a su hermano entre preocupado y ofendido-esta cosa ni siquiera me deja tomar la carta a pesar de que prometí dártela lo más pronto posible.
Harry tomo la carta intentando alejar de su mente la imagen de Percy hablando con una lechuza. La abrió con brusquedad y leyó rápidamente el contenido. Ron y Percy lo miraban con infinita curiosidad e impaciencia.
-¿Y bien?-soltó Ron en cuanto Harry hizo el ademán de haber terminado
-No me creen-contesto Harry automáticamente recién procesando el párrafo que acababa de leer- no creen que yo haya aceptado ser testigo de los Malfoy.
-¿Qué?
-Lo que oyes-siguió Harry- no aceptaron los documentos porque no creen que la firma que va en ellos sea la mía.
La lechuza negra aprovecho el silencio para volar hacia la ventana; al verla cerrada miro a Percy como si fuera obligación del que estaba más cerca dejarla salir e irse.
-Supongo que no te piden una respuesta-dijo el hermano de Ron después de entender lo que la lechuza quería. Harry vio que parecía menos sorprendido que él mismo y Ron.
-No
-¿Y entonces?- exclamo Ron-¿No puedes ser testigo?
-Quieren que vaya al Ministerio hoy mismo -respondió Harry- para firmar ante el mismo juez y no sé quienes más que quiero ser testigo por mi propia voluntad.
-Me imaginaba algo así-dijo Percy después de la segunda palabrota del día que Ron dijera debido a la noticia- te recomiendo que acabes cuanto antes con eso -abrió la ventana para que la lechuza saliera y la cerro apenas lo hubo hecho- después del desayuno puedes usar la Red Flú directa al Ministerio, papá y yo la dejaremos activada.
-Gracias, supongo que será buena idea
-Y tu podrás acompañarlo Ron-agrego Percy mirando a su hermano-espero que eso haga que me disculpes por asustarte tan temprano.
Ron hizo el intento de decir algo pero su hermano salió de la habitación sin darle oportunidad. Harry vio que sus orejas volvían a ponerse rojas y mascullaba otra palabrota; la puerta volvió a abrirse antes de que terminara de decirla.
-¡Ron!-exclamo Hermione apenas hubo terminado de cerrar la puerta-¿Qué es lo que te pasa?
-Buenos días Hermione-intervino Harry con una risita-lo que se dice cuando se ve a una persona cuando la ves por primera vez en el día es "Buenos días" o "hola"
-¡Oh Harry no te hagas el gracioso!-dijo la chica posando en él su mirada y cruzando los brazos- ¿Qué hacen despiertos? Fui al baño y de regreso vi que Percy salía así que supuse que algo malo pasaba.
-No pasa nada malo-respondió Harry sonriendo al notar que él, Ron y Hermione parecían compartir la paranoia-al menos nada que no pueda arreglarse
-Déjame adivinar ¿El juicio de los Malfoy?
Harry vio como Hermione lo miraba con suficiencia y lo interrumpía antes de que pudiera preguntarle como lo sabia:
-Es fácil adivinarlo cuando ves Percy salir de aquí a las cinco de la mañana murmurando algo sobre una estúpida lechuza oficial.
Los dos rieron levemente pero se detuvieron al ver que Ron no se había unido a ellos. Los dos voltearon a verlo al mismo tiempo lo que hizo que Ron se sonrojara más y bajará la cabeza antes de atreverse a hablar:
-Y… ¿Cómo estas?-dijo el pelirrojo, aun con las orejas rojas y mirando a Hermione con gesto aprensivo.
-Bien-respondió Hermione y Harry vio con un poco de gracia que también se sonrojaba- ayer yo…
-Te estuvimos esperando anoche-continuo Ron cabizbajo-afuera del cuarto de Ginny pero mamá nos descubrió y nos mando a la sala…
-…y nos quedamos dormidos-repuso Harry sonriendo en un intento de animar el ambiente- y por lo que Percy dijo, fue él quien nos trajo a la habitación de Ron.
-oh-contesto Hermione. Harry se dio cuenta de que no le había prestado atención a lo que él había dicho y seguía mirando a Ron de una manera extraña.
Se hizo un silencio incomodo. Harry nunca se había sentido incomodo con sus amigos y para su sorpresa, ni aún en ese momento lo estaba pero supuso que sería buena idea dejarlos solos para que hablaran. Dándoles una última mirada se dirigió a la puerta sin decir otra palabra y su mano estaba en el pomo de la puerta a punto de abrirla cuando la voz de Ron lo interrumpió:
-¿A dónde vas?
Harry se volvió hacia su amigo deseando decirle que no tenia idea. Hermione seguía sin prestarle atención y miraba a su novio ahora con preocupación.
-al baño… supongo
Ron lo miro con expresión incrédula:
-¿y a que?
-A lo que las personas van al baño Ron-dijo Harry intentando reprimir una risa- o quizás me de una ducha-agrego tomando rápidamente su toalla mal colocada de una silla cercana
-Ni siquiera llevas una muda de ropa
Harry lo miro incrédulo y abrió la boca para replicar pero pensando que seria mejor no gritarle a Ron que solo quería darles un poco de espacio, salto rápidamente hacia distintos lugares de la habitación para tomar ropa limpia que la Sra. Weasley le entregara hacia un par de días.
-ahora la tengo-dijo ya con una muda en la mano- ahora si me disculpan… los dejare solos para que tengan privacidad…
Dijo las palabras que había evitado decir antes de darse cuenta de lo que hacia; como supuso no se había girado aún cuando la voz de su amigo llego nuevamente a sus oídos:
-No es necesario-dijo Ron- creo que eres la única persona con la que Hermione no se apena… de que sepa que estamos juntos
Harry miro a Ron asombrado; había esperado un primer golpe más enérgico, del tipo que hacían que el mismo rodara los ojos y Hermione le lanzara una horda de canarios. Para su sorpresa, este había sonado a todo lo contrario: Ron lo había dicho de una manera triste, resignado y como si apenas y pudiera expresarlo en voz alta.
-Ron no estés enojado-dijo Hermione- y…
-No estoy enojado-respondió Ron y alzo la mirada hacia ella-solo digo la verdad
-¡Déjame hablar Ron! –Exclamo la chica- Eso no es verdad, no tiene sentido ni en la realidad ni de forma gramatical…
-¡Claro que lo tiene!-dijo Ron de nuevo omitiendo la referencia a la gramática- Harry es el único que puede estar presente cuando me dejas besarte o me besas… con él no te apena decir que eres mi novia… con los demás no te gusta decirlo… Mira como te pusiste ayer por la posibilidad de que publicaran esa estúpida foto, te encerraste toda la tarde como si fuera lo peor que pudiera haberte pasado en la vida…
Hermione se puso más roja y Harry vio con un poco de miedo que por primera vez fruncía el entrecejo:
-No puedes decir que me apena ser tu novia cuando ya se lo dijimos a tu familia y a la mía…
-Sí- murmuro Ron-pero solo ellos y Harry lo saben… y Harry porque es prácticamente mi hermano
-Y también como el mío ¿recuerdas?
Harry sintió que enrojecía y deseo alzar la mano y pedir permiso para hablar y decir que no era él por quien debían discutir.
-Pero no quieres que más personas lo sepan-continuo Ron- no quieres que se publique por eso…
-No es por eso Ron-murmuro Hermione acercándose a Ron y tomando sus manos- yo… yo… es que…
-Te he dicho que no estoy enojado-dijo Ron interrumpiéndola y acercándose también a ella- supongo que lo acepto… es un precio justo por…
-¿Por?
-Ya sabes…-dijo Ron sonrojándose más si era posible y Hermione lo miro sonriente-… por estar contigo.
Hermione soltó un gritito ahogado y lo abrazo completamente. Las orejas de Ron parecían querer estallar en cualquier momento. Harry se maldijo por estar aún presente y se disponía a salir cuando fue el turno de hablar de su amiga:
-No me avergüenzo de ti Ron-murmuro lo suficientemente audible aún acurrucada en él- con Harry me siento más libre de demostrar mis sentimientos hacia ti porque es Harry… y esa foto me molesta porque parece que estoy aprovechándome de ti y no quiero que vean eso mis padres ¿tu si?
-Supongo que no-contesto Ron ya sonriendo- tu papá y mi mamá creerían que te hechice y se turnarían para matarme…
Los dos rieron un poco antes de besarse. Se separaron solo al notar que Harry seguía ahí:
-Un poco de privacidad estaría bien ahora-dijo Ron sonriendo
-¿No que no les molestaba?-contesto Harry, saliendo a tiempo antes de que el objeto más cercano a Ron chocara contra la puerta.
Cuando Harry salió de bañarse cuido de estar perfectamente listo para salir a donde fuera necesario. Se disponía a ir a su habitación a dejar su pijama y ropa sucia cuando recordó que seguramente sus amigos estarían ahí y no deseaba interrumpirlos. Llamo entonces a Kreacher para pedirle que se hiciera cargo sin hacer demasiado ruido y cuando el elfo se hubo desaparecido, se quedo ahí de pie en las escaleras dudando que hacer con su tiempo libre. La respuesta venia bajando las escaleras con el cabello recogido en una cola de caballo.
-¿te has levantado también temprano?-dijo Ginny
-sí pero veo que tu lo hiciste aún antes-contesto él al observar que Ginny también parecía estar completamente arreglada para el día. Harry no pudo evitar pensar lo bien que se veía de esa manera: arreglada sencillamente como si se dispusiera a hacer travesuras o a volar en escoba.
-Es una mala costumbre que se adquiere con tantos hermanos, o me levanto de madrugada para usar el baño o no lo uso hasta muy tarde.-explico la chica- Mis compañeras de habitación en Hogwarts siempre se quejaron de que las despertaba con mi ajetreo. ¿y tu? ¿a que debemos el honor? ¿Tiene algo que ver con que Hermione no haya regresado después de ir al baño?
-Sí-dijo Harry sonriendo-tu hermano y ella están demasiado entretenidos en la habitación de Ron por eso estoy aquí parado buscando que hacer.
Ginny se soltó a reír a carcajada limpia. Harry se contagio de la risa a la vez que se maravillaba de cómo el cabello rojo se movía al compás de sus carcajadas. La chica se calmo antes que él y dijo:
-Yo te ayudare a distraerte mientras ese par te ignora-dijo bromeando-hubiéramos podido empezar desde antes-agrego con una sonrisa pícara-lástima que no sabia que también ibas a bañarte tan temprano…
Harry enrojeció furiosamente y sonrío torpemente. Ginny se acerco a él para besarlo aprovechando que lo había dejado sin palabras. A Harry le parecio que apenas llevaban dos segundos cuando una voz los interrumpió:
-Menudo espectáculo esos dos ¿no crees?-dijo George bajando las escaleras.
Harry volteo a ver al gemelo y le sorprendió que dijera eso cuando parecía no estarlos mirando, más bien tenía la mirada perdida como si estuviera pensando en otra cosa.
-¿Con quien hablas?-le pregunto Ginny a su hermano soltando a Harry y con expresión preocupada.
-Sí… menudo parecen estar pegados por… - siguió diciendo George mientras ella hablaba.
-¿George?
-… la boca-termino George y a continuación miro a Ginny como si recién se percatara de su presencia… ¿Qué?
-¿Con quien hablabas?
-¿Yo?-dijo George con una leve sonrisa en el rostro pero los ojos denotando su sinceridad-Con nadie…
-Parecía que…-empezó a decir Harry pero decidió callarse antes de terminar de hablar.
-Solo decía-explico el pelirrojo- que parecen pegados por la boca… cuidado Harry-añadió palmeándole el hombro al bajar-recuerda las reglas
-¿de que demonios estás hablando?-pregunto Ginny ya con una mano en la cintura y un gesto de desesperación y desconcierto.
-Harry sabe-contesto George y sin decir más, los dos lo vieron salir al jardín con la escoba que llevaba bajo el brazo.
-Hace mucho frio para que vuele a estas horas-se atrevió a decir Harry después de unos minutos.
-Lo sé-dijo Ginny aun cabizbaja y confusa-pero no le importa. Lo hace todos los días desde la batalla.
Harry sintió malestar. La figura de George aún se veía por la ventana. Sin pensar demasiado, paso su brazo por el hombro de Ginny para abrazarla. Ninguno dijo nada pero los dos adivinaron que ambos estaban pensando en que volar a semejantes horas de la madrugada con esas ojeras no era nada bueno.
Las primeras horas del día se pasaron volando. Harry explico a Ginny que al parecer los formatos que había llenado el día anterior no servían; Ginny no dijo nada pero pareció un poco preocupada por el asunto: mientras Harry se lo decía la chica derramo un poco de leche que servía en su taza y sus ojos, ya con un dejo de preocupación después de ver a George, parecieron adquirir otro tanto de la misma cuando Harry le informo que tendría que ir al Ministerio ese mismo día. Lo acepto, sin embargo, sonriendo y ofreciéndose como voluntaria para acompañarlo para enseguida aprovechar que seguían solos y besarlo.
Se pasaron un largo rato así, confesándose detalles de lo que había sucedido cuando no estaban juntos, riéndose de todos y de nada y consolándose mutuamente por las heridas aún punzantes de la guerra. A Harry le pareció uno de esos momentos maravillosos e irónicos de su reciente vida de libertad: mitad de él radiante por estar con Ginny de esa manera, vivo, sin Voldemort, sin preocupaciones de vida o muerte; pero mitad de él también sufriendo ante la mención de Lupin, mitad de él sintiéndose peor que nunca al tener que limpiar con su mano temblorosa las lagrimas de su novia por su hermano Fred al mismo tiempo que contenía las suyas.
Su sesión de confesiones y besos fue interrumpida solo cuando, horas más tarde, la Sra. Weasley bajo para hacer el desayuno. El Sr. Weasley no tardo en seguirla. Harry pudo notar por primera vez como ambos, antes de dirigirse a la cocina, se asomaban por la ventana con la clara intención de ver a George. El mismo dejo de preocupación que los ojos de Ginny adquirían se reflejaba en ambos y a la vez, parecían compartir las ojeras que tenia su hijo, las mismas que Harry recién notará que Ginny escondía bajo una fina capa de maquillaje en polvo.
-Tu también las tienes-le había dicho Ginny una hora antes de que su madre bajara- Ron, Hermione, Percy… todos las tenemos solo que creo que tratamos de ocultarlas con maquillaje o sonrisas falsas. Para darnos ánimos entre nosotros y seguir adelante.
Harry no había tenido necesidad de mirarse a un espejo para saber que era verdad. Cuando Ron y Hermione bajaron, pudo notar que los ojos de ambos parecían igual que los de Ginny: felices y miserables al mismo tiempo, los de Ron incluso estaban levemente rojos aunque mucho menos de cómo habían estado después del funeral de su hermano.
-No pasa nada amigo-había dicho Ron cuando Harry se lo comentara después del desayuno- y estoy bien, soy feliz de que estemos aquí y ahora… podría serlo más, es cierto pero… supongo que no puedes pedir todo en esta vida ¿no es cierto?.
-Ni se te ocurra pensar que es tu culpa-había dicho Ginny cuando Harry había querido decir justamente que sentía que todo hubiera pasado porque él no entendiera antes lo que debía de hacer.
-… la culpa es de Voldemort -había agregado Hermione cuando todos se quedaron sin palabras-y de todos los que siguieron sus ideas y nos obligaron a lidear con una guerra.
-Maldita guerra-había dicho entonces Harry y lo había dicho tan de corazón que sus amigos no pudieron decir nada. George pasó justo en ese momento, recién dejando de volar y prometiendo bajar a desayunar después de darse un baño. Harry no supo si solo el lo noto pero pudo ver como el hermano de Ron se limpiaba del rostro un par de lagrimas argumentando que era sudor. El sentimiento que le provoco la escena fue tan doloroso que cuando Percy se acerco a regañarlo incluso se alegro de poder pensar en otra cosa:
-Papá se fue hace rato y yo me voy ahora-dijo Percy a los cuatro que estaban sentados en la sala- La Red Flú permanecerá abierta otros 25 minutos para que puedan ir. Les recomiendo que se den prisa.
Harry asintió murmurando un leve "gracias" que al parecer Percy no pudo escuchar pues giro enseguida sobre sí mismo para avanzar a la chimenea y con los polvos ya en su mano. Harry vio como Ron parecía querer decirle algo a su hermano pero antes de que pudiera abrir la boca, un sonoro "Puf" se escucho y Percy Weasley había desaparecido entre llamas verdes.
-Será mejor que nos demos prisa-dijo Harry y se levanto dispuesto a despedirse de la Sra. Weasley e irse enseguida. Ron, Hermione y Ginny lo siguieron. Al entrar a la cocina, sin embargo, se encontraron con una escena levemente inesperada:
George ya había bajado a comer pero su plato seguía intacto. La razón, más que obvia por el escándalo, era que discutía con su madre.
-¡ni siquiera querías que fundáramos el negocio!-decía George, de pie y más ofuscado de lo que Harry lo había visto en toda su vida- ¡¿Por qué ahora JUSTO AHORA te interesa tanto? ¿Por qué ÉL ya esta muerto?
-¡No!-grito la Sra. Weasley con gruesas lágrimas escurriendo por sus mejillas- Me opuse al principio pero después lo acepte porque me di cuenta de que su sueño. TÚ sueño, el de los dos. ¡No voy a permitir que lo abandones justo ahora!... tu hermano no lo hubiera querido así…
-¿Y tu crees que yo si?-dijo George dejándose caer en la silla detrás de él y ocultando el rostro entre sus manos- Yo tampoco quiero cerrar el negocio… no es mi intención… es lo único que me queda de él- su voz empezó a demostrar que estaba llorando- solo que… no puedo pararme por ahí ahora… no puedo entrar y arreglar todo sin él…
-George…
… no sé como funcionar sin Fred- agrego el gemelo levantando el rostro para mirar a su madre-… nunca tuve que hacerlo…
La Sra. Weasley se acerco rápidamente para abrazar a su hijo y George la recibió con una necesidad que Harry nunca había visto en él. Los dos lloraron con el mismo dolor con el que lo habían hecho en el funeral; de esa manera tan desgarradora con la que solo ellos dos lo habían hecho: en silencio, apenas y emitiendo leves sonidos involuntarios de vez en cuando, temblando ligeramente y con lágrimas igual de silenciosas que no dejaban de fluir por el rostro de cada uno.
A Harry no le importaba que la Red Flu se cerrara; no se atrevía a interrumpir; ni siquiera se atrevía a llorar con la Sra. Weasley y George porque sentía que el dolor de perder a Fred para ellos era más fuerte que para ningún otro. Al ver a sus amigos pudo verlos en la misma situación: Ron y Ginny conteniéndose con dificultad: la barbilla de su mejor amigo temblaba y los ojos de su novia dejaban escapar una lágrima fortuita de vez en cuando; Hermione tenía los ojos rojos de tanto contenerse y Harry supuso que pensaba lo mismo que él.
-Supongo que tendré que aprender-dijo George y los cuatro se sobresaltaron al escucharlo hablar. La Sra. Weasley se separo de su hijo lo necesario para mirarlo directamente a los ojos:
-Supongo que todos tendremos-dijo ella- y tomara tiempo… tienes razón es muy pronto para que vuelvas…
-Volveré en una semana-dijo George, separándose de su madre y levantándose- y mientras quizás otro pueda volver por mí
Sus ojos se dirigieron hacia donde estaban ellos y sonrió levemente. Harry vio como sacaba del bolsillo de su pantalón un llavero naranja con varias llaves de distintas formas y tamaños.
-Sí aún estas dispuesto-dijo entonces George, acercándose y extendiéndole el llavero a Ron.
-por supuesto-dijo Ron con dificultad, sonriendo levemente y acercándose para tomarlo-te lo prometí y lo hare… cargare todas las cajas que le tocaba cargar a Fred…
-y yo puedo si quieres, cargar las cajas que te corresponden a ti mientras estas listo para regresar-dijo Harry a George sorprendiéndose a si mismo por decirlo. George lo miro sorprendido un momento y enseguida respondió:
-Tú eres el inversionista… ¿no te molesta tener que…
-para nada-lo interrumpió Harry sonriendo débil pero sinceramente. George lo miro nuevamente con incredulidad un par de segundos y le devolvió la sonrisa:
-entonces adelante, el negocio se maneja de dos en dos y Ron necesitara ayuda por un tiempo.
La Sra. Weasley se acerco a abrazar a Ron y a Harry. Nadie más hablo pero todos se sonrieron débilmente. Se hizo un silencio cálido y la chimenea hizo un extraño sonido anunciando que la entrada al Ministerio se había cerrado.
Observadores lectores, sí esto era el inicio de un capítulo pero como aún no termino el capítulo en cuestión decidí convertir el inicio en un capítulo para poder actualizar. Espero les guste y no me manden vociferadores con reclamos. Intentare no tardarme con el que sigue, me gusta mucho. ¿Qué les pareció?
